NOVIAZGO MAFIOSO
EP.2: ALUMNOS TRANSFERIDOS
PROLOGO:
- Tsuna! Tsuna! Despierta Tsuna-san! - Gritaba un peli azul a un desmayado castaño tirado en el jardín mientras lo agitaba.
El duo de jovenes se encontraba en el jardin trasero de la academia Bonjari, debido a que lo que comenzó como un recorrido tranquilo hacia la academia, terminó en un intento por parte de un peli azul de revivir a un inconsciente Tsuna, todo esto gracias a un golpe de rodilla de cierta rubia de listón rojo, la cual aparentemente iba con prisa pues lo único que hizo para remediar el accidente que ella misma causó, fue disculparse fugazmente con un noqueado castaño sin que esta detuviera su paso en lo más mínimo, a pesar de los gritos por parte de Raku para que lo ayudara a llevar al castaño a la enfermetia o que al menos se disculpara apropiadamente.
Luego de un rato y tras varios intentos por parte del peli azul para despertar al Vongola, finalmente el castaño comenzó a reaccionar.
- Tsuna! ¿Te encuentras bien? - Preguntó Raku, alegre por ver como su amigo castaño despertaba.
La repuesta del Vongola solo fueron frases incoherentes sin ningún significado, indicativo de su estado aun de confusión.
Le tomó a Tsuna varios segundos el poder estar completamente despierto nuevamente, para que una vez ya consciente se diera cuenta de la situación en la que estaba y tras recordar lo que había pasado, y en especial a cierta chica rubia, para acto seguido comenzara a mirar en todos lados como si buscara algo.
- Ella no está aqui, se fue en cuanto cayó encima tuyo - Habló el peli azul, adivinando lo que el castaño estaba buscando.
- Ya veo - Contestó Tsuna mientras se ponía de pié y limpiaba el polvo de su uniforme.
Una vez el Vongola estuvo de pié, el heredero yakuza incistió nuevamente en su pregunta anterior acerca de si el castaño se encontraba bien, a lo que Tsuna contestó con que no había problema, pues si bien la fuerza del golpe de esa chica era algo a tenerse en cuenta, aun distaba mucho de ser tan doloroso como las explosiones, choques electricos y disparos que su tutor solía usar en él todas las mañanas para despertarlo, cosa que recordó al Vongola que ese día no había sido despertado por Reborn como era la costumbre, seguramente porque Raku se encargó de despertarlo primero o tal vez porque no quería causar problemas a sus anfitriones al destruir una parte de su casa solo para poder despertarlo, pese a que dicho daño podría ser reparado con facilidad ya sea por la increiblemente eficiente empresa de construcción privada de la Vongola (La cual había sido la encargada de reparar todos los daños que las peleas de Tsuna y sus guardianes habían tenido hasta el momento) o incluso mediante el grupo de ilusionistas de elite tambien perteneciente a la Vongola.
En cualquier caso Tsuna estaba agradecido por la posibilidad de que su tutor llevara las cosas con más calma al estar alojados en la casa de otros. Y si por casualidad Reborn tuviera que ayudar al noveno con el proceso de aceptación del nuevo grupo, y por ende dejara con mayor tiempo libre al castaño para que este pudiera vivir lo más parecido a la vida escolar normal que tenía antes que el arcobaleno apareciera en su vida, sería perfecto.
Los pensamientos del castaño fueron interrumpidos por cierto peli azul que lo llamaba.
- Tsuna-san ¿Me estas escuchando? - Preguntó Raku al ver a su compañero con mirada perdida.
- ¿Eh? Eto.. Si, estoy bien. No te preocupes. Gracias por preguntar- Contestó con su tono nervioso habitual el castaño mientras se rascaba la nuca, para luego dar un vistazo a su reloj y con horror darse cuenta de la hora que era - YA ES MUY TARDE!
El grito repentino por parte de Tsuna ciertamente asustó no solo al peli azul al lado suyo, sino tambien a transeuntes y alumnos que se encontraban cerca del duo.
En cuanto Raku pudo sobreponerse del susto, rebizó su celular para verfiricar la hora, dandose cuenta que en efecto iban con algo atrasdos con respecto al horario planeado con anterioridad, pero aun así tenían tiempo de sobra para llegar a la academia antes que cerrara sus puertas.
Aparentemente el incidente de la chica del listón rojo, los había hecho demorarse.
