Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada
— Fue una gran idea lo de la plaga, señorita Heinous.
La nombrada asintió mientras caminaba por los pasillos desérticos de Santa Olga. Ya era de noche, todas las princesas habían sido evacuadas a sus respectivos hogares, y ahora sólo quedaba una parte del personal directivo en las instalaciones esperando a que saliese el sol para poder trasladarse a un lugar desconocido y dejar el castillo solo.
— Gracias. Lo que sea para salvar la reputación de la escuela. — Respondió la nombrada, aunque realmente lo que más le importaba era la reputación de la chica que ocasionó aquello.
No sabía exactamente lo que había pasado, pero la señorita Heinous no era tonta, así que para que las princesas del lugar no divagaran más de lo debido, creó una distracción para que toda la atención se desviara de Moon, debido a que si ella y la directora decían que la princesa Butterfly había sido atacada por un monstruo, muchas cuestiones se vendrían sobre ellas:
¿Por qué salió sola? ¿Por qué el supuesto ataque no concordaba con sus horas de salida? ¿Por qué no se escuchó el escándalo de su mascota hasta que se dio el aviso? ¿Qué el internado no estaba consciente de que había monstruos a los alrededores? ¿Qué aseguraba la protección de las asistentes entonces?
Eran demasiadas preguntas y muy poca información. Entonces, para evitar todo aquello, Heinous prefirió decir que el internado fue atacado por una plaga de renacuajos de fuego; encerraron a las princesas para que no fuesen atacadas por ellos, pero como Moon salió temprano, ella si resultó herida… Si alguien acaso resultaba muy inteligente y descubría que no hubo dichos animales, adivinaría que algo le pasó a Moon, más sólo llegaría a eso y no buscaría los detalles más perversos sabiendo el peso de su apellido.
Además, no quería ensuciar más el nombre de los monstruos de lo que ya estaba, y eso era porque estaba segura de que dicho ataque no había sucedido tal como la Reina decía. Cuando vio a Moon en el tubo de agua, vio que su piel estaba intacta, su ropa estaba cortada de forma muy pareja, y la tierra y la sangre, a pesar de que estaban en agua no se despegaban de la tela del vestido. Era claro que se trataba de un montaje.
Siguió caminando al lado de la directora hasta que en un pasillo contiguo se encontraron a otra maestra, la señorita Heinous creyó adivinar que era la encargada del canto de aves, pero no estaba muy segura. La directora se paró de golpe.
— Bueno señorita, la dejo — Le dijo en voz baja — Nos vemos en la mañana para el traslado, lleve sólo lo necesario.
La señorita Heinous asintió y vio como la directora se iba ahora con la otra maestra, seguramente para explicarle un poco el plan que ambas habían realizado. La señorita Heinous vio como las mujeres se perdían en la oscuridad del pasillo, y cuando estuvo segura de que estaba sola, cambió la ruta de sus pasos.
Se acercó lo más que pudo a la puerta que daba para el bosque y se alegró de que el guardia que estaba en turno se encontraba dormido, caminó lo más lento que pudo para que éste no se despertara, y cuando por fin dejó de ver al guardia, lanzó un gran suspiro mientras aumentaba la velocidad de sus pasos y se internaba en el bosque.
Estaba preocupada por Moon, sí, pero estaba más preocupada por la situación que tenía detrás: el hecho de que Moon saliese en el bosque tan temprano después de una revisión, sin magia y sin mascota, que era por lo cual ella salía, daba a entender que tenía otros asuntos por hacer allí.
Que la Reina haya hecho la visita hasta dónde se encontraba su hija, en el momento justo sin aviso previo, no era una simple coincidencia, ella sabía que algo había pasado, de otra forma el monstruo hubiese sido asesinado en vez de torturado. Eso, agregando que el monstruo estaba vestido como un Mewmano y parecía que hablaba, daba a entender que él tenía conciencia de su existencia. No sabía en qué se había metido Moon, pero sabía que se había relacionado con ese monstruo de alguna forma.
Siguió adentrándose en el bosque mientras su estómago se revolvía, estaba nerviosa, nunca se imaginó que habría monstruos con consciencia tan cerca de ella. Moon, inconscientemente le dio justo lo que necesitaba: Aquel ser no vivía solo, y si ella pudiese encontrar a uno de sus compañeros para advertirle de lo sucedido ella podría ganarse su confianza.
Y con ello después descubrir lo que quiso decir su madre en aquella carta.
Siguió internándose más en el bosque sin un rumbo fijo, su emoción era tal que sus pies se movían muy rápidamente, deseaba detenerse para ver si no había alguien oculto, pero tal vez si se movía mucho llamaría su atención, siguió corriendo sin importarle perderse o lastimarse, no importaba nada de ello en ese momento.
