Hola, queridos y amados lectores UvU.

Lo se, me atrase un día con el capitulo (bueno, realmente dos). Lo lamento mucho :c, tuve algunos problemas técnicos, ademas de que se me cruzó la semana de finales de la universidad.

Pero afortunadamente ya salia de vacaciones, por lo que podre subir mas seguido¡... o tal vez no. Bueno, tengo la idea de meterme a trabajar (esa Switch con Espada y Escudo no se compraran solas), y no se como afecte eso al ritmo de esta historia, pero creo que no le afectara tanto del ritmo habitual UvU.

Les dejo de contar mi vida, cracks, y los dejo con este episodio que esperó disfruten.

Se les recuerda que sus comentarios dan vida a esta historia 3

Enjoy :D


Entrada 10: El caído.

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El sujeto uno no ha soportado las pequeñas dosis, por lo que sucumbió a una muerte rápida y grotesca. Es el décimo sujeto uno que perdemos en lo que lleva la investigación. Sin embargo, parece que encontramos el patrón que nos llevara a encontrar al sujeto uno definitivo.

La energía que el orbe emite es suficiente para tener pruebas ilimitadas. Si bien el probar sujetos infinitos conllevara un tiempo infinito, actualmente eso no es un problema en lo absoluto. El tiempo se ha vuelto solo un concepto intelectual.

Seguiré con las pruebas de este nuevo sujeto uno, parece que esta vez podrá avanzar mucho más después de la descarga de determinación que su cuerpo emite luego de un evento fuerte. No estoy segura cuando tiempo lleve, pero será el suficiente para, finalmente, salir de aquí.

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28 de mayo, Ciudad Corazón

Aunque Hoenn era la región inventora de los Concursos Pokémon y el lugar de los mejores recintos para llevar acabo dichos eventos, los Súper Concursos de Sinnoh no tenían nada que envidiarle.

El interior del enorme recinto donde se llevaba a cabo esta actividad se había modernizado bastante, siempre pensando en la comodidad para los participantes y espectadores de aquellos actos.

La elegante y colorida sala principal estaba repleta de entrenadores que estaban dispuestos a participar de aquellos concursos. Cerca de aquella sala, había otra sala repleta de pantallas y sillones donde se podrían ver los concursos por todos aquellos que lo deseasen.

Sin embargo, la mejor calificación se la llevaba el escenario principal de los eventos, el cual había sido completamente rediseñado para parecerse un poco más al de Hoenn, pero con un estilo propio. El escenario era una enorme rueda giratoria que se movía dependiendo el tipo de prueba que se realizara, teniendo la parte más grande de la rueda el lugar de exhibición. Frente al escenario, había cientos de asientos para que la gente disfrutara del espectáculo, además de las tres cabinas de los jueces del concurso.

Aquel lugar siempre se llenaba, incluso en esta vez que se celebraba un concurso nivel Alto de Ingenió en la categoría doble. El concurso estaba a punto de llegar a su fin con las últimas dos rondas de exhibición de movimientos. De entre los concursantes, se destacaban dos jóvenes promesas que había debutado de manera casi excelente en el nivel Normal; Níquel y Rose.

Ambas chicas, vestidas de el típico vestido rosado, miraban con cierto entusiasmo (más Rose que Níquel) como los otros concursantes terminaban sus exhibiciones.

—Creo que con el primer concurso era suficiente —dijo Níquel ligeramente molesta, acomodándose su vestido.

—No estaba de más, además es muy divertido —la chica sonrió alegremente—. Incluso parece que a Shuppet le gusta.

Níquel miró de reojo a su Pokémon, el cual realmente parecía disfrutar del concurso y de las exhibiciones de los demás pokémon. La chica simplemente suspiró al notar que, efectivamente, Rose tenía razón. Sin embargo, eso no le hizo quitarse de la cabeza que su Shuppet se veía bastante lindo con aquel sombrero elegante, un corbatín rojo y el monóculo que traía puesto.

—De acuerdo, pero será el último concurso —la chica lanzó un pequeño bufido.

Su entrenamiento previó se había demorado mucho más de lo esperado. Las chicas estaban buscando una estrategia realmente buena que combinara sus dos modos de combate, y parecía ser que finalmente la había encontrado. Sin embargo, Rose creyó que sería una buena idea poner en práctica lo aprendido en los concursos, después de todo le habían llamado tremendamente la atención.

—¡Y a continuación, llega el turno de Shuppet y Bunny! —dijo el presentador desde su moderna cabina.

—Bien, entonces hagamos lo que te dije —comentó Rose, acercándosele.

—De acuerdo —Níquel dio otro suspiró y alzó la mano—. ¡Shuppet, usa Sombra Vil!

—¡Bunny, usa Profecía!

Y el espectáculo comenzó… aunque fue muy corto. Buneary, la cual vestía con un lindo gorro de alumno verde y un lazo verde, simplemente rodeó su cuerpo con un aura blanca, mientras que Shuppet lanzó su ataque hacia la nada, dándoles a ambos ataques, los cuales iban dirigidos al juez principal, cinco puntos.

—¡Parece que Níquel Berlitz y Rose Jericó están reservado algo especial para el final, pues han logrado llamar la atención de los jueces y se posicionan como las primeras en el siguiente turno! —dijo el presentador, alegre.

El público comenzó a ovacionar un poco más a las chicas, haciendo que estas se sonrojaran un poco. Después de todo, sus apellidos hacían saber a la multitud la descendencia de la cual provenían.

—No debí haber dicho mi apellido —dijo Níquel, molesta.

—¿Te molesta que te relacionen con Platinum? —preguntó Rose, arqueando la ceja.

—No, me molesta que tenga predilección por ello —la chica se cruzó de brazos—. ¿A ti no te molesta?

—No del todo, supongo que ya me he acostumbrado —la chica simplemente rio.

Aunque habían pasado mucho tiempo juntas, aún había cosas que ambas no sabían de la otra. Mientras Rose no tenía problemas por ser relacionada con sus padres y su abuelo, Níquel sentía que le querían poner las cosas fáciles por ser hija de los Berlitz. Además, aun no estaba lista para sentirse completamente una Berlitz.

Finalmente, la ronda terminó, dando paso al tan esperado acto final de la pareja de holders. Con determinación, ambas chicas alzaron la mano de manera energética.

—¡Shuppet, lanza dos Bolas Sombras! —gritó Níquel, indicándole al pokémon el lanzar sus ataques hacia arriba.

De inmediato, Shuppet lanzó dos pequeñas esferas negras hacia arriba, las cuales se quedaron completamente quietas, esperando a que Rose terminara con ellas de manera espectacular.

—¡Bunny, destrúyelas con Puño Drenaje! —ordenó Rose.

De inmediato, Buneary se lanzó hacia las dos esferas y, con sus puños cargados, logró reventar las esferas de un solo golpe, creando una pequeña y linda estala negra que comenzó a bajar lentamente hacia al escenario mientras Buneary era rodeada por un aura verde que le intentaba recuperar salud.

Al terminar dicho espectáculo, los tres jueces presentes comenzaron a aplaudir de manera emocionada. Aunque el movimiento Puño Drenaje era de categoría dureza, la combinación de este con Bola Sombra, además del multiplicador de Profecía, hicieron que aquello fuera un acto excelente, cosa que sorprendió a todos.

—¡Una excelente combinación de movimientos, y bastante arriesgada si me permiten agregar! —comentó el presentador— ¡Además, aunque Buneary usara un movimiento de dureza, la Bola Sombra de Shuppet es suficiente para darles los puntos de la atención máxima, aunque solo se les dará la mitad! —fue entonces que los contadores comenzaron a aumentar—. ¡Bunny y Shuppet se llevan unos increíbles quince puntos totales!

La gente comenzó a ovacionar a las chicas, las cuales habían logrado una excelente ejecución. Níquel cerró los ojos y suspiró, al final de día fue Rose la que había ideado esa estrategia, ella solo se dedicó a hacer lo que ella había dicho.

La ronda siguió, sin embargo, no hubo quienes pudieran hacerle frente a tan increíble estrategia. Finalmente, luego de terminaba la exhibición, todas las concursantes bajaron un momento del escenario en lo que se hacia la deliberación final y el conteo de puntos, proceso que apenas llevó unos segundos, pues los concursos ahora contaban con hardware y software especializado para agilizar las cosas.

