Disclaimer: Ni Evangelion ni sus personajes me pertenecen.
En algún lugar de la ficción
Sonando con fuerza, alertando de su inminente llegada, el silbato del tren se extendió por las cercanías; sin embargo, viajando en la dirección opuesta en la que él esperaba, Shinji se limitó a verlo aproximarse en tanto seguía sentado. Frente a él, en el andén contrario, vio de reojo las siluetas de las tres personas más significativas en su vida, las cuales, al tomar otro camino, emprendían su propia aventura sin él.
Deseándoles lo mejor, confiando en que serán felices en este nuevo mundo, Shinji les dedicó una silenciosa sonrisa al saber que ninguno de ellos lo recordaba. Asuka, Rei y Kaworu, sin tener la menor idea de quién se trataba, ni siquiera se volteaban a verlo al ignorar su presencia. Así pues, deteniéndose gradualmente el vagón, la vista de Shinji quedó bloqueada perdiendo el contacto visual con el trío.
Pero pasando la página, diciéndoles "adiós" mentalmente, los ojos de Shinji se vieron cubiertos de improviso sin saber quién se manifestó a sus espaldas; empero, escuchando una voz femenina muy familiar, aquel enigma no duró mucho.
– Adivina quién soy.
– Una chica hermosa con grandes pechos.
– ¡Correcto!
Mari, aquella chica misteriosa de la que prácticamente no sabía nada más que su nombre, dándose la vuelta para que pudiese mirarla, se colocó delante de él antes de acercársele demasiado. Shinji; si bien ya era un hombre adulto, todavía poseyendo leves atisbos de la timidez tan intensa que lo definió en su niñez, arqueó una ceja con incomodidad al reclinarse hacia atrás para mantener la distancia.
– Hueles muy bien–Coqueteándole, no teniendo ningún reparo en hacerlo, Mari jugueteó con sus lentes al darle una mirada seductora– ¡Ese es el aroma de un hombre, me encanta!
A pesar de su distanciamiento inicial, reduciendo la brecha entre ambos con rapidez, Shinji, con una confianza no usual en él, se prestó a responderle a la bella mujer que literalmente le cayó del cielo, a la cual, tomándola por sorpresa, le retiró las gafas con un elegante movimiento de dedos. Asimismo, devolviéndole el coqueteo, Shinji le sonrió de un modo idéntico a Mari quien no se tardó en alegrarse.
– Eres tan dulce como siempre.
– ¡Vaya, ya hablas como todo un adulto!
Hallándose reclinada sobre él, con la misma facilidad con la que Shinji desordenó sus anteojos, Mari llevó sus manos al cuello de Shinji, para quitarle, definitivamente, la gargantilla explosiva que portaba en su garganta. Dicho aparato, casi por arte de magia, se desenganchó al instante liberando al otrora piloto de la Unidad 01 de toda aquella maldición que, para Shinji, representaron los Evangelion en el pasado.
Enseguida, guardando la bomba en su chaqueta, Mari, sin perder nunca su semblante sonriente, le extendió una mano al hijo de Gendo y Yui Ikari.
– ¡Vámonos ya, Shinji!
Sin dudar, ya no teniendo más temores ni inseguridades encima de él, Shinji no se tardó en aceptar su oferta al tomarla con firmeza de la mano. Por ello, levantándose como un resorte de su asiento, luciendo un sobrio y recatado traje de oficina, Shinji se aferró a Mari sin voltearse a ver cómo Asuka, Rei y Kaworu se marchaban en el ferrocarril recién llegado unos minutos atrás.
– ¡Vamos!
Lleno de energía, halándola con él a una velocidad apabullante, Shinji la condujo por una corta escalinata que los llevará a la salida de la estación. Afuera, esperando por ellos, la brillante luz del sol era una metáfora de la promesa de un futuro nuevo y feliz para todos.
– ¡Corte! ¡Lo haremos una vez más!
