La pelirroja se quedó mirando hacia Yamato, especialmente cuando la mencionó. Ella, de entre todos, era la que menos había hecho por su vida laboral. Aunque, también era cierto que casi ella había sido la que le había tirado de las orejas lo suficientemente como para que se le quitara de la cabeza la idea de dejarlo y que volviera al trabajo cuando Hideki lo había llamado. No era con ella con la que iba la cosa sin duda alguna, por mucho que le hubiera gustado estar a su lado por aquel entonces, las cosas no podían ser más diferentes.
Lo que sí que le había llamado la atención habían sido las palabras que había aprovechado para decir sobre Mai, pudiendo ver desde allí claramente la reacción de ella, la cual se había quedado mirando atónita hacia el rubio. Sora sabía que iba a decir unas palabras pero no exactamente lo que tenía pensado utilizar y lo que había dicho sobre Mai… Ella no podia estar más de acuerdo. Bastante tiempo habían tardado en darle a ella el reconocimiento que se merecía. A fin de cuentas, sin piloto tampoco habrían podido llegar de ninguna de las maneras. También le había gustado que hubiera aprovechado para mencionar a Aiko, notando como la pequeña se había dado cuenta porque había prestado más atención.
Lo que no le había extrañado era que hubiera mencionado a su padre, al cual no había podido evitar mirar de reojo para poder ver la reacción de Hiroaki, quien seguramente, conociendo a Yamato, no contara con que fuera a hablar durante tanto tiempo y más de esos temas. Y, tampoco le había parecido nada extraño lo que había aprovechado para decir sobre los digimon, especialmente, sobre Gabumon. Los que sabían lo que había pasado en su momento podían leer perfectamente entre líneas y entender lo que realmente estaba queriendo decir él. Sin Gabumon absolutamente nada de aquello habría sido posible. Nada. Porque no habrían podido volver a la Tierra. Volvió a posar los ojos en la niña. Si no hubiera sido porque él estaba ahí ya había reaccionado con la suficiente rapidez, esa pequeña que tanto quería a su padre y al digimon, no estaría sentada encima de sus rodillas. Y eso valía más que todo lo demás.
- Gabu es muy importante – habló Aiko con intención de que su madre la escuchara.
- Claro que sí.
- Yo ya lo sabía, mami…
La pelirroja sonrió, entreteniéndose así en pasar sus dedos por el cabello de ella, acariciándola con suavidad mientras que el evento seguía, viendo entonces perfectamente cuando Yamato quedaba al alcance de Mai ella le daba un codazo, seguramente por haberla llamado piloto loca delante de toda aquella gente.
- Si es que no sé de qué te extrañas… - le dijo Natsuko a Hiroaki al ver la reacción que él había tenido con las palabras de Yamato, riéndose por lo bajo al verlo girar la cabeza hacia el otro lado de manera disimulada y poder secarse los ojos. Pudo escuchar la suave risa de ella de nuevo-. Vamos a ver, si ha crecido contigo, en la época en la que salió con que quería trabajar en esto dependía totalmente de ti y si no lo hubieras apoyado seguramente tampoco lo habría hecho. Aunque se haga el digno ya sabes que le importa mucho tu opinión.
- Déjame, que no me estás ayudando ahora mismo.
Tenía toda la razón del mundo, pero lo había pillado por sorpresa. Aunque cuando le había dicho que quería ser ingeniero aeroespacial lo había mirado como si estuviera loco, pero claro, era la reacción más normal. Sabía que solía tener facilidad con las asignaturas de ciencias y que las notas con las que aparecía eran bastante envidiables a pesar de estar ocupado con el grupo y siempre pendiente de los digimon. Pero de ahí a meterse en semejante tipo de ingeniería… Sin embargo, había confiado en él y lo había dejado decidir sin meterse. Luego, habían empezado a llegar unos resultados que habían acabado derivando en la beca. Y el resto, ya era algo que Yamato se había ganado a pulso sin que él hiciera o dejara de hacer absolutamente nada. No había hecho nada más allá de lo que se suponía que hacer como padre pudiendo permitírselo. No esperaba que de repente en ese momento fuera a aprovechar para darle a él las gracias por nada.
