Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada
— Tengo algo para ti — Dijo la Reina cuando Moon salió de su clase de danza. Ahora estaba practicando el temido pole dance, y era justo como su madre había dicho, un baile pesado que exigía demasiada fuerza de las piernas. El ejercicio era tal, que bastantes moratones invadieron sus rodillas, y por ende la chica tenía que caminar lentamente porque le dolía mover sus músculos lastimados.
— ¿Para mí? — Preguntó Moon mientras disimulaba el cansancio y dolor en la voz.
— ¿Para quién más? — Respondió su madre mientras rodaba los ojos, y en eso le dio un sobre con un acabado muy elegante a la chica, ésta miró a su madre con curiosidad, y obtuvo un gesto de indiferencia como respuesta — Te lo envía tu prometido.
Moon sintió un balde de agua caer sobre ella, ¿River? ¿Qué era lo que quería? Su madre había sido tan discreta en su salida de Santa Olga que él no se había enterado de lo que realmente había pasado, así que le pareció extraño aquel gesto sobre ella, él debía de estar en su propio internado metido en sus cosas, no debería de tener tiempo de enviarle cartas.
— Ábrela y me dices lo que viene escrito, yo ya había hablado con sus padres acerca de que no nos veríamos estas vacaciones decembrinas a causa de la festividad del Tronco con nuestra familia Butterfly pero ellos nunca se dan por vencidos.
Moon no perdió el tiempo y abrió la carta con demasiada prisa, River sólo le causaba problemas, y con lo que pasaba en el castillo no tenía ni ánimos ni energías de tratar con él.
— Es una invitación a una boda — Respondió con un gesto de disgusto después de leer la horrible caligrafía de él. Su madre sólo la observó — El príncipe Ponyhead va a contraer matrimonio y me pregunta si me gustaría ser su acompañante.
— Serás su acompañante — Dijo la Reina sin titubeos, Moon se sintió incómoda, había olvidado que fue voluntad de su madre estar comprometida, y no lo entendía, ella misma demostraba que no toleraba a los Johansen. — ¿Cuándo es la boda?
— En dos semanas.
— Perfecto, olvida tu visita a la fábrica de hilos con la modista, que se haga cargo Rhombulus, nosotras debemos de ver vestidos para la fiesta, además de encargar algún presente para los novios.
La chica lucho con todas sus fuerzas para no mostrar alguna cara de decepción, una de las pocas cosas que le hacía levantarse día con día era platicar con la modista porque ella le comentaba cómo iban los progresos de Toffee en su entrenamiento.
Esas pláticas eran el único contacto con él a pesar de que éste no supiera.
Ambas mujeres se dirigieron al estudio de la Reina donde la mayor sacó un gran catálogo de vestidos que sólo eran pedidos elaborar cuando tenían un gran evento, Moon estaba renuente de elegir uno, pero su madre se encargó de elegir uno que dijese: "También soy una princesa prometida, soy la siguiente en casarse".
Después de elegir el atuendo, la Reina se dirigió a que le tomaran medidas a Moon, tal como se esperaba sólo estaba la asistente de la costurera y no dijo nada que fuera de utilidad para Moon, en vez de eso, la joven aprendiz empezó a adular el gran vestido que había escogido la Reina, dijo que iba a ser el primer vestido de gala que iba a realizar, y prometió que dejaría el vestido mucho más hermoso que en el dibujo, ya que le agregaría unas mangas para que la princesa no tuviese frío.
Cuando escuchó eso último, Moon miró hacia una ventana y vio que los rayos del sol ya no alumbraban con tanta intensidad, ¿Cuánto tiempo había pasado desde que había regresado al castillo? Parecía una eternidad, el tiempo pasaba y sentía como su relación con Toffee era como el calor del verano, día con día se iba apagando.
El resto de la tarde la Reina dejó libre a Moon, la chica supuso que era para que eligiera un buen presente para la boda, pero ¿Qué le podía regalar a una pareja de seres que solo tenían una cabeza de unicornio? Prefería pensar en ello en vez del motivo de aquel matrimonio: la novia de Ponyhead estaba esperando un hijo.
Ni siquiera se quiso imaginar cómo, cuándo, y por dónde.
