Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada
Moon sentía como era cepillado su largo cabello azul; le estaban haciendo un tocado muy elaborado aun cuando casi era la hora del evento. Ella, en vez de estresarse intentaba estar lo más serena posible. – "Lo que tiene que pasar, pasará" – Se repetía mentalmente, aunque en vez de tranquilizarse, parecía más bien que se estaba condenando.
Se fijó en el espejo que tenía enfrente y soltó una pequeña risita, aquel peinado era exagerado. Su cabellera estaba esponjada y peleando contra la gravedad ya que una gran parte estaba levantada y sostenida solamente con un ligero adorno que parecía que se iba a desmoronar en cualquier momento.
— Sé que es demasiado, pero la Reina así lo pidió — Rompió el silencio la mujer que ayudaba a Moon a alistarse.
— No importa, Lady Winter — Contestó — Sé que en el futuro usaré un peinado como estos, así que no está mal prepararme de una vez.
La mujer asintió aunque tenía un gesto de preocupación en el rostro.
— ¿Princesa? — Preguntó la mujer aun cuando sabía que en aquel momento debía de retirarse.
— ¿Sí?
— Por favor, deje de llorar.
Moon se limpió la lágrimas con sus manos enguantadas, ella no había hecho ningún gesto de tristeza, sin embargo, silenciosas lágrimas escaparon de sus ojos durante toda la tarde. Y es que a pesar de que ya se había resignado a obedecer a su madre para después cancelar su compromiso con River en unos años, ella sabía que tendría mucha crítica después de eso, y si pudiera, si tan sólo pudiera evitar eso antes de generar un gran caos, lo agradecería con todo su corazón.
Pero sabía que no iba a llegar nadie a ayudarle: Nadie se atrevería a salvar a una princesa encadenada.
Lo máximo que su padre pudo hacer fue darle la razón, y Lady Winter su consuelo, más no había nada que hacer en ese aspecto, tarde o temprano iba a enfrentar las consecuencias, y tristemente ella había elegido tarde, por lo que ella misma había abierto un lapso de tiempo donde la infelicidad la seguiría hasta el día que pudiera enfrentar a su madre.
— No puedo evitarlo — Respondió — Haré algo que no quiero, algo que tendrá demasiadas consecuencias en mi vida.
— Piense de la mejor manera — Intentó consolar Lady Winter — No todo está perdido, el Príncipe Johansen no es mala persona.
– "Pero tampoco buena" – Contestó mentalmente Moon.
— Lady Winter, páseme al Pequeño Chaucey — Dijo la menor evitando seguir hablando del tema, tal vez si acariciaba a su nueva mascota pudiera distraerse un rato antes de enfrentar una de sus peores pesadillas.
La mayor se quedó estática y le miró de soslayo.
— No puedo Princesa, se va a ensuciar los guantes y no se los debe de quitar en toda la noche.
Moon puso las manos enfrente suyo, admirándolas, no importaban los guantes que traía puestos, lo importante era lo que ocultaban detrás: las marcas de mordidas que se hizo la noche anterior, y los moratones que le hizo su madre en la mañana al apretarla.
Suspiró por última vez, rendida, no podía hacer nada, no hasta que su madre dejara de manejar su vida a su antojo. Y aunque no lo quisiera admitir, faltaba mucho tiempo para ello, así que tendría que poner su mejor cara, aguantarse y resignarse.
— Vámonos — Dijo entonces, parándose de repente sorprendiendo a su nodriza. — No vale la pena estar aquí, huyéndole a lo inevitable.
Lady Winter asintió, y con su ropaje especial de acompañante real abrió la puerta para poder llegar al despacho de la Reina.
— Esto me desagrada.
Moon se quedó congelada cuando aquello fue el saludo de su madre cuando la vio llegar a su despacho.
— Mi Reina — Respondió Lady Winter haciéndole una reverencia como saludo.
— No necesitas estar acompañada Moon, ya no eres una niña. — Dijo mientras miraba con frialdad a la nodriza — Estás a punto de anunciar tu compromiso y el Príncipe Johansen te va a poner el anillo de compromiso, así que usa algo de sentido común y quítate esos guantes que sólo te van a estorbar.
— Pero Reina, ella no se los puede quitar — Alegó rápidamente Lady Winter — Sus manos están…
Su voz se apagó cuando la Reina se puso frente a frente con ella.
— Lárgate Winter, tus servicios no son necesarios.
Moon se quedó muda al ver semejante escena, no pudo decir nada cuando Lady Winter se retiró del lugar claramente incómoda, y no podía decir algo en ese momento porque temía que su madre se fuera contra ella.
La Reina rompió el silencio.
