Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada


Moon sentía que su relación con Toffee era un mar de subidas y bajadas, ellos se llevaban bien, de eso no había duda, sin embargo siempre había algo que no los dejaba ser ellos mismos.

Primero, un monstruo la había atacado cuando ella quiso ir con él, segundo, ella había descubierto que él odiaba a su familia por todo lo que había afectado a su familia años atrás, y tercero, había tenido un sueño donde un insecto le decía que debía de abrir los ojos, y ella estaba segura de que él tenía algo que ver con eso.

Habían enfrentado varias cosas, efectivamente, sin embargo la situación en la que estaba en ese momento podría ser la última, estaba incómoda, y no sabía qué decir para poder salirse de ella, era increíble que lo que no la había dejado dormir la noche anterior había cambiado de aquel modo.

— ¿Lista? — Escuchó una voz inquietantemente cerca.

— ¡No! — Grito lo más fuerte que pudo, no estaba preparada, y nunca lo estaría, no, no, ¡No! — Estás lejos ¡¿Verdad?! — Preguntó otra vez a todo pulmón.

— Sí, no me he movido de donde me dejo — Le contestó Toffee con un tono de voz divertido ¡Se estaba divirtiendo! — ¿Está bien? ¿Necesita ayuda?

— ¡No! — Gritó Moon alarmada, no quería que se le acercase por nada del mundo — ¡Quédese donde está y no se acerque!

— Como quiera, pero si siento que se tarda más, me veré en la obligación de acercarme a ver que está ocupando el valioso tiempo de su persona…

Moon sabía que él estaba tomando esa situación de la mejor manera, no la estaba tratando como niña caprichosa que no quería hacer algo, aunque realmente ella estaba actuando como niña caprichosa que no quería hacer algo.

— ¿Está bien?

— ¡Sí! — Contestó Moon nuevamente, aunque después pensó que tal vez él no le estaba preguntando si ella estaba bien, sino que estaba bien que él se acercase si no salía pronto — ¡Pero no se acerque!

— Como quiera… el tiempo corre y tenemos mucho que hacer — Dijo él a la deriva y Moon tuvo deseos de desaparecer en ese mismo instante.

Estaba atrapada, sabía que debía salir para poder comenzar su aventura en el bosque, pero no así.

"— Creo que tenemos un problema — Había anunciado él.

Ella no sabía a qué se refería, el bosque parecía estar tranquilo, y el clima era bueno, era de mañana y él parecía tener un par de cosas a lado suyo que seguramente los iban a acompañar, entonces ¿Qué podría estar pasando? Ella se quedó estática cuando él dijo esas palabras esperando a que le explicara aquella oración que había soltado.

Él se le quedó mirando, como si fuese obvio su comentario, aunque pasados unos segundos mencionó:

Su ropa no es apropiada mi Lady."

Y ahora ahí estaba, escondida detrás de unos árboles intentando cambiarse el vestido que traía por un atuendo ajustado de dos piezas que él le había entregado.

Ella había protestado, no creía importante haber llevado falda aquel día, sin embargo Toffee le había mencionado que iban a caminar y que algo largo le molestaría al final de día, inmediatamente después de eso él había tomado un bolso que estaba reposando a lado suyo y se lo ofreció diciendo:

Creo que esto será mejor.

Moon sintió su rostro enrojecer cuando sacó de aquel bolso una blusa y un pantalón como los que él llevaba, no su ropa normal, sino la ropa que ella le vio cuando fue atacada, su atuendo obviamente no llevaba las calaveras a lado suyo, pero esas prendas ajustadas de material extraño la hicieron sentir sumamente nerviosa.

Nunca había usado pantalones antes, siempre los había visto como algo masculino, ella usaba vestidos y faldas, algo que nunca dejaba ver su pecho y sus piernas con totalidad, y aquella blusa y par de pantalones oscuros con líneas azules, era demasiado revelador para su persona.

— ¡Espero que ya esté lista! — Volvió a decir Toffee.

Moon se sintió frustrada, no quería usar aquello, enserio que no quería, deseaba que él se equivocara con respecto a que el vestido le iba a molestar, pero no estaba tan confiada de ello.

