Fanfic "El parásito" Capítulo 2: Un dia como cualquiera

Un día más empezaba en las maravillosas tierras de Equestria, un hermoso lugar lleno de magia y fantásticas criaturas, donde la paz y sobretodo la amistad rebozaban por donde sea que volteara la vista.

Los ponys de tierra madrugaban desde muy tempranas horas ya listos para laborar aunque esta vez siendo acompañados de sus buenos amigos los yaks quienes desde hace unos cuantos años combinaban la fuerza de ambas razas para cosechar siendo muy efectivos para manejar grandes cargas, los pegasos surcaban los cielos batiendo sus alas rápidamente al lado de los grifos, hipogrifos o los dragones a ver quien llegaba más rápido a la escuela, e incluso en la refinada ciudad de Canterlot cuya característica principal hace unos cuantos años además de su belleza era su sociedad elitista compuesta mayormente por unicornios, ahora estaba plagada con un montón de diferentes especies de entre las que se podían incluir, dragones, grifos, hipogrifos, kirins, yaks, cambiantes, cebras, ponys de cristal e incluso alguno que otro diamond dog, siendo éstos últimos la nueva adquisición del nuevo reino de Twilight.

Sin duda alguna desde la Ascencion de la princesa de la amistad al poder, las brechas entre las diferentes razas de toda Equestria se habían hecho tan cortas que a menudo se solía olvidar que antes no era así, pareciendo distantes aquellos tiempos en los que los cambiantes eran temidos, o los hipogrifos eran sólo un mito. Rebasando por mucho las expectativas de su antecesora la cual por cierto estaba muy orgullosa, logrando no sólo unificar las diferentes razas de toda ecuestria, sino también entablar relaciones amistosas con gran parte de ellas e inclusive en algunos casos permitir la creación de nuevas especies al fomentar la relación de parejas entre diferentes especies.

A pesar de ello no todo era felicidad en el mágico reino de Equestria, pues en este día en particular algo terrible estaba por suceder, los cielos grises lo anunciaban y el grito desesperado de una yegua en apuros lo confirmaba, no obstante en esta ocasión no era ningún villano quien venía a intentar conquistar Equestria ni tampoco alguna crisis de tamaño cataclismico que atentaba con eliminar toda la vida en la tierra.

Nop, en su lugar lo que podía oírse a lo lejos era el estruendoso berrinche de una joven aliconrio lavanda quien lloriqueaba cual una niña en su primer día del jardín de niños siendo arrastrada por el suelo, mientras un grupo de 5 yeguas de diversos colores trataban de pararla aunque su nueva fuerza de aliconrio lo difícultaba, manchando su lujoso vestido morado con bordes dorados, con todo el polvo de los jardines del palacio mientras una nerviosa Celestia trataba de disuadir a su ex alumna que la dejara ir.

- ¡NOOOOO PRINCESA! ¡NO ME ABANDONE!

- T-Twilight por favor, sabias que este día iba a llegar tienes que dejarme ir

- Vamos twilight dejala ir!

Exclamo una cansada Rainbow quién jalaba a su amiga batiendo sus alas al igual que todas sus amigas, tratando de evitar que la actual monarca no rasgara el vestido de la aliconrio blanca.

- NOOOOO! Aun no estoy lista, por favor no me deje princesa Celestia! Por favor no me deje sola!

Exclamo una irreconocible Twilight mientras lagrimeaba pues hoy después de casi 8 años desde que ella asumiera el trono de Equestria, era el día en el que finalmente ella y su maestra se separaban, tras varias excusas y supuestas lecciones que la misma twilight le había pedido pero que finalmente no pudo postergar por más tiempo su estancia.

- Por favor no me deje!

- Twilight querida…

Dijo la ex princesa Celestia con una voz dulce y maternal mientras se ponía de cuclillas para abrazar a su ex alumna dejando que se desahogue sobre su seno, acariciando su mágica crin con una de sus manos de una forma muy tierna.

- Yo jamás te dejare twilight, siempre que recuerdes todo lo que vivimos y pasamos estaré contigo… pero, ya es momento que me dejes ir

- Pero!..

Celestia la interrumpió.

