Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada
— Señorita Heinous ¿Está bien que usted me haya dado toda esta información? — Preguntó Moon después de un rato más de charla. Cuando empezó a analizar lo dicho por aquella mujer comprendió que nadie le había mencionado muchas cosas que para sí misma eran importantes, ni siquiera su madre.
La mayor dejó salir una pequeña risita que cubrió inmediatamente con su mano.
— No, no estoy autorizada para decirte esto. — Dijo con un tono meloso. Moon fijo su mirada directo a la de ella, más ésta la desvió. — No creo que necesites contárselo a alguien ¿verdad?
— No.
— Entonces será nuestro secreto.
Ahora fue el turno de Moon de dejar salir una sonrisa de sus labios, estaba en lo cierto cuando pensó que ir ahí sería buena idea. Con todo lo que había escuchado (ignorando lo de River) su buen humor había aumentado considerablemente.
— Entonces mejor me voy señorita, no quiero quitarle más tiempo. — Dijo mientras se paraba suavemente de su asiento. Su acompañante la imitó para despacharla a la puerta.
— Contigo nunca perderé el tiempo Moon, tenlo presente. — Le contestó la mayor mientras abría la puerta de su oficina.
La chica salió sin decir nada más, aquellas atenciones que recibía eran suficientes para tranquilizarse y no tenía palabras de agradecimiento por cómo la habían ayudado.
Mientras caminaba de vuelta a su dormitorio, Moon se dio cuenta de que había abierto los ojos: su situación era algo que aún no era del dominio público en la escuela y mucho menos se sabía en el exterior, así que Toffee no sabía que ella poseía la varita, y por ende aún no la llegaba a odiar.
El saber aquello no era algo que la consolase mucho pero sentía que le daba una oportunidad de hacer un cambio, uno le había ofrecido Glossaryck la noche anterior: el poder aprender todos los hechizos del libro. Sí lo hacía correctamente estaba segura que podía demostrarles a los monstruos que su reliquia familiar podía hacer las cosas bien, incluso con ellos.
Sabía que eso no iba a ser fácil, a partir de ese momento debía de enfocarse lo doble en las enseñanzas de Glossaryck, y debía de estudiar lo doble en las demás áreas, porque ahora ella sería una Reina doble, tanto para mewmanos como para monstruos. Y es que con lo que vio la noche anterior y lo que escuchó de su plática con River, se dio cuenta de que todos a su alrededor tenían los estigmas que habían puesto sus antepasados.
Cosa que no era cierto del todo.
Era verdad que la había lastimado un monstruo, pero la había salvado otro. Eso le daba fe en que las cosas se pudieran llevar de una mejor manera, tal vez sí alguien tuviera la oportunidad de convivir con monstruos como ella lo hizo, los Mewmanos se darían cuenta de que no eran tan diferentes como se pensaba.
Entro a la habitación y vio a Glossaryck en su cama comiendo algo chocolatoso, no era la primera vez que veía algo así y siempre se preguntaba cómo podía conseguir ese alimento si él no salía de su habitación. Éste pareció notar su presencia pero siguió comiendo lo suyo hasta que termino y se deshizo de la basura que había generado.
— Nunca había visto algo así. — Comentó ella al ver el recipiente donde se encontraba la cosa que él había estado comiendo.
— No es de por aquí. — Le respondió él sin ningún sentimiento en su voz. — Olvidaste tu varita.
— Si, por eso he venido. — Él se limitó a dirigir su mirada hacía ella.
— ¿Cómo siguen tus heridas? — Moon pensó en el dolor de su pierna cuando atravesó el castillo de regreso.
— Mejor — Mintió — Los brazos ya no me duelen y el cuello sólo cuando hago un movimiento brusco.
— ¿Y la pierna? Estabas cojeando anoche. — Ella se quedó helada, ¿Acaso él le leía los pensamientos?
— Necesita más reposo.
— Necesita atención especializada. ¿No fuiste a la enfermería verdad? — La cuestionó mientras se acercaba a ella — Ya no tienes aquella pomada de ayer…
— No necesito ir a la enfermería— Le interrumpió. Él se le quedó mirando por unos segundos esperando una justificación a aquello — No lo necesito… porque ya estoy lista para aprender la magia de curación.
— ¿Estás lista?
— Si — Aseguró ella con firmeza mientras tomaba la varita de su cama. Intentó pensar en ella como una espada, una espada que podía matar inocentes pero también salvarlos. Su varita era una espada usada ya bañada en sangre, pero ella se aseguraría de que el número de vidas que salvase fuese mil veces mayor que al que dañase.
