Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada


Desde el momento en que Toffee empezó a enseñarle a cantar, para Moon el día había pasado más rápido de le gustaría, era increíble que el sol ya estuviera encima de ella con todo su resplandor advirtiéndole que tenía que regresar al castillo si no quería levantar sospechas de algún tipo.

Sus sentimientos reclamaban que se quedara ahí más tiempo, pero se decía a sí misma que volvería el día siguiente, y el día siguiente a ese hasta completar los cinco días que tenía libre, sin embargo no lograba evitar la melancolía de dejar el lugar cuando empezó a ver el edificio de Santa Olga.

Toffee se detuvo cuando estuvieron más cerca, Moon lo supo, a partir de ahí el camino lo hacía sola.

— Mañana nos vemos en el mismo lugar de hoy — Dijo la chica mientras veía su escuela a lo lejos.

— Esperemos así sea — Comentó él con un poco de duda.

— Lo será… ¿O hay algo que lo impida? — Preguntó ella al extrañarse por la poca confianza de Toffee.

— No sé si sea normal verla llegar al castillo sólo con la mitad de su vestido…

Moon volvió a sentir sus mejillas enrojecer con aquel comentario que todo el día estaba evitando, era obvio que él se había dado cuenta de que ella había roto su vestido para poder caminar con más facilidad, pero como él no le dijo nada, ella sintió menos vergüenza de llevar ese pantalón ajustado hasta el punto que incluso olvidó que lo llevaba.

— No se preocupe yo mañana también… — Dijo él intentado decir algo que pudiera tranquilizar a Moon, sin embargo ella seguía bloqueada al saber que él la había mirado.

— No, está bien, gracias — Dijo Moon sin saber cómo podían sus palabras acomodarse a la oración inconclusa de Toffee, pero esas eran las palabras que siempre decía cuando estaba con su madre, alguna autoridad o un sirviente, aun cuando no tuviera mucho sentido.

— ¿Está bien princesa? — Preguntó él confundido.

— Si, nos vemos mañana, ¿El bolso es mío verdad? — Dijo ella intentando cambiar del tema, ahora lo que más quería era poder cubrirse totalmente y que nadie la viera por toda la eternidad.

— Si… — Contestó él casi con un susurro.

— Gracias — Dijo ella e inmediatamente y con mucho cuidado sacó la falda que había cortado y se la volvió a poner sobre su cuerpo.

— Nos vemos mañana princesa.

– "Moon, mi nombre es Moon" – Pensó la joven mientras se alejaba de su acompañante.

Sinceramente la entrada a la escuela le generó más estrés de lo que le gustaría, ahora no solo debía de verificar que nadie la viera entrando al castillo sino también debía de vigilar que nadie la notara atravesando los jardines hasta su habitación con el vestido en tales condiciones.

Atravesó la puerta lo más rápido que pudo esperando que nadie estuviera cerca y…

Fracasó.

Nadie la había visto entrar a la escuela, de eso estaba segura, sin embargo los patios que debía de atravesar estaban llenos de princesas: seguramente por su miedo a llegar tarde llegó en menos tiempo del que se imaginó y no contó con que aún había una clase al aire libre.

Se escondió detrás de un árbol pensando en que hacer, las chicas no la habían visto porque estaban concentradas en su clase, sin embargo cuando ésta terminara ellas se dispersarían y alguien la vería, eso no era lo malo, lo malo era que con su vestido cortado ella daba una apariencia sumamente indecente que le causarían aún más problemas de los que tenía.

Se obligó a pensar rápido, faltaba poco para que terminara la clase y con eso su prestigio y reputación. Intentó mirar hacia algún lugar que le diera alguna idea pero estaba en blanco.
Se recargó más en el tronco del árbol y sintió la mochila abultada que tenía detrás.

Exactamente lo que necesitaba.

Sabía que estaba prohibido usar su magia cuando no estaba en su castillo o en su habitación, pero eso era una emergencia, además, la señorita Heinous le había dicho que ya había habido rumores sobre ella, así que no lo pensó más y usó un par de hechizos sobre ella. Uno para el vestido y otro para el peinado.

