Esta novela es de mi autoría y fue publicada bajo mi nombre real. Se me ocurrió después de ver Terminator Génesis y como ya soy bastante fanática de Real Steel jijiji Si bien me inspiraron ambas películas, la trama en sí, la ambientación y los personajes son enteramente míos :D. ¡Ojalá lo disfruten!
Introducción
Corrían aquellos tiempos en los que el calentamiento global era tan nefasto para la raza humana, que los mejores científicos del mundo se habían reunido para crear lo que posiblemente fuera el mayor invento en la historia de la humanidad: la atmósfera artificial. El grupo, comandado por la familia Cardián, había logrado que la vida de todo ser perdurara sobre el planeta Tierra por mucho más tiempo que el esperado.
El agujero en la capa de ozono, tan divulgado en el siglo XXI, se había expandido a gran velocidad, arrasando con una ola de preocupaciones por sus progresivas consecuencias negativas. El aumento de las enfermedades en la piel fue inevitable: las células cancerígenas se dispararon con facilidad. El sol nunca había azotado tanto como en ese entonces. El desastre comenzó con las tierras que se volvieron áridas, tornando la vida difícil. La ola de muertes que surgió a raíz de la sequía fue tal, que se llegó a creer en el fin de todas las razas.
Como reacción inevitable, el volumen de los mares aumentó gracias al acelerado descongelamiento de los glaciares. Los territorios cercanos a los polos norte y sur en el planeta Tierra fueron los más afectados por las inundaciones, lo cual provocó el acoplamiento de multitudes en ciudades cercanas a la línea del ecuador, que no dieron abasto para tamaña población.
Cuando los humanos tomaron conciencia de que ni el espacio ni los alimentos eran suficientes, comenzaron a arremeter contra sus pares. Los homicidios fueron tantos como las muertes por inundaciones o las quemaduras de tercer grado, consecuencia de la irradiación solar.
Fue entonces que Mavin Cardián convenció a las masas de que la única salida era rodear la superficie del planeta Tierra con una plataforma. Sonaba utópico, pero no imposible. Todos recordarían aquel jueves 28 de abril del 2300 como el día en que la nueva atmósfera, de aspecto traslúcido y de un material indestructible, abarcó monstruosamente la superficie terrícola.
La recreación del día estuvo a cargo de millones de luces en la nueva capa que se encendían en imitación del sol, aunque el calor que irradiaban era ínfimo en comparación. La temperatura bajó hasta grados impensados, pero soportables. Eso ayudó a la recreación natural de los glaciares y a mantener estable el nivel de los océanos, pero no a que los millones de inmigrantes conglomerados en pequeñas ciudades volvieran a sus hogares, que ahora habían sido cubiertos por capas inmensas de hielo.
Luego de la muerte de Mavin Cardián, científicos de generaciones posteriores continuaron mejorando la capa de ozono hasta niveles inimaginables. La imitación de la lluvia significó un gran avance en botánica y la clonación de la flora dio frutos a la perfección (siempre y cuando la atmósfera artificial regulara la misma temperatura para todo el planeta).
Se crearon ciudades flotantes sobre las aguas oceánicas, sostenidas por enormes murallas a las que denominaron plataformas. Eran extensos territorios que abarcaron el mundo entero y, gracias a ellos, la población aumentó hasta triplicarse. Fue entonces evidente que el planeta Tierra no daba abasto para albergar por mucho más tiempo a su cada vez más creciente población. Con lo cual los Cardián debieron, necesariamente, extrapolar el invento de la atmósfera artificial hacia otros planetas de la galaxia.
Crearon, entonces, la atmósfera artificial en Marte. Y una vez colonizado Marte, crearon la atmósfera artificial en Júpiter. Se estableció un mismo idioma para los tres planetas y una moneda en común, dando paso así a un nuevo comienzo que marcaría un antes y un después en la historia de la humanidad.
