Mai se terminó de cambiar de ropa, dejando las cosas en su taquilla. Aquella mañana iba a aprovechar para despejar primero la cabeza dando unos largos porque seguía del mismo mal humor que el día anterior ya que no había tenido oportunidad de desquitarse. Y estaba segura de que al próximo monólogo que le diera al pobre Arata sobre le tema probablemente se fuera a dormir con las niñas.

No había tenido oportunidad de saber cómo habían quedado las cosas y aunque Yamato le había contestado a sus mensajes, tampoco era algo que quería hablar así. Y él tampoco había aparecido por allí todavía como para poder interrogarlo. Cerró la taquilla con una ligera mueca antes de chasquear la lengua y salir del vestuario.

- ¿Hoy también muerdes? – saludó Takao casi que chocando con ella cuando salía.

- Si me tocas un poco las narices sí – giró la cabeza, observándolo-. ¿Dónde te has dejado a la otra parte de la pareja?

- Ha pillado atasco. ¿Y tú a la tuya?

- Pues… espero que o de camino en casa sin nada mejor qué hacer que ponerse histérico él solo porque le haya dado alguna nausea…

Un portazo llamó la atención de ambos, provocando que girasen la cabeza buscando el origen del ruido. Venía del pasillo al que daban los ventanales y aquella que había dado el portazo no era otra más que Emily.

- ¿Se puede saber qué está haciendo esa asquerosa aquí? – saltó automáticamente la piloto.

- Pues… no tengo ni idea, pero no tiene pinta de estar de muy buen humor.

- Te he dicho que quiero una explicación de por qué he tenido una reunión hoy por la mañana a horas a las que prefiero estar durmiendo con el general ese – el director del medio para el que trabajaba Emily reclamó su atención.

- Pues mira, no lo sé. O bueno, sí que lo sé – pegó media vuelta, encarándolo-. Han pillado a la mujercita de uno de los del equipo con otro, ha salido en la prensa y me acusan a mí de haber sido la responsable.

- Mira, no creo que precisamente haya tenido que venir yo a hablar con uno de los peces gordos por nada. Si no lo has escrito, algo habrás tenido que ver. No estamos en casa, aquí son de otra forma y parece ser que has cabreado a quien no tenías que cabrear. A mí me da exactamente igual, pero que quede bien claro que nuestro medio no tiene nada que ver con el asunto.

- Pero que yo no he escrito nada, te estoy diciendo que si me acusan es porque…

- Me da exactamente igual. Tienes ya una edad para estas pataletas. Vete al hotel, recoge tus cosas y te quiero mañana en Londres a primera hora. ¿Queda claro?

- ¿Qué?

- Ya me has oído – cruzó los brazos-. Me da igual que hayas hecho algo o no. No quiero problemas. Terminas el trabajo desde la sede… No quedará tanto.

- Te he dicho que yo no…

- Emily. Se acabó la discusión. Si te quedas, te quedas por tu cuenta y de unas vacaciones más largas de la cuenta. Así que te dejo elegir. Y no me hagas el ponerme a investigar si de verdad tienes algo que ver o no. Y esperemos que no lo tengas y no me entere de lo contrario que acabo de tener que dar la cara por ti. Y ahora, haz el favor de quitarte de mi vista de una vez.

No le dio tiempo a contestar, esquivándola y acelerando el paso para perderla de vista, dejándola con la palabra en la boca. Emily no llegó a llamarlo, siguiéndolo con la mirada mientras que intentaba procesar lo que acababa de pasar. Sin duda, no había pasado la mejor de las noches, había estado de bastante malhumor. Pero, ahora había empeorado notablemente.

- ¿Sabes? – dijo Mai con la mejor de sus sonrisas, asegurándose de hablar lo suficientemente alto con Takao para quela oyera la periodista-. Es le pasa por zorra.

- ¿La han echado?

- Eso espero. A ver, eso te pasa si en vez de hacer tu trabajo te comportas como una mocosa de quince años y te arrastras detrás de alguien que pasa de ti. Un poco de orgullo, que es que eso ya es da pena… Y ahora, para encima, de una patada a casa por meterse con lo que no debía.

Estaba alzando el tono, quería que la escuchara sin duda. No le había parecido bien el comportamiento de ella desde que había llegado, pero cuando había intentado poner a Yamato en su contra porque lo estaba avisando de lo que pasaba, la había sentenciado. Ahora, la tenía todavía mucho más sentenciada.

- ¿Qué te pasa? – preguntó ahora dándose cuenta de que los estaba mirando-. ¿Te vas de vuelta a casa por inútil y sin que nadie te baje el calentón?

