Fanfiction escrito por diversión y sin fines de lucro, basado en la obra del autor Ichiei Ishibumi High School DxD.


—Sabes…siempre creí que mi suerte no era tan mala…más ahora mismo…¡Siento que soy el puto hombre más desafortunado del planeta!— Personaje hablando con normalidad.

(¿Por qué mi corazón late tan rápido? Siento mi rostro arder y no puedo sacármelo de la cabeza…¿es esto amor?) Personaje Pensando con normalidad.

[Jajajaja ¡Esto sin duda es la mejor broma que me has dicho! ¡Pensar que tú de entre todas las personas acabarías metido en esto! ¡Nunca cambias Aibou!] Personaje fantástico y trascendental hablando con normalidad.

#Sabes que llamarnos no te va a matar, no puedes hacer las cosas tu solo, confía en nosotras#Comunicación vía telefónica entre otros medios.


Prologo: La historia empieza con claros cambios


A lo largo y ancho del multiverso, cientos, miles, millones de veces una historia ha sido contada.

Algunas veces con minúsculos cambios que varían de una historia a otra, pero conservando aun el patrón original.

Otras veces con cambios sumamente radicales que desembocan en acontecimientos nuevos o alteraciones a lo ya establecido, que cambiaban por completo el patrón y lo alejaban por completo.

Y en casos como el que estamos por presenciar, dichos cambios se llevaron a cabo por factores externos que alteraron la historia.

Entidades que por una u otra razón decidieron hacer cambios sutiles o muy grandes a la historia como la conocemos y por ello el mundo en si cambio para distanciarse lo mínimo posible del patrón primordial al cual estaba sujeta.

La historia de dioses y dragones, la historia de un joven con un destino sumamente importante y de como lo que debía ser su vida se vio cambiada todo por una única cosa.

Un deseo que cambiaría todo lo que conocemos.

Alterando el mundo por completo y reescribiéndolo a una forma en la cual no habíamos pensado.

Condenando a muchas vidas, arreglando otras, dando segundas oportunidades a aquellos que merecían un cambio al destino que les deparaba.

Aquel que pidió el deseo no esperaba que sus acciones repercutieran tanto en el mundo, pero poco le importo si esto podía cumplir su sueño.

Poder darle una segunda oportunidad a su vida y a quienes pintaron de colores su mundo hasta que la desesperación se hizo presente.

Condenándolos.


¿?


El panorama que tenia ante sus ojos era…peculiar pero no desconocido para él, lastimosamente era algo que ya había visto en múltiples ocasiones en su extremadamente larga vida.

Un páramo helado de algún lugar del mundo humano, una pequeña cabaña de madera consumida por las llamas, oculta por un mar de árboles marchitos cubiertos por la nieve.

—…—

Había seguido las instrucciones que le dieron, cosa que de una forma confusa y retorcida lo había traído a este lugar específico.

A este encuentro poco común.

—…—

Una parte de si aun dudaba de lo que había escuchado, pero las pocas pruebas que había estado recibiendo en el último año hacían que le fuera muy difícil dudar de la veracidad de esa extraña fuente de información.

Mas aun con lo que tenía delante.

—…—

Unos ojos de un peculiar rojo lo miraban fijamente, ojos vacíos que reflejaban la perdida, ojos empapados en lágrimas y sangre.

Se permitió mirar lo que lo rodeaba para "darse" una idea de lo que había pasado aquí.

Aunque claro está que se hacía una muy clara idea de lo que había pasado, pero eso no significara que le gustara.

Aquella cabaña de madera que lentamente era consumida por las llamas tenia algo particular cerca de la entrada.

El cadáver de un hombre, aunque poco identificable ya que le faltaba la cabeza y el cuerpo presentaba muchas heridas que lo deformaban.

Un poco mas apartado se encontraba el cadáver de una mujer, cabello castaño largo y atado en una cola de caballo.

Dicha mujer tenia una herida sumamente grande en el pecho, producto de quizás ser atravesada por alguna arma cortopunzante.

¿Cuánto tiempo llevaran muertos?

Quizás solo unos minutos, de hecho, había oído algo mientras se dirigía hasta aquí.

Lo siguiente que vio y que a su vez le devolvió la mirada era lo que había venido a buscar.

—…esto es complicado…— Exclamo rascándose la cabeza.

Un niño no mayor de cinco o seis años de edad, con el cuerpo temblando por el frio y por las cantidades insanas de sangre que cubrían por completo su cuerpo.

Sangre que para recalcar no era las del pequeño…sino de los por lo menos veinte cuerpos que rodeaban al niño.

Hombres, todos vistiendo atuendos de un color blanco que se camuflaban con la nieve, misma nieve que se había pintado de rojo.

Todos estaban muertos, destrozados por algo que los elimino con furia y rabia.

Habían algunos cadáveres que serian necesario buscar las partes para formar un cuerpo humano común.

