Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada
— ¿Lady Winter? — Preguntó Moon ya dentro del carruaje.
Habían pasado un par de horas desde que las mujeres salieron rumbo a Mewni, y a pesar de que la mayor le recomendó a Moon dormir lo más que pudiera, la chica no logró hacer mucho. Tal vez era el miedo que le recordaba el accidente que tuvo cuando ingresó al internado, o tal vez los nervios de volver a ver el castillo y su pueblo después de varios meses, fuese lo que fuese había algo que no la dejaba tranquila.
— ¿Sí? ¿Todo bien princesa? — Preguntó la nodriza dejando a un lado el libro que estaba leyendo para enfocarse en totalmente en la conversación con Moon.
— ¿Cuál va a ser la mecánica de esto? — Preguntó intentando calmar sus dudas — No entiendo por qué se adelantó tanto mi festividad, además de que ni siquiera he hablado con algún trovador para que sepa acerca de mí, ¿Enserio todo va a ser tan rápido?
Lady Winter desvió por un momento la mirada, como si buscara las palabras correctas para darse a entender. Después de un momento de silencio la mujer volvió a fijar su mirada en la chica y le mostró una sonrisa consoladora.
— Son decisiones de su majestad, no tengo conocimiento del porqué de su decisión, pero le puedo decir que su canción ya está lista: hablé con el trovador hace un par de días, ¿Qué mejor forma de mostrar las virtudes de una gran princesa que explicadas por la mujer que la conoce desde que es una niña? Espero que no se moleste por mi atrevimiento, de igual forma estoy segura de que le gustará la canción, el trovador y yo hicimos un gran trabajo.
Moon parpadeó un par de veces, desconcertada, le gustó el gesto de Lady Winter, ella era la única que la conocía realmente, sin embargo, sus pensamientos y actitudes habían cambiado en comparación a cuando salió del castillo meses atrás, por lo que no sabía totalmente qué tanto había cambiado su personalidad en ese tiempo.
Se quedó pensando por un momento… ¿Qué hubiera contestado si su trovador le hubiera preguntado por los monstruos? ¿Sería sincera? ¿Mentiría por su madre?
— Gracias, me ha quitado un peso de encima. — Dijo cuándo se dio cuenta de que Lady Winter la había salvado de un gran apuro, ahora ella tenía una canción digna de una princesa perfecta tal como su madre quería, y mejor aún, si decía algo en contra de los monstruos, tenía la excusa de que la canción no fue elaborada por ella, por lo que no eran sus palabras.
Intentó convencerse de eso lo más que pudo.
— ¿Algo más, princesa? — Preguntó Lady Winter cuando vio que Moon no respondía, la susodicha se sobresaltó un poco, seguía pensando en Toffee a pesar de que tenía otros pendientes que se podrían considerar "más importantes".
— No, gracias. Vuelva a su lectura — Respondió cuando se dio cuenta de que se había tranquilizado un poco, puede que no fuese mucho pero por lo menos iba a poder dormir unas horas más antes de llegar a su destino.
— De acuerdo, intente descansar, mañana será un día muy ajetreado, no tanto como la vez que hubo dos canciones en la misma festividad pero si será algo grande — Dijo Lady Winter con voz suave, como si tratara de arrullarla — ¿Recuerda esa historia princesa?
Moon captó la indirecta, Lady Winter siempre le contaba un relato de sus antepasados antes de dormir cuando era pequeña, su nodriza decía que era para que aprendiera de su historia familiar de una forma divertida, y no se equivocaba, Moon aprendió todo de las Butterfly cuando apenas era una infante.
La chica se recargó en el marco de la puerta del carruaje y cerró los ojos, ella conocía perfectamente esa historia: era acerca del único caso de gemelas en todo su linaje. Nunca se supo quienes realmente eran ellas, los nombres habían sido borrados de todos los libros que poseía, y cuando se hablaban de reinas solo mencionaba a una sola, por lo que nunca pudo adivinar en qué generación pasó aquello.
Lo que le sucedió a la otra gemela después de esa anécdota tampoco se supo, ya que nunca más se le volvió a nombrar, sin embargo, el día de la canción de ambas si se había salvado, y había quedado grabado en las memorias como un suceso que a pesar de que todo parecía ir en contra, al final todo se solucionaba de la mejor forma.
— No, no me acuerdo — Lady Winter sonrió.
