Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada


— Le puse los pantalones que pidió en una de sus maletas.

Moon sonrió discretamente cuando escuchó a Lady Winter susurrarle aquello mientras se abrazaban. Ya se estaba poniendo el sol, y tal como su madre había dicho, la chica ya iba de regreso al internado Santa Olga.

— Gracias — alcanzó a decir mientras se separaba de su nodriza, la mayor captó el gesto y le regalo una de sus mejores sonrisas.

Después siguió el turno del Rey para despedirse de su hija.

— Deseo que te encuentres bien — Dijo mientras la sujetaba de los hombros — Sí no te sientes cómoda, puedes regresar en cualquier momento, ya he hablado con la escuela.

— No es necesario, padre. — Respondió Moon mientras veía como el rostro de su padre mostraba un poco de culpabilidad cuando miraba una de sus manos. — Estaré bien, por lo menos en el internado sólo hay princesas.

— Sabes que tienes autorización de faltar a cualquier clase que desees, sin repercusiones. — La chica sonrió ante aquello, sí le hubiesen dicho aquello una semana antes, esa sería la peor noticia recibida en mucho tiempo, era como si le dijeran que era una inútil que no podía con una carga normal de clases, pero algo había cambiado dentro de ella, y ahora sabía exactamente cómo iba a invertir su tiempo, y estar en unas clases inútiles no era parte de su plan.

— Gracias, padre — Dijo Moon mientras miraba a su madre, que estaba demasiado callada para su gusto— Lo tendré en cuenta, sé que es más importante la magia, así que les dedicaré la misma atención a ambas responsabilidades.

Su madre lanzó un bufido de malhumor y desvió a mirada, Moon se obligó a no darle importancia, así que siguió hablando con su padre hasta que él mismo la escoltó hacia el carruaje, y cerró la puerta tras ella.

Cuando sintió los caballos moverse, se dio cuenta de lo ansiosa que estaba por irse, ahora que ya no estaba en el castillo, ya no vería a River, su madre ya no se metería en sus asuntos, y ya no recordaría todas las cosas a las que estaba encadenada, por un momento sintió su espalda con un peso fuera, ya todo eso estaba lejos de ella, no lo vería hasta dentro de un par de meses, así que estaría ella sola de nuevo.

Pero eso no la preocupaba, cuando imaginaba lo que sentía en Santa Olga a lo que sentía en el castillo, preferiría estar en Santa Olga toda su vida, ahí tenía compañeras odiosas, pero por lo menos ahora que era una princesa oficialmente coronada podría amenazarlas con su magia... todo estaría parcialmente bien, salvo que aún no sabía cómo vería a Toffee a los ojos cuando tenía en la conciencia de que le había mentido…

Toffee.

Se preguntó que tanto estaría haciendo él en ese momento, tal vez todas las moras ya estuvieran recolectadas en ese punto, tal vez había ido a nadar, o tal vez la estaba esperado… Sintió como la sangre le circuló más rápido por la cara cuando pensó eso… no, no estaba sonrojada, sólo que se emocionó al saber que él era la personificación de la libertad que tanto anhelaba. Sí, era eso, o al menos se intentó convencer de aquello.

Ir a verlo sería lo primero que haría, sí, puede que apenas hayan pasado unos días, pero para ella había sido bastante tiempo.

El carruaje la dejó en la entrada del internado, Moon bajó del transporte con paso ligero, había dormido bastante bien durante el camino, ya no tenía miedo de tener algún accidente, y el pequeño Chauncey había sido un gran compañero en el camino, así que se sentía como una flor recién cortada.

El pequeño cabra-cerdito la siguió, y después Glossaryck, aunque él al ver que la luna aun resplandecía en el cielo, lanzó un gesto de flojera y se volvió a meter al libro para que éste quedara en los brazos de Moon. La chica había entendido que su maestro era extraño, sin embargo ya lo estaba empezando a aceptar.

Atravesó el castillo con su mascota a lado, a pesar de tener poco tiempo con ella, Chaucey ya empezaba a seguirla como si de su madre se tratase, así que no tuvo dificultad en llegar a la habitación a oscuras. El chofer se debía de encargar de dejar sus maletas en su habitación después, así que solo dejó el libro y a Chaucey en su cama, y se acostó a pesar de saber que no iba a dormir. Debía de ver a la señorita Heinous al medio día, por lo que tenía tiempo para hacer una visita antes.


