Contenido: Oneshot, yaoi, humor, comedia, romance.

Pareja: AiYuu (Shibasaki Aizou x Someya Yuujirou); DAIMEGU (DAI x MEGU)

Disclaimer:

Hikari: Hace tiempo que no escribía algo de Honeyworks y ya le traía ganas a algo de los FT4, asi que no desperdiciaré la sorpresiva inspiración y dejare este cortito oneshot. Ya saben que ni Full Throttle, LIP×LIP , ni sus canciones o personajes me pertenecen, todo es propiedad de HoneyWorks y yo solo escribo esto por ocio y sin fines de lucro. Notas al final.

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Aizou cerró la puerta con fuerza, sin importarle el gran estruendo que provocó por la agresividad con la que lo había echo. La oscuridad del camerino era profunda, sin embargo no le costó trabajo encontrar con las palmas de sus manos el rostro de Yuujirou antes de presionar sus labios sobre los del ajeno, en un torpe y demasiado experimentado beso.

Los dientes de ambos chocaron en un descuidado movimiento, pero aun con la vergüenza de estar aprendiendo la mejor manera de hacerlo, ambos decidieron mantener aun el contacto. Abriendo y cerrando los labios, pretendiendo marcar alguna clase de ritmo.

Yuujirou soltó un breve jadeo cuando ambas lenguas se rozaron sorpresivamente, provocando que los vellos de la piel del rubio se erizaran por tan inesperado ruido del otro.

-Contrólate, maldito pervertido.- reprendió Someya, a un volumen tan bajo que apenas si el rubio pudo escucharlo. Sus ojos se habían ya acostumbrado a la oscuridad, por lo que fue testigo de aquella mirada entreabierta del peliazul, quien trataba de evitar cruzar su mirada con la de Shibasaki.- Estamos todavía en el estudio. Nos van a descubrir.- sus rostros estaban aún tan cercanos que el aliento cálido chocaba contra los poros de su cara, haciéndole querer perder nuevamente el control.

-¿Y crees que eso me importa?- frunció el ceño al escucharlo, completamente en desacuerdo de parar ya llegados a tal punto.- No voy a poder aguantar hasta que regresemos…

Shibasaki volvió a juntar sus bocas, aun si tuvo que hacer retroceder a Yuujirou, quien se quejó cuando su espalda chocó contra la pared más cercana. De alguna manera, le era casi imposible frenar a Aizou cuando mostraba esa actitud tan renuente.

Actitud que por cierto, parecía haberse acentuado aún más después de la primera noche que pasaron juntos. Porque si, aunque a Yuujirou le costaba aún demasiado poder afirmarlo en voz alta, él y Aizou estaban en "esa" clase de relación en donde ya ambos habían conocido los rincones de sus cuerpos en un incontrolable acto de placer sexual.

Solo lo habían probado unas pocas veces, ni siquiera tenía que usar ambas manos para lograr enumerarlas, pero estaba claro que el rubio cada vez era más demandante al momento de querer repetirlo.

Y, está bien, Yuujirou debía aceptar para sus adentros que él también lo estaba disfrutando, pero al menos él parecía más consiente del tiempo y lugar donde ambos podrían hacerlo. Y definitivamente en un camerino oscuro, luego de haber terminado una sesión de fotos para una revista, no le parecía el mejor lugar para hacerlo.

-Eres un idiota si crees que…- su voz quedó atorada en su garganta cuando los labios bajaron por su cuello, dándole una pequeña mordida en donde se encontraba su manzana de adán, como una simple y traviesa jugarreta para poder silenciarlo. Trató de mirarlo enfadado, pero el intenso brillo de aquellos ojos marrones, que los distinguía perfectamente aun con la poca luz, le impidió poder regañarlo.

"Maldita sea, a este paso él ganará…", pensó Someya, queriendo aun resistirse cuando Shibasaki comenzaba a desabotonar el cuello de su camisa. Las fuerzas de sus rodillas definitivamente flaquearon, y aunque dejó que su cuerpo resbalara lentamente, con Aizou prendido a su cuerpo, es que ambos terminaron sentados sobre el suelo de madera.

Tal vez por esta ocasión debería dejar ganar a Aizou. Quizá, si terminaban rápido con todo esto, podrían regresar nuevamente al pasillo, sin que nadie sospechara de lo que habían hecho los últimos minutos.

"Mierda… se siente tan bien…", su mente, difusa y confundida, comenzaba a tomar el control de su cuerpo, el que ya no quería alejar a Aizou con empujones ni tampoco quería resistirse a sus caricias, si no que ahora entrelazaba sus manos detrás del cuello del rubio para acercarlo nuevamente a su boca, mientras levantaba levemente las caderas al sentir como las manos contrarias buscaban la piel de su cintura por debajo de la ropa.

De haber querido, Yuujirou también se hubiera entregado a Shibasaki en aquel efímero y perfecto instante.

Pero la luz de los focos prendiéndose en el techo provocó una impresión tan fuerte, que hizo que su cuerpo se paralizara por completo, revelando así que ambos chicos no se encontraban completamente solos.

