Amor de Temporada: Lunes de Campeones

.

.

.

.

Querido Diario:

Aquí Mai, después de tener un día entretenido con mis viejas amigas Chie y Aoi con quienes me divertí mucho sin saber lo que sucedería después.

Al día siguiente desde muy temprano me levante para bañarme, desayunar y colocarme mi hermoso uniforme, una filipina de un blanco impoluto adornada del lado del corazón con una gigantesca estrella azul símbolo de la institución a la que ahora pertenezco, el pantalón de cuadritos que tanto usan en las cocinas profesionales, un gorro bandana que igual lleva a un lado la cruz azul, el mandil igual de blanco que la filipina y la infalible servilleta larga que acompaña a los cocineros en todo momento. Me puse todo el uniforme frente al espejo del baño para mirarme y tomar una foto que les envié tanto a las chicas como a mi madre.

Era un lunes frío por la mañana, llegue a la escuela a las 7:45 emocionada por mi primer día de clase en un lugar tan reconocido pero poco podía hacer para prever lo que me paso. Querido Diario el primer día de escuela fui llamada por el director apenas puse en pie en el lugar.

La chica que se encuentra en la entrada me pregunto mi nombre y al escuchar "Tokiha" puso una cara seria y me pido que pasara al área administrativa que el director quería hablar conmigo. Me quedé esperando casi media hora mirando en la puerta un pequeño letrero escrito en letras doradas "Sadao Kanzaki" hasta que un hombre entrado en años por fin apareció en la sala de estar que se encuentra enfrente de la oficina del director.

Cortésmente me invitó a pasar y se disculpó por la tardanza, bastante nerviosa acepte su disculpa y al entrar a su oficina me senté frente a el en una incómoda silla de cuero negro, de esas que hacen ruidos chistosos cuando te sientas en ellas. Pude tomarme mi tiempo de mirarlo detenidamente, cabello como púas un poco enmarañado y de color gris plateado, un mostacho cuidado que es casi del mismo color de su cabello, unos gruesos lentes como fondo de botella, el clásico saco negro, camisa blanca y una corbata azul marino con algunos rombos de un azul más obscuro, parecía un señor cualquiera con su piel blanca un tanto amarillenta, ojos rasgados y aliento de viejo. Pero no era un viejo cualquiera que podría ver en el tren cuando voy hacia la escuela, este era mi director… y me había pedido verle incluso antes de poder entrar a mi primera clase.

.

.

.

-señorita Mai Tokiha…- tosió un poco en tanto el corazón de la joven dio un pequeño brinco- esta consiente de que tiene una gran responsabilidad al ser beneficiaria de dos becas

-si… respecto a eso yo tenía una duda Kanzaki sensei – tentó a su suerte hablando al comienzo de su sermón

-¿sobre qué?- el viejo le miró frunciendo ligeramente el seño, lo que puso nerviosa a la joven más no evitó que expresara sus dudas

-el pase…"NekoNeko"- se sonrojo un poco al hablar- en ninguna parte de la página escolar encontré información sobre este- no solo buscó en la página oficial, en todos los blogs referentes a al colegio paso horas pero en ninguno hablaban del tema

-eso es porque el pase es una beca… particular, no encontrará información sobre ella en ninguna página de internet señorita- los ojos rasgados miraban intensamente a la pelirroja en tanto ella trato de no sudar o temblar, mantuvo tranquilamente la mirada del viejo aún cuando sentía que esta la diseccionaba

-¿particular?- no entendía mucho de que iba eso

-digamos que sus habilidades impresionaron a cierto socio de la escuela y es él quién está absorbiendo sus gastos

-yo… no…- era justo como había dicho Chie, un viejo rancio accionista del colegio le había puesto el ojo- no deseó causar ningún contratiempo a nadie

-no tiene de que preocuparse, el socio no busca nada de usted- tosió y se sonrojo pensando en las mismas implicaciones que la jovencita delante suyo

-Kanzaki sensei yo no deseo deberle algo tan grande …- el viejo subió su mano haciendo una señal de alto para que ella dejara de hablar

