No todos los Puffs Lloran
Severus se deslizó en su clase Hufflepuff/Ravenclaw de primer año. Dándose la vuelta en su escritorio, dejó su mirada fulminante rastrillar sobre el grupo. De algún modo, Dumbledore parecía pensar que estos dos trabajarían bien entre sí. Y podrían, pero preferiría tener a los Ravenclaw con los Slytherin. No necesitaba dos grupos volátiles juntos y dos tranquilos juntos.
Sus ojos se posaron en Grayland sentado en uno de los asientos del frente. Era un poco de amarillo y negro en medio de azul y bronce. El resto de los Hufflepuff estaban al fondo de la sala como de costumbre. Ojos castaños se encontraron con negros por un momento, antes de que Severus moviera los ojos de nuevo para fijarse en los demás. "Hoy, aprenderán sobre la más sutil de las magias, una que puede que ni siquiera consideren magia ya que no estarán agitando su varita cantando encantamientos. No, si prestan atención en esta clase aprenderán sobre la magia inherente en las plantas, animales, y minerales para crear algo que puede detener la muerte, causar sueño, y curar la más… obstinada de las enfermedades."
Hizo una pausa para dejar que sus palabras calaran. Había estado trabajando en su discurso de apertura, y chequeó sus rostros para ver el impacto de sus palabras. Éste todavía carecía de la calidad captadora de la atención que quería, pero era mejor que en los últimos años. Sonriendo burlón ligeramente agitó la varita hacia la pizarra. "Comiencen haciendo la poción de la página diez. Es una sencilla cura para ampollas." Hizo un gesto hacia el armario de ingredientes. "Los ingredientes están allí, pueden comenzar."
Mientras caminaba por la sala, dejó llover sus cáusticos comentarios sobre las cabezas de los lerdos que sentía lo merecían. Si eso fue una gran cantidad de Hufflepuffs en proporción, entonces fue lo mismo que los demás años.
Para el final de la clase, había reducido a lágrimas a dos de los Hufflepuff. Se sintió orgulloso porque Grayland no fuera uno de ellos. No importaba cuánto hubiera criticado al chico, Grayland lo había mirado a los ojos y luego regresado a su trabajo. Era obvio que el muchacho estaba aceptando lo que había dicho, seleccionado la información, y descartando los insultos.
セブルススネイプ
Eric golpeóla mano sobre la mesa. Ya era lo suficientemente frustrante que todos los Hufflepuff de primer, segundo, y tercer año estuvieran aterrados por el Profesor Snape, no necesitaba oírlo de un grupo de Gryffindors también. "Si escucharais lo que dijo el Profesor Snape, sabríais la respuesta."
Alexander se cruzó de brazos. "Todo lo que hace ese murciélago es vomitar insultos. ¡No explica nada!"
Thomas asintió en acuerdo. "Es aterrador y un imbécil."
Eric cerró los ojos levemente, evadiendo un dolor de cabeza y las dudas que habían estado atacando desde el comienzo del colegio. El descanso de Navidad comenzaba la próxima semana, y había pasado todo el trimestre intentando darse cuenta de lo que el Profesor Snape estaba pensando, intentando percatarse si al hombre le importaba un poco. Había sabido que iba a ser difícil, que el hombre lo ocultaba todo, pero esto era imposible. Abriendo los ojos, agarró sus libros de la mesa. "Pensaba que erais Gryffindor, valientes, valerosos, sin miedo de nada ni nadie." Aferrando los libros cerca del pecho, se dio la vuelta para encarar la puerta de la biblioteca. "En cambio veo que os asusta un hombre que os fulmina con la mirada y os insulta. Y como estáis asustados no podéis ver que la información que necesitáis aprender está metida en esos insultos." Salió a largas zancadas de la biblioteca, la espalda derecha, los ojos sin ver.
La estantería tras la que se había detenido Severus cuando oyó a Grayland meterse con los otros chicos lo ocultaba mientras pensaba en el muchacho. Había pasado la mayor parte del trimestre caminado por un estrecho límite con el chaval. No podía ser percibido que le gustara alguien salvo un Slytherin, pero tenía que haber un modo de asegurar al muchacho que no lo había olvidado. Deslizándose fuera de la biblioteca, se preguntó adónde se había dirigido Grayland. Se distrajo de sus pensamientos cuando oyó los sonidos de un hechizo siendo conjurado en el pasillo.