Salió del castillo con prisa, apenas salían los rayos del sol, pero Moon sentía que en cualquier momento alguien la podría ver. Llevaba un vestido simple pero elegante, y como de costumbre en sus visitas al bosque, llevaba una bolsa y un par de pantalones debajo de la falda, Chaucey se había quedado dormido en su cama, y Glossaryck no había aparecido, así que no tuvo mucho problema en salir, confiaba en que si Glossaryck despertaba, se iría a jugar con la nueva mascota y no la interrogaría por su desaparición.

Caminó entre el bosque como si de su casa se tratase, ya empezaba a familiarizarse con el entorno y ahora no se sentía tan pérdida y frágil como al inicio… como la vez que corrió en la noche y se encontró con alguien desagradable. Ahora sabía por dónde debía caminar, y por eso mismo sentía que nada podía afectarla… Todo era como recordaba, y cuando llegó al campo de frutos, eso fue lo que más la preocupó.

Los árboles aún tenían frutos en sus ramas, sin embargo la mayoría de éstos estaban en el suelo, tirados, pudriéndose. Moon caminó lentamente hacia el lugar, Toffee había empezado a recolectar los frutos días antes, así que para ese momento debían de estar todos recogidos ¿Por qué no se veía indicio de ello? El lugar se veía abandonado, sólo los pequeños insectos estaban ahí, y ni siquiera se mostraban huellas de que alguien se hubiese acercado… algo no estaba bien.

Se quedó mirando el lugar unos minutos, sin comprender, Toffee le había dicho que iba a estar en ese lugar hasta que terminara la cosecha, pero no se veían indicios de que alguien estuviera ahí, ¿Estaría en otro lugar tal vez? ¿Lo habría olvidado? Moon intentó creer que había pasado algo en el río, que seguramente algo lo mantuvo ocupado… Pero eso no explicaba porque nadie más había ido, si él estaba ocupado debía de enviar a alguien más ¿No? Entonces…

Se encaminó al río para comprobar su teoría, no quería pensar en otra cosa porque eso significaba que algo le había pasado a él o a su pueblo, y eso no le gustaba en lo más mínimo, pensar en que alguien o algo les había causado daño… No, él seguramente estaba en el río, debía de tener alguna explicación, tal vez habían aparecido más peces y valía más la carne fresca que los frutos en su localidad.

Se intentó convencer de eso hasta que llegó al lugar donde ellos habían estado, pero el lugar se encontraba desértico, no había indicios de pesca: ni huellas, redes o algo parecido… tampoco estuvo nadie allí esos días.

Moon se enfrentó a un dilema, el tiempo corría, debía de estar en el internado para el medio día y no veía a Toffee. ¿Debía esperarlo? ¿Debía de buscarlo? ¿Debía de regresar después? Una parte de ella estaba alarmada, lo que había visto no era normal, así que sí regresaba al internado no iba a estar tranquila, pero tampoco tenía mucho tiempo para ir a buscarlo a la montaña, que era, donde suponía el mejor lugar para ver las cosas a su alrededor.

Se sintió frustrada cuando vio que seguía en el mismo lugar que antes, debía de tomar una decisión en ese mismo instante, se obligó a caminar de regreso con los frutos, no sin antes dibujar en la tierra una luna, como símbolo de que ella estaba allí. Tal vez él se ocupó esos días pero esa misma mañana ya iba de regreso a los campos frutales. No estaba convencida de ello, pero no sabía que más hacer.

Ya había dejado un dibujo en la tierra para que Toffee lo viera si iba hacía el río, iba a regresar al campo de árboles por si lo encontraba allí, e iba a caminar lentamente por si él estaba en la montaña y la veía pasar a lo lejos… no era mucho lo que podía hacer, pero no sabía dónde más buscar…

Un lugar llegó a su mente en el instante que al regresar a la arboleda vio tirado un Khopesh, sin duda el de él, eso confirmaba que algo le había pasado, él siempre llevaba aquel arma consigo, y que estuviera tirado en la nada, obviamente marcaba un indicio de peligro.

Se quitó la falda mientras corría con todas sus fuerzas, la echó en su bolsa y creyó que con eso iría mucho más rápido, no obstante sentía que iba más lento con cada paso que daba, ella nunca había ido al pueblo de él durante el día, solo una vez en la noche, y fue guiada por él. Sí bien recordaba el camino mentalmente, corría el riesgo de que se perdiera fácilmente.

Intentó ver los árboles para ver si alguno le parecía familiar, ¿Por qué rayos no había puesto más atención cuando fue allí? No sabía si debía de correr más para encontrarlo, o más lento para fijarse en los alrededores para no perderse, pero es que estaba asustada, él era su único amigo, y que algo le dañara era una cosa que ella no estaba dispuesta a aceptar.

