Awaken My Memories
Los personajes de Bleach son propiedad de Tite Kubo; la historia y lo demás es invento mío.
Capítulo 11. Elección
Su mirada estaba enfocada hacia la ventana, no estaba prestando atención a la clase, estaba absorto observando el cielo, recordando los eventos de la semana pasada cuando llevaron a su amiga a la Sociedad de Almas.
Había sido solo un espectador, él y los demás lo sabían; desde el principio había quedado claro que no había nada que pudieran hacer para ayudar a su compañera. Dolía y mucho, porque aun cuando había personas poderosas alrededor de ella, no podían protegerla; era algo que iba mas allá de lo que él y los demás podían entender. Su mirada volvió hacia el maestro que empezó a sermonearlo por no estar atento a la clase, musitando un leve "lo siento" pretendió prestar atención a lo que decía, sin embargo su mente volvió a repetir lo que había pasado una semana atrás.
Flash Back
Sado y Renji lo tenían bien sujeto, lo habían llevado a rastras cuando el hielo empezó a esparcirse hacia ellos, a pesar que él quería acercarse y hasta empuño su espada se encargaron de sujetarlo con fuerza y no lo soltaron hasta que todo se volvió a tranquilizar
Oyó a Renji insultarlo una y otra vez mientras por fin lo dejaban libre, pero a él eso lo tenía sin cuidado su mirada estaba fija en la dirección en la que estaba la estructura de hielo, que ahora era más grande y parecía una fortaleza al ver el gran espacio que había abarcado.
-Es mi imaginación o ¿cada vez se siente más frio?-pregunto Inoue mientras se abrazaba para darse calor.
-No, la temperatura está bajando rápidamente- respondió Ishida al ver su aliento al hablar- el frio de la estructura de hielo está empezando expandirse a todo alrededor
-Sera mejor que ustedes se alejen de aquí- comento Kyoraku señalando a Inoue, Sado e Ishida-no podrán soportar el frio y el reiatsu de la teniente, morirán si se acercan más-vio la mirada disconforme que les daba pero no se negaron ya que tenía razón en que no podían ir, se volvió a su amigo que lo seguía de cerca- Ukitake vamos, sigamos a Ichigo-kun-comento tranquilo al ver que el joven shinigami sustituto avanzaba a paso rápido hacia la estructura
-¡Ese idiota!-dijeron Hitsugaya y Renji al mismo tiempo al voltear y ver que se había ido
-Capitán Kuchiki y teniente Abarai también vengan, ah también usted Capitán Hitsugaya alguien con el poder de hielo podría ser mejor ayuda si algo llega a pasar-dijo el Capitán Comandante mientras avanzaba a paso tranquilo, dando a su paso instrucciones para que no se acercaran imprudentemente.
Una vez cerca apreciaron mejor lo que parecía ser la entrada, ya habían visto al joven Kurosaki entrar en ella sin vacilar, así que se adentraron prestando atención a su alrededor para evitar cualquier contratiempo. Mientras avanzaban se dieron cuenta que el camino prácticamente era en línea recta, así que no había ninguna posibilidad de perderse, y como los cristales de hielo reflejaban la luz podía apreciarse muy bien todo su alrededor. Más adelante el camino empezó a expandirse y dieron al centro de la fortaleza, quedando asombrados al ver lo hermosa que era.
Enormes pilares de hielo se encontraban alrededor y un jardín de flores echas de hielo rodeaban completamente el lugar y en el centro un capullo enorme dejaba algunos de sus pétalos abiertos para ver a la joven que se encontraba envuelta por ellos, como si un santuario hubiera sido hecho para el descanso de la joven.
Renji se acerco al joven que estaba a solo unos pasos del capullo y contemplaba en silencio a su amiga sin hacer nada más.
-Anímate hombre-le dijo dándole un codazo al ver su cara sombría-si ella ve la cara que tienes en estos momentos te la aplastara con una patada. Es la mujer más fuerte que conocemos, ella definitivamente superara esta prueba. Cuando este lista, saldrá por su propio pie de este lugar.
-Lo sé- respondió seguro, creía que así seria- ella sabe que la estaremos esperando.
Renji sonrió el ver la esperanza en su palabras y el también la sintió, pues sabía que Rukia no era de las personas que se rendían tan fácilmente.
Ichigo siguió con la mirada fija en su amiga mientras los demás capitanes hablaban entre ellos sobre las medidas que implementarían alrededor de la fortaleza.
Fin Flash Back
-Ichigo, vayamos a comer a la azotea-dijo Keigo acercándose a él, en ese momento se dio cuenta que ya era la hora del almuerzo y la mayoría de sus compañeros ya no estaban.
-Bien-contesto levantándose.
Mientras Keigo empezaba a hablar sin parar su mente volvió a vagar en las cosas que habían pasado, ya había tomado una decisión y había hablado con su familia, se había sentido afortunado el ver que lo habían apoyado incondicionalmente y que de verdad estaban felices por él.