- Métete en lo tuyo – le soltó lo más seca que pudo.

- Lo haría, pero es que tú me metiste con tus niñerías. Y aparte, no me da la gana. ¿Te has quedado contenta con el artículo? – se acercó hacia la puerta que comunicaba la zona de la piscina con el pasillo, dejando a Takao atrás.

- No tienes ni una sola prueba de que haya sido yo.

- Ni la necesito. No se me ocurre qué otra niñata mental que haya sido capaz de hacer para llamar la atención. ¿Qué? ¿Yamato no ha llegado todavía porque lo dejaste agotado anoche ahora que ha dejado a su esposa para irse contigo? Porque si después de la que has liado no lo has conseguido ya me iría dando vergüenza.

Normalmente no era así, pero, sin duda, la periodista aquella le había tocado las narices. En el momento en el que se había empezado a hacer la víctima e irle a los demás con el cuento de que era ella la que estaba malmetiendo con todo. Haberse despertado el día anterior y encontrarse las noticias solo había sido la gota que colmaba el vaso.

- Mai… - Takao se adelantó, volviendo a colocarse a su lado, reclamando su atención para distraerla.

- Déjame – lo cortó con un gesto-. ¿He dicho algo que no sea verdad? ¿No contestas?

- ¿Debería? Hasta ahora no has dicho nada de lo que tengas pruebas tan siquiera. ¿Qué se supone que he hecho según tú?

- Oh venga, ten narices tan siquiera de admitirlo. Es más que evidente. ¿Tú sabes la de años que esos dos llevan así como para que curiosamente contigo aquí alguien publique algo sobre ellos?

- A lo mejor han llamado la atención de alguien más. Si ella no tiene cuidado cuando se arrejunta de más con quien no debe en público y la pillan ¿qué tiene tú que venir a echarme en cara a mí? Métete donde te llaman, porque no creo que esto vaya contigo de ninguna manera.

- Seguramente no, pero a mí no me acaban de poner de patitas en la calle.

- No me han puesto de patitas en la calle.

- ¿Segura? No sonaba a eso. Sonaba a que te han pillado aprovechándote de la situación y que ahora te mandan de una patada en el culo a casa. Tú tranquila, que seguro que tampoco vuelves a trabajar en la prensa relacionada de la moda en este país.

- Te he dicho que no tienes ninguna prueba de que yo haya tenido nada que ver…

- Tampoco la necesito, como tú tampoco la has necesitado para inventarte cosas que no son.

- ¿Inventarme? ¿El qué? ¿No tienes ojos en la cara?

- ¿Tanto te resquema que Yamato siga pasando de ti o qué? – dejó ir una leve sonrisa-. Puede que él no te diga nada, ni mucho menos ella, que es mil veces más educada que tú. Pero mira, es que no te has podido equivocar más… Si es que no sé ni por qué pierdo mi tiempo contigo… - estuvo a punto de girarse para irse por fin, volviendo a encararla segundos más tarde-. Que tengas buen viaje, que vas a tener tiempo más que de sobra para pensarte bien las cosas y en si de verdad te ha merecido la pena.

Tenía unas cuantas cosas más que gritarle, pero eso sería darle el gusto. No quería entrar en detalles delante de ella de lo que de verdad significaba aquello en Jabón, en cómo podía afectar negativamente a Sora, porque era una información que no era de su interés. De manera que con eso se conformaba.

- Sí, lo haré. A lo mejor tengo que dedicar algo más de tiempo a escribir de materias más interesantes. Tienes razón, ya no trabajo para la JAXA, no tengo que guardar confidencialidad de ningún tipo. Seguro que a algunos cuantos les hace gracia enterarse de la gran profesionalidad de algunas que ni siquiera se enteran de que están embarazadas y ponen en riesgo toda una misión.

Mai se quedó helada con esas palabras, posiblemente más por la sorpresa de poder llegar a escucharlas que por cualquier otra cosa. Eso sí que era un tema delicado que dudaba que hubiera podido oírlo en cualquier parte con facilidad. No era algo de lo que se hablara porque no había traído realmente problemas y era algo que había quedado archivado.

- ¿Qué has dicho? – saltó Takao-. ¿De qué vas? Es que… ¿tú de qué vas? Lo que ha hecho Mai, con o sin embarazo, es mucho más de lo que una mocosa como tú iba a poder hacer en toda su vida. Mira… haz el favor de largarte de aquí o te voy a acabar echando yo por las malas. Y que sepas que si yo fuera tú no volviera a decir eso en voz alta.

- ¿No me digas?

