Avatar Natsuk : Lo que cuentan las estrellas

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Se vuelve a la habitación con cara de museo, la mujer de antes sigue en el ventanal mirando el cielo. Al darse cuenta de que hay gente observándola abre las ventanas y enciende un puro.

-los entes mágicos y divinidades aman ver las estrellas… de hecho ellos fueron los que les enseñaron a los humanos a interpretarlas. Con solo saber el día, mes, año y hora del nacimiento de cualquier ser, viendo las estrellas se puede saber su futuro- lanza una gran fumarola al infinito- es por ello que el día de nacimiento es el secreto mejor guardado de cada ente mágico

Con paso lento se dirige a uno de los enormes libreros, sostiene el puro con sus labios pues necesita ambas manos para sacar un libro enorme, tan ancho como dos cabezas. Algo cerca de ahí se encuentra una fina mesa de caoba con incrustaciones de concha nácar y marfil, pero el elaborado diseño es tapado por el burdo cuero y polvo que se distiende al caer el libro en ella.

La mujer abre el libro y comienza a hojearlo primero por gruesos bonches de hojas hasta que termina mirando meticulosamente una por una, señalando con el dedo índice lo que buscaba. Su mirada corre hacia los observadores, el cuarto se vuelve borroso y de un golpe todo queda oscuro.

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Fue en una noche de invierno, cuando el palacio de las Kruger se convirtió en un manicomio. Hacia meses que se habían sacado a todos los ajenos a la familia y a pesar de que la gigantesca construcción apenas albergaba a 4 personas eran suficientes para hacer vibrar el palacio entero.

-¡ya viene! ¡ya viene!

-esto no puede estar pasando, se tenia planeado para dentro de 3 días cuando Venus se encuentre en una posición de receso y Urano como regente

-me temo venerable suegro que mi futura hija no está muy de acuerdo con sus planes- ante este comentario, un anciano de cabellera blanca voltea con una mirada entre enojada y sorprendida

-no es ningún "plan" mío, hicimos las cuentas 100 veces para sacar cualquier resquicio de duda y el alumbramiento debe ser dentro de 3 días mas- contesto de una manera calmada pero seria, el nacimiento de la próxima Dux del clan no se podía adelantar, tenia que llegar en el momento justo.

-a veces contar no sirve de nada- contesto el hombre moreno y fornido clavando sus ojos ámbar en los azules del anciano. Esa manía del viejo de tener todo calculado le encrespaba los nervios, necesitaba algo de espontaneidad antes de que se tirara de los cabellos.

-Akbal no creo que sea el momento…- una blanca y fina mano hizo contacto con la tosca del hombre quien miro hacia la cama donde esta su esposa luchando con las contracciones

-Saeko…- su mujer estaba tratando con todo su ser parar el alumbramiento, luchaba por evitar que su hija naciera esa noche y que cumpliera "los caculos". El se inclino para poder susurrarle sin que sus suegros los escucharan- no la puedes parar, deja que todo siga su curso

-pero… eso no es… haaaaaa- Saeko lucharía pero su primogénita golpeaba a tumbos para salir, se notaba el carácter testarudo de la familia incluso antes de nacer.

-¡déjala nacer mujer!- grito desesperado Akbal, el vivió su infancia con una partera, conocía los riesgos de jugar luchitas de poderes con los que buscan nacer.

-Akbal…- una voz femenina y poderosa hizo voltear al hombre. Su suegra y actual Dux tenía la presencia de todo un líder, a pesar de esa esbelta figura que rayaba en calaverica, la larga cabellera blanca que apenas toca el suelo y su piel de papel arrugado.

-te lo dije niño, no puedes ir en contra de…

-Egmont…- Era una mujer vieja pero no por ello parecía débil, todo lo contrario, era la única que con una palabra callaba a todos. Sus ojos verdes penetrantes y fríos como el hielo hicieron callar con un resoplido a su marido… tantos años y aun no sabe cuando callarse- Según recuerdo- comenzó acercándose al joven moreno- tu madre era una partera y asististe en varios alumbramientos

-si señora- los fríos ojos verdes se clavaron en los ámbar de fuego y la mujer no encontró otro sentimiento aparte de miedo a perder un ser querido, no estaba mintiendo ni había rastro de querer hacer mal- si algo es malo para el bebe y la madre es luchar contra la naturaleza- no lo podía poner de otra manera, el tratar de parar lo inevitable era eso… pelear contra la naturaleza… una lucha estúpida e inútil.