Finalmente, el escenario rotó una vez más, mostrando el lugar donde se llevaría a cabo la premiación final. Todos los concursantes subieron, a la par que los jueces se acercaban con dos pequeñas cajas de cristal.

—¡Agradecemos a todos su participación en este Súper Concurso Doble de Ingenio en su categoría Alta, sin ustedes esto no sería posible! —dijo el juez principal desde el estrado— ¡Sin más rodeos, los ganadores del concurso con un total de ochenta y nueve puntos acumulados son… Níquel Berlitz y Rose Jericó!

El resultado era el esperado, todo el mundo en el escenario comenzó a aplaudir y ovacionar a las ganadoras del concurso, mientras estas recibían la cinta por haber logrado llegar hasta ahí.

Ambas chicas recibieron con alegría las cintas, las cuales colocaron a sus pokémon para que estos pudieran ser fotografiados para la posteridad. Luego de la fotografía, Níquel fue la primera en irse rápidamente del lugar, la chica se estaba hartando de tener aquel vestido y estar escuchando tantas ovaciones.

Ya con su ropa común, Níquel guardó la Caja Corazón que había comprado y el vestido en su mochila, al igual que Rose aguardó sus cosas. Ya estando listas, ambas comenzaron a caminar hacia la salida.

—Fue extremadamente divertido —dijo Rose, sonriendo—. ¡Hay que hacer el nivel Experto!

—¡No grites! —dijo Níquel, algunas cosas no cambiaban—. Además, los concursos ya me están aburriendo.

—Pero apenas llevamos dos.

—Por eso mismo —la chica lanzó una pequeña risa, la cual hizo que Rose hiciera un puchero—. Además, creo que ya ha llegado la hora de enfrentar a Fantina.

—Me gusta escuchar eso.

Ambas chicas se sorprendieron y voltearon hacia donde provenía la voz, encontrándose con la suso dicha líder de gimnasio.

—¡Señora Fantina! ¿Cómo se encuentra? —preguntó Rose, bastante sorprendida y emocionada.

—Hola Rose, me alegra verte de nuevo —la mujer sonrió y saludó a Rose moviendo su cabello—. Tú debes ser Níquel, ¿no?

—S-sí —la chica parecía estar un poco emocionada—. Mucho gusto.

El brazo de Níquel parecía temblar ligeramente, cosa que Fantina confirmó al tomarle la mano para saludarla. Ante esto, Rose solo pudo sacar una pequeña risa de complicidad.

—¿Te encuentras bien, niña? —preguntó Fantina.

—B-bueno, es que yo…

—Señora Fantina, Níquel parece ser fan suya, la considera una de las mejores entrenadoras de tipo Fantasma del mundo —interrumpió Rose.

—¡Rose! —gritó Níquel, enojada.

—¿Que? Sabes que es cierto.

Aquello puso bastante sonrojada a Níquel, la cual inmediatamente trató de ocultar su rostro por la tremenda vergüenza que sentía. Aquel acto le pareció bastante tierno a la líder de gimnasio, la cual sonrió divertidamente.

—Me alaga que me consideres así, Níquel —la mujer se acercó a la chica—. Eres entrenadora de tipo fantasma también, ¿no es así?

—B-bueno si, la verdad es que son mis favoritos —Níquel trataba de mirar directamente a Fantina, pero la vergüenza que tenía le impedía verla a los ojos.

—Eso suena estupendo, los pokémon fantasma son buena compañía si sabes usar su poder —la mujer miró a Rose—. He visto sus presentaciones en los concursos, ambas parecen ser bastante buenas en ello.

—Gracias, nos hemos esforzado mucho —comentó Rose, tocando el hombro de Níquel.

Níquel se sentía bastante rara en aquel momento. Era cierto que Fantina se había convertido en su líder de gimnasio favorita, y el tenerla tan cerca le hizo acobardarse bastante, más que ninguna otra cosa en su vida.

—G-gracias —Níquel tomó valor para mirar a la líder a los ojos—. ¿E-este día aceptara combatientes?

—Por supuesto, podrán retarme en exactamente una hora —la mujer miró de reojo un reloj—. Estoy interesada en enfrentar a tan buena pareja como ustedes.

—Y nosotros queremos pelear contra usted, ¿verdad Níquel? —Rose apretó el puño y miró a su compañera.

—S-si —dijo, nerviosa.

—En ese caso, las esperare ahí —la mujer movió su cabeza y comenzó su camino hasta la salida—. Prepárense, porque no será un combate sencillo.

—¡Lo haremos! —gritó Rose, con energía.

La líder simplemente sonrió y comenzó a caminar hasta la salida. Mientras se marchaba, Níquel empezó a recuperar su color normal y a pensar con claridad. Rose no podía culparla, estar frente a uno de tus ídolos podía ser una experiencia bastaste bochornosa si no sabes cómo manejarlo, y en este caso, Níquel no sabía cómo hacerlo.

[…]

28 de mayo, Pueblo Sosiego

La puerta de un pequeño establecimiento que vende comida se abre. De ella, emerge un hombre de pelo negro y ojos verdes, vestido completamente de negro. Al entrar, una señora, de vestimentas humildes, se acerca a él.

—Buenas tardes, señor, parece que Arceus nos ha bendecido —dijo con una sonrisa.

—No lo parece, más bien parece que él nos ha abandonado —contestó el hombre, de manera seca.

Al escucharlo, la mujer inmediatamente le invita a pasar por la puerta que estaba detrás del mostrador. Luego de cruzar un enorme pasillo llenó de pinturas de pokémon, el hombre se detiene y coloca su mano sobre una pintura de Darkrai. Aquello acciona un mecanismo para leer su mano, comprobando su identidad.

Luego de unos segundos, la pared detrás suya se abre, dejándole pasar a otro pasillo donde, al final del mismo, se encontraba un elevador. Una vez en el extraño y elegante elevador, el hombre teclea los dígitos "493". El elevador reacciona y lo lleva a su destino, una enorme sala llena de personas analizando y monitoreando toda la región de Sinnoh. Todo aquel protocolo servía para llegar al cuartel CISRS, siglas para "Centro de Inteligencia y Seguridad de la Región Sinnoh".

Una vez ahí, el hombre comenzó a caminar hasta lo que parecía ser su oficina; una enorme habitación color plata con varios papeles, aparatos informáticos, una elegante mesa de cristal, una cómoda silla y una excelente vitrina donde se alcanzaban a ver algunas armas extrañas.

El hombre suspiró, se acercó a su mesa y se sirvió un poco de Whisky para empezar bien su mañana. Sin embargo, su acción no pasó desapercibida, pues una mujer de una edad ligeramente superior, de pelo castaño y ojos grises entró a la oficina.

—¿No le parece muy temprano para beber, agente Hemertly? —preguntó la mujer, arqueando la ceja.

—En lo absoluto, directora Juslin —dijo el hombre, con tono prepotente—. Después de todo lo he hecho por casi diez años.

—Recuerde que no puede sentirse tan especial, en cualquier momento le podemos reemplazar —la mujer, la cual cargaba un dispositivo plateado, se acercó a la mesa—. Recibimos otro ataque por parte de nuestra querida líder fanática.

La mujer colocó el pequeño dispositivo cuadrado sobre la mesa, luego presionó un botón y el aparato desplegó algunas imágenes holográficas donde se alcanzaba a ver cinco generadores eólicos en llamas.

Al ver la escena, el hombre dejó su vaso de Whisky a la mitad y se acercó a las imágenes, para verlas más de cerca.

—¿Esta segura que es ella? —preguntó el hombre.

—Desde luego, la psicópata dejó una nota exactamente igual a las otras —la mujer le entregó un papel arrugado al agente.

Al desdoblarlo, el agente pudo leer de que se decía la nota:

"Con energía, el ser humano está destinado a la infelicidad absoluta.

Este problema se seguirá extendiendo y nadie parece querer pararlo, excepto nosotros.

Somos la cura, para un mundo enfermo

Team Right".

—No hay duda, fue esa loca —dijo el hombre, poniendo la nota en su escritorio—. ¿Tenemos alguna pista de cuál será su siguiente movimiento?

—Ese es más su trabajo que mi trabajo, agente —la mujer rio levemente, de manera sarcástica—. Por cierto, ¿aún no ha conseguido la orden para confiscar la investigación de Rowan?

—En lo absoluto, directora —el hombre se molestó ligeramente—. Sería más sencillo si fuéramos completamente parte del gobierno.

—Si lo fuéramos, no tendríamos tanta autonomía como para hacer lo que hemos hecho.