- Está bien, tranquilizate Tsuna, aun tenemos tiempo para llegar 5 minutos antes de que cierren las puertas - Habló Raku, tratando de tranquilizar a su compañero castaño quien aparentemente estaba temblando de miedo.
- No esta bien Raku, si no llegamos al menos 10 minutos antes seremos castigados por... - Antes que pudiera completar su frase, el castaño se calló abruptamente, volviendo a extrañar al peli azul.
- ¿Castigados? ¿Quién podría castigarnos? ¿Estás seguro que el golpe de esa chica no te afectó?- Preguntó Raku.
Tsuna aun no estaba acostumbrado a la idea de no estar en Namimori, en donde si uno no llegaba al menos 10 minutos antes de que cerraran las puertas de la academia, recibiría un castigo a muy severo por parte de cierto peli negro con tonfas, y está de más decir que cierto castaño solía ser una victima recurrente debido a su habito de quedarse dormido, bueno al menos así era hasta la llegada de cierto bebé quien tenía metodos que hacían imposible para cualquiera el no despertarse a tiempo.
Pero bueno, ciertamente los recuerdos de la etapa en que era castigado seguido por Hibari, había dejado un trauma en el castaño, el cual evidentemente tomaría algo de tiempo superar, aun asistiendo a otro insituto.
Tsuna decidió dejar los traumas que su guardian de la nube le había causado para después, para apresurarse a contestarle a un confundido Raku quien lo miraba con algo de preocupación, seguramente pensando que el rodillazo anterior había sido más grave de lo que pareció.
- Eto... Lo siento... Parece que aun estoy algo afectado por el golpe...jejejeje - Respondió torpemente Tsuna al peli azul quien tras un segundos pareció haberle creido, para que acto seguido y ya más calmados retomaran su camino al instituto a paso más veloz para no llegar tarde.
CAPITULO 1: LOS NUEVOS ALUMNOS
Raku había acomapañado al decimo vongola hasta el salón de profesores para que el castaño pudiera presentarse y entregar la carta de traslado que su tutor le había entregado para que Tsuna pueda ser reconocido como un alumno de ingreso temporal en la academia, y que estos pudieran asignarle un salón.
Como era probable que este proceso tomara algo de tiempo y ya que las clases estaban a punto de empezar, el peli azul dejó a los profesores a cargo de Tsuna para luego retirarse a su propio salón, no sin antes recibir las gracias por parte del castaño por todas las molestias que el heredero yakuza se habia tomado para ayudarlo.
Una vez Raku se hubo retirado, el tramite del castaño siguió sin problemas, recibiendo las indicaciones de los profesores acerca de la clase en la que estaría, al igual que el nombre de la profesora a cargo de su aula, una rapida revisión de las reglas internas de la academia (Las cuales eran mucho menos severas que las que tenían en Namimori, seguramente porque nuevamente Hibari no se encontraba ahi), e informarle que curiosamente había otro estudiante que no solo se había integrado igualmente el día de hoy, sino que tambien estaría en el mismo año y aula que el castaño, por lo que el profesor le recomendó que sería buena idea que hiciera amistad con ese nuevo alumno, pues al ser ambos alumnos de intercambio en un instituto nuevo, podrían llevarse bien.
Esto sacó una sonrisa al castaño, quien pensó en esto como una oportunidad de oro para hacer un nuevo amigo en su primer día de clases, y no tener que sentirse solo durante su tiempo en Bonjari.
"Dejando de lado lo que pasó en la mañana, parece que este será un buen día" - Pensó Tsuna.
Una vez toda la información fue dada y el papeleo hubo terminado, a Tsuna se le fue indicado el camino que tenía que tomar para llegar a su nueva aula, en donde debería hablar con el profesor encargado, quien ya había sido informado con anterioridad del ingreso de dos nuevos alumnos ese día, y donde seguramente ya se encontraba el otro alumno de intercambio esperando.
Luego de ofrecer un respetusoso agradecimiento al profesor, el vongola partió con rumbo a su aula.
Durante su camino al que sería su nuevo salón, el buen animo del decimo Vongola solo podía mejorar y mejorar ante la cada vez mas realita idea de no solo volver a tener una vida escolar normal, sino que esta vendría junto con una oportunidad de comenzar desde cero en un nuevo instituto, en donde el sobre nombre de "Dame Tsuna" no sea conocido.
La felicidad del decimo vongola era visible a flor de piel, pues si la sonrisa cada vez mayor en su rostro no lo delataba, entonces lo haría la alegre tonada que tarareaba en su rumbo hacia su salón que a la vez le servía como acompañamiento musical en su camino.
