Awaken My Memories

Los personajes de Bleach son propiedad de Tite Kubo la historia y todo lo demás es invento mío.

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Capítulo 3.- Demostración.

-Toma asiento, Kuchiki-san- entraron al pequeño salón de estar y vieron como Ururu colocaba las tazas de té para después de una leve reverencia se retiraba en total silencio dejándolos solos. Mientras Rukia bebía un poco del té ignorando la enigmática sonrisa del dueño de la tienda que la estudiaba con total interés y este al ver la falta de interés por la noble carraspeo un poco para llamar su atención-No pareces feliz por estar aquí- comento con tranquilidad tomando la taza del té en sus manos.

-¿Debería estarlo?

-Son tus vacaciones y te aseguro que en este momento todos los de la Sociedad de Almas te envidian por tener la oportunidad de estar en el mundo real.

-Deja de hacerte el tonto y ve directo al grano-lo miro con amenaza al ver que trataba de ver a través de ella, dando como resultado que tomara una faceta de total seriedad.

-No bromeaba cuando te dije que quería platicar contigo- le aclaro hablando con seriedad como cada vez que el tema era serio- solo se la versión oficial, lo que te ha pasado…pero no lo que has vivido. Y eso solo lo puedes responder tú, Kuchiki-san.

Rukia clavo su mirada en el antiguo capitán entendiendo perfectamente sus palabras. ¿Cómo no las iba a entender? Si ella también se dio cuenta desde que comenzó esta pesadilla, siempre le decían lo que pasa una vez ella caía dormida, pero lo que ella presenciaba en sus sueños era otra realidad, una que su mente no le permitía recordar aun con claridad.

-¿Serviría de algo?-había un tono desanimado en su voz al preguntar el cual no trato en ocultar.

-Mmmh, tal vez para lo demás no pero, para mi si-aseguro notando la renuencia en los ojos de la teniente, respiro profundamente y continuo- quiero ayudarte Kuchiki-san y necesito saber qué es lo que provoca el descontrol de tu poder. A veces subestimamos cosas a las que le debemos dar la mayor importancia- la miro fijamente esperando su respuesta; al final la vio suspirar con pesadez.

-Cada vez que duermo siento como si me transportara a otro lugar- empezó a relatarle- la verdad los primeros días no podía recordar nada, el solo tratar de recordar que había soñado me causaba una dolorosa jaqueca, pero en los últimos días he podido recordar algo de lo que sueño-vio en sus ojos interés y negó con la cabeza-no es nada concreto, solo tengo en mi memoria siluetas y frases entrecortadas, pero nada tangible que me ayude entender de que se tratan…pero, son tan fuertes que me dejan agotada mental y físicamente. Sean lo que sean esos sueños hacen que me descontrole por completo que no puedo manejar mi poder- se miró las vendas de su brazo izquierdo-y estoy empezando a dañarme a mí misma.

-Ya veo, ciertamente no es de mucha ayuda- coloco una mano en su mentón analizando las palabras de la noble- pero al menos contamos con una pequeña pista.

Rukia abrió los ojos con sorpresa.

-Puede que esté equivocado pero, es lo único que puede ser de ayuda.

-¿A qué te refieres?

-Dijiste que al principio no podías recordar algo de lo soñabas, pero, ahora puedes retener algo de lo que presencias en ellos. Poco a poco estas reteniendo lo que vez en tus sueños, no te lo puedo asegurar pero, tal vez poco a poco sean más claros hasta el punto que los veas casi a la perfección y una vez así sea lo podamos resolver.

Por una vez, desde que había comenzado con esta pesadilla Rukia sintió un pequeño rayo de esperanza; no quería hacerse falsas ilusiones, porque como dijo Urahara que no era del todo seguro, pero al menos no partiría de cero para resolver su situación.

-Entonces, supongo que es solo cuestión de tiempo- susurro agotada de solo pensar en qué estado estaría para entonces.

-Así es-afirmo- Y quisiera pedirte otro favor Kuchiki-san.

-¿De qué se trata?

