NOVIAZGO MAFIOSO

ep.7: LAS PERSONAS QUE MÁS AMAN A SUS JEFES

PROLOGO:

Esto sucedió momentos antes del abrazo sorpresa por parte de un peli azul y un peli gris.

"Al fin podré volver a ver al décimo después de tanto tiempo" Eran los pensamientos de un sonriente joven de pelo gris que caminaba por los pasillos, del que sería su nuevo instituto durante una temporada, mientras se dirigía hacia el salón al cual había sido asignado y dentro del cual se encontraba su querido jefe.

Ciertamente la única razón por la que el guardian de la tormenta del décimo Vongola no se encontraba corriendo a todo lo que podía para así llegar lo antes posible al lado de su jefe castaño, era porque el joven de pelo gris había decidido de que aprovecharía ese recorrido para revisar la infraestructura de la academia en donde pasaría un tiempo junto a su jefe. Esto debido a que desde hacia tiempo Gokudera había desarrollado el habito de siempre revisar su entorno en caso de que futuras peleas pudieran llevarse en ese lugar o para estar preparado en caso de posibles trampas o emboscadas hacia él o Tsuna en este lugar.

Si bien dicho razonamiento podría resultar paranoico para algunos o hasta ridiculo para otros, la verdad es que esto había probado su efectividad en varias ocasiones. Siendo una de ellas durante la batalla que tuvo contra el asesino de los Varia, Belphegor, por el derecho de portar el anillo vongola de la tormenta, en donde gracias a su conocimiento del entorno (El cual resultó ser su propia escuela) pudo lograr mantener a raya al asesino genio de los Varia.

Pero volviendo al presente. El chico de pelo gris se encontraba tan absorto en su estudio del entorno mientras caminaba hacia su salón, que no se dio cuenta de las multiples miradas por parte de los estudiantes de genero femenino le daban.

Esta era un situación a la que el guardian vongola nunca había prestado atención pues para él las constantes muestras de atención de las mujeres solo resultaban en una molestia, de hecho hasta el momento habían muy pocas chicas con las que el chico de pelo gris podía decir que no se sentía del todo fastididado al hablarles o tratar con ellas. Entre estas pocas jovenes, se encontraban su compañera guardian Chrome, la guardiana Simon del pantano Shitt P, la hermana menor del fanático del box Kyoko Sasagawa, su propia hermana Bianchi, la guardiana del glaciar de Enma y en mucha menor medida Haru, siempre y cuando esta última no estuviera en esa actitud molesta suya de siempre.

En cualquier caso, según las indicaciones dadas por los profesores, Gokudera podía decir que se encontraba cerca de llegar a su destino.

Al momento de llegar frente al salón donde había sido asignado pudo notar que había otra persona parada esperando ahí, se trataba de un chico de pelo azul quien aparentemetne tenía su misma edad. Según lo dicho por los profesores, aparte de él habría otro alumno transferido más en ese salón. Cosa demasiado inusual si les preguntabas.

El joven de pelo azul notó la presencia Gokudera en cuanto este estuvo cerca, haciendolo voltear en su dirección para ver de quien se trataba. La mirada de ambos jovenes se cruzaron en ese momento.

Los dos se quedaron mirandose el uno al otro por un tiempo, esto debido a que cada uno estudiaba al otro con la mirada.

¿Cúal era el motivo de esto? Sencillo. Por alguna razón de la cual ambos desconocían, en el preciso momento en que ellos dos cruzaron miradas hubo un mismo pensamiento que cruzó por la mente de ambos chicos, exactamente al mismo tiempo.

"Este idiota me desagrada mucho!" Mientras que una vena en la frente de ambos comenzaba a palpitar.

Este hecho era en extremo inusual.

Ninguno de los dos sabía el porque de esto, no entendían la razón, de hecho no tenían un caso previo en que una situación similar les hubiera pasado. Sin embargo, desde el momento en que ambos se vieron, los dos tuvieron la certeza de que con toda seguridad no podrían llevarse bien.

En cualquier caso las divagaciones de ambos jovenes fueron interrumpidos cuando del otro lado de la puerta, la voz de la profesora se oyó, indicandoles a ambos chicos de que ya podían ingresar al salón.

Lo siguiente que pasó a continuación es historia conocida, pues tras una breve presentación por parte de la perja de alumnos transferidos, ambos no perdieron tiempo en saltar a toda velocidad para abrazar a su respectivo jefe, causando con esto un momento de silencio en el salón para que luego un cumulo de gritos de sorpresa se hicieran presentes.

"Kyaaaaa! Ha aparecido un rival amoroso para Tsuna"

"¿Será el inicio de un triangulo amoroso?!"

"Yo creo que será un cuarteto amoroso"

"Tienes razón! Mira con que cariño esta abrazando Gokudera-san a Tsuna"

"¿Acaso Tsuna tiene un gusto secreto por los jovenes?"

"¿Le gustan más los jovenes rudos que las bellezas extranjeras como Chitoge?"

"¿Acaso Tsuna cederá al placer de la fruta prohibida?"

"No te dejes vencer Chitoge-chan"

Estos y muchos más comentarios se hicieron presentes en el salón, logrando incomodar tanto a Tsuna como a Chitoge, cuyos rostros habían alcanzado una nueva tonalidad de rojo jamas antes vista.

Por su parte, ni el peli gris ni el peli azul habían escuchado los bitoreos por parte de sus nuevos compañeros. Ambos estaban tan concentrados en sus respectivos abrazos que omitieron por completo lo que los otros habían dicho. Lo cual sin duda fue una suerte para los alumnos o caso contrario se hubiera librado un baño de sangre.

Le tomó a la profesora cerca de diez minutos el poder calmar a sus alumnos, por supuesto que ella también tuvo el apoyo por parte de cierto castaño y rubia las cuales lograron calmar a sus subordinados/amigos.

CAPITULO 1: PRESENTANDOSE COMO ES DEBIDO

- Disculpe que me haya aparecido de repente - Decía un joven de pelo azul mientras hacia una reverencia hacia cierta chica de pelo rubio. Actualmente se encontraban en un intermedio por lo que los alumnos tenían tiempo para conversar - Por ordenes de Claude-sama estaré adquiriendo conocimientos a su lado.

Ante lo que lo que la rubia contestaba con que no habría ningún problema mientras que le preguntaba el porque vestía esa ropa a lo que el peli azul respondía que debido a falta de tiempo no había tenido tiempo para conseguir el uniforme de la academia.

Por otro lado, otra conversación se estaba dando entre cierto castaño y su guardian/amigo/mano derecha autoproclamada.

- Décimo, no sabe lo mucho que me alegra el poder que verlo nuevamente y saber que se encuentra bien. Digame ¿Lo están tratando bien aquí? ¿Acaso hay alguien que lo este molestando? Si es así le aseguró que yo mismo lo eliminaré del mapa, usted solo digamelo- Hablaba Gokudera mientras estrellas en sus ojos comenzaban a ser visibles junto con un tono alegre, cosa que no concordaba con las cosas tan oscuras que había dicho de último.

- Ma..ma.. No tienes porque hacer tanto alboroto Gokudera-kun - Contestaba Tsuna mientras trataba de tranquilizar al usuario de dinamita, cosa que para su pesar ya era algo frecuente - Por cierto ¿Qué haces aquí? ¿Acaso no deberías estar en Namimori con los demás?.

