Amor de Temporada: Un Encuentro Fortuito
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Querido Diario:
Mis intentos por conseguir un trabajo han sido infructuosos, busque en todos los anuncios de los periódicos, internet y apps de trabajo que me pude encontrar pero en ninguno aceptaron el particular horario que llevo producto de mi trabajo en la escuela
Respecto a ese restaurante escolar resulto ser algo estresante, estoy acostumbrada a trabajar y vivir en una cocina pero si creía que mi padre era mandon es que no sabia nada de la vida, la Chef Arnaldi parece haberme tomado "cariño" dicen mis sempais en un tono burlón pues no me deja ni a sol ni a sombra en mis turnos de trabajo.
Que aunque me moleste tenerla de Chef a mando de la cocina debo aceptar que sabe mantener el lugar en orden, con ella al frente no hemos tenido ningún servicio lento o desastroso y aunque es estresante se nota en las propinas que recibimos la satisfacción de los comensales, un pago si no justo por lo menos suficiente por dejar parte de mi juventud en esa cocina.
Pero ni con estas propinas me es fácil vivir, cada vez me voy quedando sin fondos para comida o pasajes y si esta situación se extiende terminaría llamando a mis padres pidiendo ayuda cosa que me prometí no hacer a menos que fuera estrictamente una emergencia pero gracias a Kami… eso no fue necesario.
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Después de una larga caminata Mai tacha el ultimo restaurante en su lista, suspira con tristeza para comenzar su vergonzoso regreso al departamento, comer un ramen instantáneo, meterse en la cama y no volver a salir hasta el día siguiente de la cama pero al dar vuelta en la calle nota a una mesera salir de un restaurante y colocar un cartel de "se solicita ayudante de cocina" no era lo que buscaba pero a estas alturas tomaría cualquier trabajo que la mantuviera dentro de una cocina.
-hola -dijo un poco nerviosa- ¿con quien tengo que hablar para ver lo del trabajo?
-con la chef -contesto la joven de cabello rubio sorprendida de lo rápido que había llegado alguien a preguntar por la vacante -en la pare de atrás
-¿puedo pasar? -pregunta la pelirroja a lo que la mesera hace el ademan para que le siga y en poco tiempo la joven esta una cocina bien equipada, donde entran tranquilamente 3 personas trabajando sin estorbarse
-Chef llego alguien interesado en la vacante- comenta la chica que tomándole mas atención apenas esta en sus 17, delgada y con pupilentes azules, de la zona de los fogones una femenina figura se les va acercando
-Eso fue rápido –una mujer de cabellera marrón rojizo y ojos oliva se va acercando a Mai, la mirada penetrante hace que la joven se sienta ligeramente atemorizada- ¿traes papeles?
- claro claro –con cierta torpeza va sacando un folder de su mochila y al hacerlo parte de su uniforme sale con el
- déjame adivinar ¿necesitas el trabajo de medio tiempo? –no necesitaba ver los papeles, por la edad y el uniforme se podía dar una idea
-se que es mucho pedir pero le aseguro que soy muy buena cocinera y trabajare el doble para hacer valer las horas que pase aquí y …-su soliloquio fue parado por la mano de la Chef quien esta mas interesada en la filipina escolar que se ha medio salido de su mochila
-Le Cordon Bleu… ¿Qué hace una pequeña mierdecilla ricachona buscando trabajo de medio tiempo? –pregunto entre ofendida y divertida al sacar por completo la filipina y observar la estrella azul marino delicadamente bordada
-entre por una beca –dijo mas sonrojada, había escuchado que en muchos lugares tomaban como pedantes y altivos a los egresados de su colegio pero no creyó que fuera a toparse con uno tan pronto
-tendrás que ser una especie de prodigio para entrar ahí por beca –ahora si revisa los papeles de la chica, no tiene experiencia comprobable, pero ha puesto "el mejor restaurante de ramen" de un pueblo perdido de Japón como su mayor referencia y el ser actualmente estudiante de cocina mas no especifica en que colegio estudia -¿Cuántos años trabajaste en "el mejor restaurante de ramen"?