Aunque a Hemertly le costaba aceptarlo, la directora tenía razón. La agencia de seguridad no era completamente parte del estado, una gran parte de la misma era independiente del estado, lo cual le permitía operar con muchísima más libertad, aunque el uso de esa libertad era muy cuestionable.

Sin embargo, aquella libertad tenía ciertos límites claros, más en específico aquellos que involucraban casos más escandalosos. Por ello, ellos no podían simplemente tomar la investigación de Rowan.

—En ese caso, el proyecto PR se tendrá que retrasar un poco más —el hombre se sentó y se recargó en su silla—. Además, hasta donde sé, aún no se sabe dónde encuentra la mítica espada de Ciudad Canal.

—Es solo cuestión de tiempo —la mujer entonces apagó su dispositivo—. Por el momento, necesito que investigue más a esa mujer, si la encontramos todo su grupo caerá.

—Cuente con ello, jefa, iré en cuanto termine la cuenta regresiva —el hombre apretó un botón rojo que estaba por debajo de la mesa, activando toda una interfaz. Luego, buscando entre sus archivos, logró proyectar otro holograma donde se alcazaba a ver en tiempo real la Torre Perdida.

Con interés, la mujer se acercó a ver el holograma. Los alrededores de la torre estaban completamente desiertos, no había ni una sola alma. Sin embargo, debajo de la proyección, podían verse dos contadores; "Tiempo de entrada: 2 días, Tiempo estimado de muerte: 4 días".

—Pensé que ya habían salido —dijo la mujer, impresionada.

—Yo también, pero parece que esa cosa es mucho más fuerte de lo que esperábamos —dijo el hombre, con una sonrisa sádica—. Parece que nos tomara menos tiempo de lo planeado el conseguir esa investigación.

Al entender que la probabilidad de conseguir aquella investigación se incrementaba, una sonrisa sádica se dibujó en el rostro de la mujer.

[…]

28 de mayo, Ciudad Corazón

Ni bien Fantina llegó a su gimnasio, se encontró sentada en la silla de espera a Cynthia, la cual leía un libró bastante viejo y antiguo. Sorprendiéndose de verla, la mujer rápidamente fue a saludarle.

—Cynthia, no esperaba verte aquí —la mujer le saludó respetuosamente.

—Fantina, es un gusto volver a verte —la campeona rápidamente dejó su libro en su asiento y saludó a la líder—. Estoy esperando a alguien.

—¿Serán acaso las dos nuevas holders que estas entrenando? —preguntó Fantina, cruzando los brazos y lanzado una mirada picara.

—Realmente ella se entrenaron solas, yo solo les enseñe el camino —la campeona se sobó la cien—. Parece que hoy será el día que te enfrenten.

—Pues, justamente me las acabó de encontrar en los concursos, no han de tardar mucho —la líder comenzó a caminar hacia la entrada al gimnasio—. ¿Quieres esperarlas desde la sala de espectadores? Es mucho más cómoda.

La campeona le agradeció, tomó su libro y siguió a la líder de gimnasio hacia aquella sala de espectadores, la cual parecía contener compañía inesperada. Al llegar, ambas mujeres se encontraron al Harold hablando junto al extraño chico que días antes había hablado con Níquel. Al verlo, ambas mujeres sintieron bastante incomodidad.

—Harold, no sabía que habías traído a un amigo —dijo Fantina, un poco nerviosa.

—No es mi amigo, aunque me cae bastante bien —sonriendo de manera burlesca—. Estaba esperando a unas retadoras en la sala de espera, pero decidí traerlo aquí.

—Realmente agradezco tus atenciones, guerrero oscuro —el chico se levantó, dejando expuesto su brazo metálico—. Es un gusto conocerlas —el chico hizo una pequeña reverencia—. Fantina, dama fantasma. Cynthia, protectora de Sinnoh. Mi nombre es Troupy.

Aunque el terrible aspecto del chico les causó bastante impresión, la forma de hablar de aquel chico les hizo pensar inmediatamente en el Team Right, cosa que las puso completamente alerta ante cualquier movimiento. Sin embargo, antes de poder hacer nada, Troupy despejó la duda.

—No deben temer, el arlequín no forma parte de ningún bando en realidad —el chico sonrió de manera sincera—. Solo he venido a presenciar el combate del dúo.

—¿Conoces a Níquel y Rose? —preguntó Cynthia, bastante sorprendida.

—A la chica de ojos cian ya tuve el placer de conocerla, en cuanto a la hija del combate, aun desconozco su aspecto.

Aquello sorprendió bastante a Cynthia. Aunque lo que decía hacía pensar que era amigo de Níquel, esa inquietante forma de hablar le hacía dudar seriamente, demasiado. No quería confiar demasiado.

—¿Entonces eres su amigo? —preguntó Fantina.

—No diría eso realmente, es algo complicado —el chico volvió a su asiento—. Solo quiero ver un buen combate, espero que eso no le moleste.

—Bueno, todos son bienvenidos a ver un combate —dijo Fantina, que, aunque estaba un poco nerviosa, no podía realmente correr a aquel chico, después de todo no parecía una amenaza.

—Le agradezco la confianza —el chico miró de reojo la pantalla—. Por cierto, parece que el dúo finalmente llegó.

Todos los presentes miraron la pantalla principal de la habitación. En ella, se poda ver a Níquel y Rose entrando al oscuro gimnasio, empezando así el reto.

—Supongo que será hora de irse —dijo Fantina, tocando el hombro de Cynthia y preguntándole con la mirada si estaba bien.

—Ve a pelear, sin problemas —dijo Cynthia, con una sonrisa—. Les deseo suerte a ambos.

—Gracias, campeona, siempre la tenemos —Harold parecía bastante confiado—. Nos vemos luego, Troupy.

Troupy solo alzó la mano en señal de despedida, momento en el cual madre e hijo abandonaron la habitación, dejando a Cynthia sola con Troupy.

La campeona no podía negar que se sentía ligeramente incomoda con Troupy, el chico expedía una imagen en la cual la campeona no confiaba mucho. Sin embargo, después de sentarse cerca del chico, para tenerle vigilado, este habló.

—Campeona, no soy yo al cual debería temerle. Nuestros caminos pocas veces volverán a cruzarse.

—¿Como sabes que te temo? —preguntó, con curiosidad.

—¿Acaso me equivoco? El hombre siempre le teme a aquello que desconoce —el chico se relajó un poco más—. Además, creo que puedo ayudarle con su búsqueda del rey perdido.

Aquello asustó aún más a Cynthia, la cual acercó lentamente su mano a la pokébola de su Garchomp. Muy pocas personas sabían de su investigación, y Troupy definitivamente no era una de ellas. Había algo que ese chico ocultaba, algo que Cynthia necesitaba averiguar.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó, ligeramente asustada.

—La región ha estado algo alterada, y gente como usted y yo sabemos que los verdaderos enemigos son aquellos que se ocultan bajo la sombra —frotándose la barbilla—. Les llaman Team Age, ¿no? Aquellos que pregonan la vuelta del rey.

—Mi investigación no llega tan lejos —confesó la mujer, bajando un poco la guardia—. Supongo que eres alguien en el que puedo confiar.

—Seremos aliados en más de una ocasión, por lo que sería bueno establecer un lazo por ahora —el chico se levantó y se ofreció su mano.

Cynthia miró con un poco de sorpresa aquella mano mecánica que se alzaba ante ella. Aquel pedazo de metal, bastante brillante, le parecía un poco aterrador para ser una simple prótesis. Sin embargo, al ver que en los ojos del chico no parecía haber maldad en lo absoluto, la campeona decidió confiar, tomando la fría mano.

Una vez haciendo ese pequeño pacto de confianza, Troupy sonrió y se sentó en su lugar sin decir una sola palabra, cosa que consterno un poco a la campeona. Sin embargo, al ver que en la pantalla Níquel y Rose comenzaban a abrirse paso por el gimnasio, la mujer entendió el porqué Troupy no había dicho nada.

Luego de que las holders vencieran el primer puzzle del gimnasio, Troupy decidió hablar.

—Lamento el silencio, quería disfrutar el espectáculo —dijo, riendo—. ¿De cuántos reyes ha investigado hasta ahora?

—No te preocupes por eso —la campeona se sintió un poco más relajada al escuchar al chico hablar—. Seis, hasta ahora.

