- A ver, ¿se puede saber qué te pasaba con tanta urgencia como para que tuviéramos que venir los dos a las carreras? – preguntó Haru asomándose por la puerta del despacho de Sora-. Uy, ¿qué haces tú aquí?
- Hola Haru, yo también me alegro de verte. Sí, yo también creo que te han salido un par de canas por ahí – Yamato le acercó la mano al pelo cuando pasó cerca de él, sin llegar a poder tocarla al espantarlo como si fuera una mosca.
Andrew que entraba junto a ella prefirió pasar de largo y no mostrar demasiada reacción por prevenir futuros ataques hacia él, más bien se quedó mirando hacia Sora, la cual estaba sentada en su mesa observando la escena.
- ¿Te has tenido que traer refuerzos? – fue su saludo hacia ella-. Te prometo que hoy estoy de mejor humor…
- ¿Sabes que Yamato pone en duda que seas capaz de enfadarte? – sonrió divertida.
- Ya tiene él malas pulgas por los dos…
- Pero si ahora es un caniche, míralo, seguro que si Sora le da un par de mimos se le tira al suelo para que le rasque la barriguita…
- Y lo peor es que no puedo decirle nada porque he empezado yo – dijo antes de poner los ojos en blanco y finalmente reírse.
- Y yo no te pienso defender – añadió la pelirroja antes de unirse ella también a las risas-. ¿Estabais ocupados?
- No, estaba revisando unas cosas para irnos a comer…
Haru aprovechó para acercarse a ella mientras que hablaba, yendo a saludarla a ella de forma más cercana, quedándose a su lado también, aprovechando para observarla, como si estuviera comprobando que todo estaba como debiera de estar.
- Estoy bien Haru… - anunció antes de que ella pudiera decir nada-. Ya se ha asegurado Yamato de traerme algo para media mañana también, puedo sobrevivir – acabó por decir casi que con resignación-. De hecho, el que me preocupa es otro de los presentes – desvió la vista hacia Andrew.
- ¿A que sí? Llevo un par de semanas detrás de él porque lo estoy viendo demasiado agobiado con todo, pero es más cabezota que tú. Como se nota que me lo presentaste tú…
- Tampoco es para tanto, ayer solo estaba de…
- No, no sigas por ahí – le dijo la pelirroja-. Y no te voy a dejar que sigas mis pasos hasta que un buen día explotes con que no puedes más y solo pienses en mandarlo todo a paseo. Así que… Haru, me las voy a arreglar sin ti un par de semanas, ¿de acuerdo?
- ¿Eh? – su cabeza no fue capaz de entender el cambio de tema.
- Hemos estado hablando y mirad… Ha sido todo cosa de Sora, pero yo no puedo estar más de acuerdo. Los dos necesitáis un descanso, porque Andrew estara desquiciado ya con el trabajo pero tú has estado haciendo el doble solo para que ella no tenga ni un solo problema y lo sé yo mejor que nadie – Yamato intervino de nuevo, mirando hacia uno y luego hacia otra-. Lo que quiero decir es que lo menos que podemos hacer es… No sé, ¿preocuparnos por vosotros? ¿Daros las gracias de alguna forma? – se metió la mano en el bolsillo, sacando de él las llaves de la casa, dejándolas encima de una carpeta en la que, si se fijaban, tenía dentro dos billetes de avión ya impresos.
Confusa, sin entender nada de lo que estaba pasando, cruzó una mirada con Andrew, quien parecía estar igual de perdido que ella, solo que algo más lúcido, ya que alargó la mano para ver exactamente lo que ponía en los billetes, dándose cuenta entonces de lo que pasaba.
- Pero… No era necesario… - dijo finalmente, tendiéndoselos a su esposa para que ella también pudiera ver.
- Claro que si. Mirad, la casa no la vamos a usar esta temporada porque Sora no quiere coger aviones y los billetes os los he sacado yo que con el convenio de la JAXA – ya sabían de lo que les estaba hablando-. Solemos ir siempre que podemos, así que está todo listo para usar. Simplemente le he pedido a alguien que se pasara por allí a dejarlo todo listo. Y no acepto quejas. Hasta os dejamos llevaros al bebé peludo ese que tenéis…
- No tengo nada que añadir – asintió Sora-. Ya os pasaré una lista de sitios a los que podéis ir, pero… No sé, después de todo… Es lo menos que se me ocurre. Te juro que me preocupaste el otro día, porque de verdad que hace años que no te veía así… Hazme caso, vete de vacaciones y ya verás como vuelves nuevo. Y repite conmigo "que les den".
