Awaken My Memories

Los personajes de Bleach son propiedad de Tite Kubo la historia y todo lo demás es invento mío.

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Capítulo 7. Decisiones II.

-Es…difícil de creer-comento con incredulidad después de la explicación del antiguo capitán.

-¿Esta seguro, Urahara-san?- pregunto Ichigo igual de sorprendió que el Quincy y sus otros dos compañeros que no sabían que decir-¿no podría haber otra explicación?

-Es cierto que es difícil de creer y que tratar de aceptar algo que es difícil de explicar más, pero…no hay duda. Esa es la verdad-dijo con firmeza. Y es que el antiguo capitán se había visto en la necesidad de explicarles la situación de la teniente a pesar que esta no estaba de acuerdo, pero Rukia sabía que a estas alturas era inútil seguir ocultándolo.

-Quien pensaría que ahora tu escuchas tras las puertas-acuso molesta la noble dirigiéndose al peli naranja.

-No sé de qué hablas- repuso con indiferencia mirando a la nada- simplemente coincidimos en el mismo lugar y casualmente llegamos cuando hablaban.

Ishida, Sado e Inoue se removieron incómodos en sus lugares, ya que aunque fue Ichigo que espero hasta escuchar todo-habían llegado a mitad de la plática- que deslizo la puerta para poder entrar, ellos tampoco habían perdido detalle de todo lo que alcanzaron a escuchar.

-¿Tú…no pensabas decirnos nada…cierto?

-No hay nada que ustedes puedan hacer-respondió con tranquilidad.

El joven peli naranja apretó sus puños con frustración por no poder contradecir sus palabras.

No había nada que ellos pudieran hacer esta vez para poder ayudar a la teniente.

-Por el momento solo podemos esperar que Kuchiki-san pueda recordar más cosas, tal vez así podamos resolver por que le afecta tanto recordad su vida pasada. Sé que es frustrante pero no hay nada que podamos hacer por el momento.

-Urahara-san, la primera vez nos dijiste que si la condición de Rukia seguía así solo podían suceder dos cosas. Su cuerpo colapsaría por los ataques físicos y la falta de sueño… ¿Cuál es la otra?

El antiguo capitán sentía cuatro pares de ojos mirándolo fijamente esperando la respuesta. Miro de reojo a la afectada, viendo que esta tenía la cabeza agachada causando que su vista quedara oculta.

-Ya no hay necesidad de ocultarlo ¿cierto?- replico el shinigami sustituto al ver que no contestaba.

-Ya no seré capaz de diferenciar el sueño de la realidad- contesto Rukia quedadamente con mortal tranquilidad- quedare atrapada en un limbo de confusión sin salida. Donde pensare que todos los que conozco o conocí fueron creados por mi mente- los miro viendo solo caras de asombro y miedo-En pocas palabras, me volveré loca.

-El cerebro solo buscara buscar una salida al sufrimiento y dolor que le ocasiona esta situación y esta es una de ellas- explico Urahara al ver la incredulidad en sus ojos.

Ichigo pensaba que no podía ser peor, pero se equivoco. Si pasaba lo último, él y todos los demás se convertirían, no en un recuerdo, si no una ilusión que podría ella o no reconocer.

-Eso deja aclarado el asunto. Kuchiki-san ¿seguirás con esto cierto?-pregunto Urahara.

-Si.

-¡¿Qué estás diciendo?! , ¿Cómo vas a continuar con esto si solo empeoraras?-miro al dueño de la tienda- debe haber algo que impida que siga recordando tal vez así…

-¿Te refieres sellar esos recuerdos?-le cuestiono- es inútil; eso solo retrasaría las cosas solamente y empeoraría las cosas. Necesitas alimentarte bien Kuchiki-san; tu cuerpo necesitara muchas energías…y trata de dormir lo más que puedas.

-Entiendo. Lo hare- asintió sin dudar.

Ichigo vio la determinación de Rukia y no le quedo de otra que aceptarlo.

No hay nada que pueda hacer…

-Ya que todo está aclarado, me retiro Urahara.

-Nosotros también deberíamos retirarnos-secundo Ishida poniéndose de pie

Sado e Inoue asintieron imitándolo, mientras Ichigo lo hizo en silencio.

-Perdón la intromisión Urahara-san, Kuchiki-san-se disculpo Inoue apenada.

