-Sprig, sprig -susurraba la dulce voz de Ivy – vamos Sprig – susurro – esto es demasiado vergonzoso – dijo desde la charca, mirando a su novio expectante, el cual seguía en el mismo sitio donde estaba parado minutos antes, el mismo lugar donde ella se había desnudado tímidamente frente a el.
Ivy resoplo un par de veces irritada, quizás había sido un error apresurarse tanto en un asunto tan intimo, además su madre siempre le decía que las prisas traían problemas.
Y ella ya estaba metida en suficientes problemas para el resto de su vida, recapitulando brevemente, le mentido a su madre y escapo de su casa para buscar una charca con su novio, algo que su progenitora le prohibido y advertido que traería consecuencias como un millón de veces, además de eso y como si es no fuera suficiente, se había desnudado y mostrado su cuerpo al natural frente a su novio, el cual parecía un tótem, sin poderse mover del lugar donde estaba parado.
Iba a salir de la charca, y marcharse a casa, cuando el bosque fue inundado con un potente croar, mientras veía como el cuello de Sprig se inflaba mas de lo que ella imaginaba, haciéndola experimentar bastantes sensaciones, en especial por ver lo saludable y apuesto que su novio se mostraba ante ella en esos momentos, mientras seguía croando, quitando su short con todo y lo que traía debajo del mismo en solo dos movimientos.
Era idea suya, o el agua de la charca estaba mas caliente que antes, se sonrojo al croar ella también, mientras Sprig daba pequeños brincos hasta entrar con ella a la charca.
· - Ivy – la voz de Sprig sonaba tan masculina – ivy – se escuchaba tan cercana – ivy – abrio los ojos levemente -¿Sprig?- pregunto, obteniendo una leve risa que logro despertarla un poco.
· - A el amor – exclamo su madre – es algo bonito a tu edad – continuo mientras abria la cortina de su habitación – y me alegra que el chico Plantar sea tan buen muchacho – dijo sonriendo – pero recuerda Ivy, nada de charcas, a un eres muy joven, disfruta tu vida, antes de tener que cuidar a algunos renacuajos – le dio un tierno beso en la frente a su hija – ahora alístate y baja a desayunar, debo ir a trabajar, pero me gustaría disfrutar el desayuno en tu compañía al menos – la chica a un medio adormilada intentaba procesar las palabras.
Intentando recordar la tarde anterior, había esperado bastante tiempo, hasta que se quedara dormida en el sillón debido al cansancio, siendo medio despertada por su madre horas mas tarde, para que fuera a descansar a su cama.
Ahora ya estaba mas despierta pero sobre todo enojada, quien se creía Sprig, para dejarla esperando, mas le valía tener una muy buena escusa, por que si pensaba tener otra oportunidad, para ir a buscar una charca, lastimosamente ese caracol ya se había ido.
· - Lindo tonto – gruño algo menos enojada mientras se arreglaba para el desayuno, quizás mas tarde, iría al mercado a tener una seria platica con su novio.
· - Levántate – replico una alegre voz – vamos dormilón levántate – reto la voz - diablos Sprig eres un dormilón – replico la voz molesta.
· Anne déjame dormir -gruño la joven rana – es sábado – continuo entre dormido.
· No es cualquier sábado – exclamo su amiga – es el sábado que iremos a explorar esa cueva misteriosa que encontramos el otro día, y si nos da tiempo iremos a nadar al estanque un rato – la chica miro molesta a su amigo que volvía a dormir - ¿o es que no quieres ver a Ivy en su traje de baño?- cuestiono sonriendo, obteniendo un leve croac, debajo de las sabanas.
· Eso no significa nada – replico Sprig levantándose rápidamente – es normal que las jóvenes ranas, despertemos croando – dijo completamente sonrojado – ahora si me disculpas, debo ir a al baño -.
O al menos eso le decía su cerebro que debía hacer, levantarse para ir al baño, Anne lo esperaba, además de Ivy, y si tardaba demasiado Hop Pop, podría encontrar alguna labor agrícola en la granja o mandado en el pueblo, que podría arruinar su sábado.
Su mente batallo bastante, pero por fin, sus ojos lograron abrirse un poco, siendo segados por una intensa luz blanca.
· Doctor intenta despertar – escucho decir a una voz que no conocía.
¿Doctor? Cuestiono su cerebro, acaso se había lastimado explorando la cueva, ¿Anne estaría bien? Fue su siguiente pregunta.
Intento decir algo, pero su garganta estaba sumamente reseca, y sus ojos no respondían de nuevo.
· Veo que intenta despertar – repuso una nueva voz – debemos darle espacio e intentar no asustarlo, lo que menos queremos ahorita es un shock -.
· Necesito que responda algunas preguntas – replico una tercera voz.
· Y las responderá, pero por el momento démosle espacio al jovencito por favor oficial -.
¿Oficia? Acaso tan malo había sido el accidente que esos odios sapos habían metido sus branquias en todo eso, no es que odiara a los sapos, mugre le agradaba, un poco, bueno le era mas bien indiferente.