Justo a tiempo. Cuando termino el encantamiento pasaron un par de segundos y las estudiantes de la clase empezaron a reunirse en círculo para dar la conclusión de la clase, Moon sintió que tuvo un poco de tiempo a su favor y transformó la humilde bolsa que le había dado Toffee en algo mucho más elegante, todo con el propósito de pasar desapercibida sí alguien la notaba.

Moon sintió que estaba lista y empezó a caminar hacía el castillo intentando ignorar a sus compañeras, no obstante su plan se vio frustrado cuando éstas también empezaron a caminar en su dirección. Lanzando varios comentarios que la chica alcanzó a escuchar.

— Mírala, no sólo tiene el permiso para faltar a todas las clases, sino que viene y nos lo restriega en la cara.

— Es una presumida, ¿Has visto como ignora a todos? Seguramente piensa que es mejor que nosotras y no estamos a su altura.

— Pues que se quede sola, mejor para mí, pobre del pueblo de Mewni que va a tener una Reina petulante y egoísta como ella.

— Jajajajajaja.

Moon siguió su camino con paso tranquilo, postura firme y rostro sereno aunque por dentro quería correr y no escuchar más aquello, ellas no la conocían ¿entonces porque decían todas esas cosas? Le dolió pensar que realmente las alumnas estaban en Santa Olga por las apariencias y estatus y no por el deseo de aprender como lo estaba ella.

Al término de unos minutos las voces se dejaron de escuchar, y eso fue porque ella iba a las habitaciones y seguramente aquel grupo al comedor. Cuando de nuevo estuvo rodeada de silencio se alivió un poco y realmente extrañó el bosque, ahí ella no era la princesa de Mewni, no debía de guardar las apariencias y no había nadie que la juzgara, solo era ella, Toffee, y una vista que cautivaba a cualquiera.

Llegó a su habitación más desanimada de lo que le gustaría admitir, el día había sido hermoso en el bosque, allá afuera, pero ahora regresaba a su castillo, a su realidad, donde sabía que debía de actuar como la princesa perfecta a pesar de que fuese todo lo contrario a ella.

— Luces cansada — Fue lo primero que dijo Glossaryck cuando llegó.

— Estoy bien — Contestó ella con la cabeza gacha mientras dejaba su bolso en el peinador.

— Tal vez deberías descansar un día más — Sugirió su mentor mientras sacaba otra vez esa extraña sustancia café que parecía que nunca se acababa.

— No, estoy bien, no dejaré que nadie me arruine mi día — Contestó ella mientras miraba el bolso que tenía.

Ya no era el que Toffee le había dado, había cero rasgos que lo identificaban, pero aun así conservaba su esencia, además, ella aún llevaba debajo de la falda el pantalón que le había dado y si realmente pudo subir una montaña y llegar hasta un río, enfrentar a un par de compañeras envidiosas debería de ser maíz comido.

— Bueno, ¿Quieres descansar o empezamos de una vez? — Dijo Glossaryck aun con la sustancia chocolatada sobre sus dientes.

Moon respiró profundamente.

— Empecemos.

— De acuerdo — Dijo él decepcionado, como sí en realidad esperaba que ella omitiera la clase. Moon no lo entendió, él se la pasaba solo la mayor parte del tiempo ¿Por qué se opondría a enseñarle magia si se supone que ese era su trabajo?

— De acuerdo — Dijo ella nuevamente, esperando a que Glossaryck se pusiera a hacer algo.

— ¿Sabes cuáles son los problemas cuando quieres curar a alguien? — Dijo él mientras empezaba jugar con sus prendas.

— No.

— Bueno yo tampoco — Moon se desesperó, se supone que le iba a enseñar ¿No? ¿Por qué se empezaba comportar así?

— ¿Qué? ¡Glossaryck! Por favor te pido que me hables directamente sin tantos rodeos, ¡Es muy molesto esto!

— ¿Quieres hablar directo? Bien. — Dictaminó él y Moon se arrepintió en ese mismo instante — Dime, ¿Qué hiciste hoy y los días posteriores a que te enfermaras? Estás actuando de forma extraña y estoy seguro que es a causa de ese olor que te ha estado acompañando los últimos días.

