Mai sonrió mientras que seguía a Yamato con la mirada. Llevaba gran parte de la mañana riéndose de él por la cara con la que lo había pillado al llegar y por haber tenido el honor de poder ver toda la jugada. Sin duda le caía bien Sora y eso explicaba muchas cosas, como, por ejemplo, que hubiera podido convertir al cascarrabias de turno en una persona mediamente tratable.
Ya lo había llamado varias veces y ninguna de ellas había tenido respuesta. Claramente no era porque no la hubiera escuchado, ya que estaban en la zona de las piscinas y el silencio allí era considerable. Estaba segura de que había hasta eco. Simplemente el rubio estaba unos cantos minutos más hacia el dentro de la ciudad, concretamente en algún distrito muy lleno de gente en Ginza.
Decidió aprovecharse de aquello y echar a andar hacia él ya que todavía le debía una por la vez que la había tirado él al agua, y estaba segura de que nunca iba a tener una oportunidad tan buena como aquella, especialmente cuando se dio cuenta de que tras haber dejado el albornoz se acercaba a la orilla, quedándose de pie, seguramente terminando de colocar bien la goma de las gafas para protegerse los ojos. Aceleró para que no se metiera en el agua antes de que ella llegara, dando gracias de que aquella mañana todavía no había conseguido que le calentaran las manos ni tras pasarse un rato sentada sobre ellas antes de cambiarse de ropa.
Una vez que llegó a dónde estaba el rubio no dudó antes de posar las palmas en sus costados, pillándolo del todo desprevenido y valerse así para darle un ligero empujón que provocó que se fuera directo al agua, parte ayudada por el propio brinco que dio él al sentir el contacto frío de ella.
- Chof… - dijo justo antes de echarse a reír, quedándose a la espera de verlo asomar de nuevo.
No tardó mucho en ver como asomaba por fin con el flequillo cayéndole por la cara, no necesitando ni haberla escuchado ni echarle demasiada imaginación para saber quién había sido la culpable. Para mala suerte de la piloto, estaba todavía demasiado ocupada riéndose que no vio venir que aprovechara para coger impulso en el borde de la piscina y poder llegar a alcanzarla, aún con el albornoz puesto y provocar que ella también acabar en el agua.
Aprovechó para echarse el pelo hacia atrás y poder ver mientras que se reía y esperaba a que fuera ella la que se asomara, encontrándose con la peor de las miradas que seguramente fuera a recibir ese día.
- Chof… - ironizó repitiendo así las palabras de ella.
- ¡Yamato!
- Ah sí, claro, Yamato ahora… ¿Quién me tiró a mí?
- ¡Pero yo todavía no me había terminado de desvestir!
- Se siente… - sonrió todavía más.
Sora revisó de nuevo la lista de presentes, asintiendo. No tenía demasiada relación con los medios por lo que tampoco controlaba quién era quién, ni siquiera por los nombres de las agencias. Tenía únicamente controlados aquellos que sabía que eran exclusivamente del mundo de la moda y nacionales, para todo lo demás, siempre tenía que andar preguntando. Ni siquiera estaba comprobando la lista de nombres, sino el número de gente que iban a tener por ese frente.
- Yo creo que está todo bien – dijo levantando la vista hacia Haru-. Si ya sabes que de esto yo…
- Bueno, pero yo te lo enseño igual y así me das el visto bueno. Yo creo que podemos dejar un par de filas por detrás de la primera y así los dejamos a todos liquidados. ¿Te parece bien? ¿Va a ir Yamato?
- Haru… ¿Yamato dejándome sola estando en la misma zona del país que yo? – se rió antes de asentir-. Sí, sí que viene. Y como el evento es de tarde nos vamos a llevar a la chiquitina que ella se porta de maravilla y seguro que le encanta verlo todo.
- ¿Vais a llevar a Aiko?
- Sí, yo creo que le va a hacer ilusión.
