La vida, qué es la vida si no un proceso muy complicado (?)
Hola queridos lectores, he salido del hiatus otra vez para continuar con El Rey de Sinnoh xD. Las cosas se estan poniendo interesantes.
Enjoy :D
Entrada 26.- VS Uxie, Azelf y Mesprit Parte II
19 de Junio, Lago Valor.
Titan se quedó de piedra al ver a su padre justo frente a él. Ni los gritos de Níquel, ni los sollozos de Rose le hicieron apartar la mirada del hombre, el cual se acercaba a él a paso lento y tranquilo.
—Me alegra que estés aquí, hijo —dijo Saturn, parándose justo delante de él—. ¿Qué ocurre? Parece que viste a un muerto.
—¿Qu-qué haces aquí? —preguntó con miedo y confusión.
—Ya sabes cumpliendo mi trabajo —el hombre se inclinó—. Tu madre y yo te hemos estado buscando. ¿Por qué sigues trabajando para esa profesora? Podrías estar con nosotros, siguiendo el legado de Cyrus.
Titan no entendía a qué se refería su padre, en aquella situación le parecía imposible pensar con claridad. Mientras el holder intentaba poner sus pensamientos en algún lugar, Níquel intentaba de forma desesperada buscar algo para ayudar a Rose.
—¡Maldita sea! Sabía que no debíamos venir aquí —gritó Níquel con un gran tono de desesperación.
Buneary y Shuppet intentaban buscar a los alrededores una baya Meloc con la cual curar la gran herida en el estómago de Rose. Luego de unos instantes, Shuppet logró identificar una de esas bayas, por lo que se apresuró a recogerla, todo esto mientras Níquel tomaba algunas hojas.
—Cyrus, él está —Titan pudo articular palabras—, el murió.
—Desafortunadamente, pero dejo un heredero en ti, mi hijo —Saturn sonrió—. Es hora de que hagas honor a su organización, muchacho.
Titan dirigió su mirada hacía el rostro de su padre, el hombre lo miraba con una expresión calmada y sombría.
—No, no es lo que se supone que debo hacer —negó rápidamente.
—Vamos, hijo, en el fondo sabes que es lo que tiene que pasar —admitió, con una sonrisa maliciosa—. ¿Acaso no quieres acabar con ellos? El Team Right y Age. ¿Acaso ese no es tú objetivo?
Cuando Shuppet le dio la baya a Níquel, ella inmediatamente la rompió con sus manos, levantó la camiseta de Rose y empezó a untarla sobre la herida de Rose, la cual comenzó a quejarse con fuerza al sentirla. Sus manos temblaban mientras pasaba torpemente la baya sobre la herida, provocando aún más dolor en el estómago de Rose.
—¿Cuál es su plan? —preguntó, Titan, arqueando la ceja.
—Algo parecido a lo que ocurrió hace tanto tiempo, conseguir un poder con el cual aplastarlos. Pero, esta operación no puede ser posible sin tú ayuda, hijo —Saturn le ofreció su mano—. Únete, líder Titan, reclama el poder del Equipo Galaxia, salva a la región.
Titan se quedó completamente paralizado, mirando como la mano de su padre estaba justo frente a él. Pensó en si aquellas palabras eran honestas o no. De alguna manera ellos ya habían conseguido equipo, ya estaban listos, solo les faltaba una clave, él. Podría hacerlo, podría unirse y finalmente destruir a las otras dos organizaciones.
Conforme los jugos de la bayas se filtraban en la piel de Rose, estos comenzaron a hacer efecto, disminuyendo notablemente su dolor, lo suficiente para que ella pudiese escuchar lo que ocurría.
—¡N-no lo hagas, Titan! —gritó levemente Rose— Ese no es el camino que quieres.
Titan volteó a ver rápidamente a Rose, dándose cuenta de su situación y devolviéndolo un poco a la realidad.
—No fastidies —reclamó Saturn, alzando la mano.
De inmediato saltó Toxicroak hacia ellas, listo para golpearlas una vez más con Puya Nociva. Para su fortuna, Titan ordenó a su Kakuna que recibiera el golpe, dejando al pokémon vulnerable ante una Bola Sombra de Shuppet.
—¡Me niego, padre! —gritó Titan, alzándose— No dejare que las lastimes.
—Que decepción —expresó con desaprobación—. Dejarte manipular por emociones, no eres digno heredero de Cyrus.
—No quiero ser cómo él —Titan se acercó a sus amigas, con una mirada llena de enojo—. Yo solucionare las cosas a mi manera, con y si tu ayuda, padre.
—Cómo desees —lanzado una pokébola—. ¡Octillery, Pulpocañón! —ordenó.
El pokémon pulpo salió de su pokébola y de inmediato lanzó su ataque sobre el grupo. Rose le ordenó a su Buneary usar Rapidez inmediatamente, el pokémon aceptó y lanzó sus estrellas de energía que lograron nulificar el ataque del pokémon, provocando una cortina de humo.
—¿Te puedes levantar? —preguntó Níquel, aún asustada.
—S-sí, ya duele un poco menos —respondió Rose, apoyándose en el árbol—. Debemos destruir los generadores, de esa forma no podrán…
La pelirosa no pudo terminar su expresión cuando un fuerte temblor comenzó a sacudir el suelo. Sin embargo, el temblor no era provocado por la máquina que estaba al frente de ellos. Cuando la cortina de humo se disipó, de en medio de todos apareció un poderoso Steelix, golpeando a Octillery con Cabeza de Hierro y mandándolo a volar.
—¿De dónde demonios salió? —gritó Níquel.
Su pregunta fue contestada cuando aparecieron al lado de ellos varias personas vestidas con armaduras de cota de malla y ropa desgastada. El mismo Saturn se vió confundido al ver a aquellas personas apareciendo y lanzando a sus pokémon para pelear, por lo que la mayoría de reclutas del Equipo Galaxia se hicieron presentes.
—Espero no te moleste nuestra intromisión —dijo una voz femenina de entre los arbustos.
Fue entonces que apareció la extraña mujer que lideraba a aquellos reclutas. La mujer de la máscara oscura y una corona sobre su cabeza.
—¿Acaso ella es…? —preguntó Rose, sorprendida.
—Gaudimia, la líder del Team Right —respondió Níquel.
—¿Ella es una de los buenos? —Rose parecía confundida.
—Yo no lo diría así.
—Y estas en lo correcto, Níquel —respondió la mujer con un tono casi sepulcral.
Níquel se quedó con la boca abierta al escuchar aquello. Su piel se erizó y sus músculos se paralizaron cuando aquella mujer pronunció su nombre. Rose y Titan también se quedaron impactados al escuchar aquello. Luego de unos instantes, la sangre volvió a correr en el cuerpo de la chica de pelo negro.
—¡¿Cómo demonios sabes mi nombre?! —reclamó, enojada.
