- Si te digo la verdad, estoy por mirar a ver si hay forma de que alguien le suba el sueldo… - murmuró Hideki por lo bajo cuando por fin llegó con Yamato y Katsu hasta donde estaba el jaleo.

Mai no había podido dejar pasar las últimas palabras de la periodista y se había lanzado a por ella, habiendo acabado cayendo hacia la parte de la piscina en la que se podía hacer pie arrastrándola con ella. Los que la conocían sabían más que de sobra que a nadie deberia de extrañarle que las cosas hubieran acabado así.

- Y de paso yo que tú hablaría con los cargos más altos a ver qué sabe y qué nos sabe la periodista – soltó Takao cuando se colocó a su lado.

- ¿Por qué? – confuso, el general lo miró unos segundos.

- Porque sabe lo del problema que tuvimos hace un año y algo cuando se mareó pilotando, por eso se ha puerto así Mai…

Hideki arqueó una ceja, sorprendido. No estaba tan siquiera seguro de que aquella información estuviera escrita en alguna parte. Conocía a los peces gordos de por allí y como al final no habían tenido nada que lamentar, seguramente nadie habría dejado constancia de todo aquello de manera oficial después de que hubieran dado carpetazo al asunto.

- Mai – habló Yamato levantando la voz tras haberse acercado hasta donde estaban, evitando que tras sacar la cabeza del agua volviera a ir a por la periodista-. Venga, no merece la pena – le tendió la mano para ayudarla a salir del agua-. Mai…

Levantó la vista hacia él, dándose cuenta de que era el rubio la que estaba llamándola y que traía con él su albornoz cogió aire, lanzándole una mirada desdeñosa a Emily aceptando su ayuda, notando el tirón que le daba para facilitarle las cosas.

- ¿Vas a contarme qué ha pasado? – le preguntó una vez que la tuvo a su lado.

- Llevo meses queriendo hacer eso – protestó mientras que se ponía la prenda-. No me digas que…

- No, no te voy a decir nada – negó con la cabeza-. ¿Estás bien?

- ¿Yo? Mejor que nadie, y sino pregúntaselo a su nariz… - gruñó, escuchando como él se reía por lo bajo mientras que la ayudaba a sacar el pelo de la parte de atrás de la prenda.

Por el rabillo del ojo vio cómo Hideki se acercaba, esquivándolos en el último momento, yendo hacia donde estaba la otra mujer, sin ayudarla, ya que ella ya había salido por la escalera del otro lado.

- Acompáñame, por favor… - le pidió-. Será mejor que no te quedes por aquí…

- ¿En serio? Mira Hideki como te vayas a poner ahora en modo encantador porque es lo que tu cabeza… - empezó Mai.

- Déjalo – le dijo Katsu llegando a su lado-. No va por ahí la cosa… ¿Estás bien?

- ¿Yo?

- Qué preguntas tengo… - negó con la cabeza.

Yamato giró la cabeza hacia dando los otros dos, observándolos unos segundos, dándose cuenta del gesto que tenía Hideki, el cual, por desgracia, le había visto alguna vez cuando no le tenía tanta confianza y sabía que la había liado. Eso lo confundió, pero, si quería estar todo lo cabreado que quisiera con la periodista, él solo iba a animarlo más.

- ¿Qué narices ha pasado? – acabó por preguntarle cuando los otros dos se perdieron de vista.

- La retrasada esa que vino a amenazarme con que cuidado con lo que decía que se había enterado de que en el último viaje casi tenemos un accidente por mi culpa – soltó todavía con el enfado notable en la voz-. ¿Te parece normal? ¿Cómo narices sabe eso?

- Mira, te lo digo como el peor parado de los tres – habló Takao, quien al final había tenido una rotura en el brazo por haberse movido cuando no debía-, como te vuelva a ver repetir que fue culpa tuya el que te tira a la piscina soy yo.

- Míralo, si sabe protestar y todo – dijo Katsu divertido al ver cómo saltaba.

- Bueno… Porque no lo visteis ponérsele serio a él primero a la asquerosa esa… - giró la cabeza hacia él con una leve sonrisa de agradecimiento-. Mira Yamato, como no le pongas tú las cosas claras de una vez…

- Ya lo hice – contestó encogiéndose de hombros-. Anoche – añadió al ver que saltaba de nuevo-. Digamos que está cabreada conmigo ya de base…

- ¿Hablaste con ella ayer? – confusa, se quedó mirándolo.

- Anda… Vete a cambiarte y luego te lo cuento bien. Te esperamos a la salida del vestuario, ¿de acuerdo?

Cruzó una mirada con él, acabando por ceder y aprovechar el momento para coger aire y soltarlo lentamente antes de echar a andar hacia dónde él le había dicho. Se daba por entrenada aquella mañana. Sin duda, se había quedado más que a gusto por fin.


Hideki cerró la puerta de su despacho después de que la periodista pasara.

