Infierno Familiar
Senku no podría creer lo que acababa de leer. ¿Una misión de infiltración fingiendo ser un padre de familia? Llevaba literalmente toda su vida sirviendo como espía para evitar la guerra entre Austrania y Nordalis y jamás le habían pedido algo tan ridículo.
Fue por eso que, apenas tuvo la ocasión, fue a ver a Xeno para reclamarle por tal decisión.
El Dr. Xeno era uno de los líderes de la organización secreta de espías de Nordalis, dedicada a mantener la paz entre los dos países fronterizos. La organización para la que Senku trabajaba desde que tenía memoria: NEXO.
NEXO no solo tenía espías, realmente, sino que eran los encargados de hacer literalmente cualquier cosa necesaria para mantener la paz. Xeno era el más dispuesto a hacer lo que sea para cumplir con los objetivos, por lo que también tenían una rama para la experimentación genética y las armas biológicas. A Senku le daba igual, realmente.
Sin embargo, algo que no le daba igual era su actual misión.
—Mi trabajo es colectar información, no estoy para andar jugando a la casita en los vecindarios de clase alta en Austrania.
—Que queja tan poco elegante. —Xeno sonrió con diversión—. Temo que no puedo asignarle a nadie más este trabajo, no cuando se trata de infiltrarse en la Trinidad.
Senku se tensó de inmediato, mirándolo con sorpresa.
—¿Qué tiene que ver la Trinidad en esto?
—Como sabes, dos de los tres miembros de la Trinidad tienen familias.
—Sí, pero absurdamente protegidas, tanto que ni siquiera yo logré conseguir la información al respecto. Nadie sabe quiénes son sus esposas o hijos.
—Hasta hace unas semanas, cuando uno de nuestros miembros perdió la vida para mandarme la información necesaria. Fue poca, pero crucial. Los niños en cuestión son un niño y una niña, los cuales deben tener un nombre falso. También desconocemos si tienen hermanos. Ambos niños empezaron a asistir recientemente a la Academia Arrow, por lo que suponemos que son de primero de primaria. Al saber a qué institución debíamos investigar, pudimos encontrar que esos dos miembros de la Trinidad asisten regularmente a reuniones de la escuela donde estudian sus hijos. Las clases empezaron hace tres meses, pero pudimos obtener un cupo para infiltrar a un agente infantil. Senku, tú serás el padre de ese agente. Usa al infante para acercarte a la Trinidad durante las reuniones, vuélvete cercano a ellos y averigua qué están tramando.
Senku soltó una risa seca.
—¿Me estás diciendo que dos de las más grandes amenazas para la paz del continente son padres ejemplares que no se pierden ninguna reunión escolar?
—Eso mismo. —Sonrió sombríamente—. Y tú te convertirás en un padre ejemplar también. Usando la fachada de una familia, te acercarás a nuestros objetivos y harás lo que mejor sabes hacer: ganar conocimiento, obtener información y mantener la paz. Es para eso que te hemos criado aquí en NEXO.
—Supongo que no tengo otra opción. —Rascó su oído con el meñique.
Ambos sabían que nunca rechazaba ninguna misión, vivía solo por y para NEXO.
—Entonces lo primero es que adoptes la fachada de padre ideal. Primero, debes convencer a nuestro agente de colaborar contigo.
—¿Y quién será el agente de seis años? —Lo miró con aburrimiento y algo de fastidio por ponerlo a trabajar con mocosos.
—Tu hija. T-144.
Senku se congeló, mirando a Xeno con algo parecido al horror.
—¿Por qué tiene que ser mi hija biológica? ¿No dijiste que fue un fracaso?
—En efecto, ninguna de nuestras alteraciones genéticas rindió frutos, a pesar de haber gastado una fortuna en ellas. Sin embargo, de todos los fetos alterados genéticamente, ella fue la única sobreviviente, y está completamente sana. Además, pese a no haber desarrollado ningún tipo de característica sobresaliente, ella heredó algo de ti: es brillante. En la academia Arrow, quienes tienen un talento sobresaliente son separados del común de la gente, eso incluye a los padres. El niño y la niña que buscamos son niños sobresalientes también, no sabemos en qué. Solo podrás acercarte a la trinidad si tu hija sobresale y es invitada a la sala VIP. Entonces empezará tu trabajo.
Chasqueó la lengua.
—¿Basas toda la misión en una mocosa volátil? ¿Por qué tengo que convencerla? ¿Acaso no la han entrenado como a mí y al resto?
—Ah, cierto que no has querido saber nada de ella. —Rio de forma apática—. T-144 es problemática y rebelde, constantemente intentaba huir y solo no lo logró porque Stanley la tenía muy bien vigilada. Fue imposible disciplinarla, así que la enviamos a un orfanato junto a otros agentes infantiles fallidos, esperando a ver si nos sería de utilidad o por el contrario debíamos deshacernos de ella. Hoy llegó el día en que nos será de utilidad. Tiene la edad perfecta y una inteligencia muy superior al promedio de su edad. Úsala para cumplir con la misión.
—¿Y si fracasa?
—No fracasará. Porque su fracaso significaría tu fracaso, Senku. Y tú nunca fracasas.
Senku tensó la mandíbula.
—¿Y sabe de la misión? ¿Sabe que soy su progenitor?
—No sabe nada, aunque quizás pueda adivinarlo, es muy lista. Está en ti elegir informarle o no. Puedes elegir el método que quieras para usarla como tu herramienta.
—¿Y deberé cuidarla y ser el padre perfecto hasta que logré infiltrarme en la Trinidad? —preguntó, con todo el asco del mundo.
—Sin mencionar que debes conseguir una esposa también, sí.
Genial, otro problema.
—¿Y qué hago con ella… con ellas, una vez acabé la misión?
—Eso es asunto tuyo. La niña será una herramienta para ti, puedes desecharla, devolverla o dársela a otro, mientras no ponga en peligro a NEXO, no me interesa. Es solo un experimento fallido. En cuanto a la esposa, solo divórciate. Es así de sencillo.
Y fue así como Senku llegó al orfanato Butterfly, que tenía conexiones con NEXO y cuidaba de los agentes fallidos.
En realidad, Senku estuvo en ese orfanato un tiempo, antes de que se vinculara con NEXO, quizás fue por él que la organización eligió este orfanato como su aliado para conseguirle agentes prometedores y cuidar de agentes fallidos.
Y ahora aquí estaba su hija…
T-144, un experimento que salió mal.
