Nuestros héroes se disponen a ir a la ciudad capital del reino de Melromarc, donde la reina esperaba ver al héroe del escudo sobre los problemas que Melty mencionó estando en la aldea de Seayette. Dichos héroes eran Naofumi, Raphtalia, Filo, Melty, Yisugo y Rifana.

Durante el camino, Rifana y Raphtalia platicaban, mientras que Naofumi, Yisugo y Melty hablaban:

—"¿Cuáles son esos 'problemas' que mencionaste?"—Le pregunta el héroe del escudo a Melty—"Al menos danos una premisa".

—"Espera un poco Naofumi"—Le dice la primera princesa—"No quisiera darte información inexacta".

Naofumi suspiraba, al ver que no podía sacarle información hasta que llegara.

Finalmente, llegan a la capital de Melromarc y proceden a entrar al castillo, para después reunirse con la reina Mirellia. No obstante, en su camino se encuentran a Escoria, vagando por la habitación de la entrada con un pequeño cartel colgando alrededor de su cuello que decía: "Me he portado mal, ignorarme ante toda circunstancia".

—"¿Quién es ese?"—Pregunta Yisugo, al igual que Rifana.

A lo que podían ver, estaba rodeado por soldados con lanzas, listos para lincharlo en caso que intentara escapar o hacerle daño a alguien.

—"Ese es el ex-rey de Melromarc: Escoria"—Les responde Naofumi—"¿Qué habrá hecho para que esté así?".

—"¡ESCUDOOOO!"—Grita Escoria nada más verlo, queriendo golpearlo. No obstante, los soldados se lo impidieron, dándole palazos.

—"Como disfruto ver a este tipo siendo el malo y el castigado"—Piensa Naofumi, intentando evitar esbozar una sonrisa que provocara enojo en Raphtalia.

—"Está pensando en algo grosero ¿No es así?"—Le reprendía Raphtalia, como si de un hijo se tratara.

—"Raphtalia sí que sabe leer la expresión de Naofumi"—Expresa mentalmente Yisugo, observando la relación que ellos tenían.

—"Es un gusto verlos"—Dice la reina, saliendo del fondo de la habitación, feliz de ver a Naofumi y los demás.

—"¿Por qué Basura está de esa manera?"—Le pregunta antes que nada Naofumi, en un intento por no reírse.

—"Solo ignórenlo"—Le solicita la reina, buscando evitar darles una explicación, mientras les ordena a los soldados vigilante sacarlo de la habitación. Después voltea a Rifana y Yisugo—"Iwatani-sama ¿Quiénes son estos individuos?".

—"Es un honor, reina"—Le dice de repente Yisugo, arrodillándose—"yo soy Yisugo, y ella es mi compañera, Rifana. Somo miembros del grupo de Naofumi". Al igual que él, Rifana se arrodilla, no sin antes ubicarse a su lado derecho.

—"Ellos son mis nuevos compañeros"—Aclara Naofumi, con el fin de proseguir y solicitar información sobre la razón de traerlos al castillo—"¿Cuál es el asunto de todo esto?".

—"Verá Iwatani-sama"—Procede la reina Mirellia—"¡Que pasen los otros tres héroes!".

En eso, los tres héroes antes mencionados aparecen entrando por la puerta principal y posicionándose a un lado de Naofumi, mientras que su otro lado se mantenían Yisugo, Rifana, Raphtalia y Filo (en su forma humana).

—"¡Naofumi!—Exclama Ren, el héroe de la espada.

—"¿Qué hace un tramposo en esta sala?"—Pregunta molesto Motoyasu, el héroe de la lanza.

—"Bueno ¿Qué esperaba de él?"—Pensaba Naofumi, resignado.

—"Puedo deducir que estos tres son los disque héroes que están destinados a salvar el mundo de las olas"—Comenta Yisugo, suspirando resignación.

—"¡Oe!"—Exclaman los tres, rodeándolo.

—"¡Ya es suficiente!"—Exclama la reina, poniendo orden en la habitación presente. Todos los que hacían relajo se callaron inmediatamente y regresaron a sus puntos iniciales—"En este mismo momento, los cuatro héroes y yo nos reuniremos en privado para hablar de nuevo con ustedes".

Los cuatro héroes se sorprendieron al ver que se dirigían hacia ellos.

—"Espere"—Se apresura a decir Naofumi—"Quiero que Yisugo, Raphtalia y Rifana estén en la reunión. Si ellos estarán en la batalla, mejor que escuchen".