Doblando la esquina, ralentizó su paso hasta que estuvo avanzando tras el mismo estudiante que había estado buscando. 'Y ésta es una oportunidad perfecta. Nadie dudará que protegí a un Hufflepuff sólo para poder restarles puntos a los Gryffindor.' Se detuvo detrás del pequeño de primer año. Cruzando los brazos sobre el pecho con una mano en su varita, fulminó con la mirada a los Gryffindor de tercer año que tenían las varitas sacadas.
"Sr. Jacobs, Sr. Berry y Sr. Dobbs, treinta puntos menos cada uno para Gryffindor y detención con Filch esta noche."
Eric se sorprendió de oír ese suave susurro peligroso llegar desde detrás de él. Observó cómo sus atacantes huían pasillo abajo. Se mantuvo inmóvil mientras el Maestro de Pociones le rodeaba deteniéndose en el lugar que sus atacantes habían recién abandonado.
Severus bajó la mirada a los ojos castaños que estaban mirándolo con incertidumbre en sus profundidades. "¿Está herido, Sr. Grayland?" Dejó sus ojos chequear al chico, buscando cualquier daño del hechizo que había oído conjurar.
Eric buscó los ojos negros que estaban mirándolo. En sus profundidades pudo ver la preocupación que no podía oír en la voz del profesor. En ese momento, su mundo se enderezó. Sus dudas fueron puestas a descansar. 'Sabía que era bueno. Sabía que tuvo que fingir entonces, y que todavía tiene que hacerlo por lo que parece. No puedo dudar más de él.' Tomando aliento para calmarse, asintió. "Estoy bien, Profesor Snape."
Severus observó cómo la incertidumbre se desvaneció de los ojos del muchacho. "Entonces hasta luego, Sr. Grayland." Asintió levemente con la cabeza antes de volverse para marcharse. Antes de haber dado un paso oyó al chico responderle suavemente.
"Hasta luego, Profesor Snape." Eric observó al alto hombre alejarse a largas zancadas, su túnica ondeando tras él.
セブルススネイプ
Severus observó cómo los carruajes se marchaban al final del año. Había protegido a Grayland tres veces más ese año. Dos más de Gryffindors y una de Ravenclaws. 'Ese chaval necesita aprender discreción.' Sonriendo burlón un poco, se preguntó qué traería el próximo curso.
セブルススネイプ
Severus protegióal muchacho durante su segundo y tercer año, interrumpiendo pequeñas riñas aquí y allá. Por fin al final del tercer año, retuvo al chico después de clase. Alucinó al ver las miradas vengativas que había en los rostros de sus compañeros. Esperó a que la puerta se cerrara antes de conjurar un encantamiento silenciador.
"Sr. Grayland, aprecio sus intentos de hacer que sus compañeros estudiantes presten más atención en mi clase." Observó cómo se iluminó la cara del chico. "Pero, debo pedirle que sea un poco más discreto. Este curso que viene le dejaré que solucione sus propios embrollos."
Eric frunció el ceño levemente. 'Que venga en mi ayuda debe estar llamando el tipo indeseado de atención.' Asintiendo, levantó la mirada al profesor. "Entonces, tengo que cuidar de mí mismo. Comprendido, señor."
Severus hizo un gesto hacia la puerta, retirando el hechizo. "No llegue tarde a su siguiente clase, Sr. Grayland."
Apretando el agarre en su mochila, Eric salió corriendo de la sala.
セブルススネイプ
A Severus le complació no tener que salvar al chico durante el siguiente año y medio. En cambio, Grayland había bajado el tono de su defensa. Ahora defendía sutilmente al Maestro de Pociones. El muchacho también prestaba mucha atención en clase y estaba superando a los Ravenclaw.
Mientras estaba completando sus comprobaciones habituales del aula del toque de queda, localizó al Hufflepuff de quinto año dormido sobre un montón de pergaminos, la pluma descansando en los dedos y un bote de tinta abierto cerca. Había libros diseminados por cada parte de la larga mesa en que el niño estaba durmiendo en este momento. 'Debe haberse quedado dormido mientras repasaba. Me pregunto por qué no está trabajando con los demás Hufflepuffs. Sé que ha vuelto a ser incluido en su grupo desde que ya no está intentando hacer que me vean con una nueva luz.'
