- ¿De donde salís vosotros dos?
Haru había estado pendiente de la llegada de aquellos dos que le faltaba, buscando entre todos los presentes una cabeza rubia que sobresaliera más que el resto, consiguiéndolo cuando casi era la hora para que empezara el evento. La risa de Sora a modo de respuesta a sus palabras provocó que no hiciera falta que le contestara.
- ¿Ya te has perdido?
- No me he perdido – refunfuñó-. Lo que pasa es que la entrada al aparcamiento de ese sitio estaba casi escondida…
Tranquilo, sigues pudiendo disimular con eso de trabajar para la JAXA, yo no te voy a juzgar – echándose a reír ella también, posó finalmente la mirada en Sora, observando que al final le había hecho caso. No dijo nada, únicamente cruzando una mirada con ella antes de hacerles un gesto-. Venga, que os enseño dónde están vuestros sitios…
- ¿Y tú?
- ¿Yo? Aquí don importante no tiene ataques de histeria como yo, así que está ocupado trabajando y yo voy a poder verlo todo con vosotros – se encogió de hombros-. Oye, que no dejo de ser la competencia…
- Como tratemos a toda la competencia como lo tratamos a él no sé yo qué tal nos va a ir laboralmente – dijo Sora divertida, aprovechando para echar a andar al lado del rubio mientras tanto.
- ¿Os han atacado mucho con las fotos?
- Lo justo y necesario – contestó el rubio-. Por el momento nada que no pueda sobrellevar…
- ¿Ya sabes lo que te toca el lunes cuando lleguemos a Tokio? – le dijo la pelirroja riéndose de nuevo.
- Con bloquear a mi hermano, Taichi, Mai, Katsu, Takao…
- Acabas antes diciendo que mejor nos escapamos a Tanegashima a escondernos una temporada, amor – aquella última palabra la murmuró por lo bajo para que solo pudiera escucharlo él viendo como se giraba con un gesto entre divertido y ofendido antes de volver a alcanzar a Haru.
Tomando asiento donde les había tocado, se entretuvo en seguir con la mirada a Sora unos segundos. Estaba en su universo laboral, por lo que eran muchas caras conocidas las que la rodeaban y tenía que aprovechara para saludar. Dejándola completamente a su aire, se distrajo unos segundos en terminar de lanzar una mirada a su alrededor. Sin duda, no hubiera imaginado estar sentado donde estaba de ninguna de las maneras, ni siquiera si hubiera seguido por el camino de la música. No pudo evitar reírse por lo bajo ante sus propio pensamiento justo antes de levantar la vista al notar a Haru tomar asiento también.
- ¿Qué? ¿Podría dedicarme a ser asesora de compras?
- Mira… tú y yo vamos a tener serios problemas un día de estos. Bueno, tú y Andrew si es que se atreve a asomarse por aquí luego.
- Bah, no es culpa nuestra que le quede así de bien – hizo una ligera mueca divertida-. Hoy no te voy a amenazar con lo que haces o dejas de hacer luego con el vestido, que mira, ese sí que no lo pretendo exponer en el estudio.
- Ah, muy amable, muchas gracias… No pensaba que fueras a tener tal consideración conmigo.
- Oye, que se te va a poner celoso Taichi como te andes peleando así con Haru por las esquinas – dijo Sora tomando asiento ella también, tardando unos segundos en acomodarse-. ¿Qué tal el nuevo bebé de la familia? Aiko está enfadada porque no la dejaste a ella hacerte de niñera…
- Pobre perro… Que estaban también Dai, Reiji y Daigo en casa. ¿Qué quieres que lo desmoralicen siendo un cachorro ya? – dijo el rubio.
- No seas exagerado…
- No lo es – negó con la cabeza la pelirroja-. No lo es para nada, pobre animalito…
No pasó demasiado tiempo antes de que las luces se apagaran, decidiendo dejar la conversación para más tarde, guardaron silencio esperando que el desfile empezara. Por lo que había dicho Andrew iba a ser muy corto porque el evento era por otro motivo, de manera que tampoco se verían piezas nuevas aquella noche. Se notaba en la forma en la que Sora se estaba comportando, ya que estaba mucho más distraída y no tan pendiente de lo que pasaba delante de sus ojos. No observaba el trabajo de Andrew normalmente como haría con otros miembros de su profesión, ya que tenía una relación completamente diferente con él. Pero, aquel día, estaba aún más distraída, porque ya lo había visto.
