El tiempo parecía congelado, en el departamento solo el débil golpeteo de las manecillas del reloj rompía la atmósfera, parecía ser lo único que demostraba que el tiempo transcurría, el lugar lucía desierto, y tal vez lo estaría sino fuera porque dentro de la recamara principal había alguien ansiando que el tiempo avanzara más deprisa, la cama se sentía demasiado grande ahora que estaba solo en ella, su teléfono estaba bocabajo siendo sostenido débilmente, parecía que hubiese sido azotado sobre el edredón que se encontraba en la inmensa cama.
Yuuri estaba inmerso en el sonido del reloj, su mano derecha cubría sus labios en un intento de regular su respiración, de ocultar la vergüenza y arrepentimiento que sentía por lo que estaba a nada de suceder.
Sobre el silencio del departamento se escuchó el armonioso sonido de alguien llamando por el intercomunicador, Yuuri se levanto con lentitud dirigiéndose hacia el tocador, miró su reflejo comprobando que la camisa holgada se viera un tanto descolocada vislumbrando la piel de sus claviculas, subio los pequeños shorts un poco mas hasta que desaparecieron bajo la camisa y busco entrecerrando los ojos sus lentes entre los productos de cuidado para la piel que no le pertenecian, una vez con los lentes en su lugar despeinó un poco el flequillo oscuro separando los mechones negros para hacerlo ver casual.
El sonido de la llamada por el intercomunicador no cesó, hasta que el tenue choque de sus pies en calcetines sobre el piso de madera se detuvo frente al intercomunicador de panel táctil.
—Hola— su voz sono estable — si, por favor que suba, gracias— una vez terminó de hablar oprimió uno de los botones en la pantalla táctil y exhalo.
Tiró de su camisa un poco más y miró su mano, un anillo relucía mientras rodeaba su dedo anular, el brillo que desprendía le hizo sonreír enamorado, era muy dorado.
Ya habían pasado 2 años desde que lo portaba, y por fin tenía la residencia permanente en Rusia, ahora ya podría preocuparse por otras cosas, giró el anillo con duda, pensó si debería quitarlo, movió la cabeza, no, tenerlo puesto lo tranquilizaba.
Oyó el timbre y salió de sus pensamientos, con una mano descubrió su frente echándose el cabello hacia atrás con nerviosismo en un gesto inconsciente, rápidamente abrió la puerta; sintió un burbujeo revolotear en su pecho, al ver la magnifica sonrisa en el rostro apuesto del hombre del otro lado de la puerta, con su impecable uniforme de repartidor de leche.
— Buen día Yuuri—sus ojos azules le miraron divertido de arriba a abajo de una manera hambrienta, Yuuri sentía que su cuerpo estaba expuesto, como si se encontrara desnudo — traigo su pedido de leche fresca— ofreció el apuesto hombre.
Un estremecimiento le recorrió el vientre hasta su entrepierna, realmente se sentía entusiasmado pese a su nerviosismo.
—Pasa por favor Viktor—.Yuuri ni siquiera intentó mirarle a los ojos una vez que habló, fue inevitable ver como flexionaba sus brazos al llevar las cajas, sus venas se marcaban, Yuuri quería ser sostenido ahora mismo entre sus fuertes brazos, coloco algunas cajas en un pequeño mueble junto al recibidor y las demás en en el piso dentro del departamento.
—Esta vez me aseguré de traer más leche— le guiño un ojo, un pequeño gesto que no hizo más que alegrar su día —Y más sabores— apenas podía escuchar lo que decía, no podía dejar de pensar cuanto le encantaba la cara de ángel que hacía juego maravillosamente con sus ojos claros, ese azul en ellos era fascinante.
—Perfecto, sabes que me gusta mucho la leche— un calor repentino invadió su cuerpo, continuó hablando para desviar un poco el tema —Aunque parece más leche de la que me puedo tomar— rió un poco tímidamente, se paró frente a Viktor y le miró fijamente, podía sentir su rostro sonrojado —¿Me podrías ayudar a llevarlas a la cocina?— su voz se escucho un poco mas alta, la sonrisa de Viktor paso desapercibida cuando, rápidamente Yuuri se agacho de tal manera que sus piernas quedaron estiradas mientras solo inclinaba su torso para levantar las botellas colocadas en el piso, mostrando a Viktor una vista perfecta de sus muslos que se descubrieron por el movimiento, era consciente que Viktor no pudo evitar mirarle fijamente por más discreto que tratará de ser, sabía que pronto tendría un gran problema entre sus piernas.