- Y ya la conocéis cuando se pone así, no hay quien la haga cambiar de idea – dijo el rubio-. Aprovechad, ahora ya hace buen clima allí y o os vais a asar de calor. Hace el clima justo para que podáis hacer turismo y visitar el lugar. Ya os dejaré sitios que creo que os puede compensar ver.
- Pero… - empezó a decir Haru.
- Ni lo intentes – su socia negó con la cabeza-. Estoy bien, estamos en un periodo en el que debería de olvidarme de mareos y nauseas. Tampoco hay una carga excesiva de trabajo y tengo a Kaori para que me ayude. Te llevas matando esta temporada, discutiendo sobre temas que no sé si quiere saber por la gente por el revuelo que se montó con la prensa y haciendo parte de mi trabajo simplemente porque yo no tenía gana de aguantar idioteces. Andrew lleva años siendo mi amigo y te prometo que no lo he visto tan estresado desde hace mucho tiempo. Y, último y más importante, me apetece hacer esto por vosotros dos. Así que… Si es solo dejaros las llaves y que Yamato os haya sacado los billetes, tampoco es para tanto. Y así nos ventiláis la casa que no le va a venir mal si os lo queréis tomar como un trato entre todos…
Yamato se quedó mirando hacia unos y otros, entretenido. Estaba absolutamente de acuerdo con lo que le había dicho Sora a Haru, especialmente porque él estaba más al día que ella sobre los problemas con la prensa que habían estado teniendo. También habían preferido que fuera ella en vez de Sora a los eventos, evitando así que nadie se dedicara a incomodarla con preguntas estúpidas. Y, por lo que le había contado la pelirroja, Andrew también estaba un poco más pasado de trabajo del que debería.
- Si queréis os traigo a Aiko para que os amenace ella – acabó por decir, echando a andar hacia Sora para quedarse tras ella-. No os va a venir mal…
- Gracias – cortó Andrew por fin, mirándolos, saliendo de su estado de sorpresa-. De verdad… No teníais por qué, pero… Gracias. Muchísimas gracias.
- ¿No tenía por qué? ¿De verdad? – dijo Sora, sonriendo por fin poniéndose en pie-. Si las fechas os vienen mal… Revisad que estén todos los datos bien, que los tengo guardados yo de viajes de trabajo, pero, por si acaso… Y os podéis llevar al niño peludo, sobra decirlo.
- Sí, la otra opción era deciros que lo dejáis con nosotros, pero Gabumon no está de acuerdo… - se rió por lo bajo-. Os mandaré por correo algunas recomendaciones de sitios a los que ir, que he tenido de sobra durante estos años para ir conociendo…
- Pero… ¿de verdad que nos estáis mandado de vacaciones?
- Sora es tu socia y yo te tengo pluriempleada con el tema de vigilarla, yo diría que es lo menos que… - cortó sus palabras cuando sin verla venir tan siquiera, tuvo a Haru acercándose para abrazarlo.
Entretenido, no pudo más que devolverle el gesto. Sin duda, se había ganado el aprecio de ambos con rapidez, sobretodo con él, que había sido casi que en tiempo record. Y, aunque con Andrew le había costado más, cuando por fin había entendido lo que pasaba exactamente ahí, tampoco había vuelto a tener ni un solo problema con él.
- Si al final os vais a tener aprecio y todo – habló por fin Sora poniéndose en pie para poder colocarse al lado de su marido cuando Haru lo soltó-. Y si necesitas ayuda en este tiempo de ausencia, ya sabes que estoy más que encantada de poder hacerte alguna gestión o lo que sea, ¿de acuerdo?