-no debe temer por su integridad ni por deberle un favor a alguien- movió ligeramente su mostacho mirándole fijamente- el trato que tengo con el socio es simple, el paga su colegiatura y me da total libertad de observarle, si en algún momento yo creo que usted no es digna de estudiar en esta institución le retiraré todas las ayudas y será expulsada inmediatamente de la institución

-…- la ojilila trago saliva pesadamente, en cualquier momento se le podría botar a la calle

-pero no ponga esa cara señorita Tokiha- su semblante serio se reblandeció un poco- tanto mi socio como yo tenemos fe de que usted nos mostrará que tiene lo que se necesita para graduarse de este colegio- y más le valía pues este capricho de su nieta le había puesto a mover tanto papeleo como hacia mucho no hacia

-gracias por el voto de confianza – suspiro, sus sueños dependían de agradarle a ese hombre que se encuentra del otro lado del escritorio

-lo que me recuerda- abrió uno de los cajones de su escritorio y saco un bonche de papeles que le entregó a la joven- con el pase NekoNeko vienen algunos beneficios y obligaciones para con el colegio

-…esto tiene que ser un error- leyó rápidamente la primera hoja donde venia detallado su horario- yo solo me postulé para los diplomados de repostería no para los de cocina francesa

-lo sé- cruzo sus manos por debajo de su barbilla y se dejó recargar sobre su escritorio- pero mi socio pidió explícitamente que se le diera un lugar en Le Grand Diplôme, cree que tiene lo que se necesita para cursarlo

-pero yo… no tomé el examen…- sentía que estaba haciendo trampa y una de las grandes

-por eso no se preocupe- volvió a mirar hacia su cajón y sacó mas cosas- según las normas del colegio cada que un alumno se inscribe al Le Grand Diplôme se le otorgan 2 uniformes completos- colocó los uniformes dentro de bolsas selladas al vacío, idénticas a las 2 anteriores que ya le habían entregado hace algunos días- por último un maletín de cuchillos y utensilios de cocina- le mostró un estuche negro que daba la apariencia de ser pesado y costoso

-yo… no sé que decir- ni en sus sueños mas alocados había pensado que podría tomar un diplomado de cocina francesa en un colegio tan afamado

-diga que se esforzará al máximo, su camino no será fácil…-el viejo suspiró como si le enviaría a la guerra y sintiera pena por ella- tampoco se le olvide esto- le lanzó una pequeña llave la cual observó curiosa- también tiene derecho a un locker, guarde todas sus cosas y diríjase a su primera clase que ya va retrasada por mucho

-gracias por todo Kanzaki sensei- con una pequeña reverencia se retiró del lugar, caminó rápidamente al área de lockers que se encontraba por la entrada, su locker era el numero 16, guardó todo lo que no era necesario para ese momento y mirando de nuevo el horario se preparó para entrar a "La industria de los alimentos"

.

.

.

Con nervios Mai mira fijamente la puerta, sabe perfectamente que lleva más de 45minutos tarde, se queda otro tiempo más mirando la puerta corrediza de madera y cristal esmerilado con su puño derecho levantado listo para tocar… cuando sus nervios se lo permitan o…

-¿Quién es el idiota afuera de mi puerta?- la chef se de cuenta que una silueta lleva parada 2 minutos frente a su puerta y no hace otra cosa que estorbar la entrada

-he…- la ojilila se espanta y comienza a balbucear- ¿Chef Arnaldi? – pregunta con miedo

-¿Mai Tokiha?- preguntó la mujer de cabellera castaño obscuro y ojos verde oliva que parecieran querer apuñalarla

-si, soy yo- la pelirroja se comienza a preguntar porqué todos los que trabajan en el colegio saben su nombre

-llegas tarde Tokiha- dijo en lo que pareció un gruñido bajo

-estaba en la oficina del director y…- el batidor globo que llevaba la chef en la mano quedo a milímetros de la nariz de la pelirroja evitando que siguiera hablando

