Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada


Mientras más se acercaba al comedor su corazón latía con mucha más fuerza.

Moon no sabía que esperar del desayuno: no podía ser tan optimista como para imaginar que no la fueran a reprender por su actitud, pero… ¿Qué tan tanto la podía regañar su madre enfrente del Rey y los invitados? Una pequeña esperanza de que no tuviera una reprimenda severa aún prevalecía.

Llegó al gran comedor aun sujeta del brazo de su padre, no se había dado cuenta de que tanto le había servido hasta que él la dejó en su asiento, al lado de su madre, y se retiró al suyo. Apenas se acomodó en su asiento, Moon sintió la mirada fija de los asistentes sobre ella, sabía perfectamente que debían de estar pensando, pero se hizo la desentendida y ofreció un saludo con la cabeza a los presentes sin siquiera llegar a mirarlos a los ojos.

Como aún no estaban los platillos en la mesa, un silencio incómodo inundó el lugar, Moon no sabía que hacer, su madre se notaba claramente fastidiada, así que cualquier comentario sobre su pelea del día anterior podría hacerla explotar rápidamente, no obstante sentía que debía de hacer algo, parecía que todos los presentes estaban a la expectativa de que arreglara la situación, pero… ¿Cómo?

Lo más sensato era disculparse, pero su madre le había dejado muy en claro que una Butterfly no aceptaba un error en público, incluso cuando perjudicaran a alguien cercano, (un ejemplo, su padre unos momentos antes) más a la Reina le gustaba tener la razón en todo, y sabía que le iba a dar un gusto tremendo que se disculpara con ella, aunque eso le daría rienda suelta a que se desahogara también, y en la mayoría de los casos la Reina terminaba no sólo insultando, sino humillando a la joven princesa.

Moon no quería hacer eso, sabía que había invitados, pero su madre era la Reina, y los demás eran inferiores a eso.

Mientras seguía pensando en que hacer, escuchó la voz de su padre intentando animar el ambiente, éste empezó a hablar con su tía abuela Etheria acerca del clima y los aires cambiantes del otoño, con Heartrude, el hijo de ésta, acerca de las próximas actividades deportivas de invierno, y de con los demás acerca de los preparativos para esa noche, se lo agradecía, pero aún sentía la mirada fría de su madre, así que la situación no estaba resuelta del todo.

Conforme iban llegando los platos se empezó a relajar el ambiente, Moon comenzó a notar que había unos asientos vacíos en el gran comedor, uno podría ser del Conde de Mildrew que sabía no era mañanero, otros seguramente familiares de su padre que aún no llegaban, otros la Alta Comisión de Magia y otros podrían ser…

Respiró con un poco de tranquilidad, tal vez aun tuviera algo de paz ese día, los asistentes Johansen aún no habían llegado.

A pesar de la mala cara de su madre, la chica pudo llegar al postre sin ningún contratiempo, sus familiares empezaron a desistir de ver alguna confrontación entre madre e hija por lo que decidieron platicar acerca de lo emocionados que estaban por su presentación: empezaron a hablar de lo eficiente de sus sastres por hacer vestidos de gala a la medida en corto tiempo, acerca de lo difíciles que fueron elegir ciertas flores ya que el clima estaba cambiado y también mencionaron la joyería que brillaba más a la luz de la luna.

Todo eso era lo más ameno que se podía estar, sin embargo las palabras de la tía abuela rompieron la paz entre los tres integrantes de la familia Real.

— Pero dime cariño ¿Por qué Comet adelantó tanto el día de tu Canción? Hace poco te entregaron la varita así que no veo razón para celebrar este evento tan pronto. ¿Alguna noticia que nos quieras dar?

La chica se mordió la legua para no hacer ningún comentario despectivo, la mirada pérdida de su madre se volvió fijamente hasta ella, y su padre empezó a toser disimuladamente. Nadie sabía acerca de su compromiso, no hasta el anochecer.

— No es de tu incumbencia, tía. — Respondió la Reina antes de que Moon siquiera pudiera tomar aire para contestar — Lo importante es que encontraste un vestido medio decente para usar hoy ¿Cierto? Por lo demás no te preocupes.

— Ella estaba hablando con Moon, prima, no contigo. — Respondió Heartrude en defensa de su madre, ahora la atención estaba en ese trío, que se estaba mirando fijamente sin decir nada. La joven princesa empezó a temer por la situación, su madre ya se había enojado antes, sabía que estaba enojada ahora, y algo le dijo que también se iba a enojar en las próximas horas.

Sin duda una mezcla explosiva que iba a acabar muy mal.

