Buenas a todos, aquí el siguiente capítulo disfruten,
Capitulo 3
Adormitando en las sábanas de seda oscuras, Damian Desmond pensaba sobre aquel día, el último día que vio a Anya Forger. Era apenas un niño de 6-7 años. Aquel día había un evento en el gimnasio de la escuela donde asistían los padres. Su propio padre estaba en la escuela, él estaba con sus compañeros de clase cuando Anya se fue de repente cuando su madre la había llamado. Ella comenzó a llorar y su madre se la llevó de allí. No antes de que Anya girara su cabeza y mirara hacia él. Sus lágrimas en los ojos, su tristeza, hicieron preocupar a Damián.
Cambio de postura abrazando su almohada, pensó que ella había muerto en la explosión que se originó después ya que en la escuela no volvió a aparecer y Becky dijo ... De repente Damian se incorporó, recordando aquel momento: Becky había dicho delante de toda clase que Anya había muerto en un accidente. ¿Mintio o era inocente? Las dudas asaltaban la mente de Damian tantos pensamientos al final lo agotaron y acabó dormido.
A la mañana siguiente, se despertó gracias a su alarma de emergencia, normalmente se despertaba él antes, pero siempre ha sido precavido. No le dio tiempo a hacer su ejercicio matutino, se duchó y bajó a por un leve desayuno. Como siempre, desayunaba solo, su madre y hermano no se encontraban allí por la mañana. No le importaba, tenían sus propios asuntos desde siempre. La servidumbre estaba sorprendida, normalmente no llegaba tan tarde al desayuno. Con rapidez, se tomó el café y las tostadas típicas de su país. Salió del vestíbulo con su capa, reloj y maletín. En el trayecto a la escuela, sorprendiendo al guardaespaldas, Damián no miraba por la ventana, sino que miraba su móvil. Damian se encontraba buscando información de los Forger en modo incognito. No había muchas noticias de los Forger, solo una noticia del país vecino y ni siquiera en la foto era la familia que él había conocido. Damián estaba empezando a sospechar. Con rapidez se metió a la página web del colegio Eden, buscó en su promoción y agrandó un momento sus ojos al ver una foto de su clase donde salía Anya Forger.
Lentamente pasó su dedo por ella, como si pudiera acariciarla, cerró los ojos rememorando aquellos momentos de ternura y felicidad. Levemente sonrió, por primera vez en mucho tiempo se sentía vivo. Aunque un sentimiento de que no fuera ella lo perturbó. Ya había escuchado muchas veces que todos tenemos un gemelo en el mundo y que suelen ser parecidos o idénticos.
-No es posible, nadie es como Anya-Pensó levemente cerrando los ojos descartando esa posibilidad. Definitivamente era ella, pero por qué desapareció por qué no se despidió.
Diversas preguntas atacaban la mente maestra de Damián, cuando por fin acabó dormido del cansancio.
En la noche, en el apartamento de los Forger, el sonido de la puerta abriéndose no despertó a Anya. Ella seguía durmiendo. Yor Forget se desvistió deshaciéndose del vestido manchado apenas con sangre. Dejó su bolsa en la cocina y se dispuso a dar una breve ducha. El tipo al que había matado bien se lo merecía: acosaba a un grupo de adolescentes que conocían a su hija Anya. Saliendo del aseo, Yor quiso ir a ver a Anya, entreabrió la puerta y la vio dormir al lado de su peluche de pingüino. Sonrió levemente, cerró la puerta y se encaminó a su habitación. En cuanto se metió a la cama, cogió un retrato de su marido, Loid.
-No sabes cuanto te extraño, mi esposo. Pensar que ya han pasado casi 10 años- Dijo melancólicamente mientras una lágrima salía de su ojo izquierdo- Anya está bien, pero no tanto si estuvieras aquí. Yo intento ser ambos, pero no es lo mismo- Acariciaba con el pulgar la cara en foto de su esposo.