-desde que tenia 8 años –sonrió –es el restaurante de mi familia
-sabes que aquí servimos comida occidental ¿verdad?
-si lo se y también se cocinarla –no tan bien como el ramen pero en general con una receta bien explicada ella podía cocinar lo que fuera
-tienes un horario bastante complicado aquí aunque aparir de las 3 es cuando comienza a llegar la gente y no para hasta que cerramos el local
-me esforzare se lo aseguro –inclino ligeramente la cabeza, era la mejor entrevista que había tenido y necesitaba un trabajo pronto o no podría pagar la renta
-… -se quedo un momento pensando y observando a la chica, su vestimenta aunque de buena calidad no parecía a la de ninguna niña mimada, miro su zapatos y los vio desgastados, sucios de tanto caminar, por lo que se le veía de las manos notaba que sabían trabajar y contrario a lo que su lógica en negocios le decía suspiro- ok ok te pondré a prueba
-¡gracias! –dio un pequeño salto –le aseguro que no se arrepentirá Chef…
-llámame Midori –le regreso sus papeles con una sonrisa- todos aquí me llaman Chef Midori
-gracias Chef Midori -podría llorar o abrazar a la Chef si no fuera poco profesional pero estaba feliz de que alguien le diera una oportunidad
-pero no te lo pondré fácil, en este restaurante trabajamos de martes a domingo, todos los días de 10am a 9pm –le hizo una seña para que le siguiera –ya que tu no puedes llegar antes de las 4 estarás encargada del cierre los días Martes y Miércoles, pero trabajaras la jornada completa los sábados y domingos
-Hai
-te pagare conforme a las horas que labores, unos 848 yenes por hora mas propinas
-esta bien –no podía ponerse muy exigente en su situación y haciendo cálculos rápidos ese dinero seria suficiente para pagar la renta y comprar el material para el colegio, podria comer algo en el restaurante y con eso tendría cubierta todas sus necesidades
-seras el ayudante de todos así que andaras por todas la estaciones
-genial –ante la contestación Midori volteo a verle –es que me hace falta experiencia en una cocina grande –mientras mas experiencia tuviera de todas las áreas mejor se podría desarrollar en ellas aunque su sueño fuera ser Chef repostera el conocer los usos y manejos de la cocina eran esenciales
-ese es el espíritu –ya le comenzaba a agradar la jovencita, se necesitaba mucha energía para llegar a amar la cocina a nivel profesional –bueno ya que es Martes y pasan de las 5 de la tarde saca tu filipina de niño rico y comienza ayudando a Jinora san pelando esas papas, luego te pones el mandil y comienza a lavar toda la loza que tenemos
-Hai Chef Midori –dando un brinquito la pelirroja se fue hacia la puerta de empleados donde se encuentran unos lockers, tomo el que estaba vació para depositar su mochila y cambiarse para ponerse la ropa de carácter
-me agrada esa emoción –sonriendo ante lo que ve toma aire y habla fuerte- muy bien chicas, tenemos nueva mandadera, todos denle la bienvenida a Mai chan
-bienvenida –dijero las otras dos chicas que se encontraban trabajando
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Así pasaron tres semanas, las mas cansadas de su corta vida pues no tiene un día real de descanso, de lunes a viernes va de la escuela al trabajo o al restaurante escolar, los fines de semana se la pasa 11 horas recluida en el trabajo, solo tiene medio día en lunes para descansar pero lo utiliza para lavar su ropa y hacer pagos o arreglar el departamento.
