Se levanto perezosamente, sintiendo a un la calidez de la cama sobre su piel, deseando volver a dormir o al menos eso deseaba, cuando la voz de – lo termino de despertar.

-- -- Arriba Sprig – repuso – alegremente Hop Pop entrando en su habitación – alístate pronto – dijo a continuación – y cuando estés listo baja a desayunar – finalizo saliendo de su habitación.

El joven se termino de estirar, y procedió a dirigirse al baño familiar, la casa había cambiado bastante con el transcurso del tiempo, incluso mas que ellos mismos.

Se lavo tranquilamente su cara en el fregadero, sonriendo al verse en el espejo, ya no era ese pequeñín de antaño, ahora era casi tan alto que Hop Pop y esperaba secretamente ser un poco mas alto que el en el futuro.

Regreso a su habitación y se cambio la pijama por ropa mas cómoda, quizás mas tarde tomaría una ducha, pero por el momento uno de sus conjuntos de ropa habituales seria mas que suficiente para bajar a desayunar.

En el comedor tan solo faltaba el.

- - Ya era hora – replico su hermanita, sentada en su lugar.

- No todos somos unos sapos hambrientos – respondió el chico sentándose a la mesa, logrando una mueca de enojo por parte de su hermana.

- Ya niños dejen de pelear – replico Sylvia – mientras terminaba de servir el desayuno – hoy será un día mas atareado de lo usual y tenemos que tener energía para comenzar nuestro nuevo día -.

Después de esas palabras, el desayuno fue bastante tranquilo, tan solo platicando y poniéndose de acuerdo sobre las tarea del día de hoy, mientras disfrutaban de la comida.

Algunas horas después.

Mientras polly y Hop Pop trabajaban en los huertos, era tarea de Sylvia y Sprig atender el puesto de los Plantar en el mercado, siendo una ardua tarea, desde que su abuelo introdujera el aguacate en amphibia, el cual era ahora su producto mas popular pero no el único a la venta en el establecimiento .

Uno poco después, mientras atendían otro cliente, su mente comenzó a divagar, cosa bastante común en los últimos tiempos, pensaba en lo monótono que era su día a día que ahora el trabajo en la granja era mas demandante, que cada día Polly era un poco mas femenina gracias a que Sylvia llegara a sus vidas, o que ahora era muy buena amiga de las hermanas de Maddie, y para su desgracia bastante amigable con un chico de nombre Flek.

Frunció un poco su gesto, al pensar en ese nombre, Flek no le caía mal, pero era un chiquillo bastante introvertido, que había empezado a seguir a Polly a casi a todos lado que pudiera, y no era extraño encontrarlo casi a cualquier hora de la mañana en el huerto familiar ayudando a su hermana con sus labores agricolas.

Tan concentrado estaba, pensando en su aversión al chico, que un ligero toque en su hombro hizo que saltara sorprendido de la silla.

· -- Lo siento sprig – replico un poco preocupada Sylvia -, ayudándolo a levantarse – solo que te estaba llamando y no me hacías caso – el chico intento rebajar un poco la atención, disculpándose por estar tan distraído en el trabajo.

· - Debo ir a entregarles su almuerzo a Hopediah y a Polly en los huertos - explico su abuela mientras salía del puesto familiar - no creo tardarme demasiado en regresar – comento mirando un poco al horizonte e intentando calcular a que hora regresaría.

· - Descuida – comento Sprig con una ligera sonrisa – a esta hora los clientes no son tantos – explico señalando a el mercado a esas horas de la mañana, casi desierto de clientes.

Algunos minutos después, había decidido mejor tomar la escoba y barrer un poco el frente del puesto, para así evitar divagar de nueva cuenta, cosa en la cual termino fracasando miserablemente.

Añoraba sus viejas aventuras por toda amphibia, en compañía de su familia y de su mejor amiga Anne.

Últimamente pensaba mucho en ella, en si se encontraría bien, el mundo humano era peligroso a su manera, quizás no existían en el garzas gigantes o bandas renegadas de sapos que asaltaban aldeas y pueblos a la menor provocación, pero tenia ciertamente sus peligros, a un que conociendo a su mejor amiga, sabia que ella estaría bien, o al menos eso esperaba.

Tan concentrado estaba, que de nueva cuenta termino saltando, ante un ligero toque en su hombro.

· - Lo siento Sprig- comento Ivy con una ligera sonrisa adornando sus labios, mientras lo ayudaba a levantarse.

Siempre era agradable platicar con Ivy, y en verdad le agradecía haber roto su aburrimiento, riendo con sus comentarios y sobre todo por la ayuda con los clientes que inesperadamente empezaron a llegar.