Tras oir esto, el joven de pelo gris decidió dejar de lado esa faceta infantil suya por un momento, tosió levemente para aclarar su voz y poder tomar un rol más serio en lo que diría.

- Verá, Decimo - Comenzó a hablar Hayato mientras tomaba un tono formal en su voz, indicandole a Tsuna que lo que diría a continuación sería algo serio - Primero que todo permitame felicitarlo sinceramente por su compromiso. En hora buena.

Acto seguido el joven de pelo gris sacó de uno de sus bolsillo un habano el cual ofreció al castaño con sumo respeto. Usualemente lo que se haría para celebrar el compromiso de un amigo o de un jefe en este caso sería invitarlo a beber o regalarle una botella de alcohol, pero dado que ambos chicos aun eran menores de edad y que Hayato era muy consciente de la poca tolerancia de Tsuna para el alcohol, decidió que otra buena opción sería regalarle un habano de excelente calidad el cual había encargado desde Italia.

Por supuesto que Tsuna tampoco fumaba a diferencia de su guardian de la tormenta (Al menos en el manga), sin embargo al ser este un gesto sincero por parte de su amigo decidió recibirlo de todas formas, aunque con una expresión vacia en cuanto cayó en cuenta que ahora uno de sus amigos más problematicos se había enterado.

El solo pensar en agregar a alguien tan complicado, como lo era Gokudera, a su situación actual lograba causarle dolores de cabeza prematuros al pobre castaño, quien temía imaginar las posibles situaciones problematicas que se darían por la presencia de su guardian de la tormenta.

Si le preguntaban a Tsuna, Gokudera sería una de las últimas personas que le gustaría que estuviera al tanto de su "Compromiso" dado que sabía muy bien lo exagerado que se pondría para tomar las cosas. De hecho, él hubiera preferido que viniera Yamamoto en su lugar dado que al menos la actitud calmada del espadachín de su grupo podría amenar las situaciones tensas que con seguridad vendrían más adelante.

- Con que ya lo sabes - La voz de Tsuna tenía un tono de derrota claramente palpable, pero que pasó desapercibido para el guardián de la tormenta. Sin embargo, un pensamiento fugaz en la mente de Tsuna hizo que en un instante saliera de su estado abatido para que acto seguido tomara a Gokudera de los hombros y le preguntara con clara ansiedad - Un momento ¿Quién más en Namimori sabe de esto?... Quiero decir, sé que Enma y el resto de los Simon lo saben. Pero ¿Acaso Onii-san, Yamamoto-kun y el resto también lo saben?

- Por su puesto que lo saben. Yo mismo les mostré el periodico - Dijo el peli gris con una alegre sonrisa, pues para él esto era una muestra de lo eficiente que era como mano derecha, al informar al resto de guardianes acerca del compromiso de su lider.

Sin embargo, para Tsuna esto había sido el último clavo de su tumba, pues toda pequeña esperanza de que Kyoko no se enterara de esto había muerto. El castaño no tenía la menor duda de que más temprano que tarde su guardian del sol terminaría revelando de manera accidental su nuevo estado de compromiso. Y cuando eso pasara, toda oportunidad que el castaño tuviera para poder tener una relación con Kyoko Sasagawa se desvanecería.

En este punto, Tsuna hubiera terminado tirado en el suelo con un aura de derrota devorandolo si no hubiera sido porque debía hacer un esfuerzo para mantenerse consciente y poder terminar de escuchar la explicación de su guardian.

Aunando fuerza de voluntad para recuperar el ánimo, el joven castaño se aclaró la garganta antes de hablar y decirle a Gokudera que continuara con su explicación, a lo que el joven en cuestión asintió educadamente junto con una expresión de seriedad de nuevo.

- Verá decimo, la razón por la que me encuentro aquí es que como su mano derecha es mi responsabilidad el asegurarme de que la mujer decida escoger como su esposa, sea la indicada para ser la esposa del futuro lider de la Vongola.

- ¿Eh? - Fue lo más inteligente que Tsuna pudo pronunciar, pues como de costumbre su guardian había vuelto a decir algo sin sentido para él.

- No es que desconfíe de usted ni de su juicio, decimo. De hecho estoy seguro que si usted ha elegido a elegido a la heredera del grupo Beehive como su prometida debe ser por una buena razón.

- "Por supuesto, porque de lo contrario Reborn me regalaría a los Varia como poste para que Xanxus practique tiro al blanco" - Pensó Tsuna mientras una gota enorme le caia de la nuca, cosa que pasó nuevamente desapercibida para el guardian frente a él.

- Pero dada lo repentino que fue la noticia, el resto de guardianes (Exceptuando a Hibari y Mukuro) y yo estuvimos de acuerdo en que alguien debía venir junto a usted para asegurarse de que esa chica sea la mujer indicada para usted. Después de todo, todos nosotros deseamos su felicidad y queremos estar seguros que no esté siendo engañado, décimo.

Tras esto dicho, finalmente Tsuna pudo darse una idea de lo que Gokudera había querido decir, haciendo que el castaño curveara una pequeña sonrisa pese a las complicaciones que seguramente le traería la presencia de cierto peli gris, y esto se debía a que aparentemente sus amigos estaban preocupados por él y seguramente querían asegurarse que estuviera bien.

"Puede que sean problematicos de vez en cuando pero aun así, siguen siendo muy buenos amigos" - Pensó el Sawada con alegría en su mente, para luego comenzar a deliverar si debía o no contarle a Gokudera la verdadera razón de su compromiso con Chitoge. Sin embargo el escalofrío en la espalda del castaño por cortesía del instinto asesino de cierto bebé con sombrero escondido detrás de la ventana del aula le dejó muy claro al joven la respuesta a sus dudas. "Dices algo y te arrepentirás".

Para fortuna o desgracia de Tsuna, al ser ultimamente el blanco constante del instinto asesino de su tutor, al castaño cada vez le tomaba menos tiempo el recuperar la compostura.

En el preciso momento en el que cierto heredero Vongola recuperaba el aliento luego del susto previo, dos personas se acercaron a donde él y Gokudera estaban, siendo estas nadie más ni menos que Chitoge y Tsugumi.

Al parecer, tanto Tsuna como Chitoge eran conscientes de que el secreto del motivo de su compromiso era algo que sus amigos/subordinados ahí presentes no debían enterarse. Razón por la cual pese a que casi no había nadie en el salón a excepción de ellos, ambos jovenes decidieron seguir con su actuación de "Novios profundamente enamorados".

- Darling - Saludó con voz alegre la rubia a su "Novio" mientras se acercaba. Para la pobre joven era algo extremadamente doloroso el tener que llamar a alguien con ese apodo tan cursi, y especialemente a cierto castaño, el cual de igual manera sentía gran nausea cuando correspondió al saludó de Chitoge con un "Dime, Sweety".

El pobre mafioso quería lavarse la boca con alcohol quirurgico por haberle dicho "Sweety" a una chica que seguramente era el eslabón perdido entre el hombre y el mono.

Pero aun así, la obra debía continuar, por lo que con voz dulce la joven rubia siguió hablando.

- Este chico de aquí es mi novio - Dijo la chica del listón rojo mientras abrazaba uno de los brazos de Tsuna a la vez que presentaba al mafioso a la persona de pelo azul frente a ellos.

- E..Es un gusto - Dijo un tanto nervioso el Vongola.