Cuando NEXO les pidió a sus agentes más destacados participar en el proyecto de modificación genética, Senku no tuvo ningún problema en acceder. Eran herramientas creando más herramientas, nada raro. Solo fue donar algo de esperma y luego NEXO se encargó de lo demás. Nunca supo quién fue la mujer que inseminaron artificialmente, pero según Xeno era alguien con un excelente estado físico. Estaba muy ocupado con muchos trabajos en esa época, y todo lo que supo fue que la mujer causó problemas y quiso robarse al bebé, no lo logró y luego desapareció. En cuanto a la niña, fue un fracaso para los experimentos, su único logro fue no morirse. Luego de eso, Senku no supo nada más, porque tampoco le importaba. Xeno de vez en cuando mencionó que podría conocerla si quisiera, pero ¿para qué?
Esa niña era solo otra herramienta para NEXO, igual que él. Era más una compañera de trabajo que una hija, y no tenía interés en ninguna de esas cosas.
Sin embargo, podía fingir interés.
Si era necesario para la misión, convertiría a esa niña en el centro de su universo.
Y una vez se acabara la misión, se desharía de ella. Así de fácil.
"Solo debo fingir ser su padre un tiempo, luego la dejaré en algún orfanato muy lejos de aquí. Y fin de la historia".
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"Solo debo fingir ser su padre un tiempo, luego la dejaré en algún orfanato muy lejos de aquí. Y fin de la historia".
Ugh, sabía perfectamente a quién le pertenecía esa línea de pensamiento.
Una pequeña niña de cabello blanco-verdoso atado en dos coletas bajas, con flequillo recto y dos orejitas de gato sobre su cabeza, hizo una mueca de cansancio, asomándose por el pasillo para ver con sus ojos azules al mismísimo Senku-014 en la entrada del orfanato. Su padre biológico.
La más grande escoria que existía.
De inmediato sonrió y se escapó por la ventana, yéndose al jardín trasero y ocultándose detrás de un árbol.
Sabía que iba a encontrarla, pero le gustaba la idea de ser un fastidio para él. Si iba a arruinarle el día, entonces le devolvería el favor.
Abrazó su peluche de león amarillo con ojos de botón y capa de superhéroe contra su pecho, contando los segundos hasta que finalmente escuchó los pensamientos de su indeseable padre.
"Aquí está esa maldita mocosa problemática…"
Lo vio jadeando de cansancio y contuvo una sonrisa, fingiendo mirarlo con curiosidad.
—¿Quién es usted, señor? —preguntó con la voz más inocente que tenía.
Él pareció sorprenderse.
"¿No se da cuenta de quién soy? Parece que no es tan lista como Xeno creía", pensó él.
Eso la enfadó, pero mantuvo su cara inocente.
—He venido a adoptarte —dijo directamente, sin querer perder el tiempo—. Soy Ishigami Senku. ¿Cómo te haces llamar tú?
—Me dicen T. —Encogió los hombros.
—Ese no es un buen nombre para una niña. —Hizo una mueca de fastidio—. ¿Cómo te gustaría llamarte?
Ella encogió los hombros con desinterés.
—T… ¿Qué tal Tsukiku, entonces?
Ella abrió la boca, sinceramente sorprendida de que él sugiriera un buen nombre.
—Me gusta. —Sonrió, pero rápidamente volvió a ponerse seria—. ¿Y por qué me quiere adoptar, señor Ishigami? —preguntó con toda la inocencia del mundo.
"Bien, si ella no deduce por su cuenta que soy su padre biológico, tampoco se lo diré", pensó el ingenuo.
—Somos un poco parecidos, así que me gustaría adoptarte. —Sonrió falsamente—. Incluso podemos decirle a los demás que siempre fuimos padre e hija, ¿qué te parece? ¿Eso te gustaría?
Ja, farsante.
—¡Wow, claro! —Sonrió enormemente. Sí él iba a mentir, ella mentiría más.
Y eso fue todo, en el orfanato no pidieron papeles ni nada, porque estaban al servicio de NEXO, esa organización mala que le quitó a su mami.
En realidad, T… bueno, Tsukiku no recordaba nada de su madre. Las separaron apenas nació, pero desde sus primeros días de vida podía entender a los adultos, todo lo que decían… y lo que pensaban. Era una telepata, y los primeros pensamientos que escuchó fueron los de su madre, además de su voz, que fue la única que le habló con cariño en toda su existencia.
Ya no recordaba el sonido de su voz, solo recordaba que constantemente se repetía una y otra vez todo lo que su madre pensaba y decía. Su madre pensaba muchas cosas… malas, parecía enfadada todo el tiempo, menos cuando pensaba en ella. Cuando sus pensamientos eran sobre Tsukiku, eran dulces y amorosos, podía sentir sus manos acariciar su vientre, podía sentir su alegría cuando ella le respondía con pataditas y golpecitos, y al nacer Tsukiku lloraba todo el tiempo porque nunca pudo siquiera verla.
Unas enfermeras la cuidaron sus primeros dos años de vida, y muchos científicos le hacían pruebas raras para intentar ver si ella tenía alguna habilidad especial. En realidad, Tsukiku podía hablar desde sus primeras semanas de vida, pero no quería, porque ninguna de esas personas era su mamá.
Con el tiempo entendió que querían usarla como un arma para evitar una guerra o algo así, no estaba segura, pero le daba igual. Ella solo quería a su mami, y como se la quitaron, se prometió que jamás los ayudaría en nada y mantendría su poder oculto.
A eso de los tres años se enteró que tenía un papá también, y que él estaba cerca. Se escapaba para verlo, pero sus pensamientos eran raros, fríos y desagradables. Gracias al Dr. Xeno, otro científico que le hizo pruebas raras, descubrió que su papá no la quería ni un poquito. Pff, ¿entonces qué era un papá? Pensó que sería parecido a su mamá, alguien que la querría, pero era un inútil.
No le servía para nada.
Sin embargo, ahora sí podría servirle para algo. Por sus pensamientos, parecía necesitarla para alguna misión, y si esa misión era exitosa, la llevaría a otro orfanato, uno que no estuviera ligado a NEXO… ¡perfecto! ¡Por fin se alejaría de todos ellos! Y así quizás pudiera encontrar un papá y una mamá de verdad, no esta excusa barata que lo único que hizo fue darle un nombre.
Y, sin embargo, cuando llegaron a su nueva casa, Tsukiku no pudo evitar maravillarse.
—¡Qué lugar tan bonito! —Era una casa pequeña, pero a sus ojos parecía todo un castillo. Tenía un jardín delantero bonito, con flores preciosas, y las tejas azules le daban un toque vivo y casi brillante—. ¡¿Voy a vivir aquí?!
—Sip. —Senku bostezó—. Por cierto, no olvides nuestro trato. Si alguien pregunta, siempre fuimos padre e hija, ¿está bien?