—No hay tiempo para debatirlo, por ahora lo que importa es derrotar a estos lacayos —dijo mientras volteaba a ver a Rose—. No carguen con peso muerto, si es que quieren sobrevivir a esto.
Rose no pudo evitar sollozar al escuchar aquella declaración, mientras que Titan y Níquel se enojaron bastante y dieron un paso al frente en señal de furia. Gaudimia los ignoró y volteó a ver a Saturn de manera directa.
—No esperaba su visita, pero no importa —dijo Saturn, confiado.
—Usas tu patética tecnología para controlar cosas que no entiendes, eres una completa desgracia humana —dijo con enojo.
—No pienso escuchar las palabras de una cavernícola como tú —dijo Saturn—. Además, ya es demasiado tarde.
—No lo creo —Gaudimia chifló.
La cadena del portal había comenzado a girar de la manera correcta para empezar a crear el portal. Ante esto, Steelix preparó un poderoso Hiperrayo contra las máquinas, pero un campo de fuerza logró desviar el rayo hacia el cielo.
Cuando la cadena parecía completamente quieta, dentro de ella aparecieron fisuras en medio de la nada que se convirtieron en un portal luminoso. El portal comenzó a expandirse y salieron dos tentáculos rojos y dos azules. Luego de un pequeño forcejó, una criatura humanoide de color azul y rojo salió del portal, con su cuerpo cubierto por una cadena roja.
Al verlo, los holder sintieron un escalofrió que les recorrió todo el cuerpo. Aquel pokémon no se trataba de algo ordinario, era una criatura que los tres conocían bien por anécdotas que las que esperaban no formar parte.
—¡Deoxys! —gritaron los tres al unísono.
[…]
19 de Junio, Lago Agudeza
La neblina se disipó, dejando tras de sí una silueta que Wake no pudo reconocer. Frente a él se posaba de manera firme un gran pokémon en forma de caballo, su rostro y patas parecían cubiertos de grandes trozos de hielo con afilados pico que sobresalían y su cuerpo estaba enredado por una cadena roja.
Luego de que el zumbido se fuera, Wake se levantó y trató de buscar a su pokémon. Gyarados estaba en el suelo, con apenas fuerza para levantarse, Sableye resultó ileso y Snorunt quedó completamente debilitado. Luego de localizar a sus pokémon, su rostro volteó hasta donde estaba su hijo, atendiendo a la chica que parecía haberse desmayado.
—No le recomiendo que se distraiga, líder Wake —Jupiter golpeó con fuerza el piso con su tacón—. ¿Acaso se perdería la oportunidad de pelear contra el legendario pokémon relincho blanco?
—¿Relincho blanco? —se preguntó mientras Gyarados se levantaba para seguir el combate.
—Así es como se le llama en Galar, veamos si tiene la fuerza que dicen —la mujer alzó un extraño dispositivo que tenía en su mano derecha—. ¡Glastrier, Chuzos!
Para sorpresa de Wake, el pokémon legendario se dio la vuelta y comenzó a relinchar violentamente. De su cuerpo comenzaron a surgir grandes lanzas de hielo que fueron lanzadas directamente contra la cueva de Uxie. El golpe fue bastante poderoso, logrando perforar la entrada a la cueva.
—Eso deberá llamar su atención —dijo Jupiter.
—Entonces ese es su plan —el nombre miró a su Gyarados—. No lo permitiré, ¡Gyarados, Cascada!
Rodeándose de un aura de agua, el pokémon del líder golpeó con violencia a Glastrier. Sin embargo, aquello apenas movió unos centímetros al pokémon, el cual se giró con lentitud hacia Wake.
—¡No interfieras! —gritó Jupiter—. ¡Chuzos!
El ataque volvió a ejecutarse, y aunque Gyarados intentó evadir la mayor cantidad de golpes, solo fue necesario que una lanza lo golpeara para que él pokémon cayera debilitado.
—Es bastante fuerte, vuelve Gyarados —el hombre devolvió a su pokémon—. En ese caso, ¡Ve Floatzel!
El pokémon nutria se materializó, lanzando un pequeño rugido llenó de determinación.
—No importa cuántos pokémon mandes, todos terminaran igual. ¡Glastrier, Doble Filo!
Moviendo su pesado cuerpo, Glastrier corrió hacia su rival, haciendo temblar el suelo con cada pisada. Aquello le hizo fácil a Floatzel para poder esquivar el golpe.
—¡Usa Cascada! —gritó Wake.
El mismo movimiento fue ejecutado, pero este apenas lograba mover un poco a Glastrier, el cual parecía mirar a su rival con una mirada de indiferencia total. Pareciera que el pokémon no veía como un reto a aquella nutria.
—¡Mega-evolución! —gritó Harold.
Wake y Jupiter voltearon hacia Harold cuando este empezaba el proceso de Mega-evolución. El chico, poniendo a Cryoneth bajo el cuidado de Golurk, había decidido mega-evolucionar a su pokémon para poder pelear contra el enemigo.
Al mega-evolucionar, Sableye no perdió el tiempo y atacó a Glastrier con una Bola Sombra. Aunque el ataque pareció ser más efecto, el pokémon legendario se limitó a girar para ver quien lo había golpeado, para después relinchar y correr hacia él.
—¡Usa Fuerza Equina! —gritó Jupiter.
El pokémon llegó hasta Sableye y se levantó en sus dos patas traseras para poder golpearlo. Sableye se protegió de inmediato con su gema, la cual parecía resistir las embestidas de su rival.
—¡Usa Triturar! —ordenó Wake.
Floatzel corrió hacia Glastrier y lo atacó con unas poderosas mandíbulas de energía directo al estómago. Aquello hizo que Glastrier se detuviera y se diera vuelta para mirar a la nutria y relinchar con enojo.
—Provoquemos un poco más de movimiento —Jupiter sonrió—. ¡Usa Terratemblor!
Glastrier comenzó a saltar, poniendo todo su peso en ello. Con cada golpe en el suelo la tierra comenzaba a temblar de manera agresiva, como si de un Terremoto se tratase. Floatzel y Sableye cayeron, mientras que Wake se aferraba a un árbol para no caer, a la par que Harold también se sujetaba a otro.
Cuando el pokémon paró, Sableye y Floatzel se levantaron. Sus cuerpos estaban repletos de heridas y sus piernas comenzaban a temblar por el dolor, ambos se veían profundamente agotados por tan solo haber recibido un golpe.
—Si no quieren resultar heridos, no se entrometan en nuestros asuntos —advirtió Jupiter—. ¡Glastrier, Doble Filo contra la cueva!
Relinchando una vez más, el pokémon avanzó hacia la cueva. El intensó y fuerte sonido de sus pisadas no se vio interrumpido cuando se acercó al agua. Al entrar en contacto, el agua a su alrededor se congeló en un instante, por lo que pudo tomar la suficiente carrera para rodearse de una poderosa aura y destruir una de las paredes de la cueva, entrando de lleno en ella.