- Eso suena a amenaza – le dijo Andrew divertido-. ¿Todo esto se te vino a la cabeza cuando me viste levantar la voz por teléfono? Yo también tengo mal genio… No vas a ser tú sola la que anda amenazando por el mundo con que tengo un fénix en casa…
- Es que verte a ti levantar la voz no es lo mismo que verme hacerlo a mí – comentó, divertida, viendo todavía a Haru soltando a Yamato antes de acercarse a ella-. ¿Qué? ¿Vas a intentar darme las gracias a mí y a no admitir que te has matado a trabajar esta temporada por mi culpa o simplemente me vas a mandar fotos mientras que vagueas al sol?
- Bueno, pero es que había que hacerlo y punto… Tampoco me he muerto y tú estabas mejor mucho más tranquila.
- Ya lo sé, pero mira, yo estoy perfectamente, la cosa se ha calmado un poco y me puedo organizar yo tranquilamente. Así que no quiero saber nada de vosotros dos salvo fotos para darme envidia en un par de semanas. Las fechas del vuelo son las que hay, no es algo que se pueda escoger en esta época del año, así que espero que os vengan bien…
- Claro que sí, para algo es el dueño y señor – terminó por adelantarse también hacia ella para abrazarla en forma de agradecimiento.
Entretenido por la reacción de ambos y la cara de no terminar de creérselo del todo de Andrew, Yamato se quedó mirándolos. No era algo que se le hubiera ocurrido a él, pero, estaba totalmente de acuerdo. A fin de cuentas, si ellos no podían ir, siempre podría aprovechar y desconectar un poco. Había visto de primera mano con Sora el nivel de estrés y trabajo que se podía llegar a acumular y si era ella la que se empeñaba en mandar a los Evans de vacaciones, algo le decía que tenía toda la razón del mundo.
Hasta cierto punto podía hasta decir que los envidiaba. El plan no podía sonarle mejor, y seguramente a Sora también, pero, entre los riesgos que era mejor evitar para ella estaba incluido el de los aviones. Era seguro, sí, pero, pudiendo evitarlo, ¿para qué buscar más problemas cuando sabían que jugaban con un factor de riesgo de más? Toda la tontería de la prensa podrían haberla pasado viendo a Aiko perseguir a tortugas en la orilla de la playa, pero no había sido una opción a contemplar.
- He mandado a alguien par que deje la casa habitable y que os deje algunas cosas para el primer día. Solemos hacerlo cuando pasamos tiempo sin poder ir – habló de nuevo-. Considerar el favor pagado con ventilarnos el sitio en nuestro lugar – dijo divertido.
- Muchas gracias, de verdad – le contestó Andrew de nuevo.
- Y si queréis les digo que corten el internet para que no os persiga el trabajo – añadió Sora también riéndose por lo bajo-. Por mi parte prometo solo mandaros fotos de Aiko haciendo el adorable…
- Pues… Entonces supongo que solo nos queda ir preparando las maletas, ¿no?
ElenaAA23: pues nada vecina que parece que la web por fin nos ha dejado ver los capítulos y poder leer las review y demás. Si te digo la verdad iba a haber subido ayer alguno pero es que después de lo que ha estado haciendo estos días me daba pereza que luego no os fuera a dejar leerlo esta basura.
Vamos a cruzar los dedos porque se comporte.
La verdad es que justamente estaba yo ayer echando en falta a los Evans en la parte de la historia por la que voy yo escribiendo, pero no tengo muchos motivos para sacarlos por el momento. Así que ahora llegan aquí dejando claro lo MUCHO que ha cambiado la relación entre todos desde el principio. Evidentemente que ya nada queda de Yamato mirando mal a nadie, Haru poniéndose roja radiactiva o Andrew pensando en dónde meter la cabeza para que nadie le tire nada - puñales incluídos-. Que ha pasado el tiempo y parece que ya se comportan todos mucho mejor.
En fin vecina, a tener cuidado que no están las cosas para no hacerlo. ¡Un bico grandote!
Nadaoriginal: nos ha costado que la web publicara lo que tenía que publicar, pero bueno, ahora que ya lo ha hecho aprovecho y os respondo a las review que ya iba tocando.
Yamato está en minoría en esa casa y ya sabe con lo que tiene que comportarse. Y más ahora que la niña habla y le sale con exigencias que deben de ser solventadas rápidamente. Pobre de él como no lo haga, que seguro que le empieza a poner pucheros y acaba él con más drama que ella.
Espero que estés muy bien, ¡un beso!