- ¿Te gustaría venir a mi casa mas tarde? – pregunto la chica con un ligero sonrojo adornando sus mejillas después de terminar de atender al ultimo de los compradores – mi madre no estará y podríamos tu sabes pasar el rato juntos – dijo sonrojándose mas.

- - Me encantaría – respondió Sprig sonriendo – solo debo pedirle permiso a Hop Pop – e iré encantado -.

- - Es una cita – exclamo alegre Ivy, ahora logrando sonrojar al chico, con sus palabras.

Continuaron platicando y planeando su tarde, a un que en cierta medida, a un le costaba asimilar que su relación con Ivy estaba ya bastante avanzada, y en que en algunos días o ocasiones ya empezaba a escuchar murmuraciones a su espalda, sobre su cercana relación con la chica.

· - Y quizás – dijo Ivy, casi susurrando minutos después – si quieres, podríamos escaparnos a buscar una charca – ambos jóvenes pudieron sentir como sus mejillas se teñían completamente ante esa insinuación por parte de la chica.

La charca no era un lugar en concreto, era mas bien algo que las parejas buscaban en el interior del bosque, o al menos esa había sido la información que ambos chicos había recibido de sus mayores, pero sobre todo escucharon bastantes advertencias en esa charla, sobre que ir a la charca era una cosa bastante seria, y que solo se iba a una con alguien a quien amabas mucho.

Ivy no espero la respuesta de Sprig, despidiéndose con un beso en la mejilla, mientras me susurraba que lo esperaba en su casa esa misma tarde.

EL tiempo después de eso paso volando, atendió a los clientes y se alegro bastante cuando Sylvia llego con su almuerzo.

Convencer a su abuelo fue mas fácil de lo que imaginaba, a un que claro que fue mas fácil, si le mentía un poco al respecto.

Obviamente si iba a ver a Ivy esa tarde, pero había agregado que no estarían solos, si no que Maddie y otros amigos, también los acompañaría a nadar un rato en el estanque.

Después de la comida, se encamino a la casa de Ivy, tranquilamente, tan solo tomaría un ligero atajo por uno de los senderos del bosque, el cual le ahorraría unos cuantos minutos de camino, por alguna extraña razón, se moría de ganas de estar con la chica, croando un poco de la emoción, inflando levemente su cuello, sonrojándose al darse cuenta, que según la charla estaba listo para entrar a la charca.

· - Sprig – susurro una voz a su espalda, una voz que extrañamente añoraba escuchar.

Giro de golpe, a un con su barbilla algo hinchada, con la disculpa a un atorada en la boca ante la vergüenza de que Anne lo viera en esa situación.

Tardo unos minutos en darse cuenta, que nunca volvería a ver a su mejor amiga, que ella se encontraba en otra dimensión, y que la emoción le estaba jugando una mala pasada.

-Sprig – volvió a escuchar la voz, la cual parecía provenir del bosque -sprig – repitió la voz, desconcertando al chico.

Esa era una sombra – sprig – podría ser posible, salto en dirección de la voz, podía ser Anne, habría haber encontrado la forma de regresar a amphibia - Sprig – salto mas rápido, a un que la voz parecía estar mas cerca y mas lejos al mismo tiempo.

Sprig, fue lo ultimo que escucho antes de sentir sobre su cuerpo un golpe seco.

- ¿Chico estas bien? – pregunto una gruesa voz masculina – despierta – pidió, logrando que abriera levemente un ojo, cerrándolo inmediatamente.

- No hay respuesta – replico la voz algo preocupada -¿encontraste algo? – cuestiono a su compañera.

-- No logre encontrar nada – exclamo su compañera acercándose al lugar.

- ¿Ni siquiera su ropa?- cuestiono la primera voz.

- Negativo – fue la única respuesta.

-- Central aquí la unidad 22, reportándose – exclamo el oficial en su micrófono – necesitaremos una ambulancia en la escena, encontramos a un joven varón, de aproximadamente quince años inconsciente y desnudo – continuo explicando.

- - Entendido unidad 22, la ambulancia va en camino, mientras llega asegure el lugar e intenten mantener el cuerpo tibio – dijo la voz del otro lado de la comunicación.

- Copiado central – respondió la primera voz – cambio y fuera – comento cortando la comunicación – Martínez tráeme mi chamarra del auto, debemos tapar al chico, y quizás con algo de suerte encontraremos alguna pista de que demonios paso aquí.

No todos los días encontrabas a un adolecente desnudo e inconsciente en un callejón.