Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada.


Las luces del teatro alumbraban a los actores, la música sonaba suave y el clima era perfecto para ver el espectáculo desde el aire libre. Sí, nada podía salir mal, Moon había estado en cientos de veces en eventos como esos y sabía exactamente cómo comportarse y qué cara poner en cada escena que veía, ni siquiera estaba poniendo atención a la obra, pero mientras nadie lo notara no había ningún problema.

Se cerró el telón y la princesa decidió ver a su alrededor para relajar un poco el cuello, sin embargo, al fijarse en sus acompañantes y sus súbditos todos parecían estar dormidos: el Rey estaba recargado en el pecho de su esposa que mantenía su cabeza recargada en su brazo, el príncipe menor estaba con la corona a nada de caérsele por la inclinación en que tenía la cabeza, River parecía el único que luchaba para combatir el sueño, porque se veía que cerraba un ojo, y después el otro para finalmente cerrar los dos y a los 5 segundos abrirlos para repetir el ciclo nuevamente.

Nadie había aplaudido, nadie se había percatado de que la obra había terminado su primer acto, el lugar en el que se localizaban estaba en total silencio. Moon fijó nuevamente su mirada hacia los espectadores, pero al igual que los Reyes, ninguno despertaba. Pasaron los minutos y la heredera al rehacer las memorias del día recordó lo que el hermano menor de River dijo: - No va a haber caza ni duelos ¿Qué clase de bienvenida es esa? - Sonrió triste, seguramente el pueblo no estaba acostumbrado a ese tipo de atracciones, ellos eran más salvajes, ellos querían movimiento y ruido, y no habían ofrecido nada de aquello por intentar darle el gusto a ella.

Un sentimiento de culpa la invadió al imaginarse el esfuerzo sobre humano que estarían haciendo esos pobres actores al hacer algo que no les agradaba, decidió pararse de su asiento para ir a despertar a su prometido.

- River – Dijo en voz baja mientras lo sacudía un poco del brazo – Despierta, River.

El nombrado se sacudió un poco, pero al ver a la causante de su falta de sueño, se levantó torpemente mientras tiraba su corona al suelo.

- ¿Moon?

- Sí, River, soy yo. – El príncipe miró confundido a la chica, pero al ver a su alrededor se puso totalmente rojo, también se había dado cuenta de lo que pasaba.

- Moon, por favor, discúlpame.

- Discúlpame tú a mí. – Respondió la nombrada antes de que el chico se pusiera de rodillas frente a ella – Entiendo que este no es el entretenimiento que a tus súbditos les gusta, así que me voy, dales a ellos lo que quieran, no te preocupes por mí.

- Pero Moon….

- Descuida – Interrumpió la chica – De todas formas estoy muy cansada. – Y se fue de ahí, sin siquiera darle la oportunidad al joven de que la acompañara a su cuarto.

Cuando entró al castillo, Moon tenía la idea de pedir indicaciones a los sirvientes de que la llevaran a su habitación, sin embargo cuando llegó al gran recibidor no había nadie, así que tuvo que optar por vagar un poco para recordar los pasillos por los que había atravesado. Para ser sincera cuando llegó no se había percatado por donde la habían guiado, así que le resultó más difícil dar con el pasillo correcto.

Mientras cruzaba los corredores se dio cuenta del gran ímpetu que puso River en su visita, porque los demás pasillos que seguramente pensaba que ella no cruzaría, estaban arrebatados de cosas; desde armaduras como decoración hasta vajilla con restos de comida. Eso era River, eso era la Familia Johansen, y ella los estaba cambiando sólo por la búsqueda de su aceptación. Le dio pena, ella no quería nada con el Reino Johansen pero ellos demostraban que si estaban interesados en el suyo, debía de cancelar el compromiso pronto, esa situación se tornaba cada vez más incómoda, y al final, causaría más desastre.