—¡Padre! —gritó Harold, acercándosele—. Puedo intentar usar el ataque especial de Sableye, pero necesitó que me des tiempo.
—De acuerdo, parece que los ataques especiales logran causarle un mayor daño —admitió Wake—. No tardes en cargar.
Wake le hizo un gestó a su hijo y se acercó a la orilla del lago junto a su Floatzel. Por su parte, Harold le ordenó a su Sableye empezar a cargar su ataque especial. El pokémon entonces creó dos Bola Sombra en sus manos y las unió, comenzando a acumular energía. Mientras aquello pasaba, el chico volteó a ver a su Golurk, el cual parecía estar un poco herido, pero se mantenía firme para cuidar a Cryoneth y a sus otros dos pokémon derrotados.
—Golurk, escapa a la dimensión fantasma y espérame ahí.
Golurk aceptó la orden, usando Golpe Fantasma para escabullirse a la dimensión fantasma, debía mantener a Cryoneth a salvó hasta que aquello terminara.
Jupiter observaba como Glastrier comenzaba a destruir el interior de la cueva, lo cual provocó una sonrisa de satisfacción. Sin embargo, la destrucción del legendario se vio interrumpida cuando Floatzel apareció y golpeó al pokémon con un Aqua Jet.
—Te estabas tardando —susurró Jupiter, mirando de reojo de su Sableye—. Adelante.
Sableye asintió y se alejó del lugar, momento en el cual ella se giró para ver a Wake, el cual parecía bastante serió en atacar a Glastrier.
—Líder de gimnasio, enserio que es persistente —dijo con una sonrisa calmada—. ¿Acaso no ve que su ataque es inútil contra mi pokémon?
—No importa, no permitiré que el Equipo Galaxia vuelva a atentar contra nuestra región —reclamó Wake—. No volverá a ocurrir lo que pasó antes.
—Por supuesto que no —riendo—. Sera completamente diferente.
Glastrier intentaba golpear a Floatzel con Chuzos, pero el pokémon nutria lograba esquivar la mayoría de sus ataques y golpear con Aqua Jet. El legendario comenzaba a relinchar de manera mucha más agresiva conforme el escurridizo pokémon lo esquivaba, comenzando a perseguirlo hasta salir de la cueva.
—¡Ahora Harold! —gritó Wake.
—¡Sableye, ataca!
Sableye había logrado cargar una gran bola de energía oscura. Apuntando a Glastrier, el pokémon la lanzó con ambas manos. El enorme ataque comenzó a moverse a buena velocidad, cruzando el agua sin problemas.
Ante esto, Jupiter simplemente sonrió y alzó de nueva cuenta su dispositivo, lanzando una risa triunfal.
—¡Muéstrales tu poder! —gritó.
Glastrier relinchó y atacó a la enorme esfera de energía con Chuzos. En el instante que la primera lanza golpeó la esfera, está la travesó por completo, rompiéndola y generando una gran explosión en medio del agua, agitándola.
—¡No puede ser! —gritó Harold, asustado.
—No están al nivel de este enfrentamiento, acéptenlo —Jupiter rio de manera perversa—. ¡Glastrier, Terratemblor!
La tierra volvió a agitarse ante el poderoso ataque del legendario. Floatzel y Sableye esta vez fueron lanzados por los aires rebotaron con fuerza contra el suelo. Wake y Harold no tuvieron tanta suerte esta vez al ser derribados por el ataque, siendo Wake el que cayó al agua helada.
—¡Padre! —gritó Harold.
Cuando el ataque cesó, Harold corrió para auxiliar a su padre, el cual tenía algunas dificultades para poder volver a subir en tierra. Aunque estuviera entrenado físicamente para soportar el frio, el agua estaba a punto de congelación gracias a Glastrier, cosa que preocupó a su hijo. Al subir, el chico de inmediato le dio su chamarra para que lograse calentarse un poco, a la par que sacaba a su Chandelure. El hombre estaba demasiado débil.
Jupiter se limitó a reír por su victoria. Se había deshecho del enemigo más peligroso y ahora debía limitarse por derrotar al mocoso. Para su sorpresa, aquel ataque también resultó darle el premio mayor, pues del interior de la cueva apareció un fuerte resplandor que anunciaba la llegada del pokémon que habían estado buscando.
—Uxie —dijo la mujer con una sonrisa sádica en su rostro—. Ha pasado mucho tiempo.
[…]
19 de Junio, Lago Veraz
Charizard rugió con furia al ver a Electrivire, estaba furioso con el pokémon y listo para pelear contra él. Su rival parecía disfrutar aquello, frotándose las manos y sonriendo de manera sínica.
—De acuerdo, me han entrenado perfectamente para esta eventualidad —dijo Mars, con una sonrisa—. ¡Electrivire, Rayo!
—¡Charizard, Lanzallamas! —gritó Lionel.
Ambos pokémon atacaron al mismo tiempo, provocando que ambos ataques colisionaran y crearan una pequeña pantalla de humo. Tapándose los ojos, Lionel pudo ver como Electrivire se acercaba a su pokémon listo para atacar.
—¡Charizard, Pulso Dragón!
Agitando sus alas, Charizard lanzó su poderoso rayo contra la sombra de Electrivire. El pokémon intentó repeler el ataque con su Puño Hielo, pero el potente rayo era tan fuerte que logró impactarlo directamente en el pecho, lanzándolo a volar.
—Wow, enserio eres fuerte —admitió Mars, mirando de reojo a la máquina que estaba detrás de ella—. Espero poder mantener el ritmo.
—No sé cuál sea tú plan, pero está claro que no lo permitiré —dijo Lionel, determinado.
Tomando una pokébola de su cinturón, Lionel la lanzó hacia donde se encontraban las maquinas del Equipo Galaxia. De la pokébola emergió Cinderace, el cual gritó con energía y miró a su entrenador, el cual solo le hizo un gesto.
Cinderace asintió y lanzó un poderoso Balón Ígneo. La bola de fuego voló con rapidez, quemando el oxígeno que se cruzaba en su camino. Sin embargo, el ataque golpeó un campo de fuerza que provocó una pequeña explosión de fuego. Lionel y Cinderace se sorprendieron bastante de aquel hecho.
—Oye, es grosero de tú parte ignorar a tu oponente, campeón —declaró Mars—. ¡Adelante, Crobat!
De entre el bosque apareció el pokémon murciélago y atacó a Cinderace con Pájaro Osado. Cinderace recibió un daño considerable en el pecho, inclinándose por el dolor provocado.
—Puedo mantener una batalla doble, si es lo que quieres —Mars sonrió burlonamente—. Pero concéntrate en mí, cariño.
