Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada


Moon veía como el khopesh de Toffee resplandecía con la luz del amanecer, el filo brillaba con todo su poder, y estaba segura de que el objetivo de éste era su cuello.

Analizó rápidamente la situación, Toffee la estaba esperando, cualquier movimiento en falso y la atacaría sin duda, ella se quedó quieta, debía de buscar un espacio libre para atacarlo, el sudor amenazaba con cerrar sus ojos pero soportó, lo tenía justo en frente, y no iba a perder la oportunidad de vencerlo por un descuido.

Un ligero movimiento en la cabeza de Toffee y Moon retrocedió rápidamente mientras sujetaba su varita y hacía de que ella saliesen dos líneas de luz fijas, las líneas se cruzaban y daban la forma de una espada de hoja con rombos.

Moon se giró y empezó a defenderse "Conoce a tu enemigo" Se recordó "Conoce sus armas, y conoce sus debilidades" El punto débil de Toffee era su cola, que le quitaba más coordinación de la que ella tenía, aunque si se descuidaba, ésta le podía proporcionar uno que otro golpe.

Chocaron las armas, Moon sabía que no podía soportar eso por mucho tiempo, él era mucho más fuerte que ella y ese enfrentamiento directo solo la cansaría más. Se giró, le dio la vuelta a Toffee y contrajo la luz de su espada, él giró sobre sí mismo y ella le pisó la cola, excelente, Moon supuso que lo haría perder el equilibrio, pero su contrincante cambió de peso con su otra pierna y se acercó de nuevo a la chica.

— Mierda — susurró la princesa mientras intentaba ponerse a la altura de las rodillas de él.

— Perdiste — Dijo él mientras ponía su Khopesh cerca de su cuello, Moon puso una sonrisa de victoria y encendió su espada, que se alzó como un rayo y se posicionó a centímetros del cuello de él, nadie podía moverse, si lo hacían los dos morían en ese instante.

Toffee en vez de poner una cara preocupada por tener aquella espada tan cerca, puso una sonrisa de satisfacción mientras miraba a la princesa debajo de él.

— ¿Qué fue lo que acabas de decir? — Preguntó. Y Moon inmediatamente desapareció los rayos de luz que emanaban de su varita.

Al hacer eso, él alejó el Khopesh de ella, y se tumbó en el pasto limpio y verde que antes había tenido unas flores otoñales, pero que el Pequeño Chauncey (Que estaba en un rincón mordiendo una planta extraña), se las había comido todas.

Moon no se tumbó en el pasto, pero si se sentó con elegancia sobre sus piernas, con los ojos cerrados y la espalda muy derecha.

— Nada — Respondió sin ver a su contrincante a los ojos.

— ¿Nada? ¿Segura? — Preguntó él mientras se acercaba más a ella, o así fue como lo sintió la chica, que aún no abría los ojos. — Por qué estoy seguro de que escuche una palabra que en el internado jamás te enseñarían… ¿Cómo era? ¿Mier….?

Moon al sentir que él estaba lo suficientemente cerca, abrió los ojos y le propinó un pequeño golpe en el hombro mientras se levantaba de ahí rápidamente. Eso sí sorprendió a Toffee, porque puso una cara de indignación digna de recordar.

— ¡Estás loco! — Gritó ella, ya lejos de su atacante — Yo nunca diría algo así.

Toffee murmuró algo por lo bajo y se paró de donde estaba, pero en vez de acercarse a la chica que ya estaba preparada para correr, se fue con el cabra-cerdito que aceptó muy bien su compañía.

Moon miraba desde lejos la escena.

— ¿No me atacarás? ¿Seguro?

El monstruo le dedicó una mirada incrédula.

— Estuviste a punto de matarme hoy, necesito un descanso.

— Tú también estuviste a punto de matarme. — Respondió ella inmediatamente.

— Sí, pero no era porque yo quería, tú me obligaste.

— Tú te ofreciste — Dijo ella y tomó al pequeño Chauncey que ya no era tan pequeño.

El cabra-cerdito lanzó un ruidito como si se estuviera riendo de aquello.

— Bueno, ¡Pero es que es increíble que en ese internado prefieran enseñarles a coser y saludar en vez de aprender a defenderse de verdaderas amenazas!

Moon acarició al pequeño Chaucey y dejó que se regresara con el lagarto.