—Supongo que deben ser aquellos reyes cuya historia no fue borrada; el gran Bertly, el poderoso Rich, el bondadoso Ethan, el invencible Leion, el sabio Ian y el humilde Teris —contándolos con los dedos de sus manos—. Los seis reyes del reino de Jubileo hasta que el reino cayó, ¿no es así?

—Eres un chico bastante listo, Troupy —la campeona estaba sorprendida—. Sin embargo, luego de ellos no existe registro alguno de otro rey, así que alguno de estos debe ser.

—O tal vez no —el chico miró a la pantalla—. Protectora, Sinnoh se vio negada de cierta historia, cierta historia que fue borrada a toda costa. Historia que aún reside en los hombros de los protectores del mundo.

—¿A qué te refieres con protector? —preguntó, aún más confundida.

—A aquellos que se aseguraron de mantener a salvo la región cuando el falso mesías intento destruirla —el chico se acomodó aún más en su silla—. El secreto del séptimo rey reside en ella, la dama del conocimiento.

Aquellas palabras dejaron pensativa a la entrenadora. La existencia de un rey oculto le parecía algo bastante inverosímil, aunque no era, ni de cerca, la cosa más rara que hubiese oído en su vida. Por ello, la mujer comenzó a pensar en quien podría ser aquella "dama del conocimiento".

Había bastantes candidatas, inclusive ella misma. Tenía que averiguar quién podría ser aquella mujer, quien podría ser la que cargaba el legado del rey perdido.

Luego de pensarlo por unos segundos, la mujer pudo ver como Níquel y Rose estaban a un puzzle de llegar con Fantina. La felicidad que le daba era considerable, pero su mente aún procesaba la información del extraño chico.

—Si dices que seremos aliados, ¿Por qué no me dices quien es el rey directamente? —preguntó la mujer.

—Perdería la diversión —el chico rio de manera extraña—. Recuerdo lo que decía mi madre; "Disfrutas más de la caza del tesoro que del tesoro en sí mismo".

—¿Acaso esto te parece divertido?

—Si, y aunque le diga todo lo que se, el conflicto que viene es inevitable. Esta línea del tiempo es irreparable.

Aquellos acertijos más que molestarla, le perturbaban. No estaba segura si el chico bromeaba o no, pero si lo hacía, entonces se encontraba frente a alguien lo suficientemente sádico como disfrutar de ello.

—¿Por qué?

—Simplemente decidí sentarme a observar cómo el mundo a mi alrededor se volvía loco —el chico rio de manera extrañada—. Sin embargo, si decide esperar a que el combate termine, le diré la información suficiente para evitar que la mayor cantidad de gente sufra.

Esta vez Cynthia si me molestó, realmente este chico tenía una actitud un tanto sádica. No entendía la falta de empatía de aquel chico, debía tener algún problema mental o parecido. Sin embargo, tratar de sacarle la verdad no serviría de mucho, se notaba a leguas que no hablaría a menos que entraras a su juego.

—De acuerdo, todo para que la región no sufra —suspiró derrotada—. Parece que Níquel y Rose finalmente llegaron al campo de combate.

—El nacimiento de dos nuevas protectoras —el chico se cruzó de hombros—. Disfrutemos del combate, campeona.

[…]

Fue un duro desafío el adentrarse por aquellas tres salas oscuras, pero Níquel y Rose pudieron abrirse paso entre aquellos puzzles. Luego de aquel reto, ambas chicas estaban en el gran campo de batalla.

La zona de combate no tenía mucha iluminación, unas cuantas velas moradas iluminaban tenuemente la arena, manteniendo visible solo la arena y a los competidores, pero todo lo demás se mantenía en tinieblas. Las cámaras para ver el gimnasio tenían que estar demasiado cerca de la arena para que los espectadores pudiesen apreciar el combate.

—¿N-no te da un poco de miedo este lugar? —preguntó Rose, un poco asustada.

—He estado en sitios peores, honestamente —confesó con una sonrisa divertida—. Además, este ambiente es perfecto para los pokémon fantasmas.

—No podrías estar más en lo cierto, Níquel —dijo una voz femenina.

Del otro lado de la arena se pudo ver una silueta aparecer de manera elegante. Aquella mujer era Fantina, la cual estaba completamente lista para la batalla. De un segundo a otro salió su hijo de entre las sombras, el cual tenía sus brazos por detrás de su cabeza.

—¡Níquel y Rose, bienvenidas al gimnasio de Ciudad Corazón! —gritó Fantina, con energía— ¡Espero que estén preparadas para el reto que les espera!

—¡Si! —gritaron ambas al unisonó, tomando sus Honor Ball.

—Ojalá como hablan combaten —confesó el chico, desanimado.

—¡En ese caso! —la maestra fantasma tomó una Pokébola—. ¡Adelante, Duskull!

—¡Misdreavus, yo te elijo! —gritó Harold, lanzado una Superball.

Cuando ambas pokébolas tocaron el suelo, estas se abrieron y liberaron a los pokémon que había en su interior. Duskull parecía estar bastante más relajado y tranquilo, mientras que Misdreavus estaba lista para combatir con pasión.

Al ver a sus rivales, Níquel y Rose lanzaron sus Honor Ball también.

—¡Adelante, Frill! —gritó Rose.

—¡Ve, Llish! —gritó Níquel también.

Ambos pokémon se materializaron, completamente listos para comenzar la batalla. Fantina se sorprendió bastante de ver aquellos pokémon fantasma de Unova, no esperaba que esos fueran los pokémon que Cynthia les dio.

—Debo confesar que ese Misdreavus es muy lindo, pero debemos tener cuidado con él —dijo Níquel, sacando su pokédex—. Puede ser más peligroso que Duskull.

—¡Así es, querida principiante del tipo fantasma! —gritó Harold, en tono de burla— ¡Mi querido Misdreavus es lo suficientemente fuerte como para vencerlas el solo!

—¡¿A quién le llamaste principiante?! —gritó Níquel, enojada.

—¡Oh, parece que lastime tus sentimientos… principiante! —gritó con más burla.

Aquella burla hizo saltar una vena de enojo en la cara de Níquel. La chica parecía estar lista para ir personalmente a patearle el trasero a ese chico de manera literal. Sin embargo, Rose rápidamente la tranquilizó tocando su hombro y recordándole que necesitaban concentrarse. Por la parte de Harold, este solo obtuvo una mirada decepcionada de su madre.

—¡Te mostraremos quien es el principiante! —gritó Níquel.

—¡Dejemos el parloteo y comencemos este combate! —dijo Fantina, ligeramente molesta—. ¡Duskull, Fuego Fatuo contra Frillish hembra!

—¡Misdreavus, usa Viento Aciago!

El Duskull rival comenzó a crear pequeños orbes oscuros que se acercaron rápidamente hacia el Frillish hembra, mientras que Misdreavus comenzaba a invocar un poderoso viento morado.

—¡Frill, repele el ataque de Misdreavus con Surf! —gritó Rose.

—¡Llish, defiéndete con Hidropulso! —ordenó Níquel.

Ambos pokémon comenzaron con su respectiva defensa. El Frillish de Níquel creó una gran burbuja de agua que lanzó contra los orbes que se acercaban a ella, destruyéndolas al instante. Mientras tanto, el Frillish de Rose intentó detener el ataque de Misdreavus con Surf, pero el ataque llegó de todas formas e impacto contra ambos Frillish, al igual que el Surf golpeó con fuerza a Duskull y Misdreavus.

Cuando el agua recién invocada se disipó, Duskull y Misdreavus se vieron un poco heridos, el Frillish de Rose resultó bastante herido y el Frillish de Níquel pareció salir completamente ileso del ataque, cosa que desconcertó a Fantina y a Harold.

—¿Como es posible que ese Frillish no recibiera daño alguno? —preguntó Harold, sorprendido.

—¿Acaso no lo sabes? Ha, estos principiantes —dijo Níquel de manera sarcástica—. ¡Llish, usa Surf tú también!

Otra ola se volvió a generar de la aparente nada, lista para golpear a los pokémon rivales. Harold alcanzó a ordenarle a su Misdreavus usar Protección, pero el Duskull de Fantina no tuvo la misma suerte, recibiendo el impacto directo.

Una vez más, ambos pudieron ver como el Frillish, en este caso el de Rose, se había recuperado completamente la salud. Fue entonces que la líder entendió el porqué había pasado eso.

—¡Frill, usa Salmuera contra Duskull! —gritó Rose.