- Siéntate si quieres, da igual que estés mojada, luego le diré a alguien del personal si hay algo que te puedan dejar.

- No gracias – dijo, quedándose en pie, todavía con un mano sobre la nariz sujetando así el pañuelo que le habían dejado para que dejara de sangrar.

- Como quieras, pero al menos deja que llame a alguien de enfermería para que te ayude con eso – esperó a que asintiera antes de acercarse al teléfono para hacer exactamente lo que había dicho.

No había querido tener que hablar directamente con ella tras las medidas que había tomado aquella mañana, pero no le había gustado nada lo que le habían dicho. Y, evidentemente que no iba a poner en duda la palabra de nadie de los que un día habían sido su equipo. Además, estaba el hecho de que ya había visto la manera de funcionar que tenía aquella que tenía delante de él y no le gustaba. No le gustaba ni un pelo lo que había visto que había pasado con Yamato simplemente porque no le hacía caso.

- Ahora vendrán – dijo-. ¿Puedo preguntar que ha pasado y darte el beneficio de la duda? – no obtuvo respuesta, consiguiendo que asintiera-. He sido yo el que ha llamado a tu jefe para que tome medidas en el asunto porque no me gusta que haya problemas aquí. Y, ahora me ha llegado la información de que andas amenazando a mi personal con… ¿qué exactamente? – silencio de nuevo-. ¿No dices nada? Mira… Prometo no tomar ningún tipo de medida, solo quiero dejar las cosas claras y en paz.

- ¿Qué quieres que te diga si parece que ya te lo han contado? – contestó por fin.

- Quiero que me cuentes tu versión también. Te lo he dicho, quiero darte el beneficio de la duda.

- Lo que ha pasado con Mai es algo personal.

- Sí, totalmente de acuerdo. Pero parece ser que ella ha saltado por tú la has amenazado con informaciones que implican a estar organización y eso es lo que a mí me importa. No voy a defenderla a ella, primero porque creo que sabe hacerlo muy bien sola y segundo porque no me pagan para hacerles le niñero – aunque aquello mejor no lo decía delante de quienes los conocieran mejor, porque no iba a colar por muy serio que se pusiera como en aquel momento-. Según me han dicho has amenazado con un tema que afectaría a la JAXA, y, por si no te acuerdas, en los papeles que firmaste cuando empezamos a trabajar hace ya diez años, pone claramente que se prohíbe cualquier tipo de mención a nada de lo que aquí ocurra salvo lo autorizado para el documental. Tengo aquí una copia – señaló con la cabeza hacia su mesa – por si se te ha olvidado. Te lo estoy recordando amablemente sin que nadie más que nosotros dos tenga que saber el tema.

- No he dicho nada que no sea evidente, ¿no? Con saber la edad que tienen sus crías y hacer cuentas es muy sencillo saber que la mandasteis a flotar. Soy periodista, no nos pagan solo por meternos a las redes sociales y copiar información de ella.

- ¿Tienes pruebas de algo?

- ¿Podría tenerlas?

- Por tu bien espero que no – no se molestó en fingir que no era cierto, como bien decía ella, era simplemente hacer los cálculos, pero estaba claro que ella sabía algo más-. Te propongo acabar las cosas bien. Vuelve a Londres, termina el proyecto desde allí como te han dicho y ya está. Todos contentos, y tú más.

- ¿Yo más?

- No seas idiota, Emily. No rompas un contrato de confidencialidad. Haz las cosas bien y no tendrás ningún problema por parte nuestra. Es un trato, yo mismo me encargaré de ello. Te dejo que lo pienses, pero, por tu propio bien, me iría sin montar escándalo y sin dar problemas, aquí, se valora mucho que nadie se meta donde no lo llaman – se acercó a la puerta al escuchar cómo llamaban a ella, abriendo entonces y dejando entrar al personal de enfermería -. Hazme caso y piensa en ello. Mirad a ver si luego le podéis conseguir algo de ropa seca para que no se vaya así – les dijo a los recién llegados-. Tengo una reunión, puedes quedarte aquí el tiempo que necesites.

No le dio tiempo a contestar, limitándose a salir de allí. Era mentira, y si tuviera una reunión tampoco iría. Quería acercarse a ver cómo estaban los otros, porque algo le decía que quería saber exactamente lo que había pasado y prefería escucharlo de la boca de la propia Mai. Esperaba haber sido lo suficientemente claro con la periodista para no tener que saber más de ella.


- Pero… ¿cómo que fuiste ayer a hablar con ella? – dijo Mai mientras que aceptaba la taza de infusión que Yamato le tendía, viendo que le posaba un plato en la mesa con algo para picotear mientras que estaban allí-. Gracias.

- Ni me las des – hizo lo mismo con lo de los otros dos presentes, habiendo sido él quien se había ofrecido a invitarlos, tomando asiento finalmente antes de contestar-. Ayer la fui a buscar al hotel y la verdad es que probablemente ya la ha dejado yo calentita.

