En vez de despejarse la cabeza, lo que había acabado consiguiendo Yamato había sido tenerla dando más vueltas de lo que le gustaría. No contaba, para nada, con la conversación que se le había venido encima y casi que hubiera preferido no haberla tenido. Él no había notado nada extraño en el comportamiento de la periodista, pero, también era cierto que había tenido exactamente siempre el mismo con él incluso años atrás. Quizás por eso él no estaba notando nada extraño.

O quizás eran paranoias de los otros tres y no era nada. Sonaba demasiado prepotente incluso en su cabeza, pero no dejaba de ser una verdad, y estaba demasiado acostumbrado a convivir con determinado tipo de miradas hasta el punto de haberlo normalizado. Siempre le había pasado, era plenamente consciente de ello. Eso había acabado derivando en que no fuera ni siquiera consciente de que fueran algo extraño o que a los demás pudiera llamarles la atención.

Además, Katsu y Takao no le preocupaban, a fin de cuentas, sabía lo que había. Pero le habían dicho que era Mai precisamente la que más vueltas le estaba dando al asunto y ella sí que era alguien de quien se fiaba a más y que, a aquellas alturas, casi que podía considerar como que la conocía de toda la vida. Gruñendo por lo bajo, tras darse una ducha, decidió ponerse la ropa de calle al término de su jornada, echando a andar hasta quedarse no demasiado lejos de dónde debería de aparecer Mai no tardando. Distraído con sus propios pensamientos, se pasó la mano por el pelo, el cual había estado secando con la toalla lo más que había podido para no salir al frío de la calle con él mojado todavía.

- ¿No has ahogado a nadie? – preguntó sin levantar la cabeza al escuchar unos pasos acercarse hacia él-. Me han dicho los otros dos que estabas arrugando a los nuevos bajo el agua… - levantó la vista hacia el origen, quedándose helado al ver que no era quien él pensaba.

- Mai todavía no ha salido – contestó Emily-. He estado con ella por la tarde haciéndole algunas preguntas, así que lamento informarte que no hay ahogado a nadie… Al menos que yo haya visto – sonrió, quedándose mirando hacia él.

- Eso explicaría por qué lleva desaparecida toda la tarde – contestó, intentando alejar de su cabeza los pensamientos que había estado mareando en su mente, se despegó de la pared, poniéndose algo más cerca-. ¿Sabes si le queda mucho?

- Ni idea, ¿por qué? Si quieres puedo ir a buscarla y avisarla…

- Oh, no… No, no – negó con la cabeza-. No te preocupes, no me corre prisa. Si tarda mucho ya mañana hablo con ella.

Pudo ver como se encogía de hombros a modo de respuesta, aprovechando él así el momento para observarla más detenidamente, intentando notar algo extraño relacionado con lo que le habían estado diciendo antes. Incluso cuando ella se giró de nuevo, levantando la mirada hacia él.

- Tengo que hacerte también a ti algunas preguntas. Vas a tener que decirme qué día te viene bien.

- Pues… La verdad es que puedes avisarme primero y así te digo cuando tengo un hueco libre. O mejor, como os estáis pasando con frecuencia por aquí, pásate directamente por mi despacho y te digo…

- Prefiero avisarte primero, te mando un mensaje y listo.

- Vale, como quieras, pero espera que entonces te tengo que apuntar el número que tengo aquí para que puedas avisarme…

- Oh, no te preocupes. Creo que sigo teniendo tu número – contestó, ladeando ligeramente la cabeza-. Luego lo busco bien y te lo digo, que me quedé sin batería hace un rato.

Curioso por las palabras de ella, no pudo más que asentir en un principio, extrañado, pero tampoco sin llegar a pensar en cosas raras. Él tenía guardados números que hacía muchos años que ni siquiera pensaba en utilizar, por la simple pereza de no borrar las cosas.

- Vale. Y yo creo que mañana ya hablaré con Mai que no quiero llegar demasiado tarde a casa.

- ¿Te vas? – esperó a verlo asentir-. ¿Por dónde?

- Pues… Tengo que ir hasta Odaiba y luego me voy a casa. ¿Por qué?

- Porque como me he quedado sin batería no puedo llamar para que me vengan a recoger y a lo mejor no te importaba acercarme… Como tampoco conozco a mucha gente en Tokio…

Las cejas de él se arquearon en un gesto involuntario, no habiendo visto venir la petición. Tampoco era algo extraño desde su punto de vista, ella tenía razon, no conocía a mucha gente y, de todos ellos, con el que más trato podía tener era con él. Si no fuera por la conversación que había tenido con los otros dos, ni siquiera hubiera tenido algún pensamiento fuera de lo normal. Fue a abrir la boca para contestar, sin poder llegar a hacerlo.

- ¿Qué haces tú aquí, maravilla rubia? – la voz de Mai colocándose a su lado reclamó su atención.

- Ehm… Buscarte, pero ya me he cansado y me iba a ir a casa.

- Pues mejor, que tengo que ir a buscar a Arata al centro.

- Pues yo también voy para el centro porque tengo que pasarme por Odaiba…

- ¿Qué se te ha perdido a ti ahí?