Llegó a su habitación, ni siquiera solicitó que alguien fuese a ayudarle a quitarse el vestido, lo que quería era que el tiempo pasase lo más rápido posible, ya no quería estar con los Reyes, el sentimiento de que los estaba traicionando la empezó a invadir con el pasar de los segundos, inhaló y exhaló, con alterarse no ganaría nada.


A la mañana siguiente el ambiente se notaba extraño. Cuando Moon bajó a tomar el desayuno (después de medio día) ni los Reyes ni River se habían presentado, sólo se encontraba el príncipe menor, que empezó a parlotear acerca de lo bueno que se había puesto el festival después de despertarse de aquella aburrida obra, comentó que habían llegado jinetes sorpresa para hacer carreras y justas, hicieron un torneo de luchas de lodo entre los asistentes y después se pusieron a perseguir a un cabra-cerdito untado de aceite hasta las 5 de la mañana.

El joven príncipe detallaba cada suceso con bastante motivación, sin embargo al ver que la chica, su futura cuñada, no se interesaba en su plática, decidió dejar de pretender ser agradable y se retiró sin siquiera despedirse. Moon suspiró al ver que se había quedado sola, no era que le molestara la soledad, pero sabía muy bien porqué los Reyes no habían asistido: por la vergüenza de haberse quedado dormidos en un evento que para ella debía de resultarle importante.

Puso los codos sobre la mesa y recargó su rostro perdido, nunca pensaría hacer ese gesto en su castillo, pero ahí nadie la estaba viendo, y si alguien lo hiciese seguramente los Johansen hacían cosas peores en la mesa. Una parte de ella le decía que estaba bien que pasara eso, que así ella podía fingir indignación y la derogación del compromiso se vería más real, era una excelente oportunidad… pero la otra parte le decía que ellos no se merecían eso, River y sus padres si se habían esmerado por complacerla y aunque no resultara nada bien, no los culpaba.

Aprovechar la oportunidad o no, en eso se debatía su mente, tal vez lo mejor sería no comentarlo en el castillo cuando llegase, pero dejaría la situación en el aire para que ellos se sintiesen culpables por ese suceso, así si se preguntaran porque ella rechazaba a River, se contestarían solos sin molestar a la Reina Butterfly. Se sorprendió, tal vez ya no detestaba a River del todo, porque ahora se estaba preocupando por él y los suyos. En efecto, nunca lo amaría, sin embargo una amistad ligera podría resultar de todo eso, sonrió al ver que su padre tenía razón.

Como ya nadie la estaba esperando, y las "cosas divertidísimas" que había prometido la familia seguramente se cancelarían, Moon decidió regresar a su habitación, aunque antes de eso ordenó que a menos que los Reyes indicasen lo contrario, la comida se le llevara a su habitación.

Y los sirvientes obedecieron, tanto que la única vez que fueron a su habitación fue para avisarle que su carruaje para ir a la boda real del heredero mayor PonyHead estaba listo.

La despedida fue vacía, el hijo menor del matrimonio ni siquiera había ido, la Reina no dijo ninguna palabra y evitaba el contacto visual con Moon y el Rey solo pudo darle un apretón de manos a la chica mientras le susurraba un "Perdón, no fue nuestra intención ofenderte". La princesa asintió y se subió a la carroza donde ya la esperaba River, él se notaba ansioso, se movía de un lado a otro en su asiento, como si le molestase el lugar aun cuando ni siquiera se había empezado a mover el caballo.

Pasaron los minutos, el caballo marchó y la chica no dijo nada, no tenía deseos de platicar, sabía que ese iba a ser el momento más eterno par ella ya que no había ningún lugar a donde huir, planeó dormirse un rato, pero su compañero seguía moviéndose inquieto, y sabía que por el ruido que hacía no la dejaría descansar.

— ¿Tienes necesidad de ir al baño? — Preguntó directa.

El chico se sonrojó instantáneamente y se quedó quieto como una estatua, pero al ver que la princesa seguía esperando una respuesta, contestó:

— No.

— Mmmm — Respondió Moon sin saber que más decir, lo que había dicho lo había sido por impulso, y al ver que se había equivocado, no sabía cómo corregir su error.