Yuuri se levantó con dos botellas entre sus brazos y volteo a verlo —Vamos— dijo apuntando con su cabeza hacia la dirección de la cocina, se aseguro de caminar frente al repartidor de leche, le gustaba que le mirara al caminar, mientras Viktor se agachaba para levantar la caja con el resto de las botellas, estaban atravesando la salita del departamento cuando de pronto Yuuri casi tropezó salpicando el contenido de las botellas sobre si.
—Oh casi las tiro— podía sentir una vez más la mirada del otro hombre sobre su cuerpo.
—Sería una lástima, con la camisa tan bonita que traes el día de hoy— Oyó la voz encantadora de Viktor decir a sus espaldas —Te queda bastante bien— Yuuri sabia que seguramente tenia una sonrisa coqueta en el rostro.
—Colócalas donde siempre— Yuuri con las mejillas sonrojadas decidió ignorar el halago, y señaló la isla en medio de la cocina —Gracias— le observó de nuevo no podía dejar de verlo.
—¿Necesitas más ayuda?—Viktor le ofreció cuando notó la mirada de Yuuri, que parecía esperar algo mas.
—No … yo— Yuuri se sorprendió un poco al sentirse descubierto, Viktor sonrió de lado, al ver su tímida reacción.
—¿Algo en lo que su esposo no pueda ayudarle?—Viktor se acercó a él, y Yuuri odio que se viera tan perfecto, en calma y con su hermoso rostro, era imposible dejar de verlo, suspiró envalentonándose y acercándose a él.
— La verdad creo que sí— mordió su labio y señaló al fin hacia la tela de su propia camisa en el pecho, Viktor se acercó un poco más a él, ya casi podía sentir el calor del otro hombre mas cerca.
—Esto no parece un problema— Viktor sonrió mientras que su mano tocaba su pecho revisando la camisa, le miró fijamente a los ojos, a esta distancia tenia el privilegio de oler su colonia, Yuuri se sintió encantado, y con el toque pronto una idea cruzó por su mente.
—Tal vez eso no, pero esto sí que lo es— Yuuri tomó una botella de leche de vainilla y vertió el líquido sobre el pecho de Viktor —¿lo ves?— una sonrisa maliciosa se formó en su rostro aunque su mirada era inocente.
—mhm— Viktor gimió al sentir la leche fresca derramarse sobre su torso —Siempre me sorprendes— el tono de su voz era bajo y seductor, sonaba complacido, sus ojos estaban brillando con deseo mientras Yuuri le abría la camisa blanca y la deslizaba por sus hombros, comenzó a acariciar los pectorales frente a él, lamiendo la piel aún húmeda acariciando sus brazos, Viktor solo suspiraba ante las caricias, y con una mirada hambrienta observó cómo su piel era devorada, y como Yuuri disfruta lamiendo de sus abdominales y de su pecho los residuos dulces de la leche
—Siempre sabes tan bien— Dijo Yuuri mirándolo desde abajo—¿Puedo probar mas de tu leche?—la pregunta salió de sus labios con una voz firme que no denotaba su estado actual, su mano se dirigió hacia su entrepierna apretando su miembro por encima del pantalón blanco, podía verlo endurecerse bajo la tela —Estas un poco ansioso— Rió divertido viendo como Viktor se estremecía, en un desplante de pasión despertado por las caricias sobre su cuerpo Viktor se inclinó para besarlo mientras sus manos apretaban el trasero redondo y suave de Yuuri
—Eres muy atrevido— dijo para después propinarle una nalgada que retumbó por el departamento —Pidiendo la leche de alguien que no es tu esposo— lo sujetó suavemente de la barbilla y lo acercó para susurrar sobre sus labios —Tendré que follarte esa boca— tomándolo de la cintura, comienza a besarlo de nuevo succionando sus labios y frotando sus lenguas repetidamente mientras Yuuri lo imita respondiendo con pasión.
—Te gusta eso, sabes que soy el único que puede satisfacerte— remarca Yuuri lamiendo su labio superior con lentitud.
—Tan sexy— Gime Viktor con aprobación y baja sus manos por el diminuto short de mezclilla apretando sus glúteos y separándolos.
Yuuri no puede evitar gemir sobre su boca, no siente más que la necesidad de besarlo de nuevo salvajemente, uniendo sus labios repentinamente presiona con una mano contra el pectoral izquierdo de Viktor sintiendo la piel firme mientras la otra se sostiene fervientemente de su hombro, jadeando se separa para chupar el cuello de Viktor, está completamente encantado de saborear su piel, bajando por su clavícula hacia sus abdominales lamiendo y chupando su torso de nuevo.