—"De acuerdo"—Acepta la reina, guiándolos a él, sus compañeros y los otros héroes al lugar donde se llevaría a cabo la pequeña reunión antes mencionada.

Una vez ahí:

—"El propósito de esta reunión es para volver a hablar y terminar la reunión que se había iniciado antes de la ola en Cal'mira"—Justifica la reina, majestuosamente.

—"No pienso decirle nada a este tramposo"—Declara Ren, cruzándose de brazos y desviando la mirada de manera presumida.

—"¡Escuchen!"—Les dice firmemente el héroe del escudo—"No ganaremos nada si no trabajamos juntos".

—"¿Por qué tendría que cooperar con un tramposo?"—Le secundaba Motoyasu, también desviando la vista.

—"Porque si no...terminarán muertos"—Responde en nombre de Naofumi el tipo de cabello alborotado negro/rojo/plateado, con una mirada severa, lo que hizo dudar a Ren, Itsuki y Motoyasu.

—"Él tiene razón"—Le apoya la reina Mirellia, postrándose firmemente—"Los cuatro héroes tienen que trabajar juntos para defendernos de las olas".

—"Tú ¿De dónde vienes, forastero?"—Le pregunta repentinamente Ren a Yisugo—"¿Sabes lo que él ha hecho? ¿Todas las atrocidades?".

—"No tienes derecho a decirme 'forastero'. Tú, en este mundo, eres el forastero"—Contraataca Yisugo, con severidad, casi podía jurar que él podía percibir un aura llena de instinto asesino en él, que a la mínima provocación podría matarlo instantáneamente.

—"¿Cómo te atreves a hablar así con un héroe?"—Le cuestiona esta vez Motoyasu, con intenciones de retarlo a un duelo—"¡Naofumi, tu esclavo es bastante bocón! Debería cerrarle la boca con un duelo".

—"Él no es un esclavo"—Responde Naofumi, tranquilamente—"Él es un compañero. No te recomiendo que te arriesgues, ni ninguno de ustedes dos, Ren, Itsuki".

—"Demasiado tarde"—Dice Ren, de igual manera, con intenciones de luchar contra el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado—"No permitiré que él, quien sea que sea, me insulte como si nada".

—"¡Yo no permitiré que se dirija así como así hacia Yisugo-sama, sin importar si es el dichoso héroe de la espada, o de la lanza"—Defiende Rifana—"Seguramente los derrotará en segundos".

—"¡Ya basta!"—Exclama repentinamente la reina Mirellia, deteniendo la disputa entre los héroes y Yisugo.

—"Su Majestad"—Le llama repentinamente Yisgo, de manera tranquila, lo que le llamó la atención—"Me gustaría mostrar mi fuerza en un duelo contra estos tres disque héroes. De esta manera podrán saber qué tan útil podría ser en combate".

Los tres héroes le dirigieron miradas de odio, mientras él los fijaba como objetivos. Esto sorprendió a los otros presentes, en especial a la reina, quien después de dicha sorpresa suspiró algo fastidiada—"¿Por qué tengo que verlos pelear como niños?".

—"Suena bien para mí"—Dice Naofumi—"Me gustaría ver algo de acción sin que esté en ella".

—"Ja, tu subordinado está por cometer su último error"—Presume Motoyasu, riendo confiadamente.

—"Vamos a un lugar donde puedan desatarse"—Ordena la reina, sin tener opción.

Con eso en mente, todos los presentes se desplazan hacia la misma plaza del castillo donde una vez estuvieron a punto de ejecutar a Perra y Escoria. Mientras Naofumi, Raphtalia, Rifana y el resto de su grupo, la reina y Melty incluidas, se sentaban en el balcón real, Yisugo y los héroes se ubicaban en la explanada.

—"¿Qué hacemos aquí amo?"—Le pregunta Filo, algo curiosa.

—"¡Oye, Filo!"—Le quiso reprender Raphtalia, pero Naofumi la detuvo—"¿Recuerdas al tipo de cabello alborotado negro con mechones rojos y plateados?".

Ella asiente.

—"Venimos a ver sus habilidades"—Continúa.

—"¿Cómo es que llegamos a esto?"—Se preguntaba Melty, suspirando fastidiada.

Entretanto, Yisugo empezó a girar su bastón largo a gran velocidad, alistándose para luchar contra los tres héroes, quienes rápidamente lo rodearon y empezaron a lanzarle ataques desde tres direcciones, pero pese a sus intenciones de dañarlo, él logró desviar los ataques como si fuera aire gracias a los giros veloces que hacía con su bastón, lo que sorprendió a todos los presentes.