- Pues… la siempre honorable Toshiko Takenouchi está en poder de algo muy preciado y tengo que ir a ver si me la devuelve – sonriendo de forma relajada por primera vez, miró hacia una y luego hacia la otra, dejando la vista fija en la inglesa-. ¿Dónde te quedas?

- ¿Por qué? – cortó Mai, mirándolos-. ¿Sigue sin funcionarte el teléfono? Si quieres te llevo yo a tu hotel, Emily que tengo a mi marido en ese mismo barrio.

- Bueno yo…

- Nada, venga, nos vamos que como tarde más de la cuenta se me estresa el pobre que lo he dejado con las dos niñas – dio un paso hacia delante, rápidamente-. Te veo mañana, saluda a Sora, la chiquitina y los peluches de parte…

Quedándose todavía sin saber muy bien como reaccionar con la rápida salida de la piloto, limitándose únicamente a poder despedirse de ambas con la mano y observarlas mientras que se alejaban por el pasillo.


- Gracias mamá… - dijo Sora mientras que cogía a Aiko en brazos.

- Anda, no seas tonta. ¿Qué otra cosa voy a querer yo más que cuidar a la única nieta que tengo? Si entre ella y Biyomon tengo las mejores ayudantes para la tienda…

Dejó mejor sus brazos en torno a la pequeña, sujetándola mejor contra ella para acercarse y darle un sonoro beso en la mejilla de esos que todavía provocaban que se echara a reír sonoramente. Toshiko sonrió al verlas, distrayéndose al ver aparecer al otro lado de la puerta de la tienda a su yerno haciéndole un gesto para que no lo delatara y poder acercarse así a ellas por la espalda. Aprovechándose así de la diferencia de alturas, cuando llegó hasta donde estaba Sora, se asomó por encima del hombro contra el que tenía apoyada a Aiko.

- Buh – se hizo notar por fin, consiguiendo que ambas dieran un respingo.

- ¡Papi! – la voz de la niña resonó de forma automática empezando a alargar los brazos hacia su padre para que fuera él quien la cogiera.

- ¿No tienes otra cosa mejor qué hacer? – le dijo Sora, divertida a pesar de todo, cuando se giró hacia él para dejar que cogiera a la chiquitina, negando con la cabeza.

- Es muy divertido ver los brincos que das – manteniéndole la mirada, sonrió antes de bajar la cabeza de nuevo hacia Aiko-. Hola tortuguita…

Ampliando su sonrisa a más no poder al ver como la pequeña se abrazaba a su padre pidiendo mimos, la pelirroja se colocó al lado de su madre para poder ver bien la escena. Podría pasarse horas viendo a sus dos rubios favoritos enredar, de hecho, era una de sus aficiones favoritas cuando llegaba la noche y estaban ellos dos por casa.

- Hola Toshiko, que no me dejan saludarte… - miró por fin hacia su suegra unos segundos antes de volver a enfocar a Sora-. ¿Llevas mucho esperando?

- Acabo de llegar ahora mismo. No nos hemos cruzado en la calle de pura casualidad…

- ¿Queréis quedaros a cenar? – dijo la mujer-. Tu padre tiene que estar también a punto de llegar y seguro que agradece tener semejante visita por aquí…

Sora miró hacia Yamato, quien se encogió de hombros. Hacía ya tiempo que había dejado de lado los dramas con sus suegros de manera que hasta se podía decir que estaba cómodo en su compañía.

- A mí me parece bien, pero no le digáis a mi padre que no me he puesto a montar el drama…

Entendiendo rápidamente la referencia de él, las dos mujeres que lo acompañaban se echaron a reír, acercándose Toshiko a por su nieta para cogerla de los brazos de su padre y dejar que él se pudiera quitar la chaqueta cómodamente y dejarles algo de intimidad a la pareja para que pudieran saludarse.

- Ven conmigo, vamos a avisar a los digimon de que hoy cenáis en casa…

- ¡Vale!

Sora sonrió dejando que ambas se fueran antes de caminar hacia el rubio, siendo ella quien lo ayudara a quitarse el abrigo. Lo dejó doblado encima de su brazo, quedándose así delante de él.

- Mira qué guapo me vienes hoy… Aunque un poco despeinado, ¿voy a tener que preocuparme por lo que has estado haciendo con Mai?

- Mejor no te lo cuento – contestó de forma automática-. Hay que recurrir a la toalla ahora que hace tanto frío… Pero la próxima vez le diré que disimule algo más tú no te preocupes…

Escuchando al risa de Sora, sin poder pensar en más interpretaciones de la conversación que acababan de tener, posó las manos en su cintura para acercársela y poder saludarla con un beso aprovechando el momento de intimidad que Toshiko les había regalado.

- Tengo malas noticias – murmuró ella arrugando la nariz al separarse-. Tengo que irme la semana que viene a Sídney.

- ¿Sídney?

- Sí… Tengo que ir yo y con el tiempo que ha estado Andrew viajando no quiero que tenga que ser Haru la que vaya. Así que me llevo a Kaori conmigo… Será cosa de cinco días o así… Lo siento.