-… entiendo…

-Asdis debes estar bromeando ¡los cálculos!

-¡no voy a perder 2 generaciones por unos cálculos!- no tenia otra hija y seguramente a su edad no podía tener otra, si se moría ella y el bebe, se moría el clan Kruger- Saeko no pelees con tu hija y ya déjala nacer

-pero madre… haaaaa- las contracciones aumentaban, ¿Por qué nadie le dijo que dolían tanto? Era como si te partieran en dos

-nada de "peros" y comienza a pujar…- su blanca tez se puso pálida, si es que eso era posible, debajo de su hija un gigantesco charco de sangre corría- ¡Akbal!- el joven se encontraba en un duelo de miradas asesinas con su suegro, al voltear hacia las mujeres, el también se puso pálido y corrió hacia su mujer

-te dije que era peligroso- gruño levantando la sabana

-¡que falta de respeto!- Egmont corrió sus ojos al suelo cuando las partes privadas de su hija se pusieron al descubierto, ese hombre que había elegido su hija no era ni mínimamente educado, no sabe como fue aceptar su mujer tal unión.

-no tenemos tiempo para delicadezas…-gruño analizando el problema- Saeko necesito que pujes con todas tus fuerzas

-¿estas loco? Eso la va hacer sangrar mas- grito el viejo sacando sus colmillos

-puja… ella tiene que salir lo mas rápido que puedas- sus ojos de sol chocaron con las verdes esmeraldas de su mujer. Saeko pensó que era un locura lo que pedía… pero su mirar le daba confianza y comenzó a pujar con toda su vida

Mas sangre se comenzó a regar junto con los quejidos de Saeko quien lloraba y apretaba los dientes al punto de escucharlos tronar, tanto trabajo para evitar que saliera y ahora que comenzaba a cooperar la niña no quería salirse, esperaba que eso no se hiciera una costumbre.

Cinco minutos que para los presentes se hicieron eternos tardo la niña en nacer, con manos habilidosas Akbal la cubrió con una manta, la hizo llorar con una nalgada, comenzó a sacarle las flemas y apenas a limpiarla antes de correr a detener la hemorragia de su esposa.

-la hemorragia es muy profusa… no puedo pararla- golpeo con su pie el suelo haciendo estremecer el lugar, estaba desesperado, justo ahora se lamentaba de no haber aprendido magia curativa.

-no desesperes- la mujer mayor miro al joven- atiende a tu hija que yo veré a la mía

-¿señora?- que supiera nadie en esa habitación sabía magia curativa

-nosotros no, pero llamare a alguien que si sabe- leyendo la mente del hombre no dio tiempo a otro cuestionamiento, dirigiendo el poder de su aura abrió las puertas de un golpe- pasa

-siempre tan escandalosa…- una mujer igual de vieja se hizo presente saliendo de las llamas, su cabello es plateado como la ojiverde pero aun conserva mechones pelirrojos en su melena que agita al poner un pie en la habitación y al instante romper la barrera que lo custodiaba, como escribiendo en un pizarrón imaginario Egmont en un instante levanta la barrera

-podrías haber esperado a que te abriera- bufo enojado el viejo, será todo un experto en protecciones pero esa hada del demonio disfruta rompiendo su trabajo

-no hay tiempo para esperar- la ojivioleta camino hacia la joven que ya estaba pálida y al borde de la inconciencia- esto es…- vio un remiendo mágico, una desesperada acción por contener la hemorragia

-¿la empeoro?- pregunto el moreno mirando con angustia, terminando de cortar el cordón umbilical para dejar solo un retacito a la niña

-al contrario…- comenzó a recitar en una lengua perdida el hechizo, llamas como serpientes salieron de sus dedos que recogieron parte de la sangre y cauterizaron las heridas causado gritos de dolor- le salvaste la vida – sin ese "tapón" le había resultado imposible asegurar la recuperación completa de la joven. Akbal soltó un suspiro aliviado en tanto envolvía a su hija en una manta limpia, sus ambarinos ojos se clavaron en la pequeña que no paraba de llorar