Dejando de correr como un par de locos, Mari y Shinji, soltando un profundo suspiro de fastidio, se miraron entre sí al escuchar la inconfundible voz del Director Anno al gritar con un altoparlante. Apareciendo desde los costados, rompiendo el silencio que reinaba en el ambiente con un interminable murmullo, una treintena de personas, cada una de ellas con una función, se dispusieron a cumplirla.
Varios asistentes se acercaron a Shinji y Mari para asegurarse que su vestuario continuase viéndose impecable, otros, con micrófonos y cámaras, volvían a su posición inicial ante la inevitable regrabación de la escena. Los demás extras, haciendo lo mismo, se situaron nuevamente en sus lugares teniendo la esperanza que, esta vez, el excéntrico Director Anno sí verá sus ideas materializarse y acabe la película.
– Disculpe, señor Director. ¿Podría decirnos qué estamos haciendo mal? –Shinji, ya cansado de regrabar lo mismo por millonésima vez, caminó hacia donde yacía el Director Anno para aclarar sus dudas–hemos estado grabando la misma escena todo el día y no comprendo en qué fallamos.
– Yo quisiera saber lo mismo, señor Director–Mari, uniéndose a Shinji, externó su deseo mientras masajeaba sus piernas–ya está empezando a matarme el dolor de pies. No es nada fácil correr por esas escaleras usando botas.
– Entiendo que estén agotados, lo han hecho muy bien en todas las veces que hemos grabado la escena final–sin levantarse de la cómoda silla plegable donde reposaba desde muy temprano por la mañana, Hideaki Anno, ladeando la cabeza, les respondió a ambos–simplemente estoy buscando el ángulo más adecuado para el cierre de la historia, quiero que el nuevo final de Evangelion sea perfecto y enigmático. Les prometo que la siguiente será la última vez que lo grabamos, ahora regresen a sus lugares.
Shinji, quien empezaba a morirse de cansancio y calor al usar aquella ropa desde hacía varias horas, pretendía retornar a su sitio, cuando repentinamente, creando un gran alboroto, una serie de gritos y bramidos paralizaron las filmaciones sin que nadie entendiese qué sucedía. Mari, agudizando su visión, reconoció una mancha rojiza atravesando la masa que conformaba el equipo de grabación y producción.
Aquella mancha, convirtiéndose en una figura muy conocida, encendió las alarmas en Mari, quien, creyendo que Asuka no sabía dónde estaban, vería el desenlace de la historia una vez se estrenara la película en los cines. No obstante, viendo esa suposición destruyéndose, Mari se hallaba a segundos de confrontar un torbellino arrollador del que, por más que lo intentase, le será imposible escapar.
– ¿Qué está sucediendo, señor Tsurumaki? –Hideaki, por primera vez desde que llegaron a esa estación de trenes para filmar el final de la película, se puso de pie para echarle un vistazo a la conmoción que interrumpía su trabajo.
– ¡Es ella, señor Director! –Kazuya Tsurumaki, quien era un viejo amigo y socio de Anno, volviendo a trabajar como su asistente, le contestó con notoria exaltación y temor– ¡Nos encontró, de alguna manera nos encontró!
– ¿Te refieres a…?
– ¡Sí, es la señorita Shikinami!
– ¿Dónde se esconde esa traidora y usurpadora con anteojos? –Vociferando a todo pulmón, Asuka, abriéndose camino entre los presentes, dejó una estela de destrucción a sus espaldas en la forma de numerosos oficiales de seguridad inconscientes– ¡Sé que ella está aquí!
No queriendo unirse a la montaña de personas tendidas en el suelo, los restantes integrantes del equipo de filmación, permitiéndole pasar, formaron un delgado pasillo humano que condujo a la enfurecida alemana hacia donde Anno, Tsurumaki, Shinji y Mari se encontraban ubicados. Shinji, no entendiendo qué demonios sucedía, se quedó sin habla cuando vio a Asuka aparecer frente a todos ellos.