Hoy era de nuevo Martes y llevaría a sus compañeras del trabajo unas tartaletas que había horneado en el colegio pues el Chef Duval le había hecho repetirlas hasta que le salieran perfectas por lo que termino con 8 tartaletas frutales de mediana calidad y solo 2 que valían para entrar en los mejores restaurantes del país, aun así todas eran perfectamente comestibles y seria una pena tirarlas como muchos de sus compañeros lo solían hacer con los "errores"
-Jinora san, Yumiko san ya llegue –con un poco de problemas Mai entra por la puerta trasera haciendo malabares con una caja de cartón en las manos
-apenas en tiempo –Jinora una mujer de 34 años ojos marrón, piel blanca y cabello castaño se acerca para auxiliarle con la caja –sabes que el mundo arde si llegas tarde
-lo se lo se pero hoy sali tarde del colegio –fue la ultima en terminar su tartaleta perfecta –y tarde un poco mas en empacarlas todas –con una rapidez tomada con el tiempo se quita la playera quedándose en camisón y se coloca su filipina, de igualmanera se cambia el pantalón de mezclilla por el pantalón de trabajo y en menos de 4 minutos ya esta lista para lo que venga
-¿esto lo hiciste tu? –pregunta Yumiko la mesera con la que hablo su primer día de trabajo y esta mira lo que había dentro de la caja de cartón
-si –hace un pequeño chequeo de su indumentaria –no me quedaban perfectas por lo que tuve que repetirlas
-define perfectas –para Yumiko una chica con el cabello teñido de rubio y pupilentes azules todas las tartaletas se veían apetecibles
-el espejuelo que las recubre, puntualizo, la mayoría se les nota pequeños grumos –suspiro –otras tenían demasiadas frutas y las menos se me quemaron un poco de los lados
-si que deben ser exigentes en tu colegio –Jinora también estudió gastronomía pero salió como técnica en alimentos, nunca le exigieron tal nivel en la presentación de los platos
-¿por que nadie esta atendiendo sus puestos de trabajo? –gruño Midori al ver a su cocinera y una de las meseras charlando en la entrada pero se queda con una cara de sorpresa al verlas comiendo tartaletas -¿tu las hiciste?
-si chef –algo nerviosa observa a su jefa tomar una de las que mejor le quedo y juzgarla -¿puedo? –pregunta mostrando la fiel cuchara que siempre lleva consigo en el bolsillo de la filipina
-adelante, me gustaría escuchar su opinión
-veamos… -con la cuchara partió la tartaleta, observo el relleno y la costra, luego la olio para terminar llevándosela a la boca y quedar en un silencio que puso a Mai doblemente nerviosa
-no esta mal Mai chan –Jinora le da pequeñas palmaditas en el hombro- se nota que seras una gran repostera en el futuro
-si, están deliciosas –Yumiko también le da ánimos pero la incertidumbre de no poder leer los pensamientos de su jefa le carcomen la cabeza
-Mai chan… -con una mirada sombría la ojiverde posa sus manos en los hombros de la joven
-… hai …- traga saliva
-¿Por qué nunca dijiste que eras un prodigio de la repostería? –con pequeñas lagrimas en los ojos- llevo comprando esa mierda de postres congelados desde que abrí mi restaurante y tu con esas capacidades te la pasas lavando trastes toda la tarde
-etto…- no quería hacer notar que fue Midori quien la mando a lavar los trastes en primer lugar
-a partir de hoy tu te encargas de los postres en el restaurante –sonrió y las otras aplaudieron conformes con el veredicto
-etto… -¿esto era una promoción? Todo estaba pasando muy rápido
-aun tendrás que lavar y pasar la mopa por las estaciones pero dejaras de ser la ayudante de Jinora –Midori entendía ahora porque le habían dado la beca a la pelirroja, esas tartas sabían a gloria tropical -… ¿Qué esperas? Checa en el almacén si tienes todo lo que necesitas para hacer mas tartaletas como esas, si te falta algo llama a la tienda y que te lo traigan
-al momento Chef –salio de sus pensamientos y corrió hacia el almacén con la misma energía que le caracterizaba
-esta chica es oro molido –susurro para si misma en tanto todas regresaban a su trabajo en la cocina
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Así volvió a pasar otra semana para Mai pero mientras ella comienza como encargada de los postres en este bullicioso restaurante de comida occidental algo lejos de ahí se presenta otra escena.
Un hermoso departamento de estilo sobrio es la residencia de medio tiempo de cierta joven peliocre, heredera de dueño de Renesas Technology una de las mayores compañías de microprocesadores de Japón, ella aunque estudiante en negocios internacionales lleva parte del trabajo de la empresa y solo va a este lujoso departamento cuando necesita tiempo para pensar y tiempo para pasar con cierta mujer.