Aquello tomó de sorpresa a Harold, el cual vio como el potente ataque de agua golpeó con fuerza al pokémon de su madre. Sin embargo, aunque pensó que el pokémon caería, el chico vio de manera incrédula como su madre sonreía, a la vez que su pokémon se mantenía de pie.

—Eso debería haberlo debilitado —confesó Rose, sorprendida.

—Como líder de gimnasio, estoy llena de trucos —dijo la mujer, sonriendo.

—Debió ser Aguante, Duskull puede aprender ese movimiento —dijo Níquel, observando con detenimiento.

—¿Buscaste en la pokédex? —preguntó Rose.

—No, tengo algo de experiencia con los pokémon fantasma.

—Me encanta escuchar eso, joven Níquel —aquellas palabras que parecían ovacionar a Níquel le hicieron sonrojarse levemente—. ¡Duskull, usa Divide Dolor contra Frillish hembra!

De inmediato, una esfera de energía cubrió a Duskull y a Llish, la cual comenzó a compensar la diferencia de puntos de salud entre ambos pokémon. Al sentir el dolor, Llish comenzó a aullar por el daño que estaba recibiendo, cosa que molesto mucho al Frillish de Rose.

—¡Trata de ayudar con…!

—¡No lo creo! —gritó Harold— ¡Misdreavus, Electrocañon!

Aquello asustó a Rose y Níquel. De inmediato, Misdreavus concentró mucha energía eléctrica frente a ella, energía que lanzó en una poderosa bola que estuvo a punto de dañar al Frillish de Rose. La holder se quedó boquiabierta al ver que su rival conocía un movimiento tan sumamente destructivo como lo era Electrocañon.

Sin darse cuenta, aquel ataque había servido como una distracción para evitar que ella interviniera con el ataque de Duskull, el cual había concluido exitosamente con un Duskull más recuperado y una Frillish muy débil.

—¡Tienes que estar bromeando con eso! —gritó Níquel, abrumada.

—¡Ninguna broma, todo es tener las herramientas correctas! —Harold parecía bastante confiado.

—En ese caso —Rose alzó la voz—. ¡Frill, usa Su…

—¡Duskull, Anulación! —interrumpió Fantina.

Un pequeño destelló emanó del cuerpo de Duskull, destello que fue capaz de impedirle a Frillish utilizar Surf, movimiento con el cual pretendía curar a su compañera. Aquella estrategia estaba destinada a funcionar una sola vez.

—Esos trucos solo funcionan una vez —comentó Fantina, mirando de reojo a su hijo.

—Fue ingenioso, pero necesitan ser el doble de ingeniosas si buscan derrotarnos, cosa que no lograran —dijo Harold, arrogantemente.

—¡Estamos preparadas para eso y más! —gritó Níquel, con orgullo.

—¿Enserio lo estamos? —preguntó Rose, haciendo que Níquel resbalara un poco por la broma.

—Rose… ¡claro que lo estamos! —Níquel parecía estar comunicando algo—. Solo necesitas ser derribado una vez para poder recuperar tu poder.

—¿Eso qué sentido tiene? —preguntó Rose con una sonrisa de complicidad.

—El sentido de la lógica —Níquel miró con determinación a una desconcertada Fantina—. El sentido de la retribución, el sentido del… ¡Hidropulso contra Frill!

—¡Corresponde con Salmuera contra Misdreavus! —gritó Rose

De inmediato, Frill recibió la potente onda de agua de Llish, recuperando su salud al máximo. Fue entonces que Frill lanzó poderosas corrientes de agua contra Misdreavus, las cuales dieron completamente en el blanco, pero no causaron mucho daño.

—Eso no servirá de nada —Harold alzó el brazo—. ¡Misdreavus, Electrocañon contra el Frillish hembra!

—¡Llish, usa Bola Sombra contra Misdreavus también! —gritó Níquel.

—¡Duskull, usa Divide Dolor contra el Frillish macho! —ordenó Fantina, no quería quedarse fuera del combate.

Fue justo ese el punto que Níquel quería.

—¡Llish, guía su ataque! —Níquel alcanzó a cambiar la orden.

Llish estaba preparado, por lo que cuando Misdreavus lanzó su esfera de energía, este lo redirecciono contra su compañero, causándole un poderoso que, aunque no fue letal, bastó para dejarlo bastante mal herido.

Sin embargo, todo aquello formaba parte del plan para eliminar a Duskull. Cuando Frill se vio afectado por el Divide Dolor del pokémon, Frill recuperó vida, a la par que Duskull vio reducida su vida notoriamente, dejándole muy mal herido.

—Es nuestra oportunidad —Rose parecía decidida— ¡Salmuera contra Duskull!

—¡Misdreavus, detenlo con otro Electrocañon! —ordenó Harold.

—¡Duskull, defiéndete con Aguante! —dijo Fantina.

—¡Llish, usa Mismo Destino e intercepta el ataque de Misdreavus! —gritó Níquel, sorprendiendo a todos.

—¡No!

Aunque Harold quiso evitar que su pokémon atacara, Misdreavus lanzó la poderosa bola energética contra el Frillish de Rose, la cual terminó impactando contra Llish, la cual había cargado su ataque suicida.

Cuando el ataque impacto, se generó una cúpula eléctrica de debilitó por completo a Llish de un solo golpe. Sin embargo, Misdreavus sufrió las consecuencias de su ataque, cayendo inconsciente al suelo después del ataque.

Finalmente, Frill logró impactar su golpe contra Duskull, el cual logró sobrevivir al ataque gracias a su movimiento, pero estaba demasiado débil. Al final, Níquel entendió que uno debería caer para poder vencer.

—¡Increíble! Una estrategia francamente hermosa —comentó Fantina con una sonrisa, sorprendiendo a Harold.

—Madre, acaban de derrotar a mi pokémon —dijo Harold, molesto.

—Lo sé, hijo, pero honestamente me gustó mucho la ejecución de esa estrategia —la mujer no pudo evitar sonreír levemente—. ¿Acaso fuiste tú, Níquel, la autora?

—B-bueno —la chica se puso bastante nerviosa—. Fue algo que pensamos en el momento, aunque tiene un sentido —devolviendo a su pokémon a su pokébola—. E-estuve investigando un poco acerca de usted y sus pokémon, así pude idear una contra estrategia efectiva.

—Ya veo, hicieron bien su tarea —la mujer sonrió, provocando más molestia en la cara de su hijo.

—¡No las alientes! —gritó Harold, enojado— Al enemigo no se le alienta, se le derrota.

—Vamos, hijo, tienes que admitir que fue brillante —la mujer parecía bastante contenta con el resultado.

—Vamos, junior, lanza a tu siguiente pokémon —aquella palabra pareció irritar un poco más a Harold—. ¡Adelante, Tom!

—No… vuelvas… a… llamarme… ¡Junior! —gritó Harold, enojado—. ¡Destrozarlas, Sableye!

Níquel sonrió de manera burlesca al encontrar lo que parecía ser el talón de Aquiles del muchacho. Mientras se preguntaba el porqué no le había dicho eso antes, su mirada se posó sobre el Sableye enemigo, el cual le llamaba bastante la atención.

—Siniestro fantasma, eso sí que me gusta —Níquel parecía entusiasmada—. Sin embargo, deberé esperar un poco para la acción, ¡Usa Doble Equipo!

El pokémon de Níquel comenzó a crear múltiples copias de sí mismo, rodeando a todos los pokémon de la arena de combate.

—¡Sableye, usa Garra Umbría para intentar encontrar al original! —gritó Harold.

—¡Duskull, usa Divide Dolor contra Frillish! —ordenó Fantina.

Las garras de Sableye se iluminaron de un aura oscura y comenzaron a atacar a las copias de Rotom, fallando en todos sus intentos. Sin embargo, Níquel parecía bastante concentrada ante el ataque de Duskull contra el mal herido y paralizado Frillish, como si esperara algo en concreto.

Cuando el ataque de Duskull terminó, Níquel finalmente pudo poner en marcha su plan, sin antes ver a Rose y guiñarle el ojo.

—¡Tom, Chispazo! —gritó Níquel.

Antes de que Fantina le pudiese ordenar a su pokémon usar Aguante, Rotom generó un poderoso domo llenó de energía eléctrica que causó todos los daños posibles. Cuando el ataque terminó, Duskull finalmente había caído, mientras que Sableye solo había recibido poco daño.