— Eso me conviene más, porque tengo al mejor maestro exclusivamente para mí.

El lagarto sonrió ante aquello y se volvió a acostar en el césped, Moon sabía que se había sido su "gracias".

Había pasado un mes desde que ella lo había ayudado a sanarse y que él descubriera su linaje, pero en contra de todas posibilidades, en vez de distanciarse por sus obvias diferencias, se habían hecho más unidos, porque ambos tenían el sueño de poder ver un Mewni con Mewmanos y Monstro por igual, sin distinción.

Toffee se había ofrecido a ayudarle y seguirle en lo que fuese, y una parte de aquello fue enseñarle defensa personal cuerpo a cuerpo. Moon iba avanzando rápidamente en las peleas: aprendió táctica y manejo de la espada rápido, tanto que Toffee ya había empezado a luchar contra ella, aunque Moon sabía que él siempre se contenía en fuerza cuando combatían.

— Eso es demasiado pretencioso, princesa. — Respondió él — Pero es cierto a final de cuentas.

La chica volvió a sonreír mientras tomaba su bolsa y se ponía la falda para cubrir sus pantalones. El lagarto no la estaba viendo, pero seguramente sintió sus movimientos porque empezó a imitarla y procedió a tomar sus cosas.

— Te lo envía Ivy — Dijo, y le mostró a Moon una corona de flores — Son las últimas de esta temporada.

La chica que ya se había puesto su vestido, limpiado el sudor y acomodar su corto cabello gracias a la varita, se acercó hacia su compañero.

— Son hermosas — Dijo mientras veía la delicada corona de flores amarillas, cafés y azules.

Después de dejar que mirara un poco la corona, Toffee procedió a ponérsela en la cabeza.

— Digno de una princesa — Dijo mientras la veía.

Moon sintió una sensación cálida. Desde aquella vez, se había llevado muy bien con los niños de la aldea, ellos no podían ir a verla, por lo que los había visto solo un par de veces más cuando se toparon en el lago, pero al parecer se habían llevado tan bien que ambos se enviaban regalos regularmente.

— ¿A Shrub le gustó el maíz que les envié? — Preguntó mientras se sentía la corona en la cabeza, al parecer Toffee se la había acomodado muy bien.

— A todos, están deseosos de probarlo de otra forma distinta tal como dijiste — La chica se sintió satisfecha, aunque sabía que "A Todos" se refería a todos los niños, y no los adultos, porque ella no se los había ganado del todo.

— Perfecto, veré que más les envío en la semana.

Toffee asintió y se puso en la espalda el Khopesh junto con el saco donde guardaba sus cosas.

— No te exijas demasiado — Dijo, y el pequeño Chaucey se puso a su lado, apoyándolo.

— No lo haré — Respondió ella y ambos tomaron el camino hacia el castillo.

Moon ya se sabía el camino de memoria, y la zona era segura, sin embargo ya se había hecho una costumbre que él la acompañase al castillo y ninguno de los dos había objetado algo en contra, así que lo siguieron haciendo.

— Hasta mañana — Dijo él a una distancia prudente del castillo, y ella le dio la misma oración de despedida mientras se alejaba lentamente. No sabía por qué, pero Moon cada día sentía que ya no bastaban aquellas palabras para despedirse de él.

Apenas atravesó el castillo, una princesa se acercó corriendo hacia ella para tomar a Chaucey, Moon por precaución en el trayecto de regreso le creó una pequeña corona de flores a él también, para que no se notara que ella era la única que traía una, y al parecer su estrategia había funcionado.

— ¡Te ves hermoso! — Dijo la princesa mientras lo acariciaba — Obviamente tu madre también se ve bien, ¡Pero tú luces fantástico!

Moon puso una sonrisa forzada por aquello, una cosa que también cambió después de su ida al castillo Butterfly, y que nunca había contemplado, fue que ganó amigas, o algo así. El pequeño Chaucey era la causa de ello, como Moon era la única princesa en todo el internado que tenía permitido llevar una mascota, el pequeño cabra-cerdito se convirtió en la sensación, y todas las princesas para poder convivir un rato con él, empezaron a hablarle a Moon con más familiaridad.

Claro que su anunció como heredera de Mewni y prometida del Príncipe Johansen también había ayudado un poco.

