Haru se había asegurado de que todo el personal del estudio acudiera a la sala de reuniones. No tenía intención de ponerse a dar explicaciones de lo que estaba pasando o no, pero se iba a encargar de transmitir las órdenes que Sora había dejado.
- ¿Estamos todos ya? – preguntó antes de comprobarlo de nuevo-. Bien, estos días vamos a tener a Sora un poco fuera del estudio, ¿de acuerdo? Va a venir Andrew conmigo para ayudar… Ya hemos hablado con ella – hizo una pausa para observarlo viendo que se había quedado de brazos cruzados apoyado al fondo de la sala-. Me ha pedido que os diga que no vamos a hacer declaraciones de ningún tipo, ¿de acuerdo? Si alguien pregunta, decís la verdad, que nadie sabe nada…
- Pero si es una estupidez. Son solo amigos, los hemos visto cientos de veces como también lo hemos visto a él – señaló hacia atrás Kaori.
- Lo sé, y eso lo hemos visto todos – asintió-. Pero es lo que hay y ella prefiere que no entremos a defender nada. Creo que prefiere fingir que no va con ella la cosa. Que está por encima de estupideces de ese tipo. Yo sé que os va a costar porque yo soy la primera que va a sufrir para no meterles cuatro gritos para que les quede bien claro que son invenciones, pero si ella ha dicho que no quiere que digamos nada… Mejor no digamos nada, ¿de acuerdo?
A ella era la primera a la que le iba a costar no siendo totalmente clara al primero que le preguntara, pero, ya bastante había provocado con la decisión tomada. Se tendría que morder la lengua muchísimo para no saltar.
- Sobra decir que es todo un malentendido, ¿no? – explicó mirando algo más hacia el resto de compañeros.
- Haru, nos hemos comido toda la historia casi que desde el primer día o al menos desde la última temporada. Creo que ya estamos todos más que acostumbrados a la dinámica de esos tres – contestó una de las fotógrafas-. Es más, conozco al de las fotos… Es un idiota que lleva años vigilándolos pero nunca había llegado a tener más detalles para poder usarlas para algo. Si las que hay de Australia… Seguro que hay alguna en la que sale hasta Kaori y la han recortado.
- ¿Conoces al autor de las fotografías? – fue lo único con lo que se quedó al final.
- Sí, claro, ¿por qué?
Takeru llegó finalmente al estudio, con aire distraído. Hacía un rato que había hablado con su hermano y con Sora y le habían pedido que, ya que iba de visita, le trajera unos papeles que le hacían falta para no andar mareando a Haru. Cuando salió del ascensor, saludó a aquellos con los que se iba encontrando mientras que iba en busca de la ayudante de Sora que seguramente sabría dónde estaban las cosas.
Aquella mañana había sido rara sin duda alguna. Cuando había visto la prensa se había empezado a reír. Mucho. Nada más encontrarse la foto de sus dos cuñados más juntos de la cuenta había empezado a parecerle tan divertido como si fuera una broma. Luego, poco a poco, se había ido dando cuenta de lo que suponía y de lo que le podía suponer a ellos y ya no le había hecho tanta gracia. Ni la más mínima.
- Me manda Sora, me ha pedido que si le puedo llevar unos papeles – dijo a Kaori cuando llegó hasta su mesa.
- Pues... habla con Haru, ella seguro que sabe lo que es mejor que yo. Está en la sala de reuniones, pero pasa igualmente.
Sonrió a modo de agradecimiento echando a andar hacia donde ella le había indicado, llamando a la puerta con los nudillos, asomando la cabeza unos segundos después dándose cuenta de que estaba acompañada.
- Perdón, ¿espero fuera?
- No, no… Este asunto seguro que es de tu interés – dijo haciéndole un gesto para que entrara, viendo que estaba con otro par de trabajadores del estudio y el marido de ella-. Estamos hablando de… la buena prensa que hay en este país.
- Me lo puedo imaginar – asintió, saludando al resto con un gesto de la cabeza-. ¿Sabéis algo nuevo?
- Sí, que gran parte de la cosa está exagerada. Ya no solo que sea información falsa, sino que algunas de las fotos están hasta editadas.
- ¿Editadas? – arqueó una ceja, confuso.
- Bueno, editadas, editadas no… Pero a lo mejor estaban acompañados con más gente en ese momento y se aseguraron de que no se viera a los demás – explicó- Estábamos hablando de ello ahora mismo. Resulta que Naki conoce al que las hizo y ya las había visto. No les había dado importancia porque estaba Koari también en ellas y no se podían usar sin más información que esa.
- ¿Conoces al autor de las fotografías? – giró la cabeza hacia aquella que había indicado Haru-. ¿Te importaría decirme quién es?
- ¿Para qué? – confusa, la fotógrafa se quedó mirando hacia él.
