Su cuerpo estaba ardiendo y no era porque se había convertido en Heatblast (fuego), no sus entregas estaban ardiendo, su polla parecía un mástil tan elevado y firme que al joven le costaba caminar, aún así siguió recorriendo aquellos largos y oscuros pasillos, sea lo que sea que el Dr. Animo le había inyectado minutos atrás antes de desaparecer no era bueno para el joven de quince años, si tan solo hubiera escuchado a Gwen y a Kevin cuando le dijeron que era mejor no separarse, pero el terco como lo era no hizo caso y se fue por su cuenta.

- Maldito Animo si te encuentro te voy a matar – gruño el joven antes de tiene una oleada de calor que lo golpeaba con fuerza provocó que cayera de rodillas agitado – Maldición – exclamó con voz ahogada, miro su entre pierna su polla gritaba por ser liberada, pero el joven se negó a caer bajo esos instintos animales que lo estaba atormentado – debo salir de aquí – se dijo, intento levantarse pero sus pierna no respondía, se sentía débil y excitado.

Ben Tennyson estaba en graves problemas, estaba empezando a perder la cordura, en su mente lo único que podía pensar era en follar, tener un par de tetas grande, suaves entre sus manos mientras sus dedos se hunde profundamente un coño húmedo y listo para recibir todo su semilla, quería poseer el cuerpo de una mujer y marcarla como suya, correrse dentro de ella una y otra vez hasta que sus bolas quedarán seca y ella tan llena que su leche se desbordara, tener su cuerpo cubierta por su semilla desde la cabeza a los pies, chupar y morder sus pezones hasta que empezará a lactar, la idea se unos pecho llenos de leche materna solo hizo que su pollas se tendrá aún más.

Tuvo que recostarse contra la pared pues la presión de su polla contra el piso era insoportable, con sus espalda pegada a la fría pared logro calmar un poco el extraño libido que lo estaba torturando, sin quererlo llevo su mano derecho hasta su pantalón el solo rozar su polla provocó un gemido, su mente nuevamente divago esta vez se imagina a un mujer sentada sobre su polla cabalgandolo, mientras el chupaba y mordía su pecho mientras su otra mano jalaba y retorcía si otro pezones, haciendo chillar de dolor y placer a la mujer, quien solo aumentaba estocada, el sonido de sus fluidos vaginales lo excitaba más y más, quería poseerla hacerla suya hasta que estaba ya no pudiera más y cayerra en sus brazos, pero el no se detendría ahí sino que continuaría golpeando sus coño hasta que esté tomará la forma de su polla, hasta que solo con su pollas ella pudiera sentirse satisfecha

- Ben – escucho decir a la mujer su nombre, su ilusión se estaba haciendo más y más real, quería que la mujer gritara su nombre hasta que su garganta se desgarrada – BEN – esta vez fue un grito fuerte, lo que lo saco de sus pensamientos depravados y sádicos – Ben estas bien – el joven vio correr a alguien hacia el, no podía distinguir sus rostro – Ben, Ben – la chica tocó su hombro y su tacto ardía contra su cuerpo – por favor reacciona

- Gw-en – logro decir el joven al reconocer a su prima

- Si soy yo, ¿Qué pasó? ¿Lograste detener al Ánimo? – pregunto la joven frente él

Más el joven no logro responderle ya que el su dulce aroma a fresa y vainilla lo golpeó, ella olía tan malditamente bien que sin poder evitarlo dejo que su cabeza se apoyará en su hombro solo para seguir oliendo aquella fragancia

- ¿Ben? – la chica miro a su primo confundida cuando sintió como respiraba profundamente -¿Dime qué pasó?

- Ánimo, me inyectó algo – dijo sin apartar su rostro del cuello de la joven

- Algo???? Logras recordar que… - sus palabras murieron en su garganta cuando sintió la lengua de su primo recorrer su cuello, la joven intento separarse pero el joven rodeo sus cintura con ambos brazos – Ben que estás haciendo? – pregunto nerviosa

- Sabes tan bien Gwen, tu aroma a mujer dulce y madura me está volviendo loco – le susurró al oído

- ¿Qué?, Pero que te pasa suéltame – la joven quiso liberarse del agarre del joven trato de moverse cuando sintió un bulto tocar su pierna, la sangre abandono completamente su rostro al reconocer lo que era eso – Ben Tennyson déjate de juego y aléjate de mi en este preciso momento – aunque trato de que su voz sonase fuerte y segura no lo consiguió pues sonaba más nerviosa y preocupada