—Sí, sí, lo que digas. —Rio, corriendo dentro de la casa apenas abrió la puerta.
¡Que piso tan limpio y agradable! ¡Las paredes también tenían patrones florales! ¡El techo no tenía telarañas!
—Vamos, te llevaré a tu cuarto.
—¡¿Tengo un cuarto para mí sola?! —gritó emocionada, corriendo por las escaleras tan rápido que acabó resbalándose—. ¡A-AH!
—¡Maldita sea, Tsukiku! —Senku alcanzó a tomarla por los hombros antes de que se cayera como una tonta—. Ten más cuidado. ¿Estás bien?
—Eeeh… —Las manos le temblaron un poco—. S-sí, claro… —Se zafó de él y se abrazó al pasamanos mientras subía cuidadosamente.
"Esta niña es realmente problemática, aunque si muriera solo tendría problemas más grandes", pensó Senku.
El muy cretino.
Ja, aunque no recordaba cómo sonaba su madre, si recordaba sus muchas formas de insultar a la gente. Aunque su insulto favorito era "escoria" y también le quedaba perfecto a su padre.
Su cuarto estaba pintado de rosa pastel, tenía una cama, un armario, un espejo, un escritorio con su silla y un par de cajoneras, pero además de eso no estaba nada decorado.
Oh, quizás decorar le molestaría a la escoria… perfecto.
—¿Puedo decorar? —preguntó a su excusa de padre, que ya se veía aburrido.
—¿Con qué quieres decorar? —Rascó su oído con cansancio.
—¡Quiero posters de gatitos! ¡Quiero una lámpara de gatito! ¡Quiero una alfombra de gatito! ¡Y… y quiero un gatito de verdad también!
—Te conseguiré todo eso si olvidas lo de conseguir el gato de verdad.
—Hecho. —Tomaría lo que pudiera.
Al día siguiente salieron de compras, más que nada porque Tsukiku tampoco tenía mucha ropa. Así que a lo último fueron a ver a un sastre también.
—¡¿Senku-kun?! —La modista que atendía el lugar pareció reconocer a su padre.
—Ah, Yuzuriha. —Senku sonrió sin muchas ganas—. No sabía que tú atendías este sitio ahora.
—Mi maestra amplió el negocio y se fue a atender el local más en el centro —explicó, para luego mirar fijamente a Tsukiku—. S-Senku-kun, no me digas que… ¡¿esta es tu hija?! ¡¿C-cuándo te casaste?! ¡¿No le dijiste nada a Taiju?!
—Me case hace siete años. Antes de conocerlos —explicó rápidamente, inventando una mentira a la velocidad de la luz—. Mi esposa y mi hija vivían en el extranjero hasta hace poco.
—B-bueno, tiene sentido, siempre has sido muy reservado. —Rio nerviosamente—. ¿Y qué necesitan? ¿Vienen a comprarle un regalo a tu esposa?
—No por el momento, quería pedirte varios vestidos y otras prendas para mi hija. Perdió su equipaje cuando regresó al país.
—¡Oh, qué pena! ¡Pero no te preocupes, Senku-kun! ¡Si es por ti, confeccionaré todo ahora mismo! Solo necesito tomar sus medidas y si pueden esperar un par de horas lo tendrás todo listo. ¡Hasta te haré un descuento!
—Tan eficiente como siempre. —Rio complacido—. Muy bien, esperaré aquí.
"A ver si tengo suerte y encuentro alguna mujer soltera que pueda hacer pasar por mi esposa. Tsukiku entrara a la Academia Arrow en una semana, la necesito para entonces", pensó Senku, siendo escuchado por la pequeña telepata.
No sabía cómo sentirse respecto a su plan de conseguirle una mamá falsa. Si iba a reemplazar a su mami, al menos quería una que sí la quisiera y fuera real.
—¿Y cómo te llamas, pequeña? Perdona, pero Senku nunca nos habló de ti —habló la modista.
"Si no fuera tan idéntica no creería que Senku-kun tiene una hija, siempre fue muy cerrado y arisco" escuchó en los pensamientos de Yuzuriha.
Ja, tenía toda la razón.
—Soy Tsukiku —contestó, feliz de finalmente poder presentarse con un nombre real.
Y le gustaba bastante… Quizás Senku no era tan malo…
"Casada… Casada… Divorciada y con otros tres mocosos… Soltera, pero con antecedentes… ¿Ninguna mujer decente viene por aquí?", escuchó a su padre pensar a lo lejos. "Me leí todos esos archivos para nada… Quizás consiga como esposa a otra espía, aunque podría ser sospechoso. Mierda, todo lo que pido es alguien que pueda cuidar a la mocosa para no aguantarla yo, no tengo más requisitos".
Ugh, olvídenlo, él era muy malo. Una escoria de los pies a la cabeza.
Prefirió concentrarse en la amable Yuzuriha, que pronto se convirtió en la segunda persona en hablarle con verdadera dulzura con una charla muy entretenida de la ropa que más le gustaba.
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Como tenían que esperar a que Yuzuriha, con sus increíbles habilidades para confeccionar ropa rápidamente, terminara de preparar la ropa para Tsukiku ese mismo día, Senku y la niña se sentaron en unos bancos, en silencio, durante la siguiente hora.
Tsukiku estaba jugando con su peluche superhéroe león, aunque pronto se aburrió y fue a ojear los peluches que vendían al otro lado de la tienda. Senku estaba repasando a cada mujer en la tienda, las que entraban, las que salían y hasta las que pasaban frente al ventanal.
Había memorizado los archivos de todas las mujeres elegibles y las no elegibles también. La ciudad era grande y las mayores de edad sin compromisos no abundaban. Ya que era común tildar de sospechosa a una mujer sola, las mujeres se casaban con sus novios de escuela al crecer o bien buscaban desesperadas maridos y no era raro que lo consiguieran. Además, estaba el tema que también necesitaba conseguir a alguien que no tuviera antecedentes ni ningún tipo de actividad sospechosa, pues como espía no podía tomar riesgos.
Bien… quizás sí sería mejor aliarse con una compañera de trabajo, otra, y jugar al matrimonio perfecto como profesionales. Sería un riesgo si los capturaban a ambos, y sabía que no había ninguna a su nivel, pero no tenía otra opción.
—Disculpa. —Un toque en su hombro lo hizo congelarse de pronto, volteando bruscamente hacia una mujer rubia de vestido azul y abrigo negro, con un vestido rojo colgando de su brazo—. ¿Sabes dónde está Yuzuriha?