- Oh! Había escuchado hablar de usted! Es un honor conocer al futuro jefe de la Vongola! Al verlo en persona veo que ciertamente los rumores acerca de usted son ciertos, pues usted inspira mucha confianza! - Comentó de manera muy alegre el joven de pelo azul.

- O...Oh...Muchas gracias - Contestaron casi al unisono tanto el castaño como la rubia, mientras trataban ambos de poner sus mejores sonrisas, al mismo tiempo que el castaño pensaba "Pensaba que por ser un pandillero sería un tipo que diera miedo, como Gokudera cuando lo conocí, pero resultó ser un buen tipo".

Volviendo con los jovenes, el chico peli azul adoptó una postura elegante para poder presentarse.

- Disculpeme. Nuevamente me presento, mi nombre es Seishiro Tsugumi. Como la señorita y yo tenemos casi la misma edad, desde pequeños nos criamos juntos. Ultimamente casi no había tenido la oportunidad de verle, pero siempre he seguido pensando en ella.

- "¿Eh? ¿En esta gorila?" - Era lo que cierto castaño estaba apunto de decir tras escuchar lo dicho por Tsugumi. Sin embargo alguien más se le adelantó en hablar.

- Hmp. Con que eres un miembro de Beehive - El responsable de decir esto era ni más ni menos que Gokudera quien no pudo evitar decirlo con cierto tono de desden.

Después de todo él tenía bien claro la posición de la Vongola como la mafia más poderosa del mundo, por lo que vería a miembros de otras organizaciones como inferiores a menos que estos demostraran apititudes que los probaran como personas capaces y dignas de su respeto. En este aspecto Gokudera no era alguien tan cerrado de mente pues al momento de juzgar las capacidades de alguien ciertamente era imparcial, de otro modo no dejaría que ciertos usuarios de tonfas y tridentes siguieran con sus cargos de guardianes de Tsuna.

- Disculpe ¿Quién se supone que es usted? - Preguntó el joven de pelo azul.

- Es cierto. Darling, parece que él es un amigo tuyo ¿Verdad?- Inquirió también la rubia.

- Es verdad, ustedes dos parecen ser muy cercanos ¿De quién se trata? - Preguntó ahora Tsugumi.

- Bueno...Verán... - Trató de hablar Tsuna cuando fue interrumpido por su guardian/amigo.

- Por favor, Décimo, permitame - Actó seguido, el guardian de la tormenta aclaró su gargante mientras que al igual que Tsugumi tomaba una postura siendo en su caso una que indicaba disciplina - Mi nombre es Gokudera Hayato, vengo de la academia Namimori en donde estudiaba junto al décimo - Hasta este punto la presentación iba bien, hasta que... - Además que también su mano derecha!.

Un breve momento de silencio luego de esto.

Los rostros confundidos de Chitoge y Tsugumi dejaban claro lo que Tsuna ya se esperaba. "Ellas no entendieron nada" pensó el heredero Vongola con una gota en su nuca "Bueno, eso era de esperarse".

- Darling ¿Qué es lo que quiere decir tu amigo? - Preguntó la chica del listón rojo a su "Novio".

"Y aquí vamos de nuevo" Pensaba con cansancio el castaño mientras se preparaba para la tediosa tarea de presentar correctamente a su guardian de la tormenta.

- Verán, él es un amigo que estudiaba Namimori, quien también está enterado acerca de las mafias y mi estado en ellas.

Al parecer, tanto al rubia como el peli azul entendieron mejor esta vez.

- Oh! Con que eso era - Comentó la chica rubia.

- Así es! Soy una de las pocas personas en las que el décimo confía para revelar su identidad como futuro jefe de la mafia más poderosa del mundo, y por eso ocupo el puesto como su mano derecha.

- "Bueno, tampoco es que quiera revelar mi identidad a cualquiera, de hecho si nadie supiera acerca de eso, yo estaría más que feliz" - Nuevamente pensó el castaño con cierto aire de derrota.

- Pero...¿A qué te refieres con eso de mano derecha? - Fue ahora Tsugumi quien preguntó. Para ser justos, Chitoge también tenía esa misma interrognate.

Por su lado, el pecho de Hayato se infló de orgullo tras escuchar es pregunta, pues pocas cosas le gustaban más que hablar sobre su futuro cargo como hombre de mayor confianza del futuro jefe de la Vongola.

- Como dije antes, yo soy una de las pocas personas en las que el décimo más confía... Aunque sería mejor decir que soy su persona más confianza...

- "La verdad es que en parte es verdad, teniendo en cuenta al resto de chicos, Gokudera-kun es una de las personas en quien más confío, junto con Yamamoto y Onii-san"

- Además de también ser un subordinado en extremo eficiente... - Siguió hablando el peli gris.

- "Nuevamente en parte es verdad, pues aunque tiende a ser muy raro en ocasiones, lo cierto es que Gokudera-kun sabe mantener la cabeza fría en momentos cruciales" - Volvió a pensar con cierta derrota el castaño.

- Además que juntos hemos pasado por muchas cosas...

- "De nuevo eso es cierto...Aunque hubiera preferido que no hubieramos tenido que pasar por tantas dificultades" - Pensó ahora con tristeza el castaño, recordando todos los momentos cercanos a la muerte que él junto con sus guardianes tuvieron que pasar.

- Y por último, soy quien mejor conoce al décimo que nadie más... De hecho, dudo mucho que exista alguien en este mundo que conozca su jefe que yo.

- "Muy bien, en eso si se equivoca..." - Pensó Tsuna con una enorme gota en su nuca - "SI realmente me conociera dejaría de estar llamandome "Décimo" por todos lados y haciendome quedar en ridículo... Y eso que se lo he pedido varias veces"

- Por eso y muchas cosas más. Yo, Gokudera Hayato, soy la persona más indicada para ocupar el cargo de la mano derecha del décimo Vongola cuando este tome su cargo - El orgullo en tanto el rostro como la postura de Hayato eran tales que incluso llegaban a causar algo de pena ajena tanto en Tsuna como en Chitoge, y esta última solo se limitaba a poner una expresión en blanco mientras que el guardian de la tormenta frente a ella sonreía orgullosamente.

Sin embargo, una voz llamó la atención de todos ahí, una voz sombría si podría añadirse.

- Disculpe, pero no puedo evitar dejar pasar lo que usted acaba de decir - Se trataba del joven de pelo azul, quien hablaba con voz seria mientras su pelo taba sus ojos.

- ¿Eh? ¿A qué te refieres? - Preguntó Hayato

- Dices que no existe nadie en el mundo que conozca mejor a su jefe... Me temo que que debo objetar esa declaración.

- ¿Acaso insinuas que tú conoces mejor a tu jefa de lo que yo conozco al décimo? - Gokudera estaba comenzando a tomar un tono peligroso en su voz.

- Exactamente lo que digo - Mientras que Tsugumai tampoco se quedaba atrás - Estoy seguro que yo conozco mucho mejor a la señorita de lo que tú conoces a tu jefe.

Ambos chicos se estaban mirando fijamente con tal fuerza que parecían salir chispas de entre sus miradas, mientras cada vez se acercaban más y más el uno al otro hasta que finalmente estuvieron cara a cara.

- Deja de decir tonterías. Yo soy mil veces más cercano al décimo de lo que tú jamás serás con tu jefa.

- Lo dudo mucho. Como dije antes, yo he crecido al lado de la señorita desde antes que si quiera ingresara a pre escolar. Mientras que tú seguramente no llevarás más de un par de años de conocer a tu jefe ¿O me equivoco?