—"Mi turno"—Dice Yisugo, riendo confiadamente, saltando hacia Ren para propinarle un ataque.

—"¿Qué diablos es esto?"—Se cuestionaba Ren, abrumado ante el ataque que logró bloquear.

En ese momento, Motoyasu intentó atacar a Yisugo, pero este no se dejó, realizando una maniobra que lo impulsó a otro lado, sin embargo, cayó en cuenta que había una gran posibilidad que los ataques los mataran entre sí, por lo que cambió su maniobra, desviando el ataque de la lanza con una patada y golpeándolo con otra, finalizando con un impulso de forcejeo entre bastón y espada, aterrizando a unos metros detrás de Ren.

—"¡Flecha de trueno!"—Dice Itsuki, lanzando su ataque de arco hacia el chico del bastón. No obstante, Yisugo lo esquivó y como un rayo se posicionó por detrás de él, realizando una fuerte estocada en su espalda.

—"¡Hundred Sword!"—Exclama Ren, invocando espadas de luz azul. Yisugo, como rápida reacción, lanzó una especie de "gis" a una velocidad cuyos ojos del "público" le perdieron la vista. Para cuando volvieron a ver el pequeño proyectil, se había estampado justo en la frente de Ren, dejándolo una marca roja.

Mientras Yisgo luchaba ágilmente contra los héroes, en el balcón:

—"Ese Yisugo, es impresionante"—Dice asombrada Raphtalia, viendo el duelo.

—"¡Claro!"—Exclama Rifana, admirando la habilidad de combate de su "compañero".

—"¡Sugoi (Genial)"—Elogiaba Filo, viendo a Yisugo pelear.

—"Impresionante"—Le secundaba Melty, algo sorprendida ante las habilidades instintivas de combate que usaba Yisugo.

Por otro lado, Naofumi, observando la batalla, analizaba a su compañero con su expresión fría de siempre—"Considerando sus habilidades en combate, él podría llegar a ser uno de los cuatro héroes. Podría manejar ya sea la lanza o la espada en cuestión de segundos, mejor que los dos inútiles de Ren o Motoyasu. Incluso podría decir que él no habría sido seducido fácilmente por Perra. Incluso él me habría apoyado en aquel incidente".

—"¿Naofumi-sama?".

—"No es nada"—Dice el héroe del escudo, manteniendo sus pensamientos analíticos.

Sin más, siguieron viendo el duelo, aunque no parecía que duraría mucho, ya que los héroes empezaron a cansarse tras varios golpes recibidos por su único oponente, mientras que Yisugo se mantenía en guardia con su bastón.

—"¡Es suficiente!"—Exclama la reina, dando por terminado el duelo y ordenando a un grupo de guardias para que recogieran a los héroes agotados.

Yisugo se reincorporó y se reunió con los demás, no sin antes recoger sus "gises arrojadizos" utilizando un.

—"Vimos tu habilidad con el bastón, por lo que parece que dominas las bases de armas de asta"—Dice Naofumi, con cara seria—"Pero parece que ocultas más habilidades que las que mostraste en este duelo".

—"Más adelante podrás verlas"—Responde Yisugo, extendiendo el puño, lo que le tomó unos segundos para procesar este acto. Procesado, Naofumi choca su puño con lo de él, en muestra de un comienzo amistoso.

—"Parece que los otros héroes necesitarán descansar por hoy"—Comenta la reina, sin poder hacer nada al respecto—"Creo que tomará otro día volver a hacer la reunión. Más adelante les avisaré por medio de Melty el día que se vuelva la reunión".

—"De acuerdo"—Suspira Naofumi, resignado—"Demonios ¿Por qué este mundo decidió elegir a estos tres héroes que parecen caricaturas?".

Sin más, los cinco (Naofumi, Raphtalia, Filo, Rifana y Yisugo), por medio de la teletransportación del Escudo legendario, regresaron a Seayette.

Estando en el pueblo, Raphtalia, Rifana fueron a ver en qué ayudaban; Filo se retiró a jugar por ahí, dejando a Naofumi y Yisugo a solas.

Ellos empezaron a caminar por el pueblo, y mientras caminaban, Yisugo le contó un poco más sobre él, bajo la solicitud de Naofumi, quien buscaba conocerlo un poco más, con tal de familiarizarse con él y estrechar más sus lazos de amistad, ya que, entre más le contara sobre él, más confianza empezaba a otorgarle.