Él la miró algo perturbado. Normalmente siempre estaba atento a su entorno, se había acostumbrado a detectar los más ligeros pasos acercándose a él, incluso el roce de la ropa contra la piel era un sonido delatador, pero ella… no sintió nada. ¿Acaso bajó la guardia de tanto perderse en sus pensamientos?
—Yuzuriha… Está atrás, confeccionando algunas prendas —contestó, recomponiéndose rápidamente.
—Ya veo, gracias. —Se sentó frente a él para esperar por Yuzuriha también.
Senku la observó atentamente, reconociéndola como una mujer soltera.
"Hizashi Kohaku. Veintinueve años. Ambos padres fallecidos. Tiene una hermana mayor, un cuñado y un sobrino. Trabaja como camarera en una cafetería. Nada raro, parece ser buena opción".
Pero incluso aunque fuera buena opción, Senku no tenía ni idea de cómo la convencería de ser su esposa en menos de una semana. Estaba dedicado al campo de la investigación, la recolección de datos y la informática, no era un galán que pudiera chasquear los dedos y enamorar a todas en un minuto. Aunque podría intentarlo, si era por la misión.
—¿Hay algún problema? —preguntó la mujer de pronto, haciéndolo arquear las cejas—. Llevas mirándome como diez minutos. ¿Quieres algo? —Cruzó los brazos, viéndose un poco a la defensiva.
—Je, ¿tan poco seguido te miran para que te sorprendas? —Rio entre dientes—. Pues el sorprendido soy yo. Siendo tan atractiva físicamente, creí que ya estarías acostumbrada.
—¿Atractiva? ¿Te gusta mi apariencia? —Se señaló, incrédula.
—Sí. —Y no era del todo una mentira, aunque eso no significaba que se sintiera atraído por ella.
—Wow. —Pestañeó, antes de inclinarse levemente hacia adelante—. ¿Cómo te llamas?
—Ishigami Senku. ¿Tú?
—Soy Hizashi Kohaku. —Sonrió—. Senku, ¿estás libre el sábado?
Él ladeó la cabeza.
—Sí… ¿A qué se debe la pregunta?
¿Podría ser que por una vez tuviera suerte?
—Bueno…
—¡Oye, padre! —Tsukiku eligió ese momento para venir corriendo—. ¡Vi un peluche de gatito! ¡Lo quiero comprar también!
Oh, no, definitivamente no tenía suerte.
Aunque si esta mujer no lo aceptaba con una hija, entonces realmente no le servía.
Kohaku miró fijamente a Tsukiku, y la niña le devolvió la mirada con la misma intensidad.
Se quedaron en silencio un largo rato, ellas mirándose la una a la otra y él mirando a ambas. ¿Por qué sentía que se estaba perdiendo de algo?
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Tsukiku estaba impresionada. ¡Esta era la mujer más bonita que había visto en su vida!
¿Por qué estaba hablando con la escoria de su padre?
"No puede ser, que niña tan preciosa", lo pensamientos de la mujer la hicieron sonrojarse. "Y se parece mucho a su padre, es un hombre afortunado. Aw… ya quisiera yo un pequeño o pequeña tan linda como esta, pero seguro que es casado". De pronto apartó la mirada tristemente, abrazándose a sí misma. "Y yo que prometí ir a la tonta fiesta de Maiko con pareja, tendré que seguir buscando o se burlará de mí otra vez… O bien podría asesinarla, no es como que yo sea la única que quiere deshacerse de ella".
Tsukiku se tensó ante ese último pensamiento. ¡¿Por qué sonaba a que hablaba en serio?!
"Bueno, no. No podría matarla…", eso tranquilizó a Tsukiku. "Podría levantar sospechas hacia mí y descubrirían que soy una asesina. Mis ahorros y mis años de entrenamiento se irían a la basura".
¡No puede ser, sí hablaba en serio! ¡Una asesina de verdad!
Aunque… eso era un poco genial. Mucho más genial que ser un espía de quinta como el padre basura.
"Mocosa malcriada, tenía que interrumpir justo ahora", estaba pensando la basura. "Ahí se va la oportunidad de conseguirle una madre".
¡Oh, no, eso sí que no le gustaba! ¡Esta era la madre perfecta!
Era demasiado buena para él, pero sí era para tenerla como mamá lo toleraría.
—¡Señorita, que bonita es usted! —Brincó a sentarse al lado de la mamá perfecta—. ¡¿Cómo se llama?! ¡¿Es soltera?! ¡Porque si es soltera, déjeme decirle que mi padre también! ¡Y está desesperado, ya sabe!
"¡¿Pero qué cosas dice esta mocosa?!
"¡¿Es soltero?! ¡Podría ser mi oportunidad!"
¡Ja, mucho podría quejarse su padre, pero Tsukiku supo de inmediato que había hecho lo correcto!
—Me llamó Kohaku, pequeña. —Le sonrió de forma sincera y radiante, para luego voltearse hacia el hombre—. Disculpa, Senku, ¿verdad? Si eres soltero… ¿querrías acompañarme a una fiesta el sábado? N-no tiene que ser una cita, necesariamente, es solo que la gerente del café donde trabajó organizó una fiesta y pidió que llevara pareja y han estado hablando tonterías de que soy muy mayor para vivir sola y que denuncian a mujeres de mi edad y… En fin, ¿quieres? —Sonrió esperanzada.
Wow, qué directa.
¡Era la mamá perfecta!
Aunque sería una mamá falsa…
Bien, nuevo plan: ¡deshacerse del padre basura y quedarse con la mamá perfecta!
Primero tenía que asegurarse de que se quedaran juntos, luego sería la hija perfecta y ella la amaría y cuando se acabará la misión solo tendría que buscar la forma de quedarse con Kohaku y el estorbo se iría. ¡Pan comido!
En ese momento, antes de que su padre pudiera contestar, Yuzuriha regresó con la ropa y tuvieron que retrasar la respuesta.
Luego de cargar con las bolsas, Kohaku salió mientras esperaba a que arreglara su vestido y ellos salieron con ella, que les explicó con más detalle su inquietud sobre su edad, las denuncias a mujeres solteras, la fiesta y su urgencia por encontrar un marido.
—Bueno, resulta que no solo puedo ser tu cita, leona. —Su padre sonrió con todos los dientes—. ¡Puedo ser tu esposo de una vez! Necesito una madre para presentarme a la entrevista de la mejor escuela del país, para darle la mejor educación a Tsukiku. Entonces, ambos saldríamos beneficiados. ¿Qué dices?
¡¿Pero qué estaba diciendo ese viejo loco?! ¡Iba a espantar a la mujer siendo tan directo!
—¡JA! ¡Me gusta como piensas! ¡Muy bien, aceptó!
¡No puede ser, ella estaba tan loca como él!