-Oye, tierra llamando a Ichigo-lo llamo Keigo sacándolo de sus pensamientos.
Levanto su mirada y vio que todos lo miraban al ver que solo se había quedado viendo su almuerzo una vez llegaron a la azotea y tomaron asiento con los demás.
-Lo siento- murmuro, empezando a comer bajo la atenta mirada de sus amigos.
-Los 4 han esta deprimidos-continuo Keigo señalando a Sado, Inoue, Ishida e Ichigo-por lo de Rukia-chan. Nos platicaron que paso, bueno, sé que no pueden decirnos todo, hay cosas que son difíciles de explicar-señalo tranquilo-a pesar que he visto y experimentado cosas raras, aun me es difícil asimilarlo, pero, Ichigo y todos ustedes-señalando a los otros 3 agrego- no se olviden de vivir en este mundo.
Ishida, Sado e Inoue se quedaron mudos por sus palabras, Keigo siempre había sido un bromista de primera y era a veces una molestia para todos con su forma de actuar, sin ser mala persona, pero había momentos como este que de repente decía cosas serias que no podías refutar, como lo que acaba de decir. Sabían que era lo que trataba de decirles, ellos se habían metido mucho con el otro mundo, ya fuera por las diversas situaciones que habían ocurrido en tampoco tiempo, batallas, guerras, pero, aunque no se arrepentían, tenían que aceptar que en su vida cotidiana les había traído muchos problemas.
Tatsuki y Mizuiro los contemplaron en silencio, ellos estaban igual de preocupados que Keigo y habían decidido hablar con ellos, para hacerlos entrar en razón, Sado e Ishida, lo disimulaban mejor, pero Inoue e Ichigo tenían una nube encima. Tatsuki sabía que Inoue se sentía mal por Ichigo, que la verlo tan deprimido ella se preocupaba mas por él y ella terminaba deprimida, la había visto llorar preocupada por Rukia y no poder hacer nada para animar a Ichigo. Por eso habían decidido hablar con ellos, aparte que querían que dejaran de meterse con el otro mundo y se enfocaran en vivir su vida, después de todo cuando murieran podrían dedicarse a ello, aunque fuera muy cruel decirlo y pensarlo.
-Eso lo sé- contesto tranquilo Ichigo atrayendo la atención de todos- se que no podemos seguir así, más adelante, cuando seamos adultos y tengamos un trabajo, no podremos salir nada mas corriendo solo porque aparezca un Hollow o otra cosa del otro mundo-dijo tranquilo sorprendiendo a todos con sus palabras-tenemos que elegir el no hacer nada y seguir con nuestras vidas o causar problemas por nuestras elecciones, aunque sepamos que es por una buena razón.
-Kurosaki-kun…¿por… qué dices eso?-pregunto Inoue insegura de querer saber de que hablaba.
-No es nada raro lo que estoy diciendo, Keigo tiene razón, solo…estaba diciendo lo que pasaría y las consecuencias si siguiera como lo he estado haciendo hasta ahorita-respondió con calma- Yo también lo estuve pensando mucho, nos hemos olvidado de vivir en este mundo enfocándonos en lo que pasaba en el otro, no me arrepiento y sé que ustedes tampoco, elegimos pelear. Pero, lo siento Keigo, yo ya no puedo solo voltear y fingir que no sé qué es lo que pasa-dijo mirando a su amigo.
-¿Qué…?-Keigo se quedo mudo por sus palabras, al igual que los demás.
-Ichigo…¿Qué es lo que estas tratando de decir?-pregunto Sado al verlo tan decidido.
-Me iré a la Sociedad de Almas después de la graduación-les dijo mirándolos a todos.
-¡Ichigo!, ¿es enserio? Renunciaras a tu familia, tu vida, a todo ¿para ser un shinigami?-pregunto Tatsuki exaltada poniéndose de pie.
-Creo que lo acabo de decir, yo ya no puedo dar vuelta y pretender que no sé nada- contesto el también poniéndose de pie- por eso decidí, que quiero continuar salvando a la gente, protegiendo a las almas que vagan sin rumbo por la tierra y se convierten en alimento de los Hollow´s, quiero ser un Shinigami- termino de decir con firmeza enfrentando a su amiga de la infancia.
-Kurosaki-kun…entiendo-dijo Inoue angustiada por su decisión, eso no quería que pasara-pero, no tienes que renunciar a tu vida, estoy segura que Kyoraku-san…
-Hay un límite para todo y yo ya no debería estar aquí-la interrumpió al entender lo que quería decir- mi poder es demasiado grande, de nivel capitán, para evitar que afectara las almas me colocaron un limitador como los que le ponen Renji o Byakuya, pero el mío está en la insignia de shinigami sustituto que me dieron, lo tengo que traer siempre conmigo es lo que Kyoraku-san y Ukitake-san pudieron hacer por mi y que pudiera regresar a casa, pero, sé que no puedo seguir así para siempre.
-¿Estás seguro?-pregunto Ishida.