- Anda, que te está viendo Aiko lloriquear– le murmuró volviendo a inclinarse hacia él, entretenida.
Aiko se quedó al lado de su madre cuando todos abandonaron el salón de eventos para poder atender una pequeña recepción para los más cercanos que se había preparado. Los ojos de la pequeña iban de un lado para otro hasta que de repente echó a correr. Sora se dio cuenta inmediatamente, siguiéndola con la mirada hasta ver que su objetivo no era otro que Gabumon. Sonrió en ese momento, pudiendo ver que por detrás del digimon venía Yamato, hablando con Mai, deteniéndose cuando se encontraron con Arata.
- Estudiaron juntos, ¿verdad? – preguntó Natsuko señalando hacia la piloto-. La verdad es que aunque la tengo vista con vosotros siempre se me viene a la mente el día que la conocí, en la boda.
- ¿Por? – preguntó Sora entretenida. Sabía perfectamente que ese día ella se había perdido gran parte de todo, había estado a lo suyo por completo, ignorando prácticamente todo el tiempo a todos aquellos que no hubieran sido el propio Yamato.
- Creo que tiene algún tipo de trauma con que tanto Yamato como Takeru hayan heredado lo del pelo y los ojos de mí…
- Ah, ya. Lo que dice es que no hace falta que nadie os presente cuando estáis cerca o alguien conoce a uno de los tres… Cuatro – hizo referencia a la pequeña ahora, y que también entraba dentro del grupo, sonrió divertida-. Bueno… Cinco si contamos al bisabuelo…
- A ese ni lo nombres no vaya a ser que encuentre la forma de ver por aquí a meter las narices donde nadie lo ha llamado – protestó Hiroaki aprovechando para esquivar a la rubia presente por si acaso tomaba represalias por sus palabras.
Yamato llegó justamente a la vez para poder escuchar la conversación y tener que reírse con las palabras de su padre. Posó la mano en la cintura de Sora, quedándose a su lado, no tardando en notar que Aiko y Gabumon llegaban hasta donde ellos.
- ¿Qué tal se ha portado el abuelo cascarrabias? – preguntó.
- Creo que está enfadado contigo por haberle hecho soltar alguna que otra lagrimilla – le contestó su madre, riéndose por lo bajo.
- Oye, Mai antes nada más que ha podido me ha estado amenazando por llamarla Piloto Loca delante de todos y ahora tú con eso… Si es que sois tonos unos quejitas – sonrió al notar que la pelirroja se le acercaba algo más para apoyarse ligeramente en él, cerrando mejor su mano en torno a su cintura-. Ya me ha dicho Aiko que tú te has portado muy bien… - bajó la vista hacia la niña, notando que estaba pendiente de Gabumon-. ¿Qué le ha dado con él?
- Que su padre ha dicho que hay que darle las gracias y que es muy importante y claro, ella ya sabes que cumple todo lo que le dices – comentó entretenida la pelirroja, bajando también la vista hacia ella, viendo también acercarse a las pequeñas de Mai-. Mira, tortuguita, creo que vienen a verte…
Pudo ver como la niña levantaba la cabeza para buscar a aquellas que decía su madre, aprovechando para tirar de Gabumon para que fuera con ella a la vista de que Biyomon simplemente echaba a volar a su vez para quedarse no muy lejos de donde estaban sus padres también.
- Va a ser el drama de la familia – dijo Yamato antes de levantar la vista de nuevo.
- El drama de la familia pensaba que lo teníais ya con Taichi – contestó su padre-. Oye - se quedó mirando hacia su hijo-, ¿dónde está el baño?
- Pues… - se giró, buscando la salida que pudiera quedar más cerca, acabando por encogerse de hombros-. Voy contigo y así no te me pierdes por el edificio. Venimos ahora mismo…
Yamato se quedó apoyado en la pared del baño, esperando a que su padre saliera. Aprovechó el momento para revisar su imagen en el espejo, colocándose bien el pelo, notando que el flequillo empezaba a amenazar con moverse de su sitio, dándose por vencido cuando sintió la puerta abrirse de nuevo.