— Me gustaría hablar contigo — Dijo River después del silencio incómodo — A solas.

— Estamos a solas — Respondió la chica.

— Si… emmmmm, bueno, yo…. ¡QUIERO PEDIRTE PERDÓN! — Lo último lo dijo gritando, así que la joven princesa saltó de su asiento a causa del susto.

— Descuida — Respondió mientras se tocaba el pecho para tranquilizar su corazón acelerado a causa del estruendo — No fue tu culpa — Añadió en un leve intentó de tranquilizarlo.

— Sí, sí fue mi culpa, eres mi futura esposa Moon, y debo de hacerte feliz, aun cuando tenga que sacrificar a mi pueblo.

— El pueblo es lo más importante, River — Interrumpió la chica, sorprendida por el atrevimiento de él por verla como su esposa — No somos nada sin ellos.

Él sonrió tontamente, Moon se pasmó, prefería mil veces al River tonto, sin educación y desordenado que a ese River que la miraba de una forma demasiado bochornosa para ella.

— Es por eso que me gustas Moon, no solo eres bonita sino que tienes una actitud muy firme y decidida. — Comentó el rubio — Eres inteligente y educada, te preocupas por tu pueblo, no te interesa estar comprometida con alguien como yo, y apuesto que si verías a un monstruo, seguramente le darías pan y agua para ayudarlo. Se nota que no eres superficial como muchos de nuestra clase.

La heredera Butterfly se quedó sin habla, la sangre se paseó por sus mejillas, y la piel se le erizó ¿A River le gustaba ella? ¿Pero cómo? Esa oración nunca se la imaginó, River era un tipejo de los peores de su clase, ella era una princesa fina y distinguida ¿Cómo es que él se fijó en ella de esa forma? Los de su clase se casaban sin amor (un gran ejemplo, sus padres) pero aprendían a llevarse bien, ella siempre deseó casarse por amor, pero ahora que estaba comprometida a la fuerza creía que él también estaba obligado, un poco más dispuesto, pero obligado al fin y al cabo.

No supo cómo actuar, nunca creyó que él la veía con esos ojos, no quería saber eso, no lo necesitaba, ella iba a anular su compromiso y ahora al saber que River tenía sentimientos por ella solo haría mucho más difícil hacerlo. En un momento de duda creyó que esa sería una treta para conquistarla, pero los Johansen no se veían mentirosos, además eso sería demasiado ruin. Lo odiaría con todo su corazón si se tratara del caso, pero no era así, él estaba siendo sincero, lo podía ver en sus ojos y en su postura.

— Moon sé que estamos aquí por decisión de nuestros padres, hay muchas formas de llegar al compromiso; amor, interés, irresponsabilidad, venganza, sé que nosotros somos del segundo caso, pero enserio me gustaría intentarlo, ¿Qué opinas? — Se hincó torpemente en el espacio que había en el pequeño coche — Sé que ya estamos comprometidos frente a nuestras familias y a la sociedad, pero tú y yo nunca hemos hablando de nosotros — Tomó la mano de la chica — Así que Princesa Moon Butterfly, hija única de la Reina Comet Butterfly, protectora de los Mewmanos ¿Te gustaría casarte conmigo?

Por fin salieron palabras de la boca de Moon, pero no fue una respuesta hacia la petición del príncipe, sino que con su mano libre, discretamente tomó su varita y empezó a recitar un hechizo para borrarle la memoria a su acompañante. Después de que el brillo de la varita mágica cesara, River cayó plácidamente dormido en el piso del carruaje.

Oh rayos ¿Qué había hecho? Nadie debía de saber que usó magia en él, pero entró en un momento de pánico, esa declaración era absurda, él no tenía que decirle eso, no, ella no era como él la describía, ¿Cómo llegó a esa conclusión? ella la mayoría del tiempo era un manojo de nervios, le temía a su madre y al "qué dirán" de las personas, era una personas más bien solitaria que incluso intentó quitarse la vida, y si fuese tan inteligente ya habría decidido cómo actuar frente a la situación con Toffee.