— Yo vengo como invitada, y a un invitado nunca se le debe de hablar así. Con permiso — Dijo respondió Etheria claramente molesta retirándose del lugar.

Moon se sintió ansiosa, después de aquella partida Heartrude y otros familiares Butterfly decidieron también salir del comedor sin decir una palabra. Así no era cómo la chica pensaba que iba a terminar el almuerzo, pero por lo menos en su interior, se sentía aliviada por saber que no fue la causante directa de aquella pequeña discusión.

Así que estaba a salvo unas horas de la presión de su madre mientras a ésta se le pasaba el enojo contra su tía.

No obstante, lo que más anhelaba en ese instante era encerrarse en su cuarto hasta que el evento de la canción sucediese, tal vez su madre no se aparecería todo el día frente a ella, y si seguía oculta, también iba a estar lo más lejos de River hasta que se le ocurriera algo para escaparse de su compromiso, ¿Sería correcto anunciar el compromiso para después de unos años decir finalmente que no? Moon no lo sabía pero estaba dispuesta a investigarlo.

Justo cuando en la mesa quedó solo con ella y sus padres, Moon empezó a pararse para retirarse, sin embargo unos ruidos y gritos provenientes del pasillo de las habitaciones le demostraron que no iba a poder llevar a cabo su plan de huida.

Apenas se levantó su madre le tomó la muñeca fuertemente bajándole nuevamente, Moon se sentó de golpe y miro a su madre con cara asustada, pero ésta tenía un rostro sereno como su no estuviera apretando fuertemente el brazo de su hija por debajo de la mesa.

Cuando los Reyes Johansen y su hijo llegaron a la habitación, su madre hizo una seña con la mano libre a los sirvientes que estaban en el lugar.

— Mandaré que traigan su desayuno — Dijo como saludos.

Los Reyes Johansen asintieron pero no se sentaron en sus asientos, en su lugar se dirigieron a la silla donde estaba Moon atrapada y la saludaron con demasiada emoción.

— ¡Tú debes de ser nuestra hija! — Dijo la Reina mientras movía el asiento de Moon hacía atrás para que ella se levantara. La chica y su madre se quedaron sorprendidas por el comportamiento tan emotivo de la Reina, no obstante Moon se alegró de haber sido liberada del apretón de su madre.

Apenas se puso de pie, la Reina Johansen le dio un fuerte abrazo, después de eso siguió el Rey que también la abrazó, y no sólo eso, sino que la cargó y le empezó a dar vueltas en el aire. Cuando Moon volvió a tocar el piso y esperó a que todas las cosas estuvieran en su sitio, vio a River sonriéndole tímidamente mientras sostenía una rosa en sus manos.

— Tu madre nos dijo que no te sentías bien el día de ayer, espero que te encuentres mejor ahora — Le dijo mientras le entregaba la flor.

Aunque no lo aceptara, Moon agradeció el griterío que causaron los Reyes invitados cuando escucharon aquello, ya que así no tuvo la obligación de responder ante semejante acto.

— ¡Te has ganado a nuestro hijo! — Gritó la Reina mientras abrazaba a su esposo — Eres tan joven y bella como yo a su edad cuando conocí a mi esposo— Y dicho aquello el Rey besó a su esposa frente a todos.

Moon no tenía ni idea de que hacer, esos eran demasiados gestos de cariño a los que no estaba acostumbrada, eran pocas las veces que veía a sus padres hablando de otra cosas que no fueran asuntos del Reino, así que al ver a otras personas besándose enfrente de ella le resultaba algo incómodo.

— Gracias… — Dijo en un susurro a la Reina, aunque después sintió una mirada brillante por parte de River, como si él creyera que aquel agradecimiento fuese para él.

— ¡No hay que ser tan serios! ¡Somos una familia! — Dijo el Rey Johansen mientras tomaba a su esposa, a su hijo y a Moon y los cargaba en un gran abrazo. El hombre era grande y se veía que tenía mucha fuerza, por lo que los volvió a levantar mientras dejaba salir una carcajada ensordecedora.

Moon miró a su padre en busca de ayuda, no sabía cómo comportarse en esa situación; River no le caía bien, a pesar de los saludos energéticos de los Reyes ella prefería estar en un ambiente más calmado, y no estaba acostumbrada a estar tan cerca de demasiada gente por mucho tiempo.

Su padre le soltó una mirada torcida mientras cruzaba sus manos. En eso el Rey Johansen dejó a todos sus familiares para que nuevamente tocara el piso, y antes de cualquier otra cosa su madre la tomó para llevársela a su asiento.

— Moon se marea con facilidad — Dijo mientras ponía a la chica en la silla sin ningún cuidado.