-No tienes que disculparte Inoue-san.

-Tranquila Inoue-dijo Rukia dirigiéndose a ella, colocando la mano en su hombro- se que no fue con mala intención- le sonrió recibiendo la misma respuesta- Gracias por preocuparte, a todos se los agradezco.

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-¡Taicho!

-¿Qué pasa, Renji?-pregunto Byakuya molesto por la interrupción a su despacho sin anunciación.

-Llego esta carta de Urahara-san-informo ansioso entregándosela al noble- también llego para el Capitán Ukitake y para el Capitán General. ¿Se trata de Rukia verdad?

El capitán se limito a asentir en silencio sin despegar la mirada de la carta leyendo con atención. Sin embargo cada más que leía su mirada reflejaba incredulidad.

-Ya veo, así que es eso.

-Taicho, ¿dice algo sobre la situación de Rukia?

Su capitán se limito a entregarle la carta para contestar su pregunta, la cual leyó con ansiedad.

-No…puede ser-miraba con incredulidad lo que estaba escrito.

Lejos de ahí, otros dos capitanes compartían la incredulidad del teniente del sexto escuadrón.

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-Estas siendo más molesto que de costumbre- dijo Rukia molesta por la terquedad de su compañero.

-Esa es mi línea- replico enfadado por la terquedad de la chica.

Y es que desde que salieron de la tienda de Urahara Ichigo había tratado de convencerla que detuviera esta locura, sin embargo la pelinegra jamás dio su brazo a torcer. Así fue todo el camino de regreso a la casa de los Kurosaki; Ishida, Inoue y Sado se habían mantenido al margen de la pelea, sabían que era inútil parar una pelea de eso dos.

Rukia se acomodo mejor en el sofá en el que estaba, manteniendo su mirada en la televisión fingiendo verla, pero su mente estaba lejos de ahí.

Sus sospechas de que estaba recordando una vida pasada eran ciertas. Y no solo con eso, el descubrimiento que hizo y que no le menciono a Urahara, aunque algo le decía que el sospechaba; era demasiado para ella, pero había tomado una decisión antes de ir a hablar con el antiguo capitán. No le diría nada, jamás diría nada, había sido egoísta, no solo esa vida…en esta también.

-El que me haya querido en el pasado no significa que sienta lo mismo ahora- se dijo así misma para convencerse que era lo mejor – pero…porque me duele el pecho cuando pienso eso…

Ajeno a los pensamientos de la teniente el peli naranja observaba de reojo a la joven que aparentemente estaba muy entretenida viendo la televisión ya que ni siquiera había parpadeado. No había nada que pudiera hacer para ayudar a Rukia todo dependía de que ella pudiera soportar los recuerdos sin perder la cabeza en el proceso.

¿Por cuánto tiempo?

-Oni-chan, Rukia-chan. La cena esta lista.

-Ya vamos Yuzu- respondió levantándose de su asiento- Rukia la cena esta lista- informo al ver que no se había movido. Frunció el seño al ver que se sobresalto cuando la llamo para después asentir en silencio, la vio levantarse y retirarse.

En ningún momento ella volteo a verlo.

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-Hime-sama, la actitud que está tomando es ridícula…

Miro al hombre que se encontraba sentado ha lado de ella viéndola con desesperación.

La había estado visitando seguido cuando tuvo que regresar a su antiguo hogar, al principio no lo recibía ya que se encontraba de luto, pero ya no se pudo negar cuando en una ocasión había podido verla cuando ella se encontraba en el jardín y el simplemente llego y le hizo compañía. De adelante él la visitaba casi seguido siempre llevando un presente para ella, algo que ella aceptaba por compromiso. Pero sabia él porque. El había mostrado su interés a su padre para pedir su mano, sin embargo ella ya estaba comprometida con un simple samurái; él había tratado con desesperación de hacer desistir a su padre por aceptar algo que era inaceptable para él sin tener éxito. Y ahora que se encontraba libre de nuevo él le había mostrado de nuevo su interés por ella.

-Permítame desposarla-le dijo humildemente, observando que regresaba su mirada al techo de la habitación ya que ella se encontraba recostada en su futon por su delicada salud, y aun así su belleza seguía intacta. La miro con deseo, un deseo que aumento cuando la volvió a ver convertida en toda una mujer, una mujer que no era suya, pero ahora era libre de nuevo y la quería para él, no solo por todo lo que obtendría, sino porque deseaba hacerla suya y ahora ser él la envidia por tenerla como su esposa.