-¿quieres estar con tu mami verdad?- sonrió mostrando sus afilados colmillos y se acerco para rozar su nariz con la de la niña, al contacto dejo de llorar pero al separarse comenzó de nuevo

-tiene buenos pulmones- dijo el hada quien había olvidado lo que era escuchar a un bebe llorar

-vamos –susurro a su niña caminando hacia la cama

-no lo hagas- gruño su suegro- tenemos que ver la posición de las estrellas- ya que se había adelantado necesitaban reformular la carta astral de la niña

-no la necesita para eso- puntualizo el moreno, dejando a la niña en brazos de su madre. Sintiendo la mirada asesina de su suegro sonrió, Saeko tenia razón, después de un rato te acostumbras- además venerable suegro parece que ya se han adelantado- dijo sin quitarle la vista a las ahora "dos mujeres de su vida"

Afuera de la barrera y de la habitación están las dos mujeres de cabellera plateada observando el cielo nocturno, contrariadas entre llorar o quedarse calladas. En poco salio el viejo para unirse a su dilema.

-eso es…- no podía ni terminar la frase, su mostacho simplemente danzaba de nervios

-una lluvia de estrellas- termino la mujer ojivioleta mirando a su amiga de toda la vida quien parece ver reveladas en el cielo muchos de sus miedos

-… lo que dijo la Oraculo se cumple…-suspiro amargamente recordando las palabras con voz tenebrosa "de tu sangre a la luz de lo efímero el poder que trasmuta tomara carne y alma" – Dalla, esto no es para nada bueno- todos los astros, estaban el las peores posiciones imaginables y para acabar de rematar, una lluvia de estrellas coronaba el nacimiento de la niña

-debe de haber alguna razón para todo esto- trato de razonar el anciano- tanta calamidad en una sola niña es…

-… es humano…- Dalla no solo rompe todas su barreras, también termina todas sus fraces.

-Saeko es mitad bruja y mitad licántropo- Asdis es líder del primer clan de las brujas del norte, por sus venas corre la sangre milenaria de la segunda generación de las brujas, el linaje primordial se perdió hace centurias pero el linaje de las Kruger es de las mas antiguas. En tanto Egmont es hijo de un clan secundario licántropo también del norte y su familia es de las pocas que han tenido la precaución de no mezclarse demasiado, por ende Saeko tiene sangre puramente mágica, el único posible responsable es Akbal

-pero a el lo investigamos- se apresuró Asdis antes de que su marido comenzara a bufar improperios contra el moreno- mitad bruja mitad nahual

-¿Qué diablos es un nahual? Al fin de cuentas- no le importaba al ojiazul, de todas maneras insultaría al joven- es el primero en su especie en llegar a la cuarta dimensión, quien nos asegura que los "nahuales" no tienen alguna clase de karma catastrófico

-siempre tan exagerado Egmont- suspiro el hada quien miraba la tierna escena que se desarrolla dentro de la barrera. Un padre que hizo hasta lo imposible por salvar a su esposa e hija, una madre que dio todo en el parto y una pequeña que no tiene idea de lo que la vida le avecina. Pero ante todo… se ve una familia unida.

-no son exageraciones ¡los astros nunca exageran!- estaba a nada de arrancarse el mostacho que movía de lado a lado- esa niña se debería…

-¡cierra la boca!- de nuevo el poder de la ojiverde se hizo presente, como si drásticamente aumentara la gravedad haciendo al viejo inclinar la cabeza, siempre le ha molestado que solo el sea afectado por el exorbitante poder, Dalla nunca ha tenido esta reacción al poder de la bruja- ni se te ocurra pensar algo así de nuevo…- ahora era ella quien miraba la escena familiar- esa niña será la sucesora de Saeko y antes que nada es tu nieta, sangre de tu sangre

-mirando los astros comienzo a dudar que lleve mi sangre- escupió las palabras

-pues que desgraciado eres…- dijo Dalla antes de entrar a la habitación y dar un chequeo a la nueva madre y su hija. Para un ente mágico quedar sin descendencia era peor que la muerte o que el olvido mismo.

-tía Dalla- sonrió Saeko al verla entrar.