Yamato, más entretenido en observar a la pelirroja que lo que pasaba delante de él, estaba ocupado estudiando a detalle el aspecto de ella aquella noche. Era el conjunto de todo lo que destacaba. No era el hecho de que hubiera elegido precisamente aquel vestido, aquel peinado o que se hubiera arreglado más. Sino que en general todo el aspecto le daba de nuevo ese aire de confianza sin el que la había visto los últimos días. Bien fuera por su humor, porque se había estado encontrando mal, o por lo que fuera. Sonrió, entretenido, alargando el brazo para pasarlo con suavidad por encima del de ella, rozándolo en una caricia viendo como daba un respingo.
- Para… - escuchó que susurraba entre una leve risa.
- ¿Molesto? – sonrió de medio lado repitiendo el gesto, acabando por echarse a reír al ver como le intentaba dar un leve manotazo.
Cuando volvieron a subir las luces, Haru aprovechó para irse a buscar a Andrew, el cual, tras haber terminado, había desaparecido de nuevo. Posiblemente hubiera escogido que aquel evento tuviera lugar en Japón para que fuera más sencillo el poder ir, pero, su nombre era mucho más conocido en el otro extremo del mundo y una revista de allí había querido dedicarle un homenaje por haber llegado a dónde estaba a su edad. Se alegraba por él más que nadie, ya que sabía lo muchísimo que se había esforzado para estar donde estaba.
Ella, aunque no se podía quejar del éxito que estaba teniendo, hacía ya una temporada que había intentado enfocarse más en esa parte más tradicional de la costura japonesa y los kimonos solían ocupar su tiempo. No jugaban en la misma liga y eso, sin duda, ayudaba mucho a la forma de trabajar conjunta que tenían incluso. Realmente, aquello de que era competencia, no podía ser menos cierto se mirase por dónde se mirase. De otros asuntos de la firma más apartados de los Kimonos sí que se encargaba Haru, pero ella los dejaba arreglarse como quisieran entre ellos.
Sonrió ante sus propios pensamientos girándose hacia Yamato y aprovechando para posar las manos en sus cuellos de la chaqueta, colocándoselos bien antes de levantar la vista hacia él, dejando unos segundos su vista fija en la mirada azul de él, algo que seguía fascinándola tantos años más tarde.
- ¿Qué? – preguntó él divertido.
- Nada… Que me alegro mucho por Andrew…
Yamato sonrió, acercándose a ella para dejarle un beso en la frente, manteniendo algo más las distancias ahora que ya estaban de pie y con las luces de nuevo como tenían que estar. Se quedó mirando hacia la pelirroja cuando se alejó algo más de él, atento de nuevo a sus expresiones, cuando, sin venir a cuento, el gesto de ella cambió por completo. Se borró absolutamente de golpe todo rastro de lo que había podido ver segundos antes cuando la había pillado observándolo distraída. Confuso a más no poder, esperó algo más, solo para ver como terminaba por fruncir el ceño.
- ¿Sora? – sin entender nada, estuvo a punto de girar su cabeza antes de verla enfocarlo de nuevo.
- ¿Qué hace esa aquí?
Para bien o para mal, la forma en la que ella dijo aquellas palabras hicieron que de forma automática se diera cuenta de lo que estaba pasando. Y, por un momento, lo único que quiso fue tener la habilidad de poder desaparecer de repente. Ni siquiera giró la cabeza para comprobarlo, prefiriendo seguir en la ignorancia y no confirmar lo que no quería confirmar.
- Es que no me lo puede creer… - la escuchó protestar por lo bajo, dejando de lado toda la tranquilidad y el buen humor que parecía haber tenido hasta el momento-. ¿Qué está haciendo aquí? – repitió.
- Y yo qué sé… - contestó encogiéndose de hombros-. Pero mira, justamente el otro día me enteré de que no estaba ya por la JAXA.
- ¿Ah sí? ¿Te enteraste?
- Eh, venga, no te enfades – intentó que volviera a distraerse-. Estamos aquí por Andrew y hasta ahora estábamos perfectamente…
- ¿Cómo no me voy a enfadar?
- Sora… Venga, ¿quieres tomar algo? Venga, vamos… - le puso la mano en la cintura, dándole así un ligero empujoncito para que caminara hacia el otro extremo, pudiendo ver por fin aparecer a la pareja que les faltaba-. Mira, ya han salido…
- Sí anda, vamos… - cediendo sin mucha más queja, apartó la vista del otro extremo, haciéndole caso y caminando a la vez que él, intentando no ponerse de más mal humor-. Es que no entiendo por qué nos la tenemos que encontrar aquí también.
- Sora, Andrew, quieras que no, es extranjero. La revista que ha organizado esto, tiene su sede más importante fuera del país… Es lógico que haya prensa de fuera del país…
- ¿Y no hay más prensa que ella? – refunfuñó girando la cabeza por fin hacia él.