Empezó a recordar todos sus momentos vividos con el rubio para ver cómo había actuado, ella siempre habría pretendido ser alguien perfecta como su madre le había enseñado, pero esa educación no tenía nada que ver con demostrar valentía, preocupación y amor hacia el prójimo, ¿Enserio River había visto eso en ella? ¿Cómo?

El resto del trayecto la princesa se lo preguntaba una y otra vez.


Al llegar al castillo de los PonyHead todo parecía estar como antes de aquella charla, River se notaba ansioso como si tuviera deseos de decir algo, pero ahora la princesa no lo dejaba hablar, y debido a eso el heredero Johansen se veía nervioso al estar con la chica, Moon al fin comprendió que esa actitud era por timidez.

Una vez instalados en habitaciones separadas, ahora fue turno de los invitados alistarse, dentro de las alcobas ya había sirvientes esperándolos para ayudarlos a prepararse. Con Moon había mucho más personal, pero era debido a que había un equipo de maquillaje, de peinado y otro de vestido por si necesitaba algún ajuste de emergencia su atuendo. Todo fue excelente, el equipo era profesional a pesar de que solo usaban sus lenguas y sus cuernos para hacer sus quehaceres.

La celebración nupcial fue en una nube enorme, toda la decoración estaba hecha con cristales, joyas y flores de colores chillones y demasiado brillantes, así que el acabado era demasiado llamativo para el gusto de la princesa.

Una vez ya hecha la presentación oficial de ahora los futuros Reyes PonyHead, River desapareció de la mesa sin avisarle a Moon, la chica no le tomó importancia, prefería estar sola a estar con él que posiblemente le causaría aún más vergüenza de la que había tenido cuando él empezó a hablar con los desconocidos con los que compartían la mesa acerca de que ya era un hombre debido a que había enfrentado a un monstruo de un lago que era él mismo… o algo así había entendido.

Siguió sentada, viendo como el rubio hacía ridiculeces a lado del novio y de su grupo de amigos, no le agradaba verlo así, pero era como lo conocía, y al recordar como él utilizó una cara y un tono de voz más serio, agradeció que la conversación había quedado borrado de la memoria del chico, estuvo tentada a hacer lo mismo consigo misma, pero sabía que no le serviría de mucho:
Los hechizos para borrar la memoria eran frágiles, si alguien hacía que la persona hechizada recordara algo de aquel momento éste lo recordaría en pequeños fragmentos, y con el tiempo lo recordaría en su totalidad, debido a que River siempre le causaba incomodidad, ese sentimiento era suficiente para hacerle recordar lo incómoda que estuvo en esa platica y tendría que repetir el proceso una y otra vez.

— Vean chicas, a quien tenemos aquí, a la princesa desaparecida, ¿Qué te pasó que tuviste que dejar el internado tan de repente?

Moon giró la cabeza lentamente, deseando con todo su corazón que la voz que escuchaba no era la de la misma persona que imaginaba. Pero al terminar de regresar su vista hacia la mesa supo que para su mala suerte así era.

— Dejé un aviso a todas las personas importantes del internado acerca de mi caso — Explicó — Sí no sabes a qué se debió mi salida, significa que no eres lo suficientemente importante como para saberlo SpiderBite.

La nombrada se sorprendió ante la respuesta de la princesa Butterfly, pero Moon no estaba de humor para tolerar a esa engreída. La chica que tuvo el incidente con las arañas ignoró el apodo de su apellido y se sentó en la mesa mientras sus dos acompañantes hacían lo mismo.

— Vamos Moon, no te pongas así, simplemente me preocupo por ti, eso es lo que hacen las amigas ¿Cierto?

— Tú y yo no somos amigas — Respondió cortante Moon, odiaba el tono meloso que empleaba su ex-compañera cuando hablaba. ¿A dónde se había ido la gente lo la que estaba antes? Esa mesa estaba llena antes, pero ahora sólo había una pareja que estaba muy entretenida platicando el uno con el otro. Genial.