Así, Naofumi descubrió las armas que él manejaba, que en su mayoría eran bastones (Bastón largo/bo/Yin Shou Gun, tonfas, Bastón Medio/Jo, olisi/Bastones de eskrima, y minibastones arrojadizos) y las cuales, reemplazándolas con armas de combate "a matar", serían espadas, alabardas/hachas de guerra/armas de asta, kunais/dagas arrojadizas o cuchillos; y un par de sorpresas más, como su manejo de la cuerda con dardo (el cual estaba amarrado en su antebrazo izquierdo y como dardo: un kunai) y los látigos de nueve secciones. Incluso le mostró las armas que él había hecho con materiales que parecían ser indestructibles, como su cuchillo Bowie; cuchillo Ka-bar, su par de espadas flamígeras, katana, jian, todas de color negro metálico. Para finalizar un poco sobre sus obras, le mostró una alabarda, cuya punta podía percibirse como "pesada".

Naofumi se asombró, aunque su expresión solo pudo verse con sus ojos levemente más abiertos como reacción—"¿Tú hiciste todo este arsenal por tu cuenta?"—Le pregunta.

—"Así es"—Asiente Yisugo, con una expresión de orgullo y nostalgia—"Tengo el don del armero. Este pequeño don me ha dado la habilidad de hacer estas obras con materiales tan durables que hasta podrían considerarse indestructibles. Gracias a mis maestros, me entrenaron para hacer estas armas, tanto como para usar mis habilidades mágicas".

—"¿Habilidades mágicas?".

—"Sí. Puedo utilizar los cuatro elementos y algunos derivados, como el rayo y la luz. Aunque en mi caso se controlan más como si fueran habilidades psíquicas. Jabalinas de luz, o rayos para electrificar, entre otras formas de ataque".

—"¿Cómo es que no fuiste elegido como uno de los héroes? Te ves más capaz de utilizar al menos una de ellas que los actuales. Incluso el del escudo".

—"Eso, ya tiene respuesta".

—"¿Qué?".

—"Los héroes legendarios deben ser invocados, y son agarrados de otro mundo, como tú. Yo nací en este mundo".

—"¿Qué hay en ese santuario?".

—"Eso...no te lo podría decir. Pero si llegáramos a tener que enfrentar una crisis, el santuario proveería lo que necesitáramos para tal objetivo".

—"¿Y esos animales?".

—"Animales que nos ayudarían a enfrentar la crisis".

—"¿Por qué mantener el secreto hasta ahora?".

—"Para protegerlo. Mis maestros me enseñaron que ese santuario podía corromperse y utilizarse para el mal, así que nos aislamos y creamos una barrera en la que impediría verlo. No obstante, con la evolución del mundo, solo hemos vigilado para que nadie sepa del lugar. Los animales, como los felinos, caninos y primates asustaban a la gente y mataba a los bandidos que pasaban la barrera".

—"¿Cómo es que tú tenías esa responsabilidad?".

—"Porque mis maestros me acogieron, me enseñaron a controlar mis poderes. Un día los necesitaron, lucharon y murieron, pero alguien tenía que hacerse cargo del santuario, y por eso yo estaba ahí".

—"Si hubieras aparecido en mi invocación, me habría ahorrado muchas cosas".

—"Tal vez, pero así no hubieras conocido a Raphtalia, o Filo, o Melty. Creo que existirá una razón de cómo pasaron las cosas desde tu invocación. De todas maneras, creo que no hay que pensar mucho en el pasado y lo que hubiera sido de la otra manera. Ahora tienes aliados, un pueblo y gente que te quiere, estando decidida a luchar a tu lado".

—"Te olvidas de alguien más".

Yisugo se confundió.

—"Hablo de ti. Tu fuerza es equiparable. Contigo en el grupo podríamos tener tanto la mejor defensa como la ofensiva perfecta. Podría darle menos carga a Raphtalia y Filo a la hora de atacar".

—"Ser tu espada. Creo que Raphtalia-san podría ponerse un poco celosa. Mejor considerarme un camarada con quien hablar y quien luchar a tu lado".

—"Y con lo que vi en el duelo entre los 'disque héroes', parece que compartimos sentimientos de desprecio".

Ambos rieron y chocaron los puños en señal de estar de acuerdo en este último punto.

Así, todo siguió su curso, esperando el día de la nueva reunión, con fe de que los héroes se portarán menos testarudos.

Esta historia continuará