Viktor lo atrapa de las caderas con ambas manos, quiere impedir que baje más presionando su pierna contra su miembro medio endurecido, ya atrapado en los pequeños pantaloncillos de mezclilla mientras lo insta a ponerse de pie para poder disfrutar de la piel de su cuello.
—Delicioso—Sentir la voz de Viktor susurrando mientras devora la piel de sus clavículas lo hizo sentir en extremo deseado, vuelve a sentir el apretón en su trasero y como Viktor comenzó a meter los dedos debajo de la tela sintiendo la piel directamente de sus dedos apretando y estirando sus glúteos, al no encontrar ninguna otra tela Viktor sonrió contra sus labios mientras se besaban.
—Que atrevido, sin ropa interior, ¿me habías estado esperando?— Viktor no parecía darle tregua y sus dedos comenzaron a adentrarse más bajo la mezclilla del short de Yuuri acariciando la tierna carne de sus testículos, moviendo sus dedos por su perineo frotando al notar que está resbaladizo debido a una preparación previa, le es inevitable endurecerse más y con sorpresa en su voz excitada lo evidencía.
—Como una ama de casa esperando para darle lo que su esposo no puede— su pecaminosa boca seguía hablando sucio mientras metía un dedo hacia su ano y lo enterraba entre su carne, Yuuri no hacia mas que gemir, disfrutando de ser tocado al antojo del hombre de ojos azules.
—Quiero devorarte entero nunca tengo suficiente de ti, comerte por aquí y que disfrutes de mi lengua— oír las palabras de Viktor lo hacía sentir sucio, estaba completamente entregado al placer de ser penetrado por los dedos tan gruesos y ásperos del repartidor de leche.
—Espera— dentro de la bruma del placer pudo articular una palabra, Viktor le miraba con su rostro inundado por la excitación enrojecida por el calor que los cubría.
—Ya sabes lo que me gusta hacer primero que nada, tomar tu leche — la voz de Yuuri se escuchaba tan tenue sabía que Viktor no podía dejar de ver cómo se movía su boca cuando lo tomaba, que le encantaba el movimiento de su lengua presionando contra el labio superior, recobró la respiración mientras recuerda su objetivo principal, comenzó a bajar de nuevo, mordió cada parte de su abdomen hasta llegar al hueso que sobresalía de su cadera, no podía evitar que se le hiciera agua la boca cada que tenía la oportunidad de verlo.
Tomó una pequeña botella de leche de fresa, vacío gran parte sobre la cadera donde pequeños trozos de la fruta quedaron esparcidos en la piel tersa que estaba descubierta, salivando comenzó a succionar en cada lugar que tuviera un trocito de fresa, mientras dejaba marcas a su paso arrancando gemidos roncos de los labios de Viktor, y tomando entre sus manos los glúteos aún bajo la tela blanca de su pantalón.
—Ya quiero usar tu linda boca— escuchó mientras estaba ocupado con el hueso de la cadera, solo sonrió y mordió suavemente la piel, apoyó su rostro contra la erección que podía verse a través de la tela mojada, y miró hacia arriba encontrándose con los ojos de Viktor que estaban suplicantes detrás de las pestañas color plata, le encantaba esa vista aun cuando su cabello plateado le impedía observar con claridad el azul de sus ojos pero verlo desde abajo respirando con dificultad, con el torso descubierto y su abdomen marcado no hacia mas que endurecer más su propia erección, bebió de ese pecaminoso cuerpo cuanto pudo y volvió su atención al miembro que estaba bajo la tela.
Era tan grueso que ya ansiaba llevárselo a la boca, mordió por encima de la tela arrancando un gemido grave de Viktor, palmeo un poco el miembro de Viktor sobre la tela y desabotonó el pantalón, el sonido metálico hizo eco cuando comenzó a bajar el cierre, pronto fue sustituido por el sonido de sus manos contra el pantalón que era bajado con ansia, para descubrir aquello que le gustaba, su ropa interior negra contrastaba sobre su pálida piel, no era tan eficiente en ese momento ya que casi la mitad de su miembro salia debajo de la tela negra, se veía doloroso, el liquido preseminal salía de la punta casi morada.