- "UWAAAAH! Al principio tenía mis dudas acerca de esta idea que tuvo Reborn, pero ahora creo que debo agradecerle el que me haya arrastrado a este asunto de la Vongola... Después de todo un tiempo lejos de Namimori para estar en un instituto lejos de los problemas y en donde no me conozcan, sin duda suena como unas vacaciones para mí, aunque aun deba de ir a clases" - Pensaba el castaño mientras levantaba su puño a la altura de su pecho y lo apretaba firmemente, como muestra de su determinación para aprovechar al máximo esta oportunidad que tenía.
- Me pregunto ¿Como será ese nuevo alumno que también se transfiere hoy? - Pensaba el castaño mientras a su mente venían imagenes de aleatorias de estudiantes de instituto en un esfuerzo por adivinar como sería esa persona, a la vez que apoyaba su mentón sobre su mano, adoptando una postura pensativa mientras caminaba - "¿Acaso será alguien tan entusiasta como onii-san?" Pensó el castaño mientras la imagen de su guardian del sol gritando a todo pulmón su palabra típica venía a su mente, para que luego una gota le cayera de su nuca al pensar que era imposible que existiera alguien tan apasionado como él "Tal vez sea alguien agradable" fue ahora el pensamiento del castaño con una sonrisa mientras ahora veía en su mente a su guradian de la lluvia con su habitual sonrisa alegre "Aun que también puede que sea alguien un tanto raro" siendo ahora el turno de cierto ususario de la llama de la tormenta para aparecer en sus pensamientos, quien se encontraba sonriendo como lo hacia a diario cuando recogía a Tsuna de su casa para ir al instituto juntos "Solo espero que no sea un sujeto aterrador" Ahora Tsuna comenzó a temblar ni bien terminó ese pensamiento pues las personas que vió ahora fueron tanto sus guardianes de la niebla como de la nube quienes tenían sonrisas muy siniestras en sus caras. Dichos pensamiento ahora se convirtieron en un reso desesperado para que no solo ahora, sino nunca más en su vida vovliera a toparse con más personas así.
Cosa que en el fondo Tsuna sabía que sería imposible si su tutor seguía involucrandolo en asuntos de la mafia.
Tsuna agitó rapidamente su cabeza, tratando de despejar esas ideas tan tétricas y pensar en otra cosa para calmarse.
En ese momento, un pensamiento vino a su mente de golpe, sorprendiendo al Vongola.
- Ahora que lo pienso, el profesor no dijo si el alumno nuevo era hombre o mujer... ¿Entonces el nuevo alumno también podría ser una chica? - Pensó el vongola con algo de sorpresa al haberse dado cuenta de ese detalle - Si es así entonces ¿Qué clase de chica será?
Acontinuación, Tsuna volvió a repetir el mismo proceso que había hecho con los chicos hace un momento, comenzando a pensar en imagenes aleatiorias de chicas de instituto, tratando de averiguar como posiblemente sería la chica nueva.
"Supongo que si es una chica entonces ahi menos riesgo que sea alguien problematica... No esperen retiro lo dicho" Pensó el castaño, retractandose a mitad de sus pensamientos en cuanto recordó a cierta guardian del glaciar de la familia Simon, la cual podía llegar a ser tan estricta como el propio Hibari.
Nuevamente el castaño volvió a agitar su cabeza para disipar la aterradora imagen de dicha chica cuando estaba enojada.
- No creo que exista una chica tan aterradora como Adel-san... Bueno al menos no fuera de la mafia - Pensó el Sawada recordando ahora en esta ocasión a la adulta Lal Mirch que conoció en el futuro, mientras nuevamente le volvía a caer una gota por la nuca. Una vez Tsuna se hubo calmado de nuevo, volvió a retomar sus pensamientos - Lo más posible es que sea alguien como Haru, aun que menos rara o tal vez como Chrome pero menos tímida - Pensaba mientras las imagenes de ambas chicas anterior mencionadas le venían su mente. Para que acto seguido su rostro tomara un tono ruborizado en cuanto pensó lo siguiente - Tal vez sea una chica tan linda y amable como Kyoko-chan... No eso es imposible. No creo que exista alguien más linda Kyoko-chan.
Las imagenes de la hermana menor de su guardian del sol que venían a la mente del castaño, eran cada vez más claras haciendo que no solo llegara a sonrojarse, sino que comenzara a dejar escapar breves suspiros aul recordar a la idol de Namimori "Sin duda no puede haber nadie más linda que Kyoko-chan"
Tsuna cerraba su puño con fuerza a manera de enfatizar lo seguro que estaba de lo que había pensado.