-Quisiera que antes de darte tu nuevo gigai, pudiera presenciar tu problema- le pidió con firmeza viendo el rostro asombrado de la joven Kuchiki- serviría de mucho si yo lo presenciara en persona.

-Está bien- acepto sin titubear.

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-¿De verdad, Ishida-kun?

-Estoy seguro Inoue-san. Quien salió de la puerta senkaimon de hace rato era el reiatsu de Kuchiki-san-le afirmo saliendo del instituto-Parece que lo que nos dijo Abarai es cierto; el reiatsu de Kuchiki-san estaba un poco descontrolado.

-¿Y si vamos a verla?-pregunto mirando al joven de cabellera anaranjada que iba delante de ellos sin decir nada.

-No creo que sea el momento adecuado.

-¿Por qué?

-Urahara-san nos dijo que aria una prueba en cuanto Kuchiki-san llegara- se encogió de hombros- supongo que se trata del nuevo gigai que creo especialmente para ella. Deben estar ocupados y tal vez solo estorbemos, ¿no crees?

-Sí, tienes razón- asintió con desanimo.

-Bueno, sea lo que sea no importa- hablo con despreocupación Ichigo sin detenerse- estoy seguro que mañana se aparecerá por aquí- afirmo- o en mi casa.

Después de despedirse de sus amigos, Ichigo se sumergió en sus pensamientos, la verdad incluso él- que era pésimo en cuanto detectar una presencia- se había dado cuenta que el reiatsu de Rukia estaba muy inestable; algo extraño teniendo en cuenta que ella siempre había mostrado un buen control con el manejo de su poder.

-¿Qué le habrá pasado?- pensó- Conociendo a esa enana, no nos querrá preocupar - exhalo con frustración- Aunque ¿habría algo que pudiéramos hacer?

La verdad lo dudaba, ni siquiera la Sociedad de almas había podido dar una explicación a lo que le había pasado, no había posibilidades de que él o sus amigos pudieran dar una explicación, o al menos saber qué era lo que pasaba.

-Tadaima- se anunció una vez cerró la puerta de su hogar y sus sentidos se pusieron alerta- demasiado tranquilo…

- Bienvenido, Oni-chan- saludo Yuzu desde la cocina-¿Sucede algo?- se mostró confundida al verlo moverse con cautela.

-¿Y el viejo?-pregunto con recelo.

-Descuida Ichi-ni, el viejo no está- le tranquilizo Karin desde el sillón en el cual leía un periódico- tenía una junta y regresara ya entrada la noche. Así que disfruta las horas de paz que habrá en la casa.

Las horas pasaron atrayendo el silencio de la noche, la luna envolvía el mundo con su manto blanco acobijando a los seres que en esas horas se encontraban sumidas en el profundo sueño.

-¡NO TE PUEDES IR!-grito sin contenerse espantada por sus palabras.

-¡Por favor!, escúchame- se acercó tratando de tranquilizarla y la abrazo.

- No puedes dejarme-susurro con la cara enterrada en su pecho, apretando su abrazo- No quiero quedarme sola de nuevo…

-Jamás estarás sola- le hablo con ternura acariciándole su cabellos- pero…por favor entiende- insistió- es mi deber- cerro los ojos con dolor al sentir como ella rompía en llanto.

-¡Me lo prometiste! Que siempre estarías a mi lado- dijo dolida- me lo prometiste…por favor…

Corría lo más deprisa que sus piernas le permitían y se volvió a maldecir internamente, por las prisas había salido de su hogar sin convertirse en shinigami y ahora caía en cuenta que si lo hubiera hecho hubiera llegado en menos de un segundo. Él se encontraba en un placentero sueño, cuando una gran elevación de reiatsu lo arranco de sus sueños salvajemente. Jamás había presenciado una reacción así de violenta por parte de su compañera de batallas y por lo que acaba de sentir, ahora entendía perfectamente la preocupación de Renji.

-¡Kurosaki-kun!- volteo al ser llamada sin embargo no se detuvo.

-También lo sentiste.

-Sí, estoy muy preocupada por Kuchiki-san- confeso tratando de alcanzar al joven que iba a 5 pasos delante de ella- ni en una pelea su reiatsu había salido de esa forma descontrolada.