- Espero que no como a ella le hubiera gustado – dijo Katsu.

- Anda… Cállate, que no es el momento – le contestó la piloto, soplando su taza, quedándose a la espera de que el rubio siguiente hablando.

- La verdad es que quizás le dije más de lo que debería porque a ella no le interesa que el embarazo de Sora sea delicado… Pero mira, ya estaba harto. Creo que por fin le ha quedado claro que se ponga como se ponga lo único que quiero con ella es perderla de vista.

- Pero… ¿discutiste con ella?

- Bueno, yo no lo llamaría así – se encogió de hombros-. Tampoco le di demasiado tiempo a abrir la boca a ella cuando por fin arranqué. Creo que le sentó un poco mal que le dijera a la cara que solo la usé para matar el estrés antes del viaje. Aunque yo creía que lo tenía bastante claro, la verdad. Le venía bien saber que fue la primera que pasó que se puso a tiro que me entró por el ojo…

- Qué asco dabas… - dijo Mai haciendo una mueca antes de dar un mordisco a la comida que él le había traído-. Menos mal que ya te han reformado… Pero bueno, está bien que le hayas dejado claro eso. ¿Algo más?

- ¿Cómo qué?

- Como que llevas veinte años detrás de la misma – sonrió, divertida después de tragar.

- Sí, eso también. Creo que es bastante posible que no me vuelva a mirar a la cara. Y la verdad que lo agradezco.

- ¿Y Sora cómo lo lleva? – preguntó Katsu.

- Bien, la verdad es que ayer estaba disgustada, pero las hormonas tienen bastante que ver yo creo. Hoy... Hoy parecía estar mejor. Están acostumbrados a ese tipo de comentarios sobre ellos, creo que era algo que veían hasta venir.

Sonaba extraño, pero era lo que había. Ellos tres habían visto a Taichi y Sora juntos en muchos momentos y esperaba que entendieran de lo que hablaba. La última vez que habían estado en Tanegashima habían pasado unas cuantas tardes todos y aquello debería de servirles como explicación.

- También os digo que si me la cruzo ayer por la sede el que la tira a la piscina soy yo – admitió finalmente.


No es que haya decidido teneros algo más de piedad, pero como mañana sé que voy a andar de un lado para otro ya desde temprano y que cuando llegue a casa me va a dar pereza... Hoy tenéis capítulo también que no creo que os ofenda mucho.

Nadaoriginal: por suerte parece que nadie ha tenido que ir a separar a nadie de nadie. Como mucho a pescar a Mai antes de que se volviera a calentar más de la cuenta. Si analizamos fríamente, toda la situación siempre se ha basado en la periodista tocándole las narices a ella, quien además, estaba bastante enfadada con que le acosara a la maravilla rubia ahora que ya lo tenían bien domesticado. Así que era solo cuestión de días que acabara explotando...

Ahora con lo que nadie debía de contar era con que Hideki se hubiera ido calentando cada vez más y más hasta acabar zanjando él mismo el asunto, que con sus niños no se mete nadie. Que bastante les ha costado no matarse entre ellos como para que ahora venga alguien a tocarle las narices a alguno de ellos. Y menos a Mai.

¡Un besito de tortuguita!

ElenaAA23: exacto, para que Takao haya sido el primero en abrir la boca y, tal y como hemos podido verlo en este capítulo, parece que no va a ser el único. Que a Mai ni toserla dentro de las paredes de la JAXA y pobre de aquel que se le ocurra hacerlo delante de los demás. No es que necesite que nadie la defienda, ya lo hemos visto y no creo que a nadie le sorprenda saber que ella se las arregla muy bien sola, peeeero... Pobre del que tosa a la piloto loca de la JAXA.

El para tu casa Bitch que dices tú creo que ahora mismo le ha llegado de parte de Hideki, que el hombre, sin perder las formas ha sabido también decirle un par de cosas a la pelandrusca esa. Que él tampoco va a tolerar tanta tonteria. Ni que nadie meta las narices dónde no lo han llamado, ni que se metan con sus niños, ni absolutamente nada de lo que está pasando. Que una cosa es acosar a Yamato y otra jugar con los trapos sucios de la JAXA. Y ahí tiene toda la excusa del mundo para encargarse él del asunto. Creo que esto responde a lo de estar deseando el leerlo en acción con la periodistilla, ¿no?

Y sí, probablemente hayan estado animando jajaja Que además a ver quién es el listo que se mete que luego les atiza Mai y los deja más tontos de lo que ya estaban. Quita quita. Que además no creo que nadie tenga interés en defender a Emily o que vaya a hacer falta que alguien ayude a la piloto a defenderse. Ya ha dejado claro que ella se las arregla muy bien solita.

¡Un bico grandote vecina! Y pónteme buena ¿Eh?