El Vongola estaba tan absorto en sus pensamiento, que no se dio cuenta que no solo ya había llegado a su salón sino que estaba por chocar con una persona para frente a la puerta de este, que aparentemente también se encontraba en un estado igual que el castaño pues tampoco se percató del chico que se encontraba caminando directo hacia ella, hasta que fue muy tarde haciendo que ambos chocaran.
- Ite! Oye deberías tener más cuidado por donde andas - Se quejó la persona que había estado parada frente al salón, volteando a ver al castaño, quien se estaba sobando la frente pues fue el punto en donde impactó con la persona.
- Lo... lo siento mucho. No estaba prestando atención por donde caminaba porque... - Comenzó a disculparse el castaño en cuanto se dio cuenta de que había chocado con alguien, pero dicha disculpa fue cortada en cuanto pudo notar quien era la persona con la que había chocado.
De igual manera, en cuanto la persona notó quien era el castaño, abrió ampliamente los ojos y dio dos pasos hacia atrás mientras señalaba al joven, cosa que repitió de manera exactamente igual el Vongola.
- Tú eres el mocoso de primaria con el que tropecé esta mañana - Habló la persona con la que Tsuna había chocado, quien resultaba ser una joven rubia con un lazo acomodado de forma que parecían dos orejas de conejos.
- Tú eres la chica que cayó encima mío esta mañana... Espera ¿A quién llamas mocoso de primaria? - Habló el castaño, fastidiado por como había sido llamado.
- Por su puesto que hablo de tí después de todo eres el único niño aquí. Pero ¿Que haces aquí? ¿No deberías ir a tú salón? Este es el edificio de los mayores, así que sería bueno que no andes paseando tan tranquilamente por aquí o te podrías meter en problemas - Habló la chica rubia, aumentando la molestia del castaño.
- Oye! Yo también tengo una razón para estar en este edificio - Habló Tsuna, tratando de contener el enojo que sentía en ese momento.
- ¿un motivo?.
- Asi es. Un motivo.
- ¿Qué clase de motivo? - Preguntó curiosa la rubia
- Supongo que es uno que te involucra a tí también - Respondió un poco más calmado el castaño.
- ¿Me involucra a mi? - Volvió a preguntar la rubia
- Así es - Contestó Tsuna, creyendo que con esto la chica entendería que él al igual que ella, era un estudiante nuevo en esa aula.
- ¿Acaso es para que me disculpe?
- Bueno, en realidad me gustaría que lo hicieras... Pero es por otra razón.
La chica pareció meditar la respuesta que el castaño le había dado por unos momentos, para que luego hiciera un pequeño mazo con su mano izquierda y lo golpeara contra su mano derecha, haciendo un sonido de "Pof", dando a entender que había creido comprender lo que decía el chico frente a ella.
- Ya veo, ya entendí - Habló la chica del listón rojo.
- ¿En serio? - Preguntó Tsuna un poco cauteloso, pues su intuición le decía que lo diría la chica sería todo menos lo correcto.
- Así es, a lo que te refieres es a que tu motivo para estar aquí es que después de nuestro encuentro en la mañana, me has estado buscando porque te enamoraste de mí, y luego te enteraste que sería una alumna nueva en este salón, así que viniste corriendo para pedirme una cita antes que un chico de mi nuevo salón lo haga antes que tú - Habló la rubia esto con tanta convicción y seguridad que daba a entender que ella realmente pensaba eso y que no era una broma, cosa que hizo saltarle una vena en la frente al castaño - Ya veo... ya veo... Supongo es algo natural que un niño como tú se enamore a primera vista de una onee-san tan hermosa como yo a primera vista, pero lamento mucho decirte que no puedo corresponder a tus sentimientos ya que a mi no me gustan los chicos menores que yo - La chica dijo esto mientras hacia una pequeña reverencia hacia el chico, cosa que por alguna razón solo lo molestaba aun más - Pero no te preocupes estoy segura que algún día encontraras a alguien de tu misma edad con la que puedas salir.
