Era una dia como cualquier ortro en la vecindad. Quico jugaba con sus carritos, mientras el Chavo balanceaba su escoba.

Quico: Room! Room! Ehhhh! Atencion a todos los competidores, preparen sus motores, esta apunto de comenzar la carrera.

Chavo: Ay!

Quico: Si seras ¡¿Pus que no tienes ojos?!

Chavo: ¡Si tengo!

Quico: ¡¿Y entonces porque te tropesas?!

Chavo: ¡¿A poco me tropeze con los ojos?!

Quico: ¡Si seras! ¡Los ojos son para ver en donde caminas!

Chavo: Ahhh

Quico: "Ahhh". ¿Y?

Chavo: ¿Y que?

Quico: ¿Qué no piensas quitarre de mi carretera?

Chavo: ¡No me quito porque el patio es de todos asi que yo puede pararme donde de se me pegue mi regalada gana!

Quico: A si.

Quico entonces le pega al Chavo.

Chavo: Ahora si te toco el Ocho, Quico.

El Chavo entonces agarra el carro de Quico y se lo tira.

Quico: ¡Mama!

El Chavo falla el tiro y le da a Don Ramon, quien estaba en su casa leyendo el periodico.

Don Ramon: ¿Se puede saber de quien es este carro?

Doña Florinda entonces sale de su casa.

Doña Florinda: ¿Que pasa?

Quico: ¡Mami! ¡Me quito me carrito y me lo quiere tirar!

Doña Florinda: ¿A si?

Don Ramon: Lo bueno fue que fallo el tiro-

Doña Florinda va casa de Don Ramon.

Doña Florinda: ¡Mire usted, pelafustan! ¡Ya me harte de sus payasadas! ¡Pero ahorita va a ver!

Doña Florinda entonces le da una golpiza brutal a Don Ramon. Mientras tanto, Doña Clotilde escucha todo desde su casa.

Doña Clotilde: ¡Ay dios! ¡Si esto no cambia pronto, a mi monchito lo van a matar! ¡Ya se!

Doña Clotilde entonces fue corriendo por su telefono.

Mas tarde, Doña Florinda sale de casa de Don Ramon con el carrito de Quico en mano.

Doña Florinda: ¡Para que vuelva a quitarle sus cosas a mi hijo! A quien tienes, tesoro.

Quico: Gracias, madre.

Doña Florinda se dirige a su casa cuando, de repente, llega el Sargento Refugio.

Sargento Refugio: ¿Disculpe, acaso vive en esta vecindad una Florinda Villalcuando viuda de Matalas Callando?

Doña Florinda: Si, so yo. ¿Qué se le ofrece?

Sargento Refugio: Arrestarla.

Doña Florinda: ¡¿Cómo dice?!

Sargento Refugio: Arrestarla, por daños y agrecionces.

Don Ramon entonces se aparece, todo golpeado, y empieza a reir, mientras que Quico llora.

Mas tarde, los inquilinos de la vecindad la vecindad se encuentra en la agencia del ministerio publico, en una enorme discusion.

Licenciado Morales: Silencio. ¡Silencio! ¡SILENCIO!

Chavo: Aunque el licenciado tenga cara de perro bulldog.

Licenciado Morales: ¡¿Cómo dices, niño?!

Chavo: Se me chispoteo.

Licenciado Morales: ¡Basta! En 1er lugar, no voy a permitir ninguna clase de discusion. Solo va a hablar aquel que tenga el uso de la palabra. ¡Entendido!

Todos: Si.

Licenciado Morales: Ahora buen, tiene el uso de la palabra la acusada.

Doña Florinda: Bueno, yo creo que no es justo que me hallan traido arrestada, solo por pegarle a ese cuerpo de tripa escurrida.

Chilindrina: ¡Oigame, usted no insulta a mi papa!

Doña Florinda: ¡Y tu no me grites!

Chilindrina: ¡Si le grito!

Entonces se desato otra discusion.

Licenciado Morales: Silencio. ¡Silencio! ¡SILENCIO!

Chavo: Y se volvio a enojar el perro rabioso.

Licenciado Morales: ¡¿Qué cosa?!

Chavo: Se me volvio a chispotear.

Licenciado Morales: ¡Silencio! Y usted señora, ¿le parece poco haber golpeado tan salvajemente a un individuo?

Doña Florinda: Claro. ¿Como no me va a parecer ppco golpear a esa chusma?

Licenciado Morales: Señora. Su posicion economica no le da ningun derecho de golpear a los demas.

Doña Clotilde: Ninguna posicion economica. Ella tiene la misma que todos nosotros.

Doña Florinda: Tal vez. Pero yo al menos provengo de un lineaje de gente descente.