Tenía hecha agua la boca cuando comenzó a lamer el glande mientras miraba como Viktor entrecerró los ojos con placer
—Me gusta su sabor pero creo que le falta un poco mas de azúcar— mencionó Yuuri cuando tomo un frasco de leche con chocolate y lo vacío contra la gran erección atrapada bajo la tela, el gemido que escuchó por parte de Viktor al sentir el líquido derramado sobre su piel sobreestimulada fue un golpe a su líbido, solo quería escuchar ese sonido durante toda su vida, con manos rápidas sacó al fin la polla debajo de la tela y la metió con maestría aprendida a su boca, el sabor dulce de la leche contrastaba deliciosamente con el sabor de Viktor, quien solo gimió con fuerza al sentir su miembro siendo devorado por completo.
—Yuuri o haces tan bien, me encanta como te follas la boca con mi polla—
Yuuri solo respondió sacando el pene por completo de su boca y metiendo de nuevo con rapidez, ya sentía como la saliva se acumulaba en su barbilla al tener la boca tan abierta,
—Tienes una boquita tan dulce— a Yuuri le encantaba recibir halagos de esa voz tan profunda y sexy, con un acento delicioso, pero no más que sentir como su miembro llenaba toda su boca, encantado por la sensación de la polla contra su lengua empezó a dar movimientos circulares en la punta como sabía que Viktor disfrutaba
—Oh sí, me encanta, eres tan buen chico ¿quieres leche verdad?— estaba tan excitado al oír lo bien que realizaba su trabajo que comenzó a tocarse bajo la tela de su shorts, ahora gimiendo mientras Viktor comenzaba a mover sus caderas, impulsándolo a que devorara más su miembro, su cabeza fue tomada con una mano suavemente, asegurándose que en el frenesí del placer no le causara algún daño.
—Dime solsnylko donde lo quieres— al notar que Yuuri no contestaba por seguir succionando su pene una y otra vez entre jadeos le avisó de su inminente orgasmo
—Okay me voy a correr en tu dulce boca— con un gemido comenzó a mover sus caderas más rápido, Yuuri al sentir su boca ser penetrada con tanta velocidad hizo que su mano imitára los movimientos en su propio miembro, hasta que la sensación de Viktor derramando su semen inundó su boca, su propio orgasmo le envolvió en placer mientras su boca era llenada hasta derramar, y de entre sus manos su semen brotó entre la niebla del éxtasis, Yuuri se apartó para evitar ahogarse una vez que se sintió completamente lleno, una parte del orgasmo de Viktor término sobre su cara manchando sus lentes, sorprendentemente la polla de Viktor seguía dura y tenía un poco de semen en la apertura de la uretra, Yuuri trago lo que tenía en la boca y limpio la erección de Viktor tan sólida como si no se hubiera corrido hace unos segundos para después ponerse de pie.
Viktor susurro sobre los labios de Yuuri —¿Aún quieres más?, ven acá cariño— sus miradas se encontraron y se besaron de nuevo lentamente compartiendo el sabor de su semilla disfrutando de la lengua aterciopelada y el calor que lo descontrolaba.
—Veo que estás listo para un segundo round— Yuuri habló rozando el helix de la oreja de su amante haciéndolo sonreír apretando sobre la tela su erección.
—Y a mi me parece que de nuevo necesitas de mi servicio especial— Viktor vacío sobre la camisa de Yuuri un poco de leche de fresa, y mientras el frío líquido bajaba por su pecho Viktor notó como sus pezones se ponían erectos, estaban tan cerca que era imposible ocultarlo bajo la delgada ahora tela rosa de su camisa mojada, a Yuuri se le hacía agua la boca mientras lo veía lamiéndose los labios, se preparó cuando vio que Viktor acercó su mano hasta casi rozar la sensible piel de su pezón, levantó su mirada y sus ojos azules buscaron su aprobación, Yuuri solo pudo sacar más su pecho mientras le miraba a los ojos ofreciéndose como un manjar, Viktor tomó ambos pezones en un apretón fuerte que le arrebató un gemido, Yuuri trataba de cubrir su rostro, se supone que a esa hora no deberia hacer ese tipo de sonidos, se suponia que debia estar solo, alguien podría escucharle y acusarlo.
El pensamiento de alguien descubriéndolos lo hizo gemir más mientras Viktor lo tocaba maravillándose por sus reacciones.
