Todos los personajes son de la serie Star Vs Las Fuerzas Del Mal, de la creadora Daron Nefcy, lo único de mi autoría es la historia aquí presentada.
Moon estaba hipando mientras Lady Winter le hacía una curación en la mejilla, la mujer estaba preocupada por el estado de la chica, se veía sumamente mal.
— ¿Todo bien, princesa? ¿Le duele mucho? — Preguntó, más la nombrada ni siquiera podía hablar por todas las lágrimas que salían de sus ojos.
— L-lo amo — Dijo, casi inaudible por el tono de voz y el llanto, pero aun así la nodriza lo entendió. — ¡Lo amo mucho! — Y volvió a llorar con mucha más fuerza, la mayor dejó de curar la herida de la mejilla, ahora esa señorita debía de curar su corazón.
— ¿A quién? — Preguntó, aunque en el fondo sabía la respuesta.
— A To-toffee, lo quiero tanto que m-me duele… — La chica señaló su pecho y puso sus manos ahí como intentado calmar una herida, pero el sentimiento no parecía disminuir. — ¿Por qué no pude decírselo? Yo lo amo, lo amo, lo amo — Empezó a repetir.
Lady Winter la dejó ser, la había encontrado llorando en la biblioteca sola, algo había pasado entre ambos, ¿Qué? No lo sabía, pero aquello la había alterado mucho. Ojalá fuese algo que se pudiera solucionar.
— ¿Lo ama? — Volvió a preguntar.
— Con todo mi corazón — Respondió mientras abrazaba a la mujer, parecía una niña indefensa así — Lo amo tanto que no quise obligarlo a hacer algo que no deseaba, pero es que lo necesito a mi lado, junto a mí como debería de ser, no como Dave me lo proponía.
La nodriza vio sorprendida a la princesa y le correspondió el abrazo, intentando darle su apoyo físicamente, su relación con el príncipe Lucitor la había sorprendido, no creía que ambos tuvieran muchas cosas en común, pero al parecer él sabía de su secreto. ¿Qué otra cosa sería tan importante como eso?
Lo reflexionó por un momento. Así que fue por eso que el chico siempre deseaba salir con ella, esos dos habían tramado algo.
— Por supuesto que hizo bien al no obligarlo a nada, eso no debe hacerse en una relación.
— ¡¿Entonces porque me siento tan mal al dejarlo ir?! — Preguntó en un grito, la mayor se le quedó mirando atentamente, al parecer sus sentimientos eran demasiado sinceros. — Él es mío, y yo soy de él, ¡Debemos de estar juntos! No lo quiero dejar ir, no quiero. ¡Me duele! Daría lo que fuera por estar de nuevo con él, todas… mis joyas y mi ropa… mis sirvientes… ¡Lo que sea! cualquier cosa, estaría dispuesta a pagar cualquier precio.
— Ya, ya, ya. No diga eso — Intentó tranquilizarla la mujer, viendo hacia todos lados, buscando alguna señal de movimiento, pero el único que se encontraba ahí era Chaucey, que estaba en un rincón asustado, seguramente por la situación de su dueña.
— Pero es que lo quiero, lo quiero con todo mí ser, pero soy una cobarde al no poder decírselo.
— ¿Qué era lo que no le quiso prohibir princesa? — Preguntó la nodriza intentando distraer a la joven mientras seguía vigilando el cuarto, todo estaba despejado.
— Que se fuera — Respondió — Toffee odia el castillo y todo lo que representa, detesta la burocracia y se lleva mal con mi madre, lo entendí perfectamente, yo también he tenido sus sentimientos en algunas ocasiones.
— ¿Y por qué no se va con él? — La princesa se tranquilizó lo suficiente para mirar a la mayor a los ojos; eso era lo que más deseaba.
Estar con él, solo con él. En muchos casos sintió que ella no era apta para el trono, su Mewbertad tardía y su ansiedad solo eran pruebas de eso.
— Porque soy hija única — Respondió lo mismo que se decía cuando se imaginaba una vida libre en el bosque con él — Porque por sangre soy la única que puede gobernar el Reino que me corresponde, además, amo a mi pueblo… no me atrevería a dejarlo solo. Debe de tener una Reina y soy la única que puede ocupar el cargo.
Lady Winter volvió a revisar la habitación, y después de un suspiro, habló:
— ¿Y si le dijera que si hay alguien que puede ocupar el cargo? — Moon se limpió las lágrimas con su vestido.
— Sería un milagro.