Aunque bueno, eran un espía y una asesina, y, por sus pensamientos, los dos parecían fanáticos de la eficiencia y el trabajo rápido.
Al menos Kohaku pensaba en ella con dulzura cada vez que la veía, a diferencia de la escoria que solo pensaba en ella como problemas.
Quizás, si ella estaba con ellos… esta familia falsa no sería tan mala.
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—¿Mmm? ¿Quieres que finja ser su madre biológica? —Mientras iban de camino a la fiesta de Maiko, Kohaku miró con sorpresa a Senku por su extraña propuesta.
—La escuela a la que quiero enviar a Tsukiku es muy estricta —le explicó—. Si vieran que nuestro matrimonio es muy reciente, no nos dejarían ingresarla por la mera sospecha de que podría ser una farsa. Entonces, si debemos fingir que es desde hace mucho tiempo atrás, ¿por qué no fingir directamente que eres su madre biológica? Tengo un amigo en el ayuntamiento, así que puede ayudarme con eso.
—Pero ¿qué le diría a mi familia? —Sacudió la cabeza. Su hermana se preocuparía y su cuñado probablemente no iba a creerle—. Además, tengo un amigo muy molesto que siempre me invita a salir aunque me repugna por lo mujeriego que es y nunca me creería que no lo rechace diciéndole que tengo esposo.
—A tu familia podríamos decirle la verdad. A tu amigo y compañeros de trabajo podemos decirle que nos separamos por un tiempo, sin divorciarnos formalmente, y que volvimos a estar juntos hace poco.
Wow, que bueno era inventando excusas.
—Bueno, es posible… Empecé a trabajar con ellos hace cinco años, apenas.
—Ah, entonces podríamos decirles que Tsukiku es tu hija y que yo me la llevé conmigo al extranjero.
—De hecho… creo que también podemos decirle eso a mi familia.
—¿Podríamos? —Se sorprendió.
—Yo… no estuve la ciudad durante un año, precisamente hace siete años —le confesó, bajando la mirada.
—¿En serio? Qué conveniente. —Rio, encantado—. ¿Podríamos encajar nuestra relación y a la niña en ese año que no estuviste? ¿Crees que no sospecharan?
—Puedo decirles que ese era el motivo por el cual estaba tan triste cuando regresé, porque nos peleamos y te llevaste a la niña. —Sonrió sin ánimos.
—¿Y por qué estabas triste? —preguntó, luciendo como si no pudiera evitar la curiosidad.
"Porque de verdad me quitaron a mi hijo ese año".
—Es que me había acostumbrado a la otra ciudad —mintió, evitando mirarlo—. Fue muy duro volver.
—Entiendo. —Le sonrió con comprensión que, desconocido para ella, era muy falsa.
Fue duro mantener la compostura el resto del camino a casa de Maiko, debido a los duros recuerdos de ese año en el que fue capturada por unos hijos de puta que le quitaron todo.
Era asesina desde muy joven para pagar los tratamientos y medicina de su enfermiza hermana mayor, y a veces tenía trabajos fuera del país.
Una vez le tocó ir al país vecino con el que había amenaza constante de guerra: Nordalis.
Logró asesinar al objetivo, pero a un precio: fue capturada.
Creyó que la matarían, pero le hicieron algo peor…
Por suerte, no la violaron ni la golpearon, de hecho, la trataban con bastante delicadeza incluso en sus muchos intentos para escapar. Pronto descubrió porqué. La habían embarazado por medio de inseminación artificial.
Mientras estaba embarazada, científicos experimentaron con ella. Nunca les vio la cara, porque siempre le cubrían los ojos al sacarla de la habitación donde pasó esos infernales meses.
La alimentaban bien, le daban los cuidados necesarios, y nunca le dijeron por qué.
Los odiaba a todos, pero, al sentir a su bebé moverse en su interior, empezó a amarlo. Se prometió que, apenas naciera, buscaría la forma de escapar de allí y llevárselo.
Cuando nació, se lo quitaron de inmediato. Ni siquiera pudo verlo. Alguien le dijo que fue un varón.
Esperó días y jamás se lo entregaron, entonces, aprovechando que todavía creían que estaba débil, tomó unas tijeras, apresó al primer médico que encontró y amenazó con matarlo si no le daban a su hijo. Entonces el doctor le dijo que su bebé murió.
No le creyó, pero le explicó que eran parte de varios experimentos genéticos y ninguno había sobrevivido. Entonces se volvió loca y asesinó a todos allí, solo con unas tijeras.
Escapó y regresó a casa con su hermana, pero no había terminado su venganza.
Antes de huir, vio algo.
Uno de los científicos que mató llevaba un logo en su bata: NEXO.
No sabía si era una empresa o una organización, pero se prometió que algún día los encontraría… y mataría hasta el último integrante de ese grupo.
Salió de sus pensamientos al llegar a casa de Maiko, que los recibió muy sorprendida.
—Vaya… No imaginé que realmente vendrías con alguien. —Miró a Senku de arriba abajo, y por alguna razón Kohaku sintió una ligera molestia en el pecho.
—Maiko-senpai, te presentó a mi esposo. Ishigami Senku.
—¡¿Esposo?! —No solo ella se sorprendió, sino todos los invitados, que mayormente eran sus compañeros de trabajo.
Les dieron la excusa que planearon de camino al lugar, pero ni así Maiko dejó de mirarlos mal y murmurar que seguramente ella había engañado de algún modo a Senku para engatusarlo en un matrimonio sin amor, que se fueron infieles durante su tiempo separados, que ella era una cualquiera porque en el pasado trabajo como bailarina (lo cual fue una fachada) y un largo etcétera.
Kohaku quería asesinarla, pero Senku pareció notar su malhumor y sonrió misteriosamente, inclinándose para susurrar algo en su oído.
—Soy bueno leyendo a la gente —le explicó—. Tu jefa, Maiko, parece tener cierto interés en mí, y habla motivada por la envidia. ¿Qué te parece si le damos un verdadero motivo para envidiarnos?
—¿Eh? —Volteó a verlo confundida.
—Voy a hacer algo ahora… Y necesito que te relajes totalmente, ¿podrás?
—C-creo que sí. Pero ¿qué es lo que vas a…? —Calló cuando de repente sujetó su cabeza con ambas manos y le estampó un beso en la mejilla, demasiado cerca de la boca, tan cerca que sintió todo su rostro volverse rojo brillante. ¡¿Qué estaba haciendo?!
Cuando escuchó el grito indignado de Maiko, entendió las acciones de Senku, y un sentimiento de felicidad brotó en su pecho. Claro, para todos los demás ese beso se vería como uno de verdad.