Por alguna razón, pese a ser un joven calmado, quien gracias a TODAS las experiencias vividas hasta el momento había desarrollado una gran paciencia al momento de tratar con personas o circunstancias complicadas de la vida cotidianas que no tuvieran que ver con la mafía, y el hecho que muy rara vez se enojaba con una chica, siendo las excepciones los momentos en que Bianchi lo usaba como conejillo de indias para probar las nuevas recetas que quería servirle a Reborn, sumado a que la rubia frente a él no parecía estar diciendo eso con mala inteción; pese a todo eso Tsuna en ese momento había llegado a la conclusión que la chica frente a él lo molestaba... Y mucho.
"¿En serio cree que podría enamorarme de alguien como ella? Es cierto que es atractiva fisicamente. Pero aun así Kyoko-chan es aun más bonita porque ella no solo es atractiva sino dulce, tierna, agradable, atenta..." - Conforme Tsuna enumeraba la enorme lista de virtudes que veia en la idol de la academia Namimori, una imagen cada vez más nitida de la joven se formaba en su cabeza, haciendo que este comenzara a olvidar su enojo hacia la rubia y comenzara a sonreir tontamente.
Cosa que fue notada por la chica del listón.
- Veo que estás sonriendo... Me alegra que lo hayas tomado bien, parece que eres un niño maduro para tu edad... Tomar el rechazo de tu primer amor tan tranquilamente - Comentó la rubia con una sonrisa, seguramente alegre porque creía que el chico frente a ella había tomado su negativa de la mejor manera y ya no la volvería a molestar.
Cosa totalmente equivocada, pues en cuanto el Sawada escuchó estás palabras en tono tan alegre por parte de la rubia, el enojo previamente desaparecido hace unos momentos regresó con la misma facilidad con la que se había ido.
Logrando que finalmente el castaño procediera a responder.
- ¿Ah? ¿Enamorarme? ¿De qué hablas? Yo estoy aquí porque... - Comenzó a hablar el Sawada, pero fue interrumpido por el sonido de la puerta del salon frente a ellos, siendo abierta por una mujer joven quien aparentemente era la maestra a cargo del aula.
- Ara. Ustedes deben ser la señorita Chitoge Kisisaki y el joven Sawada Tsunayoshi. Veo que aquí ambos ya están...Que bueno, por favor pasen para que puedan presentarse - Habló con tono amable la maestra, pero también sorprendiendo a la rubia quien al parecer no entendía lo que decía la profesora.
- ¿Eh? ¿Ambos? Espera ¿Te refieres a este enano de primaria de aquí' - Preguntó sorprendida la rubia. Pero antes que Tsuna pudiera decir algo acerca del hecho que había sido llamado enano, la maestra volvió a hablar.
- Así es, él al igual que usted, el joven Sawada es un alumno de intercambio que también estará junto con usted en este salón.
Pasaron varios segundos antes que tanto la rubia pudiera decir algo, para que en cuanto lo hiciera fuera lo siguiente.
- ¿EEEEEHHHHHHHH?!
CAPITULO 2: INTEGRACIÓN
Ya era hora de almuerzo en la academia Bonjari, siendo normal que en este momento que los alumnos juntaran sus pupitres para así comer en grupos o se fueran a otros lugares de la academia, como la cafetería, el patio o la azotea, para así comer con mayor comodidad. Sin embargo, si bien algunos hicieron eso, la gran mayoría de los alumnos del salón al que cierto mafioso había sido transferido se encontraban agrupados alrededor de un punto en específico, siendo este el pupitre de una joven de pelo rubio.
- ¿De qué pais vienes?
- ¿Por qué viniste a Japón?
- ¿En dónde estudiabas antes?
- Eres muy linda ¿Acaso ya tienes novio?
Eran algunas de las preguntas que el grupo mixto que rodeaba a la alumna rubia recién transferida le hacía.
Bueno, no era para menos, después de todo no todos los días se transfería una belleza rubia extranjera. Pero, pese a ser consciente de eso, cierto castaño no podía evitar sentirse un poco fastidiado por la enorme diferencia en cuanto a trato que había entre ambos, ya que al igual que ella él también era un alumno transferido, quien además había llegado el mismo día que ella, siendo incluso ambos presentados juntos ante la clase al mismo tiempo.
- Tranquilo, Tsuna-san - Habló una voz detrás del Vongola, sacando a este último de su tren de pensamiento, para luego ver de quien se trataba dandose cuenta que era un peli azul que él conocía - Es normal que las extranjeras sean siempre el centro de atención cuando son transferidas, no te sientas mal.
- Raku - Habló el castaño con una sonrisa al reconocer al futuro heredero yakuza, quien se había acercado a hablarle. El castaño se había alegrado mucho en el momento en que vio al heredero yakuza, cuando ingreso al salón junto a la rubia para presentarse, pues ahora al menos ahora había alguien conocido allí.