Corrió y corrió lo más que pudo para buscar a alguien, pero no encontró nada.
Pasaron horas mientras la señorita Heinous divagaba por el bosque, se sentía cansada y decepcionada, ni siquiera había conseguido alguna pista, sus pies estaban hinchados y como bajó la velocidad, el frío de la noche empezó a envolver su cuerpo, su garganta empezó a arder cuando se dio cuenta de que aquella travesía no había servido para nada. Siguió caminando un poco más y se topó con un río con agua cristalina, seguramente estaba helada, pero era lo que necesitaba, lavarse la cara, despertarse y regresar al castillo para volver a su horrible monotonía.
Se hincó sobre la orilla de rio y juntó un poco del líquido entre sus manos, tal como lo había pensado estaba a nada de convertirse en hielo, más no le importó, se pasó el agua por la cara continuamente mientras se colaban unas lágrimas calientes de sus ojos… Después de un rato se quedó viendo su reflejo en el agua hasta que vio que detrás de ellas se notaba un movimiento extraño.
Se giró y se acercó a los árboles donde había visto aquello y empezó a gritar:
— ¡Muéstrate! ¡Ya sé que estás ahí!
El silencio fue el encargado de responderle.
— ¡Yo sé que hay alguien ahí! ¡¿Cuál es tu nombre?! — Volvió a gritar con más fuerza mientras empezaba a temblar.
De nuevo nadie le contesto. Volvió a juntar aire para poder gritar mucho más fuerte, pero cuando abrió la boca para sacar parte de lo que guardaba en su interior, una cosa húmeda y larga le cerró la boca y la giró.
La señorita Heinous se sintió desfallecer cuando vio que la tenía sujeta un monstruo, uno muy parecido al que había visto en la mañana.
— Deja de gritar, Mewmana — Dijo el monstruo mientras enseñaba los dientes, la señorita Heinous se sintió indefensa cuando vio que éste la sujetaba de sus brazos y sus piernas para dejarla inmovilizada.
No, así no tenían que terminar las cosas, ella debía de encontrar la verdad, debía de saberla. Sus ojos mostraron pánico cuando el monstruo la elevó para que ella le pudiera mirar a los ojos. Y cuando justo creyó que él iba a soltar una mordida para comérsela, de su boca salió una frase que la dejó entumecida.
— Mi nombre es Rasticore.
Moon entró al calabozo sin discreción alguna, ignoró a los guardias que vigilaban la puerta y les dedicó una mirada furiosa cuando quisieron contradecirla, ellos, sin saber muy bien lo que pasaba, le dijeron en qué celda se encontraba el monstruo del bosque.
Ella corrió rápidamente hacia Toffee cuando lo vio casi inconsciente amarrado de pies y manos en una pared lúgubre y sucia, cuando apenas se acercó a la entrada de la celda, un fétido olor a sangre, suciedad y seguramente deshechos Mewmanos de otros prisioneros la invadió, se tapó la nariz con su brazo, asqueada, pero aun así continuó con sus pasos para llegar a posicionarse frente a él.
— ¿Moon? — Preguntó él con voz débil cuando la sintió tan cerca de sí, y ella por un momento dejó que sus sentimientos le ganaran a su mente y lo abrazó.
— Sí, soy yo — Dijo — Yo te metí en esto, así que voy a sacarte.
Toffee pareció no comprender lo que escuchaba hasta que vio como Moon empezaba a golpear los grilletes.
— Moon… — Volvió a decir él, pero la chica ya no le contestó — Moon, déjalo, es inútil.
La chica fingió no escuchar aquello y siguió golpeando las cadenas que lo tenían.
— No, todo esto es mi culp… — Pero antes de pronunciar correctamente la última palabra, ambos escucharon unos gritos en la entrada del calabozo.
La chica dejó de hacer lo que estaba haciendo para posicionarse frente a él con la espada, defendiéndolos. Él al ver semejante acción pensó que ella había perdido la cabeza, no iba a poder enfrentarse a un ejército ella sola, pero en su lugar sólo la Reina y una extraña chica de pelo rosa aparecieron en la puerta.
— ¡Moon! ¿Qué es lo que haces? — Dijo la chica que vestía una armadura, y que empezaba a desprender una energía de su cuerpo — ¿Qué no ves que estás haciendo una locura? ¡Detente en este instante! Ese monstruo es un ser despreciable, ¡Y debería estar muerto ya!
Toffee miró como los músculos de Moon se tensaban, la joven princesa estaba planeando algo.
— No — Respondió Moon con voz firme — ¡Lo liberarás en este mismo instante! ¡Sin cuestiones ni alegaciones!
Ahora fue el turno de la Reina de hablar.
— O sino, ¿Qué?