—¡¿Ese era tu mejor plan?! Que tontería —dijo el hijo, burlándose—. Condenaste a tu compañero por…

Antes de que pudiese terminar su burla, Harold vio como de entre el humo apareció Kirlia, el cual había sustituido a Frillish antes de que Rotom ejecutara su ataque. Kirlia no había recibido ningún daño aparente, pues su habilidad le protegía del fuego aliado.

—¿Decías algo, Junior? —Níquel remarcó la última palabra con burla.

—¡Maldita sea! —el chico parecía cada vez más frustrado— Las he subestimado por última vez, no habrá más juegos, ¿verdad madre?

Cuando el chico volteó a ver a su madre, esta emitió una pequeña sonrisa que exaltó más a su hijo. El joven entrenador no podía creer como es que su madre parecía disfrutar aquel combate.

—Ese Rotom es el de la Mansión Abandonada, ¿cierto? —preguntó Fantina.

—Así es, lo capture antes de vencer a Gardenia —respondió—. ¿También lo conoce?

—En efecto, parece ser que ese Rotom ha reconocido tu poder, un poder que también reconoció en Diamond hace muchos años —la mujer devolvió a su pokémon a su pokébola—. Quisiera mostrarte a otro pokémon que también reconoció el poder de tus padres adoptivos. ¡Adelante, Drifblim!

Cuando la pokébola de Fantina tocó el suelo, Drifblim logró materializarse. Al verlo, Níquel no pudo evitar quedarse impresionada ante tan hermoso pokémon, incluso se quedó con la boca abierta al verlo.

Aquello enterneció un poco a Fantina, hacía mucho tiempo que no había visto a una chica tan fanática de los pokémon fantasma. De alguna manera, le recordó un poco a ella cuando empezaba su aventura con su joven Drifloon. Inclusive, Níquel le recordaba un poco a su propio hijo en sus inicios.

—¿Te gusta? —preguntó Fantina, curiosa.

—B-bueno, debo admitir que es muy hermoso —dijo Níquel sorprendida, para luego volver a la realidad—. Demuéstreme el poder de su pokémon, líder Fantina.

—Sera un placer —Fantina apretó su puño—. ¡Drifblim, usa Viento Afín!

—¡Sableye, ocúltate en la tierra! —ordenó Harold.

De inmediato, Drifblim invocó poderosos vientos que lograron aumentar la velocidad para su equipo. A su vez, el Sableye enemigo se introdujo en la tierra, preparándose para un inminente Excavar.

—¡Kir, usa Doble Equipo! —gritó Rose.

—¡Tom, usa Doble Equipo otra vez! —ordenó Níquel.

Ambos pokémon realizaron el movimiento en cuestión, multiplicándose veces. Y aunque Rotom podía estar seguro desde su posición, Kirlia podía sentir como Sableye se movía a una velocidad descomunal a través del suelo.

—¿Puedes detectar donde esta? —preguntó Rose.

Todas las Kirlia miraron a Rose con un rostro de confusión, Sableye se movía tan rápido que eran incapaces de sentirlo. Sin embargo, Sableye parecía ser el menor de los problemas por ahora.

—¡Viento Aciago! —ordenó la líder a su pokémon.

Un poderoso viento oscuro atacó con fuerza a las copias de Kirlia y Rotom. Aunque este no logró darles a los originales, el ataque logró evaporar a la mayoría de las copias que había en el campo.

—¡Tom, usa Bola Sombra! —gritó Níquel.

De todas las copias de Rotom salieron disparados aquellos orbes de energía que lograron dar en el blanco. Sin embargo, el daño fue bastante pobre al estar dividido en todas las copias.

Mientras Rotom atacaba, Sableye finalmente salió de la tierra e intento atacar a Kirlia, pero terminó dándole a una copia. Luego del ataque fallido, Sableye volvió al subsuelo, desconcertando a Rose y Níquel.

—Puedo hacer esto todo el día—dijo Harold, confiado.

—¡Drifblim, usa Viento Aciago una vez más! —ordenó Fantina.

—¡Repelan con Doble Equipo! —gritaron las holders al unísono.

La estrategia Madre e Hijo continuaba. Mientras Fantina trataba de eliminar todas las copias de los enemigos, Sableye seguía intentando atacar a Kirlia, sin demasiado éxito realmente. Sin embargo, mientras los turnos seguían y seguían, Rose pudo notar un patrón entre los extraños ataques de Sableye y los de Drifblim.

—¡Níquel! —gritó Rose, alertando a su compañera—. Esto es una trampa.

—¿A qué te refieres? —preguntó Níquel, confundida.

—Drifblim está intentando distraernos de la tarea de Sableye —la chica alzó la mano—. ¡Kir, usa Beso Drenaje contra Sableye!

Justo en el momento en que Sableye volvió a salir, Kirlia logró impactarle con su ataque, lanzándolo al otro lado de la agujereada arena de combate. En ese momento, Níquel comprendió lo que pasaba.

—Han tardado mucho en darse cuenta, novatas —dijo Harold, rascándose la nariz—. Madre, ¡ahora!

—¡Drifblim, usa Onda Voltio usando los agujeros! —gritó Fantina.

Inmediatamente, una esfera de electricidad se formó en frente de Drifblim, esfera que fue lanzada a través de los agujeros en la tierra y salió desde uno de los agujeros donde estaba la versión real de Kirlia, dañándole.

—¡Esa estrategia es similar a la de Gardenia! —replicó Níquel, sorprendida.

—Es una técnica mejorada —dijo arrogantemente el chico—. ¡Sableye, usa Onda Voltio tú también!

Sableye creó otra esfera de electricidad y la mandó por los túneles, encontrando su destino en el pecho de Kirlia, dañándola aún más. Kirlia parecía recibir bastante daño, por lo que Níquel tuvo que actuar.

—¡Rotom, defiende con Chispazo!

De inmediato Rotom creó un gigantesco domo para poder dañar al enemigo. Sin embargo, antes de tocar al enemigo, Sableye volvió a ocultarse en la tierra, esperando el lugar indicado para lograr acertar un poderoso ataque al Rotom original, parando el ataque en seco.

—¡Esa fue una excelente Finta! —Harold parecía bastante orgulloso—. Ambos sabemos la ubicación de los originales, no podrán pararnos a partir de ahora.

Harold tenía razón, Rotom y Kirlia estaban al descubierto ante aquellos pokémon, los cuales estaban listos para atacarlos sin piedad alguna. Sin embargo, aunque el chico sentía que tenía la victoria en sus manos, hubo algo que los desconcertó.

—Supongo que el electrón está atrapado —dijo Níquel, con la mirada tranquila.

—Si es así, necesitara algo para salir —Rose sonrió y alzó el brazo—. ¡Kir!

—¡Tom!

—¡Estrategia NR1! —gritaron ambas al unísono.

La maquinaria estaba lista, el fruto de su arduo entrenamiento estaba a punto de resplandecer. Rotom comenzó a cargarse de energía eléctrica usando una esfera con la cual comenzaba a recargarse. Mientras tanto, Kirlia se puso en posición defensiva cerca del pokémon, protegiéndolo

—¡Sableye, usa Finta! —gritó Harold.

—¡Drifblim, usa Onda Voltio! —ordenó Fantina.

Ambos pokémon se lanzaron al ataque. Lo primero en llegar fue la Onda Voltio que intentó dañar a Kirlia. Sin embargo, antes de que el ataque lograse su objetivo, los ojos del pokémon se iluminaron y, mediante ondas psíquicas, logró detener el ataque de Drifblim.

Aquello sorprendió a los rivales. Ambos no esperaban que aquel pokémon lograse la proeza de detener aquel movimiento infalible usando su poder psíquico. Sin embargo, aún quedaba el ataque de Sableye, ataque que fue frustrado al momento en que Kirlia redirigió el ataque hacia Sableye, dañándolo considerablemente.

—¡¿Como es eso posible?! —preguntó Harold, asustando.

—¡Hay cosas que deberías saber, Junior! —Níquel sonrió de manera confiada.

Rotom terminó de estar cargado. El pokémon desapareció su esfera eléctrica, mostrándose como un ente que emanaba grandes cantidades de energía de su cuerpo, electrificando el lugar e iluminándolo potentemente. Rotom miró a su compañero, el cual estaba listo.

De inmediato, un potente Trueno salió de su cuerpo hacia el objetivo; Drifblim. Naturalmente, Drifblim logró esquivar el ataque, pero la sorpresa vino cuando el ataque retomó su curso hacia él, de nuevo.