Echando una ojeada a los pergaminos, sintió sus ojos ensancharse. El chico estaba estudiando pociones y casi había llegado al corazón del concepto que había presentado en clase ese día. Escaneando los pergaminos más cercanos a la mano de Grayland, Severus se percató de que había investigado todo lo que pudo sobre el tema con los materiales que estaban disponibles en el colegio. 'Ha superado el nivel de TIMOS y comenzado con el nivel de EXTASIS de comprensión.' Sentándose frente al estudiante que quería acoger y guiar, consideró cómo podía alentar al muchacho mientras parecía estar haciendo el trabajo del Señor Tenebroso. Dumbledore estaba seguro de que su antiguo amo no había desaparecido por completo, así que tenía que mantener su fachada. Volviendo a mirar los pergaminos, dejó que una verdadera sonrisa se deslizara en su rostro. 'Puede que no sea capaz de ser visto guiando a un Hufflepuff, pero puedo ser visto guiando a un prometedor Maestro de Pociones sin importar de qué casa.'
Dejó su sonrisa desvanecerse en su habitual sonrisa burlona. "Sr. Grayland." Esperó un momento antes de volver a llamar el nombre del chaval. "Sr. Grayland, necesita despertarse."
Eric parpadeó y se estiró. No había pretendido quedarse dormido mientras estudiaba. Era sólo que la idea estaba comenzando a tener sentido, y quería resolverla por completo. Volviendo a parpadear, se centró en la persona sentada al otro lado de la mesa. "¿Profesor Snape?"
Severus sonrió burlón a la pregunta que sonó adormilada. "Sr. Grayland, necesita regresar a su dormitorio. Le aseguro que su cama será más cómoda que la mesa." Agitó la mano, haciendo que los materiales diseminados se apilaran pulcramente. "Además, no encontrará la respuesta a su pregunta en estos libros. Pásese por mi despacho mañana. Le prestaré un libro que le ayudará."
Eric recogió sus montones y se dirigió al dormitorio. No fue hasta que estuvo instalado en su cama que se percató de lo que el Profesor Snape había ofrecido.
Eric durmió hasta tarde la mañana siguiente ya que era el primer día del descanso de Navidad. Gretchen y Marie estaban esperándole en algún momento de esa tarde para ayudarlas con sus deberes. Estaba ayudándolas en lugar del Sr. Fuller, su tutor, ya que no podían ir a casa este año. El Sr. Fuller había sido llamado fuera del país inesperadamente.
'¿Soñé eso anoche? ¿De verdad el Profesor Snape me pidió que fuera a su despacho?' Apretando su piedra entre los dedos, se dirigió hacia el despacho de las mazmorras. Tenía que arriesgarse. No había manera de que pudiera ignorar la posibilidad de que hubiera sido real.
Severus estaba removiendo lentamente la poción experimental que estaba probando para la nueva división de su compañía de pociones, Acónito, Suministrador de Pociones. Fulminó con la mirada la puerta cuando oyó a alguien llamando. Le llevó un momento recordar que había invitado a Grayland a que se pasara. Mirando el color de la poción, supo que no podía detenerse en ese momento. "Entre."
Eric abrió la puerta y se deslizó a través. Nunca había estado en este despacho y estaba sólo un poco cauteloso. Sus compañeros de casa contaban historias de terror sobre lo que había tras esa puerta. Sus ojos se lanzaron alrededor, fijándose en los ingredientes de pociones y el caldero que el Profesor Snape estaba removiendo en ese momento. Acercándose, observó cómo el Maestro de Pociones removía con un movimiento lento regular. No era nada como su intento en eso.
Severus sintió el escrutinio del muchacho. Echando un vistazo hacia él, notó que Grayland estaba totalmente concentrado en cómo estaba removiendo. Conteniendo una sonrisa burlona, continuó hasta que el color fue correcto y entonces colgó su varilla de agitar de modo que goteara dentro del caldero. "Gracias por esperar."
Grayland levantó la mirada hacia él. "No fue problema, señor. ¿Cómo se aprende a remover así? Cada uno era exactamente a la misma velocidad y movimiento que el anterior."