- Lo importante es la calidad y no la cantidad. Puede que solo lleve de conocer al décimo un para de años, peroen ese tiempo estoy seguro que hemos desarrollado un vinculo más profundo que el que ustedes dos tienes.

- Estás equivocado! El lazo que tengo con la señorita es mucho más profundo!.

- No! El mío lo es!

- No! El mío!.

En este punto, ambos jovenes estaban comenzando a gruñir el uno al otro como si de fieras salvajes se tratara, mientras que la intensidad de sus miradas se hacia cada vez más y más intensa, lo cual con toda seguridad no auguraba nada bueno.

Por su parte, tanto la rubia como el castaño se limitaban a mantenerse al margen de esto y solo observar mientras pensaban al unisono "Esto será un problema".

CAPITULO 2: DETERMINACIÓN

- Haber ojoou. Diga "Ah!" - Decía un joven peli azul mientras trataba de darle de comer a su jefa un rollo de huevo que había preparado personalmente, a lo que Chitoge se negaba ya varias veces, sin embargo eso no mermaba los intentos de Tsugumi por querer alimentarla.

Mientras que por otro lado, cierto peli gris era testigo de toda esta escena, por lo que no queriendo quedarse atrás decidió intentar hacer lo mismo.

- Juudaime! Mire! Hoy traje de almuerzo curry! Su favorito! Haber! Diga "Ah"! - Dijo el guardian de la tormenta mientras sonreía amablemente. Por supuesto que la respuesta de Tsuna fue muy parecida a la de Chitoge, negandose a los deseos de su guardian.

Ante esto, cierto joven de pelo azul no pudo evitar dejar escapar una sonrisa de burla dirigida al peli gris, quien por su puesto se percató de dicho gesto. Cosa que hizo que este hiciera una mueca de molestia dirigida hacia el peli azul.

Sin embargo, casi al instante luego de hacer esa mueca, a Gokudera se le ocurrió una gran idea. Acto seguido, el usuario de dinamita comenzó a buscar en su mochila logrando encontrar luego de un rato lo que buscaba.

- Bueno, si el décimo no desea el curry que preparé, entonces al menos por favor acepte este pan de melón dulce que le compré.

Los oidos de Tsuna sumbaron en cuanto oyó las palabras "Pan de melón dulce", haciendo que unos ojos de alegría se iluminaran en su rostro.

- ¿D..D...De verdad eso es un pan de melón dulce? ¿De esos que venden cerca a la estación de Namimori?

- Asi es! De la misma repostería a la que suelen ir la hermana del cabeza de cesped y la chica idiota - Contestó alegre Hayato - Sé que son sus favoritos así que me aseguro de comprar un par antes de venir.

Sin darse cuenta en que momento pasó, el envoltorio con el pan que Gokudera estaba sosteniendo había desaparacido subitamente y ahora se encontraba en manos de Tsuna, cosa que sorprendió al peli gris pues el castaño mafioso solo demostraba una velocidad similar cuado usaba sus X-gloves.

En cuanto Tsuna comenzó a degustar el dulce traido por Hayato, la cara se le iluminó en una expresión de alegría y satisfacción otorgada por el sabor de dicho dulce.

- Uwaaaaaaaa. Que rico. Muchas gracias Gokudera-kun - Dijo el heredero Vongola con alegría pero sin dejar de comer su pan.

Esta acción por parte de Tsuna logró dos cosas, la primera era sin duda alegrar profundamente a Hayato por haber tomado la decisión corecta en traer esos panes desde Namimori, y la segunda fue que tras este pequeño triunfo ahora fue el turno del guardian de la tormenta de hacer una mueca de superioridad dirigida hacia cierto peli azul, logrando que ahora fuera él quien tuviera que apretar los dientes por la rabia ante la idea de estar perdiendo.

Así que sin perder un momento, y sin que nadie pusiera de donde, sacó un juego de té para enseguida servirle una tasa a Chitoge.

- Señorita, es té de Assam. Su favorito - Dijo el peli azul con acento que lo haría confundir con un mayordomo experimentado.

Ante la fragancia inconfundible del té favorito de la joven, esta no pudo oponer resistencia, por lo que al igual que Tsuna ella sucumbió a la tentación de dejarse mimar brevemente por Tsugumi... Solo brevemente, pues en cuanto se dio cuenta que de nuevo había vuelto a caer en los mimos del peli azul, la chica del lazo rojo volvio a sus cabales casi de inmediato, apartando a Tsugumi y su juego de té.

Sin embargo, la victoria ya estaba tomada por parte del peli azul, por lo que su sonrisa aun permanecía.

- Mo! Ya basta! Deja la zalamería! - Decía molesta la rubia mientras trataba de alejarse de Tsugumi, quien aun así la seguía.

- ¿Qué? No sea frívola, señorita - Decía el peli azul mientras seguía a ama - Si antes solíamos bañarnos junto!

Tras esta declaración, Tsuna escupió todo el vaso de jugo que se encontraba tomando en ese momento debido a la sorpresa.

En ese mometo, se podían comenzar a oir murmullos de las pocas personas aun en el salón.

- Kyaaaaa! Kirisaki-san y Seishiro-san solían bañarse juntos.

- ¿Acaso Seishiro-san quiere robarle la prometida a Sawada?

- El pobre Tsuna no tiene oportunidad contra un ikemen como Seishiro-san.

- Así es. Se nota que Seishiro-san y Kirisaki-san son muy cercanos.

Tras esta última frase, Gokudera pareció finalmente reaccionar.

- ¿Y qué importa si son amigos de la infancia?! - Casi gritó el joven de pelo gris sorprendiendo a todos, quienes creían que el joven defendería a su amigo castaño. Cosa que finalmente hizo, solo que no de la manera que esperaban - Yo conozco al décimo desde hace aproximadamente 3 años, pero puedo decirte que él y yo somos mucho más cercanos que ustedes dos!

Así es. Gokudera se encontraba rebatiendo el hecho de que su relación con su jefe era más fuerte que la de el peli azul con la rubia. Por su parte, Tsuna ya se esperaba que algo como esto sucediera por lo que simplemente decidió dejar las cosas fluir... O al menos así fue hasta que oyó lo que su guardian de la tormenta diría a continuación.

- ¿Qué importa si ustedes dos se bañaban juntos de pequeños? Yo y el décimo nos hemos bañado juntos hace no más de un mes - El rostro de Tsuna tras escuchar esto se había deformado en una mueca compleja, la cual iba entre una mezcla de horror y confusión, por su parte el resto del salón se encontraba con expresiones en blanco, incluyendo por su puesto a Chitoge y Tsugumi.

- No digas cosas que pueden malinterpretarse! - Gritó Tsuna con su cara roja a su amigo/guardian.

- Pero ¿A qué se refiere décimo? - Contestó con toda la calma Hayato, quien parecía no entender que estaba poniendo en una situación delicada a su jefe - ¿A caso no nos bañamos todos juntos el mes pasado?

- ¿"Todos juntos"? - Se oyó preguntar a una estudiante de los que aun quedaban en el salón.

- Así es! Eramos el décimo, yo, el idiota del baseball, el cabeza de cesped y la vaca idiota adulta - DIjo el peli gris mientras contaba con los dedos a las personas que habían ido en esa ocasión.

- ¿Acaso eran todos hombres? - Preguntó otro alumno.

