Mi vida sin ti

-Me voy problemática, cuídate en mi ausencia ¿de acuerdo? Y si necesitas algo puedes ir con mi madre- eso me decía Shikamaru mientras se alistaba para salir a una misión, se notaba realmente ansioso.

-Tranquilo bebé llorón, se cuidarme sola, mejor concéntrate en tu misión y regresa pronto- le dije con los brazos en jarra y con una sonrisa.

- ¡Problemática! Siempre debes tener la última palabra- decía mientas me toaba por la cintura y me besaba.

Ese fue nuestro beso de despedida, se supone que nos darían un mes y medio de vacaciones a ambos por nuestra boda y luna de miel, pero justo hoy, un mes después de nuestra boda, Shikamaru tenía que ir a una misión urgente, se supone que hoy desempacaríamos mis cosas y ajustaríamos la casa para ambos, este medio mes lo utilizaríamos para acostumbrarnos a nuestro nuevo hogar, todo el plan se había arruinado.

Por alguna razón que sigo sin entender, me sentía muy afectada por la partida de Shikamaru, no quería pasar la primera noche en mi nuevo hogar sola, me imaginaba a su lado todo el día y ahora estaba sola en una casa gigante que solo había visto un par de veces. De un momento a otro empecé a recordar mi niñez, cuando no me sentía a gusto en ninguna parte, cuando me sentía sola a pesar de estar rodeada de mucha gente. Sola, al final me sentía siempre sola.

Todo cambio desde que Shikamaru llego a mi vida, la soledad se fue de poco a poco y puede sonreír de nuevo. Ahora al estar aquí sola me da nostalgia mi hogar, extraño a mis hermanos, mi aldea, sin embargo, no cambiaría nada y que estoy con el hombre que amo.

- ¡Basta Temari! – Me reprendí a mí misma – Deja de pensar en cosas tristes y se útil- me levanté y me dispuse a desempacar mis cosas.

Mi abanico, mis kimonos, todo lo que estaba en mi cuarto ahora yacía al lado de las cosas de Shikamaru. No puedo creer que lo extrañe tanto, han pasado solo unas horas desde que se fue y ya quiero que regrese, jamás pensé que me sentiría tan vulnerable, jamás pensé que me enamoraría tanto de un hombre.

- ¡Basta Temari! Estas peor que antes- me volví a reprender- lo mejor será salir de aquí- decidí ir a mi nueva oficina a comprobar como era y aponer todo en orden, así que salí de casa a paso tranquilo, normalmente no me gusta cruzarme con gente, pero hoy tenía ganas de platicar y que el tiempo pasara rápidamente, pero para mi desgracia nadie apareció ¿Por qué la vida es injusta? ¡Siempre que quiero estar sola sale gente de todos lados y justo hoy que me apetece platicar no hay nadie! ¡Mendokusai! Maldito vago, ya pienso como él.

Llegue a la oficina, arregle un par de muebles y documentos, en una esquina estaba una caja que tenía mis cosas, varias carpetas, libretas y registros, saque todo y me di cuenta que al fondo estaban las fotos que adornarían mi escritorio, una foto con mis hermanos, una foto de mis padres y la foto de mi boda, no puedo creer que todo me lleve a él, me siento muy feliz, pero por alguna razón hoy me siento más triste, con más ganas de tenerlo a mi lado, no es justo que tenga que irse.

- ¡Vamos Temari! ¿Qué te ocurre? ¿estar tanto tiempo con Shikamaru te convirtió en una bebé llorona? -Me reprendí por tercera vez en el mismo día, estuve tan concentrada en mi tristeza que se hizo de noche sin que me diera cuenta. Regresé a paso lento a mi casa, si soy sincera no quería regresar a ese lugar, no quería sentirme más sola. Llegue más desanimada que cuando salí de casa, así que decidí dormir, así el tiempo se pasaría más rápido. Dormí tranquilamente hasta que escuche un ruido extraño que provenía de la entrada de la casa, me puse en guardia y baje lentamente en la oscuridad, no podía ver nada, pero no había duda de que había alguien en casa y no se saldría con la suya, sabría quién es Temari Nara. Tomé mi abanico y cuando estuve a punto de usarlo…

-Kagemane no Jutsu- quede paralizada – Tranquila problemática, soy yo

- ¿Shikamaru? ¿Qué haces aquí? - pregunte sorprendida, ¿será esto un sueño?