De hecho, Tsuna tenía la idea de acercarse a Raku para hablar y preguntarle si podían almorzar juntos, pero rapidamente descartó la idea pues pensaba que él ya tendría su propio circulo de amigos con lo que usualmente comía, por lo que seguramente sería un estorbó si le preguntaba. Razón por el cual olvidó esa idea y se resignó a comer solo, lo cual que era aun más triste teniendo en cuenta que la chica que habia llegado junto a él gozaba de una gran popularidad desde el momento que entró al salón, no faltandole invitaciones para comer, tanto por parte de chicos como de chicas.
Sin embargo, nunca imaginó que el propio Raku se acercaría a hablar con Tsuna, cosa que sin duda había alegrado mucho al vongola.
- Me alegra que haya alguien que conozco en este salón - Habló el castaño manteniendo su sonrisa.
- A mi también me alegra que hayas sido enviado a mi salón, Tsuna-san - Habló Raku también con una sonrisa.
En ese momento una nueva persona se sumó al duo de chicos, siendo este un chico con lentes y cabello claro con actitud relajada.
- Yo! Raku ¿Conoces al chico nuevo? - Habló el chico nuevo mientras ponía su brazo alrededor del cuello del peli azul, mostrando la confianza que tenía con este.
- Shuu - Habló Raku, reconociendo a la persona ahora conocida como Shuu - Si, él es Sawada Tsunayoshi-san y se está quedando por unos días en mi casa junto con su tutor mientras atienden unos asuntos en la ciudad... Más importante, no deberías estar con el resto de chicos alrededor de la nueva, averiguando todo lo que puedas acerca de ella.
El peli azul dijo esto mientras señalaba con dirección a la anterior mencionada, quien aun seguía rodeada por varios chicos y chicas quienes aun le seguían preguntando cosas acerca de su vida.
- Estuve ahí hace un momento, y ya obtuve toda la información que necesitaba - Habló Shuu mostrando una pequeña libreta que sacó del bolsillo de su pantalón, con una sonrisa de confianza en su rostro - Dejando eso de lado, es un gusto conocerte Sawada-san, soy el mejor amigo de Raku y rompecorazones numero uno de la academia. Gusto en concerte.
Una gota en la nuca caia de la cabeza del vongola ante tan extraña presentación, mientras que por otro lado Raku ponía su mano en su frente en señal de la verguenza que le estaba haciendo pasar su amigo.
- Tsuna-san porfavor ignore todo lo que este idiota dijo. Puede que no lo parezca pero este estupido es un buen sujeto... La mayor parte del tiempo - Habló en tono de disculpa hacia el castaño.
- Eto... No te precoupes. Aun que no lo creas ya estoy acostumbrado a conocer a personas "Extravagantes" - Habló riendo de manera nerviosa el castaño, mientras recordaba la situación tan complicada bajo las cuales había conocido a personas como Xanxus, Mukuro, Irie, Spanner, Bermuda, Gokudera entre muchos otros. Sin duda, si comparabas esas ocasiones con la extraña presentación narcicista del amigo del peli azul, el chico de lentes llegaba a ser hasta tierno.
- Ya veo - Respondió el peli azul también con tono nervioso igual que el castaño, imaginando que el haber conocido a dichas personas se debía a ese tutor tan peculiar que tenía. Cosa que de hecho era en parte cierta.
- Cambiando de tema. Tsuna-kun ¿De donde vienes? - Preguntó Shuu
- ¿Acaso no prestaste atención cuando se presnetó y dijo que venía de Namimori? - Respondió el peli azul.
- La verdad es que si no son chicas bonitas, no le presto atención a esas cosas.
Una segunda gota volvió a caer por la nuca del castaño, mientras el peli azul volvía a tomar una postura en la que dejaba clara su pena por el comportamiento de su amigo. Afortunadamente para Raku, el vongola se encargó de romper el silencio.
- Eto... Bueno supongo que es comprensible... jejeje - Habló de manera nerviosa el castaño - Pero como dijo Raku, yo vengo de Namimori y me estaré quedando un tiempo por aca mientras me encargo de unos asuntos junto con mi tutor.
- Oh... Ya veo, ya veo... - Dijo el joven de lentes con tono apreciativo, aparentemente habiendo comprendido y aliviando al yakuza y al vongola por eso, hasta que volvió a hablar - ¿Acaso Tsuna-kun también está relacionado con los yakuzas o algún grupo mafioso?