Doña Clotilde: Ay si, no me diga.

Doña Florinda: ¡Pues no me lo pregunte! Por si no lo sabe, yo vengo de una familia muy bien acomodada.

Sargento Refugio: Si, pero, una cosa es venir de una familia adinerada, y otra muy diferente es ser alguien decente. Porque dejeme decirle una cosa: Varios de los criminales que yo arreste son adinerados o de familias adineradas, pero era seres humanos repugnantes: Sobornantes, asesinos, bandidos, mafiosos, etc. Y no creo que por su dinerito sean considerados descentes.

Licenciado Morales: Muy bien dicho, Sargento.

Sargento Refugio: ¿Me merezco un ascenso?

Licenciado Morales: Ya veremos. Y, usted señora, ¿se puede saber porque usted golpeo tan brutalmente a este individuo?

Doña Florinda: ¡Porque le quito su carrito a mi hijo y se lo queria arrojar!

Don Ramon: ¡No es cierto!

Doña Florinda: ¡Usted callese la boca!

Licenciado Morales: ¡Señora! El señor tambien yiene derecho al uso de la palabra. Usted, señor, ¿puede darnos su version de los hechos?

Don Ramon: Mire, señor licenciado, yo no se que paso. Todo lo que se es que el carro de Quico llego volando por mi ventana, Doña Florinda entro, ¡y sacazonapan!

Doña Florinda: No me diga. ¡En serio cree que el señor Licenciado la va a creer semejante mentira!

Licenciado Morales: Señora, yo no estoy en posicion de juzgar. ¡Sino de investigar! Y ahora, le cedo la palabra a la señora que hizo la llamada.

Doña Clotilde: Esa seria yo. Pero, lamento decir señor licenciado, que para cuando hice la llamada ya todo habia ocurrido y, y no vi nada de lo que paso.

Licenciado Morales: Ya veo, entonces le sedo lq palabra a los involucrados en el incidente.

Chavo: ¡Yo! ¡Yo! Mire señor, estabamos en el patio yo y Quico.

Licenciado Morales: Estabamos en el patio Quico y yo.

Chavo: ¡No es cierto, usted no estaba!

Licenciado Morales: Quiero decir, que asi se dice: "Estabamos en el patio Quico yo".

Chavo: ¿Y yo que dije?

Licenciado Morales: Yo y Quico.

Chavo: ¿Y como es?

Licenciado Morales: Quico y yo

Chavo: ¿Y yo que dije?

Licenciado Morales: Yo y Quico.

Chavo: ¿Y como es?

Licenciado Morales: Quico y yo

Chavo: ¿Y yo que dije?

Licenciado Morales: Yo y Quico.

Chavo: ¿Y como es?

Licenciado Morales: Quico y yo

Quico: ¡Hay ya callense, callense, callense que me desespeeeeran!

Chavo: ¡Tu no te metas!

Quico: ¡Si me meto!

Licenciado Morales: Silencio. ¡Silencio! ¡SILENCIO!

Chavo: Y ahora si yo no dije nada.

Licenciado Morales: Bien. Y yo creo que es mejor que hable el tal Quico.

Quico: ¡Sale y vale! ¿Y que tengo que decir?

Licenciado Morales: Debes de relatar la serie de sucesos que concluyeron en la zacapela entre tu madre y el individuo.

Quico: ¿Y que quiere decir en español?

Licenciado Morales: Que digas lo que paso.

Quico: A bueno, asi pus si. Bueno, yo estaba en el patio jugando con mis cochecitos.

Licenciado Morales: Adelante.

Quico: No, en el patio.

Licenciado Morales: Cuando digo adelante, quiero decir que continues.

Quico: Ah. Bueno, decia que yo estaba jugando con mis cochecitis, ¡cuando el menso del Chavo se aparecio y-!

Chavo: ¿Cómo que menso?

Quico: ¡Ya dije!

Licenciado Morales: ¡Orden! ¡Sepan que no permitire otra discusion, ni mas insultos de ninguna clase! ¡Entendido! Bien, niño, prosigue con tu declaracion.

Quico: Como decia, el meeeeeeencionado Chavo se aparecio y se tropezo con mis carritos. Y, luego, no se quiso quitar de donde estaba jugando, asi que le pegue, y el agarro mi carrito y me lo tiro, pero fallo y le dio a Don Ramon, y luego paso lo que dijo.

Doña Florinda: Espera tesoro, ¿eso es verdad?

Quico: Si, mami.

Doña Florinda: ¡Y porque no me lo dijiste antes!

Licenciado Morales: Señora, ¿esta diciendo que lo golpeo sin senciorarse de la situacion?