Senku se apartó de ella y ambos se sonrieron, cómplices.
—¿Nos vamos? —Le dedicó una mirada seductora, falsa, pero muy bien actuada.
—Vámonos. —Se enganchó a su brazo y se despidió de todos en general, para luego irse junto a él.
Cuando salieron del edificio, los dos rieron de buena gana.
—Mañana todo estará listo —le aseguró—. Serás mi esposa legalmente. ¿Ya has preparado todo para mudarte mañana?
—Ja, claro que sí. Mañana empezaremos una nueva vida. —Sonrió alegremente—. Por beneficio mutuo.
—Exacto, me alegra que lo entiendas. —Asintió, complacido.
—Dale un beso de buenas noches a Tsukiku por mí. —Se despidió agitando un brazo antes de entrar a su edificio.
Su jefe ya había aprobado el matrimonio como una buena fachada, así que todo estaba preparado.
Ahora podía estar más tranquila mientras planeaba la forma de encontrar a NEXO y destruir a todos y cada uno de los que tuvieran algo que ver con aquellos que arruinaron su vida.
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—¡¿Kohaku viene a vivir con nosotros hoy?! ¡SÍ, HURRA, HURRA! —Apenas Senku le dio la noticia, Tsukiku empezó a correr como loca por toda la casa.
—Sí que tienes mucha energía. —La miró con cansancio.
"Espero que a Kohaku no le importé cuidar de ti, así no tendré que soportarte".
Al escuchar ese pensamiento de Senku, Tsukiku se detuvo solo para sacarle la lengua, confundiéndolo un poco. ¿Y ahora qué dijo?
—En fin, voy a terminar de limpiar su habitación —le informó, saliendo de la sala—. Quédate viendo la televisión o algo y no me molestes.
—¡Si es para Kohaku, quiero ayudar! —Empezó a perseguirlo de inmediato.
—Agh, está bien. —Rascó su oído con fastidio.
Por supuesto, la única ayuda que recibió de su parte fue que tirara una cubeta de agua y empapara todo a su alrededor, lo peor es que después de eso ni se disculpó y no aceptó dejarlo solo. Fue a buscar un trapeador y acabó golpeándolo en la cara con él. Por la risita que soltó al hacerlo, Senku tenía grandes sospechas de que lo hizo apropósito.
Por suerte, luego de unas horas tuvo todo listo y Kohaku llegó con un par de pilas de cajas. Senku y Tsukiku intentaron ayudarla, pero las cajas que tomaron estaban tan pesadas que los brazos de ambos flaquearon y acabaron de rodillas en el suelo y jadeando.
Kohaku rio.
—¡Ja! Padre e hija son muy parecidos, eh.
—¡Claro que no! —gritaron ambos al mismo tiempo, para luego mirarse con disgusto, haciéndola reír más.
Al final, Kohaku entró casi todo ella sola. Era una mujer muy fuerte.
No fue difícil para ella instalarse, y de inmediato Tsukiku empezó a seguirla como cachorrito por todas partes, insistiendo también en hacerle un tour por la pequeña casa familiar.
—¡Primero que nada, debes conocer a R! —Le enseñó a su peluche león superhéroe—. ¡Es mi mejor amigo! —Y el único—. Lo encontré en la basura.
—Oh, vaya. —Eso la sorprendió—. ¿Y por qué se llama R?
—Porque es un león y los leones hacen "RAW". —Colocó sus manos en forma de garra y gruñó.
—¿Y por qué no lo llamamos Raw? —preguntó con dulzura.
—¡Oh, me gusta esa idea! ¡Eres genial, mamá! —Kohaku se sorprendió y Tsukiku se preocupó.
"¿Mamá? ¿Ya quiere llamarme mamá?" oyó en sus pensamientos. "Ja… que lindura. Espero que me siga llamando así todo el tiempo que quiera".
—¡WAAAAAA! ¡MAMÁ! —Se lanzó a sus brazos, llorando, sin poder contenerse.
Senku se acercó ante los gritos, riendo un poco al ver a la mocosa colgándose del cuello de una muy confundida y conmovida Kohaku.
Era bueno que se llevaran bien… La verdad, nunca había visto a Tsukiku sonreír tanto como hoy. Y ella tenía una sonrisa hermosa.
Se abofeteó mentalmente y decidió irse a la cocina a preparar algo para comer, llamándolas a ambas para almorzar al poco tiempo.
—Mmm… ¡Esto está delicioso! —exclamó Kohaku, con ojos brillante.
—¡Esto está horrible! —Tsukiku alejó el plato a un buen metro de distancia.
Normalmente le gustaba molestar a su padre, ¡pero su comida en serio era horrible!
—Sí, está horrible, no soy muy buen cocinero —admitió Senku, que toda su vida fue criticado por sus malos dotes culinarios—. No tienes que fingir, Kohaku, ya lo sé.
—¿Fingir qué? —Ni los escuchó por haberse llenado la boca de comida.
"¡Delicioso, delicioso, delicioso, delicioso!"
Tsukiku se quedó boquiabierta al leer su mente. ¡¿De verdad le gustaba esa basura?!
Senku y Tsukiku intercambiaron una mirada de incredulidad, por una vez estando de acuerdo en algo: Kohaku tenía muy mal gusto.
Llegó la noche y Kohaku los miró con un poco de extrañeza cuando los vio dirigirse cada uno a su habitación.
—¿Qué? —preguntó Senku.
—¿No le cuentas un cuento antes de dormir?
—Claro que n…
—¡SÍ, SÍ! ¡Quiero un cuento! —Tsukiku brincó emocionada, mirando a Kohaku con ojos brillantes, esperando que le contara un cuento.
"Me está mirando fijamente. ¿Querrá que yo le cuente un cuento?" escuchó en sus pensamientos. "Bueno, puedo contarle esa vez que fui a un castillo… aunque omitiré la parte en la que desmembré al rey y a los príncipes. Hmm, aunque la piscina de sangre que se formó fue fantástica. ¿Eso le gusta a los niños?"
Eso último la hizo palidecer, pero de todos modos quería un cuento.
—Muy bien. —Senku soltó un gran suspiro—. Te contaré un cuento. —Si era parte de la misión.
Tsukiku lo miró con disgusto. ¡Como si quisiera que él le contara un cuento!
Al ver que Kohaku lo miraba con agrado, Senku suspiró todavía más y se inclinó para tomar en brazos a Tsukiku, que se hizo para atrás un poco, pero no protestó cuando finalmente la cargó, aunque estaba muy rígida en sus brazos.
La dejó en su cama y se sentó en una silla junto a esta, mientras que Kohaku se sentó en la silla del escritorio, sonriendo enternecida.