Severus se acercó a su estantería y sacó un libro de tamaño medio de ella. "Práctica, Sr. Grayland. Tiene que encontrar una manera cómoda de sostener la varilla de agitar y luego practicar hasta que domine el patrón." Le tendió el libro al chico. "Este libro tendrá las explicaciones que estaba buscando. Lo espero de vuelta en la misma condición que se lo presto."
Grayland tomó el libro de él y lo sostuvo cerca. "Por supuesto, señor."
Severus le hizo un gesto hacia la puerta. "Que tenga un buen día, Sr. Grayland." Regresó a la poción, sosteniendo las pequeñas babosas preparadas para agregar a la mezcla. Oyó la puerta abrirse antes de continuar. "Y Sr. Grayland, no olvide estudiar todas sus asignaturas."
"Sí, señor." Eric cerró la puerta tras de sí.
El resto del descanso fue un período de tiempo de felicidad y temor. Eric estaba emocionado por leer el libro que el Profesor Snape le había prestado. Hacía que muchos de los conceptos de los que habían estado hablando tuvieran sentido. Fue capaz de explicárselos a los Ravenclaw y Gryffindor que seguían allí. Estudiaba con ellos ya que Gretchen era Gryffindor y Marie era Ravenclaw. Pero eso es lo que llevó a la parte del temor. Ambos grupos querían tomar prestado el libro, y Jarret Thompson, uno de los Ravenclaw de años superiores, intentó arrebatárselo.
Sosteniendo el libro cerca del pecho, Eric estaba parado ante la puerta del despacho del Profesor Snape. Era el último día del Descanso de Navidad, y no quería arriesgarse a quedarse el libro más tiempo. Llamando, esperó un momento para ver si había respuesta. 'No está aquí. ¿Dónde puede estar? No quiero simplemente dejar el libro, podría ocurrirle algo.'
Apoyándose contra la puerta, intentó hacer que sus corazonadas trabajaran para él. Siguiendo sus sensaciones, se dirigió a un pequeño pasillo lateral y se adentró más profundamente en territorio Slytherin. Se detuvo en una puerta que parecía correcta. Con una mano tentativa, llamó. Nadie respondió. 'Sé que está ahí, pero podría estar ocupado. Me sentaré aquí junto a la puerta y esperaré. Eventualmente saldrá.'
Severus oyó la llamada a la puerta de su laboratorio. Esperó a quienquiera que fuera que comenzara a aporrear como algunos de los otros maestros tendían a hacer cuando pensaban que estaba ignorándolos. Cuando nada llegó, terminó lo que estaba haciendo y se dirigió a responderla. Podía sentir sus protecciones cosquilleando, advirtiéndole de la presencia de una persona. Mirando fuera de la puerta, no vio a nadie. Moviendo los ojos al suelo, alzó una ceja ante la visión que lo recibió. "Buenos días, Sr. Grayland. ¿Qué le lleva a sentarse fuera de mi puerta?"
Eric levantó la mirada a los ojos negros que estaban dándole la bienvenida. "Necesitaba devolverle su libro." Lo tendió hacia el profesor.
Severus hizo un gesto al estudiante para que atravesara la puerta. "Entre. ¿Cómo me encontró?"
Eric consideró qué decir. No le había hablado a nadie, ni siquiera a sus hermanas, acerca de sus corazonadas. Levantando la mirada a esos ojos negros, decidió no mentir. "En ocasiones tengo sensaciones que pueden llevarme a lugares o avisarme de cosas que están a punto de ocurrir." Esperó la réplica burlona.
Severus estudió al muchacho por un momento. "¿Por qué no está tomando Adivinación entonces?"
Eric sintió sus ojos ensancharse. Snape conocía su horario. "Oí que la maestra enseña a leer hojas de té y bolas de cristal… nada que tenga que ver con mis sensaciones. Y quería tomar Runas en cambio."
Severus asintió. Eso era un razonamiento sólido. Extendió la mano para tomar el libro.
Eric se quedó el libro por un momento e inhaló un profundo aliento para tranquilizarse. Tenía que hablarle de la riña. "Ayer… uno de los Ravenclaw intentó quitarme el libro. Estuvieron tirando de él con fuerza. No vi ningún daño, pero podría haber alguno." Despacio, tendió el libro al hombre de ojos oscuros.