—Yuuri~— La voz demandante de su amante le sacó de sus cavilaciones en medio de la niebla del placer donde ambos pezones eran torturados a la vez, Viktor cambia una mano por su boca, y la coloca entre los glúteos de Yuuri deslizando los pantaloncillos de mezclilla, y dejando su polla cada vez más dura por los estímulos en su cuerpo, cada toque lo sumerge en una burbuja de placer, cuando por fin deja escapar uno de sus pezones le pregunta con la respiración agitada —Dime ¿Cómo lo quieres esta vez?— rápidamente comienza a torturar con su lengua el otro brote de carne tierna mirando hacia arriba interrogante al rostro ruborizado de Yuuri.
—Lo quiero rápido y sucio— La voz de Yuuri fue firme, sin lugar a dudas, exigente aun cuando hace un momento se encontraba gimiendo bajo el toque de Viktor, sabia que a Viktor le encantaba cuando era demandante.
—A tus órdenes— dijo Viktor con obediencia, mirándole de forma leal parecía que estaba proclamando adoración a un ente divino —Aunque disfrutar de tu cuerpo es algo que necesito hacer con lentitud y detalladamente, pero no me dejas opción— dejando atrás sus palabras de devoción comenzó a succionar el cuello de su adoración, lamiendo y saboreando su piel.
—No, sin marcas— dice Yuuri mientras inclina la cabeza, permitiéndole saborear más de su cuello.
—Yuuri eres tan injusto, a mi ya me has dejado marcas por todo el cuerpo— Yuuri lo escucha quejarse antes de sentir como con sus labios continúa jugando con sus pezones bajando poco a poco hacia su vientre.
—Por que eres todo mío— lo miró desde arriba, podía apreciar como sus ojos azules se encontraban iluminados deseoso de más, con devoción casi religiosa.
—Claro que sí cariño por eso me tienes a tus pies desde siempre— Viktor beso su cadera deslizando suavemente sus grandes manos hacia su miembro tomándolo entre ellas, frotando su erección, comenzó a masturbarle, mientras besaba y lamia su ingle desafiando el autocontrol de Yuuri deslizando su lengua hasta llegar a su escroto jugando con su lengua torturando a su amante, cuando sintió sus labios sobre su miembro su lengua lo recorrió desde la base hasta la punta, con su caliente boca lo sintió chupar el glande.
—Vitya me encanta— Yuuri dijo entre jadeos mientras que la mano de Viktor continuaba masturbandolo, y con su boca disfrutaba chupando sus testículos.
—Si me permites cariño— tomó con sus grandes manos su pierna derecha y la levantó con gentileza, comenzó a dar besos húmedos desde su escroto avanzando por su perineo devorando y chupando todo a su paso, su mano no dejó de frotar su propio miembro, Yuuri se apoyó contra la isla de la cocina, cuando Viktor al fin bajó su pierna y lo tenía de espaldas a él a su merced, completamente erecto y estimulado, sintió como era mordido y succionado en una de sus nalgas, gemía cuando noto como con una mano sus glúteos eran separados y como comenzó a ser devorado, sintió la lengua de Viktor frotando su ano, sintiendo la humedad y el placer de ser abierto por su lengua mientras la mano de Viktor no tenía clemencia con su miembro
—Ya estabas listo para mí— interrumpió su labor gimiendo entre sus glúteos para halagarle — eso solo me hace pensar en cuánto te haré gozar antes de que tu esposo si quiera esté de vuelta— Yuuri no pudo hacer otra cosa más que verse a sí mismo en medio del placer apoyando su mejilla contra la superficie fría de la isla, separando sus glúteos para que Viktor pudiera penetrar más profundo con su lengua. sus gemidos resonaban junto con las succiones ocasionales que Viktor disfrutaba hacer.
—Más por favor—
— Eres tan buen chico— Viktor halagó, al oír sus súplicas, se distrajo solo un momento para buscar en un cajón de la cocina un pequeño tubo de lubricante, una vez que derramo un poco en su mano y lo calentó comenzó a meter un dedo con suavidad mientras que con ayuda de su lengua no paraba de penetrar a Yuuri.
—Si, asi por favor— cuando estuvo lo suficientemente abierto dos dedos entraron dentro de Yuuri quien estaba enloqueciendo pero aún necesitaba más —Por favor dame mas Viktor— un dedo más fue agregado dentro de él a pesar de haberse preparado con anterioridad no era comparable con el placer que estaba recibiendo, sus ojos estaban vidriosos al sentir como era follado por tres dedos.
—Estás listo Yuuri mi amor— sacó sus dedos y palmeo un glúteo dejándolo rojizo.