— ¡Voy! — Gritó una vez más. Necesitaba hacer algo, vio el atuendo tendido frente a ella y tomó el par de pantalones. Era lo único que iba a hacer, que él se conformara con eso.

— El bolso me lo voy a quedar ¿verdad? — Preguntó nuevamente.

— ¡Por supuesto! —

Era todo o nada, rápidamente bajó la parte exterior de la tela bombacha que tenía debajo de la falda y se puso casi sin pensarlo aquel pantalón, se sentía extraño tener algo tan ajustado a la piel, pero intentó no pensar en eso. Se acomodó lo más que pudo la prenda, tomó la varita de la bolsa de su falda y la envolvió con la tela que se había quitado y lo puso dentro de la bolsa que se colgó en el hombro.

Salió con el mejor porte que pudo, pero apenas vio a Toffee de lejos sintió sus mejillas enrojecer, enderezó la espalda y cuando estuvo enfrente de él cerro los ojos para evitar ver la reacción de él.

— ¿Y la ropa que le di? — Moon aún sin abrir los ojos subió parte de su falda para que se viera el pantalón que llevaba debajo — Como quiera — Dijo él.

Moon escuchó pasos después de aquella oración por lo que supuso que él se había alejado, cuando abrió los ojos, notó que él estaba escribiendo con un palo algo en el suelo, se quiso acercar, mas vio que cerca de dónde estaba ella ya habían empezado aquellos dibujos en la tierra.

— ¿Qué es esto? — Preguntó al ver el suelo de aquella área.

— La geografía del lugar — Le contestó él aún con la mirada gacha — Le voy a explicar que tan grande es el bosque, los lugares seguros y los que no, además de la ubicación de donde se puede encontrar agua y alimentos para sobrevivir.

Moon se quedó sorprendida, a ella le encantaba aprender (una cosa por la cual había estado dispuesta a ir a Santa Olga) y que él mostrara que conocía a la perfección el bosque, le parecía maravilloso, nunca creyó que un ser como él pudiera tener tanta memoria para aprender todo aquello, realmente los de su raza eran seres muy sorprendentes.

— Acérquese — Dijo él cuando parecía haber terminado su croquis, ella se acercó con cautela, no quería arruinar nada del dibujo con sus pies.

Cuando se puso justo al lado de él pudo comprender el mapa, y vio como había dibujos de ciertas cosas y sus nombres, eran lo básico y la letra no estaba practicada, pero eran lo suficientemente entendibles para leer; Río, comida, peligro, escuela, pantano, pueblo, montaña, prohibido.

— Nosotros estamos aquí — Señaló él, con el palo que aún sujetaba — Como puede ver, estamos al norte de tu escuela, mas no demasiado alejados, los pasos seguros que tenemos a partir de este lugar es a la montaña — Señaló otro lugar marcado en el mapa — Y a los árboles de frutas. En la montaña se puede ver el río y el instituto así que es un buen lugar de guía cuando alguien está perdido. Note como estamos alejados del río, pero es necesario ir allí ya que es el único lugar seguro para encontrar agua.

Moon intentó memorizar lo escuchado mientras veía el mapa, sonaba a fácil cuando era explicado de esa manera, pero sabía que en la noche y sin la guía adecuada podría ser una trampa mortal. Intentó unir todo lo que había vivido con aquellos dibujos para darse una idea más clara de donde estaba, y se dio cuenta de que el pueblo de él estaba bastante alejado de su ubicación actual.

— Esta muy alejado el pueblo — Dijo pensativa.

— Así es, nuestra aldea intenta mantenerse lo más alejada de los Mewmanos como sea posible, así que elegimos un lugar retirado y difícil de encontrar para poder instalarnos, ¿Recuerda que estaba escondida entre unos barrancos? Si no fuese por la luz que teníamos era imposible localizarnos.

— Comprendo.

— Aun así debe de tener en cuenta que después del pueblo ya empieza la zona de peligro, nuestro pueblo intenta ser controlado, pero siempre hay quienes atacan a lo desconocido, así que evita caminar cerca de éstos lugares, aquí nosotros tenemos cultivos y el pantano, que es donde más monstruos viven…

Moon se quedó mirando el lugar, era increíble que tantos monstruos pudieran vivir ahí.