Chilindrina: Si, como siempre.

Licenciado Morales: ¿Cómo que "como siempre"? ¿Qué esta no es la primera vez que sucede?

Chilindrina: Noooo que va, si a diario ella va y le da de cachetadas, de patadas, de golpes de karate, de puñetazos, etc etc etc. Y todo son preguntarle si el fue el que golpeo a Quico o porque.

Licenciado Morales: ¡Espera, niña! ¿O sea que a veces si le pego?

Chilindrina: Si, fijese, fijese, fijese. A él, a mí, y al Chavo.

Licenciado Morales: ¿En serio?

Chilindrina: Pus ni modo que en broma.

Licenciado Morales: ¡Que!

Chilindrina: Que diga, que si. Es mas, al Chavo le da a diario coscorrones en la cabeza.

Licenciado Morales: ¡No

! Chilindrina: Si, como no. Ah, y Doña Fñoribda una vez nos amarro en las escaleras a todos ños niños de oa vecibdad solo por jugar con sus corbatas sin permiso.

Licenciado Morales: ¡¿Es verdad todo eso?!

Doña Florinda: Claro que si.

Don Ramon: Si.

Licenciado Morales: Acabaramos.

Al dia siguiente, Quico se encuentra en su pared llorando, mientras que la Chilindrina lloraba su manera, y el Chavo juega con una pelota, cuando llego el Señor Barriga.

Chavo: El gran futbolista se prepara para chutar un penalti. Agarra vuelo, agarra mas vuelo, y ¡chuta!

La pelota golpea al Señor Barriga.

Señor Barriga: ¡Tenia que ser El Chavo!

Chavo: Fue sin querer queriendo

Señor Barriga: ¡Quitate! Tu, Chilindrina. Dile a tu papa que ya vine. Y que si hoy no le paga la renta, que se vaya a buscar otro lugar donde vivir.

La Chilindrina llora mas fuerte.

Señor Barriga: ¡Esta odia tanto que le cobre la renta a su papa que hasta llora! Ya ni modo.

El Señor Barriga entonces toca la puerta de la casa de Don Ramon.

Señor Barriga: ¡Don Ramon! ¡Ya salga de ahi y pagueme la renta!

Chavo: Ron Damon no esta en su casa.

Señor Barriga: ¿Como? Ahhhh, ya se. Me escucho regañarte y se escondio. ¿No sabes a donde fue?

Chavo: Si. A la carcel.

Señor Barriga: Pues ahora ve y dile- ¡¿QUE?!

Chavo: Que se fue a la carcel

Señor Barriga: ¡¿Que se fue a que?!

Chavo: A la carcel

Señor Barriga: ¡¿Que se fue a la que?!

Chavo: ¡Oh, no se haga el menso!

Señor Barriga: ¿Como dices?

Chavo: Se me chispoteo.

Señor Barriga: Mira, no te contesto como debiera porque antes, dime, ¿estas diciendome que Don Ramon esta encerrado en la carcel?

Chavo: Si. Por golpear niños.

Entonces se aparece el Profesor Jirafales.

Profesor Jirafales: ¿En serio?

Chavo: Pus ni modo que en broma, menso

Profesor Jirafales: ¿Como? Mira, Chavo, yo lo que queria era preguntar si era cierto eso de que Don Ramon esta en la carcel.

Chavo: Pus si.

Profesor Jirafales: Pues esto si que le dara gusto a Doña Florinda.

Chavo: Pus no.

Profesor Jirafales: ¿Por que no? Ah, ya se. Es que su corazon es tan grande que no soporta el sufrimiento ajeno.

Chavo: Sobretodo cuando a ella le toca compartir el sufrimiento.

Profesor Jirafales: Claro, por-¡¿QUE?! Chavo ¿quieres decir que Doña Florinda tambien esta presa?

Chavo: Si.

Profesor Jirafales: ¡No puede ser! ¡Es una tragedia! ¡Necesita un abogado! ¡Doña Florinda! ¡Alla voy!

El Profesor entonces corrio rapidamente fuera de la vecindad.

Señor Barriga: ¿Asi que ella tambien fue a dar a la carcel?

Chavo: Si. Por golpear a Ron Damon.

Señor Barriga: Ya veo. Y supongo que por eso lloran la Chilindrina y Quico.

Chavo: No solo por eso. Es que aun no le digo lo peor.

Señor Barriga: ¿Y que es lo peor?

Entonces, Doña Clotilde salio de su casa.

Doña Clotilde: ¡Vamos niños! ¿Que esperan para venirse a vivir conmigo hasta que sus padres queden libres?

Quico y la Chilindrina empiezan a llorar mas fuerte mientras que el Chavo se va al otro patio.