—¿Es inteligente? —preguntó Harold, sin comprender muy bien que pasaba.

—¡Solo mira por ti mismo! —gritó Rose.

Harold volteó a ver a Kirlia, el cual parecía mover con sus poderes psíquicos el poderoso ataque de energía de una forma elegante y mortal. Cientos de cosas pasaron por su cabeza al ver aquella danza de electricidad.

Por su parte, Fantina podía notar cierta belleza en aquellos movimientos y aquella combinación. No deseaba perder, pero el ver aquella danza eléctrica la hipnotizaba realmente.

Pero era momento de terminar con este baile. Cansándose de tanto escapar, Drifblim finalmente recibió el impacto directo del poderoso ataque que logró dividirse para afectar a Sableye también. El impacto fue duro y ambos pokémon gritaron de dolor al sentir la energía correr por su cuerpo.

Cuando el ataque terminó, Drifblim estaba desmayado en el piso, mientras que Sableye apenas se mantenía de pie. Al ver su inminente victoria, las dos holders sonrieron de manera confiada, mientras que Fantina aceptó el resultado con una cara de aceptación.

—Fue una excelente estrategia, digna de un gran equipo —admitió Fantina, con una sonrisa—. Jamás llegue a pensar que Kirlia pudiese usar su poder de esa forma.

—Tomó algo de tiempo, pero al final Kirlia logró canalizar todos los ataques que usa Rotom —confesó Rose, con una sonrisa—. Es parte del entrenamiento que tuvimos.

—Estoy impresionada, Cynthia fue una excelente mentora —dijo la líder, devolviendo a Drifblim a su pokébola.

—Bueno, ella solo nos observaba realmente —dijo Níquel, rascándose la nariz—. Nos dejó todo él trabajó de planear a nosotras.

Aunque había cierto ambiente alegre, Fantina pudo sentir el extraño y callado humor de su hijo. Al verlo, el chico simplemente miraba al suelo con un extraño sentimiento de odio.

—¿Realmente consideran que esto termino? —preguntó de manera seca—. Madre, actúas como un cobarde al aceptar la derrota de dos simples novatas que han tenido un poco de suerte —con coraje, el chico se arrancó su chaqueta—. ¡No perderé frente a ustedes dos!

Al escuchar aquello, Fantina se sintió bastante mal, como si algo dentro de ella se hubiese rotó. Apretando su pecho, la líder dio un paso hacia atrás, mirando con decepción a su hijo.

—Deberías tener un poco más de respeto por tu madre, Junior —dijo Níquel, retadoramente.

—Níquel tiene razón, esa no es manera de hablarle a tu madre —apoyó Rose, con determinación.

—Ustedes no están aquí para darme lecciones morales, están aquí para ser derrotadas por mi —el chico dio una patada al suelo—. ¡El maestro del tipo fantasma!

Ver aquel ego desbordado le hizo sentir a Níquel que era hora de lanzarle del precipicio, de hacerlo caer de la nube a la que había salido. Realmente amaba ver caer a los arrogantes.

—De acuerdo, "maestro fantasma", danos tu mejor golpe —Níquel parecía disfrutar aquello—. Rose y yo estamos listas.

Al escuchar eso, Kirlia y Rotom se prepararon, a la par que Rose analizaba la situación.

—Ustedes lo pidieron —el chico alzó la mano—. ¡Sableye, usa Hiper Bola Sombra!

Níquel y Rose quedaron completamente sorprendidas por escuchar aquello, jamás en su vida habían escuchado hablar de ese movimiento. Se trataba pues de un movimiento creado por el propio hijo de Fantina.

De inmediato, Sableye creó dos Bola Sombra en ambas manos y las unió. Una vez creada esa fusión, el ataque comenzó a crecer en enorme medida, alcanzando el tamaño de un auto completo. Al ver aquello, Níquel y Rose pensaron que no había sido una buena idea provocarlo. Fue entonces que Sableye la lanzó sin piedad contra Kirlia y Rotom.

—¡Kir, detenla con Confusión! —gritó Rose.

—¡Tom, ayuda con Rayo! —ordenó también Níquel.

Antes de que la enorme bola de energía chocara contra ellos, ambos pokémon lograron detenerla por poco. Sin embargo, el enorme poder que contenía era lo suficientemente fuerte como para que ambos necesitaran muchísima más energía si querían redirigir el ataque.

—¡Yo nunca pierdo! —gritó Harold, con ira— Se arrepentirán de haberme dado la oportunidad.

—¡Hablas mucho! —gritó Níquel, preocupada.

Gracias a haberle gritado, Níquel pudo ver que Sableye había desaparecido del campo, confundiéndola bastante. Al buscar al pokémon, esta se dio cuenta que cerca de donde se encontraban Kirlia y Rotom había un agujero, fue ahí donde entendió cuál era el plan.

—Tom —dijo Níquel en voz baja, afortunadamente, Tom logró escuchar—, usa Doble Equipo.

Rotom miró a su entrenadora de manera confundida. Si él dejaba de ayudar a Kirlia, este no soportaría el ataque y se debilitaría. Sin embargo, al ver el rostro de determinación de Níquel, este aceptó. Justo en ese momento, Sableye salió de improviso justo al lado de Kirlia.

—¡Garra Umbría! —gritó el entrenador.

Con sus garras iluminadas, el ataque de Sableye logró debilitar a Kirlia de un solo golpe, dejándolo fuera de combate. Pero su ataque no se detuvo ahí. Cuando miró a Rotom, este también le atacó. Y aunque Harold ya se sentía ganador, el ver como las garras de Sableye atravesaron una copia le hizo sentir el verdadero terror.

—¡Sal de ahí! —gritó.

—¡Tom, potencia la bola con Rayo! —gritó Níquel.

Rotom apareció justo en las narices de Harold y lanzó un poderoso Rayo hacia la enorme esfera de energía que ahora tenía como objetivo a Sableye. Sin embargo, Sableye logró detenerla la esfera e intento redirigirla contra Rotom.

—No lograras devolverme mi propio golpe, principiante —la arrogancia del chico parecía estar a punto de esfumarse.

—Eso está por verse —Rose lanzó una pokébola al campo—. ¡Frill, usa Salmuera!

De inmediato, el pokémon apareció y, aunque lastimado, logró ejecutar su ataque contra el ocupado Sableye.

La fútil esperanza de la victoria se desvaneció de la mente de Harold al ver como el ataque de agua logró debilitar lo suficiente a Sableye para que este fuese impactado por su propio ataque. La enorme explosión que le siguió solo dejo paso a la gran revelación que el chico de la sala de espera le había dicho.

Frente a él, Sableye yacía desmayado y con graves daños, su pokémon representaba su ego, un ego exacerbado que había sido destruido por dos simples chicas. Al contemplar su derrota, el chico se hincó en el suelo y golpeó con fuerza el piso.

—¡No! —gritó de manera desoladora.

Aunque el chico estaba así, Rose se acercó tranquilamente y le ofreció la mano al entrenador, buscando calmarle.

—Oye, fue un buen combate —Rose sonrió.

Sin embargo, la reacción del chico fue golpear la mano, a la par que se levantaba y miraba con rabia y lágrimas a su rival. Rose retrocedió un poco, a la par que Níquel se acercaba.

—Oye, Rose intenta ser amable, devuelve el gesto —Níquel parecía molesta—. Enserio eres un…

Antes de poder terminar su frase, Níquel sintió otra repentina presión en el pecho, a la vez que una increíble e imparable rabia nació dentro de ella. Al sentirla, la chica se hincó y trató de respirar y controlar aquella extraña necesidad de expresar esa ira, ira que debería ser reflejo de la ira que sentía su rival.

—Rose, ¿te encuentras bien? —preguntó Rose, preocupada.

—S-sí, solo debo respirar —enserió le costaba reprimir esa ira.

—¡Ustedes dos no se merecen esta victoria! —gritó Harold, con rabia— Son unas novatas, si tan solo hubiese tenido la oportunidad de usar a mis mejores pokémon, ustedes hubieran mordido el polvo como las auténticas perdedoras que son…

—¡Suficiente! —gritó Fantina, enojada.

Los tres se sorprendieron al ver a una seria y bastante enojada Fantina que se acercaba a ellos. De inmediato, Níquel y Harold dejaron de sentir aquella rabia y miraron de manera atenta a la entrenadora.