La chica se sintió helada, estaba atrapada, Glossaryck la había descubierto, ahora solo era cuestión de que le avisara a su madre y ella empezara a preguntar en la escuela, ahí ella se daría cuenta de que su hija se ausentaba del castillo y no asistía a clases por ir al bosque, y, con un poco de presión y chantaje se revelaría que ella estuvo viéndose con un monstruo.

¿La acusarían de traición? Moon estaba segura de que su madre no podría ser abierta a que tuviera una relación de cualquier tipo con un monstruo, seguramente la mataría, no, a ella le haría la vida imposible y se encargaría de quitarle todos sus derechos reales, pero a Toffee y a los suyos los mataría sin duda alguna.

Sintió un sudor frio por su espalda, no podía cargar con la muerte de él, Toffee era el único que la trataba como ella misma sin importar qué, el que él desapareciera en ese momento tan sensible en su vida la volvería loca, no podía siquiera imaginárselo muerto, eso significaría que ella volvería a sentirse sola.

— No te interesa — Comentó lo más firme posible, esperando que con eso Glossaryck no indagara más en el asunto.

— ¿No me interesa? ¡Por favor Moon! Soy tu mentor y todo lo que te sucede me preocupa.

— Pues no te preocupes, estoy bien. — Contestó a la defensiva, realmente no quería hablar más de la cuenta.

— Si, ahorita, pero después no sabemos, sí dices que no hay peligro entonces no tendrás problema en decirme que haces ¿Verdad? — Moon se sintió acorralada, era verdad lo que decía su mentor.

— Voy al bosque a practicar canto — Dijo sin mentir — Es la clase que peor se me da y debo de ensayar por mí misma para no atrasarme. — Era verdad lo que decía, evitando mil y un detalles, pero eso hacía.

— Eso no explica ese olor.

— Seguramente un animal pasa por donde estoy yo.

— Si, seguramente es un animal… — Moon se sintió desfallecer, Glossaryck sabía más de lo que demostraba. —… El problema cuando ves a alguien herido es que siempre te desesperas.

Moon se le quedó mirando confundida ¿Eso era todo? ¿No le diría más? Estaba esperando más indirectas, o quizás un castigo, sin embargo Glossaryck volvió a tomar la misma postura de siempre e incluso volvió a cambar su tono de voz a uno más relajado en comparación a la de los últimos comentarios.

Intentó decir algo, pero no consiguió la voluntad, si él quería jugar a eso, así sería.

— La desesperación y el miedo son unos de los factores que pueden afectar a la varita de forma significativa — Glossaryck continuó y empezó a hacer que la varita de Moon levitara y estuviera entre los dos — Hay muchos más: como el egoísmo, los celos y la desilusión, pero veremos estos primeramente.

— De acuerdo. — Afirmó ella cautelosa.

— La desesperación y el miedo siempre hacen que cualquier persona pierda la calma, es por eso que a una princesa se le enseña a tenerla todo el tiempo. Tú, como portadora de la varita deberás de tener cualquier situación bajo tu control aun cuando estés en la guerra… ¿Sabes porque? — Preguntó a la chica sin siquiera dejarla responder — Porque si te alteras no pensarás de la forma correcta y lanzarás un hechizo incorrecto, cualquier cambio en alguna palabra o sentimiento puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

— Mantener los sentimientos fríos…

— O mejor no tenerlos — Soltó Glossaryck interrumpiéndola.

— Eso es imposible — Contratacó Moon

— Con la varita no hay nada imposible princesa… — Lanzó un largo suspiro el hombrecillo — Muy bien, vamos a intentar un hechizo sencillo, uno para tratar un brazo roto.


Hola, hola ¿Cómo están? Yo muy bien ¿La razón? ¡Hoy es mi cumpleaños! Así que qué mejor forma de celebrar el día ¡con un nuevo capítulo! Espero lo disfruten mucho :D

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, todo es los reviews.

Nos leemos ~~