Taichi se había girado hacia el otro lado de la habitación cuando había sentido como Sora se levantaba rápidamente y la puerta del baño se cerraba tras ella. No había querido ir a atosigarla, sino que permanecía atento por si la escuchaba necesitar ayuda. Esperó a ver que la puerta se abriera.

- ¿Te he despertado? – dijo sorprendida al verlo.

- Estaba despierto… ¿Estás bien?

- Sí – sonrió-. ¿Tengo que pasarte reporte de cuando llevo aguantando la gana de ir al baño porque estaba demasiado cómoda en la cama como para salir? – amplió algo más su sonrisa echando a andar.

Arqueó una ceja. Cuando se había quedado pendiente de ella había sido porque había dado por supuesto que le habían entrado nauseas, ya que sería lo más normal con la noche que había tenido. Sin embargo, la salida de ella, sumada a las pintas que traía con la ropa que había conseguido dejarle, provocó que se echara a reír.

- Oye, que soy un personaje de la moda, si yo digo que este look es el apropiado para salir de noche, a ver quién es el valiente que me lleva la contraria – continuó con su camino, pasando de largo por la cama en la que ella había dormido, acercándose hasta la de él par acabar sentándose a su lado.

- ¿Qué problema tienes? – la miró, ignorando el comentario anterior.

- Tengo hambre… - arrugó la nariz en una mueca característica.

- ¿En serio?

- Tengo mucha hambre – subió las piernas, girándose así del todo hacia él-. De verdad ¿eh? Anoche… no sé, yo recuerdo haber cenado bien.

- Sí, pero como te subí algo suave pues… - se encogió de hombros-. Pero bueno, yo también tengo hambre – bostezó, limitándose a dejarse caer hacia atrás y dejar su cabeza apoyada sobre sus brazos-. Creo que en el cajón está la carta del servicio de habitaciones. Así que vete mirando qué te apetece…

- Ya sé lo que me apetece… - se estiró para poder sacar el objeto igualmente, dejándolo posado encima de él para comprobar que no hubiera otra cosa que pudiera ser de su apetencia.

Bajó los ojos hasta dónde había dejado tirada la carta, intentando alcanzar a leer desde allí también algo para desayunar. No se iba a poner exquisito, seguro que no era la sorpresa de nadie, le valía cualquier cosa para desayunar.

- ¿En serio? ¿No te aburriste la otra vez de comer durante nueve meses lo mismo para desayunar?

- No… - sonrió de oreja a oreja, señalando hacia las tostadas.

- A ver… ¿con qué las quieres? – dijo con resignación, intentando no reírse al coger su teléfono.


Yamato se quedó mirando hacia Mai, ladeando la cabeza mientras que veía cómo pegaba brincos, haciendo fuerza con los brazos, para poder cerrar la maleta con todas las cosas que había ido guardado de forma diferente en ella y las nuevas que había comprado para las dos niñas.

- ¿Lo patentamos en la JAXA como nuevo método de entrenamiento?

- Cierra el pico y haz el favor de venir a ayudarme. Venga, posa el trasero encima de la maleta ya verás como cierro…

- Anda… - caminó hasta donde ella, dándole un ligero manotazo-. Si es que te complicas demasiado… Si no cierra lo metes en mi maleta y todos contentos – a fin de cuentas, él había traído menos cosas al saber que también las tenía allí-. Déjame intentar cerrártela a mí que sino a este paso vamos a acabar perdiendo el avión.

Se dejó apartar, agradeciendo la ayuda, viendo que él sí que conseguía hacer algo más de presión pudiendo así agacharse para cerrar bien la maleta. Aseguró bien los cierres antes de volver a incorporarse.

- ¿Dónde tienes a las dos Ishida?

- Pues… Secuestradas todavía. O peleándose con mi padre por Aiko… No lo tengo muy claro, ¿por qué?

- Por si os apetecía venir hasta casa a cenar cuando lleguemos…

- ¿No te has aburrido ya de aguantarme? – sonrió-. Pero te acepto el plan para mañana si te apetece.

- Tendré que pensármelo… Que hoy me has cerrado la maleta – sonrió-. Además, me sé de dos que van a esta encantadas de veros a todos.

- Ya… Puedo que yo también tenga gana de verlas a ellas – se incorporó del todo, observando a la piloto-. ¿Voy a tener que lleva más aviones de peluche?

- Yamato, que te he visto comprarlos ya… Que no cuela – riéndose, se cruzó de brazos-. Anda venga, que así vamos con calma al aeropuerto y no tenemos que andar a las carreras.