—Dámelo, por favor follame— Viktor se levantó, su erección ya estaba lista, erguida y poderosa con las marcadas venas sobresaliendo bajo la piel y su glande que casi llegaba a un tono morado por la sobreestimulación del disfrutar devorar a Yuuri por completo, apoyó su miembro entre los rojizos glúteos goteando líquido preseminal lubricándose más,
—¿Quieres mi polla cariño?— preguntó Viktor mientras frotaba lubricante sobre su miembro.
— Si, lléname de leche—Yuuri imploro separando sus glúteos, un roce le hizo saber que Viktor emparejaba su miembro en su entrada, quería moverse y apresurarse a entrar pero de un solo movimiento lo enfundo, sintió como parte de su interior era estirado y de sus ojos brotaron lágrimas de placer, su boca comenzaba a salivar, ya se encontraba un poco al borde, así que suspiro e intento calmar su respiración.
— Eres tan bueno — escucho a Viktor susurrar halagos jadeando —¿Yuuri? — busco la aprobación de su amante.
—Viktor, por favor— estaba tan sobreestimulado que solo podía rogar con voz trémula cuando los movimientos comenzaron, sus manos aún seguían en la misma posición abriéndose para su amante mientras era penetrado con estocadas constantes y profundas, sentía como de su propio pene derramaba líquido preseminal, incluso sus pezones se endurecían conforme fue aumentando la velocidad de las estocadas;
—Ven aquí cariño— Viktor tomó sus brazos y los dobló de manera en que pudiera sostenerse de ellos mientras comenzaba follarlo con dureza y rapidez, sus piernas temblaban, su cuerpo se sentía en el cielo era imposible pensar en nada más que en el bombeo del cuerpo de Viktor dentro de él disfrutaba tanto como era penetrado, hasta que Viktor soltó sus brazos y lo instó a sostenerse a la isla, levantó su pierna para penetrar más profundo, con el cambio del ángulo y con la fuerza de las embestidas prácticamente lo levantaba, profundizando la manera en como era follado Yuuri sentía que se quedaba sin fuerza en la única pierna que lo mantenía, Viktor lo noto y en aquel momento tomó ambas piernas e hizo que lo tomara por el cuello para que no cayera y con su miembro aun dentro de Yuuri los guio al sillón donde sentó a Yuuri dándole la espalda sobre él y lo animo a moverse propinando azotes en sus glúteos, Yuuri comenzó a penetrarse con su pene usándolo para satisfacerse a si mismo, cuando sus piernas ya no pudieron mas, Viktor las junto y lo levanto de los glúteos mientras lo penetraba, Yuuri solo se agarraba de sus brazos mientras que era follado con el peso de su propio cuerpo, las sensaciones son demasiadas disfruta demasiado del pene de Viktor dentro de el, rozando su próstata mientras se sumerge lo mas profundo que puede, la velocidad de las penetraciones es estable, pero ya no es suficiente para Yuuri.
—Más rápido, más— sus ojos se esforzaron por mirar a Viktor volteando hacia atrás, buscando su boca mientras le rogaba con desesperación que aumentará la velocidad de sus penetraciones.
—Tan exigente— tomó sus nalgas con más fuerza y bajó lo más rápido que sus brazos le permitieron, —Si asi, si, si si.. — la velocidad fue suficiente para que Yuuri poco a poco sintiera el orgasmo cada vez más cerca, cada que su próstata era frotada a una velocidad que lo volvía loco, hasta que por fin pudo sentir como el placer de ser penetrado se expandía desde su próstata hasta su pene contrayéndose en cada espasmo de placer con cada hormigueo en su parte baja con el semen saliendo de su miembro erecto esparciéndose por todo su pecho.
—Me corro— Viktor aun lo follaba en su orgasmo, buscando el mismo su liberación, mientras devoraba la boca de Yuuri se corrió, llenando a Yuuri con el líquido caliente y gimiendo sobre su boca, liberando cada gota de su semen en el culo de Yuuri y dejando su cuerpo completamente satisfecho sobre él, con la espalda de Yuuri apoyada en su pecho, aun seguía besando su cuello.
—Estuviste maravilloso— dijo Viktor con voz jadeante, recorrió con masajes suaves su cuerpo, acariciando toda la piel que tenía a su alcance mientras ambos estabilizan el ritmo de sus respiraciones.
—mm tu hiciste todo el trabajo, con estos brazos tan fuertes—Yuuri frotó los brazos que le acariciaban, —¿No te sientes cansado? — pregunto preocupado por su amante.