- ¿Tú quieres que alguien mire para los diseños con esa niña sentada con su padre? Oye, si no te gustan no tienes más que decírmelo ¿eh?
Entretenida, bajó la carpeta que ella le había pasado para poder dejarla encima de la mesa, riéndose. Entendía a lo que se refería, y posiblemente ella se fuera a quedar completamente distraída teniendo a Aiko entre la gente, pero ya era hora. Y pocos eventos de ese tipo eran de tarde, así que para disgusto de los abuelos, en aquella ocasión se la iban a llevar con ellos.
- ¿Andrew?
- Pues… Creo que no demasiado lejos de dónde tienes a nuestro rubio favorito.
- Oh – arqueó las cejas-. ¿Ha podido atender al pobre Hideki antes de que termine de volverse loco?
- Sí, ya tuvo una videoconferencia con él hace unas semanas y hoy creo que iba a comentar en persona todo.
- Pobrecillo Andrew…
- ¿Pobrecillo?
- Con los otros cuatro sueltos por ahí… Como lo cacen lo desmoralizan en cinco segundos. Que… hablando de gente que no debería de estar en la JAXA y sí que están hoy – arrugó la nariz sin poderlo evitar mientras que se acomodaba mejor en la silla-, ¿sabes a quién vi hoy por la mañana cuando fui a acompañar a Yamato?
- Con es cara que acabas de poner es complicado no acertar.
- Se nos quedó mirando, pero bueno, hice como que no me daba cuenta de su presencia mientras que me despedía de él en condiciones – su mueca anterior cambió a una sonrisa delatadora-. Que mire todo lo que quiera a ver si se le aclaran de una vez las ideas.
Haru se rio, no pudiendo evitar pensar en que la decisión que había tomado días atrás cuando había llamado a Yamato. Sin duda Sora iba a agradecer no tener que ver la cara de la periodista aquella en el evento. Mejor dejarla disfrutar únicamente de ser al primero al que iba a llevar a Aiko con ella y nada más.
- Pues sí. ¿Qué tal por el evento del otro día?
- Bien, tranquilo. Y la verdad es que menos mal que al final me llevé compañía porque a mitad de todo me empecé a marear. Pero bueno, nada grave que no se arregle con un poco de aire y un punto de apoyo.
- ¿Ves? Si ya te decíamos todos que era tontería que fueras sola.
- Lo sé, lo sé… Pero tampoco quería molestar al pobre Taichi. Y sí, ya sé que no es molestia, pero, con lo poco que está tranquilo en su casa con os suyos me da rabia que tenga que irse a hacerme de niñero.
- Sora, no me hagas darte una colleja… - negó con la cabeza-. Entonces, ¿Todo bien con la lista que te he pasado?
- Que sí, pesada…
Riéndose por fin por la conversación que estaban teniendo, decidió darse por vencida. En el fondo agradecía que todos estuvieran tan pendientes y empeñados en cuidarla a todas horas. Pero también le daba rabia porque también tenían sus propias vidas y no le gustaba que las parasen por culpa de ella. O más bien por las paranoias que tenían por culpa de ella. Se acomodó mejor en la silla, dejando así sus manos apoyadas sobre su vientre.
- Encontrar a Yamato y Mai en la piscina tampoco es nada raro, pero encontrarlos haciendo el idiota… Eso tampoco es la novedad por aquí – dijo Hideki mientras que se quedaba mirando a través de una de las cristaleras.
Por suerte para él había podido ver la escena y no estaba seguro de si quería seguir riéndose de lo mal que se les daba pasar por adultos a esos dos y más cuando se juntaban o prefería renegar de ellos y hacer como que no los conocía. Por mala suerte para él, la segunda de sus opciones no era demasiado válida.
- Así nadie puede decir que aquí os aburrís – dijo Andrew, alzando la mano a modo de saludo junto en el momento en el que el rubio levantaba la cabeza, saludándolo así-. No le había dicho a Sora tampoco que hoy tenía la reunión, así que seguro que lo vemos aparecer con cara de susto dentro de un rato.