Intento despertar de nuevo, pero era demasiada información nueva, la que su cerebro intentaba procesar en esos momentos, que lo termino cansando, arrastrando la fatiga a su mente de nuevo a los brazos de Morfeo.
· ¿Anne?- dijo tímidamente la joven rana -¿tu sabes besar? – cuestiono intentando ocultar su vergüenza detrás de su gorra.
· Así que besar eh – repuso su amiga con una ligera sonrisa, dejando su teléfono en su cama – mira quien quiere darle besitos a su "novia" debajo del nenúfar -.
· No lo digas de esa forma – explayo Sprig – debajo del nenúfar, seria llevar esto demasiado rápido – continuo a un mas avergonzado.
Su amiga volvió a reírse de el – ya en serio amigo – dijo con una voz mas tranquila, intentando no reírse de nuevo – ¿deseas que te enseñe a besar? – pregunto.
Obteniendo un pequeño si, de parte de su amigo.
· Esta bien – comento su mejor amiga – en ese caso – continuo la chica – primero abre los ojos -.
Sprig los abrió levemente para toparse de frente a Anne, que al ser mal alta, tubo que agacharse un poco, mostrando esas cosas que tenían las hembras humanas, y que a un le eran inquietantes al joven plantar, en especial, por que en ocasiones no podía dejar de mirarlas, y.
Se sonrojo al soltar un pequeño croac, mientras veía esas cosas de su mejor amiga debido a la inclinación de ella.
· Perdóname Anne – logro decir, con su garganta reseca, la cual le dolía horriblemente – perdóname – volvió a decir, sintiendo que la resequedad, le había lastimado la voz, haciéndosela mas profunda, mientras todo se nublaba a su alrededor.
Un extraño ruido parecido a lamentos fantasmales, fue lo que finalmente saco a su cerebro de ese estado de letargo, logrando finalmente abrir los ojos, y exclamar su primer sonido gutural, el cual fue el nombre de su abuelo.
· Intenta no moverte demasiado – cuestiono una mujer humana, vestida de blanco - ¿puedes hablar? – cuestiono.
· Eh – fue lo unico y coherente, que logro salir de sus labios.
· Esta despierto – cuestiono una voz mas grave – con eso me basta – expreso observado al chico, que abría y cerraba los ojos desorientado, intentando articular alguna pregunta sin lograrlo.
· A un no puede llevárselo – cuestiono la mujer – no sin que el doctor Brandon lo termine de valorar -.
· No interfiera con una investigación oficial de la policía – replico el hombre de azul.
· ¿Qué esta pasando aquí?- cuestiono una tercera voz.
Intento decir algo, pero al mover sus brazos, el shock fue demasiado para procesar, lo ultimo que recordaba, era el tono demasiado claro de sus brazos para ser natural.
· ¿Entonces te gusta Ivy? – pregunto con una sonrisa su mejor amiga, obteniendo solo un leve si, de su amigo el cual había ocultado su cara sonrojada dentro de su gorra, mientras la realidad se distorsionaba.
Por mas que intentaba no podía saltar mas rápido, las chispas volaron de las espadas, mientras su mejor amiga y la que ella decía era una amiga se enfrentaban, dio otro salto pero la batalla se veía tan lejos, intento saltar mas rápido, pero a penas si se levantaba del suelo, y entonces fue cuando vio a su amiga caer, con la espada atravesándole el pecho, mientras la otra humana empezaba a gritar horrorizada e intentaba ayudarla como pudiera la oscuridad envolvió todo a su alrededor.
Maddie podía ser lúgubre, pero incluso ella era una chica en el fondo – ¿estuviste con ella? – cuestiono mientras Sprig entraba en la habitación que ahora compartían en la granja de los plantar.
Sprig solo se limito en sentarse en la cama sin contestar.
· ¿Estuviste con ella?- volvió a cuestionar a un mas molesta, mientras se encaminaba al lado de joven plantar y empezaba a sacudirlo – ¿lo hiciste? – siseo enojada – finalmente lo hiciste – afirmo – al fin te revolcaste en una charca con esa sapa mugrosa de Iv…- intento decir cuando una patada la mando al suelo.
· No hables de ella así, nunca mas – gruño Sprig levantándose – Ivy no es ninguna sapa mugrosa – camino hacia la chica, pero cambio de idea y se encamino hacia el lado contrario.
Estaba por llegar a su principal problema, cuando Maddie se le lanzo encima – no les aras nada – grito – no te dejare hacerle nada a nuestros huevecillos – la chica mordió el cuello de sprig mientras lograba tirarlo al suelo, estaba por ponerse sobre el cuando, fue levantada y arrojada contra la cama con bastante fuerza.