Cuando la levantó sintió que pesaba, pero no tanto como unas horas atrás.
— Moon, ¿Para qué sirve la varita? En términos generales — Le lanzó Glossaryck cuando vio que ella sostenía su cetro más confiada.
Moon regresó su mirada al hombrecillo, preguntándose a que venía esa pregunta, pero no decidió cuestionarla, ahora lo que debía de hacer era prestar la atención necesaria para mejorar en todos los aspectos que tuviese a su alcance.
— Para poder dominarla y gobernar con ella cuando sea una Reina — Contestó en automático.
— Entonces si dices que es para gobernar, ¿Por qué tu madre te la dio cuando ella aún sigue en el poder? — Moon lo pensó un momento.
— Porque ella ya controla la magia por sí misma.
— Exacto — Confirmó él — Entonces si tu madre en este mismo instante es atacada, ¿Qué haría?
— Llamar al consejo y la guardiana de Mewni a que la ayudasen a combatir el problema.
— Muy bien, entonces ¿Qué es la varita?
Moon se quedó pensando aquello, la pregunta de Glossaryck era muy parecida a la inicial pero sentía que tenía más peso después de aquella conversación, pero cuando lo razonaba no sabía a donde quería llegar, la varita era su cetro, su símbolo de gobernante.
— La varita es sólo un instrumento — Dijo él al ver que ella no contestaba — A donde quiera que vallas hay magia, es algo normal en nuestro Reino. La varita es sólo un canalizador para poder usarla. Cuando crezcas podrás usar magia sin necesidad de ella y ahí es cuando sabrás que tipo de magia tienes.
— No entiendo — Respondió sintiéndose perdida en la conversación.
— La varita es una extensión de tus recuerdos, un artefacto para que empieces a manejar la magia, no es buena ni mala, sólo una parte de ti, por eso cambia de forma de acuerdo a su portador. — Le explicó mientras empezaba a levitar y acercaba el libro hacía ellos— Hay distintos hechizos, desde los más sencillos hasta los oscuros, pero todos ellos han sido creados por princesas como tú.
— De acuerdo… — Dijo ella con algo de duda mientras procesaba la información, lo que le decía Glossaryck tenía lógica y le explicaba desde otro punto de vista lo que era su cetro real, más no entendía cómo eso le iba a servir para curarse.
— Entonces no pienses en la varita como algo malo, ella sólo refleja lo que tú quieres. Si lanzas un hechizo con seguridad y buena disposición no tengas dudas de que tendrás un buen resultado, pero si lo lanzas con temor y con algo de envidia o venganza ten por seguro que saldrá algo malo de todo eso.
— ¿A qué quieres llegar? — Preguntó ella cuando notó que Glossaryck no hablaba más. No sabía porque pero se sentía algo ofendida, era como si él dudase de quien era ella en realidad.
— No le tengas miedo a la varita.
— ¿Qué?
— Ayer actuaste muy extraño, parecía que no querías saber nada de magia y que mientras más te alejaras de la varita mejor. Hoy la dejaste en tu habitación aun sabiendo que está prohibido que andes sola sin ella. ¿Qué paso Moon? ¿Qué fue lo que viste en esa fiesta que te hizo cambiar tan súbitamente de parecer?
— Nada — Dijo inmediatamente. Moon no sabía dónde meter la cabeza, sabía que debía de enfrentar las consecuencias de su reacción de anoche, pero no sabía que había sido tan transparente frente a él dándole oportunidad de que adivinara lo que estaba pasando. Él no debía de enterarse, no por el momento. — Es sólo que… Que el príncipe Johansen me exasperó demasiado. Tanto que llegué a pensar en usar un hechizo para golpearlo y callarlo. ¡Glossaryk tu sabes que no soy así!
— No, no lo eres. — Le contestó mientras la miraba a los ojos. Moon sabía que él la estaba probando, pero lo que decía era verdad, en parte. Sí, había pensado en golpearlo, bueno lo hizo, y fue por su culpa que fuera al bosque a ver cómo su celebración de Mewnindependencia era recordada con dolor por otros, así que sí, era culpa de él que llegara de esa forma a su habitación.
— Entonces decidí alejarme y caminar para apartar esos pensamientos y me caí de las escaleras, fueron pocas pero me lastimé, después fui a la enfermería y me quede ahí. La señorita Heinous no supo del accidente, y por eso vino a la habitación y me hablo como si estuviera adentro.