– Asuka…
– ¡Así que era cierto! –Mirándolos a los cuatro, la germana, muy enfadada, apuntó sus ojos al Director Anno– ¡Están grabando el final de la película sin mí! ¡No me incluyeron en la escena final!
– ¿Pero qué dices, Asuka? ¡Claramente te vi sentada en el otro andén! –Shinji, con ingenuidad e inocencia, le señaló con un dedo a la chica en la distancia que, a simple vista, se veía igual que Asuka.
– ¡Esa no soy yo, idiota! ¡Es una doble usando una peluca! –Girándose hacia donde Shinji le indicó, la teutona se indignó, aún más, al ver que la reemplazaron con una burda imitación de ella– ¡Y ni siquiera se parece a mí!
En el otro andén, oyendo la voz de Asuka, la chica que se hacía pasar por ella se retiró la cabellera falsa de su cabeza, demostrando, sin cuestionamiento alguno, que la verdadera Asuka Shikinami tenía razón.
– Es verdad, es una doble con peluca–Anno, como si fuese la cosa más normal del mundo, le replicó a Shikinami volviendo a sentarse en su silla plegable–pero de todas formas nadie lo notará, ya que el público únicamente la verá desde lejos. No tengo pensado enfocarla con un acercamiento, así me aseguraré que su rostro no sea visto. Incluso, es posible que algunos duden que se trate de ti, Asuka.
– Señorita Shikinami–Tsurumaki, intentando encaminar a Asuka hacia la salida, se le acercó–le agradecemos muchísimo su duro trabajo durante el resto de la película, pero usted no tiene participación en la escena final, así que me temo que tendré que pedirle que se retire…
– ¡No pienso permitir que una usurpadora me arrebate mi lugar en esta película! –Tomando a Kazuya Tsurumaki de la chaqueta que traía puesta, Asuka, muy furiosa, le exclamó antes de soltarlo– ¡Esta traicionera se inmiscuyó en mi escena romántica con el idiota en la playa! ¡No dejaré que me robe más protagonismo!
– Princesa, sé que estás enojada, pero no ganarás nada actuando como una niña malcriada–Mari, queriendo tranquilizar los ánimos, encaró a la rabiosa pelirroja–no es mi intención alardear, pero debes entender que soy la representación del cambio y la esperanza de un nuevo futuro para Shinji. Además, no puedes negar que el cachorro y yo tenemos mucha química en pantalla. Sin duda, muchos amarán la pareja que formamos…
– ¿Química? ¿Pareja? –Casi escupiendo fuego por la boca, Asuka, más y más molesta, le reclamó a la otrora piloto de la Unidad 08– ¡Ustedes dos no poseen absolutamente nada de desarrollo, apenas si tienen algunas escenas juntos en toda la tetralogía! ¡Es ridículo que sean "pareja" por cinco miserables minutos en pantalla!
– Para ser honesto, Asuka tiene razón–Shinji, uniéndose la conversación, dio su sincera opinión–no lo tomes a mal, Mari, pero hubiera tenido más sentido que terminara junto a Rei o Asuka que contigo. Por otro lado, se supone que tienes la misma edad que mis padres, así que eres más de treinta años mayor que yo. Sinceramente, la idea de tener una relación amorosa con una anciana me parece espeluznante. Tampoco puedo olvidar que estuviste presente en mi nacimiento.
– ¡Pero Shinji, me veo de maravilla a pesar de mi edad! ¡He visitado a los mejores médicos en cirugía estética para verme más joven! –Mari, no deseando perder su puesto junto al protagonista, intentó defenderse al presumir los implantes mamarios que, gracias a casi todo el presupuesto de la película, poseía– ¡Además, en el guion de la película dice que Shinji y yo protagonizamos la escena final!
– Así es, eso fue lo que escribí en el guion–Anno, sonriéndoles a todos, se señaló a él mismo–tuve que reescribirlo varias veces, así que se me ocurrió ese final cuando el estudio empezó a preocuparse por mis constantes demoras al no saber cómo acabar con la tetralogía. ¿No es así, señor Tsurumaki?