El chico de ojos rojos, con las manos o mejor dicho el cuerpo entero bañado en sangre temblaba tanto de frio como de miedo.

—…¿Quién eres?— pregunto el niño con temor y muy cansado —…¿también me harás daño?—

Sintió un pequeño deja vu ante esto, claramente recordado lo que había pasado tiempo atrás y sintiendo como esto no encajaba en alguien como él.

Queriéndolo o no, ahora tenía dos…A los Dos si tenía que decirlo.

Con lentitud y tratando de parecer lo menos intimidante que pudo, el hombre a paso lento se acercó al niño.

Estando muy cerca el hombre se arrodillo frente al niño, sacando un pañuelo de su gabardina y usándolo para limpiar la sangre que cubria la cara del niño.

Este se tenso claramente asustado al momento de sentir la tela en su cara, pero poco después de que empezara a limpiarlo se relajó.

Mirando al hombre a los ojos y no sintiendo miedo de él.

—no vine a lastimarte chico…de hecho venia a verte a ti y a tus padres…— la expresión del hombre se volvió una de pesar —pero lastimosamente llegue tarde—

—…mama y papa murieron protegiéndome…— el niño comenzó a llorar.

El hombre se rasco la cabeza un poco y su expresión se puso tensa, el a diferencia de algunos de sus amigos no estaba muy preparado para tranquilizar a un niño, no uno tan pequeño.

—mama dijo que el Abuelo quería hacerme daño—

Nuevamente sintió un Deja vu…pero debería dejarlo pasar por ahora, no era bueno que preguntara eso ahora mismo.

El niño necesitaba un lugar seguro donde reponerse.

—lamento tu perdida, pero si hay algo que tu madre hubiera querido es que vivieras es por eso que hablo conmigo—

Era una total mentira, el nunca hablo con la madre del niño, la única razón por la que está aquí es por la información que le dieron.

De no ser por ella sus caminos no se hubieran encontrado…o al menos no aun.

El hombre se puso de pie, extendiendo su mano derecha hacia el pequeño.

—yo te cuidare ¿vendrás conmigo?—

El niño sin dejar de llorar miro al hombre, secándose las lagrimas y tomando la mano de este.

—señor…¿Cómo se llama?—

El hombre sonrió, por alguna razón sintió como que algo había pasado así antes.

Tres deja vu en menos de media hora, eso debía ser un nuevo récord personal.

—mi nombre es Azazel— Respondió el alzando la mano creando un círculo mágico debajo de ellos —tu madre no me dijo tu nombre, ¿Cómo te llamas chico?—

Algo asombrado por el despliegue mágico que los estaba rodeando.

—mi nombre es Issei…Hyoudou Issei—

Azazel no esperaba que seria el segundo niño del cual tendría que hacerse cargo, la vida de un "Padre" no era lo suyo.

Barakiel o Shemhazai tenían mas experiencias con los mocosos, pero si quería seguir este tan raro plan al cual el destino lo eligió, no podía quejarse.

—bueno Issei, ahora nos dirigimos a Grigori hay habrán mas personas que cuidaran de ti mientras creces—

Azazel noto como Issei miraba hacia atrás, hacia los cuerpos de sus padres, comprendiendo lo que él quería decir sin poder expresarse.

Azazel movió su mano hacia la dirección de los cadáveres, creando un círculo debajo de estos también.

—no te preocupes, les daremos un entierro digno a ambos—

—gracias—

Azazel le sonrió.

—además de eso, siento que debo decirte esto—

Por una extraña razón la sonrisa que Azazel estaba poniendo justo ahora estaba confundiendo y aterrando un poco a Issei.

—tendrás que llevarte bien con…digamos que tu nuevo hermano…creo que ustedes dos podrán llevarse bien…o eso espero—

Issei no supo como responder a eso, mas un leve resplandor verde en su mano izquierda hiso que este se tensara sin saber el porqué.

La luz los envolvió a los dos y ambos desaparecieron del lugar.

Las ruedas del destino empezaron a moverse, la historia como la conocemos cambio y con esta un nuevo y prometedor futuro comenzaría a escribirse.

¿La esperanza lograra superar a la desesperación absoluta?

O esta consumirá el mundo una vez más.

Solamente el tiempo tendrá respuestas a estas preguntas.


Continuara…


Listo este pequeño prologo esta completo.

Hola les saluda Don Ryse y espero que esta nueva historia sea de su agrado.

La historia ha estado rondando en mi cabeza por ya unos días y siento que sin no la escribo podría perderla con facilidad.

Este Fanfiction estará en fase de prueba y si es del agrado de los lectores empezare a sacarles más y más capítulos, esperando no dejar de lado las demás historias.

Si les gusto espero que me dejen sus comentarios.

Les deseo buenas noches/tardes/o mañanas dependiendo de a qué hora lo lean, adiós a todos.