Un escalofrió recorrió su cuerpo al escuchar aquella palabra, aquella mujer le parecía bastante extraña y peligrosa. Al verse acorralado, debía acabar con ella lo más rápido posible.
—Esto será rápido —dijo—. ¡Charizard, Pulso Dragón contra Electrivire, Cinderace, Cabeza de Hierro!
—¡Electrivire, Rayo, y tu Crobat, Onda Ígnea! —ordenó Mars.
Charizard cargó su poderoso rayo que impactó directamente con el Rayo de Electrivire, provocando que ambos ataques se nulificaran. Por el contrario, Cinderace atacó a Crobat usando su cabeza, causándole un gran daño. Cuando Crobat atacó de vuelta, la gran onda de calor del pokémon logró lanzar al conejo lejos, causándole muchos moretones y heridas, más de las que Cinderace la había causado a él.
—Libero puede ser una ventaja y una desventaja, ¿no lo crees? —preguntó Mars con una sonrisa perversa.
Lionel gruñó con la boca cerrada al ver el golpe que había recibido su pokémon. La enemiga contra la que se enfrentaba no era precisamente débil, este combate podría alargarse más de lo que le gustaría.
—En ese caso, tendré que pelear de mejor manera —dijo Lionel, tomando su muñeca—. ¡Cinderace, ocúltate en la tierra!
Su pokémon de inmediato obedeció y se enterró con gran velocidad en la tierra.
—Los movimientos que tardan dos turnos son una molestia para los que lo usan, ¿no? —preguntó Mars—. ¡Crobat, Caída Libre sobre Electrivire!
Ante los ojos sorprendidos de Lionel, Crobat voló con extrema agilidad hacia Electrivire y lo alzó en los cielos, quedándose ambos en la espera de más instrucciones.
—Bueno, parece que tu buen Cinderace no podrá atacar a Electrivire —Mars rio levemente, sintiéndose bastante confiada.
Aunque la jugada había sorprendido a Lionel, su expresión cambio lentamente a confianza, cerrando los ojos y riendo levemente.
—Me sorprendiste, lo admito. Pero ese no era la idea —aquello consternó a Mars—. ¡Cinderace, Balón Ígneo hasta el cielo!
Ante la mirada de incredulidad de la mujer, una parte del suelo comenzó a volverse roja y emitir gran calor. El suelo se partió, dejando ver una gran roca envuelta en llamas que volaba directamente hacia Crobat.
El pokémon intentó esquivarla, pero apenas pudo moverse debido al peso de su aliado. El ataque dio justo en el blanco, provocando que ambos objeticos cayeran en picada. Cuando golpearon el suelo, Lionel le ordenó a Cinderace usar Patada Ígnea contra Crobat, cosa que dejo a Crobat completamente debilitado.
—¡Electrivire, Voltio Cruel! —ordenó Mars.
Teniendo a Cinderace al alcance, el cuerpo de Electrivire se vio envuelto por una poderosa aura eléctrica. Con ese poder, el pokémon embistió a su rival, debilitando y lanzándolo hasta los pies de Lionel.
—Cinderace —Lionel se inclinó para ver a su pokémon.
Mars rio con alegría al ver al pokémon debilitado, cosa que provocó el enfado de Charizard. Lionel entonces volteó a ver a Electrivire, el cual respiraba profundamente y mantenía una postura encorvaba.
—Debo admitir que eres una entrenador muy fuerte, una lástima que utilices tus habilidades para el mal —admitió Lionel, levantándose.
—¿Para el mal? Enserio eres divertido —admitió Mars—. No buscamos el mal, nosotros, el Equipo Galaxia, buscamos salvar Sinnoh.
—Donde he oído eso antes —suspiró Lionel amargamente—. Tu pokémon está casi debilitado, no tienes oportunidad de ganar, ríndete ahora.
—No lo creo, señor campeón, mi Electrivire es lo suficientemente capaz de nulificar los ataques de tu Charizard, se podría decir que podría soportar en combate muchas…
El discurso de Mars fue interrumpido cuando un gigantesco vórtice de hojas pasó justo enfrente de ellos. El ataque impactó directamente en el pecho de Electrivire, provocando que su cuerpo golpeara con fuerza el campo de fuerza de las maquinas. Al terminar el ataque, Electrivire había sido debilitado.
Ambos entrenadores buscaron al responsable de dicho ataque. Aquel no había sido otro que el Torterra de Diamond, junto al susodicho entrenador que se encontraba con una mirada llena de sorpresa y enojo.
—¡Mars! —gritó Diamond, acercándose.
—Oh, parece que mi viejo amigo ha llegado —admitió burlonamente la mujer—. Aunque es muy grosero que ataques sin avisar.
—¿Por qué? —preguntó Diamond, confundido—. Cyrus ya había desintegrado el Equipo Galaxia, ya no tenía ningún plan, ¿Por qué vuelven a hacerlo?
—Oh vamos, ¿enserio creíste aquella fachada? —preguntó Mars, arqueando la ceja—. El Equipo Galaxia nunca se fue, siempre estuvo aquí, esperando el momento de un nuevo heredero —la mujer rió—. Mi pequeño liderara este nuevo equipo, salvaremos al mundo.
—Deja de decir esa clase de cosas —dijo otra voz.
En el cielo apareció un gran pokémon volador sosteniendo a un hombre de pelo rojo. Aquel no era otro que Silver, quien también decidió unirse a la pelea junto a su Honchkrow.
—¿Silver? —preguntó Diamond, sorprendido.
—Moon me avisó que pasaría algo, pero no esperaba que fuese algo así —admitió el hombre, mirando a Mars.
—Esto es un verdadero problema —admitió la mujer, ignorando el último comentario de Silver—. Dos holders y un campeón, demasiado poder para una simple administradora como yo —dijo, mirando de reojo la cadena roja que se mantenía quieta—. ¿Qué les parece si equilibramos la balanza?
Confundidos, los tres entrenadores voltearon a ver como la cadena roja había completado su proceso de convertirse en un portal. Diamond y Silver intentaron atacar, pero el domo de energía les impedía provocar ningún daño a la extraña criatura que entraba.
Un pokémon con forma de caballo hacia acto de presencia. Su cuerpo era completamente negro y de su cabeza sobresalía un largo cabello morado ondulado. Lo más aterrador de aquello era que sus pesuñas estaban completamente separadas de su cuerpo. Además, una gran cadena envolvía todo su cuerpo.
Diamond y Silver no reconocieron al pokémon, sin embargo, el rostro de Lionel expresaba genuino terror al ver a aquella criatura comenzar a alzarse y dar un fuerte y penetrante relinchido que hizo eco en todo el bosque.
—¿Co-como es posible que hayan traído a Spectrier? —se preguntó Lionel, asustado.