-Natsuki –una femenina voz llama la atención de la peliazul que se encontraba sumergida en un inmenso libro en tanto esta recostada en un gigantesco sofá de cuero color chocolate –deja ya de estudiar –puso su mano en la parte superior de este para ligeramente obligarla a dejarlo en sus piernas
-pensé que tardarías mas en estar lista –la ojiverde mira el reloj de pared, son las 4 en punto, lleva sentada en la sala del departamento de la peliocre desde las 2 de la tarde, que no es nada nuevo para ella el esperarle por eso siempre se lleva sus libros para hacer la tarea de la universidad en sus tiempos muertos
-Kannina Natsuki –le mostró su celular- mi padre me ha llamado y tengo que presentarme en su oficina para hablar con unos inversionistas sobre una nueva planta de producción
-esta bien…- cerro los ojos tratando de controlar sus emociones y su hambre, en ese departamento lo único comestible eran los miles de tés que tenia por colección su novia, algunas sobras de comida a domicilio y quizá algo de alcohol escondido en su habitación
-te lo recompensare otro día –le dio un beso rápido y tomo la chaqueta de la peliazul para acompañarla a la puerta
-no te preocupes, encontrare algo que comer en el camino- eso no el costaba trabajo
-no vayas a ningún lugar muy solitario –ordeno la ojirubi colocándole la chaqueta – te haré una reserva en el restaurante que me gusta
-esta bien puedo ir a otro lado –dijo sin darle mucha importancia pero al poner su mano en la puerta esta fue tomada por la otra joven
-a mi me importa –le miro a los ojos de manera seria –voy a hacer la reservación y comerás ahí
-… entendido…- volteo la mirada hacia el piso
-esa es mi Natsuki –le volvió a dar otro beso y la ojiverde abandono la torre de departamentos en su flamante motocicleta en dirección al restaurante que le habían hecho la reservación donde comió sin mucha gana sola en tanto revisaba su celular, cerca de donde se encontraba aparecían nuevas recomendaciones sobre un restaurante de mediana calidad donde los postres se habían vuelto bastante buenos en relación con el precio. Ya que había terminado de comer y tenia la tarde libre por lo que se fue hacia el lugar, tenia espacio y ganas de un buen postre.
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Sábado 5 de la tarde y la cocina estaba que ardía pero donde mas se sentía la presión era enfrente pues una de las meseras había faltado por enfermedad y sin ella los pedidos se estaban acumulando en la salida de la cocina provocando el disgusto de Midori, algo que las cocineras resentían directamente
-Chef Midori… -la ojilila se acerco lento hacia la otra mujer que estaba como loca salteando unas cebollas
-¿Qué necesitas Mai chan? –gruño sin dejar de poner atención al sartén y a otros 3 mas que manejaba con pericia
-ya acabe los los pays y la mermelada de frutos rojos que van con ellos
-que bien…
-pensaba que quizá… seria de mas ayuda sin salgo a meserear por un rato –Midori se detuvo por un momento y le miro seriamente
-¿puedes? –pregunto casi en suplica
-lo hacia todo el tiempo con mi padre y conosco el menú completo, no creo que sea un… -lo siguiente que sabe es que Midori la esta arrastrando hacia los lockers para que se cambie y casi la avienta hacia el frente del restaurante
-gracias por la ayuda Mai chan – sonriendo se regresa a la cocina dejando sola a la chica quien le explica rápidamente a Yumiko san lo que sucede, esta le da las gracias y le comenta el acomodo de las mesas, su numeración, cuales le tocara atender a ella y demás detalles básicos que la mayoría la joven sabe.
-todos tuyos Mai chan –la rubia levanta los pulgares y la pelirroja imita el gesto para irse hacia las mesas y preguntar si algo mas se les ofrece.
Con la ayuda de Mai el restaurante consigue regresar a la calma y los servicios vuelven a la velocidad normal, la ojilila tiene un encanto natural, con su brillante sonrisa y carismática energía anima el lugar, en un momento entra en la cocina para sacar unos pedidos en donde se tarda un poco y al siguiente que sale se queda congelada mirando a la nueva clienta que se ha sentado en su zona
-¿Qué esperas? –pregunta la otra mesera al verle parada a mitad de la nada -¿quieres que yo la atienda?