— ¿Tienes heridas en las manos? — Preguntó de forma brusca. Moon tomó aire antes de contestar lo más serena posible.
— Sí, madre.
— Fue por una caída que tuviste mientras montabas un waricornio ¿Cierto? Por eso mismo no estuviste saludando a los invitados en el día, porque te estabas atendiendo.
Moon captó el mensaje.
— Sí, madre.
La Reina la miró por unos segundos.
— Qué estúpida eres.
La chica se mordió el labio para tranquilizarse, no debía de mostrar algún sentimiento de debilidad frente a ella, debía de mostrarse fuerte frente a todo. Además ¿Qué podía hacer? Quitarse los guantes no sólo revelaba los moratones creados por su madre, sino también mostraba las marcas de mordidas que se había hecho a sí misma.
Con, o sin ellos, la que perdía era Moon.
— Sí, madre.
El Rey llegó momentos más tarde.
— Los invitados Johansen están alistándose, se tardaron porque fueron de caza para dejarnos un gran festín de carne en la cocina para que desayunáramos mañana.
La madre de Moon asintió mientras revisaba unos papeles en su escritorio, y la chica estaba sentada en un rincón del cuarto sin siquiera hacer ruido al respirar.
— ¿Moon? ¿Por qué estás así? Es tu fiesta — Dijo el Rey mientras se acercaba a su princesa. La nombrada muy apenas pudo esbozar una sonrisa torcida.
— No me siento bien. — Anunció con voz débil.
— ¿Por qué princesa? ¿Qué te duele? — Preguntó el hombre con semblante preocupado.
— Se cayó de un waricornio mientras montaba. — Respondió la Reina acercándose a la pareja — Como le dijiste que a los Johansen les gustaba la caza, Moon decidió practicar durante el medio día sus habilidades de equitación para poder andar con ellos cuando se case. Desde luego no terminó bien la práctica, pero por lo menos se lastimó sólo los brazos, así que intenta no tocarla con demasiada fuerza.
El Rey miró a Moon con pesadumbre, sabía que esa situación era una total mentira, pero su mirada no fue por eso, sino por la inquietud de no saber cómo su hija se había lastimado realmente.
— Estaré bien — Respondió Moon.
— Mañana estará como si nada — Complemento la Reina — Lamentablemente mande a Glossaryck con la Alta Comisión de Magia, sino, ya hubiésemos arreglado esto.
Moon desvió la mirada, su madre creía que ella aún no había aprendido la magia de curación, eso le convenía, porque no sabría cómo explicar que ella ya había usado un hechizo parecido esa misma mañana.
Eso le recordó que debía de preguntarle a Glossaryk más acerca de cómo funcionaba el hechizo, porque cuando se curó al despertar no tenía las marcas de las mordidas, pero cuando su madre la sujetó, volvieron a aparecer. Eso le preocupaba, además de que no podía curarse nuevamente, porque él le había dicho que entre hechizo y hechizo realizado a sí misma, tenía que haber un margen de 24 horas.
— Mañana a primera hora le pediré a Glossaryck que me enseñe cómo curarme. — Respondió Moon, queriendo evitar una confrontación entre el hombrecillo y su madre, sabiendo que no se llevaban bien.
— Está con la Alta Comisión — Dijo el Rey — Moon, cuando lo saludes susúrrale que necesitas hablar con él mañana temprano. No me gusta verte herida.
La chica asintió mientras su madre estaba cruzada de brazos, fastidiada, pero por lo menos ella lo estaría más si hubiese hablado con el hombrecillo azul.
— Sí, padre. Gracias. — Respondió Moon y se paró de su asiento para reverenciarlo, pero justo en ese momento alguien tocó la puerta de forma elegante.
Ya era hora, la celebración del día de la canción había comenzado.
Moon intentó convencerse de que ese no sería un evento abrumador, pero al llegar y ver a toda esa gente mirándola sintió un pánico profundo.
En otros casos ella se sentiría honrada, toda esa gente estaba ahí por ella, usando sus mejores galas, empujándose para poder verla a pesar de que ella estaba en un balcón y ellos en el suelo. Su familia estaba ahí, la Alta Comisión también, y Lady Winter había sido participe en su canción. Todo era perfecto junto con la decoración que parecía sacada de un sueño.
Pero cuando miraba más al fondo, miraba a la familia Johansen, y la lado del asiento que le correspondía había una caja que suponía ahí estaba el anillo de compromiso. Ahí el sueño se convertía en pesadilla.
Caminó con paso elegante a su asiento, con sus padres a cada lado parecía una sincronía perfecta, nadie sabía que tan rotos estaban cada uno de ellos.