—Tu esposo te tiene tan mal acostumbrado cariño, puedo seguir dándote tanto placer como quieras, se lo insaciable que eres— Bromeo, comenzó a besar el hélix de su oreja mientras bajaba por su cuello
— Si ya puedo sentirlo— se levantó del regazo de Viktor con las piernas un poco temblorosas, la verga aun endurecida salió de su interior, abrió sus nalgas frente a Viktor mostrando cómo el líquido blanquecino le escurría de su interior, tenía los glúteos rojizos.
—uuf que desperdicio— Yuuri hizo un puchero mientras miraba a Viktor a los ojos —toda tu leche se salió, ahora que puedo hacer voy necesitar más no puedo tener un pedido incompleto— dijo con una sonrisa traviesa mirando directamente a los ojos azules de su amante.
—No puedo permitirlo tendré que darte mas hasta que quedes satisfecho— agarro una de sus nalgas apretando, abriendo su entrada — Tienes un culito muy goloso— exclamó gustoso mientras metía de nuevo un dedo dentro de Yuuri — Y una cara preciosa, esta vez no quiero perderme esa linda boca gimiendo mientras te meto mi polla hasta dentro— Yuuri solo gemía le encantaba ser halagado mientras los dedos de Viktor lo follaban
—Por favor, dame mas— .Se volteo y comenzó a besarlo, sus pechos sudorosos se pegaron mientras sus lenguas se rozaban obscenamente y los dedos de Viktor lubricaban el culo de Yuuri con su propio semen.
—Súbete sobre mi— Dijo Viktor jadeante cuando al fin se separaron del obsceno beso.
Yuuri subió a su regazo con un poco de dificultad sus piernas aún se sentían un poco temblorosas cuando por fin consigue levantarse un poco Viktor ya estaba alienando su pene a su entrada mientras besaba a Yuuri con lentitud disfrutando cada segundo de su dulce boca, Yuuri se deja caer poco a poco penetrándose de cara a Viktor mirándolo a los ojos mientras cada centímetro de su pene se incrusta en su interior gimiendo al ver el placer reflejado en los azules ojos de su amante, Viktor se encarga de pellizcar una y otra vez sus pezones arrancándole gemidos con los pinchazos de placer al torturar sus rojizas protuberancias, mientras que con la otra mano se encarga de darle placer a la polla sonrojada de Yuuri que ya se encontraba manchado con su liquido preseminal transparente su abdomen.
Les es imposible no comenzar a moverse, Yuuri sabe que el calor dentro de él vuelve loco a su amante que comienza a follarlo una vez que sabe que Yuuri esta también impaciente de sentir de nuevo su miembro abriéndose camino en su interior resbaladizo tocando cada parte de su interior, la posición deja de ser insuficiente cuando Viktor coloca las piernas de Yuuri sobre sus brazos y se levanta mientras lo folla en el aire, le encanta hacer que Yuuri se folle con su propio peso mientras que del placer solo pueda sostenerse de su cuello sintiendo como entra y sale el gran miembro dentro de el, maravillandose y disfrutando de ser follado sin arrepentirse de como lo está haciendo sentir este hombre delicioso, de pronto siente como Viktor, ansioso por sentir a Yuuri de todas las formas posibles de follarlo, se inca hasta ponerlo casi en el suelo sujetándolo con cuidado hasta que apoya parte de su espalda contra la parte de abajo del sofá y la otra contra la alfombra del piso.
—Con cuidado cariño—gentilmente le acomoda de forma que su trasero queda un poco elevado y lo penetra de nuevo dándole una maravillosa vista de su cuerpo enrojecido y de su miembro goteante, mientras también puede mirar los ojos color caramelo que le derriten el corazón y que ahora solo pueden reflejar cuánto placer le está proporcionando.
—ah—Yuuri gime al sentir como en esta nueva posición el pene de Viktor está tan dentro de él, y también lo puede ver a los ojos, es follado rápidamente, mientras se toca el mismo el pene y los dedos de Viktor entran en su boca para que sean chupados, satisfaciendo cada parte del insaciable ser de Yuuri, ambos gimotean cuando por la rudeza de las embestidas poco a poco se van deslizando hasta que quedan en la posición del misionero donde Viktor abre todo lo que puede sus piernas y lo penetra más profundo, las insistentes penetraciones, rozando su interior le hacían sentir que cualquier otra cosa no importaba, por que el placer le encantaba, sentir al hombre encima de él le enloquecía, que usara su cuerpo para darle placer y para obtener el suyo, era un éxtasis, los gemidos que salían de sus labios ya eran palabras inentendibles en diferentes idiomas, oír los jadeos y los gimoteos de Viktor sobre él era lo único que podía apreciar.