-¡no!- grito a lo que la mitad de los comensales voltearon a verles –quiero decir… jejeje ya voy –sonrojada se presenta ante la hermosa joven de cabello azul –bienvenida –con algo de temblor va dejando el menú en la mesa a la chica que no ha parado de ver su celular
-solo quiero la carta de los postres… -al mirar hacia la mesera nota que le conoce –que sorpresa –le sonríe
-hola…- ahora esta mas nerviosa -¿Qué te trae por aquí? –maldijo mentalmente su pregunta tan directa
-jajajaja esto - dijo mostrando su celular abierto en una aplicación que puntua los restaurantes –al parecer este lugar ha tenido calificaciones muy buenas en sus postres así que vine a a comproblarlo
-¿de verdad? –con su animo recuperado mira de cerca el celular, Natsuki vuelve a sonreír y se lo entrega para que le de un mejor vistazo
-de verdad –asevera, al notar como la chica lee las reseñas sonríe concluye algo- por lo que veo eres tu quien hace los postres ¿cierto?
-si soy yo –pasa su mano izquierda hacia su nuca y sonríe devolviendo le su celular –no esperaba que tuviera tan buenos comentarios
-que recuerde siempre servían buenos postres en tu restaurante –su cara muestra nostalgia por tiempos mejores, aquellas vacaciones con su familia completa son de los mejores recuerdos que le quedan
-He practicado mucho –por no decir "siempre me esforcé para darte algo que endulzara tu vida"
-en ese caso –le regresa el menú –porque no me traes el mejor que tengas –le volvió a sonreír y ahora el sonrojo de Mai se podía ver desde el otro lado del lugar
-c… claro –dio media vuelta e ignorando a una abuela que le llamaba se fue a refugiar en la cocina, quedándose en el pasillo tomándose la cara roja como una fresa –haaaaaaaaaaaaaaaaaaaa –chillo por lo bajo
-¿Quién chilla?- grito Midori desde su puesto -¿Mai? –mira a la joven vuelta un ovillo contra la pared –¿te sucede algo?
-yo…-niega con la cabeza- nada nada, solo vengo por un pay con helado y frappuccino –se mete a la cocina de lleno para comenzar a prepara el plato
-¿Mai chan? –de nuevo Midori le habla esta vez algo preocupada -¿te acuerdas que ahora estas de mesera? -no tenia porque meterse a preparar nada
-ho… es que… -volvió a sonrojarse
-Mai esta preparando un pay especial –dijo Yumiko entrando con una risilla de gato –prácticamente se derrite frente a la chica que llego, tu "amiga" tiene una motocicleta preciosa por cierto
-vaya conque es eso –las mujeres comienzan a reír, Mai esta mas roja que nunca y vuelve a ocultar su cara con sus dos manos
-apresurate a terminar lo que le estrés preparando y no quiero mas distracciones –suspiro Midori, lo que era la juventud! aun recordaba cuando ella se ponía así cuando le preparaba algún platillo especial a su ahora esposo
-hai- rápidamente termino de montar el plato y la bebida para tomar aire y regresar con la chica que le había gustado toda su adolescencia… claro… todo tranquilo… sin presiones
-eso fue rápido –comenta Natsuki al mira el pay de queso con mermelada de fresa y el frappuccino
-que lo disfrutes –le sonríe aun luchando con el sonrojo de su cara
-si parece de revista –admirada la ojiverde le da de vueltas al plato para observar mejor el postre –has mejorado mucho
-gracias, aun estoy estudiando –cubre su pecho con la charola en la que suele llevar los pedidos
-no creo que tengas problemas con eso –sin poder esperar un segundo mas toma la cuchara y agarra una buena porción del pay para llevárselo a la boca- este sabor me trae muchos recuerdos –ahora es la ojiverde quien se sonroja
-¿te gusto? –pregunto casi en un susurro
-me encanto –de nuevo sus ojos se cruzaron y fue como una chispa cruzando sus cuerpos –es muy bueno….