- Has sido una maravillosa alumna y una mejor princesa, creo que puedo decir con orgullo que has sido mejor que yo, se que Equestria estará bien en tus manos

- ¡No diga eso princesa!, yo nunca podría ser tan buena como lo ha sido usted, usted fue mi mentora, mi guía y mi segunda madre y siempre atesorare cada minuto que pase con usted

- Y yo los que pase contigo Twilight, pero... Creo que como exprincesa que soy tengo derecho a ser egoísta aunque sea alguna vez y aunque te quiero, también quiero salir y vivir mi vida, una vida fuera de los grandes palacios y rebosantes banquetes, quiero sentirme como la pony ordinaria que alguna vez fui.

Dijo ella mientras con sus manos limpiaba las mejillas de la aliconrio lavanda, mirándola con una sonrisa tierna a escasos centímetros de su rostro.

- ¿Puedo pedirte que me dejes ir?

Pregunto ella a lo que Twilight con aún lágrimas en sus ojos se limpio la nariz con uno de sus pañuelos y poniéndose de pie junto con su maestra esbozo una sonrisa lo mejor que pudo y entonces dijo:.

- C-Claro que si princesa, se que me voy a arrepentir al cabo de unas horas pero jamás le negaría nada a usted pues usted siempre será mi maestra

- Y tu mi alumna Twilight

Dijeron finalmente para darse un gran abrazo lleno de calidez y melancolía, provocando que las 5 ponys y un dragón que la estaban a su lado dijeran al unísono el clásico "owwwww", mientras tanto una muy alegre y veraniega Luna con gafas de sol y una ropa casual metía todas sus maletas dentro de una carroza arrojandolas a su interior.

- ¡Vamos hermana! ¡Silver Shoals allá vamos!

Exclamo, rompiendo un poco el enternecedor momento sin embargo fue adecuado pues de seguir ahora no sería solo twilight sino la misma Celestia quien empezaría a llorar para luego decir:.

- Bueno, ya es hora de irnos… espero seas muy feliz Twilight, dejo a Equestria en buenas manos y a ustedes también les deseo todo lo mejor y les agradezco por acompañar a Twilight en todo momento

- Sin problema

- No tiene nada que agradecer princesa, Twilight es nuestra amiga

- ¡Si! ¡Nuestra mejor amiga!

- E-espero que les vaya muy bien también a las dos

- Ustedes también diviertanse, solo no disfruten tanto sin nosotros

- Cuidense princesas

Dijeron Rainbow dash, Rarity, Pinkie pie, Fluttershy, Applejack y Spike respectivamente mientras la Princesa Twilight lentamente se iba separando de la aliconrio blanca sacidiendo un poco su vestido para entonces decir:.

- A usted también le deseo lo mejor princesa, usted siempre será bienvenida aquí en Canterlot.

- Lo tendré en cuenta Princesa, gracias

Sonrió ella dando una pequeña reverencia cosa a la cual ya se habia acostumbrando un poco Twilight despues de 8 años, correspondiendo su reverencia con la suya propia, hasta que súbitamente la aliconrio blanca fue jalada por su ansiosa hermana que ya había pasado 8 años más de lo que tenía planeado dentro del palacio y no quería desperdiciar un solo segundo más.

- ¡Vamos! ¡Tenemos una reservacion VIP en el spa y nos la vamos a perder si no nos vamos ahora!

- ¡Si si, ya voy!

Exclamo Celestia tratando de evitar ser jalada hasta la carroza aunque en vano, donde una vez dentro bajo la ventanilla para entonces sacudir su mano despidiéndose de sus grandes heroínas mientras ellas se despedían también, comenzando a moverse la carroza siendo jalada por un par de guardias reales hasta dejar al grupo de amigas como un pequeño punto en la distancia pasando por las puertas de palacio y dejando las refinadas calles de canterlot atrás soltando un profundo suspiro mientras se dirigían a la que probablemente sería la aventura más emocionante de sus vidas, vivir su vida.

- Bueno… supongo que eso fue todo al fin, se siente extraño salir de Canterlot sin una cuadrilla de guardias escoltandonos o sin grandes trifulcas esperando nuestra salida.

- Y que lo digas

Dijo Luna con su hocico metido en un mapa viendo los posibles lugares a los que podían ir.

- Oh mira! Hay un nuevo sauna en tierra dragón al que podíamos ir! Aquí dice que todas las especies son bienvenidas

- Si… y oye Hermana ¿te puedo preguntar algo?

Dijo Celestia con un cierto tono de inquietud en su hablar.

- Claro lo que quieras.