A las 8 en punto Anya salía del apartamento que tenía con su madre y saludó a las vecinas. Caminaba como todos los días hacia su instituto vecinal. Saludó a varios de sus compañeros y se reunió con su pequeño grupo de amigas: Lena y Mika.
-¿Cómo te fue ayer con el piano Mika?-Preguntó Anya. En la mente de Mika ella pensaba que no tan bien.
-Bien, bien, casi terminé la partitura- Comenzó a hablar un poco confiada. Anya enarcó una ceja, no era anormal que los humanos mintieran.
-Pues mi cita de ayer todo genial, nos hemos dado los teléfono- Comenzó Lena sonriente- ¿Cómo te van tus clases Anya?-
-Mas o menos, ya casi soy cinturón rojo. Me faltó poco- Dijo ella con elegancia.
Ingresaron al salón de clases donde varios alumnos gritaban y reían. Anya valoraba eso, la normalidad. Se sentó y escuchó su móvil. Al abrir su móvil vio un mensaje "¿Esta tarde en el café?". Sonriendo le escribió "Claro". Mientras avanzaba la mañana, Anya miraba un anuncio de viajes de debajo de su libro. Ostania tenía muchos lugares para vivir, sin lugar a dudas, pero ella soñaba con vivir de donde era su padre: Westalis, ahora que la paz era visible, se permitían varios viajes. La clase de voleibol fue espectacular, el equipo de Anya casi ganó, sino fuera porque el balón hubiera revotado dentro, ahora serían los ganadores.
Al salir del colegio, ella caminó hace el café de siempre y entró: ¡Becky!
-¡Te extrañe!- Exclamó con emoción en un abrazo.
-Pero si nos vimos hace tres días- Dijo sonriendo Anya porque sabía que lo decía de buen corazón- Cuéntame, ¿Qué tal todo?
-Nada en especial... Lo de siempre- Dijo sin emociones cuando por dentro estaba llena de euforia "Besé a Ewen ayer" Pensó ella. Anya que ya estaba acostumbrada a los pensamientos de Becky por Ewen prefería esperar a que ella dijera algo.
-¿En serio? Ni un amorío por ahí..
-No mucho realmente...- Claudicó- Solo nos besamos- Trajeron los batidos que pedían siempre. Chocolate para Anya y fresa para Becky- Y me pidió salir formalmente...
-Ohhh, entonces, por fin sabré quien es- Exclamó intentando que Becky confesara.
-Um, vale, es Ewen-Dándole mucho suspense hasta que por fin lo dijo.
-¿Qué?¿Cómo?-Preguntó como por sorpresa.
-Sí, como lo has escuchado, he estado saliendo a escondidas con Ewen- Anya no había visto a ese niño en años y le parecía un chico grosero y feo. Pero claro en diez años las cosas cambian. Un leve pensamiento le llevó a ver la cara de Damian Desmond, meneó con la cabeza, no quería saber nada de él- No quería hacerlo oficial hasta que me lo pidiera.
-Pues me has sorprendido, tu y Ewen. Por cierto, espero que le digas una buena excusa para ya sabes... Nuestro viaje.
-Si, si, lo tengo todo previsto. Le he dicho que iré a un desfile de modas el mes que viene, ese finde semana será para nosotras solas.
-Mi madre está de acuerdo, no pone objeciones- Anya había visto que su madre se encargaría de un pez gordo mientras ella no estaba y se alivió de que no se sintiera deprimida. Lo que Anya sabía es que su madre jamás se enteró de la misión de su padre ni que él era de Westalia. No quería decirle nada todo ese tiempo porque muy en el fondo creía que la dejaría sola y en el orfanato. Y Anya quería a su madre con ella- Van a parecerme unas semanas eternas.
Cuando se despidió de Becky, se encaminó a casa, tranquila como siempre, sin saber que lejos de ella, se estaba formando un complot para encontrarla.