Moon no sabía cómo sentirse respecto a ello, el ambiente hacia ella había mejorado, pero no sabía por cuanto tiempo fuera así; una parte de las princesas se habían liado con ella por Chaucey, otras, solo por el respeto al tener a la Princesa del Reino más fuerte de todos, pero había una chica que demostraba a leguas que le habían tomado un rencor demasiado personal.

La heredera Butterfly se quedó impactada cuando tanto como la Señorita Heinous y Lady Winter, sin ponerse de acuerdo siquiera, dijeron que ese rencor que emanaba aquella chica era debido a los celos que tenía por estar comprometida con el heredero Johansen.

¿Se ponían así por River? ¿Enserio?

Bueno, sabía que seguramente las chicas que la "respetaban" aún la miraban mal a sus espaldas, pero ya había vivido tanto con aquello, que le importó igual que su relación con River.

O sea nada.

— ¿De dónde conseguiste esas flores? — Preguntó la chica que aún seguía acariciando a Chaucey — Se ve divina la corona pero, ¿Enserio no tienes miedo de pasearte por ahí en el bosque? ¡Es increíble que la directora te haya dado permiso de siquiera atravesar el jardín!

Ah, otra cosa que había cambiado en ese mes, fue que las salidas de Moon ya no eran un secreto, de igual forma, Chauncey fue la causa de ello, debido a su glotonería y que se comía cualquier cosa que hubiese en los jardines escolares, la directora casi suplicó que lo llevara a pasear a otras partes.

Moon hizo un esfuerzo increíble en no lanzar una sonrisa de satisfacción en ese instante. Ya que a partir de ese momento la joven princesa tuvo la autorización para vagar por los alrededores del colegio con su mascota todos los días en la mañana. Por supuesto que ellos dos se internaban más en el bosque de lo que se suponía.

— De aquí cerca — Respondió, con una voz dulce y lenta, fingida obviamente.

— Mañana mismo te acompaño ¡Me gustaría tener una igual! — Moon se obligó a demostrar una sonrisa halagadora en su rostro aunque sentía lo contrario. No, nadie podía acompañarla al bosque, y no, no quería que nadie tuviera una corona de flores del bosque tejidas por una monstruo salvo ella.

— No te preocupes — Respondió aún con la sonrisa en la boca — Dime ¿Cuál es tu color favorito?

La princesa, del que Moon recordó no se sabía su nombre, lanzó un gritillo y empezó a dar saltitos.

La heredera Butterfly no comprendía aun si ella se le acercaba por Chauncey, porque quería quedar bien con ella, o porque sabía que podía obtener algo de la varita. Moon sabía que muchas chicas se le acercaban por interés, pero Lady Winter le dijo que en vez de apartarlas como había hecho los primeros días, les diera lo que quisieran, no tanto porque lo merecieran, sino que con eso Moon compraba su lealtad.

La chica odiaba la política en lo más profundo de su ser.

— ¡Morado! — Dijo la princesa — Como el color de los grandes Reyes.

Moon asintió y sacó la varita para lanzar un hechizo sumamente sencillo, al terminar, una corona de flores moradas y blancas apareció en su mano.

— ¡Yai! — Gritó la princesa y Moon le pasó su obsequio.

La chica con corona morada se la acomodó rápidamente y empezó a girar sobre sí misma, intentando que su cabello azabache y ondulado se acomodara a ella. Moon tuvo que admitir que la corona lucía bien, y se preguntó cómo le había quedado a ella la suya.

— ¿Me queda bien? — Preguntó la chica después de tanto girar.

— Sí, me quedó muy bien — Respondió Moon, no iba a decirle a la chica un cumplido, pero no iba a menospreciar el trabajo de su varita.

— Genial ¡Gracias amiga! — Dijo la joven mientras tomaba la mano de Moon y se despedía para ir corriendo fuera de su alcance.

Moon se sintió golpeada como aquella palabra: "amiga". Moon no consideraba a esa chica su amiga, ni siquiera sabía su nombre. Su madre le decía que las relaciones de amistad en el Reino no existían, solo las de conveniencia. Ella estaba de acuerdo con ello porque lo había vivido, pero que alguien le dijese lo contrario, resultaba muy confuso para su ser.