-Oh vaya, quién diría que ese par de torpes adolescentes si pueden estar solos, sin querer matarse a golpes o insultos.- una voz burlona se dirigió a ellos mientras los observaba con curiosidad. Yuujirou no tardó ni dos segundos antes de empujar fuertemente a Aizou, mientras que el rubio, sin tener la fuerza de quejarse, solo cayó de espaldas al suelo mientras miraba desde abajo a quienes los habían interrumpido.

DAI, el pelirrojo y uno de los bailarines de los FT4, alzó la ceja derecha, intrigado y divertido por haberlos descubierto en tal acto, disfrutando por breves momentos la palidez que comenzaban a adquirir sus jóvenes rostros.

-Joder, DAI, no tenías por qué asustarlos de esa manera. Ellos también son adolescentes y todos tenemos necesidades que cubrir. Tú no eres muy diferente a ellos, ¿sabes?- una cabecita rubia se asomó de uno de los sillones que estaba a escasos metros de ellos. A pesar de que sus palabras sonaban como un regaño, su tono sarcástico solo les hizo creer que aquello era solo continuación de una broma.- Hay que apresurarnos y salir de aquí para que estos dos chicos puedan seguir con lo suyo.- les sonrió pícaramente mientras recargaba su mentón sobre sus manos, ocultando todo su demás cuerpo todavía detrás del respaldo del sofá.- Oh, pásame mi ropa interior DAI, no sé cómo llegó hasta ahí…

MEGU, el rubio que había estado parloteando, señaló con su dedo índice dicha prenda, que estaba olvidada a poca distancia de LIP×LIP. Suspirando, DAI se acercó para recogerla sin dar explicación alguna a los ojos abiertos par en par de los chicos, quienes, por cierto, apenas reparaban en el hecho que su senpai se encontraba únicamente vistiendo un par de ajustados boxers, sin mencionar que por sobre las cicatrices de su abdomen, habían ciertos restos de lo que comenzaban a creer eran… ¿chupetones?

-No se preocupen, sigan en lo suyo, nosotros ya hemos terminado.- sonriendo con arrogancia, DAI pasó la prenda a su compañero, quien se ocultó nuevamente tras el sofá luego de recibirla. Los pequeños minutos siguientes pasaron en un muy incómodo silencio, donde DAI comenzaba a vestir sus vaqueros y su camisa holgada antes de que MEGU saliera vistiendo algo similar. Finalmente, el pelirrojo tomó del suelo su inolvidable sombrero antes de ondear la mano.

-No diremos nada. Usen la sala como mejor les plazca.- se despidió MEGU antes de poner su mano en el picaporte y girarlo. DAI acercó su dedo índice a sus labios, como un signo de que él también guardaría el secreto, antes de seguir al rubio hacia la salida.

El sonido de la puerta cerrándose fue lo que sacó del pequeño transe a los dos adolescentes restantes, quienes intercambiaron miradas antes de que un intenso color carmín coloreara por completo sus rostros, orejas incluidas, sin saber cómo reaccionar ante todo lo que acababa de ocurrir.

¿¡Los habían descubierto?! No, esperen, lo más importante aquí era… ¿¡que es lo que ellos habían estado haciendo en aquel lugar antes de que LIP×LIP también llegara?!

"¿¡ES QUE ACASO ELLOS…?!"

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DAI no podía detener sus estruendosas carcajadas. Es más, abrazaba su propio estomago que comenzaba a doler debido a las fuertes risas, sintiendo que ya eran varias lagrimas las que salían de sus párpados sin su permiso.

-Maldita sea, debí de haberles tomado una foto en cuanto nos vieron. No sé si serán capaces de mirarnos a los ojos la siguiente vez que nos veamos.- las palabras de MEGU solo hacían que las risas del pelirrojo se acentuaran.

-Ya sospechaba que ellos tenían algo así, pero, joder, sus expresiones fueron un poema. Deberíamos hacerlo más seguido en el trabajo y ver si nos los volvemos a encontrar.- DAI trataba de recuperar el aire para hablar correctamente, suspirando y queriendo recuperar la compostura.

-¿Follar más en el trabajo para ser descubiertos por LIP×LIP? ¿Sabes lo que nos dirán IV y RIO si son ellos los que nos descubren? Parece que YUI aún no se ha recuperado de su trauma de la última vez.

-Y yo creyendo que nada podría superar la cara de espanto que él tuvo luego de sorprendernos. Definitivamente, mátame si alguna vez llego a olvidar este día.

-Trato hecho.- MEGU levantó su puño y en respuesta, DAI también lo hizo para así chocarlos. Finalmente ambos se sonrieron antes de, nuevamente, ser vencidos por una ola de carcajadas ante el simple hecho de recordar lo de recién.

Sabían perfectamente que debían guardar el secreto, pero sería imposible no contar aquella divertida anécdota en cuanto vieran a algún otro miembro de los FT4.

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Hikari: Estoy destruida mentalmente luego de escribir siete fics para la week de otro fandom, pero si la inspiración ataca no debo desaprovecharla, aun si solo resultó en un pequeñísimo oneshot. Ya le traía ganas de escribir algo DaixMegu, tal vez en algun futuro les dedique algo mas largo y bonito. En fin, espero que les haya gustado. Cuídense. ¡Bye bye-perowna!