-Ah- estaban por llegar a la tienda cuando de nuevo escucho su nombre y esta vez sí se detuvo.

-¡Kurosaki!, ¡Inoue-san!

-Ishida-kun, Sado-kun- exclamo Orihime esperándolos en la entrada sin notar que Ichigo se adelantaba.

Entro sin problemas, ya que por casualidad la puerta de la entrada está abierta, dirigiéndose aprisa hacia la habitación donde sentía la presencia de su compañera de batallas, deteniéndose de golpe al ver salir a Ururu a toda prisa de la habitación con unas toallas manchadas de sangre, se dirigió a paso lento hacia la entrada de la alcoba y lo que vio lo dejo sin habla.

Una fina capa de hielo cubría las paredes y el piso, de hecho se podía apreciar que lentamente estaba avanzando, pero lo que capto su atención eran las personas que se encontraban en el centro de la habitación: Tessai y Urahara. Ambos se encontraban a ambos costados de la Kuchiki-la cual se encontraba inconsciente y más pálida cubierta de sudor-envolviéndola en una suave luz verde que estaba curando poco a poco sus heridas.

Sin decir nada, solo se limitó a observar, cerrando fuertemente las palmas de sus manos en puños por la impotencia que sentía al no poder hacer nada por ayudarla.

-¡Kuchiki-san!- Orihime no dudo en acercarse una vez llego a la habitación, mientras Ishida y Sado se posicionaron al lado de Ichigo- Urahara-san permítame…

-Yo no lo haría si fuera tú- la interrumpió entendiendo las intenciones de la joven sin despegar su vista de su trabajo- lo sientes ¿no? En estos momentos el poder de Kuchiki-san esta fuera de control. Si tratas de curarla en su estado, puede que destruya las Shun Shun Rika y por ende salgas tu lastimada.

Inoue se limitó a sentir en silencio y alejarse para reunirse con los demás en que aún se encontraban en la puerta, solo limitándose a observar en silencio.

-Urahara-san, ¿no le iba a dar a Kuchiki-san un gigai que impediría que esto le pasara?- le pregunto el Quincy una vez terminaron de curar a Rukia, para pasar a otra habitación para poder hablar, dejando a Ururu y Orihime con ella en otra habitación para cambiarle la yukata que estaba húmeda por el sudor y con manchas de sangre. Mientras Jinta y Tessai se encargaban de quitar el hielo de las paredes y del piso.

-Y se lo daré, pero, quería presenciar por mí mismo su problema.

-¿Por qué?- exclamo Ichigo con algo de enfado, haciendo que el rubio lo mirara.

-Para saber si el gigai que le fabrique será efectivo- explico terminando con un suspiro cansado- aun cuando Abarai-san vino a explicarme lo que le pasaba a Kuchiki-san y hablarme de los percances que tenía, eso solo me dio una idea de lo que tenía que fabricarle al nuevo gigai y aunque sé que es efectivo, antes tenía que presenciarlo para saber si a la larga no habría problemas- exhalo- pero esta vez creo que…me equivoque en los cálculos.

-¿A qué te refieres?- indago Sado que hasta el momento se mantuvo al margen.

-Por lo que presencie, tal vez el gigai no soporte por mucho tiempo.

Mutismo.

-Urahara-san, tienes idea de ¿Qué es lo que le pasa a Rukia?-indago el Kurosaki muy serio.

El hombre le dio una mira escondida desde su sombrero y recordó la petición de la joven Kuchiki.

-Urahara, quisiera pedirte un favor- él la miro- no le digas a Ichigo y a los demás de lo que hemos hablado- pidió.

-Como tú quieras, Kuchiki-san- asintió comprendiendo su postura.

-No, nada- contesto sin mentir del todo, porque verdaderamente aun no lo sabía, con seguridad- pero…eso no es lo que me tiene preocupado en este momento- comento sumamente serio- si mis sospechas son ciertas, tenemos el tiempo en contra- miro a los tres jóvenes delante de él que lo miraban sin entender- Kuchiki-san…podría estar en peligro.

Continuara…

Gracias por sus reivews!

¡Nos vemos!