La chica no supo cómo le pudieron salir tantas mentiras de su boca, ella decía mentiras de vez en cuando, acerca de si ya había empezado alguna tarea que involucrara algo de arte o sí ya había cepillado su pelo, pero de eso a mentirle a su mentor, sabía que ese era otro nivel.
Intentó concentrarse, si por lo menos no llegaba a mentirle tan descaradamente a su madre y al consejo todo iba a estar bien.
— Es por eso que esta mañana he ido con ella para darle aviso de la situación de anoche. — Añadió, intentando que tanto detalle creara un ambiente de confianza entre ellos dos.
— Eso no explica porque le tuviste miedo a tu varita.
— Yo no… — Iba a refutar la oración pero sería volver a mentir más, y su conciencia ya no podría. Tenía que aceptarlo, le dio miedo la varita anoche por todo el daño que causó, incluso en ese momento sabía que no estaba segura de volverla a ver con normalidad, intentó pensar de nuevo en ella como una espada, eso le serviría por el momento. — Me tuve miedo a mí misma, por lo que le pude haber causado al heredero johansen, así que decidí alejar la magia de mí para despejarme. Era lo que necesitaba.
— ¿Y ahora?
— La señorita Heinous me confirmó que mi comportamiento fue normal y no está de más tener esos pensamientos de vez en cuando, yo, cómo nunca los había tenido no supe que hacer con ellos, pero ahora ya vuelvo a ser yo.
— Entonces espero así sigas, el hechizo que te voy a enseñar es avanzado y necesitas estar concentrada — Le dijo mientras empezaba a hojear el libro. Listo, lo había convencido — Olvida todo lo que pasó la noche anterior y enfócate en tus heridas, debes de hablar con tu cuerpo y pedirle que se mejore.
— Si — Respondió Moon mientras se sentaba en el suelo con pose de meditación, le dolió un poco el doblar su pierna pero se dijo a sí misma que ese era un dolor mínimo en comparación a otros dolores que su pueblo perecía.
— Muy bien, entonces cierra los ojos y concéntrate en mi voz, sólo en la mía, deja tus pensamiento a un lado que yo iré controlándolos —
— De acuerdo — Accedió ella sin poder evitar que un timbre de incertidumbre se plasmara en su voz.
— Piensa en todo lo bueno que tienes, en todos los buenos ratos que ha tenido en tu vida. Imagínatelos, todos esos momentos donde pasó algo bueno cuando pensaste que algo no tenía solución.
Moon sintió como su cuerpo empezaba a relajarse, su mente fue invadida por recuerdos en el castillo, momentos de diversión con su padre y lecciones de etiqueta con Lady Winter. Oh Lady Winter, no se había percatado de cuanto la extrañaba, ella era su cómplice, la persona que la apoyaba cuando tenía que ir a una cena elegante o cuando tenía que dar un pequeño discurso, recordó también cuando desde pequeña la peinaba y le cantaba, y hacía todo lo posible por acompañarla cuando se iba a dormir.
Supo que estaba sonriendo. Pasaron más recuerdos y comenzaron los más recientes; cuando la señorita Heinous le dijo que se debían de apoyar entre las dos y la plática de en la mañana. Luego pasó a Toffee, cuando la guió hacia el castillo cuando estaba perdida, y cuando la ayudó a tratar sus heridas aun cuando él se sentía herido.
— Ahora piensa en lo malo, en todas aquellas cosas que te dolieron, esas situaciones que aún te perturban el sueño, aquellos sentimientos que son tan fuertes que no se los deseas a nadie.
La chica sintió un balde de agua fría sobre su espalda, recordó todas las responsabilidades que estaba sobre ella. Sintió el peso de la corona cuando tenía que fingir ser perfecta, aun cuando no lo era. Recordó el miedo que sentía cuando tomaba una decisión y no sabía si había hecho lo correcto o no. Cuando al decir o hacer algo veía la cara de decepción de su padre y la cara de enojo de su madre, que le daba a entender que ni siquiera podía hacer las mínimas cosas bien.
Se abrió más hacía sí misma, tenía miedo de fallarle a los demás, saber que todo su reino confiaba en ella y no poder cumplir con sus expectativas, también sintió que le tenía miedo a su madre, ella era una Reina perfecta, tanto que se enojaba cuando su hija no hacía lo que debería. A su cabeza vinieron escenas de todas las veces que la regañó, incluso cuando la golpeó para que se comportase como era debido.
— Compara las dos cosas, y dime cual es más duradera, ¿Cuál se plasma más en tu corazón?