-no me interesan tus excusas, tenemos un horario y TODOS deben de respetarlo- no solo por caerle bien a la pequeña Mikoto se la iba a dejar fácil, a decir verdad haría todo lo humanamente posible por dificultarle el camino

-si… - en un mundo alterno si Mai tuviera orejas de perro seria el momento en que las retraería y bajaría en señal de arrepentimiento

-¿si que?- le pregunto amenazantemente a la castaña

-si chef -recordó esos viejos programas de cocina donde a los concursantes los hacen decir "si chef" por cualquier cosa

-puede pasar Tokiha san- la mujer se quitó de enfrente la puerta y Mai camino rápidamente hacia dentro encontrando que frente había una cocina completa y un pizarrón, detrás varios pupitres de mesa azul marino, encontró el único que estaba vacío y se sentó en el- y gracias por ofrecerse a limpiar la cocina cuando termine la clase

-… hai…- dijo levemente sintiendo la mirada y burla de sus compañeros

-prosigamos – sus ojos verdes se dirigieron hacia el bowl de acero inoxidable que había dejado en la mesa a lado de los fogones- Japón ocupa el quinto lugar de importancia en cuanto a la industria de los alimentos, cuenta además con una fuerza de trabajo de cerca de 3 millones de personas, pese a esto existe un mayor número de empleos disponibles que de personal capacitado…

-…- Mai no sabía si anotar lo que la chef decía o simplemente ver que era lo que estaba batiendo en ese bowl

-Lo que significa que muchos puestos están ocupados por gente incompetente- sus ojos se clavaron en la pelirroja quien no sabe si la chef tiene un problema con ella o si es con el mundo- o simplemente no están ocupados por nadie, que es en donde ustedes entran- dejó de batir y con una espátula de silicón comenzó a vaciar la mezcla en una charola extendida- ¿alguien podría decirme algunos de los sectores que convergen en la industria de los alimentos?- alzó la mirada y una joven de cabellera verdosa tenia la mano alzada- hable Marguerite san

-Los hoteles, restaurantes y bares – Mai miro a la joven de cabello verde que había respondido y la reconoció, era la misma que se había burlado de ella cuando estaba comiendo curry afuera del salón… ya veía venir los problemas, como odiaba a esa clase de gente "refinada" a lo idiota.

-otros que se te vengan a la mente Tokiha- la chef sacó de sus pensamientos a la pelirroja quien comenzó a revolucionar su cerebro

-aeropuertos, medios de transporte marítimos y aéreos… hospitales y comedores industriales para personal- había leído sobre eso en la universidad a la que asistió, suerte para ella que puso atención a las clases

-pfff no necesitas venir aquí para trabajar sirviendo comida insípida de hospital- Marguerite susurro a las espaldas de Mai en tanto la mitad de la clase se rio

-claro… lo que me faltaba- que el abusón de la clase la agarrara como objetivo, volvió a respirar profundamente tratando de calmarse y no mostrarle que sus comentarios le molestaban, la chef no dijo nada respeto a lo que la pelirroja comento y solo siguió hablando

-En el servicio profesional de alimentos poseemos un lenguaje propio el cual espero ustedes ya estén familiarizados, en este sentido los chefs de cualquier parte del mundo ya sea el Hotel Ritz en Londres o el Waldorf Astoria de Nueva York entenderán e interpretara de igual manera, cualquier término que se use en la cocina y en el menú- Miro fijamente a los muchachos en filipinas blancas que estaban absortos con su plática- tomen en cuenta ésta recomendación y comiencen a estudiar un poco de inglés y francés pues todas las palabras están en estos dos idiomas…

Y así se fueron 6 horas donde la castaña les hablo sobre la cocina de Francia y Japón, lo importante de la perfección contra la mediocridad donde de nuevo no paro de mirar a Mai, la importancia de la investigación y constante actualización para los chef y todo esto mientras preparaba perfectamente y desde las bases, incluyendo el pan la Tourain o sopa de tomate con queso y pan para los mortales. Al terminar todos los jóvenes se retiraron menos Mai a quien la chef le mostro donde guardaban los insumos de limpieza y con una risilla malvada le dejo sola

