My Slave。「Sprig & Sasha」
La pequeña alimaña conocerá las consecuencias de haberla desobedecido.
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- ¿Y qué te parece, Sash? –preguntó Anne, habiendo explicado con orgullo y optimismo un plan que le había tomado horas realizar junto a las ranas, los sapos, las lagartijas, los olmos y los chicos hongo, para atacar el castillo de Andrias.
Pero no recibió una respuesta inmediata.
Sentada, con las manos entrelazadas delante de su boca y con un peinado que oscurecía su mirada, Sasha Waybright continuó repasando el plano un poco más, antes de cerrar los ojos, suspirar, mover un poco sus piernas y, sin cambiar de postura, empezar a hablar.
-No debemos enfocar todo nuestro ataque en destruir las fuerzas terrestres de Andrias. Si queremos penetrar en el castillo sin ser vistos, debemos posicionarnos bajo este lo más rápido posible, antes de que noten que queremos infiltrarnos –le contestó, sin voltear a verla, pero siendo directa… como siempre.
-Entiendo… –dijo un poco desanimada. Realmente esperaba que su plan recibiera el visto bueno por parte de la comandante de la resistencia.
-Descuida, Anne. De hecho, hiciste un buen trabajo organizando nuestros cinco ejércitos. Y… a decir verdad, con esa explicación que diste, acabas de darme una idea de cómo este plan podría funcionar
- ¿En… Enserio?
-Bueno… solo es una idea, pero nunca se me hubiera ocurrido de no ser por ustedes
- ¡Genial! Dímela, tal… tal vez pueda ayudarte –exclamó emocionada.
Sin embargo, la rubia negó con la cabeza –Lo siento, Boonchuy, pero ya hiciste mucho por hoy. Tú y los demás deben descansar. Estamos a pocos días de atacar el castillo de Andrias y no quiero que la resistencia pierda fuerza por no haber dormido bien
Un sentimiento cálido invadió las mejillas de Anne y algo avergonzada alcanzó a decir –Si… Está bien, pero… pero tú tampoco te desveles, ¿ok?
-Está bien, mamá –le contestó regalándole una sonrisa, antes de regresar la vista del plan.
-Eh… Bueno… bye! –se despidió abochornada por la ultima respuesta que Sasha le había dado.
Estaba contenta. Ella realmente había cambiado. Ahora era atenta y consciente de quienes estaban a su lado, aunque no lo demostrara siempre.
Anne no pudo evitar sonreír. Amphibia era un lugar asombroso, jamás habría imaginado que el llegar a este mundo haría que ella y Sasha fueran de la manera en que son ahora.
-Solo espero que, antes de volver, tú también puedas cambiar… Marcy…
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Ahora estaba sola en la habitación, así que volvió a suspirar, pero esta vez agachó la cabeza, dejando que su dorada cabellera cayera como una cascada desde los lados de su frente hasta delante de sus hombros, ocultando lo que podía suponerse como una mirada meditativa, agotada, pero enfocada en lo que, la mente de una adolescente de 13 años, alcanzaba a entender como guerra….
Nada más alejado de la realidad.
Sasha levantó la mirada y esta reflejaba una satisfactoria sonrisa que rápidamente tuvo que cubrir con su mano antes de arquear la espalda y sacudirse sobre su silla.
Luego de unos segundos, la rubia se descubrió la boca.
Su respiración era agitada y la calidez de su aliento tanta que podía verlo con cada jadeo.
-Ah…ah…ah…ah…
Con su otra mano tomó el mantel que "adornaba" la mesa y lo levantó.
No mentiría…. Le encantaba verlo de esa manera.
De rodillas, entre sus piernas y utilizando los puños para limpiar sus labios con fuerza.
El hermano mayor de familia Plantar…
…novio de Ivy Sundew y mejor amigo de Anne….
Sprig Plantar.
-Wow… no puedo creer que hayas captado mis indicaciones –le dijo a la rana rosada, mientras esta salía de debajo de la mesa.
-No le dijiste a Anne que su plan estaba mal solo para…
-No te des tanto crédito, pequeña alimaña, no eres lo suficientemente bueno para que valga la pena poner en riesgo a Amphibia. No
Sprig rodó los ojos, pero suspiró aliviado. No le importaba que lo insultara. Mientras no dijera nada malo de Anne, entonces podía tolerar…
-Contaba con que lo arruinara –agregó la rubia sonriente a su anterior comentario.
-…
- ¿Algún problema?
Tuvo que morderse la lengua para evitar decir: "si", junto con muchos otros pensamientos que tenía acerca a ella en ése momento, ya que solo le daría más oportunidades para que siguiera burlándose.
-No…
-Entonces, ¿por qué sigues aquí?