Sintió como el agarre férreo de su primo se suavizaba, pensó que lo había hecho entrar en razón, cuando aparto su cuerpo solo un poco para que quedara frente a frente, la joven vio algo en la mirada de su chico que la hizo dudar, los ojos del joven estaban dilatados y suplicantes como si estuviera perdiendo ayuda, noto su rostros enrojecido y su respiración pesada y agitada, había algo mal con él, levantó sus manos con la intención de tocar su rostro, solo para que segundo después ver cómo los ojos de joven se oscurecían, sin darle tiempo de responder, Ben agarro ambas muñecas de la chica y las llevo hasta por encima de la cabeza del joven provocará que está arquera la espalda.

- Ben basta – chillo la joven asustada

Pero el joven no paro con su mano libre rompió la camisa de la pelirroja, exponiendo así los pechos de la joven que están protegido con una brasier de encaje de color crema, sus pezones al sentir el aire frío empezaron a endurecerse lo que hipnotizo al chico, bajo su cabeza y mordió uno de sus pezones sobre el sostén con tanto fuerza que la joven creyó se lo arrancaría

- Arggg – grito la joven con las lágrimas acumulándose en sus ojos

-… - El chico al escuchar grita se excito aún más de lo que ya estaba, empezó a chupar el pecho de la joven con tanta fuerza como si quisiera sacarle leche mientras que con su mano libre jugaba con el otro pezones exprimiéndole y retorcerlo con sus dedos, quería escuchar a la chica otra vez gritar estuvo así durante un rato turnándose entre un pecho y otro, hasta se cansó de sentir aquella molesta tela, la cual termino romper el encaje alrededor de los pezones con sus diente.

Aquel aquellas aureolas rosada con el pezón rojo por tanto chuparlo se le hizo agua a la boca al joven nuevamente empezó a chupar y torturar los pezones de la joven, levantó un poco la mirada para ver el rostro de la joven pero solo vio lágrimas en este, momento de lucidez pareció sacarlo de niebla que estaba nublando su juicio, pero solo fue un destello, olvido todo y continuo con su trabajo en los pechos de la chicas cada tanto mordía la piel de la joven queriendo dejar su marcar en aquella piel blanca, su mano derecha empezó a descender por el cuerpo de la joven hasta llegar a su falda, metió la mano por debajo de esta, sintió la prendan interior de la joven, sonrió al sentir el calor provenir de la parte íntima de la joven, arrancó la tela que se interponía en su camino.

Gwen al sentir la mano de Ben en su zona privada volvió a luchar contra el joven pataleando y retorciéndose, tenía que luchar antes de que el joven hiciera algo de lo que se arrepentiría después.

- Ben detente somos primos – grito tratando de que reaccionara, tenía que hacer algo antes de que fuera demasiado tarde, iba a gritarle cuando sintió que lo golpeaban en la cara, atónita miro al joven quien tenía la mano levantada y mirada pérdida – ¿Ben?

- Se buena o la próxima no seré tan suave – le dijo con una voz tan fría y cruel que asusto a la joven

- Ben, por favor – le rogó con lágrimas en los ojos, ella no quería lastimarlo pero al ver que este no iba a parar no le quedó más que empezar a recitar un hechizo para liberarse

El chico al ver lo que la chica intentaba hacer y sin importante nada metió uno de su dedos de golpe en el coño de la chica, haciendo a esta gritar de dolor y perder el hilo de sus pensamiento, el chico solo sonrió con superioridad antes de empezar un mete y saca con su dedos el la vagina de la pelirroja, sola para dos minutos después agregar otro dedo, el mete y saca de sus dedos logro estimular su vagina, sintió el líquido humedecer sus dedos, por lo que prosiguió a abrirlo sus dedos en forma de tijera para prepararla para su polla, escuchar a la chica sollozar y gemir a la vez lo enorgulleció pues su hembra está disfrutando de sus caricias, saco sus dedos llevándolos hasta su rostro olía tan delicioso y antes la mira de la joven se los llevo a su boca y los chupos.

- Delicioso – le dijo a la joven quien solo se sonrojo desviando su mirada, algo que molesto a joven quería que la chica lo viera, que viera a quien a partir de ahora sería su hombre, su pareja, su macho, soltó las muñecas de la joven y con ambas manos levantó las caderas de la joven, abrió las piernas de la mujer y las coloca a cada lado de su cabeza, tenía su coño frente él, sus jugos vaginales lo estaba llamando a verlos con una sonrisa sádica paso su lengua desde su clítoris hasta su culo, escucharla chillar de placer fue lo mejor.