- Por supuesto! En cosas como estás solo deben participar hombres! - Dijo con flagrante orgullo el joven guardian, sin darse cuenta los rojos que se estaban poniendo los rostros de todos los presentes. Especialmente el de su jefe debido a la verguenza y el de algunas chicas en el salón quienes comenzaban a imaginarse escenas poco santas de Tsuna en una bañera desnudo rodeado de varios jovenes igual de atractivos que su guardían de la tormenta. Sin embargo lo peor llegó cuando Hayato dijo lo siguiente - Incluso me acuerdo que en ese momento, nuestra relación se consolidó aun más cuando dejó que tocara su cuerpo desnudo.

Ahora si. En ese momento la imaginación de varias de las chicas en el salón se había salido de control, logrando que algunas comenzaran a tener hemorragias nasales al imaginarse dicha escena. Mientras que a Tsugumi y Chitoge les salía vapor de las orejas mientras tenían los rostros más rojos que las llamas de Gokudera.

- Eso fue en un sauna público! Y solo dejé que me lavaras la espalda! - Gritó desesperado el castaño, tratando de salvar lo que podía de su reputación.

Pasaron un par de minutos para que la situación se calmara nuevamente. Sin embargo, aun se podían oir pequeños murmullos por parte de algunos alumnos, especialmente mujeres, las cuales insinuaban un posible amor prohibido existente entre el heredero vongola y su guardian. Sin duda Sawada lo tendría dificil por un tiempo hasta que dichos rumores cesaran.

Luego de eso y tras varias aclaraciones por parte de Tsuna, finalmente el ambiente en el salón había vuelto a la normalidad. Sobre todo Tsugumi y Chitoge, quien esta última había decidido ir al baño hace un momento para poder refrescarse luego de lo acontecido recientemente.

Mientras que Gokudera salió a la cafetería para comprar un par de refrescos, dado que Tsuna había terminado escupiendo el suyo hacia unos momentos. Dejando solos a Tsugumi junto a Tsuna, situación que fue aprovechada por el peli azul para acercarse al castaño.

- Sawada-sama.

- ¿Eh?

- ¿Puedo preguntarle algo?

CAMBIO DE ESCENA

Al parecer lo que quería preguntarle Tsugumi a Tsuna era algo de indole personal, razón por la cual luego de que el décimo aceptara hablar con él, el joven de pelo azul sugirió que fueran a la azotea para poder conversar con mayor tranquilidad.

Una vez mabos jovenes hubieron llegado, y luego de cerciorarse de que se encontraban solos, finalmente Tsugumi tuvo la libertad para preguntar lo que quería.

- ¿Usted en verdad ama a la señorita? - Esta pregunta casi hace que Tsuna escupa el pan de melon que había comido hace poco.

- ¿Estás lo...? - El castaño estuvo apunto de terminar esa oración, de no ser porque la intesión asesina de cierto bebé en traje (El Tsuna sabía que seguramente debía de estar observandolo en ese momento con un rifle en mano) le hizo recordar que debía continuar con la farsa, por lo que aunando fuerzas trató de contestar lo más natural que pudo - Por supuesto.

- Ya veo. ¿Que tanto ama a la señorita?

- La amo demasiado - Contestó de nuevo el castaño.

- ¿En verdad?

- Por supuesto! - Dijo Tsuna con firmeza

- ¿Daría su vida por la señorita?

- Si! Estaría dispuesto!

- Ya veo, me siento tranquilo - El tono de Tsugumi en esta última frase parecía ser acorde a lo que acababa de decir, pues ciertamente su tono parecía más relajado - Entonces, muera por favor.

- ¿Eh? - Fue la respuesta más inteligente que Tsuna pudo decir en ese momento tras esucchar lo dicho por el peli azul, para que acto seguido el recién mencionado sacara un revolver de dentro de una de las mangas de su saco y con una velocidad impresionante se colocara frente a Tsuna con el revolver apuntandole a la cabeza mientras lo cogía de uno de sus brazos para someterlo.

"¿Qué diablos está pasando?" Eran los pensamientos de un asustado y sometido Tsuna.

- Que decepción - Dijo el peli azul con tono frío y de claramente decepcionante.

- Vine al saber que el hombre del que la señorita está enamorada era el tan famoso décimo Vongola...Pero es una gran decepción el darme cuenta de que la reputación con la que se le conoce no son más que puras exageraciones, seguramente esparcidas por la misma Vongola... No eres nada cauteloso y eres lento para reaccionar. Y para colmo estás desprotegido.

Bueno, si debiamos ser totalmente justos, puede que Tsuna hubiera sido capaz de por lo menos intuir las intenciones que tenía el joven de pelo azul frente a él, gracias a su "Super Intuición". Sin embargo, el pobre estaba tan concentrado en el instinto asesino que desprendía su tutor al igual que estar más al tanto de seguir con su papel de "Novio", que no pudo predecir el ataque de Tsugumi.

Y para colmo de males, esto seguramente ameritaría una disciplina por parte de su tutor más tarde, por haber bajado su guardia.

- ¿Como piensas que así vas a proteger a la princesa? - Seguía hablando Tsugumi, cada vez con mayor enojo en su voz- Lo he confirmado. Lo más seguro es que hayas engañado a la señorita o que hayas usado tu posición como Vongola para obligarla a aceptar un compromiso.

El pobre castaño estaba que gritaba desesperadamente en su interior, debido a las falsas acusaciones del peli azul que lo hacían quedar como un villano.

- Así que dime ¿Cúal es tu objetivo? ¿Una esposa trofeo? ¿Asegurar la obediencia de Beehive a la Vongola?

Mientras tanto, en la mente del joven Vongola, este maldecía de lo mas profundo de su ser a su suerte por de nuevo haberse topado con una persona peligrosa.

- No lo entiendo ¿Como la señorita pudo haberse fijado en alguien como tú? Lo único que tienes a tu favor es tu posición futuro lider de la mafia más poderosa. Pero dejando eso de lado, no tienes ningún atributo que pueda atraer a ninguna mujer. Eres bajo, tienes poco físico, no tienes porte ni elegancia, tienes cara de tonto, además que por lo que pude averiguar tus calificaciones son inferiores al promedio - Cada palabra que decía el peli azul era como un puñal clavandose en el cuerpo del pobre castaño.

- En pocas palabras yo soy mucho mejor que tú. Pues yo amo mucho más a la señorita - Gritó a continuación el peli azul mientras hacía lo que parecía ser una rabieta, cosa que confundió al castaño. Acto seguido, Tsugumi dejo a Tsuna y dio media vuelta para retirarse mientras decía - Bueno, en cualquier caso no necesito ensuciarme las manos con un insecto como tú. No me importa lo grande que sea la Vongola, te mostraré que yo soy mucho más adecuado para la señorita robandotela limpiamente. Te mostraré enseguida quien es el ideal para estar al lado de la señorita.

Por un momento Tsuna estuvo tentado a dejar que el chico de pelo azul hiciera lo que quisera y que se quedara con Chitoge, después de todo a él no le podía importar menos quien fuera el martir que tuviera que cargar con el cuidado de esa chica gorila.

Sin embargo, la reaparición del instinto asesino por parte de su tutor le hizo recordar al castaño, lo mal que le iría si alguien le llegara a quitar a su "Novia", por lo que luego de poner a trabajar sus neuronas a toda su capacidad, finalmente pudo encontrar que hacer. Por lo que luego de tomar una bocanada de aire, dijo.