Como no quería agobiarse más con aquel tortuoso evento, eligió uno de los cuadros que adornaban un pasillo por el que caminaba y le dijo a un guardia que lo preparara para un regalo, ¿Qué mejor obsequio que una reliquia del castillo Butterfly? Moon sabía que su madre no se daría cuenta de la falta del artilugio, así que no la reprendería por haber elegido algo tan al azar.
Aunque pensando en reprender, su madre nunca lo había vuelto a hacer desde que estuvo herida cuando amenazó con suicidarse, a veces la miraba mal, pero su boca estaba cerrada como una tumba, no es que Moon hiciera muchas cosas para contradecirla, pero con lo pequeño que hacía sabía que estaría condenada una eternidad si recordaba la actitud de su madre tres meses atrás.
La chica al verse libre pensó en buscar a Toffee, se dirigió discretamente al jardín botánico anhelando encontrarlo, pero éste se encontraba tristemente solo. Justo cuando salió del lugar un guardia apareció y le dijo que esos no eran caminos por los que debería de andar la princesa, así que la acompañó todo el camino hasta llegar al centro recreativo "La Hiladora", ya que ahí fue visto por última vez Rhombulus, y él tenía la obligación de hacerle compañía a ella en todo momento.
La Hiladora estaba quedando muy bien, las paredes estaban pintadas de un color crema y tenía la decoración en dorado y ocre, había bastante iluminación y ya habían llegado los manuales para aprender las rápidas costuras, ese día se iban a recoger las telas para los diseños que entre Moon y Hekapoo eligieron, y si todo salía bien, dentro de cinco días sería la inauguración.
La chica entró desanimada a pesar de ver que las telas y los hilos ya habían llegado, al parecer no hubo ningún problema en su transcurso. Se sentó en un escritorio que estaba a la entrada y empezó a ojear la lista de personas inscritas en el curso. Ya casi no había lugares libres.
Siguió leyendo sólo para entretenerse y perder el tiempo, en esos momentos realmente extrañaba a Glossaryck. Cuando la chica empezó a jugar a ver cuál de todos los inscritos era el que tenía el nombre más extraño y gracioso de todos, un fuerte estruendo seguido de un fuerte quejido la hizo levantarse de su lugar y ponerse a la defensiva.
— ¡¿Quién anda ahí?! — Gritó, mientras sacaba un pequeño cuchillo de entre el pantalón que estaba debajo de su falta, obtenido gracias a su clase de armas.
— ¿Princesa? ¿Es usted? — Era Rhombulus, la chica se relajó al instante.
— Sí, ¿Qué hace aquí? — Respondió Moon mientras veía como su maestro salía entre en las cajas que habían llegado, así que eso fue el ruido que escuchó.
El hombre le ofreció su rostro de seriedad que siempre tenía, pero su respuesta dejó aturdida a la chica:
— Me quedé dormido.
Moon por un momento pensó que no escuchó bien, esa era la respuesta más extraña de todas y no creía que un miembro de la Alta Comisión pudiese hacer algo como quedarse dormido entre un montón de cajas.
— ¿Está bien? — Preguntó la chica confundida.
— Sí. — Respondió el hombre sin ningún rasgo de vergüenza. — ¿Y usted?
— También — Se defendió.
— No lo parece — Añadió Rhombulus — Se ve aburrida.
— Lo estoy.
Hubo un silencio después de eso, Rhombulus era bueno cuando hablaba y Moon se quedaba callada, pero cuando él quería hablar de un tema más casual para entablar una conversación, usualmente la plática resultaba demasiado incómoda.
— Vámonos — Dijo él después de unos momentos y se dirigió a la puerta, Moon dudo en seguirlo, pero realmente prefería hacer cualquier cosa con él que quedarse en el local mientras leía nombres aburridos.
Empezaron a caminar, como iban sin guardias más de un curioso se les acercó, pero el hombre de vidrio se encargó de alejar a esas personitas indeseables. Al parecer su destino era el castillo, así que Moon le preguntó a Rhombulus que deseaba de ahí.
— Necesito recoger un libro — Él respondió — Su madre me lo pidió en una carta.
La chica entonces comprendió como era que su madre aún seguía en contacto con sus súbditos, al parecer las cartas que realizaba en su estudio no eran meras formalidades, sino que con esas se enteraba de lo que pasaba a sus alrededores. Seguramente habría más de un sobre que tuviera a Toffee como tema principal.