-vaya… quien diría que se puede ensuciar tanto haciendo una triste sopa- suspirando trono un poco sus hombros y se preparó para una intensa sesión de limpieza

Tomo todos los utensilios y trastes que se encontraban sucios y se los llevo al fregadero donde diligente los lavo, enjuago, seco y guardo en su lugar, suerte que viera a la chef atentamente y recordara de donde saco cada cosa. Comienzo a limpiar la mesa de acero inoxidable lo que era muy fácil a diferencia de las mesas de madera que se usan en el restaurante de su padre, paso el trapo por las hornillas para asegurarse que no quedaba ningún rastro de sopa o moronas de pan y ya que no había un trapeador uso su hermosa servilleta blanca para limpiar el piso, terminando esto se sintió satisfecha con la limpieza, guardo en su lugar los limpiadores y esponjas, dejo los trapos prestados secándose en la fregadero y se retiro del lugar. A los 5 minutos después Jean Arnaldi con Duval Grenat se metieron al salón para mirar el trabajo de la joven, con una mirada inquisitiva revisaron cada plato y rincón de la cocina

-pues se le da la limpieza- el rubio miraba a contra luz el bowl que usara Jean y ve con agrado que no ha dejado gotas de agua seca

-lo que la vuelve un buen steward no un chef- refunfuño la mujer al no encontrar nada que pueda criticar en el trabajo de Mai a primera vista.

-un buen chef sabe cómo ser un steward – contradice el rubio a lo que recibe un bufido como respuesta, el solo sonríe- ¿tan mala es la chica? –raro que Jean se lo tome personal con un alumno… en el primer día de clases por lo general le toma una semana o dos encontrar al joven que mas molestara en el curso escolar.

-es como la buena de un cuento viejo – dice revisando las espátulas de silicón, en una cocina normal los cocineros solo usan una para trabajar, ella se llevo las 4 que tienen en el salón, mira para su molestia que están perfectamente lavadas, sin rastros de comida en ninguna de las comisuras- buena a lo imbécil

-jajajaja ¿sabes eso con solo verla sentada en los pupitres?- ahora pasa su mano por la mesa, nota que esta perfectamente lavada y secada pues no tiene rastros de grasa o agua en la superficie.

-las niñas ricas que vienen a esta escuela en su vida han limpiado una cocina, esta chica trabajó de lava loza seguro, a parte como se mantuvo seria cuando las otras se burlaban de ella, es clásico en las mujeres abnegadas de las novelas- miro el piso- ¡joder, que hasta el piso trapeo!

-oye, la estaban molestando y ¿no hiciste nada? – habían tomado toda una semana de cursos sobre educación, psicología y coaching, entre lo que más se centraron fue en el reforzamiento positivo y no tolerar el bullying

-no son niñas de kínder Duval, tiene edad para defenderse- con molestia miro el cajón de los enseres y ve que está perfectamente arreglado- sabes como es el ambiente en una cocina, si no puede darse a respetar por las niñas mimadas no podrá sobrevivir en una cocina grande

- aun así- hizo una mueca- sabes que tenemos que parar esos comportamientos –tenían un manual del profesor- mierda Jean tenemos todo un capítulo sobre el abuso entre alumnos en el manual del colegio

-si sucede algo grave lo pararé, no voy a jugarme mi trabajo por una tontería infantil- sí, los podían despedir por solapar malas conductas

-más te vale… y ya vámonos, no le vas a encontrar nada a esta chica- su limpieza había sido excelente

-¡ajá!- gritó señalando el trapo que dejo secando en el fregadero- tiene una mancha el trapo

-¿en serio? Le vas armar un jaleo por el trapo de la cocina- se cruzo de brazos con una risa sarcástica

-¿no se puede?- pregunto tomando el trapo, mirándolo mejor parecía que esa mancha era anterior a Mai

-seria poco ético como profesor – dándose por vencido se dirigió a la puerta- en la clase práctica seguro que le encuentras algo

-si… ya veremos que tan bien le va limpiar 8 cocinas

-jajaja eso tampoco es ético, el colegio tiene gente que limpia esos salones

-… maldición

.