- Oye! Espera! - Dijo el Vongola con voz sería pero firme, logrando que el chico de pelo azul detuviera su andar y volteara a verlo, dandose cuenta de que en efecto era el mismo Tsuna quien le estaba hablando pero con algo distinto en él. Su mirada era mucho más profunda de lo que recordaba, al igual que por alguna razón despedía un aura incomprensible para Tsugumi, pero que de alguna forma la incitava a no realizar ataques contra él pues sentía que de hacerlo, no terminaría bien para él - No andes diciendo cosas a tu gusto! ¿Qué quien es el ideal para estar con ella? Grabate esto muy bien en la cabeza. Ella es mi novia! La protegeré aunque tenga que cambiar mi vida por la suya! Aunque sea de idiotas como tú que quieran robarmela! No dejaré que nadie me la arrebate! ¿Entendiste?!

Esta frase solo sirvió para aumentar aun más el enojo acumulandose en el interior de Tsugumi, quien con ojos cada vez más furiosos e ignorando las adevertencias en su cabeza, se volteó para ver al Vongola de frente con claras intenciones hostiles en su mirada.

- Muy bien! Entonces no me contedré esta vez! - Gritó Seishiro, preparandose para atacar de nuevo al castaño. Sin embargo, esta vez no salió como antes pues ahora el que había aparecido frente a ella de la nada era Tsuna, quien no solo de un movimiento le arrebató el arma a Tsugumi, sino que agarrandolo del cuello de la camisa lo lavantó del suelo hasta que ssu pies no fueron capaces de sentir este, mientras lo veía fijamente con mirada impasible cosa que por un momento erizó la piel del peli azul.

- Esta vez no me agarraras con la guardia baja - Dijo el Vongola mientras seguía levantando a Tsugumi, quien no podía entender como alguien tan pequeño y delgado podía no solo levantarla del suelo con tal facilidad, sino que pese a sus esfuerzos para soltarse no lograba que el castaño aflojara el agarre en lo más mínimo - Escuchame bien, porque no lo pienso volver a repetir. Chitoge Kirisaki es mi novia, y no dejaré que nadie me la quite ¿oiste bien?

Por otro lado, si tan solo Tsuna hubiera estado más pendiente de su entorno, quisa hubiera podido darse cuenta de la persona que justamente había estado a punto de entrar a la azotea en ese momento, quien se detuvo en el preciso momento en que el castaño comenzó a hacer su declaración inicial.

Si, se trataba de la misma rubia de listón rojo quien tenía las mejillas muy sonrosadas y con cara de sorpresa a flor de piel.

- EH! ¿Q...Que está pasando?! - Se preguntaba en su cabeza la pobre rubia - Bueno, aunque me imagino que es lo que está pasando... Pero aun así.

Pero, volviendo con el castaño y el peli azul, el primero finalmente había soltado al segundo de su agarre dado que aparentemente ya no tenía nada más que decir. Por su parte, el enojo de Tsugumi solo podía crecer más y más debido a la reciente humillación que había sufrido, por lo que aprentado bien los pueños y con toda la fuerza de su voz le gritó a Tsuna.

- Muy bien! Sawada Tsunayoshi! Te reto a un duelo apostando a la señorita! Y esta vez voy a ir con todo lo que tengo! Te haré sentir como si estuvieras en el mismo infierno!.

- Como quieras. No pienso perder contra nadie que quiera arrebatarme a la mujer que amo - Fue la respuesta calmada de Tsuna, aun en su modo Hyper. Sin embargo, en su interior estaba que se maldecía a todo lo que podía por tener que decir cosas tan cursis como esas de alguien como Chitoge.

Por su parte, la rubia en cuestión tambien se encontraba gritando en su mente mientras el rosa en su rostro se hacia cada vez más y más notorio, luego de oir todas esas cosas que había dicho Tsuna.

Además que aparte de Chitoge, tambien habían otras dos personas quienes habían oido toda la conversación entre Tsuna y Seishiro, y se trataban de un bebé en traje y un joven de pelo gris.

CAPITULO 3: EL DUELO

Finalmente la hora del duelo había llegado, las calses habían acabado y toda la escuela se había reunido en el patio de la misma a la espera de poder ver el comienzo del evento. Aparentemente el rumor de la pelea entre Tsuna y Seishiro por el amor de Chitoge se había esparcido como la polvora en la escuela.

De hecho, se podía ver que varios alumnos habían hecho un cuadro de apuestas, en el cual se veía un claro favoritismo hacia el joven de pelo azul, mientras que absolutamente nadie había apostado a favor de Tsuna.

Por su parte, tanto el castaño como su novia rubia ya se encontraban en el lugar a la espera que el duelo comenzara. TSuna estaba algo nervioso debido a que por lo dicho por Chitoge, su rival no solo era un asesino profesional entrenado desde pequeño sino que tambien era alguien con la fuerza suficiente como para acabar con toda una organización por él solo y sin ayuda.

Sin duda sería una pelea complicada. Y más aun por el hecho de que ya no le quedaban pildoras azules para entrar en modo Hyper, cosa curiosa teniendo en cuenta que siempre procuraba que su estuche estuviera llen cada vez que salía de casa. Y si alguien se pregunta que si esto era obra de Reborn, están completamente en lo correcto.

Tsuna efectivamente estaba nervioso, lo cual era evidente por el temblor de sus piernas. Lo cual fue notado por su novia rubia, quien le dijo.

- No vayas a perder - Cosa que sorprendió al castaño, pues el creía que ella estaría del lado de Tsugumi en lugar del suyo. Haciendo que Tsuna volteara a mirarla, dandose cuenta que las mejillas de la joven contaban con leve tinte rosa, lo cual la hacia verse linda - N...No es que estpe preocupada por tí. Sabes que si pierdes podrían surgir problemas. Esto conlleva una gran responsabilidad. No te perdonaré si cometes una torpeza y pierdes!

De alguna manera, esta frase no solo había logrado que el décimo dejara de temblar, sino que tambien había conseguido que un tinte rosa se hiciera presente en el rostro de Tsuna, para luego dejar escapar unpesado suspiro y responderle.

- No te preocupes... Te prometo que daré todo mi esfuerzo, como si mi vida dependiera de eso - Dijo el joven castaño con una sonrisa amigable a la joven rubia, quien le correspondió con un asentimiento de cabeza.

Finalmente el duelo ya estaba por comenzar y ambos contendientes ya estaban parados el uno frente al otro.

- Te halagaré por haber venido en vez de huir - Dijo Tsugumi con mirada condecendiente.

- No te preocupes. Ya he tenido que lidiar con tipos más peligrosos que tú. Así que esto no será nada - Dijo el castaño, logrando que una vena palpitara en el rostro de Tsugumi.

- Lo de la azotea fue solo un golpe de suerte! Te aseguro que ahora no podrás ni siquiera acercarte a mí! - Respondió enojado el peli azul, para que de su bolsillo sacara una moneda - En cuanto esta moneda toque el suelo, el duelo comenzara.

- Entedido - Fue la respuesta de Tsuna mientras adoptava una pose en guardia a la espera del comienzo del combate.

Sin embargo, antes que si quiera Tsugumi pudiera lanzar la moneda, un grito se hizo presente en el lugar.

- Un momento! - Todos los presentes en el lugar voltearon en dirección del origen de la voz, dandose con la sorpresa que esta pertenecía nada más ni menos que a un joven de pelo gris quien iba caminando con dirección hacia Tsuna.