Aun así esa sensación le duró poco, ya que sonó la campana para hacer notar el cambio de materias, Moon se apuró para ir a su habitación a dejar a Chaucey porque a pesar de que tenía permitido faltar a todas sus clases, ella prefirió ignorar las inútiles como canto con aves, costura, modales en la mesa, etc. y asistir a las más decentes, y justo ahora tenía una clase que últimamente le había llamado bastante la atención, botánica.

Pasó por los jardines y vio a aquel grupo liderado por la chica que la odiaba, tampoco recordó su nombre, pero su apellido se le apareció en la mente. La princesa Speeded Bit.

— Miren quien se dignó a pisar nuestros campos — Dijo a sus amigas, Moon mostró su rostro orgulloso mientras escuchaba, lastimosamente ahora que era la princesa Butterfly debía de mantener frente a todos el nombre de su apellido por lo alto.

— Es mi obligación como princesa visitar todos los lugares de mi pueblo — Respondió con la cabeza en alto — Y eso incluye a gente sin educación como tú.

El color rojo inundó la cara de Speeded Bit, y Moon supo que le había dado en donde más le dolía.

— Cobarde — Se intentó defender la chica — Tú sólo eres una niña mimada que no es nadie sin la varita.

— Soy mejor que tú, querida — Respondió Moon tranquila, aunque por dentro le hervía la sangre.

— ¡Claro! ¡Por supuesto! Por eso es que dejaste la clase de cantos con aves, porque era taaaaan buena, que la tutora te hacía ir al bosque para que nos dejaras un poco de aves a nosotras.

Moon hizo puño su mano al escuchar aquello, seguramente Speeded Bit estuvo entre sus compañeras que la conocieron al inicio del curso, Moon estuvo tentada a decir nuevamente aquella palabra por la que le preguntó Toffee en su entrenamiento, pero en vez de eso decidió menear su corto cabello con gracias.

— Qué bueno que lo entiendes, gracias por recordármelo — Dijo, y sintió que Speeded Bit apretaba los dientes con fuerza.

— ¡Eres una farsante! — Gritó, y Moon agradeció que el resto del colegio ya estuviera en los salones de clases. — ¡Tú ni siquiera sabes cantar bien!

O tal vez no, porque en ese momento estaba a nada de dejar sin palabras a aquella princesita.

— Puedo atraer más aves que tú, querida — Respondió mientras se ponía frente a frente a Speeded Bit. La chica en cuestión estaba sorprendida por el acercamiento de Moon, y la joven Butterfly no perdió el tiempo y empezó a lanzar una suave melodía.

Aves se acercaron rápidamente a su canto y empezaron a bailar alrededor suyo, era hermoso, aunque Moon hubiese preferido que rodearan a su compañera y decidieran defecar sobre su rostro, Toffee no le había enseñado a hacer eso, pero estaba segura de que se lo podía preguntar.

Porque sí, Toffee le había enseñado ese canto.

La princesa Speeded Bit y sus compañeras estaban sin habla al ver semejante cantidad de aves, Moon estaba segura de que ni siquiera su profesora podía controlar semejante cantidad, y mucho menos hacer que éstas bailaran al compás de su silbido. La chica dejó de soplar y las aves se dispersaron tan rápido como llegaron.

— ¿Decías? — Preguntó Moon con satisfacción mientras le hacía una seña al pequeño Chaucey para retirarse y dejar a aquellas princesas solas.


— ¡Eso fue impresionante Moon! — Dijo Lady Winter a través del espejo de su habitación, ya era de noche, y Moon le había contado todo su día a su nodriza, incluido su desliz con aquella compañera suya. — Pero dime ¿Cómo aprendiste a cantar tan bien? De pequeña era lo que más se te dificultaba.

Bueno, quizás no todo su día.

— Lo aprendí en el libro de hechizo — Respondió, y esperó que Glossaryck no se diera cuenta de su mentira — Hay bastantes cosas interesantes ahí.

— Qué bueno que aprendió, me encantaría escuchar alguna vez, y cuénteme ¿Cómo le fue a la hora de la comida?

Moon comenzó a narrar cómo después de salir del gran comedor un montón de princesas se le acercaron para pedirles coronas de flores, ella sorprendida por generar una tendencia tan marcada empezó a hacerlas como más gusto que en la mañana, y sólo porque captó que esa no era un accesorio Mewmano, sino uno monstruoso… Internamente se preguntó qué diría Ivy al saber que todas las princesas habían usado algo que ella al inicio había creado.