– Eso es verdad, señor Director. Luego de nueve años postergando esta película, al final se le ocurrió cómo terminar la historia. Aunque la hubiera terminado antes si no hubiese dirigido Shin Godzilla.
– Bien, en ese caso, retomemos la grabación–Anno, buscando su megáfono, pretendía reanudar el trabajo de filmación–señorita Shikinami, no se sienta mal por no tener un papel protagónico en la escena final. Me aseguré que usted tuviera un buen desenlace.
– ¿Buen desenlace? ¿Se refiere a esa estupidez de dejarme bajo el cuidado de ese nerd con anteojos? –Volviendo a encenderse la llama de su enojo, Asuka le reprochó a Hideaki– ¡Hubiera sido mejor idea emparejar a Mari con él que con Shinji! ¡Ambos usan lentes y aman los Evangelion, son el uno para el otro!
– ¿Por qué no se me ocurrió eso antes? ¡Esa idea no suena nada mal! Desafortunadamente, le prometí a mi esposa Moyoko que ya no volveré a reescribir el guion de esta película, así que tendrá que quedarse como está–frotándose la barba, temiendo deprimirse otra vez, lo que realmente quería Hideaki era concluir con ese endemoniado proyecto para irse a su casa a ver más episodios de Ultraman–lo lamento, señorita Shikinami, pero a menos que Mari que no pueda filmar la escena, no hay lugar para usted.
– Espero que no haya rencores entre nosotras, princesa. No es mi intención molestarte, solamente estoy aprovechando esta oportunidad que el Director Anno me ofreció–Mari, queriendo dialogar con Asuka, volvió a conversarle con voz conciliadora–tampoco olvides que tú misma dijiste que ya no te interesaba Shinji, así que ya no tiene caso que tengas celos por vernos juntos. Ustedes dos ya tuvieron una escena icónica en "The End of Evangelion", nadie nunca olvidará como Shinji te ahorcó en esa playa.
– ¡Eres una sinvergüenza! –Asuka, sin titubear, se sinceró con Mari ante Shinji y los demás–siempre supiste lo mucho que amo a este idiota; siempre lo supiste, pero eso no te detuvo para robármelo. Sabes que me cuesta ser honesta, por eso mentí cuando dije que ya no me interesaba. Pensé que eras mi amiga y confidente, pero resultaste ser una traidora. El apellido Iscariote te queda a la perfección. ¡Eres una Judas!
Shinji, quien miraba lo que pasaba, comenzaba a creer que vivir en un mundo con robots y monstruos gigantes no sonaba tan mal al pensarlo con más calma.
– ¡Pues si eso piensas, nuestra amistad se termina aquí mismo! –Mari, plantándose firme frente a Asuka, le habló con enfado–soy el personaje nuevo de la franquicia, tengo muchos admiradores que quedarán fascinados con esta película cuando la vean. No importa que sea un personaje sin desarrollo y plano, narrativamente hablando, cuando el mundo sepa que Shinji y yo estamos juntos, me amarán aún más. Seré más popular que tú, princesa.
– ¡Pueden quitarme mi magnífica historia de fondo; pueden convertirme en una copia de Rei y pueden cambiarme mi apellido! –Ya no resistiendo tantos agravios contra su legado como uno de los personajes más importantes de Evangelion, Asuka, sin rendirse, defendió lo que le pertenecía por derecho– ¡Pero nunca me quitarán a mi estúpido Shinji!
– ¡Shinji ya es todo mío, princesita!
– ¡Mantén el nombre de mi Shinji fuera de tu maldita boca!
Iracunda, siendo esa la gota que derramó el vaso para Asuka, la pelirroja, harta de ver cómo Mari continuaba robándole el protagonismo que tenía desde de la década de los noventa, explotó en furia al negarse que Mari le quitase al amor de su vida. Por tanto, con la velocidad de un rayo, Asuka, empleando todas sus fuerzas, abofeteó a Mari hasta el punto de casi arrancarle la cabeza.