Severus sostuvo los ojos castaños del chico con los suyos mientras tomaba el libro. Interrumpiendo su mirada, miró hacia él. Había visto la riña ayer, pero no interfirió cuando vio que Grayland estaba manteniendo su terreno, y protegiendo su libro bastante adecuadamente. Había mantenido el acuerdo que habían hecho al final del tercer año del muchacho. "Está en buen estado." Lo puso en una estantería que estaba al fondo de la habitación. Cuando se dio la vuelta, notó a Grayland mirando su laboratorio, la curiosidad escrita en su rostro.
Eric estaba hipnotizado por los calderos que estaban dispuestos alrededor de la sala. Todos ellos estaban en alguna etapa de elaboración. "¿Puedo ayudar?" La pregunta se escapó antes de poder filtrar sus palabras. Su cara se sonrojó de embarazo. Simplemente no le pedías a un Maestro de Pociones ayudar en su laboratorio.
Severus miró la mesa que estaba más cerca del chico. "Esas raíces de margarita necesitan ser cortadas en cubos de un cuarto de pulgada, y dispuestas en dos montones iguales. Si cree que puede hacer eso, con precisión, entonces puede ayudar. Hay una regla en la mesa auxiliar si siente que la necesita para comprobar sus medidas." Esperó a ver qué haría Grayland.
Eric intentó mantener el asombro fuera de su cara. Su oferta estaba siendo aceptada. Seguro, sólo era cortar raíces, pero aun así, era más de lo que había esperado jamás. Cruzando hacia la mesa escogió un cuchillo tras coger la regla. El Profesor Snape había dicho con precisión. No iba a arriesgarse a estimar.
Severus sonrió burlón. Siempre supo que había un Gryffindor oculto en ese Hufflepuff. "Tenga cuidado con mis cuchillos. Los mantengo muy afilados."
"Sí, señor." Eric averiguó cuán afilados cuando se deslizó a través de la raíz como si fuera mantequilla caliente. Con concentración casi cómica completó su tarea.
Severus mantuvo un ojo en Grayland mientras trabajaba en las siguientes etapas de varias otras pociones por la habitación. Cuando el chico hubo terminado, era hora de agregar las raíces a una de las dos pociones que las requerían. Cruzando hacia donde estaba su estudiante, le entregó una varilla de agitar. "Removerá la poción a su izquierda tres veces en sentido horario y luego dejará caer cinco pedazos de raíz sobre la superficie. Luego repetirá sus acciones hasta que le diga que está lista."
Eric tomó la varilla de agitar e hizo lo que le dijo. Era difícil no temblar con el agudo ojo del profesor observándole, pero se negaba a mostrar su nerviosismo ahora. Mientras trabajaba, la poción se volvió desde un azul oscuro al lavanda más pálido.
"Pare."
Eric detuvo la varilla de agitar en el momento que la palabra abandonó los labios del Maestro.
Severus se inclinó sobre el caldero y tomó un aliento. Estaba bien. Con un golpecito de varita, el fuego que estaba bajo el caldero se apagó. "Repita el proceso con el caldero a mano derecha." Retrocedió y esperó.
Eric hizo exactamente lo que había hecho antes. Levantó los últimos pedazos de raíz y los sostuvo sobre el caldero.
"Pare. No añada ésos, Sr. Grayland." Severus sonrió burlón cuando el muchacho dio un leve bote pero no dejó caer nada de la raíz.
"¿Por qué no, señor?" Eric bajó la mirada a la poción, intentando ver lo que había visto el Profesor Snape.
"Mire el caldero a mano izquierda. Ahora mire al que está trabajando. ¿Qué nota?" Severus esperó pacientemente tras haber apagado las llamas.
"Son del mismo color." Eric alzó los ojos a los negros que estaban esperando pacientemente que hiciera las conexiones. "Pero no añadí toda la raíz. ¿Cómo puede estar hecha si no tiene todos los ingredientes?"
Severus sonrió burlón. "La mayoría de ingredientes son o eran cosas vivas. Tendrán diferentes cantidades de magia, químicos, y nutrientes que trabajan juntos para crear la poción. Los artículos no vivientes también contienen diferentes cantidades. Ya que eso es así, ¿puede decirme por qué la cantidad de ingredientes podría variar?"