—Harold, te has acostumbrado a la victoria, tanto así que olvidaste el cómo aceptar la derrota —dijo la madre con un tono disciplinario—. Tu obsesión por la victoria nubló tu juicio, y eso me ha decepcionado.

—Y tu forma de aplaudir al enemigo también me decepciono, madre —replicó—. La victoria es el único capital que vale en este juego de máximas apuestas —lágrimas de enojo se formaron en sus ojos—. ¿Acaso no debemos proteger nuestro honor y nuestras medallas?

—Ese realmente nunca fue el objetivo de esto, Harold —la mujer se puso bastante firme—. Has perdido, y debes asimilar la derrota si realmente te quieres considerar un entrenador fuerte.

—Yo, yo… —su voz se le iba del pecho— no lo comprendo.

Al escuchar aquellas palabras, la mujer simplemente cerró los ojos y suspiró, pensando muy bien en lo que estaba a punto de hacer.

—Y mientras no lo comprendas, no serás capaz de llevar la responsabilidad de este gimnasio —a pesar de mantenerse firme, la líder parecía querer llorar—. Entrégales las medallas a las ganadoras, esa será la última cosa que hagas en este gimnasio.

Al escuchar aquello, Harold se quedó quieto por unos segundos. Con una mirada perdida, el chico contemplaba como su propia madre lo vetaba de aquello por lo cual tanto había luchado.

Sin decir una palabra, el chico tomó las medallas de las manos de su madre y las observó por un instante. Ver aquellos artilugios que debía proteger y que nunca más estarían en su poder le hizo sentirse mal, realmente mal. Cuando miró a Níquel y Rose, ese sentimiento de tristeza se volvió en cólera, cólera que liberó lanzando las medallas al suelo, rayándolas levemente.

—Púdranse —pronunció con un todo amenazador.

—¡Harold! —gritó su madre, enojada y sorprendida.

Sin decir una sola palabra, el chico sacó una pokébola y la lanzó al suelo, de la pokébola salió un Shedinja, el cual al mirar a su entrenador creó un portal oscuro al cual ambos entraron rápidamente, cerrando el portal justo antes de que su madre lo alcanzara.

—¡Espera! —la madre corrió, pero no alcanzó a entrar en el portal.

—¿Que fue eso? —preguntó Rose, confundida.

—La dimensión fantasma —la líder, triste, se tiró al suelo y comenzó a llorar.

Las lágrimas de Fantina comenzaron a manchar la arena. Una profunda melancolía la inundó, pensado y cuestionándose si había hecho lo correcto. Preguntándose en que había fallado con su hijo.

Harold había heredado aquella ansia de pelea de su padre, pero su visión se vio distorsionada al únicamente pensar arrogantemente en la victoria. Fantina realmente quería que su hijo aprendiera una lección, pero no estaba segura si aquello serviría o empeoraría la situación.

En medio de su llanto, la mujer sintió una mano tocando su hombro. Al voltear, la líder pudo ver a una de sus retadoras, Rose, la cual la miraba con un rostro de preocupación.

—¿Se encuentra bien? —preguntó la chica.

—S-sí, gracias —la mujer fingió una sonrisa—. La-lamento el espectáculo.

—No se preocupe, ya estoy acostumbrada a estas peleas —dijo Níquel, tratando de suavizar el tono.

—Algo así me han contado Diamond y Platinum —aquello hizo sonrojar un poco a Níquel, la chica no esperaba que sus padres hablaran de ella con Fantina—. Níquel, Rose, han derrotado valientemente el gimnasio de Ciudad Corazón —la mujer tomó las medallas, las cuales estaban levemente ralladas—. Reciban la medalla Reliquia, prueba de su valor.

Aunque las dos chicas se alegraron al tener las medallas entre sus manos, el ver el estado en que se encontraba la líder les hizo no esbozar una sonrisa triunfal. Realmente se sentían profundamente mal por ella, en especial Rose, de alguna manera sentía en Harold una de las formas en las que podría terminar si se volviera igual de arrogante.

—Disculpe, Fantina —Rose parecía querer aliviar el dolor de la líder—. Solo quisiera decirle que, como dice mi padre, toda mejora con el tiempo, estoy segura de que su hijo retomare el buen camino.

—Además, si una persona como yo dejó de ser tan arrogante, él también puede hacerlo —dijo Níquel, queriendo entrar a la conversación.

—Pero, Níquel, tú aún eres algo arrogante —Rose parecía bastante inocente al decir eso.

Ante aquella declaración Níquel se puso bastante roja y trató de ocultar su cara, lo cual provocó una ligera risa en la líder de gimnasio.

—Pero lo soy menos —dijo, molesta.

—Arceus las oiga, chica —Fantina sonrió débilmente.

—Estoy segura de que estas chicas tienen razón —dijo Cynthia, llegando por detrás de la arena—. Excelente combate, fue realmente emocionante.

Cynthia apareció de entre la oscuridad del escenario. Al verla, Níquel y Rose se acercaron a ella, mientras que Fantina intentó ocultarse las lágrimas.

—Vaya que sirvió de mucho su entrenamiento, señorita Cynthia —reconoció Rose con una sonrisa.

—Rose tiene razón, muchas gracias —Níquel hizo una pequeña reverencia.

—No tienen que agradecerme, ustedes realmente hicieron todo, yo solo fui una guía —la mujer sonrió levemente—. ¿Qué piensan hacer ahora?

Rose y Níquel se miraron así mismas. Aunque el entrenamiento les había servido de mucho para conocerse mejor, Rose tenía otros planes.

—Bueno, pensamos dividirnos temporalmente —confesó Rose, un poco apenada.

—Pero ¿acaso ya no se llevan bien? —preguntó Cynthia, sorprendida.

—No es eso, es solo que… —la de pelo rosa parecía nerviosa.

—Rose no quiere enfrentar a su madre todavía —Níquel ayudó a su compañera—. Por lo que ella enfrentara primero a Crasher Waker y yo enfrentare a Maylene.

Al escuchar eso, Cynthia entendió rápidamente la intención de la chica. Enfrentar a tu madre debía ser algo realmente complicado y Rose parecía querer esperar a ser más fuerte para enfrentarla.

—Parece un excelente plan —la mujer sonrió y juntó sus manos—. Tengan suerte en su viaje entonces, recuerden seguir entrenando y disfrutando de su viaje.

—¡Así lo haremos! —dijeron ambas chicas con emoción.

—Aunque, antes de que se me olvide —la mujer miró directamente a Níquel—. Níquel, cuando pases por la Torre Perdida, ¿podrías decirle a la profesora Moon que me llame lo antes posible?

—Por supuesto —aceptando.

—Perfecto, te lo agradezco —la mujer finalmente se despidió de las chicas—. Tengan un excelente viaje.

—Así lo haremos —dijo Níquel.

—Nos vemos luego —Rose alzó la mano para despedirse.

Despidiéndose de los presentes, ambas entrenadoras comenzaron a caminar hacia la salida, listas para seguir con su extraño viaje. Y aunque ambas tenían un mal sabor en la boca por lo ocurrido por Harold, las holders sabían que al final todo debería salir bien.

Luego de irse, Cynthia se acercó a la triste Fantina, intentando darle un poco de apoyo.

—¿Te sientes mejor? —preguntó Cynthia, preocupada.

—No estoy segura —suspiró con melancolía.

—Bueno, no tengo experiencia con niños, pero estoy segura de que recapacitara las cosas, solo debes darle un poco de tiempo —la mujer tocó el hombro de la líder—. No dejen de insistir, ambos deben guiarlo.

—Realmente lo espero —Fantina sonrió levemente—. ¿Qué paso con el chico ese de la habitación de descanso?

—¿Troupy? Bueno, no parece ser un mal chico, me ha ayudado un poco en mi investigación, más acerca de donde buscar el rey que renacerá.

—¿Renacerá? —preguntó Fantina, arqueando la ceja.

—Es una historia larga, pero en resumidas cuentas parece que el Team Age quiere devolver a la vida a un rey del cual no se tiene registros, un rey olvidado —tocándose la barbilla, la mujer recordó lo que le había dicho Troupy.

—Pero si es un rey sin registros, ¿dónde buscaras información? —preguntó, con curiosidad.

—Con la única persona con la cual parece estar conectado —la mujer miró con seriedad a la líder—. Platinum Berlitz.


¿Tienen un plan para conseguir Espada y Escudo?

¿Qué sorpresas creen que traiga el Nintendo Direct? :0

¿Ya vieron la portada nueva UvU?