· Nunca dije que fueran nuestros – gruño Sprig – además los accidentes pasan – miro a Maddie sonriendo – pero si tu aceptas algunas condiciones podría considerar cuidar de estos bastardos y de ti un poco mas – sonrió mientras se acercaba ahora hacia la cama de la habitación – y sabes que no tienes mas opciones – miro como la chica intentaba huir – no tienes donde ir, tu padre te repudiara por haber dejado tu nuevo hogar, además que con esa apariencia lúgubre ningún otro chico te voltearía a ver, mas a un, con dos renacuajos a cuestas - se subió en la cama y tomo el rostro de la chica aterrada – y respondiendo a tu pregunta – sonrió mientras las primeras lagrimas de Maddie empezaban a salir – si me revolqué con Ivy en la charca, y lo volveré a ser mañana y después de mañana, y así, hasta que ella me de un par de renacuajos – tomo el cuello de la chica y la obligo a recostarse bajo el – la granja es grande y Hop pop ya esta muy viejo para opinar en esto, en cuando a Polly puedo correrla de la casa cuando quiera – le abrió las piernas mientras se ponía en medio – así que mientras mas pronto te hagas a la idea que tu no eres nada mas que un alivio temporal para mis necesidades – gruño escupiéndole - al menos hasta que logre que Ivy venga a vivir a la Granja – obligo a la chica a besarlo – pero si aprendes eso, te dejare vivir con nosotros, no como mi esposa, pero ante la gente del pueblo serás mi sirvienta – rajo la parte de abajo del vestido de la chica – y ahora compláceme o esos huevecillos no pasaran de esta noche y tu no vivirás en esta casa desde mañana- fue lo ultimo que se escucho en la habitación antes que todo se volviera blanco.
Había tenido una pelea con su mejor amiga, los gritos y los golpes estuvieron a la orden del día, y finalmente la amiga de su amiga, lo termino echándolo del local, bueno no ella en si, mas bien fue la ballesta que traía la chica en su brazo, lo que lo convenció de irse un rato a caminar por Newtopia.
Caminaba sin ver el paisaje, hasta que una chica lo tomo del brazo – deberías relajarte un poco joven apuesto – susurro muy pegada a el, mientras lo arrastraba dentro de un callejón solitario.
Que era ese lugar, se suponía que la charca era un lugar apartado en el bosque, donde se hacia el cortejo, no un hoyo en el suelo, con algo de agua estancada, en donde chicas de su edad o menores retozaban con machos de todas las edades, algunos incluso mas grandes que Hop pop.
Iba a salir de hay, cuando lo metieron a uno de esos hoyos – dos monedas y puedes estar conmigo, pero si no te parezco poco suficiente – replico la chica mientras otras se acercaban.
Algunas eran mas viejas otras mas jóvenes, unas parecían resignadas otras perdidas, pero el no iba a elegir a ninguna, saldría de ese lugar, regresaría con las dos humanas, se disculparía y ….
· Ocho monedas y ella podría pasar la tarde retozando contigo – algo dentro de el se prendió, una sensación extraña y oscura , al observar a la pequeña que lo miraba aterrado, tendría la edad de polly o algunos meses menos, debido a que penas le brotaron las ancas, pero no supo por que, la tomo de la mano y entrego las ocho monedas, mientras jalaba a la joven hacia el agua.
Lo que hizo en ese hoyo de agua putrefacta esa tarde, nunca lo olvidaría y le abría las posibilidades a un mundo mas oscuro mientras todo explotaba a su alrededor.
- Despejen – grito una voz – contacto – la carga eléctrica recorrió su cuerpo trayéndolo de nuevo a la vida – contacto – abrió los ojos y grito de dolor ante el choque electrico – el paciente parase estable – replico una voz cansada – manténganlo en observación -.
Su mente estaba intentando averiguar si era un sueño o no, cuando esa mujer de blanco entro - ¿Cómo te encuentras? – cuestiono tomándole el brazo – pulso normal – le tomo el rostro y procedió a revisarle los ojos, la boca y los oídos - todo parece bien – saco un extraño aparato y se lo puso en el pecho – respira profundo - ordeno – aguanta la respiración – sprig no sabia por que la obedecía, pero lo estaba haciendo – todo parece en orden – anoto algo en una hoja – o al menos normal, para alguien que tuvo un infarto – miro al chico preocupada – mandaría hacerte unos análisis, pero digamos que tu estancia aquí no será por mas tiempo – intento sonreír – pero imagino que tienes hambre – dijo pasándole una charola de fruta – Por ahora come y descansa ya mañana será otro día -.
El hambre y el sueño lo terminaron venciendo y a un que pensó en algún momento que todo era un sueño raro, cuando despertó seguía en el mundo humano, con la piel color raro y necesitando un espejo para verse la cara, por que sentía cosas extrañas saliendo de su cabeza – veo que despertaste nuevamente – replico una voz que le parecía algo familiar – soy el capitán thomson – dijo presentándose el humano sentándose en una silla a su lado – y quiero que respondas algunas preguntas – ordeno seriamente – y quiero solamente la verdad – sentencio.