Haru también se quedó observando al rubio. No tenía demasiado claro desde un principio cual podía ser el motivo por el que le preguntaba aquello, ya que, has cierto punto, ¿qué le importaba? Sin embargo, pasados unos segundos, recordó a qué se dedicaba la familia de él.
- ¿Van a hacer algo? – preguntó directamente volviendo a atraer así la atención de él.
- Mi padre estaba que se subía por las paredes hoy por la mañana y creo que le da exactamente igual lo que digan o dejen de decir mi hermano y mi cuñada… Y yo le doy la razón. Así que un poco de ayuda no creo que le venga mal, sobretodo para los pobres trabajadores que estén bajo su mando porque debe de llevar toda la mañana gritándoles para que le traigan información. No está buscando a quién sacó las fotografías, no va por ahí la cosa.
No continuó hablando, no estando seguro de si debería de entrar en detalles en aquel momento con todos los que estaban presentes. Sin embargo, tampoco le hizo falta, ya que no tardó en sentir como ella se le quedaba mirando, habiendo entendido exactamente lo que pasaba antes de asentir.
- Naki, díselo. No te preocupes por el fotógrafo, no le va a causar ningún problema…
Natsuko escuchó la explicación que había terminado de darle aquel que un día había sido su marido sobre lo que estaba pasando. De repente, todo parecía tener sentido y encajar. Le había parecido muy extraño cuando de repente, sin venir a cuento, la noticia había aparecido en la prensa. Ella también había visto a su nuera y a Taichi en multitud de ocasiones y sabía la clase de relación que tenían. De manera que no entendía el por qué de repente salía todo aquello solo porque al último desfile no hubiera llegado a la vez que Yamato. Quizás fuera porque ella sabía que ellos dos no podían estar mejor y que si las cosas habían ocurrido así era porque su hijo había llegado con Aiko y no querían exponerla. Ahora sabiendo lo que le acababa de explicar Hiroaki, no podía evitar ver las cosas de otra forma.
- Con… el mal carácter que ha tenido nuestro hijo toda su vida de verdad que no me puedo explicar cómo no ha arreglado todo este problema en cuestión de días… - acabó por decir.
- Lo sé, yo también estaba extrañado. Pero yo creo que se le escapó de las manos – se encogió de hombros-. Tardó en darse cuenta bastante tiempo y eso es lo que puede haber malinterpretado ella. Cuando – alzó las manos para hacer un gesto de comillas – estuvieron juntos – cruzó los brazos – debió de conocer el carácter más encantador de él y ahora que no lo puede tener Sora más domesticado y Aiko más babándose encima todo el día, supongo que habrá querido ver lo que no hay.
Aquella vez no se rio como hubiera hecho en otra ocasión por las palabras de él, asintiendo. Seguramente aquello fuera lo que había pasado. Yamato había dado un cambio demasiado radical desde que había vuelto a casa y quizás hubiera confundido a la periodista. Quizás hubiera entendido que él estaba siendo más amable con ella porque el interés era mutuo. Y, quizás había ido contra Sora porque algo más que ellos no sabían podía haber pasado y quizás la pelirroja hubiera acabado metiéndose para poner las cosas más claras. Chasqueó la lengua.
- ¿Y ellos dos han tenido problemas por todo esto?
- Claro que no. Nada que un buen tirón de orejas para que dejara de darse cabezazos por las esquinas no arregle – admitió-. Y si hubieran tenido problemas serios supongo que yo lo sabría.
- Sí, sin duda. Si no lo sabes tú es que no ha pasado. Yamato confía a ciegas en ti. Más que en nadie. Tampoco es que le falten motivos… - aprovechó para decir aquello y posar su mano sobre la de él, intentando que relajara algo más su mal humor de esa forma.
- Bueno, estamos bastante empatados en eso, no te vayas a pensar – bajó la vista hacia ella-. Supongo que son los dos adultos para poder sacarse las castañas del fuego pero…
- Pero no lo puedes evitar – sonrió.
- No. Lo siento, pero no. Después de todo el bien que le ha hecho a Yamato volver a tener a Sora y a Taichi en su vida, me hierve la sangre de leer que los estén usando de esta forma. Y más con ella embarazada otra vez. Y me da igual que me digan que no me meta… Como encuentre el más mínimo resquicio con el que pillarla lo voy a hacer y hasta que no tengamos una disculpa pública no me pienso quedar de brazos cruzados.
- ¿Tú crees que será posible?
- No llevo tantos años matándome en el trabajo para no tener medios para poder hacer algo así. No pienso dejar que se quede tan tranquila después de perjudicarlos a ellos.
La mujer no pudo más que ponerse en pie para acercarse hasta él, queriendo así reclamar su atención para que se relajara y que no volviera a encenderse. Estaba totalmente de acuerdo con cada palabra que decía, pero no ganaba nada poniéndose así. Ella también pensaba que tanto la esposa como el mejor amigo de su hijo eran dos de las presencias que mejor le habían sentado. Y aunque no fuera así, sabiendo que era una calumnia, sabía que estaría igual de enfadado. Se acercó, posando las manos en sus brazos.