—… después del pantano empieza lo prohibido, ese es un lugar que incluso yo evito, ahí están los seres renegados que ni siquiera se pueden acomodar a nuestras reglas, así que son demasiado violentos, que un Mewmano esté allí es sumamente peligroso.

Moon tragó seco, seguramente esos eran los monstruos de lo que le había advertido su madre, esos que no tenían razón ni juicio.

— Aquí hay otra marca de prohibido — Dijo la chica mientras señalaba un lugar entre el pueblo y el pantano.

— Por ahí es donde pasaste el otro día — Mencionó él — Se supone que después del pueblo ya nadie se mete a estos lugares porque son cercanos a los Mewnmanos, sin embargo a veces ahí se unen los renegados como muestra de valentía.

— ¿El que me atacó era uno de ellos?

— Sin duda alguna.

— ¿Qué más? —preguntó Moon evitando el tema, no quería pensar en el peligro a que estuvo expuesta aquella noche.

— Todos estos caminos son seguros — Dijo él mostrado otros lugares — Así que aquí podemos movernos con libertad. Hoy vamos a ir a la montaña, para que veas el lugar desde las alturas, y puedas familiarizarte con él, después iremos al río para conocer los tipos de peces comestibles. ¿Alguna duda?

— No — Respondió ella mientras seguía viendo el mapa.

— Entonces empecemos — Dijo él mientras se dirigía a tomar las cosas que estaban en el suelo.

Moon asintió ya no tan emocionada como en la mañana, pero segura, era increíble que no tuviera miedo de internarse en el bosque sólo porque él la acompañaba.

Después de unos veinte minutos de caminata la chica empezó a comprender las palabras de su acompañante, a donde se dirigían era un lugar alto y rocalloso, ella, que no estaba acostumbrada a caminar largas distancias empezó a cansarse rápidamente y más porque tenía una falda que subir y estirar porque se atoraba en cada arbusto que pasaba.

Estaba preocupada, no tuvo la precaución de llevar un cambio extra y empezaba a temer que su atuendo se arruinara demasiado en el viaje, sí eso pasaba seguramente Glossaryck se daría cuenta de que no estuvo en el castillo y comenzaría a hacer preguntas, ella sabía que él no era tonto, por lo que debía de ser lo más discreta posible.

Su vestido nuevamente se atoró en otro árbol y lanzó un sonido de frustración, sabía que no era algo de princesas, pero ese viaje, que parecía la mejor aventura que pudiese hacer en toda su vida, comenzaba a tornarse oscuro con cada minuto que pasaba.

— ¿Está bien? — Preguntó Toffee que estaba delante de ella, Moon le lanzó una mirada fatigada, no quería admitir que fue mala idea usar una prenda larga.

— Estoy cansada — Dijo aún sin poder separase de la rama que la tenía cautiva.

— Descansaremos cuando lleguemos, no falta mucho — Dijo él mientras se acercaba hasta ella — ¿Cree que puede caminar un poco más?

Moon se le quedó viendo a la mano que él le ofreció, no era que le tuviera miedo, pero ella nunca lo había tocado, además el ver su piel verde y escamosa aún le daba cierto temor que no estaba dispuesta a admitir, sin duda el ataque de aquel monstruo la había afectado más de la cuenta.

— Si, gracias — Dijo mientras se giraba y con sus dos manos volvía a jalar su vestido, intentando disimular su rechazo. No vio la reacción de él, pero cuando quedó liberada de su falda, Toffee ya había vuelto a seguir la marcha.

No hablaron durante el camino pero a Moon no le importó, con el vestido, su preocupación y el intentar memorizar el camino tenía suficiente, además no había algún tema del que pudieran platicar por el momento, aunque cuando llegaran al ansiado monte tal vez pudieran hablar del clima.