Dijo esta sin apartar su mirada del mapa.

- ¿Que vas a hacer ahora que ya no somos princesas?

Preguntó ella bastante confusa.

- Oh pues primero iremos al spa, luego me gustaria ir a ver las cascadas arcoiris, después tal vez vaya al imperio de cristal a visitar a Cadence y…

- No, no me refería a eso

La interrupio Celestia.

- Huh? Entonces a que te refieres hermana?

Dijo Luna finalmente sacando su morro de aquel mapa.

- ¿Qué harás después de todo eso? Quiero decir… no tienes algún plan de lo que te gustaría hacer a partir de ahora?

- No te entiendo, dime a que quieres llegar Tía?

- Argh! Es solo que… pues… estaba pensando en que hacer después de que saliéramos de palacio pues… me gustaría abrir una pastelería

Sonrió ella sin embargo su expresión duró poco cuando la voz estridente y sorprendida de luna la hizo fruncir el ceño.

- ¡¿Una pastelería?! Tía sabes que la corona cubrirá todos nuestros gastos como compensación por nuestros años de servicio, no hay razón alguna para que tengas que trabajar

- Si ya lo se pero… no lo hago por el dinero, quiero hacerlo porque quiero sentir lo que es vivir como una pony normal

- Explicate..

Demandó luna.

- Pues si, quiero vivir todo lo que no vivimos al ser nombradas como las nuevas gobernantes de Equestria tras vencer a Discord, Ya sabes me gustaría saber lo que es trabajar para ganarte el pan, tener un grupo de amigos así como el de Twilight, salir al mercado por las compras, cocinar mi propia comida e incluso tal vez si todo marcha bien buscar una pareja

Dijo ella con un pequeño rubor a lo cual Luna respondió de la misma manera sonrojandose cuál tomate a la vez que se exaltaba bastante.

- ¡¿Una pareja?!

Grito ella con la voz real de Canterlot haciendo sobresaltar no solo a Celestia sino incluso también a los guardias al frente de la carrosa, pero al notar el repentino tono de sus palabras Luna simplemente cerró sus ojos y respiro recobrando rápidamente su temple para ya estando más tranquila hablar de una forma más serena.

- ¿Una pareja? Y-y… ya tienes a alguien en mente?

Dijo Luna quien está vez ella era la que hablaba con un pequeño nerviosismo en sus palabras, jugando ligeramente con su majestuoso cabello el cual se le asemejaba a una noche estrellada mientras miraba a otro lado, tratando de no ver a su hermana a los ojos.

- Mmmm pues no, sinceramente antes cuando éramos princesas estaba tan ocupada siempre que dificilmente se cruzaba por mí cabeza la imagen de algún semental

Sonrió ella a lo que inmediatamente Luna suspiro pareciendo bastante más aliviada cosa que se le hizo un tanto extraño a Celestia pero no dijo nada.

- Oh esta bien, pues si si.. Cuando te la pasas cuidando los sueños de todos los ponys es natural que no tengas tiempo para soñar tu misma aunque a veces es divertido mirar que es lo que sueñan los ponys con respecto a sus parejas ideales

- ¿Oh en serio? ¿Porque?

Dijo una Celestia bastante interesada por eso último, acomodándose un poco mejor sobre su asiento para escuchar mejor a la aliconrio oscura.

- Bueno, normalmente no revelaría los sueños de los demás ponys a nadie a no ser que se trate de una emergencia o algo parecido… peeero ya que ya no soy una princesa supongo que ya no importa y si tu supieras la cantidad de cosas que he visto!, te sorprendería ver la cantidad de ponys que sueña con nosotras

- ¡Jajajaja! No se si sentirme halagada o acosada

- ¡Jajaja! Si es muy loco, últimamente también hay muchos que sueñan con tener una pareja de otra especie, aunque también hay otros que sueñan con su profesora de la escuela o con su amiga de la infancia, supongo que esos son de los jóvenes que apenas empiezan a explorar su sexualidad

- me imagino que si, y dime que más has visto? ¿Algo picante que se te venga a la mente?

Dijo Celestia esta vez en un tono más pícaro mirando seductoramente a su hermana cosa que la hizo ponerse bastante nerviosa.

- E-eh pues si, alguna vez vi un sueño donde soñaban estar con Chrysalis

- Hmmm no los culpo, esa bicho era despreciable pero al menos tenía un muy buen cuerpo

- Si, aunque los más raros que he visto han sido de los ponys que sueñan hacerlo con su hermana! ¿Acaso eso no es raro?