Se sentó y empezaron unos números artísticos antes del gran momento: unos niños cantaron el himno de Mewni, y otros representaron la lucha entre monstruos y mewmanos. Eso último la hizo sentir incómoda, recordó lo que le dijo Toffee, y notó que era verdad que los suyos habían atacado un pueblo en vez de intentar mezclarse con ellos…
¿El mundo sería diferente si sus antepasados hubiesen llegado de otra manera?
Pasó otro número de un baile y se anunció por fin la tan esperada canción. Moon no había conocido a su trovador, así que ese era el momento de hacerlo, después de unos minutos, apareció un hombre que parecía de la misma edad de Lady Winter, y empezó a saludar a los presentes y a los Reyes.
Su madre y su padre saludaron al público y ella también lo hizo, por poco tiempo, porque cuando se paró sintió que el mundo se empezó a mover de forma cambiante, por lo que se sentó apenas se desvió la atención de ella.
Cuando el trovador empezó a explicar la canción, Moon deseo haber tenido a Lady Winter a lado suyo, ella había sido parte de aquello, así que tenerla sería cómo darle fuerzas, sin embargo no estaba, y no se veía cerca o escondida como cuando Moon era pequeña y quería verla en todo momento.
Tal vez era cierto lo que había dicho su madre acerca de que ya no la necesitaba, con el poder de la varita que le pesaba en el regazo era más que independiente, pero es que estar con esa mujer le generaba un sentimiento cálido, algo que nunca había sentido antes, no era cariño, pero sí una conexión muy especial. Quien sabe, tal vez afectaría que ella la cuidó desde que era un bebé.
Las luces se apagaron y una suave música comenzó:
La perfecta princesa Moon
Es buena en todos los sentidos
Y todo lo que ella dice y hace es correcto
Moon sentía su corazón palpitar sin control alguno, la gente estaba mirando azorada la linda marioneta que se movía por el escenario, creyendo todo lo que decía. Pero ella, por más que fingiera aquello, sabía que era una gran mentira, ella no era perfecta, y era raro que hiciera lo correcto, su madre se aseguraba de recordárselo cada vez que la veía.
Su cabello es suave como la seda
Su color favorito es el rosa
Usa hilo dental todos los días
Esa parte estuvo segura que fue gracias a la intervención de Lady Winter, esas si eran cosas de ella, cosas que para sí misma eran normales, pero que para los demás eran datos preciosos para conocerla mejor.
Y nunca necesita dormir
Aunque al parecer ni Lady Winter la conocía del todo, era verdad que ella no dormía mucho, pero no era porque quisiese, sino porque el estrés no la dejaba, ni la ansiedad, ni el sentimiento de que el mundo se acercaba a un inminente caos y ella era la responsable de todo.
La perfecta princesa Moon
Es buena en todo sentido
Siempre está de buen humor
Hasta en los días nublados
La chica sonrió de lado cuando escuchó aquello, tal vez su niñera quiso hacer aquello con la mejor de sus intenciones, pero cada oración se sentía como una estocada, porque aquello no era una cualidad que tenía, sino una obligación que tenía que hacer y se lo recordaba frente a todos.
Su corazón de oro cubierto de azúcar
Hará que todo esté bien
No, ella no podía hacer que todo estuviera bien, porque si lo hubiese podido haber hecho, no estaría a punto de recibir un anillo de compromiso.
Ella juega con perritos y besa gatitos
Come sus vegetables y huele a lavanda
Ni eso la salvaba, ni todas sus virtudes la salvaban de los errores que cometía.
La perfecta Princesa Moon
Es fanática de las sonrisas
La perfecta Princesa Moon*
Se casará con el Príncipe Johansen
Una horda de aplausos estalló, Moon vio como las luces la señalaban frente a todos, y no sólo a ella, sino a otro asiento, a otra persona que se veía acercándosele a ella.
* Tomé la letra de la traducción al inglés, una disculpa si la notan diferente a la canción es español.
¡Feliz navidad a todos! ¿Cómo se la pasaron? ¡Espero que bien! Ahora ya solo queda celebrar el fin de año y cumplimos con todas las festividades, así que espero que se diviertan mucho. La verdad quería darles este capítulo como regalo atrasado de navidad, sin embargo tuve problemas con la plataforma y no lo pude subir hasta hoy, incluso aquí siempre subo primero el capítulo y después a Wattpad, pero esta ocasión tuvo que ser diferente.
En fin espero lo disfruten, ya llegamos al momento que tanto ansiábamos cx, ahora ¿Que pasará?
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, felicitaciones de navidad y año nuevo, todo es los reviews.
Nos leemos ~~