Corrió un poco más hasta que encontró el barranco donde él le había mostrado las luces de su pueblo, era increíble que lo hubiese conseguido, no perdió el tiempo y se acercó al lugar, pero cuando se asomó, un frío la invadió completamente, puede que sus emociones quisieran ir a ver que estaba pasando, pero su conciencia le decía que estaba yendo a una guarida de monstruos, monstruos que tal vez no eran lo suficientemente tolerantes como lo era Toffee.

Él la había aceptado como una Mewmana, pero recordó al monstruo que casi la mató sólo por rondar por allí, no sabía lo que se iba a encontrar en aquella aldea, bien podrían ayudarla o matarla… Ahora que lo pensaba ¿Ellos hablaban su idioma? ¿Cómo se comunicaría? Se dio un golpe mental al no llevar el Khopesh que había encontrado… tal vez con eso ellos pudieran identificar que buscaba a Toffee… o creyeran que ella lo estaba buscando para matarlo y los estaba amenazando.

Bajó el barranco lentamente mientras miraba sus opciones, podía irse, podía continuar, podía esperar a Toffee en un lugar más seguro… No lo quería admitir, pero ahora que estaba allí tenía miedo. Si algo le pasaba a ella, las personas del internado la irían a buscar, la encontrarían, le echarían la culpa a los monstruos de su desgracia y les atacarían sin piedad… Moon no sabía a qué le temía más, si a su propia seguridad, o a la de ellos.

Bajó lentamente y decidió mirar oculta detrás de los troncos de los árboles, cuando ella y Toffee estuvieron juntos aquella noche, él no se había tardado nada en ir por una pomada, así que donde dormía no debía de estar lejos, más en ese momento, no se escuchaba nada. Fijó su vista a donde suponía que estaba el pueblo pero sólo encontró pequeñas chozas sin movimiento, después, si no la mataban, se detendría a observar las pequeñas casitas con admiración, porque estaban muy bien construidas, pero ahora tenía una meta mucho más importante.

No vio a nadie en los pocos minutos que estuvo escondida, y eso la preocupó, se supone que era un pueblo, ella había visto varias las luces, entonces, ¿Por qué no había nadie? Se llenó de valor para poder atravesar el pueblo y preguntar si había alguien allí, sin embargo, justo cuando empezó a dar unos diminutos pasos, escuchó como un llanto se manifestaba a lo lejos.

Se quedó oculta en el árbol más cercano a las chozas, intentando buscar el lugar donde provenía aquel ruido, se escuchaba como el llanto de un mewmano pequeño, pero ahí no había mewmanos ¿O sí? Intentó moverse discretamente para poder poner más atención a lo que escuchaba, y cuando por fin lo hizo se quedó sorprendida y maravillada.

— Pero mamá ¡No quiero ir! — Escuchaba una voz chillona — ¡Quiero jugar! ¿Por qué no me dejas?

— Por qué no, debemos de dar nuestro apoyo. ¿Ves que no hay nadie más aquí? Es porque todos están allá, y si vamos tarde es por tu culpa.

— ¡Pero no quiero ir! — De nuevo el chillido que Moon había escuchado. Era fascinante, esos monstruos no sólo hablaban su idioma, sino que tenían sentimiento y responsabilidades como una familia mewmana normal. La chica recordó que a ella nunca la dejaron hacer un berrinche, así que escuchar como un pequeño monstruo lo hacía, se le daba una sensación de calidez.

Cuando escuchó las voces alejándose, salió de su escondite para poder ver a los dueños de aquella platica, se sorprendió al ver dos monstruos, uno más grande que el otro, caminando tomados de la mano, ¿Hasta los monstruos tenían ese compromiso de amor? Deseo acercarse y preguntarles directamente acerca de Toffee, pero tenía miedo, se recordaba que a ella aún le daba miedo tocarlo a él por su piel escamosa, así que hablar con dos desconocidos era algo para lo que aún no estaba preparada.

No obstante decidió seguirlos a una distancia discreta, la mamá de aquel niño había dicho que todos estaban en un cierto lugar, así que posiblemente podía ver a Toffee. Por lo que había visto, ellos aún seguían muchas tradiciones, así que eso explicaría su ausencia en los lugares cercanos.