— Bueno princesa, hace varios años, unas hermosas gemelas nacieron, ambas a pesar de tener rostros similares tenían actitudes muy diferentes: la mayor era relajada, desinteresada y muy noble, tal vez era demasiado, sin embargo, su hermana menor era más inteligente, reservada y analítica, por lo que juntas formaban un gran equipo…
La voz de Lady Winter era calmada y dulce, cada oración que decía la pronunciaba con un gran cariño y aprecio, por lo que su voz tranquilizaba a cualquier persona cuando contaba algo, Moon lanzó un pequeño bostezo y se acurrucó más consigo misma, con aquella voz se sentía cómoda, en casa.
— Se dice que cuando fue el día de la canción de ambas, las princesas estaban emocionadas, pero más la mayor, nadie sabía por qué, ni siquiera su hermana, que la notaba extraña por el gran esmero que estaba poniendo para que todo saliera perfecto…
Después de aquella oración Moon lanzó un ligero ronquido que le avisó a la mujer que ya estaba dormida, no obstante ésta prosiguió con la historia:
— Este relato es recordado por cómo se solucionaron las cosas a pesar de que todo parecía arruinado, sin embargo, se olvida el detalle principal, y es el origen de la felicidad de aquella princesa — La mujer suspiró como si recordara un grato suceso — Y es porque ella estaba enamorada, y al fin, después de un largo tiempo ella iba a poder estar con su persona especial… sin mantener su relación a escondidas.
El sol brillaba justo en medio del cielo que cubría Mewni.
— ¡Es un día precioso princesa! — Expresó Lady Winter al salir del carruaje mientras cargaba el libro de hechizo de Glossaryck— Seguramente es para darle la bienvenida a su gran persona, ¿Ve? Hasta el clima está feliz de verla pisar su reino.
Moon dejó salir una sonrisa tímida, ese día se le hacía como cualquier otro, no encontraba algo que lo hiciera especial, ella desde hace tiempo no recordaba algún día que considerara especial, salvo el día cuando estuvo encima de la montaña junto con Toffee. Intentó dejar ese pensamiento a un lado, no debía de pensar en aquello en ese momento.
Para distraerse de aquellas memorias lanzó ahora una sonrisa mucho más alegre y empezó su andar al castillo. En el pasillo que debía de recorrer se veían algunos pueblerinos que se habían reunido para recibirlas, por lo que ella saludó a la mayoría e incluso a los guardias que la estaban esperando, su madre obviamente no se encontraba ahí, pero aun así actuó con todas las etiquetas que debía de respetar.
Cuando llegó al recibidor del castillo, Moon entendió a la perfección por qué su madre e incluso su nodriza estaban tan apuradas, se veía demasiada actividad en su antiguo hogar; las paredes que usualmente eran de colores claros ahora tenían telas y pinturas de llamativos colores, e incluso varios muebles que ella recordaba habían sido cambiados de lugar.
— Es diferente, ¿Verdad? — Preguntó Lady Winter detrás de ella.
— Demasiado. Creí que la canción iba a presentarse fuera del castillo, no entiendo por qué están decorando dentro también. — Respondió confundida.
— Es porque tenemos visitas princesa, la Reina quería que éstas se sintieran cómodas, y por eso mandó a hacer estos cambios, no habían llegado cuando partí pero estoy segura de que ya se encuentran aquí.
— ¿Visitas? ¿Te refieres a la Alta Comisión de Magia, verdad? — Preguntó ahora Moon algo alarmada, un mal presentimiento la había invadido, la Alta Comisión de Magia varias veces se había quedado en el castillo y no por eso su madre había mandado a hacer tantos arreglos.
— No princesa, verá, estas personas fueron invitadas por la mismísima Reina, creo que son de un Reino vecino, desconozco el porqué de su invitación pero creo que su apellido es Johnson… o Johnsen… no ¡Johansen! ¡Sí! Johansen Ese es su apellido.
Moon empezó a sentir el vestido apretado. Un nerviosismo la empezó a invadir y empezó a respirar con dificultad, no podrían ser los Johansen que tenían a un hijo llamado River ¿Verdad?
Sus pies ya estaban listos para correr directo a su habitación y mantenerse ahí hasta el evento de la canción, sin embargo, cuando estuvo a punto de dejar hablando sola a Lady Winter y llevar a cabo su plan una voz irritante que recordaba muy bien se escuchó a lo lejos.
— ¡Moon! ¿Eres tú, verdad? ¡Los guardias me acaban de decir que acabas de llegar! ¿Cómo te fue? ¿Algún monstruo se apareció en el camino?