Los anteojos de Mari fueron los primeros en salir volando como resultando de aquel potente bofetón; no obstante, lo que dejó impactados a los allí reunidos, fue presenciar cómo Mari, a consecuencia de hallarse en el borde de la escalera, terminó perdiendo el equilibrio antes de caer por aquella escalinata. Incluso Hideaki, levantándose de su cómoda silla, se puso de pie para ver a Mari rodar cuesta abajo.
Shinji, mirando todo en cámara lenta, observó la estrepitosa y dolorosa caída que Mari sufrió al ir rebotando en cada uno de los escalones, hasta que, finalmente, su aparatoso descenso concluyó con ella inconsciente en el suelo. Así pues, reaccionando unos segundos más tarde, el equipo de filmación fue en su ayuda, mientras Anno, creyendo que se retrasaría el estreno, temió otra postergación.
– ¿Asuka, qué fue lo que hiciste? –Shinji, llevándose las manos a la cabeza, no les daba crédito a las acciones de la germana.
– Estará bien, no te preocupes por ella–con tranquilidad, Shikinami ni siquiera se inmutó por lo sucedido–no olvides que somos personajes ficticios, se sentirá mejor cuando despierte en un par de horas. Además, se lo merece por querer usurpar mi lugar junto a ti dentro de la franquicia.
– ¿Ahora cómo terminaré esta maldita película? –Inclinándose hacia adelante en la silla donde se encontraba, Hideaki, imitando la célebre pose de Shinji en el Episodio 25, provocó que el mismísimo Shinji sintiese un escalofrío recorriéndole la espalda al verlo– ¡Yo lo único que quiero es acabar con esto para irme a grabar la película de Shin Kamen Rider!
– La respuesta a esa pregunta es más que obvia. Permita que yo tome el lugar que realmente me corresponde y grabe la escena con el estúpido Shinji, le garantizo que los fans de Evangelion amarán ese final–Shikinami, cruzándose de brazos, le afirmó al Director Anno quien levantó la mirada para verla.
– Señor Director, usted sabe lo mucho que lo respeto, pero creo que la señorita Shikinami está en lo correcto. Un final como el que estábamos grabando, no me parece la opción correcta para terminar toda la saga de Rebuild–Kazuya Tsurumaki, acercándose a Hideaki, le expresó su más honesta opinión–si su intención es darle al público un final feliz, entonces ofrézcales el final feliz que la mayoría desea ver.
Echándole un vistazo a Mari, quien era llevada en una camilla para que recibiese asistencia médica, el creador de Evangelion se relajó al soltar un largo suspiro antes de ponerse de pie. Asuka y Shinji, junto a los demás integrantes de la producción, guardaron silencio a la espera de la decisión de Hideaki Anno.
– De acuerdo, si eso es lo que la mayoría quiere; se los daré. De todas maneras, tenía el presentimiento que muchos ignorarán el final de Rebuild para seguir escribiendo fanfics sobre sus parejas favoritas–Dejando a todos boquiabiertos, sin más mensajes ocultos o cosas dejadas a la libre interpretación, el famoso Hideaki Anno dio su veredicto definitivo– ¡Preparen todo, grabamos en diez minutos!
Callados, en tanto los demás corrían a preparar el vestuario y el maquillaje para la alemana, Asuka y Shinji, volteándose a verse, se hablaron con la mirada. Hacía muchos años, en un desenlace crudo y marcado por la tragedia de un apocalipsis, ambos filmaron aquella inolvidable escena en la playa con la cabeza gigante de Rei Ayanami a sus espaldas. Hoy, como adultos, tendrán una segunda oportunidad.
Una segunda oportunidad de ser felices y sonreír ante las cámaras; pero más importante aún, para sonreírse el uno al otro.
– ¡Todos preparados! ¡Acción!
Olvidándose de la multitud que lo veía y escuchaba, diciéndose a sí mismo que ninguno de ellos se encontraba allí, Shinji escuchó el pitido del tren acercándose a la estación al viajar en la dirección opuesta. Y si bien ya sabía de memoria lo que pasará en cuestión de pocos segundos, muriéndose por volver a verla, Shinji se alegró al sentir un par de manos femeninas cubriéndole los ojos.