—Bueno, había una vez… Una princesa leona… que se mudó a casa de un rey solitario y su pequeña princesa mimada.
—Aw, que lind… Espera. —Se tensó con indignación—. ¡¿Se supone que soy yo?! ¡¿Me acabas de decir leona?!
Senku rio y prefirió ignorarla.
—El rey estaba atrapado en un trabajo horrible del que dependía la paz de los reinos, porque si él no cumplía sus deberes reales todo lo que el rey anterior trabajó por conseguir se derrumbaría. Así que el rey debía ignorar sus propios sueños ridículos y su pasión por la ciencia, y concentrarse en lo que el consejo quería hacer de su vida, él… —Se detuvo de pronto, abriendo mucho los ojos, al igual que Tsukiku.
"¿Qué mierda estoy diciendo? ¿De dónde salieron esas tonterías? Yo… debo dejar de recordar el pasado. El pasado está muerto y enterrado, igual que mi padre".
Al escuchar esos pensamientos marcados de una tristeza tan profunda, los ojos de Tsukiku de repente se llenaron de lágrimas mientras miraba fijamente a Senku.
Era extraño, pero nunca pensó que él tuviera un pasado o… sentimientos.
Pareciera que… eran más parecidos de lo que solía pensar.
—Oye. —Senku llevó una mano a su mejilla de pronto—. ¿Por qué lloras?... —Pasó el pulgar por su mejilla suavemente.
—Y-yo… es que… —Sollozó—. E-el rey me da tristeza… —se excusó, y, sin siquiera pensarlo, se lanzó a abrazarse al cuello de su padre, sollozando más—. L-lo siento…
Al ver que Kohaku los miraba, Senku llevó una mano a la cabeza de la niña y otra a su espalda, intentando confortarla.
—Yo lo siento. —Rio entre dientes—. Creo que soy malo contando cuentos… ¿Qué te parece si te habló del sistema solar? Es… mucho más agradable. —Tsukiku se apartó de él y sonrió levemente, asintiendo.
Senku sintió su mirada suavizarse y volvió a acostarla en la cama, arropándola bien.
Kohaku los observó con una sonrisa mientras Senku empezaba a parlotear sobre planetas y satélites naturales, pero al poco tiempo sus parpados comenzaron a cerrarse y se quedó dormida en la silla, mientras que Tsukiku siguió despierta por toda una hora escuchando a su padre antes de que el sueño la venciera.
Senku las observó a ambas con rostro muy serio.
De repente… esta misión ya no le pareció tan mala.
Quizás podría sobrevivir para ver un mundo en el que no existiera la amenaza de guerra… solo quizás…
.
Llegó el lunes y los tres se alistaron para la entrevista. Como Tsukiku estaba entrando tan tarde a la escuela, con las clases ya empezadas, solo dos profesores los recibieron y les hicieron preguntas sencillas, ya que después de todo NEXO había aportado una gran suma de dinero para que Tsukiku pudiera ingresar.
Ya tenían listo el uniforme, y Tsukiku empezó con las clases el martes.
Senku no era necesariamente experto en disfraces, pero si en camuflajes. Uno de sus inventos le permitía mezclarse perfectamente con las paredes y cualquier otra superficie necesaria, y siguió a Tsukiku a la escuela en su primer día, esperando que ella lograra hacerse amigos de todos en su clase, y ya se encargaría él de descubrir quiénes eran los dos hijos de los dos miembros con familia de la Trinidad.
"Es nuestra mejor oportunidad para conservar la paz. Tsukiku debe encontrar a esos niños y hacerse su amiga. Y ese será solo el primer paso, también debe sobresalir y ser invitada al grupo VIP de esta escuela. Ella no lo sabe, pero ahora mismo es nuestra agente más valiosa".
Tsukiku reconoció los pensamientos de su padre entre toda la maraña de pensamientos y suspiró con hastío.
"Ojalá fueras tú el que tuviera que hacer todo esto, viejo decrepito, yo siempre fui mala haciendo amigos".
Además, ¿por qué tenía que ayudarlo? Él era un papá basura.
Pero bueno… mientras antes cumpliera su misión, antes se desharía de él.
—Ishigami-chan, por favor preséntate ante tus compañeros. —Su maestra la hizo pararse frente a todos los niños de su nueva clase.
—Soy Ishigami Tsukiku —dijo con voz firme, cruzándose de brazos—. Voy a ser amiga de todos, y voy a ser sobresaliente. No debería tener tanta responsabilidad, pero la tengo. Así que no me estorben. —Alzó la barbilla tercamente.
Senku estrelló la palma de su mano en su frente, tan sonoramente que todos voltearon a todas partes con confusión.
"Que niña tan arrogante…"
"¿Al menos es multimillonaria para ser tan creída?"
"Así no va a tener ningún amigo".
"Se nota que es una plebeya sin educación".
"Apuesto a que la expulsaran pronto".
Escuchó todos esos pensamientos, pero no le importó. Tarde o temprano caerían, cuando vieran lo genial que era. La llamaban plebeya, pero apostaba que ninguno de ellos sabía multiplicar 87724 por 442 ni podía escapársele a un militar de alto rango, aunque fuera por unos minutos.
Su sonrisa de suficiencia no se borró mientras se sentaba junto a dos niños castaños que de repente hicieron muecas y se alejaron para sentarse en otros sitios. Pff, peleles.
—Por favor alguien siéntese junto a Ishigami-chan para compartirle su libro, ella aún no lo tiene.
Todos empezaron a murmurar, nadie parecía querer hacerlo… hasta que una niña pelirroja alzó la mano.
—Yo lo haré, sensei. —Se apresuró a sentarse junto a Tsukiku con una sonrisa—. ¡Hola! ¡Soy Shirosawa Misaki!
"Siempre tengo que ayudar yo a los chicos nuevos, espero que ella sea más amable que el anterior", escuchó Tsukiku en los pensamientos de esa niña.
No supo realmente cómo interpretar eso, así que solo sonrió y le siguió el juego.
"Shirosawa Misaki" pensó Senku. "El apellido Shirosawa no me suena de ninguna familia importante. Podría ser el nombre falso que mencionó Xeno. ¿Será ella la niña que buscamos?"
Tsukiku escuchó eso y apretó los labios, decidiendo que por el momento se quedaría cerca de la tal Misaki. Al menos no se veía tan mala y falsa como los demás.
De falsedades ya tenía suficiente en casa.
A la hora del almuerzo, Misaki la llevó a sentarse junto a un chico de cabello castaño grisáceo y ojos verdes llenos de indiferencia, que aparte usaba un cubre-bocas.