—Voy a correrme solsnylko— Yuuri siente como son frenéticas las estocadas, su próstata es maltratada mientras Viktor comienza a besarlo desordenadamente, y el continua tocando su pene —Me corro Yuuri mi amor— siente como Viktor lo sigue penetrando en su orgasmo y coloca su mano sobre la suya en su miembro y muerde su cuello
—Yo también — gime Yuuri mientras el orgasmo lo atraviesa sintiendo cómo está completamente lleno de semen saliendo de él mientras Viktor lo cabalga en su orgasmo
Tiempo después aun abrazados Yuuri acaricia el suave cabello de Viktor, puede sentir el sonrojo en su rostro y su frente brillante por el sudor pero aun así los labios sobre su piel parecían no tener suficiente y su cuerpo hinchándose de nuevo bajo el toque seductor de su amante tampoco.
...
La oscuridad fue absorbente y aterradora al abrir los ojos, su escasa visión le ínsita a esforzar por enfocar entrecerrando los ojos y abrirlos tan repentinamente le causó una sensación de pánico, aun no se siente realmente consiente, la luz detrás de las cortinas le confunden, ese resplandor no se parecía en nada al de la luz artificial de la ciudad, era mas semejante a la luz del sol, ahora ya ubicado en el tiempo, necesita conocer el espacio en el que se encuentra, esfuerza un poco más la vista cuando logra observar el reloj, ese del que ya no sentía que cada movimiento en sus manecillas le pusiera los nervios de punta, estaba en su habitación, en su cama, esta vez no hay nervios ni culpa, esta más tranquilo, se estira y trata de recordar como es que llego ahí, cuando con una sonrisa recuerda como es que terminó siendo llevado por Viktor después de las primeras tres rondas, fue en la tercera donde estaba siendo follado de lado en el piso, él trataba de sostenerse de algo mientras que las penetraciones que le hacían tratar de abrir mas sus piernas para que el miembro de Viktor entrara más en él, sin querer terminaron moviendolos al frio azulejo fuera del cómodo tapete donde lo penetraba hacía unos minutos, sonrió ahora por fin recordando como fue cargado mientras Viktor lo besaba y lo llevaba hasta la cama donde fue puesto boca abajo para que Viktor siguiera dándole amor.
—¿En qué piensas, solsnylko? — un murmuro brotó a sus espaldas en la ancha cama, tan acostumbrado estaba a su presencia que no recordaba que estaba detrás de él.
—En lo bien que la pasamos hoy Vitya—oye el asentimiento del hombre tras el mientras lo besa dulcemente en el cuello —¿Qué hora es?
—Son las 7 de la noche— le responde con voz ronca mientras le abraza por la cintura.
—Es tarde— Yuuri responde complacido de ser atrapado entre los brazos de Viktor de nuevo.
—Has disfrutado tanto de mis servicios que has dormido por dos horas, todo un bello durmiente— Yuuri solo se muerde el labio evitando que una gran sonrisa se le escape de los labios.
—Que puedo decir haces un muy buen trabajo— se volteó y se enfrenta a su azulina mirada, sus hombros fuertes y su pecho ancho, estos se encuentran llenos de marcas del placer de Yuuri por disfrutar su cuerpo, un dulce beso es todo lo que recibe de Viktor, no puede evitar suspirar durante el beso, no podría cansarse jamás de sus labios.
—Tal vez ya es hora de que me vaya— dice Viktor al separarse su rostro es serio esta vez, Yuuri lo mira con el ceño fruncido confundido y preocupado, al ya no poder estar más entre sus brazos —Antes de que tu esposo regrese— la mirada de Viktor es seria sus ojos azules no hacen más que afirmar lo que dijo.
El departamento esta en completo silencio al igual que esa mañana hasta que es interrumpido por una risa que se escapa de sus labios, tan pura y llena de diversión que no hace más que empujar a Viktor juguetonamente, mientras también se ríe más calmadamente al ver lo que sus palabras ocasionaron en la persona que ama, cuando al fin se detiene jala a Viktor por la nuca y lo besa con más ímpetu con todo el amor que tiene en su interior y con el pecho lleno de mariposas, Viktor no hace más que corresponder de igual manera a sus labios llenos de amor desbordante y pasión, tomando la mano con el anillo resplandeciente, con la mano donde un anillo igual de dorado hace par con el suyo.
Muchas gracias por leer, por favor comenta si te ha gustado.