- ¡Jaja si! Super raro en verdad

- ¡Jajaja!

- ¡Jajaja!

- ¡Jaja!

- ¡Jaja!

- Ja…

- Ja…

- …

- …

De pronto un incómodo silencio se hizo presente entre las dos, ambas tenian sus mejillas ruborizadas y ambas se quedaban mirando al suelo, aunque ninguna de las dos se decidía a hablar, no fue hasta después de unos minutos que Luna se aclaró la garganta y dijo:.

- ¡Uhum!.. Entonces ¿una pastelería?

- ¡S-si! Sabes que siempre he tenido una debilidad por los pasteles ¿y que mejor manera de complacer mis gustos que hacerlos yo misma?

- Si te conozco bien, pero bueno ahora que lo pienso yo no había pensado en que hacer después de nuestras vacaciones, supongo que tal vez me gustaría ponerme al corriente con todos esos 1000 años que estuve fuera, leer un montón de libros de historia y no se tal vez hasta abrir una biblioteca, sabes que no soy de cosas tan intrépidas como tu.

- Jejeje Si yo también te conozco bien, bueno sea lo que sea ¡apuesto a será muy emocionante!

Exclamo la aliconrio blanca con una contagiosa sonrisa, haciendo que su hermana también sonría.

- Supongo que tienes razón, esto puede ser emocionante

- Jajajajaja

Rieron las dos alegremente mientras la carroza en la que andaban finalmente se alejo de los límites de Canterlot viéndose el palacio que fue su hogar por tanto tiempo en lo alto de la montaña.

Por otra parte en el medio de una gran selva exótica llena de plantas, animales y mucha vegetación el cual antes solía ser un páramo desolado de color grisáceo estaba el gran reino de los changelings y recalcó "gran" debido a que una pequeña civilización situada bajo las faldas del antiguo Palacio crecia a pasos agigantados, con todos los changelings abandonando la colmena para crear sus propias casas, tomando como ejemplo la pintoresca Villa de Ponyville.

Mientras que en el interior del palacio se encontraba caminando por los pasillos una nueva y rejuvenecida Lyan quien ahora era una changeling de color rosado con ojos brillantes de color azul y una melena grande de color blanco, avanzando por los grandes salones del palacio con un andar cautivador meneando sus protuberantes caderas de color rosado, al igual que hacía saltar sus grandes pechos con cada paso que daba, vistiendo un escotado vestido amarillo que cubria solo la parte interior de sus pechos, ocurriendo lo mismo con su falda la cual a pesar de ser larga solo cubria su entrepierna dejando sus largas y sensuales piernas a la vista de todo el mundo al igual que sus flancos, hasta que finalmente llegó a su destino el cual era la sala del trono donde encima del nuevo asiento hecho de piedra pero adornado por algunas plantas y flores, estaba sentado el actual regente de toda la colmena, un changeling enorme color amarillo con alas azules y cuernos como los de un ciervo, siendo nadiemás ni nadie menos que Thorax el ex vasayo de Chrysalis quien se escapó de su tiranía para conocer el verdadero poder de la amistad y que posteriormente ayudaría en gran medida a su derroca, además claro de ser un buen amigo para Spike, Starlight y la misma Lyan.

Quien al verla este sonrió plácidamente asintiendo su cabeza para indicarle que podía pasar, lo cual ella obedeció y dando una reverencia finalmente se dirigía a su rey.

- Saludos su majestad

Dijo esta saludando de forma cordial inclinando su cuerpo hacia adelante, haciendo resaltar más el escote de su pecho, provocando que el introvertido Rey se ponga rojo como tomate y desvíe la mirada de inmediato mientras decía de manera enojada pero en un tono de reclamo:.

- L-lyan! Ya te dije que no me digas así!