Shikamaru rompió el Jutsu y prendió la luz, sin embargo, no puede moverme a pesar de ya no estar paralizada, estaba conmocionada ¿en verdad estaba aquí?

- ¿Qué pasa? ¿no estas feliz de verme? – dijo mientras caminaba hacia mi y me abrazaba, sin saber por qué empecé a llorar, toda la soledad que sentía se esfumo al estar entre sus brazos.

- Problemática, me estas asustando ¿estas bien? ¿Qué pasa? – me pregunto con angustia

- No lo sé, me sentía muy sola ¿Qué haces aquí? – no entendía por qué estaba llorando mientras hablaba con él.

- yo también te extrañaba, así que hice la misión lo más rápido que pude para llegar a dormir contigo – lo besé con ansia, no entendía nada de los que estaba pasando, ni de lo que estaba sintiendo, lo único que sabía es que estaba muy feliz de verlo.

-Me encanta que seas tan cariñosa y expresiva, pero me parece un poco raro ¿estás segura de que te sientes bien? – me volvió a preguntar con angustia, quise responderle que todo estaba bien, pero unas nauseas horrendas me tomaron por sorpresa, así que lo empuje y salí corriendo al baño más cercano.

-Temari, Temari ¿Qué tienes? ¿te cayo mal la comida? ¿Qué sientes? - Shikamaru estaba atrás de mi más alterado de lo común.

-La comida no fue- le respondí con seguridad, después de limpiarme.

- ¿Cómo estas tan segura de eso? Aun no te acostumbras a la comida de Konoha, puede ser que eso sea el problema.

-Te digo que no, no pudo ser la comida por que no comí en todo el día- le respondí enojada y su cara paso de preocupación a enojo en un segundo

- ¿Cómo que no comiste? ¿tan mal te sientes? ¿fuiste al doctor? Mendokusai mujer – mañana iremos sin falta.

- No comí por que no tenía hambre, me he sentido rara todo el día, mañana iremos al doctor, pero por favor hoy no me regañes más, solo quédate conmigo- le suplique, realmente tenía que ir al doctor, ¿Cómo se me ocurre suplicar?

Al otro día al despertar Shikamaru me había traído el desayuno a la cama, comimos con calma y salimos a ver al doctor. En ese momento Tsunade se encontraba disponible, así que ella fue la que me revisó.

- ¿y bien Tsunade sama? ¿Qué es lo que tiene Temari? - le pregunto Shikamaru en tono serio

-Nada de que preocuparse, solo deben tener un par de cuidados extra y en algunos meses podremos operar- dijo muy tranquilamente y con una sonrisa.

- ¿Cómo que operar? - Shikamaru estaba muy nervioso y se paró de la silla – díganos todo sin rodeos por favor.

-Lo que Tsunade sama intenta decirles es ¡Felicidades, están esperando un bebé! – Dijo Shizune con una sonrisa mientras Tsunade asentía con la cabeza.

Hubo un silencio un poco largo, hasta que el abrazo de Shikamaru y sus lágrimas me hicieron reaccionar.

- ¡Gracias Temar! Me haces el hombre más feliz de todos, te prometo que nada les va a faltar ¡Gracias! ¡te amo tanto! -Shikamaru no paraba de llorar, lo abrace muy fuerte y llore yo también.

-Gracias por convertirme en mamá, te amo demasiado- Le dije mientras le daba un beso en los labios y lo abrazaba con fuerza.

Este bebé era lo mejor que me había pasado, era la evidencia del amor que Shikamaru y yo teníamos el uno por el otro, estoy segura de que jamás me volveré a sentir sola, este amor me hacía sentir plena y feliz, jamás me volvería a sentir sola.