Lamia su coño como si fuera en manjar más exquisito del mundo, deleitándose con su sabor, chupando y mordiendo los labios internos con desesperación como si quisiera arrancarlos, la abertura de su vagina puso resistencia por lo que con su pulgar empezó a jugar con su clítoris, necesitaba que relajara un poco y que mejor q torturando su punto sensible, Gwen tuvo que taparse la boca para evitar soltar algún gemido, algo que le estaba resultando imposible por la estimulación que estaba recibiendo, la lengua y su dedo la estaba enloqueciendo y peor aún estaba disfrutando de aquello, tenía que hacer algo debía de aclarar su mente antes de que fuera demasiado tarde para volver atrás, trato de olvidarse de placer que estaba recibiendo y concentrarse en usar su mana, pudo sentirlo acumularse en su mano solo falta un poco más, cuando sintió romperse, la lengua de su primo no solo había entrando en su coño sino también que había metido un dedo en su culo y su pulgar torturaba su clítoris. Sintió como la paredes de sus vagina se cerraba contra la lengua de su primo y un gran orgasmo la golpeaba sin poder evitarlo grito sus piernas se tensaron sobre los hombros de chico su espalda se arqueo a la vez que llevo sus manos hasta la cabeza de Ben enterrando su cara aún más en su vagina.

Era la primera vez que la joven había tenido un órganos tan bruta y arrasador como el que estaba sintiendo en ese momento, pero le siguió otro y otro, no entendía que era lo que le estaba pasando solo que estaba sintiendo un orgasmo tras otros, sintió como su mente empezaba a apagarse ante lo que estaba pasando, era tan malditamente delicioso y aterrador a la vez que no quería que terminara nunca y al parecer su primo pensaba lo mismo porque seguío bombardeando con dedos y lengua dentro de la joven hasta que ya no pudo más y los saco, La pelirroja cayó en el suelo convulsionado a causa de aquellos orgasmos.

Mentiría si diría que no los había disfrutado, ella aún era virgen nunca había estado con nadie, no es que Kevin no haya intentado dar el siguiente paso, solo que ella no había está lista, y le había pedido un poco más de tiempo y el joven lo entendiendo, aún así y bajo la privacidad de su cuarto se había satisfecho así misma solo que nunca nada como esto, jamás se había atrevido a meterse un dedo en su cabida vaginal, más por pudor que por otra cosa, pero si hubiera sabido tener sus agujero llenos se sentía tan bien lo hubiera echo desde un inicio. Cerro los ojos sintiendo su corazón latir a toda velocidad en su pecho, su respiración era agitada y estaba toda sudada, pero a la vez insatisfecha y vacía

No que esto pensando – pensó la joven apartando aquellos pensamiento depravados, ahora que era libre de aquella tortura tenía que escapar, intento levantarse pero sus pierna seguían débiles a causa de el torrente de orgasmo que tuvo, aún así trato de darse la vuelta solo para sentir la mano de su primo tomar su pies y jalandose hasta el, se tenso al sentir algo caliente y duro frotar su coño, volteo a ver al joven aterrada de lo que podía ser aquello, vio que con su mano derecha tenía sujetado su polla la cual pasaba de arriba abaja por su vagina.

- No, por favor eso no – le dijo casos al borde de la histeria, con sus manos trato de apartar su cuerpo, solo para sentir como posicionaba su pene en su abertura – lo no hagas – grito terriblemente asustada a la vez que lo empuja, lo vio fruncier el ceño molesto la tomo por los brazos y la jalo hacia el, enterrando de golpe su polla en la estrecha cabina de la chica

Gwen sintió como si la hubieran atravesado con una palo de carne caliente rompía su himen sintió un profundo dolor, sus paredes vaginales de abrían dándole paso al gran pene Ben, pero era tan estrecha que la estaba lastimando, el chico se quedó quito unos minutos para que su vagina se adaptará a su polla, aún así el calor de aquel coño lo estaba enloqueciendo era tan estrecha que sentía como exprima su polla, empezó a retirarse un poco para después darle una nueva estocada repitió una y otra vez siendo lo más gentil posible, no quería lastimarla pero al ver como ahí un hilo de sangre mesclarse con los jugos de la chica se sintió orgulloso de saber que el había reventado la cereza de quién ahora era su mujer porque a partir de ahora ella era eso suya para siempre.