—Así que ya lo conoces, campeón —Mars dio una pequeña risa maliciosa, mientras sacaba de su bolsillo un pequeño dispositivo en forma de diadema—. En ese caso debes saber lo poderoso y destructivo que es.
—¿Quién es Spectrier? —preguntó Silver, confundido.
—Es uno de los corceles de Calyrex, es un pokémon extremadamente fuerte —admitió Lionel, mirando a Mars—. No quieres tener a Spectrier en Sinnoh, devuélvelo a Galar.
—¿Enserio crees que estas en posición de negociar? —preguntó Mars en tono sarcástico— ¡Spectrier, Bola Sombra!
Sin apenas moverse, una gran bola de energía se formó en el hocico de Spectrier y fue lanzada con gran velocidad hacia Lionel. Para su fortuna, Charizard logró protegerlo recibiendo el golpe en una de sus alas. El pokémon resultó gravemente herido y su ala aún más, incapacitándolo para poder volar. Aquello asustó a Diamond y Silver.
[…]
19 de Junio, Lago Valor
Al salir del portal, el poderoso pokémon del espacio lanzó un potente gritó ensordecedor. Luego de eso se acercó a Saturn, transformándose en su forma defensa.
—Perfecto, la cadena le permite transformarse a completa libertad —dijo Saturn, maravilla.
—¿Tú plan es simplemente traer un invasor del espacio? —preguntó Gaudimia, con un tono que expresaba decepción.
—Hay más, pero sería mejor empezar con el espectáculo —Saturn sonrió de manera perversa—. ¡Deoxys, destruye los alrededores del lago!
Obedeciendo las órdenes del comandante, Deoxys se transformó en su forma ataque y se elevó a los cielos, empezando la destrucción de los alrededores con un poderoso Hiperrayo.
Aquel provocó que todo el lugar se volviera una autentica zona de guerra. Los reclutas del Team Right y el Equipo Galaxia comenzaron a pelear entre ellos, mientras que Gaudimia y Saturn hicieron lo propio.
Los holders se quedaron quietos en medio de toda la destrucción. Titan quiso ir a la batalla de Saturn y Gaudimia, pero Rose lo detuvo sujetando su camisa.
—Debemos encargarnos de Deoxys —dijo la chica, levantándose por completo.
—¿Enserio crees que podamos hacerle algo? —preguntó Níquel, asustada.
—Níquel tiene razón, las únicas veces que se le ha podido derrotar es con la ayuda de otro pokémon legendario —agregó Titan, nervioso—. No podemos detenerlo.
—Pudimos contra un Salamance, un Salamance bastante fuerte —los tres pokémon de los holders se acercaron—. Debemos intentarlo, para eso estamos aquí. Estoy seguro de que nuestros amigos pueden con esto.
Los tres holders miraron a sus pokémon. El trio de pokémon tenían una mirada llena de determinación, deseaban luchar y combatir contra el poderoso pokémon espacial. Fue entonces que Níquel y Titan suspiraron y aceptaron, debía intentarlo.
—Solo esperó que no nos mate —Níquel miró a Deoxys—. Haremos lo mismo, Titan empieza a Fortalecer a Kakuna, Rose y yo llamaremos la atención de Deoxys.
Titan aceptó la idea. Níquel corrió hacia la orilla del lago, con Rose siguiéndola de cerca con la mano en el estómago, podía avanzar pero no podía correr tanto como su compañera. Al llegar, pudieron percatarse de como cientos de pokémon comenzaban a huir de la absoluta destrucción del alienígena, saliendo del lago y refugiándose en el bosque.
—Huyen en lugar de enfrentarlo, no me da buena espina —admitió Níquel, llevándose las manos al pecho—. ¿Lista?
Rose afirmo, por lo que ambas se pusieron en posición. De inmediato, Shuppet y Buneary comenzaron a atacar a Deoxys con Bola Sombra y Rapidez, respectivamente. Aunque el ataque fue exitoso, el pokémon no se inmutó y continuó con su arremetida contra el área.
—Ni siquiera podemos distraerlo —gruñó Níquel.
—Usemos un ataque combinado, como en los concursos.
Níquel se sorprendió bastante ante aquella idea, pero conforme más la pensaba le parecía un excelente plan. Buneary comenzó creando algunas estrellas de energía y Shuppet las envolvió con Bolas Sombra, potencializando ambos ataques.
Esta vez el ataque pareció afectar al rival, el cual se giró y miró con enojo a ambas entrenadoras. Estaba hecho, ahora debían atraerlo hacia Kakuna. Deoxys cargó un Hiperrayo directamente hacia ellas.
El rayo impactó en el suelo cuando sus objetivos lograron esquivarlo, acto en el que Níquel y Rose comenzaron a correr hacia Titan. Sin embargo, antes de llegar, Deoxys se transformó en su forma velocidad y les cortó el paso, poniéndose justo enfrente de ellas.
—¡Titan, rápido! —gritó Níquel.
—¡Kakuna, Picotazo Venenoso!
Deoxys volteó a ver al fortalecido pokémon acercándose a él para golpearlo. De inmediato pasó a su forma defensa y creó una barrera que le protegió por completo del daño. Los tres se sorprendieron al ver la capacidad del pokémon, el cual se transformó en su forma ataque y golpeó a Kakuna con una de sus tentáculos, lanzándolo contra los árboles.
Kakuna resultó bastante herido, su cuerpo se llenó de heridas y apenas y podía mantenerse de pie, cosa que alarmó a Titan y a las chicas.
—¡Kakuna, ¿te puede mover?! —preguntó Titan, asustado.
Kakuna respondió con un pequeño gritó, estaba demasiado débil, pero no se podía dar por vencido.
—Esto es una mala idea, una maldita mala idea —dijo Níquel—. Ni siquiera fue un ataque.
—No podemos darnos por vencidos tan pronto, debemos pelear —reclamó Rose—. Vamos, intentémoslo de nuevo —Rose miró a Titan—. ¡Cuando puedas atácalo!
Shuppet y Buneary volvieron a intentar el ataque combinado, causando bastante enojo en Deoxys. El pokémon del espació volvió hacia ellos, intentando dañar a esos escurridizos pokémon.
Mientras eso pasaba, Gaudimia y Saturn continuaban con su pelea. Saturn tenía serios problemas para intentar detener a la líder del Team Right. La mujer se mantenía en calma, lanzando silbidos con los cuales instruía a su Steelix para atacar a Toxicroak. No solo eso, la mujer llamó a traición a su Mamoswine y Cofragrigus, provocando que Saturn mandara a su Alakazam y Octillery.
—Te gusta jugar sucio, ¿verdad? —preguntó Saturn de manera agitada.
—Las reglas de la naturaleza superan las del hombre, muchacho —reclamó la mujer, emitiendo otro chiflido.