— Tiene tantas gracias princesa — Dijo Lady Winter y de pronto puso su rostro serio. — Pero, creo que ya es hora de que le diga por qué le he llamado.

Moon asintió mientras tomaba aire, por más que le gustasen las llamadas de Lady Winter, si las recibía era por algo, y ese algo usualmente estaba relacionado con su madre.

— La escucho.

— La Reina ha decidido que Baby vaya a supervisarla mañana.

La princesa lanzó un suspiro de alivio, eso no eran tan horrible como pensaba.

— Entiendo, Es por mi varita ¿No es así?

— Exacto, la Reina quiere ver cómo van sus avances.

— Muy bien — Respondió Moon — Me encargaré de todos los preparativos para su visita.


— Me temo que una festividad con el internado de los príncipes se vería muy apresurado directora. — Dijo la señorita Heinous en la oficina de la principal, ésta, desde hace un par de semanas había insistido en hacer alguna celebración para juntar a las dos escuelas, pero la señorita Heinous intentaba desviar sus intenciones de aquello — Se acercan las festividades de invierno, y las princesas deben de ver primero por sus deberes.

— ¡Vamos Heinous! — Exclamó la directora — Un convivio no afectará en nada.

— En efecto lo hará, las chicas se emocionarán tanto con los príncipes que no se podrán concentrar en sus trabajos finales hasta el próximo año, si tenemos suerte.

La directora pareció pensarlo un poco, y la señorita Heinous se sintió más relajada, a ella le daba igual o no organizar lo que le pidiesen, pero por el momento no quería tener nada que ver con el internado masculino, porque sabía que Moon no se pondría nada cómoda.

— Tienes razón, pero necesitamos algo para juntar a los príncipes, somos escuelas hermanas y no debemos de distanciarnos tanto.

— Buscaré una manera — Dijo Heinous rápidamente — Sólo deme un poco de tiempo para pensar en algo.

La directora asintió, y antes de que dijese cualquier otra cosa, la señorita Heinous salió de la habitación apresuradamente. Listo, había ganado un poco más de tiempo, pero necesitaba evitar que el príncipe Johansen visitara a su prometida en lo que quedaba del año.

— Perdón — susurró al cielo estrellado — Sé que debería odiarla, pero es demasiado joven... Tú, que viviste por lo mismo, sabes que un matrimonio arreglado es lo peor que le puede pasar a una chica, y si yo… si yo tengo el poder de hacer algo para que el sufrimiento de ella sea menor, lo haré sin dudar. Me comprendes ¿Verdad, madre?


¿Qué? ¿En menos de diez días tres actualizaciones? ¿Quién eres y que le has hecho a la verdadera cistxc D:!?

Bueno... pues además de mi enfermedad, este es un día especial para actualizar, pasando la media noche... y eso es porque ¡HOY EL FIC CUMPLE UN AÑO! El 27 de febrero del año pasado fue cuando publiqué el prologo *Heart* y ahora, 29 capítulos después, aún seguimos *Llora de felicidad* sí, este año se acaba el fic, pero no esta aventura, porque realmente he conocido personitas geniales en el fandom y espero seguir en contacto :D

Agradecimientos especiales a:

L.M Burton: No tardé nada, es más creo que hasta te sorprenderás con la rapidez de la actualización B) nunca menosprecies tus habilidades cuando estés en cama.

Aidil: ¡Yo también aseguraba que ellos tenían algo! Pero nooooo, Daron decidió arruinar un buen shipp prematuramente, he de ahí la razón de que somos poquitas personas seguidoras del shipp :C Enserio si les hubieran dado una historia mejor x.x Pero descuida, en esta historia habrá de todo.

Alejandrabarrosb: Pues en mi mente esta historia es una linea temporal diferente a la de la serie, acerca del final, aún no sé... tenía uno en mente pero era cuando esta historia iba a ser de 16 capítulos, ahora con 29, ya me he encariñado mucho con la historia, y no quiero dar un final todo x, quiero uno realmente bueno y merecedor... aun me queda tiempo para pensarlo, tengo la tesis, la presión de buscar un vestido para mi graduación... lo único que puedo asegurar es que más adelante habrá mucho más drama.

Opiniones, criticas, sugerencias, felicitaciones por el primer año de mi bendición, amenazas de muerte, ¡todo es los reviews!

Nos leemos ~~