-¿Cómo te encuentras?- miraba de arriba abajo a la mujer buscando algún problema

-por el momento mucho mejor- cuando Akbal le conto que había visto a muchas mujeres pasar partos extremadamente difíciles y olvidar todo su dolor al tomar entre brazos a sus hijos, no le creyó ni una sola palabra- las dos nos encontramos muy bien

-¿y mis suegros?- pregunto el joven pasando una mano por su cabello castaño y ondulado

-están terminando la carta astral…pero eso no importa ahora, díganme ¿Cómo se llamara la pequeña?- pregunto la hada tratando de evitar el tema de las estrellas. La mujer postrada miro a su esposo quien pasaba sus fuertes brazos alrededor de ella y su hija, esperando que diera un nombre

-¿quieres que yo le ponga el nombre?- se sorprendió que le tomaran en cuenta para una decisión trascendental. El nombre es tan importante como la fecha de nacimiento, representa parte de la esencia del ser, es vital buscar un nombre fuerte si se quiere un líder valiente o uno suave si se busca un ser de paz.

-dijiste que te hacia ilusión el hacerlo- comento la mujer recordando parte de las primeras conversaciones que entablo con el hombre

-lo dije antes de saber lo importante que es para ustedes el nombre- de donde viene el nombre es solo para distinguir y dirigirse a la persona, que puede variar a un mote de cariño y con el tiempo desarrollar cierto afecto a él.

-para ti significa cosas igual de importantes y quiero que mi hija lleve el nombre que le ponga su padre

-si ese es el caso…- miro a la pequeña, a su madre. Por un segundo las dos abrieron los ojos a la par y una idea cruzo su mente- verano… sus ojos me recuerdan al verano- su primer hogar era un eterno verano algo que extrañaba ahora que vivía en estas tierras de hielo, el color de los ojos de su hija eran verdes como las hojas en verano- se llamara Natsuki

-has estado estudiando mucho- Saeko le dio una pequeña palmadita de animo. Requisito para ser parte del clan de brujas Kruger es ser sumamente letrado, estudiar otras lenguas era un plus para Akbal.

-¿Verano? Le vas a poner a la próxima líder de clan ¿verano?- por enésimas vez en el día el suegro gruñe

-¿algún problema venerable suegro?-suspiro cansado, ese viejo lobo no para de contradecirle ¿Qué le ganara la justa fue tan tráumate para el?

-claro que tengo problemas, ese nombre no es para nada poderoso- comenzó a dar de vueltas por la habitación como león enjaulado- algo como Adolfina (lobo noble) Berta (glorioso) Galiana (el supremo) Dustin (combatiente) Ernestine (vigoroso) algo que demuestre grandeza.

-¿y qué tal algo de elegancia al pronunciar?- pregunto Dalla- Adolfina se escucha horrible

-eso mismo pensé yo- susurro el moreno, ¿Ernestine? No desgraciaría de tal manera la vida de su hija

-que saben ustedes de escoger nombres- bufo, estos meses encerrado con ese joven macho le sacaba de sus casillas, ahora con lo que auguran las estrellas y el pésimo nombre que le quieren dar… es imperdonable

-¿Qué sabes tu de buen gusto?- pregunto retadora la mujer clavando sus ojos con los del licántropo, quizá el joven Akbal no puede enfrentarse directamente contra su suegro pero ella lo haría en su nombre, le caía bastante bien el muchacho. En general todo ente que lograra arrancar una risa a ese par de hielos que son madre e hija debía ser una excelentísima persona.

-paren de una buena vez- la helada voz apago las llamas de la trifulca- Akbal explícate…- conocía lo suficiente al joven para saber que no le pondría cualquier nombre a su hija, debía de haber una buena explicación.

-Natsuki no solo significa verano, es "la energía del verano"- estaba jugueteando con su dedo índice en la barriguilla de su hija y esta le tomo el dedo con su manita, su dedo se escucho tronar… apretaba fuerte para ser una recién nacida- la primavera representa el inicio, el verano es el esplendor, quiero que mi hija lleve la energía del esplendor de la vida

-Saeko- quería escuchar la opinión de su hija

-creo que es un hermoso nombre y con gran poder- ¿Qué más grande que la energía de la vida?