-Ya hice mi elección, también hable con mi familia…todos ellos me apoyan.
-Si estás seguro y no tienes dudas entonces te apoyo-dijo tranquilo sorprendiendo de nuevo a todos incluyendo a Ichigo.
-Oye…cuatro ojos-exclamo enojado Keigo al escucharlo.
-Kurosaki esta eligiendo su futuro- lo interrumpió el Quincy sin perder la calma recogiendo sus cosas al oír sonar la campana –lo que quiere para él, que quiere ser, en donde quiere estar. Nos explico el porqué, nos dio sus razones y como su compañero lo apoyare-explico poniéndose de pie, lo miro y fijo su mirada en el joven Shinigami – pero, ¿es solo por eso que tomaste esa elección, Kurosaki?
Ichigo lo miro con fastidio al ver su cara de burla, pero esta vez lo dejaría callado.
-No, no es solo por eso-respondió con tranquilidad empezando a caminar al ver una pequeña sonrisa burlona en su cara, de seguro ese cuatro ojos pensaba que le respondería como siempre, pero no le daría gusto, lo dejaría con la boca abierta, se detuvo y volteo leve mente para verlo a él y a los demás que ya lo seguían-quiero estar presente el día en el que Rukia se levante de nuevo, quiero ser el primero en estar ahí- dijo con una sonrisa viendo como abría la boca de la sorpresa, ¡ja!, si con la boca abierta.
Se volteo y siguió caminando con tranquilidad, sin reparar las caras sorprendidas y una de tristeza por el significado de sus palabras. Pero no le importaba, tal vez lo molestarían en los siguientes días, pero no se arrepentía por su elección.
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1 año después
Estiro sus brazos hacia atrás mientras se relajaba. Con su mirada fija en el techo se perdió en sus recuerdos de cuando dejo su mundo para venir a la Sociedad de Almas, su familia y amigos había ido despedirlo en la Tienda de Urahara, a pesar que algunos de sus amigos estaban sentidos con el por su decisión, todos le desearon lo mejor, además no es como si ya no los hubiera visto, visitaba seguido a su familia y veía de vez en cuando a sus amigos, ya que entre la universidad y el trabajo ellos no tenían mucho libre tampoco, pero siempre trataban de hablar con él cuando visitaba su mundo, aunque fuera solo para molestarlo.
Había entrado al 13vo. Escuadrón, Ukitake-san había sido muy paciente en enseñarle todo y en entrenarlo y los demás miembros se mostraron entusiasmados por tenerlo como compañero, no fue fácil, pero se esforzó en tener el titulo de teniente del 13vo. Escuadrón, le había pedido a Ukitake-san y a Kyoraku-san que le dieran el puesto temporalmente mientras Rukia estuviera ausente, ninguno puso objeción solo que tenía que aprender lo necesario. Y no había sido fácil pero, lo había logrado, además que el teniente del 13vo escuadrón también hacia el trabajo del Capitán ya que se enfermaba seguido. Lo había escuchado antes de Rukia, así que se había preparado para ello desde el inicio y estaba bien.
Miro los papeles en su escritorio y decidió que era todo por hoy. Se levanto y salió a paso tranquilo para dirigirse a ver a la joven Kuchiki.
La situación de su amiga no había cambiado, después de trasladarla a la Sociedad de Almas ya no había pasado nada que alterara la fortaleza de hielo, se había colocado una barrera a su alrededor y solo los miembros de su escuadrón, Byakuya, Renji, Urahara y Toshiro tenían libre el acceso para ir a la fortaleza, en el caso del último por si algo llegaba a pasar, el podría detener el avance del hielo. Todos los días trataban Renji y él de visitar a Rukia, o cuando tuvieran tiempo, esperando que ella por fin saliera de ese bloque de hielo.
Se adentro a paso tranquilo en la fortaleza deteniéndose solo cuando estuvo a unos pasos del capullos que rodeaba a su amiga. Seguía igual, como siempre, se acerco a paso lento y se detuvo cuando estuvo enfrente de ella, lentamente estiro su mano y la puso sobre el frio hielo a la altura de su rostro.
-Hey, aquí estoy Rukia- hablo bajito sin despegar la mano del hielo- perdón, hemos estado muy ocupados y no habíamos podido venir, surgieron algunos problemas y todos hemos estado ocupados, pero no te preocupes…todos están bien. Hace una semana visite a mi familia…el viejo y mis hermanas te mandan saludos, esperan verte pronto y también nuestros amigos te mandan saludos.
Un leve suspiro escapo de sus labios y sonrió con tristeza, venía a hablar con ella, a contarle lo que pasaba, esperando que tal vez así ella abriera los ojos. No podía evitar decepcionarse al ver que nada ocurría.
-Bueno, quede en cenar con los muchachos, así que me tengo que ir, tratare de venir mañana-le dijo mientras se separaba, dándole una última mirada, dio vuelta para salir del lugar.
-Buenas noches, Rukia.