-Agradezco su interés- hablo ajena a los pensamientos del hombre- pero...no me queda mucho tiempo; mi enfermedad está muy avanzada, además de que no tengo intención de volver a comprometerme.

-¡Es la única hija del rey y el reino…!-hablo ya desesperado al ver que ella no sedería.

-Mi padre sabe mi decisión y la acepta y él ya ha elegido a su sucesor –informo viéndolo- el reino estará en buenas manos.

-Entiendo, si esa es su última palabra me retiro. Con su permiso Hime-sama.

Le hizo una breve inclinación y salió de la habitación seguida de dos criadas. Pudo percibir su enojo pero no cambiaria de opinión

-Tú serás el único- susurro antes de caer en los brazos de morfeo.

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Observaba fijamente su cuerpo, acababa de despertar, cual había sido su sorpresa al poder verse a sí misma durmiendo; luego se dio cuenta de una cadena que salía de su cuerpo y se conectaba al otro cuerpo en el mismo lugar y empezaba a romperse.

Levanto la cabeza al escuchar pasos aproximándose volteo a todos lados tratando de esconderse, pero desistió de eso al ver de nuevo sus manos y su cuerpo traslucido.

-Si soy un espíritu no podrán verme- pensó aliviada.

Vio que entraban sin avisar y se detenían justo enfrente de su cuerpo.

-Por su aspecto deduzco que ya está muerta- hablo el hombre que trato de desposarla

-No aun puedo sentir algo de energía en ella- replico su acompañante. Un hombre que nunca había visto

Ella se asusto al pensar que el podría verla, pero al verlo recorrer la habitación sin fijar la mirada en ella se tranquilizo.

¿Por qué estará aquí ese hombre?

- entonces… ¿aun puedes hacerlo?

-Si… ya que su alma un sigue atada a su cuerpo- explico acercándose al cuerpo inmóvil- ¿quieres que borre todos sus recuerdos o algunos en especifico?- pregunto mientras sacaba un pliego de sus ropas.

Sus ojos se dilataron al escuchar sus palabras. ¡Iban a borrarle la memoria!

-¡Todos!-sentencio con rencor ante la incredulidad de ella-conocía a ese desgraciado desde que era niña. Para asegurarme que no lo recuerde no debe tener nada.

-Entiendo.

Ella solo se limito a ver como el desconocido colocaba un pergamino con algo escrito en su pecho y empezaba el ritual.

-¿Por qué...?-su mirada se nublo al entender que olvidaría a la persona que más quería.

-Si me hubieras aceptado…esto no hubiera pasado- levanto su mirada al escucharlo y observo cómo le daba una mira de odio a donde se supone que descansaba- no dejare que lo recuerdes ni que puedas reunirte con él en el más halla o donde quiera que vayan los muertos. Si no puedes recordarlo no podrás reunirte con él.

Las lágrimas surcaban sus traslucidas mejillas. Lo olvidaría, no lo reconocería cuando se volvieran a ver. Dirigió su mirada en donde se encontraba colgado el hermoso kimono que uso cuando se caso, aun entre lagrimas una pequeña sonrisa surgió entre sus labios.

-Aun así…nos volveremos a ver, aunque no lo recuerde yo sé…que nos convertiremos en personas importantes para el otro- sus ojos lo miraron brillando de seguridad-eso no lo podrás impedir.

Lo último que escucho fue la voz del hombre que borro sus recuerdos.

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Abrió sus ojos sobresaltada, pero se tranquilizo al reconocer en donde estaba. Se toco la frente y se dio cuenta que estaba bañada en sudor.

-Así que ese es el problema.

Continuara…

Aquí con otro cap. Ya sé que esta vez fue demasiada la espera y pido una disculpa. Y ahora darles la noticia que esta historia entro a la recta final…si solo faltan un par de capítulos y llegaremos al fin, era algo que ya había decidido desde que comenzó la historia, pienso que una historia así no es para hacerla larga de ahí esta decisión, pero no se preocupen por qué no daré un final a medias.

Agradecimientos a…

Celeste

lilianakaulitz.102

Elenita-Ele-Chan

o0 Akisa 0o

nessa11997

Nos vemos…