— Es por eso que vengo a sentarme aquí a lado tuyo — Dijo la castaña — Para conocernos un poco más y empezar a entablar una amistad. Así que dime ¿En qué estás pensando?

Moon rodó los ojos mientras se cruzaba de brazos, en definitiva prefería estar con River a con esa bruja, empezó a ver hacía lo lejos a ver si veía algo con que distraerse, pero lo único que vio fue a la nueva integrante PonyHead saludando a varios invitados de una mesa.

— ¿Cómo se sabe cuándo está esperando un hijo un ser del Reino de Uni? — Preguntó con sincera curiosidad. SipiderBite lanzó una mirada confusa ante tal pregunta.

— Es muy fácil — Respondió — Simplemente te tienes que fijar en…. — Se detuvo cuando vio en la misma dirección que Moon — ¿Se casaron porque ella está embarazada?

Esa pregunta fue en el aire, pero de inmediato la chica junto con sus amigas se paró de la mesa para irse a chismear a un rincón. Moon suspiró, al ver como se había detenido la plática entre las personas de su mesa, y como SpiderBite hablaba entusiasmadamente pero en tono bajo con sus amigas se dio cuenta de que nadie sabía acerca del causal del compromiso de los novios.

El resto de la velada fue insufrible, los chismes que Moon accidentalmente soltó se esparcieron por todo el lugar, la gente se reunía en grupos para hablan entre ellos en voz baja mientras miraban a la ahora princesa PonyHead y criticaban la poca decencia del príncipe y de los padres de ambos. Moon y otro chico que parecía de la edad de ella eran los únicos que no participaban en aquel complot, la chica estuvo tentada a sentarse a lado de aquel chico que también parecía ser príncipe de algún Reino seguramente lejano, pero el rostro y la postura de desagrado del chico la detuvieron. Era una pena, si no tuviera esos gestos en el rostro sería alguien muy apuesto.

Lo único bueno que salió de aquel desastre, fue que la celebración terminó antes. Los pueblerinos del Reino de Uni eran conocidos por sus fiestas duraderas de días, pero esa noche los Reyes anunciaron que no sería así, unos opinaban que era porque se descubrió el secreto de los príncipes, otros afirmaban que era porque la princesa necesitaba descanso, porque con lo que alcanzó a escuchar Moon, por el aspecto de la PonyHead, le faltaba poco tiempo para dar a luz.

A pesar de los intentos por animar el ambiente, River y sus amigos se rindieron cuando notaron que tanto la familia Real como los invitados se empezaba a retirar de la nube, así que para agrado de Moon, el heredero Johansen se acercó hacia ella para decirle que se tenía que retirar, y cuando él dijo eso, ella entendió que era su despedida.

Salieron juntos de aquella nube, pero River tomó un carruaje y ella otro. Vaya, a pesar del mal momento que sufrieron los novios, Moon se sintió mucho más feliz y relajada al percatarse que la suspensión de la fiesta significaba que ella regresaba a su hogar en menos tiempo de lo que planeaba.


Agradecimientos especiales a:

SugarQueen: En efecto River no es malo, y tampoco Moon, simplemente que ellos no pueden encajar debido a sus creencias y preferencias, en la serie River me da lastima porque tiene que fingir algo que no es para llegar a los estándares que le piden, lo malo es que cuando hace lo que quiere todo se sale de control y hace que el personaje sólo sea un personaje de relleno, pero ahora con lo que acabamos de leer, quiero mostrar a un River interesando, de buenos sentimientos pero que no sepa como expresarlos.

: ¡Qué bueno que te pusiste al día! Un capítulo más ya no ha de ser nada para ti ¿Verdad?

Wooow: ¡Vivan los milagros de navidad! (Y los que hacen que al fin tenga un poco de tiempo libre). Habrá beso entre nuestros queridos protagonistas, mucho más pronto de lo que tu crees. kukuku.

Princesadiamond: ¡Tuviste suerte! ¡Ya hay actualización!

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~