-Mai… soy Mai –de nuevo se maldice por dar información que quizá no era requerida
-muy bueno Mai –tomo otro bocado pero este con el helado de vainilla que le acompañaba
-que lo disfrutes –esta vez no pudo ignorar a la octogenaria que le hacia señales para que le atendiera y con una ligera reverencia se fue a seguir su trabajo.
En cada momento que podía volteaba a mirar a la peliazul que animadamente comía su postre y disfrutaba su bebida, era como regresar a aquellos inviernos cuando esta visitaba el restaurante de ramen y Mai hacia su mejor postre para ella, los mismos nervios, la misma felicidad al notar la alegría con la que comía pero todo termino tan rápido como comenzó, en un momento entro para ayudar con el horno que se había vuelto loco y al siguiente ya se había ido.
-tu chica misteriosa dejo una buena propina –la ojiazul ondea un billete de 5000 yenes
-¡es mucho! –camino hacia la entrada del restaurante pero lo único que alcanza a ver tras las ventanas es a la chica con su casco puesto y saludando con la mano, Mai regresa el saludo y en otro instante la motociclista esta perdiéndose por un extremo de la calle
-tambien te dejo una promesa… o amenaza- dice en burla dándole el ticket de pago
-¿Qué?- al desdoblarlo mira escrito "en definitiva regresare por otro pay Mai, att: Natsuki" ahora su corazón estaba dando de brincos dentro de ella
-tranquila que te va dar algo jajajaja –le tomo por la mano para alejarla de la entrada y la mirada de los demás comensales –tomate 5 minutos y regresas ¿vale?
-vale… -casi sin saber de si se va al baño, se lava la cara y se tranquiliza, guardando el ticket en su bolsillo
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Si Natsuki volvió al restaurante es algo que Mai ya no pudo ver pues al regresar la mesera faltante ella no tenia razón para entrar a piso y se limito a hornear cada pastel, tartaleta y dulce que su corazón le guiara
En la escuela no eran tan permisivos con sus deseos y le exigían un poco mas que a los demás, quizá por ser becada, quizá porque Arnaldi sensei la odiaba, no estaba por la cruzada de saber la verdad sobre ese asunto, se limitaba a dar todo en sus clases y fue precisamente saliendo de esta que se topo con una joven de cabellera negra muy alegre
-Mikoto chan –dijo saludando a la preparatoriana quien al escuchar su nombre corrió hacia la joven
-Mai Mai hoy es jueves –comento dando brinquitos - ¿vas a estar?
-claro que estaré –sonrió- ¿tu iras?
-no me lo perdería por nada –los jueves y viernes que le toca restaurante escolar la pequeña Mikoto siempre come ahí, probar los platillos de la pelirroja siempre le alegran las tardes
-entonces te veré ahí –comenzó a caminar hacia las escaleras
-noooo –le tomo por la mano –vamos juntas
-aun es muy temprano, te vas a quedar sentada sin poder hacer nada- le comenta pues ella tiene que llegar las 4pm pero no sirven hada sino hasta las 5pm
-no me importa, ir con Mai es tan divertido como comer algo preparado por Mai -dice asintiendo con la cabeza, aferrándose ahora al brazo completo
-hai hai –de las pocas personas en el colegio que parecen no odiarla por el simple echo de existir es es la pelinegra quien mas bien parece feliz cada que se cruzan, algunas veces Mai lleva ramen a la escuela para comer y siempre termina dándoselo a la otra, no es que le moleste pero se pregunta como le hace esta para enterarse cada que lleva comida a la escuela
-¿Qué te gustaría comer hoy? –pregunta mientras andan por la calle camino a restaurante
-lo que sea que Mai prepare estará bien – no tiene nada en mente
-si ese es el caso hoy te preparare… -puso un dedo en su mejilla- Coq au vin pero veré que carne tenemos par hoy
-estará delicioso –llegan a las puertas del restaurante y entran aun tomadas de la mano, para la mala suerte de Mai, la chef Arnaldi estaba sentada en una de las mesas checando el menú del día y su blanca cara tomo un rojo ira que escalaba rápidamente
-Tokiha llegas tarde –gruño y al mirla tomada de la mano de la ojidorada gruño aun mas- ve atrás y prepárate