El tiempo pareció detenerse, la temperatura del ambiente cayo varios grados bajo cero, el aire se escapaba de los pulmones del castaño a la vez que su rostro perdía color.
El comentario de Shuu había sido dicho con tono que contenía toda la inocensia del mundo, pero para le vongola había sido tan devastador como recibir un disparo de X Gun de Xanxus directo en el rostro.
Después de todo, se había algo de lo que se había encargado de ocultar con todas sus fuerzas najo cualquier situación, era que las personas (Fuera de su circulo interno de confianza de amigos, los cuales casi todos a excepción de Kyoko y Haru, estaban todos ya relacionados con el mundo de la mafia) se enteraran de su relación con el bajo mundo y mucho peor aun era que descubrieran su puesto como próximo heredero del grupo mafioso más grande y poderoso del mundo.
Pero ahora en un instituto completamente nuevo, en su primer día de clases, un chico que no había conocido hace más de diez minutos se había encargado de no solo insinuar que el pertenecía a la mafia sin si quiera conocerlo, sino que lo había dicho con tanta normalidad y en un ambiente con alumnos presnetes en el cual cualquiera podría escucharlo.
Tsuna comenzó a mirar en todas direcciones desesperadamente para ver si alguien había escuchado lo que el joven de lentes había dicho, dandose con la feliz sorpresa que nadie lo había oido, ya sea porque se encontraban inmersos en sus propios asuntos o por estar aun pendientes de la alumna nueva.
Tras un suspiro de alivio al descubrir esto, devolvió su mirada al chico de lentes, para darse cuenta que este lo miraba con una expresión confundida por su comportamiento de hace un momento, para luego dirigir su mirada a su amigo peli azul.
- Oye Raku ¿Acaso él no es parte de la mafia como tu familia?.
Nuevamente el castaño volvió a quedar en shock tras la pregunta tan casual del chico de lentes.
"¿Ese chico sabe la relación del chico con los yakuzas?... No una pregunta mejor sería, si es que él lo sabía ¿Por qué lo decía con tanta normalidad aquí? Eran los pensamientos del castaño, quien por mucho que lo pensaba no encontraba respuesta, deciendo que sería mejor si le preguntaba directamente al peli azul.
Acto seguido se acerco lentamente al lado de Raku, para decirle en tono que nadie más que ellos dos escuchara.
- Raku ¿Él sabe acerca de tú familia?.
El heredero yakuza volteo su vista al castaño mientras tenía una expresión de curiosidad, paraluego responder.
- Toda la escuela lo sabe ¿Acaso no te lo comentó tu tutor? Todos en la ciudad saben acerca de los yakuzas de mi familia y sobre quienes son sus miembros, aunque no todos saben que yo soy el hijo de su lider, más que todo porque no tengo la apariencia de un matón aunque no es que esa información sea un secreto o algo.
La explicación de Raku había dejado a Tsuna con la boca abierta y con su mente hecho un revoltijo.
- ¿EEEEHHHHH?! ¿Todos lo saben?! - Habló casi gritando el castaño, llamando la atención de varios alumnos cerca, para luego de darse cuenta de esto disculparse con ellos de manera apenada por haberlos molestado con su ruido.
Para luego volver a retomar su conversación con el peli azul.
- Bueno, admito que debe ser algo sorprendente para las personas, el saber que mi identidad como hijo del lider de los yakuzas de la ciudad es tomada como algo normal, aunque debo admitir que si hay muchas personas que si me tienen miedo y buscan alejarse de mi, pero afortunadamente mis compañeros de salón y amigos parecen no tomarle importancia después de haber pasado tiempo con ellos y ver que no soy un mal sujeto - Habló Raku, enfatizando una sonrisa en lo último dicho.
Gracias a la super intuición del Vongola, Tsuna pudo saber que las palabras del peli azul eran sinceras, al igual que esa sonrisa suya. Ciertamente era algo resfrescante el ver que incluso en el mundo de la mafia y los yakuzas habían personas que lograban hacerse una vida normal en la sociedad sin que su identidad les cause problemas.