- Voy pero primero déjame que mire que no me dejo nada de comida en la nevera o por ahí que luego se monta una buena…

Pegando media vuelta, salió de la habitación en la que Mai se había estado quedando, caminando distraído hacia la cocina para empezar a revolver por los armarios y por la nevera para comprobar que de verdad no se les quedaba nada por ahí. Habían estado solo un par de días y no se habían molestado en comprar demasiado. Era una ciudad pequeña, la tienda la tenían demasiado a mano.

Escuchó el sonido de su teléfono, el cual lo había dejado tirando encima de la mesa del salón. Suponiendo que podía ser Sora aceleró el paso para cogerlo, extrañándose la ver que el número solo era de su versión en miniatura.

- ¿Haru? – contestó confuso-. ¿Ha pasado algo? No estoy con Sora, acuérdate que…

- No, no… Quería hablar contigo.


Haru estaba sentada en la mesa de reuniones. Había estado dejando todo a punto para el evento que tenían a final de semana. Aquella mañana le habían dejado la lista de asistentes y de los medios que lo iban a cubrir y, tras mucho dudar, había decidido llamar a Yamato para hablar las cosas con él.

- ¿Ha pasado algo? – repitió, sonando algo más serio.

- Yo… Espero que no te siente mal lo que te voy a decir. De verdad que sé que no es asunto mío y estarías en todo tu derecho de decirme que meta las narices donde me llaman pero…

- Estás empezando a asustarme. ¿Qué pasa, Haru?

- Pasa que he estado revisando la lista de presa a la que se les ha permitido pasar a la presentación de la colección de primavera y… Pues… Han avisado hace poco que algún medio internacional, aprovechando que están colaborando con la JAXA va a estar presente… Y yo… Bueno…

Había suavizado las cosas y lo que acababa de decirle a él era completamente mentira. Había visto la lista de posibles asistentes y había reconocido el nombre de la periodista que tantos dolores de cabeza les había dado entre ellos. La conocía del evento de hacía semanas de Andrew y con lo que sabía de ella no le había sido complicado ubicarla. Había inventado el resto de la historia porque por confianza que tuviera con él a esas alturas, no se atrevía a ser más directa.

- Ya… - contestó por fin el rubio al cabo de unos segundos-. Creo que ya te entiendo por dónde vas. ¿Qué quieres? ¿Prevenir a Sora?

- No – ya lo había llamado con la idea clara-. Voy a vetarlos…. De la forma más sutil que se me ocurra, pero… No quiero que se enfade o se lleve un disgusto otra vez estando embarazada. Pero… Quería hablarlo contigo primero.

- No tienes que involucrar al estudio o hacerlo de forma sutil. Si quieres yo mismo me responsabilizo de ello. Si tú no quieres que tenga un disgusto o se enfade, yo menos…

- No, no te preocupes. Con no incluir al grupo en las invitaciones es más que suficiente. Puedo hacerlo y Sora tampoco tendría que saberlo.

- ¿Estás segura de que no te puede suponer ningún problema?

- Claro que no y… No me importa tampoco admitírselo directamente a la dueña y señora si se entera. Lo hago porque no quiero verla nerviosa en su estado por algo que tiene un arreglo muy sencillo. Pero… Ya sabes, creo que comentarlo contigo es lo menos que puedo hacer.

- Y te lo agradezco, Haru… Por mí tienes luz verde. Es más, te lo agradezco no solo por ella, sino porque yo tampoco tengo gana de aguantar momentos incómodos. Y deja de ponerte roja, que te veo desde aquí…

Se acabó riendo ligeramente por sus palabras, estando segura de que tenía toda la razón. Se había atrevido a preguntarle porque lo había considerado necesario y, además, después del evento, sonaba hasta lógico que ella estuviera puesta al día.

- ¿Cuándo vuelves?

- Justo nos vamos a ir al para el aeropuerto ahora.

- Vale, pues ni media palabra de esto a Sora y ya me encargo yo de todo lo demás.


Yamato se quedó mirando hacia el teléfono cuando dio por terminada la llamada, dándose cuenta de que Mai se le había acercado, escuchando la conversación que había tenido con la otra chica.

- Como la lagarta esa haya hecho algo te juro que la engancho y la tiro a la piscina por el pelo…

- Shh… - le hizo un gesto-. No te me alteres. No ha hecho nada y no va a hacer nada. Era la socia de Sora, que tienen un evento esta semana y quería asegurarse de que no me parecía mal que se le olvidara incluirla en la lista de invitados.