Moon mantuvo una posición firme mientras ponía la espada en su cuello.
— Sí él se muere, ¡Yo también muero!
Hubo un silencio sepulcral después de aquello, Toffee miraba con asombro a Moon que parecía no titubear de la situación, la Reina se había controlado, pero la chica de cabello rosa volvió a desprender aquella misteriosa energía con mucha más fuerza que antes.
— Me gustaría creer en tu berrinche princesa, pero trabajo es trabajo, y debo de realizarlo.
Moon empezó a cortar superficialmente parte de su garganta, en una zona donde no estaba la yugular pero que derramaría sangre rápido.
— ¡DETENTE! — Gritó la Reina mientras sujetaba a Moon de los brazos. La chica la miró sin miedo.
— ¡Adelante! ¡Golpéame! ¡Insúltame! ¡Demuéstrame que tú eres el verdadero monstruo!
La Reina la miró con un rostro lleno de odio, estuvo a punto de darle una cachetada pero se detuvo cuando escuchó la última frase de la chica. Y en vez de golpearla, la giró y la lanzó a los brazos de su guardiana.
— ¡Mina! Llévala a que la vean los doctores ¡Rápido! — Moon lanzó una sonrisa de satisfacción.
— Puedes alejarme de él pero si algo le pasa ¡Me mato! ¿ME ESCUCHAS? ¡ME MUERO YO Y TODO EL LINAJE QUE TENEMOS DETRÁS! — Después de gritar eso, Moon sabía que no había retorno —¡Cuando yo no sepa nada de él, olvídate de que tienes una hija! ¡Podrás encerrarme en una torre pero te aseguro que me lanzaré de ella! ¡Podrás encerrarme en mi cuarto pero me ahorcaré con las sábanas de mi cama! ¡Podrás dejarme en una habitación solitaria pero me golpearé con la pared infinidad de veces! ¡Y si acaso pudieses resolver todo aquello, te prometo que no comeré y verás morir a tu única hija! ¡TODO POR TU CULPA!
Mina se llevó a Moon antes de que pudiese decir otra cosa, pero la chica se sentía liberada, no recordaba lo que había soñado pero no le importaba, se sentía libre y estaba segura de que su madre no le pondría un dedo a Toffee con semejante amenaza, seguramente exageró, pero con eso se aseguraba de que su amigo quedaría a salvo.
Mina la llevó a la enfermería, con el escándalo que había hecho ella y su madre, tenían varios curiosos viendo su traslado, pero Lady Winter y su padre fueron los únicos que las siguieron hasta la pulcra habitación.
— ¡¿Pero qué ha pasado?! — Gritó su padre mientras veía cómo le limpiaban la sangre a la princesa — ¿Quién te ha hecho eso? ¿Aquél monstruo? ¡¿Tu madre?!
— Yo — Respondió la chica sin remordimiento alguno, Lady Winter se quedó paralizada — Es una amenaza para mi madre para que no le haga nada a Toffee, sí él se muere, yo me muero con él.
Los mayores se vieron sorpresivamente y a pesar de que ninguno dijo alguna palabra, los dos dejaron el salón en el mismo momento. Moon se sintió tranquila, después hablaría con ellos con mucha más calma, pero ahora lo único que invadía su mente era que debía de sacar a Toffee de ese lugar lo más pronto posible.
No se movió mientras las enfermeras la atendían temblorosamente debido a que escucharon lo que ella le dijo a su padre y a su nodriza, seguramente estaban impactadas por su comportamiento y decisión tan precipitada. Le daba igual su opinión.
Se quedó en la enfermería esperando a que su padre o Lady Winter regresaran pero no lo hicieron, no quiso regresar a su habitación, así que se quedó ahí mientras veía como empezaba a salir el sol. Algo había cambiado dentro de ella, y esperaba que fuese para bien.
Comet, querida, creo que adivinarás porque estoy aquí ¿Cierto?
¡Y regresamos! Con un capítulo corto, pero creo que interesante, ya vimos la acción de Moon ¿Cómo crees que reaccionará su madre? ¿Cómo creen que reaccionará Toffee y aquella voz misteriosa? ¡No se pierdan el próximo capítulo!
Para los que pregunten por mí, estoy bien, sólo tuve una semana de vacaciones y tres días me los pasé en cama, (Me he dado cuenta que soy super enfermiza) y los otros tres en eventos religiosos, así que fueron días ocupados y aún tengo tareas pendientes :c
Agradecimientos especiales a :
Ariadne Phantomhive: Pues ya empezó a ponerse feo, y con la última frase, aún más ¡Más misterios se acercan y las respuestas vienen a su lado!
Samikun15: Ahora si viene lo ¡Disfruta del capítulo!
Maria221B: ¡Y ya se viene lo político!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