—¿Y tú cómo te llamas? —preguntó Tsukiku, sentándose al lado del niño, sabiendo que su padre estaba camuflado cerca y si lo hacía decir su nombre tal vez lo reconocería.
—Mijow Yok —contestó con desinterés.
"Mijow tampoco es un apellido muy común por aquí, y definitivamente no de una familia noble, hay que mantenerlo vigilado también".
Oh, genial… Otro.
Intentó sacarle conversación a Mijow, pero no parecía interesado. Al menos Misaki sí.
"Qué fastidio, no quería venir a la escuela… Quiero más dinero… Hmm, podría secuestrar a uno de estos niños ricos".
La mandíbula de Tsukiku cayó al piso al escuchar los pensamientos de Yok. ¡¿Qué clase de niño era?!
Si hasta era capaz de secuestrar niños, quizás si fuera el hijo de esos tipos a los que tenía que acercarse su padre. Sería mejor que lo mantuviera cerca.
—Oigan, plebeyos. —De pronto, un par de bandejas con comida se estrellaron en la mesa en la que estaban sentados—. ¡Están en el lugar de Haishi-sama! ¡Mejor lárguense o lo lamentaran! —exigió un niño rubio con cara de idiota.
—Suficiente, Gintaro. —Un niño castaño con rostro serio se adelantó—. Estos niños de clase media ya ensuciaron la mesa, ya no la quiero.
—Ah, por supuesto, Haishi-sama nunca aceptaría este basurero ahora. —Lo miró con ojos brillantes—. ¡Ganan esta vez, plebeyos! —Les sacó la lengua y él, el tal Haishi y otro niño castaño de lentes se alejaron.
"Ja, ja, Haishi es realmente genial, si me quedó cerca de él no me meteré en problemas" pensaba Gintaro.
"Gintaro casi me mete en problemas otra vez, si Umi me hubiera visto se habría enfadado conmigo de nuevo. Ugh, también debo dejar de decirle clase media a todo el mundo…", pensó Haishi.
"Yo quiero una bandeja de oro, lentes de oro, comida de oro…", los pensamientos del niño con lentes eran más raros.
Tsukiku se extrañó al leerle la mente a los tres.
—¿Quiénes son esos raritos? —le preguntó a Misaki.
—Haishi es de una familia muy rica, creo, pero no recuerdo cuál. Creo que los otros dos son hijos de sus guardaespaldas… Como sea, no me caen bien, mejor no te les acerques —le explicó.
—Es un buen consejo, no acercarse a quien no te cae bien. —El tal Mijow Yok de pronto tomó su bandeja de comida y empezó a alejarse de su mesa, con la frente bien en alto.
"Niñas molestas, realmente están ensuciando toda la mesa. No puedo soportarlo".
Tsukiku frunció el ceño profundamente. ¡Él era todavía más snob que los otros tres! Si los otros eran nobleza este ya llegaba a realeza, y vaya que le caía mal.
Sonrió maliciosamente y arrojó "accidentalmente" su bebida en la dirección en la que el niño arrogante se estaba marchando, haciéndolo tropezar y a caerse de rodillas en el piso, manchándose el elegante uniforme de la academia.
Una venita brotó en su sien y él la miró con profunda rabia.
Senku frotó sus sienes con resignación.
Esta niña era terrible haciendo amigos…
Estaban jodidos.
Por suerte, pudo hacer pasar lo del vaso como un accidente y no la reprendieron, pero al llegar a casa Senku empezó a recordarle la importancia de hacer amigos, usando como excusa eso de que como buen padre quería lo mejor para ella. Por supuesto, Tsukiku no le creía nada, pero fingió escucharlo.
—¿Mi mamá llegará tarde hoy? —preguntó decepcionada al ver que no llegaba todavía.
—Dijo que tenía algo que hacer. —Encogió los hombros.
"Probablemente cosas de mujeres", pensó Senku, indiferente.
"Probablemente cosas de asesinos", pensó Tsukiku, nerviosa.
—¿Y podemos preparar la cena para ella? Nos está ayudando siendo mi mamá falsa y todo eso, ¿no? —Le puso ojos de cachorrito—. ¿Podemos, por favor?~
Ahora bien, Senku tenía pensado decirle que no desde el segundo uno, pero cometió el error de voltear a verla y… maldición, la mocosa podía ser adorable cuando se lo proponía.
¿De dónde sacó los ojos azules? Eran terriblemente expresivos y contribuyeron a hacerlo ceder como un idiota, esclavizándose en la cocina como por dos horas intentando cocinar mientras Tsukiku hacía desastres intentando "ayudarlo".
Cuando Kohaku llegó, Tsukiku corrió a recibirla chillando y brincando, saltando a sus brazos apenas la vio.
—¡MAMÁ! ¡BIENVENIDA! —La abrazó cariñosamente y Kohaku rio encantada.
"Como amo a esta pequeña…" escuchó Tsukiku en sus pensamientos, y la felicidad casi la hace llorar mientras enterraba el rostro en su cuello. Sin embargo, no escuchó lo siguiente que pensó: "Es mi único consuelo de haber perdido a mi verdadero hijo…"
Senku las vio con una mueca de incomodidad, notando como ambas se sonreían, con ojos brillantes de alegría.
Je, qué curioso… Ambas tenían los ojos del mismo azul claro y destellante.
Qué conveniente coincidencia, así nadie dudaría de que la familia era verídica. Perfecto.
Mientras antes se acabará esta misión, mejor. Era como un infierno personal. Un infierno familiar.
—Oigan, leonas. La cena está servida.
—¡La hicimos para ti, mamá!
—¡Excelente, tengo hambre! ¡Y me encanta tu comida, Senku! Es tan… Espera, ¡no nos digas leonas, escoria!
Él rio, genuinamente divertido, y por una vez Tsukiku se unió a sus risas.
Bien, quizás este infierno familiar no fuera tan malo. Solo quizás.
Fin.
¿O no?
No sé xD Fue muy divertido de escribir, pero depende de si a ustedes les gusto D:
Sé que esto está bien raro x'D Y quizás un poco rebuscado...
Verán, el tema de la Semana SenHaku de hoy era un AU de Spy x Family, el anime todo bonito de la nenita de cabello rosa :3 Y me lo tuve q ver a las apuradas xD
Y fue dificil de adaptar al SenHaku ToT
Al final, decidí que quería encajar a Senku, Kohaku y Tsukiku como Loid, Yor y Anya a toda costa XD Así que salió esta trama rarisima :'D
Lo siento si fue muy rebuscada y mala TT-TT
Pero bueno, ojala q les haya gustado aunq sea un poco :'3
No olviden q se les ama!
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