La joven princesa se quedó estática en su lugar mientras procesaba lo que acaba de pasar, esas personas eran extraños, y sin embargo la trataban con una familiaridad que era abrumadora.

— ¿Es cierto querida? — Preguntó la Reina mientras se hincaba a lado de la silla y le tocaba la frente — No sabía, ¡Eres tan delicada! — Dijo mientras la acercaba hacía su pecho y le abrazaba la cabeza — ¡Pobre chiquilla! Seguramente es porque no comes bien. Descuida, a nosotros nunca nos falta alimento. Espero que realmente empieces a comer mejor porque no creo que con ese cuerpo tan delgado puedas parir adecuadamente a nuestro nieto.

— Es verdad — Añadió el Rey que se puso de lado de la Reina— Los Johansen somos personas grandes, así que realmente necesitas comer mejor para poder alimentar a nuestro descendiente. Y si digo que somos grandes, lo digo en todos los sentidos posibles. ¿Me entiendes verdad?

Moon se separó de la Reina incómoda, si los Reyes Johansen le agradaron por un momento, ahora rotundamente los rechazaba, no creía que se atrevieran a hablar con tanta familiaridad de sus hábitos alimenticios, y mucho menos acerca de, de "eso".

— C-creo que primero d-deberíamos hablar de los detalles de la b-boda — Tartamudeó River con la cara notoriamente colorada — D-después hablamos d-de lo demás.

— ¡Sí! — Por fin el padre de Moon pudo articular alguna palabra, ya que se hallaba anonadado por semejante actitud de los presentes— Además, esto es un desayuno, así que ¡Desayunemos! —Hizo un gesto con la mano y los sirvientes inmediatamente sirvieron grandes platillos cargados de carne y maíz en los lugares que tenían apartados.

Moon estuvo paralizada en su asiento todo el tiempo que los Reyes invitados gastaron en desayunar. Se sentía mal, es más, hasta tenía ganas de vomitar gracias a la vista de cómo los Johansen comían sin ningún tipo de cubiertos, se manchaban totalmente la cara con comida y hablaban con la boca llena entre ellos.

La chica miró de reojo a su madre, y ésta tenía una de esas sonrisas fingidas que hacía cuando estaba con alguien importante, aunque claramente no le estaba saliendo tan bien como de costumbre.

— Padre — Dijo mientras tocaba la mano de su acompañante — No me siento bien, ¿Me puedo retirar? — Preguntó con la mirada más suplicante posible.

— Esta bien hija — Contestó él cuando le lanzó una mirada rápida a su esposa y vio que no ponía resistencia — De todas formas debes de alistarte para el evento, ya faltan unas 9 horas para el evento y no queremos retrasarnos ¿verdad?

— Sí, gracias padre. — Contestó Moon aliviada, intentando olvidar el número de horas que le quedaban antes de enfrentarse a su destino. — Con permiso — Dijo a los presentes mientras se alejaba del lugar.


Moon no sabía que hacer ahora que estaba en su habitación. Usualmente desde el desayuno hasta un poco antes de la comida ella debía de estar con sus familiares Butterfly platicando alrededor del castillo, ya sea como para ponerse al tanto de sus vidas o por mera educación.

Pero realmente en ese momento no quería salir y ver a alguien, y es que sabía que si alguien la veía, rápidamente le iban a preguntar acerca de su estadía en el internado, o de la pelea del día anterior con su madre, o si alguien había escuchado la plática del comedor, acerca de su compromiso y la romántica historia de amor con River.

Porque debía de tener una, sino ¿Por qué se casaba tan joven y tan rápido?

Siendo franca, cada tema de conversación era peor que el anterior. Así que lo mejor que ideó fue permanecer encerrada mientras intentaba tranquilizarse.

Jugó un poco con el Pequeño Chauncey, ya que Glossaryck seguía desaparecido, pero eso no le quitó el estrés que aumentaba más y más. Intentó dormirse un rato pero estaba demasiado nerviosa, había algo en su mente que no dejaba de rondar cada cinco segundos:

Su madre ya había aceptado su compromiso, pero ella no, y estaba segura de que nunca cambiaría de parecer, no amaba a River Johansen, no hoy ni nunca.

Pasaron las horas que eran entre eternas y rápidas, sin embargo cuando la luz de sol brillaba a lo máximo en su ventanal, Laidy Winter tocó a su puerta.

Estaba condenada.


Agradecimiento especiales a:

LaidyX: Espero seguir siendo igual de buena, aun queda bastante historia, así que no te preocupas y disfruta. ;D;D;D;D;D

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, todo es los reviews.

Nos leemos ~~