- Jejeje ya lo se, y por eso lo hago su majestad~

Dijo esta en un tono travieso para entonces batiendo sus alas rápidamente se elevó por los aires sólo un poco para llegar hasta donde estaba su amigo, yendolo a abrazar para depues sin ningun decoro sentarse justo sobre las piernas de su rey, recargandose sobre su regazo y hundiendo su trasero justo sobre la entrepierna del contrario, poniendo aún mucho más nervioso a Thorax quien trataba con todo su cuerpo de resistir sus impulsos y así evitar que la changeling encima suyo pueda sentir la "bara" de su rey, sin embargo Lyan no conforme con eso soltó una maliciosa risilla y acercandose al rostro de Thorax está le propinó un beso en su mejilla a lo cual Thorax no pudo más y rápidamente se puso de pie, empujandola y volando rápidamente lejos de ella mientras la traviesa changeling se quedaba dando risotadas suspendida en al aire tomándose la barriga mientras se burlaba.

- ¡Jajajajaja! ¡Debiste ver tu cara! Jajajaja

- ¡Grrrrgh! ¡¿Que es lo que quieres Lyan?!

Dijo este severamente con su cara roja aunque no sabía si era por furia o por pena realmente, notandose un pequeño bulto debajo de los ropajes del rey.

- Jejeje ay perdón perdon.

Comentó ella aun dando unas pequeñas risillas mientras limpiaba las lágrimas de sus ojos de tanto que se había reído.

- Solo vine a ver como estabas y también a cumplir mis obligaciones como consejera real

- O-oh si, recuerdame porque te di ese título si todo el día me estas molestando?!

- Porque soy la changeling mas inteligente de por aquí y también porque adoras que te moleste

Dijo ella guiñandole el ojo provocando de nueva cuenta que este se sonroje, pero ya un poco más calmados Thorax volvió a su trono de piedra un poco más relajado mientras Lyan se sentaba a su lado derecho recargada sobre el descansa brazos como la consejera del rey, ya que desde el destierro de Chrysalis y la coronación de Thorax como nuevo rey, con tantas bacantes faltantes y tantos buenos changelieng que habían sido castigados disponibles, Thorax tuvo la decisión de usar a los changelings desertores para llenar esas vacantes como un símbolo de que en su nuevo reino cada quien podría ser lo que quisieras ser, y Lyan fue una de las primeras en su lista para consejeros siendo reconocida por su gran ingenio y sabiduría en las artes mágicas además de por ser una gran amiga suya y una muy bonita a decir verdad.

- Bueno y cuéntame como ha ido la construcción de Villa Changeling?

Pregunto este serenamente.

- Pues bien tuvimos un poco de problemas con los charcos de lava para los dragones, además que algúno que otro maulwurf por ahi suelto, pero fuera de eso las construcciones de las casas, escuelas y comercios van como viento en popa, las calles principales están prácticamente terminaras y algunas especies de otros países vienen a visitarnos cada vez más a menudo.

- ¡Genial! Sabía que tomé la decisión correcta al nombrarte capataz a ti

- Si bueno es una forma más elegante de decir que me lo dejaste todo a mi porque tu no tienes la más mínima idea de cómo hacerlo.

Dijo esta cruzándose de brazos a lo cual Thorax se puso un poco rojo, pero rompiendo el hielo con una risilla Lyan se acercó a su amigo para darle un cálido abrazo y de manera amigable decirle.

- Oh solo estoy jugando, Claro que me encanta ayudarte a ti y a todo el reino, aunque tarde o temprano tendrás que aprender a hacerlo tu, no toda la vida estaré a tu lado para ayudarte en todo

Este suspiro.

- Si tienes razón, gracias Lyan en verdad lo aprecio mucho, te juro que todo esto te lo recompensare

- Oh no hay problema como dije hago todo esto por gusto, aunque si realmente quieres recompensarme tal vez haya una manera de como hacerlo~

Dijo esta con una voz seductora mientras lentamente se acercaba gateando por encima del cuerpo de su rey, haciendo que este se ponga sumamente nervioso y comience a sudar al ver los labios de la changeling cada vez más cerca.

Sin embargo su pequeño espectáculo no pudo continuar cuando de pronto con un fuerte azoton otro changeling entró a la sala de trono, está vez siendo Pharinx el príncipe y hermano mayor de Thorax, un changeling de color negro y alas rojas, con cuernos de color rojo igual como los de n ciervo aunque más chicos que los de su hermano, vistiendo una armadura de color negro ornamentada con algunas medallas, quien al verlos solo suspiro de forma pesada mientras ambos rápidamente se separaban.

- Ay... ay... ay...

- H-hola hermano! E-este mira yo…

- Si si si, no tienes que explicarme nada, se que eres Rey y puedes tener a las changelings que quieras pero por favor asegurense de hacer sus cosas en lugares privados

- P-pero!!