Empezó mover sus caderas con más fuerza, no tardó en escuchar a la chica gemir con cada estocada que le daba, el sonido de sus bolas bolpeando contra su trasero, lo excitaba aún más, sintió como su polla creía aún más dentro de ella, la tomo por la cintura y sentándose en el suelo con ella encima, coloco sus manos en su trasero y empezo a moverla de arriba a bajo sobre su pollas, la joven se dejó caer sobre el cuerpo de chico aferrándose con sus brazos al cuello de su primo, ya no pudo ocultas sus gemidos de placer y dolor, simplemente había perdido la cordura ante el placer que está recibiendo

- Más, por favor más – le decía al oído.

El chico sin dudarlo aumento sus estocada enloqueciendo a la joven quien arqueó su espalda hacia mostrando los pechos a su primo, quien sin dudarlo tomo con su boca y empezó a chuparlo como poseído, Gwen metió sus manos en cabello de Ben jalando y disfrutando al sentir como con cada jalón el chico la golpeaba con más violencia con su polla y mordía su pechos con la misma violencia, no podía negarlo amaba el del follado de esa manera, estaba empezando a sentir algo formarse en su vientre cuando Ben abrió sus culo y le metimos dos dedos en su culo, aquello fue demasiado para la chica quien se corrió en ese instante, el joven sintió como la paredes vaginales se apretaba aún más alrededor de su polla, soltó el pecho de la joven y se lanzó contra sus labios, besándose por primera vez como si fuera dos animales en celos, el chico seguía golpeado con sus polla la vagina de la mujer y con sus dedos sus culo mientras ataca sus labios, simplemente dejo que sus instintos más salvajes lo dominaron, no tardó mucho en correrse dentro de la chica, quería llenarlas con sus semilla, quería ver cómo este se inflaba con su hijo, se iba a encargar de eso.

Gwen sintió como si entrañas eran bañadas por el semen de joven, pero bajo la oleada de orgasmos y lujuria que está sintiendo no le dio importancia, sino que empezó a moverse sus cadera para llevarlo más y más adentro.

- Ben – grito ante la oleada de orgasmo que la golpeaban uno tras otros.

No supo en que momento se había desmayado pero cuando volvió a reaccionar se encontraba sentada de espalda a Ben el seguía penetrándola con su polla a la vez que sus dedos jalan y retorcían sus pezones los cuales estaban tan sensibles que el más mínimo toque le dolía y la exitaba a la vez.

- Despertaste – le dijo al oído su voz era tan grave y fría que Gwen sintió como sus paredes vaginales se apretaba alrededor de la polla de su primo. – eres una perra tan sexys, amas que te habla al oído verdad? – decía amansando sus pechos – te gusta lo que estoy haciendo verdad – al ver que la mujer no respondía paro sus movimientos

- No – se quejó al no sentirlo moverse

- Ruegame que te dé más y más fuerte – dijo soltando sus pechos

- Por favor – exclamó moviendo moviendo sus caderas

- Di mi nombre. – susurro a su oído mordiendola

- Ben, por favor – le rogó aún metida en aquella niebla lujuriosa en la que había caído

- Recuerda mi nombre – empezó a moverse sus cadera nuevamente para el disfrute de la chicaz ella llevo sus manos a sus pechos, amansando y disfrutando del placer.

El chico volvió a cambiar su posición está ver podienola de rodillas y sin sacar sus polla de su coño empezó a golpean sus trasero con sus manos, el dolor parecía editar aún más a la chica, ya que sus coño se apretaba un más contra su polla, amaba esa sensación, el joven separó los glúteos de la chica y volvió a meter dos dedos en su culo, se había dado cuento que la mujer disfrutaba siempre que jugaba con su culo, y quería seguir abriéndola más y más, para luego meter su polla en ese lugar, solo pensar en eso lo hizo correrse nuevamente dentro de la mujer quien. Recibió otras fuerte carga de su semilla, a estas altura ya no sabía cuántas veces se había corrido dentro de ella, pero quería seguir haciéndolo una y otra vez, miro el cuerpo arqueado de la mujer y su cuello blanco y sin marca, sonrio ante lo que iba a ser, apartó el cabello de ese lugar y mordió con fuerza ese lugar hasta hacer sangrar a la joven quien volvió a correrse aullando su nombre.