- Pues más lo siento yo que dudo que te pueda acompañar esta vez – dijo tras chasquear la lengua en un claro gesto de no estar del todo de acuerdo con el tema-. ¿Nos vas a dejar a Aiko y a mí solitos?

- Sí, pero tranquilo, ya le daré yo indicaciones para que te cuide en condiciones. ¿No te importa?

- Claro que me importa. Me gustaría poder ir, pero… Me toca aguantarme. Es tu trabajo, es lo justo.

- Y a mí me gustaría que vinieras conmigo, aunque bueno… Allí están en verano, ¿eh?

- ¿Y qué? – no necesitó que ella terminara de responderle, adivinando sus intenciones antes de entrecerrar lentamente los ojos-. Qué simpática – movió sus manos hasta dejarlas en su cintura, pinchándola así en los costados.

- Oye que yo solo me preocupo porque no te quemes que luego andas pelando por las esquinas y lloriqueándome para que te eche aftersun.

- Ya hablaremos tú y yo más tarde en casa…

- ¿Es una amenaza? – siendo ella la que dibujara una sonrisa de medio lado aquella vez, buscó escaparse de su agarre para poder echar a andar hacia la puerta de la tienda-. Anda, ya recojo yo por aquí, tú sube que seguro que Aiko se muere de ganas de que la mimes un rato.

Entretenido, hizo exactamente lo que ella le decía conociendo ya el camino después de tanto tiempo, subiendo rápidamente para llegar a donde estaban el resto. También tenía muchas ganas de poder estar un rato con la niña, sobretodo antes de que llegara su suegro para no tener que pelearse con él por ella.


ElenaAA23: pues mira, te contesto hoy y así todos contentos. Hoy estoy viva, lo prometo. Ayer me me juntó todo y lo máximo que conseguí fue meterme en la cama y quedarme dormida horas y horas hasta hoy por la mañana que me levanté. Pero es que entre que anda la cosa alterada, que no hago más que currar todas las tardes desde el pc y que además me bajó la tensión ayer solo daba para eso.

¡Bienvenida oficialmente por aquí vecina! ¿Qué tal todo? ¿Sobreviviendo?

Yo la verdad es que sigo preocupándome por estar tan "tranquila". Debe de ser que como todavía no he tenido tiempo de hacer nada más que enfadarme y gastar bolígrafos rojos corrigiendo cosas, pues no me he salido demasiado de la rutina. Puedo enfadarme desde casa también. En vez de clase a distancia es enfado a distancia. No les puedo dar con el libro cual Snape jajaja

Jajajaja tranquila, también tengo escrito el caso contrario. Vamos a ver un poco de todo con esos dos, tú no te preocupes jajaja Al igual que también te digo que estos días me estoy dando el gusto de pasear a Taichi por ahí, que no puede venirme mejor para distraerme. Solo te diré que he soltado un Taichi apoderándose de una Aiko. Así que tengo para fangirlear intensamente. Así como spoiler jajajajaja También te digo que está cerca de aparecer por dónde vais leyendo.

Normal, el acoso y derribo que tenía con él era demasiado bueno jajajajaja No hace mucho que estuve revisando algunas cosas y acabé buscando esas escenas. Que aparte como siempre, acabé descubriendo cosas que nuestro querido doblaje nos había ocultado y cambiado, pero bueno, nada nuevo.

Un bico enorme vecina. Y cuidame a las tartarugas que nos hace bastante falta a todos un poquito de desconexión con la realidad estos días.

AnnaBolena04: que sepas que tu review la leí por la mañana desde la notificación y acaba de aparecer ahora en la página, pero bueno, venga, no le voy a dedicar tomatazos hoy, que vengo a actualizar jajaja

Es bastante probable que eso haya pasado unas cuantas veces y luego claro, el pobre cuando va a cambiarse de ropa o a sacar algo se queda fangirleando un rato porque se ha encontrado alguno de los peluches de Aiko. Que como lo pillen con algo en la mano acaba sacudiéndolo por ahí y si están cerca alguno de los del grupo seguro que sobre ellos jajajaja

No me tires tú a mí tomatazos por soltar hoy a tu nueva bff del alma, porfi, que no estoy de humor. Mejor tíraselos a Yamato, que de verdad, lo que debe de haber sido y para lo que ha quedado jajaja Que de verdad que le faltan las luces de neon y Mai está por matarlo de lo atolondrado que parece que se le ha quedado. Que se ha ido de un extremo al otro en cuestión de unos años y la acaba desquiciando de las dos formas. Que vamos a ver... Que no puede estar tan tonto.

Peor claro, el pobre estará pensando precisamente en llegar a casa y pillar a la tortuguita para que lo reciba de esa forma y no se entera de nada. Aunque, quizás sea que no se quiere enterar ya que le sale mucho más rentable hacer como que no pasa nada a su alrededor. Habrá que verlo si es que no desquicia a Mai antes y lo acaba tirando a la piscina de una patada en el trasero.

¡Un besito de tortuguita! Y ya te lo dije antes, pero me alegro mucho de que te hayan mandado para casita en esas condiciones❤