- ¿Gokudera-kun? - Preguntó confundido el castaño, pues no había visto a su amigo desde la hora de almuerzo, creyendo que se había ido antes a casa seguramente por haber comido accidentalmente algún dulce de Bianchi el cual ella habría puesto de manera accidental en su refrigerio - ¿Qué haces aquí?

- Décimo. Por favor, dejeme encargarme de esto a mí.

- ¿Eh?! ¿Que quieres decir con eso?

- Es mi deber como su mano derecha, además de su guardian de la tormenta el encargarme de aniquilar a cualquier persona que quiera hacerle daño - Decía el joven mientras se comenzaba a tronar los dedos.

- P...P...pero espera! Esto es algo que debo encargarme yo... Además si Reborn se entera de que tú estas haciendote cargo de mis problemas, lo más seguro es que se enoje mucho...

- No se preocupe décimo. Reborn-san me dio su concentimiento para hacer esto - Contestó Gokudera a su jefe con una sonrisa.

- ¿Eh?! ¿En serio?! Eso no puede ser cierto... Reborn nunca diría algo como eso - Dijo un incredulo Tsuna, quien fue cortado en pleno dialogo debido al sonido de su celular. Un sonido muy particular de hecho, pues era el que solía hacer su equipo cuando Reborn le mandaba un mensaje. Tsuna aun no sabía como había hecho el arcobaleno para modificar su celular sin que se diera cuenta, pero teniendo en cuenta que se trataba de Reborn cualquier cosa era posible.

En cualquier caso, Tsuna decidió revisar el mensaje en su telefono que le había mandado su tutor, dandose con la sorpresa de que decía.

"Tsuna, en esta pelea deja que Gokudera se encargue, no es bien visto que el jefe de una mafia pelee con simples subordinados de familias inferiores" Una gota cayó por la nuca de Tsuna al ver de nuevo el aire de superioridad del bebé en traje. Sin embargo, el mensaje aun seguía "Además esto le servirá muy bien de entrenamiento a GOkudera pues él tiene prohibido el uso de su Vongola Gear y del sistema CIA...".

Esta última frase había dejado un tanto preocupado al castaño, pues ciertamente esas dos herramientas eran las más poderosas de su guardian/amigo. Contra una persona normal, Tsuna no tendría que preocuparse de que Gokudera no tuviera que usar esas armas, pero teniendo en cuenta de que la persona a tratar era un asesino profesional, la cosa cambiaba mucho.

SIn embargo las preocupaciones por parte del bienestar de su amigo/guardian, cambiaron inmediatamente a temer por si mismo luego de leer lo que seguía en el mensaje de Reborn.

"... Por cierto, no creas que se me ha olvidado que dejaste que te agarraran con la guardia baja... Está de más decirte que te espera un muy severo castigo cuando llegues a casa".

El color en el rostro de Tsuna había perdido totalmente su color luego de leer esto.

- Baka... Digo Darling ¿Te encuentras bien? - Preguntí la rubia del listón un tanto preocupada al ver como la cara de Tsuna se palidecía rapidamente.

- S...Si...N...No es nada...Solo que simplemente, me han dado ganas de no regresar a casa hoy... - Comentó en tono plano el joven castaño, confundiendo aun más a la rubia por lo que decidió dar una inspección rápida al telefono del Vongola, tratando de descifrar que era lo que pasaba. Chitoge no pudo evitar sentir pena por Tsuna al ver descubrir el destino que le esperaba luego de leer el mensaje.

- ¿Qué estás esperando, Sawada Tsunayoshi? Comenzemos esto de una vez - Gritaba un ansioso Tsugumi del otro lado de la patio.

- Juudaime no tiene porque molestarse en lidiar con basura inutil como tú - Comentó en tono serio GOkudera mientras caminaba en dirección al peli azul, hasta que una distancia considerable entre ambos finalmente estuvieron cara a cara - Yo soy más que suficiente para encargarme de tí sin que el décimo tenga que ensuciarse las manos.

Una vena apareció en la frente de Seishiro tras esta declaración, sin embargo su molestia no era por el comentario del Gokudera sino por lo que esto implicaba.

- Como lo suponía. No eres más que un simple cobarde, Sawada Tsunayoshi! Tienes que esconderte detrás de tus subordinados para evitar que te mate! Definitivamente no eres alguien digno de estar al lado de la señorita! Ni si quiera mereces llamarte hombre! - Gritó un fúrico Tsugumi mientras señalaba de manera acusatoria al heredero Vongola.

En ese instantes, varios murmuros comenzaron a hacerse presnetes entre los estudiantes que estaban ahí para ver la pelea.

"Tal parece que Tsuna se acobardó"

"Le pidió a Gokudera-san que peleara en su lugar porque tenía miedo de pelear contra Seishiro-san"

"Eso no es nada varonil"

"Tampoco puedo culpar a Tsuna, tiendo en cuenta de con quien se enfrenta. Aunque aun así me decepciona un poco"

"Y yo que pensé que Sawada sería más valiente"

Y así como estos, hubieron muchos más comentarios similares que comenzaron a hacerse presentes en el lugar, los cuales solo lograban hacer sentir cada vez más y más avergonzado al castaño, cuyo rostro se encontraba totalmente rojo.

Este hecho no había pasado desapercibido para el guardian de la tormenta de Tsuna, quien con un claro enojo se estaba preparando para hacer volar a toda es parda de idiotas que se atrevían a menospreciar a su querido jefe, pero antes que Gokudera pudiera si quiera sacar su primer explosivo otra voz se oyó en el lugar.

- Darling no es un cobarde! - Gritó una cierta rubia, logrando sorprender a los chicos que se encontraban murmurando hace poco quienes al instante se callaron para que acontinuación dirigir sus miradas hacia la joven en busca de una explicación, a lo que Chitoge respondió - Tsuna no es un cobarde - Volvió a repetir la joven.

Los alumnos en el lugar se miraban unos a otros confundidos ante tal declaración, hasta que finalmente uno de ellos se animó a preguntar.

- Pero. Kirisaki-san ¿Acaso no ves que Sawada está huyendo de una pelea con Seishiro-san, haciendo que Gokudera-san pelee en su lugar? - Preguntó una chica entre la multitud, recibiendo asentimientos por parte de otros estudiantes. A lo que la rubia contestó.

- Él no está peleando porque tenga miedo, lo que sucede es que yo le pedí que no peleara con Tsugumi.

- ¿Eh? - Fue el sonido colectivo que se oyó por gran parte de la audiencia, pues nadie entendía lo que la rubia quería deicr con esto.

- L...L...Lo que pasa es que y...yo sé muy bien lo fuerte que es mi darling, y no quería que le hiciera daño a Tsugumi, dado que es mi amigo de la infancia...Si, eso es... Esa es la razón...Ojajajaja - Dijo la joven mientras reía de una forma claramente forzada al final.

Lamentablemente Chitoge estaba tan inmersa en encontrar una excusa para justificar a Tsuna que no notó como su declaración había dejado a cierto peli azul con un aura de tristeza absoluta luego de oirla.

Nuevamente murmullos entre los estudiantes comenzaron a escucharse en el lugar.

"Sawada realemente es tan fuerte"

"¿Creen que sea cierto?"

"Dado su físico, me parece muy poco probable"

"¿No será Chitoge-chan quiere cubrir a su novio?"

La joven Kirisaki comenzaba a ver con preocupación el como sus esfuerzos por justificar al castaño parecían no servir de nada, o al menos así fue hasta que otra voz se hizo presente.