Steelix intentó golpear con Cola Dragón a Toxicroak, pero este evadió el golpe. Fue entonces que Octillery lanzó un potente Pulpocañón contra Toxicroak, dañándolo severamente.
Mantener aquella pelea era demasiado cansado para Saturn, apenas podía saber que hacer frente a aquella rival. Quería llamar a Deoxys, pero aquel pokémon se mantenía ocupado con los holders.
—La ayuda de esos niños resulta muy beneficiosa —aceptó la mujer—. Seguramente mueran, pero me darán el tiempo suficiente de acabar contigo.
—Te reto a intentarlo —retó el hombre—. El Equipo Galaxia no será derrotado.
Deoxys continuó atacando a sus rivales, recibiendo los ataques combinados en forma defensa y atacando en su forma velocidad. No consideraba necesaria su forma ataque. Fue en ese instante, estando en forma velocidad, que Kakuna logró acertar un golpe en su espalda, el cual le dejo una pequeña zona morada.
—Perfecto —Titan cerró el puño en señal de victoria—. Ahora solo es cuestión de esquivar.
—En ese caso —Níquel miró a su Shuppet—. ¡Usa Infortunio!
—¡Buneary, Puño Drenaje!
Dos llamas negras aparecieron alrededor de Deoxys, causando que este bajara hasta el suelo y fuese golpeado por Buneary. Sin embargo, el pokémon emitió un gran gritó lleno de rabia. Con fuerza tomó a Buneary con uno de sus tentáculos y voló a gran velocidad para tomar a los otros dos adversarios. Teniéndolos a su merced, el pokémon los azotó violentamente contra él suelo.
—¡Shuppet! —gritó Níquel, corriendo hacia él.
—¡Níquel, cuidado!
Aquel gritó provocó que Níquel volteara a ver a Deoxys. El pokémon se había cambiado a su forma ataque y creó una enorme esfera de energía psíquica que lanzó los tres pokémon.
Los tres holders gritaron de desesperación al ver el poderoso ataque dirigiéndose hacia sus compañeros. Los tres pokémon se levantaron como pudieron y lanzaron ataques para intentar frenar la esfera, pero estos solo fueron eliminados al contactó con ella.
Antes de impactar contra ellos, un poderoso Hidrobomba fue efectuado contra la esfera, deteniendo levemente su avance. Los holder vieron sorprendidos como aquel ataque era efectuado por un Golduck que había decidido ayudar a los pokémon. Seguido de eso, otros pokémon comenzaron a salir del bosque y atacaron a la enorme esfera de energía, deteniendo su avance y empezando lentamente a redirigirla hacia Deoxys.
—¿De dónde salieron todos esos pokémon? —se preguntó Níquel, sorprendida— Hace unos minutos estaban huyendo.
—Deben haber visto el combate y quisieron colaborar —admitió Titan, mirando a Golduck—. No quieren que su hogar sea destruido otra vez.
Los holders estaban bastante sorprendidos de aquel acto, en especial Níquel. No esperaba que aquellos pokémon que huían hubiesen decidido hacerle frente en aquella situación. Titan no evitó quitarle los ojos de encima a Golduck, reconociéndole al instante.
—No esperaba que nos ayudaras —dijo en voz baja.
Aunque el poder de los demás pokémon era considerable, la fuerza bruta de Deoxys era difícil de igualar, la esfera comenzaba a moverse de manera peligrosa de extremo a extremo, las fuerzas estaban casi igualadas.
—¡Ahh! —gritó Saturn, llamando la atención de Titan.
El hombre no solo había perdido contra Gaudimia, si no que ahora era enrollado fuertemente por la cola de Steelix, el cual lo apretaba con fuerza. Aquello enojo a Titan, el cual corrió hacia él.
—¡No, libéralo! —gritó Titan.
—¿No tienes algo mejor que hacer, niño? —preguntó Gaudimia, alzando la mano.
De inmediato Cofragrigus apareció detrás de él y lo sujetó con fuerza. Intentar liberarse era inútil, por el pokémon mantenía un agarre bastante fuerte. Gaudimia solo sonrió y se acercó a Saturn.
—Ahora dime, ¿Cuál es su plan? —preguntó la mujer.
—Acabar con basuras como ustedes —reclamó Saturn, con un tono adolorido.
—Hablo del plan real, no esa mentira que te acabas de inventar —reclamó la mujer—. Conocemos la región perfectamente y nunca los hemos visto a ustedes, su aparición es completamente aleatoria.
Saturn se negaba a hablar, lanzándole una mirada retadora a la mujer, la cual parecía quedarse sin mucha paciencia. Fue entonces que un gran ruido llamó su atención.
De la cual del lago salió un poderoso rayo de energía psíquica que impactó directamente en la espalda de Deoxys. Aquel golpe logro desestabilizar a Deoxys, impidiéndole seguir repeliendo su propio ataque y recibiéndolo de llenó en el pequeño en una gigantesca explosión.
Todo el mundo se quedó en silenció conforme la nube de polvo generada por la explosión comenzaba a elevarse al cielo, revelando a un Deoxys bastante herido en su forma ataque. El alienígena se dio la vuelta y pudo ver al responsable de aquel ataque. Azelf.
—Al final saliste —dijo Saturn—. ¡Aho…!
Su gritó no pudo terminar, pues Steelix apretó con mucha más fuerza a Saturn, provocando que este lanzara un grito desgarrador. Titan comenzó a patalear más violentamente y llorar.
—¡Déjalo! —gritó de manera desgarradora.
—Te enseñare una importante lección, niño, si no tienes la capacidades de sobrevivir —la mujer chasqueó los dedos—. Tal vez no debas estar vivo.
Steelix terminó el trabajo, estrujando tanto el cuerpo de Saturn que este literalmente se partió a la mitad. Titan se quedó completamente paralizado al ver el cuerpo de su padre siendo partido a la mitad.
Sin embargo, la escena no dejo ni una gota de sangre. Del cuerpo desmembrado de Saturn salieron varios cables llenos de electricidad y circuitos variados, cosa que desconcertó a Titan.
—¿Papá? —se preguntó, confundido.
—Una marioneta simulando la vida, que patético —admitió la mujer, acercándose al cuerpo del androide—. ¡Muéstrate ahora!
La mujer aplastó la cabeza del androide con enojo y miró a todos lados, sin encontrar respuesta alguna. Lo único que escucho fue un poderoso Lanzallamas impactando en la espalda del Cofragrigus, dañándolo y permitiéndole a Titan zafarse.
—Parece que llegue algo tarde —dijo Pearl, apareciendo por detrás de Rose y Níquel.
—¡Papá! —gritó Rose.
Gracias a Gallade, Pearl había logrado teletransportarse al lago y usar a Infernape para atacar a Cofragrigus. Rose de inmediato corrió hacia su padre para poder abrazarlo, aunque el dolor en su estómago le permitía moverse correctamente.