- ¿Tú te has escuchado? ¿Sabes lo que es un acuerdo de confidencialidad? ¿Tienes idea de lo que es eso o estabas mirando para Yamato cuando os lo explicaron? Pero… Es que vergüenza debería darte seguir rebajándote así. Vete ahora que todavía puedes irte con algo de…

No tuvo tiempo a continuar hablando porque Mai salió por fin de su estado de sorpresa que no la dejaba reaccionar, adelantándose para irse a por la periodista porque, en aquel momento, pensaba hacer exactamente lo que le había dicho a Hideki que iba a hacer. De aquella pensaba fregar el suelo de la JAXA con ella.

- Mai… Mai…


Yamato llegó con paso distraído al despacho de Hideki. Como había acabado consiguiendo tener algo de tiempo de sobra antes de empezar a revisar los documentos para saludarlo y agradecer el gesto que había tenido el día anterior. Llamó con los nudillos a la puerta, asomando la cabeza cuando le indicó que podía pasar.

- Hola – saludó arrimando la puerta tras él.

- Yamato – sorprendido de verlo allí, dejó a un lado el papel que había estado revisando-. Pensé que hoy ibas a llegar más tarde.

- En casa está todo perfectamente y he encontrado niñero. Justo con el que se supone que me están siendo infiel, pero mientras que vigile un rato que todo esté bien yo ya no me quejo – se atrevió a bromear con el tema para que viera que las cosas no estaban tan mal como cabría pensar-. Se lo ha tomado todo lo bien que ha podido… Así que estamos bien, tranquilo. Y… Me gustaría, si no tienes otra cosa mejor que hacer, que invitaros a Shiori y a ti a cenar para agradecértelo.

- Acepto encantado, pero no tienes que agradecerme absolutamente nada – y él sí que sabía de lo que hablaba-. Mira… Esto no es un patio de instituto para tener que aguantar pataletas de nadie porque no se le hace caso y yo estoy harto de todo también.

- Lo siento.

- No, no te disculpes tú. La culpa la tiene otra que los dos nos… - cortó sus palabras cuando vio que la puerta se habría de golpe -. ¿No sabes llamar Katsu?

- Venid, venid conmigo a la piscina que a no sé qué le habrá dicho la periodista a Mai pero se está liando muy gorda.

Yamato cruzó una mirada con Hideki, habiendo arqueado sus cejas lo más que pudo antes de salir del despacho con paso rápido.


Lo más gracioso es que tengo un par de agendas encima de la mesa y hoy mismo estaba apuntando cosas en ellas y acabo de descubrir que es sábado y que por lo tanto os tocaba capítulo. Mis neuronas de verdad que no sobreviven a 2020.

Nadaoriginal: jajaja contando que es la palabra que más debe de haber salido de la boca del entorno de Aiko para hacer referencia a la periodista no sería extraño que apareciera Aiko como un lorito repitiendo la palabra en bucle y su señora madre a collejas con ellos. Que además seguro que la nena no entendería nada porque ella lo que conoce por zorra tiene orejitas, rabito y es bastante esponjoso.

Y ahora parece que alguien se ha cabreado... ¿Quién será? Pues alguien que debe de tener ganas de hacer lo que ha hecho desde hace una temporada y se ha quedado muy a gusto. Porque además... ¡sorpesa! ¿De qué se ha enterado la periodista ahora? Ver veremos qué pasa ahora con el lío que se acaba de montar... Espero que tengas un muy buen fin de semana. ¡Un besito de tortuguita!

ElenaAA23: bueno, voy a aprovechar para ponerte por aquí que mira, ya que el otro día ya te enteraste de que realmente la periodista de las narices no había hecho nada como para que Yamato se preocupara seriamente... Ahora SÍ que ha hecho algo. Ha ido con sus santas narices a amenazar a Mai. Amenazar a Mai. Debe ser que todavía no el había quedado claro con quien se metía, pero algo me dice que se va a tragar sus palabras.

Creo que ya sabemos por quién apostamos todos, ¿no?

Sobre lo de que se te viene una temporada complicada de leer en el tema de Sora y Taichi... Yo te prometo que aunque vas a querer venir a lincharme todo tiene su premio. Y ya no te digo más, porque ya sabes de lo que te hablo (Espero), así que vete preparando. Al igual que también te digo que vamos a tener a Koemi mucho más activa por aquí esta temporada y que creo que eso siempre es bueno porque alguien tiene que pensar de toda esa tropa. Yamato el pobre bastante tiene con intentar sobrevivir a una mañana de trabajo, que algo me dice que se le presenta muy movida.

¡Un bico grandote vecina! Y dadle las gracias a la vecina, que si no me recuerda en qué día vivo no os habría subido el capi...