Antes de que pudiera hacer o decir otra cosa, su niñera de años la sacó de sus pensamientos.
— Bueno princesa, la dejo, llevaré este libro a su habitación junto con todo su equipaje, ¡Nos vemos!
Abandonada por su única esperanza. Moon supo que sería muy descortés ignorar a River que con sus gritos había llamado la atención de todos los presentes en la sala, por lo que inhaló un par de veces la mayor cantidad de aire que pudo y puso la mejor cara que tenía practicada mientras se trataba de controlar a sí misma.
— Príncipe River, ¡qué gusto! — Contestó con la voz más fingida que pudo cuando el chico que venía corriendo de quien sabe dónde se puso frente a ella.
— El gusto es mío, Moon — Dijo mientras hacía una reverencia demasiado pronunciada que mostró toda la suciedad que en los pies y parte de su saco. La chica se alejó discretamente de él, no quería que la llenara de toda esa mugre.
— ¿Qué lo trae por acá? — Preguntó mientras ponía las manos detrás de su espalda, para darle a entender que no quería que le besara la mano.
— Su madre nos invitó a mí y a mi familia a visitarla ¡No sabe qué gusto! — "Sí supiera el mío" Contestó la heredera mentalmente mientras dejaba salir una sonrisa que parecía más una mueca.
— La verdad es que no — Dijo en voz baja.
— ¡Oh! Perdón. Seguramente está cansada de su viaje, ¡Una disculpa!
Moon cerró los ojos intentando invocar todo su autocontrol, ese griterío que estaba causando él empezaba a hacer que le doliera la cabeza, era increíble como él se había portado tan grosero con ella en aquella fiesta y ahora intentaba hacerse el simpático y el preocupado por ella. Eso, en vez de alegrarla hacía que un enojo interior creciera cada vez más.
— No se apure, estoy bien — Respondió con voz forzada, mirando a los alrededores a ver si veía algo que pudiera alejarla de aquel malcriado.
Nada.
— ¿Y qué planeas hacer Moon? Tu festividad es hasta mañana — Preguntó él y su tono de voz cambió a uno nervioso — ¿T-te gustaría ir a pasear conmigo? ¡Digo! S-sí no estás muy cansada.
— Sí, estoy cansada, como verás acabo de llegar y ni siquiera me he cambiado — Contestó cortante, él mismo acaba de darle la mejor forma de salir de esa.
— ¡Perdón! — Exclamo él y se le arrodilló. Un par de voces se hicieron presentes y Moon supo que los demás los estaban viendo, o a ella, y con malos ojos.
— ¡No es necesario hacer esto! Párate — Ordenó mientras se tocaba la cara con vergüenza, ¿Qué acaso él no veía todo lo que ocasionaba?
— ¿Me perdona, princesa? — ¡Ja! Ahora le hablaba de usted cuando todo ese rato le habló de tu, como si fueran iguales.
— ¡Sólo si te levantas! ¿Qué no ves que estoy cansada y con esto no me ayudas en nada? — Exclamó con más furia de lo que quisiese. River se le quedó mirando por un momento y después se paró de repente de forma nada ágil y con cero gracia.
— Per… — Moon le puso la mano en la cara cuando él parecía acercarse a ella a abrazarla, ella realmente se sentía incómoda, ya lo que quería era dormirse y no despertarse jamás…o despertarse y enterarse que él había desaparecido y nunca regresaría al palacio a molestarla.
— No hables, solo… solo déjame sola, ¿Quieres? — Dijo mientras ponía una expresión dura.
— Sí… y-yo solo…
— Adiós — Sentenció Moon mientras dejaba el lugar con el príncipe que tenía las palabras en la boca, ya no quería saber nada de nadie en ese momento… si tuvo una pequeña esperanza de que ese día y el siguiente fuesen buenos, con la presencia de él, aquellos anhelos se habían arruinado totalmente.
Toc Toc
Moon escuchó como alguien golpeaba su puerta. Ella apenas había acabado de darse una ducha y con el dolor de cabeza que aún no desistía realmente no tenía ganas de recibir a nadie, y menos cuando cabía la posibilidad del que estuviera del otro lado llamándola fuese aquel príncipe tan desastroso.
— ¿Princesa? — Escuchó muy apenas, sin embargo esa era una voz nerviosa, seguramente de alguien de la servidumbre.
— ¿Qué quiere? — Preguntó de mala gana.