"El Lagarto" estaba siguiendo las indicaciones de Lady Winter. Se inclinó frente a la chica y empezó a seguir los pasos de baile que había memorizado con anterioridad, la brusquedad con la que se le caracterizaba ahora se había transformado en elegancia, y junto al porte que ya tenía, su ser era realmente atractivo.
La chica demostraba nerviosismo frente a su presencia, pero con la compañía de él se veía atractiva de todas formas. La música invadió la sala y ambos empezaron a girar con el compás que se les marcaba. Lady Winter vigilaba cada paso con minuciosidad, pero se veía satisfecha con el resultado.
Cuando terminó la música y el monstruo se inclinó para besar la mano de la chica, una voz sacó a todos de la concentración en la que estaban.
— ¿Interrumpimos algo?
Era Rhombulus.
Acompañado de Moon.
— Señor… — Empezó a decir Lady Winter, pero su rostro se veía pálido, y tuvo que esconder la mirada.
— Pr-princesa, buenas tardes.
Al escuchar el saludo tartamudo de la chica, Moon distinguió que esa tipa era la chica que se encargaba del jardín botánico.
— Buenas — Respondió con altanería. Eso, más la miraba fría de Rhombulus (que Moon descubrió que era sin mala intención), demostraba un conjunto demasiado intimidante para los asistentes, excepto para Toffee.
— Princesa — Saludó Toffee mientras veía a la chica a los ojos y le hacía una reverencia que se veía demasiado provocativa.
— General — Respondió Moon sin titubear, ese título era algo que ella había adivinado, pero realmente necesitaba demostrarle a aquella chica que lo conocía mejor que nadie.
Se sostuvieron la mirada, Rhombulus se mostró confundido por aquella reacción, pero no le tomó importancia y a pesar de la tensión que se empezaba a sentir en el ambiente, dejó a Moon sola con su nodriza y el Lagarto excusándose diciendo que tenía algo que hacer.
— Creo que lo acompañaré — Dijo Lady Winter a la nada mientras seguía los pasos de Rhombulus.
— Y-yo t-también me tengo que r-retirar — Dijo la chica, Kitty, según recordaba Moon.
La princesa Buttefly quiso actuar como si no hubiese escuchado a la sirvienta, pero cuando Kitty empezó a dirigirse hacia la salida, Toffee la tomo de la mano y se la besó, susurrándole un: "Nos vemos mañana, tigre".
¡Ella no era un tigre! ¡ELLA ERA UNA GATA! Moon empezó a sentir como la sangre hervía dentro de sí.
Después de que Kitty se retirarse Toffee volvió a centrar su atención Moon que luchaba con todas sus fuerzas para que su rostro se mostrara indiferente ante la acción de él. La princesa creía que cuando fuese a verlo a él sería el momento más emotivo de su vida, estaría sin palabras y Toffee la trataría como cuando estaban en el bosque y le recordaría todos los momentos que habían pasado, pero en ese momento, en ese momento tenía demasiadas emociones que no eran precisamente las que esperaba.
Por su parte, Toffee mostraba un rostro serio y una mirada intensa y penetrante. La princesa notó que él estaba enojado, y al identificar eso, ella se enojó más, ¿Él se atrevía a enojarse? ¡Ella le lloró todas las noches pensando en lo que mal que la estaba pasando! ¡pero al parecer había tenido muy buena compañía!
— ¿Bailamos? — Preguntó él, y Moon inmediatamente le puso su mano mientras le veía a los ojos.
Bailaron sin música, la tensión entre ellos era palpable, Moon cada vez se irritaba más al verlo enojado, y él parecía que no iba a doblegarse ante ninguna situación que se le presentase. La princesa tenía la mandíbula apretada, había tenido clases de pole dance, había caminado desde la hiladora hasta el castillo y ahora estaba tenido un baile que a pesar de verse elegante, era una pelea entre las dos partes.
— ¿Adolorida, princesa? — Dijo Toffee cuando hizo girar a Moon y la chica soltó un quejido de molesta por el movimiento brusco.
— Por supuesto que no, ¿Por qué debería estarlo?
— Sus clases de pole dance son una sensación entre la servidumbre, su majestad.