Moon quiso abrir los ojos cuando escuchó aquello, había olvidado por un momento que estaba con Glossaryck. Volvió a suspirar intentando tranquilizarse, debía de enfocarse en las palabras de que escuchaba, ¿Qué se plasmaba más en su corazón? Últimamente sus visitas con Toffee, los monstruos sufrían al igual que ella, sufrían ser catalogados de una forma sólo por su apariencia monstruosa tal como ella era catalogada sólo por pertenecer a la realeza.
Ellos tenían corazón, la escena de ayer se lo demostró y ella también tenía el suyo, pero ambos debían de fingir que no sólo para ser aceptados. ¿En realidad en algún momento alguien se podía sentir realmente libre? ¿Podía sentir que no le debía nada a nadie y así podía actuar como sí mismo? Moon esperaba que sí, ella nunca tendría tener eso, lo aceptaba, pero esperaba que alguien, alguien de alguna dimensión fuese tan libre como una mariposa.
— Ahora toma los miedos y enfréntalos, diles que se alejen, que aquello que más valoras podrá enfrentarlo.
Ring Ring
Un ruido hizo que Moon abriera los ojos, no supo de dónde provenía pero sabía que lo había escuchado, intentó girar su cuello para ver a su alrededor pero se arrepintió cuando un dolor le llegó hasta la cabeza. Discretamente se tocó el cuello para sobarse mientras buscaba con la mirada algo que pudiera hacer un sonido así.
Ring Ring
Parecía que Glossaryck también había escuchado el ruido, ya que lo ha había reprendido por salir de su meditación. Cuando se escuchó el segundo ruido él se dirigió hacia la pared detrás de Moon, ella lo comprendió en ese mismo momento, lo que sonaba era su espejo mágico.
— Reina Butterfly — Dijo el hombrecillo cuando contestó la llamada.
— ¡¿Dónde está esa niña malcriada?! — Fueron las primeras palabras que salieron a través del cristal.
¡Y aquí estamos con la publicación regular! Woow les juro fue tan difícil para mí escribir ésto cuando estaba ansiosa por la película, osea era el origen de la pelea de Moon y Toffee. Al final sentí que fue una vil trolleada de Daron, algo así como ¡Oigan! ¿recuerdan todo lo que le da soporte al Moontoffee? Pues voy a hacer que no tenga nada de validez. Sí ya vieron el especial sabrán a que me refieron. Bueno se los hizo a los Starco, creo que ya era nuestro turno.
Aún así pues seguiré con la historia jijiji, ya todo se arreglara al final, mientras disfruten :D y pues creo que en lo único que se muestra una gran diferencia es la madre de Moon, pero no se mencionó mucho de ella así que bah.
¡Por cierto amé a Eclipsa! Dicen que será la nueva antagonista del resto de la temporada tres pero no sé, siento que va a hacer las cosas muy a su estilo y generará inconvenientes pero no exactamente maldades. Que la temporada sea hasta noviembre eme parte el corazón, por por lo menos la película si estuvo muy disfrutable.
Agradecimientos especiales a:
Imperialwar1234: Bueno, ¿Has visto la serie de la que es este fic? Prácticamente estoy escribiendo acerca de la mamá de la protagonista con el villano de las dos primeras temporadas, así que creo que no he arruinado la historia, todos sabemos como va a acabar :C
Aidil: jajaja lo sé, en el especial que hubo amé a River, osea siempre apoyaba a Moon y se sonrojaba por todo *heart* ¿Cómo no enamorarse de un personaje así?
Laidyx: Te juro yo tampoco podía escribir de la emoción, cuando vi el especial fue de ¿Qué? ¿Eso es todo? ¡Noooooo! Y me dormí enojada, (ojo sólo vi el primer capitulo y a la mañana siguiente ya vi todo completo) ya después amé a Eclipsa, y espero le den más protagonismo a Heinous, vamos con ella se complementan los cuatro símbolos. En definitiva, no fue lo que esperaba pero estoy satisfecha. Vamos a ver que más nos da esta tercera temporada.
Por cierto, sí he escuchado de ese musical, lo buscaré, me gustan mucho, en secundaria estuve obsesionada con el fantasma de la opera, incluso tenía el deseo de tener un hijo para poderlo llamar Erick (Así se llama el fantasma) El deseo ahí sigue, pero mejor me espero unos cuantos años más. En fin, si es de historia mejor, así que ten por seguro que lo habré visto antes de que te des cuenta.
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, todo es los reviews.
Nos leemos ~~