- Así es! El décimo es muy fuerte! - Dijo con voz alta y orgullo el guardian/amigo de Tsuna, haciendo que ahora la atención de los alumnos se centrara en él y en lo que iba a decir - Aunque supongo que ya debiste de darte cuenta en la azotea cuando te sometió sin problemas ¿No es así, idiota?

Una mueca de disgusto se formó en el rostro de Tsugumi, tras recordar esa humillación sufrida hace un par de horas.

Por su parte, el alumnadono pudo evitar sorprenderse tras escuchar eso, pues juzgando por la reacción del peli azul eso aparentemente era cierto. El fragil castaño había logrado someter con facilidad a Tsugumi.

Este hecho era dificil de creer para muchos, razón por la que la mayoría aun se encontraba escepticos, o al menos así fue hasta que una voz entre los alumnos se oyó.

"Seguramente su amor por Chitoge-chan le dio fuerzas a Sawada"

Frase que desencadenó una nueva avalancha de comentarios.

"¿Realmente creen que eso pueda haber sido la razón?"

"Bueno... He escuchado que cuando los animales pequeños se sienten acorralados, ellos suelen mostrar una agresividad que puedo auyentar incluso a depredadores"

"Oh! Si! Yo también he escuchado de eso! Entonces eso quiere decir que también podría ser valido si en lugar de amenzarlo a él, amenazaran a su pareja"

"Es cierto! Es cierto! Mi novio es alguien muy tierno y pacífico, pero cuando una vez alguien trató de propasarse conmigo, él le terminó dando un golpe a ese sujeto en toda la cara!...Fue algo aterrador pero muy romántico!"

"Ya veo, eso puede tener sentido si lo pones de esa manera"

"Kya! Es el poder del amor de Chitoge y Tsuna!"

Aparentemente, los alumnos se habían terminado tragando la historia de la rubia. Pero aunque ella se sentía aliviada por esto, no podía evitar sentirse muy avergonzada por haber tenido que defender al castaño con una excusa tan vergonzosa como esa.

- Muchas gracias, Chitoge - Le dijo en voz baja el heredero Vongola de manera que solo ella pudiera oirlo.

- Hmp! No quiero que se me conozca como la novia de un cobarde, así que no tuve de otra - Fue la contestación de la rubia al castaño - Además... Sé bien que no eres un cobarde del todo - Dijo Chitoge en voz baja mientras recordaba como Tsuna la había defendido durante su primera cita o la declaración de este en la asotea frente a Tsugumi.

-¿Eh? ¿Dijiste algo? - Preguntó Tsuna al no haber escuchado lo último dicho por la joven.

- No es nada que te incumba - Dijo la rubia mientras giraba su rostro hacia otro lado de manera indiferente, como toda buena tsundere.

Al parecer, el tono rosa en las mejillas de Chitoge se hizo más profundo tras recordar esos acontecimientos, y no quería que el castaño la viera así.

Por otro lado, Gokudera no pudo evitar hacer una sonrisa mientras pensaba. "Al parecer, la prometida del juudaime parece ser consciente de su fuerza, y no permite que hablen mal del décimo... No está mal...Aunque deberá de hacer mucho más que eso para que le dé mi aprovación... Como la mano derecha del futuro lider de la Vongola, es mi deber el asegurarme que la futura esposa de mi jefe sea la más adecuada para él!... Bueno, dejaré eso para luego. Lo primero debo encargarme de partirle la cara a este idiota que atacó al décimo"

El ceño de Gokudera se frunció aun más luego de este último pensamiento. Aun recordaba muy bien como Reborn lo había detenido de lanzarle un "Flame Arrow" a la cara a ese infeliz peli azul cuando vio como sometía a Tsuna a punta de pistola en la azotea. La única razon por la que Hayato se tranquilizó fue en primer lugar, ver como Tsuna le daba una lección a ese idiota peli azul cuando lo sometió después, y la segunda fue cuando el arcobaleno del sol le dijo de que le daría permiso de ser él quien le diera una lección a ese tipo en lugar de Tsuna en el duelo solicitado por Tsugumi.

La razón de esto, era que Reborn quería ver el nivel de combate de los miembros de Beehive en persona, y la ocasión que tenía frente a sus ojos era perfecta, pues por un lado tenía a uno de los mejores agentes de Beehive contra uno de los guardianes de su alumno quien no estaba permitido de usar ni su VOngola Gear ni el sistema CIA, cosa que recorba mucho a la pelea que tuvo contra Belphegor hacia tiempo.

VOlviendo al lugar del encuentro. Tsugumi parecía dejar escapar un suspiro de mala gana.

- Muy bien! En todo caso acabaré primer contigo y luego seguirá Sawada! Y así demostraré que solo yo puedo ser el único capaz de permaneceral lado de la señorita! - Dijo el joven de pelo azul mientras se tronaba los dedos y lanzaba una mirada hostil al peli gris frente a él.

- Hablas como si pensaras que puedes ganarme, grandisimo idiota - Le respondio Gokudera mientras se tronaba el cuello, en un tono y mirada igual al de Tsugumi.

- Te mostraré el poder de Beehive - Dijo Tsugumi con tono tétrico.

- No subestimes a la Vongola, imbecil - Fue la respuesta de Gokudera en tono igual.

En ese momento, la moneda incial fue lanzada y una vez hubo tocado el suelo...La pelea empezó.

BANG!

Fue el sonido de una pistola siendo disparada por parte del peli azul hacia el peli gris, la cual apareció en su mano al salir de la manga de su saco junto con un gran arsenal de armas de fuego las cuales parecieron en la espalda de Tsugumi, aparentemente el joven sabía muy bien el arte de esconder armas en su ropa. Sin embargo, no era el único capaz de dominar esta técnica.

Por su parte, la bala fue esquivada por Gokudera quien sin perder tiempo hizo hiz aparecer en su mano, sus siempre confiables explosivos los cuales no demoró en lanzar al peli azul.

Sorprendido por el contra ataque de Hayato, Tsugumi saltó con toda velocidad hacia atrás para evitar la explosión de la dinamita.

BOOM!

Tsugumi había logrado esquivar por poco esa explosión, sin embargo había sido agarrado completamente pues en ningún momento espero que su rival tuviera esa clase de ataques, de hecho pensó que solamente se trataría de un típico matón de insituto con un poco de talento para las peleas... Un grave error de subestimación... Ese chico era un subordinado del futuro lider de la mafia más poderosa del mundo, no importaba que apenas fuera un estudiante de instituto, debió de suponer que ese joven no debía de ser alguien normal.

En ese momento, un recuerdo cruzó la mente de Tsugumi.

- Ahora recuerdo! Hace tiempo, durante una misión en Italia, escuché el rumor de un chico que usaba explosivos como arma de combate... Si mal no recuerdo su apodo era "Bomba Huracán" y decían que apenas era un chico de escuela media... La verdad creí que eran simples rumores sin base...Pero ahora veo que al parecer eran ciertos... ¿No es así "Bomba Huracán"?

- Hmp! ¿Qué puedo decir? Mi fama me precede.

- Parece que tendré que tomarme en serio este combate - Dijo Tsugumi mientras cogía cogía un par de pistolas en cada mano y se ponía en guardia.

- Mas te vale que lo hagas, si no quieres terminar cocida como filete - Contestó Gokudera al mismo tiempo que sacaba nuevos explosivos y prendía su cigarro.