—¡¿Qué te pasó, cariño?! —preguntó Pearl, asustado.
—Recibió un ataque directo de Toxicroak —Níquel también se acercó.
—Sí, pero Níquel logró sanarme, ahora que tú estás podremos ganarle a Deoxys.
—¡No será tan sencillo!
Del lago emergió un gran capsula con brazos y piernas, dentro de ella se encontraba Saturn, el cual se acercó a Deoxys. A la par, una gran nave apareció en el cielo, una nave de la cual salió un enorme brazo mecánico que intentaba capturar a Azelf.
Gaudimia no pensaba permitirlo, por lo que su Steelix comenzó a atacar la nave. Dándole la oportunidad a Azelf de escapar y entrar en combate contra Deoxys, siendo apoyado por los demás pokémon del lugar. Al ver frustrado su plan, Saturn utilizó su nuevo robot para atacar a la líder del Team Right.
—No dejare que vuelvan a capturar a Azelf —dijo Pearl, mirando a su Infernape—. Ustedes tres resguárdense, me encargare de esto.
—No, debemos ayudar —dijo Rose.
—No creo que seamos de mucha ayuda, nuestros únicos pokémon están debilitados —dijo Níquel.
Sin embargo, el trio de pokémon volvió a levantarse. Estaban muy heridos, pero desean seguir combatiendo, nada podría detenerlos. Aquella determinación por el combate se vio reflejada cuando un aura comenzó a emerger de sus cuerpos. Sorprendiendo a los cuatro entrenadores.
—¡Están evolucionado! —gritó Pearl sorprendido.
Y así era. Luego de unos segundos el aura desapareció, mostrando a los evolucionados pokémon; Lopunny, Beedrill y Banette. Los tres pokémon se vieron entre ellos, confundidos.
—Evolucionaron al mismo tiempo —Titan se sorprendió bastante.
—Parece que los tres han llegado a llevarse muy bien —admitió Pearl, alegre—. Pero no tenemos mucho tiempo para felicitar, debemos apoyar.
Rose y Níquel estaban sorprendidas del resultado, sus compañeros ahora irradiaban más energía y una sonrisa podía verse reflejada en sus rostros. Rápidamente voltearon a ver a Deoxys y lanzaron a los tres pokémon al ataque. Era tiempo del segundo asalto.
[…]
19 de Junio, Lago Agudeza
El pokémon legendario, Uxie, había despertado de su letargo, plantándose justo en la cima de su cueva. Al sentir la presencia del pokémon Glastrier relinchó con fuerza y puso una pose amenazante contra el legendario.
Jupiter se encontraba bastante alegre de ver al pokémon, era momento de la siguiente fase de su plan. Usando su comunicador, la comandante avisó a una enorme nave que apareció en el cielo de la aparición del legendario.
—N-no podemos permitir que lo capturen —dijo Wake, temblando.
A pesar del calor extra de Chandelure, el hombre aún temblaba y sentía un increíble frio en todo su cuerpo. Sin embargo, su voluntad para detenerlos era mayor. Con lentitud, el hombre tomó la pokébola de su Pelipper y le ordenó que atacase de manera directa a la nave, debía impedir que el gran brazo mecánico que había emergido de la nave lo capturase.
—No eres más que un estorbo —dijo Jupiter—. Reclutas, atáquenlos.
Los reclutas, que hasta ese momento se encontraban en la máquina, comenzaron a movilizarse hacia padre e hijo. Sin pokémon que le quedasen, Harold fue el único que podría hacerles frente. El chico lanzó a su Misdreavus y Dusknoir al ataque, en espera de que los reclutas llegaran.
Pero aquella pelea no estaba destinada a pelearse sola, pues para el enorme rugido de un Arcanine detuvo el avance de los reclutas. El majestuoso pokémon se posicionó justo enfrente de ellos y los mantuvo a raya con un poderoso lanzallamas.
—Gra-gracias a Arceus que vino —dijo Wake, confundiendo a Harold—. Tar-tardaste demasiado.
—Tuve un pequeño contratiempo, pero parece que estoy en el momento justo —dijo una voz femenina que se acercaba a Wake.
La nueva líder de gimnasio, Marley, hizo acto de presencia. La mujer del vestido en blanco y negro se acercó a Wake y puso su mano en su hombre.
—¿Estarás bien?
—He soportado cosas peores, pero no es momento para eso —mirando a la nave—. Debemos detener la nave, ayudar a Uxie.
—Bueno, igual parece que tendremos un poco de ayuda.
Junto con ella, varios pokémon comenzaron a salir del bosque, pokémon nativos de la zona que estaban listos para combatir contra los reclutas. Harold se sorprendió bastante de ver a todos estos pokémon que se lanzaron contra los reclutas y la gran mano robótica.
—Están defendiendo a Uxie, saben lo que ocurrió y no quieren que vuelva a pasar —explicó Wake.
—Tardaron demasiado en hacerlo —dijo Harold, mirando a Uxie y Glastrier.
Ambas criaturas comenzaron su combate. Glastrier parecía considerar a Uxie un rival digno, pues ahora sus ataques se volvían mucha más coordinados y fuertes, mientras que el pokémon psíquico se limitaba a esquivar los poderosos ataques.
—No importa cuando se esfuercen, si no debilitamos a Glastrier este tarde o temprano terminara debilitándolo —Harold comenzó a pensar—. Pero cualquiera de nuestros pokémon son debilitados de dos golpes, si tal solo pudiera evitarlos —el chico rápidamente chasqueó los dedos—. Glastrier sabe Terratemblor, Doble Filo, Chuzos y…
—Fuerza Equina —respondió Wake, con una pequeña sonrisa confiada—. Vaya, hasta yo lo había olvidado. Es tu oportunidad, hijo.
Harold rio, confiado de encontrar la solución. Inmediatamente corrió hacia la orilla del lago y lanzó una pokébola.
—¡Ve, Shedinja! —gritó Harold.
El pokémon apareció rápidamente, plantándose en medio del combate de los legendarios, los cuales no parecieron prestarle importancia. Sin embargo, aquello estaba a punto de cambiar.
—¡Shedinja, Bola Sombra contra Glastrier!
Una bola de energía fue generada al frente del cuerpo de Shedinja y fue lanzada a la cabeza de Glastrier. El pokémon recibió poco daño, pero le molestó lo suficiente para atacarle de vuelta con Chuzos. Las enormes lanzas de hielo fueron lanzadas, pero estas solo atravesaron el cuerpo de Shedinja.
—¡Garra Umbría! —ordenó Harold.
Unas enormes garras de energía se materializaron en Shedinja. El pokémon se acercó con agilidad hacia Glastrier y lo atacó, causándole una pequeña herida en su cuerpo gélido. Aquello fue un combo, pues Uxie logró atacarle con Psíquico, debilitándole bastante.