– Adivina quién soy.
– Una chica hermosa, pelirroja y muy gruñona.
– ¡Correcto!
Con rapidez, dándose la vuelta para quedar cara a cara con Shinji, Asuka, luciendo bellísima gracias a su brillante cabellera escarlata, se reclinó ante él con coquetería. Shinji, retrocediendo un poco en un principio, se dispuso a acercarse de vuelta hacia ella para recitar los nuevos diálogos que, en una servilleta y de manera improvisada, Hideaki escribió para él previamente a retomar la filmación.
– Quería verte de nuevo, gracias por estar a mi lado.
– ¡Vaya, ahora suenas como todo un donjuán!
Quitándole la gargantilla explosiva que traía en el cuello, Asuka, guardándola en su bolso, le extendió una mano en señal de invitación.
– ¡Vámonos ya, estúpido Shinji!
Del mismo modo en que lo hizo con Mari más temprano, Shinji, tomando a Asuka de la mano, decidió tener iniciativa al halarla hacia él, para que Shikinami, cayendo encima de sus piernas, pudiese estar lo suficientemente cerca para robarle un beso. A pesar que nada de eso estaba en el guion, Hideaki, sin intervenir, permitió que ambos pudieran besarse, como lo deseaban, con ansias, desde hace décadas.
Luego de una necesaria eternidad besándose, rompiendo el íntimo contacto de sus labios, el dúo de antiguos pilotos, antes de levantarse, se miró con una complicidad y química inigualables. Así pues, libres de las cadenas del pasado, siendo dos seres humanos ávidos de compartir un futuro esperanzador y mutuo, Shinji apretó su agarre sobre Asuka sin que ella dejase de mirarlo por nada del mundo.
– ¡Vamos!
Emprendiendo la marcha, con una perfecta sincronización que evocaba la batalla que tuvieron en el Episodio 9, Asuka y Shinji ascendieron victoriosos por las escaleras hasta perderse de la vista de la cámara. De inmediato, gritando "corte" con su megáfono, Hideaki dio por terminada tanto la escena como la película; empero, sin dejar de correr, Shinji y Asuka quisieron vivir el momento con libertad.
Odiados y rechazados por algunos; pero amados y defendidos por muchísimos más, Asuka y Shinji, ya sea en la realidad o en la ficción, se reencontrarán dónde sea para amarse como siempre lo han merecido.
Fin
Hola, les agradezco por haber leído esta historia. Para el pasado 8 de marzo, cuando se conmemoró el primer aniversario del estreno en Japón de Evangelion 3.0+1.0: Thrice Upon a Time, celebré la fecha con el fic: Lo que nos queda por decir. Para el día de hoy, 13 de agosto de 2022, quise hacer lo mismo con el primer aniversario del estreno mundial de la película en la plataforma de Amazon Prime Video.
Originalmente pensé en hacer otra historia introspectiva y con una trama más seria, pero como es lo que siempre hago; aunque sea sólo por una vez, quise olvidarme de la seriedad y escribir una historia con un enfoque más "caricaturesco". No soy bueno haciendo comedia, así que no los culparé si no les pareció gracioso ese fic, con el simple hecho de haberlo leído ya les estoy inmensamente agradecido.
Estoy más que seguro que muchos de ustedes, entendieron, sin problemas, la referencia de la bofetada, pero en el posible caso en que alguien del futuro, de muchos años después a la publicación de esta historia, la lea y no entienda de qué estoy hablando, le aconsejo que investigue sobre el incidente que ocurrió en la ceremonia de los Premios Óscar del año 2022 entre los actores Will Smith y Chris Rock.
Humildemente les dedico esta historia a todos los fans del Asushin en el mundo, sin importar el idioma que hablen ni su país de origen. Muchas gracias por leer y hasta la próxima.