Fue interrumpido.

- Y Lyan…

- Aja?...

Contesto ella muy alegremente.

- Por favor deja de molestar a mi hermano, sabes que el es un pobre virgen que no sabe tratar con mujeres, además que te agradecería si usaras vestidos con mas tela que esos simples retazos.

- Yo también te quiero Pharinx

Dijo ella en un tono entre burlesco y enojada sacándole la lengua a su príncipe, mientras Thorax suspira un poco más relajado pues su hermano lo conocia lo suficiente para saber que era lo demasiado tímido para hablar con una mujer que no fuera para el trabajo.

- B-bueno bueno y olvidando este pequeño incidente del cual no se volverá a hablar, dime ¿que te trae por aquí hermano?

- Bueno hay un par de maulwurfs revoltosos en la plaza y en varias partes de la isla, asi que quería pedir tu autorización para llevar una cuadrilla de guerreros y darles caza, para que no sigan causando más estragos

- B-bueno siempre y cuando no los maten estoy de acuerdo.

- Seguro los atraparemos y liberaremos en una zona alejada de la ciudad, probablemente en la jungla o las tierras desérticas.

- Me parece bien, ¿y tu Lyan? ¿Tienes algo más que decirme a mi?

- Fuera de que Pharinx es un aguafiestas no, nada mi rey

- ¡Hey! Recuerda que yo también soy tu príncipe!

- Lo se, pero francamente no me interesa

- ¡Grrrrgh!

Gruño Pharynx a lo que nuevamente Lyan le sacó la lengua.

- Basta basta por favor! Miren dejemos esto así que ahora quiero ir a ver personalmente como están avanzando las construcciones y tambien quiero darles la bienvenida a todas las especies nuevas.

- Me parece bien, será bueno para el reino que vean a su rey dándole la bienvenida a las nuevas especies, eso fomentara que todos los changelings también lo hagan y que los reinos aliados nos vean como sus amigos

- Coincido

- Bien, pues allá vamos

Dijo Thorax antes de arreglar su túnica para entonces dirigirse a la salida con aquel estrafalario par.

Mientras tanto en una de las tantas construcciones, un grupo de changelings estaba excavando la tierra para preparar el terreno donde estarían los simientos de una futura casa, cuando de pronto en medio del barro y algunas piedras uno de ellos dio con algo extraño enterrado bajo el suelo.

- ¡Oigan! ¡Vengan a ver esto!

Exclamo el solitario changeling de color azul Cían y ojos amarillos de una complexión normal, con unos hombros anchos y un cuerpo algo musculado pero no demasiado.

- ¿Que pasa Testral?

Dijo uno de sus compañeros constructores un changeling de color gris y ojos violeta con una complexión ligeramente más robusta, seguido de otro par de changelings.

- Mira…

Dijo el mientras levantaba del suelo con sus manos a un extraño ser pareciendo una especie de moco negro lleno de tierra con algunos tentaculos saliendo de su cuerpo.

- ¡Iugh! ¿Que es eso?

- No lo sé, lo encontré aquí enterrado mientras cavaba

- Hmmm parece una especie de babosa rara

Dijo otra changeling de color magenta y crin carmesí.

- ¿Está vivo?

- No lo se, no se mueve

Dijo el llamado Testral mientras lo picaba con un palo.

- ¡Hmmp! Seguramente no es nada, hechala a la basura junto con todos los desechos y de paso ve a vaciar el carro

- Esta bien

Dijo el a lo que obedeciendo tomó al pequeño animal con ambas manos y lo arrojó a la pila de basura llena de escombros, tierra y algunos otros objetos de residuo que había en el carrito.

Pará entonces al ver que el contendor de basura estaba lleno, tomaba el carro de sus agarraderas a cada uno de sus costados y se lo llevaba lejos de ahí a la costa donde depositaban el resto de los desechos, arrojandolos al mar donde empezaba a flotar a la deriva cual una bolsa de basura negra en medio del mar, mientras que estando flotando a la deriva por el océano infinito lentamente su ojo rojo como el carmin comenzaba a abrirse, observando con una mirada confusa y amenazante el ardiente sol encima de él además de la inmensidad del mar rodeandolo en todas direcciones, volviendo a cerrar su ojo y entonces suspirar mientras de su inexistente boca decía lo siguiente:.

- Libre…