-entonces que así sea- a ella le parecía un buen significado, muy original el nombre… y mil veces más bonito que Adolfina

-¿y lo que yo pienso?- exclamo el licántropo

-tu ya diste tu opinan antes de que te la preguntaran cariño- el viejo rezo maldiciones entre dientes y salió de la habitación disolviendo la barrera

-Dalla…-pidió la líder del clan

-claro- suspiro, siempre que el licántropo hace berrinche la que toma su trabajo es ella y en un chasquido una barrera es levantada tres veces mas fuerte que la anterior

-¿no podías hacerla menos fuerte?- era muy conciente de cómo se ponía su marido cuando le ganaba otro que no fuera ella.

-eso no seria divertido- sonrió, tanto años y seguía divirtiéndose haciendo rabiar al licántropo. En momentos como ese Asdis se sentía regresar a cuando eran jóvenes y Egmont competía con Dalla por ver quien era más fuerte.

La en ese entonces pelirroja de ojos violeta era la menor de 3 hermanas, conocida por ser la mas bella pero también la mas débil. Como es costumbre la mayor era la sucesora oficial de su padre, el líder del primer clan de Hadas de fuego del oeste, para Dalla el liderazgo de su clan era aparte de inalcanzable un trabajo aburrido y pesado, prefería jugar en el norte con su mejor amiga quien como hija única seria la próxima líder sin temor a duda.

Cosa curiosa que suele pasar cada miles de años es que un hermano supere en poder al elegido para suceder el liderazgo, gracias a las constantes luchitas de poder con el licántropo Dalla se concentro en aumentar sus habilidades, conocimientos y hechizos a tal grado que un día siendo "el saco de golpes" para su hermana mayor termino por ganarle con solo un hechizo tan poderoso, que solo su padre lo usaba. Después de ver que no fue un simple "golpe de suerte" (120 de 120 peleas ganadas) su padre cambio de opinión y la convirtió para su pesar en sucesora, de lo cual lo único bueno era poder pasar mas tiempo con su amiga y hacer rabiar a su prometido.

Dirá que fue parte de su entrenamiento el aprender a crear barreras inmensamente poderosas pero la verdad lo hizo solo para molestar al licántropo.

-tu sentido del humor es tan bizarro- suspiro caminando hacia la puerta de la habitación- nos retiramos, descansen y si necesitan algo

-no dudaremos en llamar –se apresuro en decir Akbal

-hasta mañana- termino el hada retirándose por el mismo fuego en el que entro seguida por su amiga

Ya solos la nueva familia disfruta del silencio que crea un ambiente sumamente acogedor. El moreno traza caminos con su dedo por la cara de su hija, en tanto Saeko fue vencida por el cansancio y duerme apaciblemente.

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COMENTARIOS DE LA AUTORA

Dux (en plural, duces) es un término utilizado en latín para hacer referencia a un líder, cuya etimología deriva del verbo ducere, cuyo significado es liderar.

Ok aquí tenemos el nacimiento de Natsuki, su padre es un nahual… porque soy mexicana y se me da la maldita gana! Jajajajaja aunque ya tiene una razón de ser en mi mente y posteriormente se darán cuenta ustedes en los capítulos que vengan.

He dicho que los nombres son muy importanes para los seres mágicos asi que si alguien tiene curiosidad aquí les dejo el significado de los nombres de la familia de Natsuki jajajajaja soy tan pero tan friki que me pase una semana eligiendo los nombres… a veces me espanto de lo extraña que soy.

Akbal- es uno de los 20 sellos solares del Calendario maya. Se traduce como "Noche". La astrología maya cree que son las personas responsables de transmitir las tradiciones y de mantener todo en orden. Tienen cuidado cuando se trata de sus pensamientos y acciones, también son muy optimistas. Trabajan duro para alcanzar sus objetivos y para garantizar su seguridad y la de los demás.

Asdis- "Espíritu divino" Deriva del nórdico antiguo elementos áss "Dios" y dís "diosa"

Dalla- "Luminosidad, brillo (de luz) es de origen Islandés.

Egmont- Compuesto de eg "punta" y mund "protección". Se traduce como "Arma" es de origen Germánico.

Saeko- niña serena, "tranquila". Sin variantes