- Venga, olvídate de ella – aprovechó que lo miraba para volver a posar las manos en sus brazos, acariciándola levemente-. ¿Qué te apetece?
- Pues… me da igual – el cambio del tono de voz de ella fue notable, usando uno mucho más suave en ese momento-, pero que no tenga alcohol, por favor, que no me fio de no acabar devolviendo otra vez.
Tras volver a lanzarle una mirada, asintió, acercándose un par de pasos hacia la mesa para volver hasta donde estaba con la bebida, habiendo escogido dos refrescos ya que él tampoco iba a tomar nada más ya que iba a conducir más tarde. Aprovechó que acababan de alcanzarlos Andrew y Haru también para que Sora se distrajera.
- Mira, ha llegado don importante… - dijo el rubio.
- ¿Has visto? – se rio él-. Querían hacerlo en Nueva York, pero yo solo quería llegar a casa y que dejaran de marearme. Además, últimamente tengo más vida aquí que en Estados Unidos, yo creo que iba a estar más cómodo aquí.
- No te vamos a juzgar porque admitas que has preferido hacerlo aquí porque no tenías gana de volver a viajar y pasar más tiempo lejos de casa y Haru, tú tranquilo, que nosotros te entendemos – dijo Sora haciendo el esfuerzo para olvidarse de todo lo demás-. Enhorabuena…
- Tonterías…
- Enhorabuena, he dicho… - sonrió sinceramente-. Que en tu campo la competencia es mucho más grande y mira dónde has llegado…
- Oye, Taken… - miró hacia Yamato-. ¿Takenouchi? ¿Ishida? Como sea… No me vengas tú ahora a sacarme los colores. ¿Y qué hacéis con refrescos vosotros dos? ¿No tenéis edad para otra cosa o qué?
Yamato pudo echarse a reír al sentir como automáticamente los ojos de Haru se posaban en él esperando que dijera algo sobre la diferencia de edad que tenían todos los presentes con ella. Por suerte, eso ayudó a relajarlo, dejando su mano nuevamente en la cintura de Sora.
- Yo te saco los colores cuando quiera y con el apellido que me plazca… Evans – contestó Sora, sonriendo levemente al sentir la mano de Yamato-. Voy al baño… ¿sabéis dónde está?
- Pues… Voy contigo, que así aprovecho yo también – dijo Haru adelantándose para señalarle a la pelirroja el camino.
Despidiéndose con un gesto de ellas, el rubio agradeció que Sora no hubiera ido sola, esperando que aprovechara para relajarse, especialmente con la compañía que llevaba. La cual, apostaría que estaba completamente al día, y si no, estaba seguro que los había escuchado hacía algunas noches.
- Enhorabuena – le dijo a Andrew volviendo a la realidad -. Me ha dicho Sora que esta revista es bastante importante.
- Bueno, tampoco tanto – sonrió-. Gracias…
- Algo importante sí que es – una tercera voz reclamó la atención de ambos-. Lamento interrumpir, pero, ¿podría concederme unas palabras?
Al igual que antes no había necesito seguir la mirada de Sora para saber dónde estaba mirando, aquella vez tampoco había necesito hacerlo para reconocer la voz. Yamato se giró ligeramente para poder ver que Emily se les había acercado por fin.
ElenaAA23: pues... no sé, ya te digo que la página suele liarlas mucho con esas cosas. Lo normal suele ser que suba día sí día no, pero bueno, si te esconde algún capi así lees los demás más juntos jajaja
Sí, que mira que estamos hablando de alguien que precisamente debe de seguir ignorando bastante todo ese tipo de preocupaciones, incluso dedicándose a lo que se dedica, pero de vez en cuando no viene mal. Y juro que escribí eso antes de que se volviera loco el mundo y quitarse el pijama fuera algo que contara ya como arreglarse jajajaja Pero creo que la podemos entender más que nunca ahora mismo. Y más si le sirve para lo que le sirve, que parece que al final han sido capaces de llegar sin entretenerse por el camino al evento.
Aunque claro, para encontrarse lo que nadie se quería encontrar por allí. Creo que Andrew está pidiendo una nueva identidad y billetes a un destino aleatorio y bien lejos de Japón, que mira, que primero en Londres por su culpa fue les fue a saludar Ryo y ahora tiene a la periodista favorita de todos en el evento jajajaja El pobre va a querer esconder la cabeza donde nadie pueda verlo jajaja A ver qué tal se desarrolla la velada...
¡Un beico grande grande!