-hai hai…- sin animo de contradecir al chef quien parece siempre llamarle la atención por la puntualidad aun cuando llegue 30 minutos antes se retira hacia la parte de atrás para prepararse –nos vemos luego Mikoto chan
-adiós Mai – después de despedirse esta se va a sentar a lado de la chef -¿Por qué te enojas tanto con ella? -le susurro a la francesa quien frunció el ceño
-¿Por qué tienes que estar tan cerca de ella? -no podia sacarse de la cabeza que Tokiha había armado todo un plan malvado para engatusar a la señorita Minagi y así hacerse con una educación de primer nivel de forma gratuita
-es mi amiga –dice sin dar mucho rodeo, Mai le daba toda la comida que le pedía y era tenia un excelente sabor, no veía la necesidad de la francesa de reñirle cada que se la encontraba
-claro… -bufo regresando su atención al menú
-dale un respiro de vez en cuando -puso su mano en la de la castaña quien de manera instantánea se tranquilizo… solo un poco
-trabajara a la par de los demás –y en cuanto Mikoto no las viera, la haría trabajar 30 veces mas que los otros, ese día Mai Tokiha conocería el infierno en vida! De eso se encargaba ella
-Mai es muy buena en lo que hace
-eso esta por decidirse -todavía no había mostrado nada que la hiciera excepcional, sus platillos tenían un buen sabor pero nada que del otro mundo, a este paso terminaría como una chef cualquiera en algún café de maids
-hmmmm –en tanto se cambiaba le ha recorrido un escalofrió- tengo el presentimiento de que no será un buen día
-a que te refieres- pregunto otra chica que estaba cambiandose igual que ella
-todos a sus puestos –entro la chef echando humos –Tokiha te pones a lavar las mollejas, luego te encargas de proporcionar la carne, el mise en place… bla bla bla- ya ojilila no era capas de escuchar entre todo lo que decía, se estaba ahogando en su miseria
-ya veo lo que decías… lo siento por ti Tokiha san… - todos los estudiantes sintieron pena por la joven pelirroja que termino con las manos echas polvo al final de ese día
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COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Pequeñito el capitulo pero bueno, las chicas interactuaron por mas de 2 párrafos jajajaja, el amor ronda las cocinas y Mai podría morir de cansancio jajajaja ahora ya tiene un trabajo y una agotadora vida estudiantil, entre las cosas que podemos ver es que a Mai no le importa cambiarse la ropa de trabajo enfrente de otras personas! jajajaja eso tomara mas sentido en otros capítulos y que Midori me ha gustado mas como Chef que como arqueóloga extrema ja!
Shizuru es aburridamente rica… ya se cliché! pero adoro darle a Shiz un montón de dinero porque bueno… en el anime se veía que provenía de buena familia jajajaja otro dato curioso es que la compañía Renesas Technology si existe y si fabrican microprocesadores, esta empresa japonesa con su cede en Tokio, que aplica perfecto para mi historia jejeje, tiene un ámbito de trabajo que abarca más de 20 países (donde tiene subempresas, 19 en Japón y 20 en otros países), genera unos 702.700 millones de yenes anuales en el año fiscal 2008 y en marzo de 2009 su plantilla alcanzaba los 25 000 empleados. Es una buena empresa para darle a Shizuru un montón de problemas! jajajaja
Coq au vin- (en francés: "gallo al vino") es uno de los platos más conocidos de la cocina occitana, a través de Francia, como plato nacionalizado. En esta zona es muy típico este tipo de estofado, que se hace con pato u oca en el sur, y también con otras carnes, por ejemplo, buey/vaca (en este caso, el plato se denomina "daube"), también en el norte de Occitania (y por tanto centro de Francia). Se trata de un estofado de pollo en el cual se añade una gran cantidad de vino (generalmente el vino utilizado es tinto pero a veces se utiliza el blanco). Suele tener además alguna verdura de tipo nabo o cebolla y las versiones mejoradas incluso pueden incluir alguna seta, tradicionalmente la Morchella.