- ¿Te dijo mamá que ya le había llevado las cosas de Aiko ayer? – le dijo el rubio nada más verlo aparecer de nuevo.
- Sí, ya las sacó y las dejó en su habitación, porque sí, ya no tiene nada de tu habitación…
- Lo tengo asumido, no te preocupes, no me voy a asustar – se despegó de la pared-. Oye, ¿cuándo pienses dejar de ser un cobardica y decirle que se vaya a vivir contigo de una vez? Vamos a ver, que os estaba vigilando antes cuando tuve que ir con los del equipo y creo que ya estás empezando a hacer un poco el idiota. Y acabo de usar una frase de Takeru así que fíjate hasta qué punto tiene que ser grave ya la cosa.
- ¿A qué viene eso ahora?
- A lo que te acabo de decir… - se encogió de hombros-. Te apuesto lo que quieras a que el problema de dónde os vais a quedar no va a ser un problema. Así que se te va acabar la excusa…
Resopló, quedándose mirando finalmente hacia él.
- Creo que sabes muy bien que eso no es lo que me echa para atrás.
- Sora ha sido la que ha tenido la idea de invitar a Michel a pasar unos días por aquí a ver si así, aunque solo sea por tocarle las narices, se te pasa la tontería… - sonrió de forma ladeada-. Papá, yo creo que ya va siendo hora. Tienes las mismas probabilidades de estropearlo ahora que si la semana que viene estáis viviendo juntos. Es que más o menos ya lo estáis haciendo ahora… No se va a notar la diferencia.
- Bueno, eso no lo daría demasiado por sentado.
- Vamos a ver. Hasta donde yo sé, aparte de que toda la tontería que hay en esta sociedad volviendo a Natsuko loca, el trabajo era el principal problema de todo… Ahora, hasta dónde yo sé haces lo que te viene en gana en la emisora porque te lo has ganado con el paso del teimpo. ¿Qué problema vas a tener ahora?
- ¿Tenemos que tener esta conversación ahora? Anda… Ya me darás la lata cuando vuelvas. Que por ahora tienes un evento por delante y luego tú verás a lo que te dedicas, pero no creo que sea el mejor momento de darme la charla.
- Cualquier momento es bueno para darte la lata – se encogió de hombros de nuevo – pero te libras porque no quiero dejar a Sora sola por si acaso quiere irse. Puede que se cansé antes que la niña… - comentó divertido, cediendo finalmente.
- ¿Sigue cansándose tanto?
- Está en la fase en la que dice que no está tan acostumbrada a tener ese peso con ella todo el día. Pero bueno, mientras que solo sea por eso, yo estoy más que encantado – echó a andar hacia la salida-. Tampoco tengo gana de que le vayan a dar la lata con tonterías, así que tampoco creo que tardemos mucho en irnos.
- Vete cuando quieras, ya sabes que nosotros nos quedamos encantados con Aiko cuando sea. Es más… Con lo que me has dicho, quizás no deberías de tardar demasiado.
- Lo sé, pero bueno, también tengo que terminar de saludar a unos cuantos por aquí. Eso si consigo escapar de la furia de la piloto loca…
- Bueno, yo creo que después de lo que has dicho sobre ella muy enfadada no debe de estar, por mucho que la hayas llamado así… Y tampoco tenías que darme las gracias por nada, se supone que es lo que tenía que hacer.
- Tú ya sabes por lo que lo he dicho… Y claro que si que te las tengo que dar. Por supuesto que te las tengo que dar.
Bueno gentecilla, que sepáis que os había contestado a las review, pero como soy idiota he cerrado el navegador y se me ha borrado todo. La inteligencia... que cada día anda más brillante... AINS.
Nada, os lo resumo: muchas gracias por seguir leyendo y un beso grandote a todos.