Eric miró la superficie lavanda pálido mientras dejaba los restos de la raíz de margarita sobre la mesa. "Porque la variación en el ingrediente ocasionará una variación en la cantidad necesaria para hacer la poción correctamente. Entonces, ¿tenemos que juzgar por el color, la textura y el olor?"
Severus asintió y luego señaló otro grupo de hojas. "Rebánelas en tiras de media pulgada." Dándose la vuelta, se dirigió al caldero en que había estado trabajando antes.
セブルススネイプ
Los TIMOs llegaron y se fueron. Eric se alegraba de haber ayudado aquel día en el laboratorio del Profesor Snape. Sólo la comprensión sobre las variaciones de los ingredientes y la necesidad de observar la poción y no sólo el montón de material salvó su poción. La idea de que la magia podía estar en diferentes cantidades le hizo abordar las otras prácticas de modo diferente. Sus hechizos tenían un poco más de finura comparados con los demás.
Cuando entró en pociones de EXTASIS, Eric sonrió burlón por la poción con la que comenzaron. Era la que tenía que detener cuando alcanzaba un color lavanda pálido, un poco de raíz de margarita todavía sobre su mesa junto a su caldero.
Severus observó cómo Grayland trabajó su camino a través de sus cursos de EXTASIS. El adolescente se pasaría periódicamente por su laboratorio para observar u ofrecer ayuda. Ni uno de los antiguos Mortífagos planteó su asociación con el Hufflepuff. Ninguno de sus Slytherin parecía saber siquiera que uno de los Puffs había encontrado su camino y hecho un hogar en su territorio.
A medida que la graduación se acercaba, Severus esperó a que el adolescente le pidiera una carta de recomendación para un Maestro de Pociones con quien quisiera aprender. Nunca llegó y él nunca preguntó por qué.
En la ceremonia de graduación, Severus estaba en pie sobre el estrado con los otros Jefes de Casa. Estaban allí para entregar los diplomas a sus casas y despedirlos al mundo. Vector estaba en el lugar de Minerva ya que ella estaba llamando los nombres de los estudiantes.
Pronto, los rostros estaban emborronándose juntos, sólo los que eran o bien Slytherin o estaban en su clase de EXTASIS hacían alguna impresión. Entonces un par de ojos castaños se encontró con los suyos. Se miraron fijamente por lo que parecieron minutos, pero en realidad fueron segundos. Severus ofreció su mano al adolescente.
Eric miró los ojos negros, preguntándose si volvería a verlos jamás. Sabía que se suponía debía estrechar la mano del hombre, pero por alguna razón mantuvo la suya a su costado. Ni una vez se habían tocado. La única conexión que jamás tuvieron fue el encuentro de sus ojos. Parte de él estaba preocupada por lo que ocurriría si se tocaban de verdad.
Severus captó la vacilación y contuvo una sonrisa burlona mientras discernía la razón tras ella. "No desaparecerá en humo si estrecha mi mano, Sr. Grayland." Vio el ceño de Pomona por su comentario, pero sintió una delgada mano callosa tomar la suya. Inclinándose hacia delante sólo un poco, habló en una voz que nadie más pudiera oír. "Espero volver a verle, Sr. Grayland." Retrocedió y soltó la mano del adolescente tras estrecharla.
Los ojos castaños sostuvieron los negros un momento más. Eric esperaba que el Profesor Snape pudiera leer que él también tenía la esperanza de ver al Profesor una vez más. Volviéndose, bajó del estrado. Se sorprendió cuando descubrió que estuvo allí la misma cantidad de tiempo que todos los demás.
Severus observó el cabello castaño del adolescente mientras tejía su camino a través de la multitud. Nadie sabría que casi consideraba a este chico su hijo. Pensaba que era así como el Sr. Jameson debía sentirse acerca de él. Sabía que había una conexión que había comenzado cuando salvó la vida del muchacho, pero el chico la había continuado una vez llegó a Hogwarts. Y entonces ambos la habían nutrido. Severus ya sabía cómo se mantendría informado de lo que le sucediera al callado Hufflepuff.