.

.

Mai tomo todas sus cosas del locker y salió directo a su casa para cambiarse, comer un poco y leer detenidamente todas las hojas que le había entregado el director Kanzaki

-si que es un horario ocupado- lunes, Miércoles y Viernes tiene clases con la chef Arnaldi quien parece no caerle muy bien por alguna razón, ¿quizá no le agrada la gente impuntual? Hizo una nota mental para no volver a llegar tarde a sus clases.

Luego tenia Martes y Jueves clase de repostería, todos los días de 8am a 14pm clases en las que no tiene un medio tiempo para descansar. Lo que era bastante cansado pero normal, la otra parte de su horario no lo entendía muy bien "restaurante escolar" lo que fuera eso lo tenia jueves y viernes de 16pm a 20pm

-lo voy a googlear- saco su celular y escribió su pregunta a lo que la llevo a una entrada de los blogs que tenia rato siguiendo

Le Cordon Bleu Japon tiene un restaurante a unas cuantas calles de distancia del colegio donde los alumnos suelen tener "practicas extra" no te dan ningún pago por tu trabajo pero las propinas se dividen entre los meseros y cocina, hasta ahí todo era normal cuando llego a la parte final del escrito

-¿una vez al mes?- estas practicas extras solo se presentan una vez al mes y los estudiantes tienen derecho a elegir el día y las horas en la que quieren participar, entonces ¿Por qué ella lo tenia marcado en su horario 2 días a la semana?- leyendo los comentarios encontró que a los becados suelen abusar de su tiempo, solo que no indica que tanto se les explota más.

Esto iba a ser todo un problema para sus planes, miro con desgana un periódico donde tenia marcados distintos trabajos subrayados en rojo, ¿Cómo iba a encontrar un trabajo de medio tiempo que le dejara faltar jueves y viernes?

-no creo que pueda vivir de las propinas – ya no tenía que pagar la colegiatura pero si que tenía que pagar su comida, la renta, los pasajes y todo lo que se le acumulara. En este plan de vida Mai tenía completamente prohibido enfermarse o quedarse sin alguna extremidad de su cuerpo.

Acabando su ramen se dio unas palmaditas en las mejillas para quitar esa cara triste, tomo el periódico, sus llaves y con la mejor de las sonrisas se dispuso a buscar empleo, tener la caminata mas larga de su vida y quizá con suerte hacer algún amigo.

.

.

.

Para las 7 de la noche Mai tenía los pies molidos (no podía gastar mucho en tickes de tren) había visto 5 ofertas de empleo y en ninguna le habían aceptado. Si no era porque el horario que necesitaba no se adecuaba al del restaurante, en algunos le decían que en el anuncio "claramente" pedían a un "cocinero" todo un hombre, que las mujeres no estaban hechas para ese trabajo y en los últimos no reunía la experiencia necesaria y claro el horario tampoco era el adecuado para ella.

-no vas a encontrar trabajos en cocina de medio tiempo- Mai se encontraba recargada en una pared afuera de la entrada trasera del último restaurante de su periódico, miro con curiosidad al joven que había salido a sacar la basura y le estaba hablando

-¿disculpa?- pregunto mirándole a los ojos

-que en ningún restaurante tienen trabajos de medio tiempo para los cocineros- dejó la bolsa negra a lado de la pelirroja- deberías de buscar trabajo de mesera en algún café de maids- la miro de arriba abajo- tienes potencial para eso

-no necesito un trabajo de mesera- se enojo cruzando sus brazos por sobre su pecho- yo quiero ser un chef repostero

-jajajaja pues suerte con encontrar trabajo "aspirante a chef"- el chico se despido y regreso por donde llego cerrando la puerta y dejando todo en completa oscuridad

- … yo solo quiero ser repostera- cerro los ojos, para su suerte había comenzado a nevar- creo que por hoy termino mi búsqueda de empleo