Nuevamente las palabras de Toffee fueron ciertas, en poco tiempo ya estaban en la ladera de la montaña y ahora sólo faltaba subir hasta arriba, Moon sintió que lo que había caminado no era nada a comparación de lo que estaba por venir, pero cuando estaba a punto de protestar Toffee le ofreció un pequeño cuchillo.

— Creo que lo necesitará — Le dijo — No es que haya algo de qué preocuparse, pero tal vez en el camino pueda tropezarse, intente seguir todos mis pasos ¿Vale?

— Si — Dijo ella mientras con recelo tomaba el cuchillo — ¿Nos tardaremos mucho?

— No, el camino es corto a partir de aquí — Moon intentó creerle, sin embargo estaba segura de que con su falda se iba a tardar más de la cuenta, era imposible no atorarse en la maleza que sobresalía del suelo.

Su espalda se tensó al ver cómo semi-escalaba Toffee la ladera, no había duda de que su vestido se arruinaría cuando llegara a la cima aun cuando cortara todas las ramas que estuvieran a su alrededor con el cuchillo. Así que desesperada por no ser descubierta y sintiendo la presión de que se perdería los pasos que él dejase, tomó el cuchillo y empezó a cortar su falda.

Intentó hacerlo lo más preciso posible, justo en la costura que dividía la blusa de la falda, sin embargo con la prisa y el nerviosismo de que Toffee la viera tuvo uno que otro corte irregular, aun así la falda cayó, y ahora solo la parte superior de su vestido y el pantalón estaban sobre ella.

Se sintió libre inmediatamente, tomó la falda y la guardó en la bolsa que cargaba evitando pensar en su apariencia, lo único que importaba en ese momento era subir la montaña, así que empezó a escalar justo por los lugares en los que había dejado huella su acompañante.


La señorita Heinous estaba preocupada, no había podido ir a visitar a Moon cuando estuvo enferma a pesar de que había durado tres noches en cama, o más bien no había querido y se mantuvo encerrada en su oficina, sólo por temor a toparse con alguien del palacio Butterfly.

No obstante Moon se encontraba mejor y empezaría a descansar en su habitación sin ir a clases, así que Heinous identificó que la hora del desayuno sería el momento propicio para poder ir a verla y preguntarle exactamente qué le pasó.

Sin embargo pasaron las primeras dos horas y Moon no se presentó, por lo que Heinous pensó en ir a llevarle algo a su habitación, sin embargo cuando regresó de la cocina vio como Moon y la directora se acercaban al comedor mientras platicaban, era seguro de que estarían juntas, así que decidió tomar el desayuno en su oficina entretanto ellas terminaban de almorzar.

Apenas pasaron los 50 minutos y tal como era esperado empezaron a salir las princesas por la puerta del comedor, Heinous divisó que muchas de ellas hablaban entre sí y no se alejaban del lugar a pesar de que tenían clases dentro de poco, le pareció extraño más no se preguntó porque, tenía cosas más importantes en que pensar.

Después de mirar un poco más, al fin identificó a Moon aún con la directora, ese era su momento, debía de alcanzarla ahora que ambas se despedían, sin embargo un grupo de princesas la detuvieron cuando se puso en marcha y le empezaron a preguntar acerca de cuándo sería la nueva visita de los príncipes vecinos.

Ella, por educación y porque sabía que ese era su trabajo se limitó a contestar las preguntas de las alborotadas princesas, "No había fecha próxima", "No, no sabía quiénes estaban solteros", "Tampoco sabía si había inodoros en el castillo del príncipe Pony Head" y "No conocía los gustos de River Johansen".

Cuando terminó y despidió a las decepcionadas soberanas se dio cuenta de que había perdido demasiado tiempo, cuando volvió a mirar el lugar donde había visto a Moon éste se hallaba completamente sólo, por lo que se encamino con caminares poco decorosos a su habitación.

Al fin, cuando llegó a los aposentos de la princesa Butterfly tomó aire y tocó la puerta, una, dos, tres veces y no tuvo respuesta, se acercó más a la madera que separa la habitación del pasillo para tocar con más fuerza mas no escuchó el menor ruido, era extraño ¿Se habría dormido nuevamente? ¿O no había llegado a la habitación?


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Nos leemos ~~