Glastrier se enfureció todavía más, relinchando con furia. El pokémon corrió hacia Shedinja e intento golpearlo con Fuerza Equina, pero todos sus esfuerzos eran inútiles, pues el pokémon de Harold era prácticamente intangible contra el pokémon.
La situación parecía bastante favorable para Harold y compañía. Marley volteó a ver al cielo y pudo percatarse de como Pelipper y una manada de Starly y Staravia peleaban contra el brazo robótico, haciéndole imposible la tarea de tan siquiera acercarse. Aquella situación la mantenía bastante tranquila, pero su rostro de tranquilidad se descompuso al ver la expresión de Jupiter.
Sacando a su Electrode, la líder se subió en él y salió volando directamente hacia Jupiter. La mujer no solo no estaba preocupada de su situación, si no que una sonrisa maliciosa se cernía en su rostro.
—¿Qué es tan gracioso? —se preguntó Marley.
—No es nada que no esté dentro del plan, señorita Marley —admitió cínicamente Jupiter, mirando a Marley con expresión retadora.
—Sera mejor que te des por vencida, todo está en su contra —Marley se acercó a la mujer—. No es como hace años, ahora el bosque entero está en tu contra.
—Insisto, todo marcha a como se había predicho, a como él lo había dicho.
Marley se vio profundamente confundida al escuchar aquella última oración, a la par que sintió un profundo miedo recorriéndole la espalda. De pronto, detrás de Jupiter se abrió una especie de agujero oscuro, agujero en el cual la comandante entró antes de que Marley pudiese atraparla.
—Maldición —dijo, volteando a ver a todos lados.
Lo único que se encontró fue el completo frenesí de los combates que había en todos lados, pero no había un solo rastro de donde pudo haber ido.
La batalla contra Glastrier comenzaba a llegar a su fin cuando el pokémon apenas tenía fuerzas para moverse, intentando de manera fútil esquivar los ataques de Uxie y Shedinja.
Saboreándose la victoria, Harold no pudo percatarse del gran agujero oscuro que se abrió justo arriba de ellos, debajo de la nave. Cuando volteó, el chico pudo ver con sorpresa como el gigantesco cuerpo de su Golurk caía directamente al vacío, derribando a todos los pokémon pájaro que peleaban contra la mano robótica.
—¡Golurk! —gritó Harold
El cuerpo de Golurk azotó el suelo con fuerza, creando un pequeño cráter. Harold se acercó a ver a su compañero, el cual estaba completamente debilitado y con numerosas heridas de garras en su cuerpo. Algo le había atacado y debilitado. Su mirada de pronto se fijó en la gigantesca mano robótica que se acercaba a capturar a Uxie, por lo que por acto reflejó envió a su Dusknoir a detenerlo.
—No olvidas algo, pequeño —dijo una voz por detrás de él.
Justo detrás de él apareció Jupiter, Sableye, y alguien que había olvidado completamente. Cryoneth estaba a la merced de Sableye, el pokémon mantenía su agarras en el cuello de la apenas despierta Cryoneth.
Harold se horrorizó al ver a la chica siendo amenazada de esa manera, olvidando por completó el combate donde Glastrier había aprovechado para atacar a Uxie. El chico intentó correr, pero Sableye acercó más sus garras para detener su paso.
—No es buena idea dejar a una chiquilla tan sola en la dimensión fantasma —dijo Jupiter, para después girar la cabeza—. A menos que quieran que a la niña le pase algo, será mejor que mantengan su distancia.
—¡No le hagas daño! —gritó Harold, desesperado.
—Eso es cuestión tuya, niño —dijo Jupiter—. Ordénale a tú Shedinja atacar a Uxie y a tu Dusknoir que deje de meterse, hazlo y la liberare.
En aquel instante, todo aquel ruido de las batallas desapareció por completo. Harold solo podía sentirse a él mismo y a Jupiter. Ver las garras de Sableye a punto de cortarle el cuello a su protegida le hacía sentir esas mismas garras en su suyo.
Se maldecía, se maldecía a si mismo por no haber mandado a Cryoneth a un lugar seguro. Y, aunque a penas consiente, Cryoneth sollozaba de manera casi inaudible. Voz labios apenas podían pronunciar un tímido. —No lo hagas.
La enorme presión de su pecho, combinada con una anormal desesperación, le impedía poder decidir. Dejar a que capturaran a Uxie podría causar muchos problemas y pérdidas de vidas, pero impedirlo causaría la muerte de aquella chica cuyo único sueño era ser una entrenadora.
Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos al contemplar su muerte, la muerte de aquella chica. No podía con ello, no podía llevar esa responsabilidad. Por su culpa ella había terminado en esa situación. Ver como su sangre lentamente comenzaba a brotar y empapar las uñas de Sableye le hizo dar un gritó de furia.
—¡Shedinja, Bola Sombra contra Uxie —gritó de manera desesperada—. ¡Dusknoir, deja la mano!
Mientras Dusknoir soltaba el enorme brazo mecánico, Shedinja, sin expresar nada, creo una esfera de energía que dio en el blanco, seguido de un fuerte Chuzos por parte de Glastrier. Aquello había dejado lo suficientemente débil a Uxie como para que fuese capturado por el brazo.
Marley intentó atacar el brazo con su Electrode, pero una simplemente mirada de Jupiter hacia Harold fue suficiente para que este le ordenara a su Dusknoir interponerse en el ataque, recibiendo el impacto directo.
—Eres un buen muchacho, muy inteligente —admitió Jupiter de manera sádica, hablando por el comunicador de su brazo—. Tenemos al espécimen, sáquenos de aquí.
Luego de recibir un mensaje de enterado, la gigantesca nave emprendió el vuelo hacia el norte y varios Gallade aparecieron de repente. Los pokémon tomaron a todos los miembros y procedieron a desaparecer usando el movimiento Teletransportación.
Cuando Jupiter desapareció junto a sus pokémon, Cryoneth finalmente cayó al suelo de nieve, momento en el cual Harold comenzó a llorar y soltar un gritó completamente lleno de tristeza. Luego de eso, el entrenador se dejó caer en la nieve.
Wake intentó acercarse, pero algo que no contaban era que Glastrier no había desaparecido. El pokémon relincho de manera furiosa hasta que las cadenas de su cuerpo desaparecieron por completo. Al hacerlo, el pokémon pareció verse sumamente confundido. Luego de una mirada a sus alrededores, el pokémon simplemente se marchó hacia el sur.
Tenia planeado hacerlo más largo, pero sentia que algunas cosas no encajaban y decidi extenderlo un poco más.
Con eso dicho.
¿Qué es lo que trama el Equipo Galaxia?
¿Por qué trajeron a esos pokémon?
¿Donde esta Cynthia?
Y sobre todo...
¿A donde habra ido Glastrier?