Derrotada se dirigió a la estación de trenes mas cercana, apenas se estaba acostumbrando a la marejada de gente que se arremolina en las estaciones y en especial en los andenes. Entre empujones y jalones por fin logra meterse en el vagón, con mucha molestia mira hacia el suelo esperando que de una maldita vez se cierren las puertas

-¿Por qué la cara tan larga?- escucho una voz grave y femenina dirigirse a ella

-… eres tú…- Los lilaceos ojos se abrieron con sorpresa y antes de que pudiera decir otra cosa las puertas se cerraron frente a su cara pero con la vista siguió a la chica de cabello azul y ojos verdes que llevaba unos audífonos anchos y chamarra la cual se quedó esperando al siguiente tren – genial, genial, genial- comenzó a darse de topes en la puerta- verte era lo ultimo que me faltaba hoy – o quizás no, si un perro la orinaba seria lo ultimo que le faltaría para coronar su primer día de clases.

Cuando llego a la estación donde se encuentra su departamento iba caminando lento, tenía frio, estaba deprimida y los pies le mataban. Compro un poco de pan y leche en la tienda de la esquina y se metió a su departamento al que de inmediato encendió la calefacción.

-vaya día…- dejo caer todas sus cosas en la entrada del departamento y se dirigió a la cocina para prender su hornilla para calentar la leche y merendar. Un tintineo le saco de sus pensamientos y miro su celular "¿que tal tu primer día?" era un mensaje de su madre, tuvo unas ganas locas de comenzar a llorar de solo pensar en ella.

"super! Aprendí muchas cosas" y no era exactamente una mentira, aprendió sobre la industria de los alimentos, cocinar un Tourain, que los compañeros de clase no son muy amables, que en los restaurantes no les agradan los estudiantes y las mujeres. En definitiva había aprendido mucho ese día

"me alegro por ti cariño, sigue así" unas lágrimas rodaron al suelo cuando leyó el ultimo mensaje, ella tenia que seguir, solo era el primer día de 6 meses, tenia que resistir.

"gracias Mami, salúdame a Takumi y a Papá "mando el mensaje y con pereza retiro la leche de la hornilla la sirvió en una taza y se sentó en la mesa para cenar

-mañana será un mejor día- se dijo a si misma mientras le daba una mordida a su pan dulce relleno de piña- y quien lo diría… ella vive en esta ciudad- recordó a la joven de cabello azul que apenas tuvo tiempo de ver en la estación del tren- con suerte la volveré a ver

Terminó de cenar, se lavo los dientes y cambio de ropa. Puso su escalera para subir al tapanco donde está su suave futón y esperando que con el fin del día terminaran las calamidades, cerró los ojos con la esperanza de que el martes fuera un buen día.

.

.

COMENTARIOS DE LA AUTORA:

Steward- o ayudantes de cocina son los encargados de lavar la loza, la cristalería, la cubertería, los utensilios de cocina, el aseo de las áreas de producción y de los equipos de cocina, también se encargan de sacar la basura. En los restaurantes grandes tienen pequeños batallones que se dedican a limpiar el desorden que provocan los cocineros pero en establecimientos pequeños son los mismos cocineros los que se encargan de lavar todo lo que ensucian, ya que Mai creció en un pequeño restaurante sabe cómo lavar una cocina de pi a pa jajajaja así que por ahí no la van a poder regañar.

Bien como lo prometí Mai y Natsuki se vieron en este capitulo… 5 segundos pero cruzaron miradas y es lo que importaba! Respecto a las clases de Mai, he estado leyendo un poco sobre los restaurantes y la cocina francesa, ya saben que soy muy quisquillosa cuando escribo una historia me gusta darle ciertos toques de realismo y otro tantos jugar con las posibilidades (no tengo idea si en Le Cordon Bleu tienen un restaurante para que los chicos practiquen jajajaja pero en mi historia lo habrá) ahora solo queda esperar a ver que tal le va en sus otras clases a Mai y si es que consigue un trabajo de medio tiempo en la cocina. Nos vemos.

Tomoe como siempre sera la mala del cuento porque bueno… el personaje nació para ser la mala! solo que aquí se pondrá a molestar a Mai en lugar de acosar a Shizuru jajajaja