- Cálmate un poco, ¿de acuerdo? Cuando sepas algo te dejo desquitarte todo lo quieras – esperó a tener así su atención-. ¿Has hablado con Takeru?
- No, la verdad es que no he sabido de él todavía. Supongo que tendrá también lo suyo en casa con Hikari. No creo que a Taichi le haya sentado demasiado bien verse salpicado por todo esto. Pero también se supone que sabe de derecho internacional, así que no creo que le cueste demasiado ver si puede hacer algo.
Asintió. Cuando había llegado se lo había encontrado mucho más furioso y ahora parecía que ya se había tranquilizado algo más al hablar más del tema. Aquella mañana ella también había cancelado sus planes para todo el día y había ido a buscarlo. No quería agobiar tampoco a su hijo y a su nuera y conociéndolo como lo conocía, sabía más que de sobra que iba a estar subiéndose por las paredes.
- Haz lo que creas conveniente y si necesitas que te ayude en algo solo tienes que decirlo, ¿de acuerdo?
- Lo sé – volvió a bajar la vista hacia ella, relajándose ante su contacto y aprovechando el momento para adelantarse algo más y así poder dejar un beso en su frente.
Un carraspeo lo devolvió a la realidad, haciendo que se quedara mirando hacia la puerta. En ella estaba uno de aquellos a los que había estado gritando en la reunión y parecía que venía con algunos papeles en la mano.
- Takeru Takaishi está en recepción…
- Lo hemos invocado...
Os voy a subir capi ahora porque sé que mañana cuando llegue del trabajo me va a apetecer -2000 el hacer nada y así ya me lo tengo quitado del medio y no creo que os quejéis porque os lo suba primero.
Nadaoriginal: tampoco ha sido poco tiempo. De hecho, el otro día estuve echando cuentas y hace más o menos cosa de 7 años que lleva toda esta trama rodando por ahí, que no es precisamente poco jajajaja Pero bueno, sí la verdad es que ella es bastante pasota para todo. Quizás la abríamos visto más preocupada o en modo vengativo si en vez de atacarla a ella hubieran atacado a otro, entonces habría salido era parte de Sora que todos conocemos de superprotectora. Pero, cuando la atacan a ella con cosas de este tipo simplemente prefiere pasar. Y Yamato ya sabemos que no es que pase, sino que sabe dónde tiene que estar y haciendo el qué. Han encontrado sus lugares exactos para el momento exacto. Ya les hace el resto de la familia el trabajo sucio... Que ahora ha aparecido el periodista de la familia que faltaba.
¡Un besito de tortuguita!
ElenaAA23: No sé de qué me hablas, vecina. De verdad que no tengo ni la más remota idea... Voy a ver si entre tu presidente y el mío terminan de poner algún muro o algo entre las dos comunidades y así tengo más tiempo para esconderme. Aunque ahora mismo llevo cosa de una hora para contestaros porque estoy por irme a Madrid a arrancarle los pelos a los retrasados de cierta manifestación... A este paso, vais a empezar a ver que cuando cabreo a Mai en la historia solo estáis viendo mi cara de mala leche, aaains jajaja
¿Desde la boda de Taichi? Je, desde que volvió a Tokio y se encontró con Sora por ahí que tuvo que salir él corriendo porque le entró el pánico. Que ese pobre ya ahí yo creo que ni queriendo. Aunque hubiera sigo gracioso que le hubiera devuelto a la pelirroja las gracias de aquella época con Andrew a ver qué tal le sentaba si de repente llegaba un día acompañado aunque fuera de Mai jajajaja
Jou y Aiko hacen las funciones de calmar a Yamato, cada uno a su manera. Y yo la verdad siempre he tenido a Jou como uno de mis favoritos. Más allá de sus miedos de crío y de toda la presión que siempre tenía encima, no sé, me gustaba su carácter y su dinámica con los demás. No se me ocurría acusarle de haberle robado a la pelirroja a nadie cofcofcofcofcofcof
Y lo de que mantenga a Sora lejos del asunto ya es parte de esa burbuja en la que les gusta tenerla metida por el tema del embarazo. Yo la verdad es que como no sé hasta qué punto puede ser de verdad peligroso un cabreo en condiciones por parte de ella, prefiero no indagarlo, que le he puesto por escrito a mi secretaria personal que juro no volver a meterme por ese frente. Así que mira, mejor mantenerla un poco más al margen y si eso dejarla usando a Aiko de peluche y las dos comiendo galletas o algo por el estilo entre medias. Que tampoco es tonta y se debe de oler lo que se estaría cociendo, pero también se le da muy bien hacerse la tonta.
¡Un bico graandote grandote vecina!