Los monstruos, que Moon pudo identificar tenían rasgos principalmente de ardilla, aún seguían platicando, la chica no entendía exactamente de qué, pero su voz era lo suficientemente ruidosa para que sus pasos no se escucharan, después de caminar unos diez minutos, parecía que ya iban a llegar, ya que los berrinches de aquel niño empezaron a disminuir, sin embargo Moon no se pudo relajar ya que empezó a hacer aire en dirección a la pequeña familia, y la madre se puso inmediatamente alerta.

— ¡¿Quién anda allí?! — Moon se sintió pillada, como si hubiera hecho algo malo, sin pensarlo se puso detrás de un árbol y guardó silencio — He preguntado ¡¿Quién está allí?! ¡A pesar de que te escondas te puedo oler!

Moon contuvo su respiración, y se recargó lo más que pudo al árbol, estaba tan cerca de poder encontrar a Toffee.

— ¡Responde! — Dijo la mujer, y Moon pudo escuchar como unos pequeños pies corrían en dirección opuesta a ella, habían pedido refuerzos.

— ¡Perdón! — Gritó sin saber exactamente porque, tal vez si se mostraba amistosa podrían no hacerle nada, intentó relajar a la madre que parecía que aumentaba el tono de su voz cada vez más.

— ¡¿Quién eres?! — Moon no podía decir que era ella, si decía que era una mewmana la podían matar, y si decía que era la princesa de Mewni la iban a matar, ni siquiera Toffee sabía de aquello… — ¡Responde!

Se arrepintió de no haberle dicho la verdad a Toffee cuando pudo.

— ¡Sólo vengo a buscar a alguien!

— ¡¿Quién te envía?! ¡Tú olor no es de por aquí! ¡¿A caso eres una enviada de Rasticore?!

Moon se pegó lo más que pudo a árbol, ¿Rasticore? ¿En qué se estaba metiendo? Intentó recordar aquel nombre, lo había escuchado en algún lugar. Rasticore, Rasticore, Toffee lo había mencionado, lo recordaba de su voz, ¿Pero cuándo fue? Se obligó a recordar rápidamente todas sus conversaciones, pero él nunca había mencionado a alguien, salvo, la vez que fue atacada.

— N-no. ¡No! Yo no vengo de…

— ¡¿Entonces qué haces aquí?!

— ¿Qué está pasando aquí?

Moon se quedó helada, eso había sido pronunciado por una tercera voz, una voz que se escuchaba demasiado intimidante, y fuerte, ya que ni siquiera necesitó levantar la voz como lo hacía aquella mujer, para que la chica lo escuchara a la perfección.

— Hay alguien que nos está siguien… — La mujer se calló de golpe.

— Vete, deja que me encargué de esto yo.

Moon escuchó como unos pasos se alejaban, ahora estaba ella sola con aquel desconocido, y realmente sí que temía por su vida.

— ¿Quién eres?

— ¡Solo vengo a buscar a alguien! — Dijo, ignorando la pregunta, tal vez si aquel ser podía llevar hacía con Toffee, o darle señas de él, o simplemente indicarle donde era el camino y dejarla sola, podía decir que aquella misión había sido un éxito.

— ¿A quién?

Moon tuvo que inhalar y exhalar un par de veces antes de decir:

— A Toffee.

La chica escuchó como unos pasos se acercaron hacía ella, no sabía si sacar la varita que tenía en la bolsa o no, estaba demasiado asustada.

— Muéstrate — Demandó la voz mucho más cerca de ella, Moon sudó frío.

— Sólo vengo a buscarlo a él, si me dices donde podría encontrarlo…

— ¡He dicho que te muestres! — Aquel grito erizó la piel de Moon — Hueles como él, pero todos sus conocidos están aquí, así que debes de mostrarte o…

El monstruo se quedó sin habla, parecía impresionado, pero no asustado, porque después de aquellos segundos de silencio, lanzó una sonrisa divertida a la chica que se mostraba ante él.

— Oh, conque una Mewmana.


¡Hello! It´s me~~ ¿Cómo están? Yo la verdad bien, alegre porque ya pasamos a éste arco en la historia, es muy importante a futuro, así que presténle mucha atención 3

No escribo mucho porque mi internet no funciona y estoy con los megas del celular D:

Agradecimientos especiales a:

Yurikoatsuki: La verdad, yo también actualizo esta historia en wattpad, y fue de que actualicé y no aparecía el capítulo, sino hasta el día siguiente llegó la notificación... también con fanfiction tengo problemas, pero en menor cantidad, en el año sólo me falló dos veces, la última vez desde el 20 de diciembre hasta el 6 de enero... En fin espero estés disfrutando la historia, ¡la escribo con todo mi corazón!

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