Ahora Tsuna se sentía algo celoso de Raku, al poder llevar una vida normal pese a ser el próximo lider de los yakuzas y que todo el mundo lo supiera, mientras que él por su lado tenía que luchar cada día para que esto no se supiera en su ciudad y menos aun en su instituto. Aunque seguramente Raku la tenía más facil debido a que solo era el futuro lider de un grupo yakuza local, mientras que por el otro lado el castaño era no solo el futuro lider de una mafia que con su influencia y poder era virtualemente una superpotencia mundial sino que gracias a esto había tenido que pasar junto con sus amigos por pruebas y batallas tan dificiles y peligrosas que incluso a Raku le costaría si quiera tomar como ciertas.
Y así,tan rapido como llego se esfumó la esperanza de Tsuna del poder tener una vida como la de Raku, y nuevamente todo gracias a ese anillo que lo acreditaba como el vongola decimo.
Acto seguido el castaño dirigió su mano para ver dicho objeto que siempre llevaba con él.
Mientras tanto Raku junto con Shuu seguían con la conversación.
- ¿Entonces Tsuna-kun y su tutor son de algún grupo mafioso? - Preguntó nuevamente el chico de lentes.
- Bueno, sin dudas el tutor de Tsuna-san lo es, de hecho mi viejo me dijo que es un asesino de confianza de una mafia muy importante, aunque no lo parezca - Contestó el peli azul
- ¿En serio? - Preguntó interesado Shuu, para luego voltear a ver al castaño quien parecia estar revisando sus bolsillos de manera desesperada - ¿Entonces Tsuna-kun también es un asesino? ¿No lo parece?
- Bueno, su tutor tampoco lo parece pero creeme cuando te digo que es alguien al que nunca quisieras hacer enojar. Pero volviendo al tema de Tsuna, yo tampoco creo que sea un asesino... Después de todo Tsuna-san parece ser demasiado amable para ese tipo de trabajo.
Shuu asintió a lo dicho por Raku, pues él tampoco creía que ese joven aparentemente tan fragil pudiera ser un asesino o si tan siquiera ser alguien peligroso.
Si Tsuna hubiera prestado más atención a la conversación acerca de él, sin duda se habría alegrado a más no poder al ser considerado como alguien normal e inofensivo por sus nuevos compañeros.
Pero el vongola se encontraba cada vez más inmerso en la busqueda de algo en sus bolsillos, para luego comenzar a buscar desesperadamente en su mochila.
La acción del castaño comenzó a llamar la atención no solo de Shuu y Raku, sino de sus compañeros cercanos a él, quienes comenzababn a verlo con algo de curiosidad y preocupación por su repentino comportamiento.
Una vez hubo vaciado el contenido de su mochila y no haber encontrado lo que buscaba, Tsuna se quedó congelado en su lugar.
Al notar esto, el peli azul se acercó al castaño para preguntarle
- Tsuna-san ¿Te encuentras bien?.
Lo siguiente que pasó fue que el cuerpo de Tsuna comenzó a temblar, comenzando en un inicio como algo leve para luego comenzar a moverse como una gelatina en pleno terremoto, logrando precoupar al peli azul.
- NO ESTAAAAAAAAAA! EL ANILLO NO ESTAAAAAA! - gritó de manera desesperada el castaño mientras llevaba sus manos a su cabezay una expresión de terror absoluto se ponía en su rostro.
HOLA CHICOS, LAMENTO LA DEMORA EN LA ACTUALIZACIÓN PERO TUVE COMPLIACIONES ESTOS ULTIMOS MESES POR LO QUE NO TUVE MUCHO TIEMPO DE ESCRIBIR, ADEMAS TANTO ESTE COMO EL OTRO FIN QUE HAGO DE SHIROHIGE EN DXD LOS VOVLI A ESCRIBIR DE NUEVO PORQUE NO ME GUSTO COMO QUEDARON... PERO BUENO YA ESTOY DE VUELTA AHORA CON ALGO MAS DE TIEMPO. Y PARA AQUELLOS QUE ME SIGAN EN MI OTRO FIC LES AVISO QUE LO ESTARE SUBIENDO LO ANTES POSIBLE Y PARA LOS QUE NO LA CONOZCAN LES RECOMIENDO QUE QUE LE DEN UN VISTAZO. DICHO ESTO NUEVAMENTE MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO QUE RECIBO DE USTEDES EN LOS FICS QUE HAGO TANTO EN LOS VIEWS COMO EN LOS COMENTARIOS QUE ESCRIBEN EN LAS REVIEWS. GRACIAS POR TODO Y NUEVAMENTE SIENTANSE LIBRES DE DEJAR COMENTARIOS O ENVIARME MENSAJE EN ESTA CUENTA QUE YO SIEMPRE LOS REVISO FELIZMENTE.