- Muchas gracias de nuevo. Me habían dicho que tenías la agenda bastante llena y que se te iba a hacer más complicado no estar del todo pendiente con los asuntos de Los Ángeles.
- Sí, pero para eso tengo gente que trabaja para mí. Esto es sencillo, solo hay que supervisar el proyecto inicial, ajustar todos los detalles y luego ya se puede empezar a delegar en los responsables de producción. Así que no me quita tanto tiempo, sino no habría aceptado – se encogió de hombros.
- De todas formas, muchísimas gracias. Cuando Sora me dijo que no estaba segura de poder ayudarme porque trabajaba en otras materias y no sabía se podía arreglar casi me da un infarto.
- Porque hace un par de años se ha especializado por completo en otro tipo de industria y sus proveedores no son los apropiados. Por eso te dijo eso. Ella trabaja con otros locales y más tradicionales desde hace unos años. Y no creo que el nuevo uniforme de por aquí vaya a tener forma de kimono, que, en cuyo caso, creo que sí que te has equivocado de diseñador.
Hideki se rio a modo de contestación a las palabras de él. No tenía tanto trato con él, pero sí que habían coincidido en alguna que otra ocasión y eso ayudaba. Además, estaba muy agradecido porque le estuviera sacando del problema. Cuando se lo habían colgado a él había estado un buen rato dándose cabezazos para ver cómo podía salir del apuro y, al final, la idea había llegado a su cabeza. Le hizo un gesto a Andrew para que caminara con él, a sabiendas de que no pasaría mucho tiempo antes de que Yamato saliera con cara de susto del vestuario.
- Yamato – la voz de Emily hizo que diera un respingo nada más llegar al pasillo.
- ¿Qué? – contestó casi que se forma automática, girándose hacia ella, todavía confuso por no haberla ni visto.
- Solo te lo voy a decir una vez – sonaba enfadada y se le notaba en la expresión de la cara. Confuso a más no poder, sin ser consciente de haber podido ser acusado de nada, no pudo más que seguir observándola fijamente-. Una cosa es lo que hago con mi vida personal y otra que se mezcle con el trabajo.
- Pues… ¿bien por ti? – no había ayudado a que entendiera mejor nada de lo que estaba pasando.
- Si no sabes lo que pasa puedes decirle de mi parte a quién sí que dónde las dan las toman y que no me voy a quedar tan contenta cuando se me ha cancelado un trabajo por algo que no tiene nada que ver con mi profesión.
Abrió la boca, confuso, no sabiendo demasiado bien todavía de lo que le estaba hablando. Sin embargo, no llegó a decir nada más porque la voz de Hideki reclamó su atención, haciendo que se girase hacia él.
- ¿Pasa algo?
- No… Creo – miró de reojo hacia ella llegando a ver como, sin decir media palabra más, pegaba media vuelta y se iba con paso rápido-. Lo que creo es que me he perdido algo y gordo, pero, como no sé lo que pasa… ¿Qué narices estás haciendo tú aquí?
- Ver tu triunfal caída al agua – habló Hideki primero antes de que Andrew pueda contestar.
- Qué gracioso…
- ¿No te dijo Sora que me pasó lo de los uniformes?
- ¿Uniformes? ¿Qué uniformes?
- Madre mía, Yamato, hoy estás en otro planeta, pero de verdad. Última vez que te trae ella al trabajo… Y sino se lo digo yo directamente. ¿Vienes con nosotros?
- ¿A dónde? – cada vez estaba más perdido con la conversación.
Bueno, antes de que alguien me pegue por aquí, ya sé que no os tengo que contestar siempre, y hoy a estas horas me da perecita, así que... Mejor subiros capi que dejaros sin él. Espero que esteís terminando todos julio lo mejor posible todos.
Un besito de tortuguita todos y muchas gracias por leer ❤❤