- Me cae bien esa tal Haru, ¿lo sabías?

- Un problema menos – se encogió de hombros-. Haciéndolo bien no tiene ni que enterarse ni la una ni la otra… Si le podemos evitar un enfado a Sora en esta temporada, mejor que mejor… - se dio cuenta de que la piloto lo estaba mirando con una cara divertida, habiendo relajado el gesto con la explicación-. ¿Qué?

- Nada… Nada… La maravilla rubia haciendo ingeniería para evitarle un disgusto a su pelirroja favorita para que no se ponga mal en el embarazo… Histórico.

- Mai… No me toques las narices…


- ¿Esos no son algunos de los reporteros que estaban ayer en el evento? – preguntó Taichi mientras que terminaban de terminar los papeleos en recepción.

- Sí, así que ten cuidado, no vaya a ser que alguno de escandalice… - divertida, se quedó mirando hacia él-. Menos mal que no soy demasiado pública, anda, que sino seguro que daríamos bastante que hablar…

- Sí, sí – se acercó hacia ella para poder hablarle de forma más confidencial-. Tú no me hagas darles motivos de verdad para cotorrear.

- Quítate – dijo intentando no echarse a reír y dándole un ligero manotazo-. Si es que si no te pones a hacer el tonto no te quedas tranquilo… Y, ni se te ocurra – dijo cuando veía las intenciones de él de adelantarse y pagar.

- ¿Cómo que no?

- No – negó con la cabeza-. Para encima que te has tenido que quedar conmigo aquí por mi culpa… No, me niego. Pago yo.

- No.

- Sí.

- Que te digo que no – negó con la cabeza-. Mira, ya haremos cuentas. Pero ayer dejé ya registrada mi tarjeta y el recepcionista nos está mirando como si fuéramos idiotas, cosa que ahora mismo, somos – levantó la vista hacia él dejando así de observarla-. Así que deja de protestar y vete pensando qué día nos invitas tú a cenar…

Negando con la cabeza, decidió no seguir dando el cante, colocándose bien el abrigo por encima de la ropa para no llamar tanto la atención. Taichi no tenía remedio pasara el tiempo que pasara. Y por eso se alegraba tanto de tenerlo en su vida, que aquellas temporadas en las que viajaba mucho más notaba su ausencia demasiado.

- Oye, si quieres te dejo el outfit de la noche anterior para que sorprendas a nuestro rubio favorito…

- Si me ve con esas pintas no me deja entrar en casa…

- No te lo crees ni tú. Pero como no quiero saber nada de vuestra vida privada pues mira, me quedo con que no te deja entrar en casa y no con lo que pueda pasar.

- En serio… El día en que madures mentalmente lo escribirán a los libros de historia…


Nadaoriginal: bueno porque tiene un par de habitaciones en la casa que sino... Tú no le des ideas, que lo mando al sofá y se queda ella durmiendo más feliz que nadie en la cama sin opción a protesta por parte del rubio. Y estoy segura de que a él no le extrañaría ni lo más mínimo porque ya sabe con quién se la juega.

Pobre Taichi si al final no se le ha puesto rebelde la niña a la que tenía que cuidar. Por suerte con comida y cama en la que caer rendida se le ha quedado tranquila y parece que no le ha salido tan mal la noche. Que se le quedó rendida y solo supo de ella cuando quería desayunar. La cosa es que tuvo que marearse para dar su brazo a torcer y ceder a lo de quedarse a pasar la noche allí, pero parece que por el momento no hay quejas de nadie.

¡Un besito de tortuguita!

ElenaAA23: venga vecina, que te me quejarás. Aquí tienes otra buena dosis para tus fangirleos de estos dos. Que hasta por la mañana recién levantados ya son adorables entre ellos hasta cuando se pelear por ver quién de los dos paga o deja de pagar.

Si es que vaya cuatro se han ido a juntar en un mismo capítulo aunque estén todos. Mai y Yamato por un lado simplemente existiendo entre ellos dos, que ya sabemos que la cosa va de lanzarse los puñales entre ellos. Y por el otro lado a Taichi y a Sora más o menos en las mismas dando el cante como siempre. A ver quién de todos ellos demuestra más la edad que tiene.

Ale, te dejo que sigas fangirleando que la verdad, me vas a reñir, pero estoy cansada del día y no me da la neurona ni para seguir por aquí jajajaja ¡Un bico grandote!