Moon se obligó a morderse la lengua y trató de enfocarse más en sus pasos de baile, pero todo fue inútil cuando el Lagarto agregó:
— Apuesto que el príncipe Johansen lo disfrutará mucho.
Moon perdió el paso y el habla, tardó un poco en volver a tomar el ritmo de la música inexistente pero sentía como Toffee la sujetaba con mucha más fuerza que antes.
— ¿Cuándo me ibas a decir que estabas comprometida, Moon?
Todo el enojo de la chica desapareció para dejar una gran vergüenza en su ser, volvió a tropezarse, pero en vez de que Toffee la dejara libre, la volvió a tomar entre sus brazos para que la danza no acabara.
Moon decidió aplicar un poco de sus clases de actuación para ocultar su vulnerabilidad.
— ¿Importa acaso? — Respondió mientras sujetaba a su acompañante con la misma fuerza que él ejercía.
— No, la verdad es que no.
Justo al terminar la oración, Toffee hizo un giro para dar por terminada la sesión de baile, y Moon descubrió que Toffee era que le había marcado todo el ritmo en ese momento. Le enojó el saber que había seguido el juego de él.
— Me alegro — Dijo mientras ponía su mano frente a él para que la besase tal como lo hizo con Kitty, pero en vez de eso, Toffee la lamió.
Moon quitó su mano asustada, y Toffee la miró con altanería, le había ganado. La princesa volvió a sentir en enojo tras de sí, pero antes de atreverse a decir algo, alguien le ganó la palabra:
— Vuelvo a decir, ¿Interrumpo en algo?
Era Rhombulus, Moon vio la oportunidad para escaparse de ahí.
— No, por supuesto que no.
¨¡Hello! It´s me~~ ¿Cómo están? Espero que tengan muy buenas noches, días, tardes, ¡la hora a la que estén leyendo esto! Les había dicho que aparecería Toffee ¡Y AQUÍ ESTA! Creo que no es el reencuentro que ustedes estaban esperando, pero ¿Qué se imaginaban? La chica lo ignoró vilmente y el tiene sus sentimientos :C
Por cierto ¡Felicítenme! Terminé este capítulo con uñas de acrílico que no me dejan ni escribir ni ir al baño agusto x.x
Criticas, opiniones, amenazas de muerte ¡Todo en los comentarios!
Agradecimientos especiales a:
Sugar: Es algo que no me gusta de las series, a veces se enfocan tanto en los protagonistas que no ven el potencial que tienen los secundarios y los dejan en un plano inexistente... me gusta de Star que quiere cambiar la relación con los monstruos, pero ¿Era la única? Se me hace algo extraño y poco creíble, y eso es lo que me gusta de la historia, su madre una de las más cerradas lo intentó y falló (hablamos de la serie no del fic) y es por eso que es así. Hay infinidad de alternativas, por lo de la serie de Avatar, yo siempre vi que Katara era como una madre para el grupo, era la administradora y la mas "responsable". Y sí, era parte de su personalidad, pero que alguien llegara y le demostrara que él no necesitaba de eso (que lo cuidara) y le enseñara y mostrara cosas que la pudiesen hacer crecer más como persona, me gustaría mucho más que quedarse con el niño que la besó incluso cuando ella dijo que estaba confundida. En fin, luego hago mi fic, jajajajajajaja. Pero aún así yo respeto las shipps, sí es verdad que hay unas muy creepys, pero mientras no me molesten a mí o a los fans, creo que no hay ningún problema.
Samikun15: Próxima historia, tendrá como protagonista a Toffee. Próximo capítulo ¡Aquí lo tienes!
Alejandra.b: ¡Aquí lo tienes! No te hice esperar mucho ¿O sí?
Rex0153: En efecto Comet tiene sus trucos, y sí, ya vimos como fue la reacción de Toffee, ¿Crees que sea para bien o para mal? Esperemos que Moon actue pronto antes de que alguien más haga sus movimientos...
Solesc: Una pista, Comet es demasiado cerrada ¿Por qué? ¿Siempre fue así? ¿O qué crees que le haya pasado para tener una personalidad así? en un par de capítulos haré que te vuele la cabeza te lo aseguro jajajaja. Sobre lo de Eclipsa, sí así es el árbol genealógico en mi fic, creo que en la serie va a varias, pero ya es muy tarde para ajustarme al canon :C
Nos leemos ~~