— Su madre la solicita en su despacho — Contestó la voz, que ahora Moon entendía porque estaba así. — Ahora.
— ¿Ahora? — Exclamó Moon cansada. Sabía que no debía de contradecir a su madre, sin embargo con lo pasado con River realmente quería dormirse y despejarse hasta tener otro contratiempo que la hiciera perder la cordura.
— Ahora — Respondió la voz.
— Voy enseguida — Contestó resignada, sabía que tenía que ir a pesar de no querer y de que estuviera cansada, porque su madre era su madre y si ella decía que no necesitaba un descanso después del viaje, no lo necesitaba a pesar de que su cuerpo dijera lo contrario.
Tomó el primer atuendo que vio en su gran armario confiando en que los vestidos de ahí habían sido cuidadosamente seleccionado para esos dos días que iba a estar de visita… tomó su cabello y con un poco de magia lo levantó tal y como a su madre le gustaba, y después preparó su cara más seria para poder enfrentar aquello.
Caminó lo más lento que pudo hacía el despecho de su madre, no pudo hacer mucho ya que le quedaba relativamente cerca, así que en menos de lo que esperaba ya estaba frente a la gran puerta que servía de guarida para la Reina.
Tocó despacio un par de veces con el deseo de que su madre no escuchara y así ella pudiera escabullirse, sin embargo se escuchó un "adelante" y supo que ya no tenía escapatoria, tomó aire tratando de tranquilizarse e irguió su cuello para que la voz que le saliera fuese un poco más grave de lo usual.
— ¿Me llamabas madre? — Preguntó cuándo apenas cerró la puerta tras de sí.
— Sí, me dieron aviso de que habías vuelto, me alegra que hayas llegado con bien — Contestó su madre sin despejar los ojos de los contratos que estaba firmado.
Moon siguió de pie con su rostro frío, en ese momento no importaban las bienvenidas ni los abrazos, eso era para gente común, la gente como ella y su madre siempre estaban ocupadas y las cortesías siempre se mostraban frente a los demás, no en un ambiente íntimo.
— Lo he hecho — Respondió.
— Siéntate — Dijo la Reina después de un momento, cuando por fin se dignó a ver su rostro de su hija — Necesito hablar contigo de algo serio.
Moon obedeció sin decir ninguna palabra.
— Te escucho — Contestó la princesa mirando directamente a su madre.
— Creo que ya sabes que tenemos visitas Reales ¿Verdad? — Dijo la mayor en tono serio.
— Sí, madre. Los Johansen — Respondió Moon sin inmutarse, aunque por dentro se encontraba con una tremenda confusión ¿Qué significaba aquello? Ella pensaba que le iba a explicar la logística del evento… no platicarle acerca de aquella familia que tenía un hijo que la sacaba de quicio cada vez que lo veía.
— ¿Sabes por qué están aquí? — Inquirió su madre mientras la analizaba, esperando que Moon mostrara algún gesto que la delatara. No obstante la chica siguió con su rostro inexpresivo.
— No —Dijo sin titubear.
Su madre frunció el ceño y cambió de posición en la que estaba, ahora recargándose en el respaldo de la silla mientras sobaba su frente con una mano. Moon inquirió entonces que los dolores de cabeza eran algo hereditario, ya que parecía que su madre los sufría igual.
— No sabes… No sabes… — Repitió su madre aun con la mano en la frente. Moon se quedó callada, eran pocas las veces que veía a su madre así. No obstante, sin aviso alguno un golpe brusco en el escritorio proveniente del puño de su madre hizo que se sobresaltara — ¿Enserio no sabes? ¿No sabes la vergüenza que me das?
Hola, hola, nuevamente yo reportándome con el capitulo de la semana ¿Cómo la están pasando? Yo bien, muy emocionada por la nueva promo que salió... osea askhasjdña vamos a tener a Eclipsa ¡para el rato! O eso es lo que creo... la verdad esta súper interesante su historia y supongo que en esta temporada la vamos a ver, así que ¡Noviembre llega ya!
Agradecimientos especiales a:
Rex0153: ¿Qué te parece un capítulo mucho más largo en el mismo tiempo? ¿eh eh? Bueno... es que la verdad la cantidad de palabras que uso (siempre son más de 2,000) depende mucho de la escena que escribo.. unas son muy cortas y unas muy largas por eso varios capítulos difieren, pero descuida esto se va a poner bueno.. y muy pronto.
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, todo es los reviews.
Nos leemos ~~