- ¿Por cuánto tiempo más seguiremos haciendo esto? –le preguntó, sintiendo como si hubiese usado todo el aire en sus pulmones para poder pronunciar cada una de esas palabras.
Pero Sasha no le respondió. Ella simplemente se levantó y caminó hacia la pizarra en la habitación, empezando a reescribir el plan de Anne, sin siquiera molestarse en ponerse ropa interior.
A Sprig le molestaba cuando lo ignoraba de esa forma, pero esta vez no iba a irse.
-Sé que accedí a hacer todo lo que dijeras y dejar que me trataras como quisieras con tal de que Ivy no fuera castigada, porque ambos desobedecimos tus órdenes para poder pasar tiempo juntos…. ¡Pero, Sasha, yo…!
- ¿Sasha?! –lo interrumpió, volteándose a verlo para luego acercarse amenazadoramente hasta que su sombra lo cubrió por completo –No recuerdo haberte dado permiso para pronunciar mi nombre, ni la confianza para hablarme como lo estás haciendo
Repentinamente el suelo empezó a temblar, pero al bajar la mirada se dio cuenta de que eran sus piernas las que temblaban… sus diminutas piernas… sus diminutos brazos… y su diminuto cuerpo… que fácilmente podría ser aplastado por las enormes botas de acerco que ahora estaba viendo.
-Lo siento…
- Lo siento, ¿qué...?
No quería decirlo. Odiaba decirlo, pero el sonido de los nudillos de Sasha crujiendo lo asustó tanto que no tuvo otra opción que hacerlo.
-Lo siento… mi ama…
Tras decir eso, el pequeño anfibio cerró los ojos para intentar contener las lágrimas que descendían por sus mejillas. Y, aunque sus esfuerzos fueron inútiles, continuó hablando con una voz quebrada con la que pudo reclamarle a la humana todo lo que le había hecho desde que lo había vuelto…
…su esclavo.
- ¿Por qué no me dejas ver a Ivy? ¿Por qué me prohíbes pasar tiempo con ella? Hiciste que cancelará todas mis citas…. Y ahora ella cree que la estoy evitando al propósito, porque piensa… porque piensa que estoy enamorado de ti….
- ¿Y no es así?
Sprig abrió los ojos tanto como pudo y lentamente levantó la mirada, encontrándose con la siniestra sonrisa de Sasha.
- ¿Qu… qué? ¿Qué fue lo que… dijiste…?
-Por favor, Sprig, puede que al principio pareciera que estabas dándole buen uso a esa lengua tuya, pero no negaras que últimamente te has vuelto muy comprometido con tu castigo. Casi como si te entusiasmara tener que cumplirlo
- ¿Qué… estas diciendo…?
-Te lo pondré simple, cabeza hueca. Tu disfrutas hacer lo que te obligo a hacer
Aterrado, desconcertado y asqueado, Sprig retrocedió mientras negaba con la cabeza, hasta chocar contra la puerta.
-Estás loca…
No debió haber dicho eso. La sonrisa se Sasha desapareció y volviendo a acorralar a aquella pequeña alimaña, sacó su teléfono para enseñarle un video que tenía guardado para una ocasión "especial" como esta.
Era del día en que lo había obligado a dejar plantada a Ivy para… cumplir con su castigo.
Sprig recordaba haber cerrado los ojos para no tener que ver lo que estaba haciendo, pero desde el punto de vista en que fue grabado, parecía como si estuviera…
- ¿Disfrutándolo? –dijo la humana, completando sus pensamientos y acercándose lo suficiente para susúrrale al oído.
-Me pregunto si Ivy pensara lo mismo cuando lo vea
Amphibia era un lugar asombroso, jamás hubiera imaginado que el llegar a este mundo la haría ser como es ahora. Y aunque debía morderse los labios para no reírse de como aquella rana ladrona de mejores amigas rompía en llanto y se tiraba al suelo para suplicarle que no le mostrara aquel video a su novia; un sentimiento cálido que nacía en su vientre le recordó que ella ahora era una persona comprensiva y compasiva. Así que lo tomó por su barbilla y lo forzó a levantar la mirada, para poder abofetearlo adecuadamente… hasta que las mejillas de la pequeña rana rosa se vieran tan ardientes como las suyas, por el sonrojo que crecía junto con su sonrisa con cada golpe que le daba.
Finalmente, agarró sin cuidado a Sprig por la cabellera y lo arrastró hasta la mesa, sentándose sobre el plan de su amiga Anne con las piernas abiertas, para luego llevar el rostro de la pequeña alimaña hacia su ansiosa entrada.
-No tienes permitido derramar ni una sola gota
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No sé si hacerle una continuación o dejarlo como One-shot.