— Es que, en verdad, si hay alguien. — Dijo y la chica se volvió hacia ella, la mujer sabía que lo que hacía era jugar con fuego, sabía que meterse en relaciones así la perjudicaban, ya lo había vivido una vez y ahora estaba a punto de hacerlo de nuevo, pero ¿Qué más podía hacer? Si ella no la ayudaba Moon estaría a expuesta a él, y eso era la única cosa en que la Reina, la alta Comisión y ella deseaban que no ocurriese.
— Por favor, no me engañe — Respondió la joven.
— ¿Recuerda aquella historia que le contaba acerca de las princesas gemelas? ¿Cuándo iba a ser su presentación?
— Sí — Contestó, mientras se volvía a acomodar en su asiento, intentando descubrir a lo que se refería su nodriza. Toda ayuda era bien recibida, si podía estar al lado de Toffee, escucharía todas las historias para dormir del mundo.
— Pues… Esa historia es de su madre… y la hermana de ella. — Soltó la mujer mordiendo su labio, nerviosa.
La habitación quedó en silencio después, solo con la mirada incrédula de la princesa que intentaba procesar aquello.
— ¿¡Qué!? — Preguntó la joven, sorprendida por semejante revelación. — ¿Mi mamá tuvo una hermana?
— Sí, — Respondió la mayor, sabiendo que una vez hablando ya no podría detenerse — Su nombre era Halley, ambas eran conocidas como las princesas de la confusión. — Explicó, por fin revelando un secreto que estaba obligada a mantener, pero que si lo exponía ahora tal vez ayudaría a Moon a resolver su confundido corazón — Comet Halley, Halley Comet, eran sumamente idénticas, aunque Halley era la mayor. Yo era su dama de compañía.
— ¿Y? — Preguntó Moon — ¿Por qué me ha ocultado esto toda mi vida?
— Pues… Halley era sumamente extrovertida, todos sabíamos que a pesar de ser algo olvidadiza e imprudente sería una excelente Reina, Comet, a pesar de ser igual a ella físicamente era lo opuesto en el interior, ella era seria y reservada, hablaba poco pero era muy analítica. Sin embargo, se querían bastante y sus diferencias fueron sus fortalezas, ya estaba decidido que Comet sería la consejera Real de Halley cuando ésta se coronara, ambas formaban un equipo formidable… uno que traería a Mewni a nuevos tiempos de prosperidad.
De Moon no salía ni una palabra, hasta parecía que no respiraba, estaba escuchando atentamente toda la información que era recibida, y la nodriza entendió que la estaba dejando hablar.
— Entonces… Entonces Halley se enamoró al igual que usted, de alguien que se supone no debería. Ella fue la amiga a la que intenté ayudar cuando todo salió mal. — Aclaró y Moon sentía que debía de recordar muchas cosas, todo estaba pasando muy rápido y ella sentía que era muy difícil llegar a sus memorias. — Una vez descubierto nuestro plan fallido, Comet se molestó muchísimo con nosotras, se sintió traicionada porque su hermana, su mejor amiga, había preferido a un hombre antes que ella y le quería dejar la responsabilidad del Reino cuando ya habían acordado que iban a ser un equipo… ella se deslindó y solo le pasaría su carga.
— Se sintió sola — Señaló Moon, descifrando un poco de la psicología de su madre.
— Y odió a la nueva pareja de su hermana con toda su alma, él era el causante de la separación de ambas, porque para esto Halley ya estaba comprometida con alguien más, con Shastascan, el padre de usted.
Moon se quedó callada, sabía que su madre y su padre no se querían, pero no sabía que él estuvo comprometido antes… mucho menos con su tía a la que acababa de descubrir.
— Shastascan la quería bien, sin embargo no era nadie a comparación con el dueño del corazón de Halley. Tal vez él la hubiera aceptado después de ese escándalo si ella hubiese olvidado a su amado, pero ya no podía, estaba esperando una hija de él. Halley al ver que no sería apoyada huyó del castillo, buscando un lugar donde pudiese tener a su hija en paz. — Suspiró — Sólo sé que la niña nació bien, se quedó en encargo de alguien y después Halley murió, al igual que el padre de su hija que fue asesinado por órdenes de Comet.
— Entonces, si encuentro a esa niña….
— Ella es un par de años más grande que usted, su madre la ha intentado buscar por años sin éxito, pero no hay rastro de ella. Creo que usted se percató que en la fiesta de los Butterfly hubo invitados poco convencionales, como verá, su madre mandó a buscar a todos los familiares para ver si daba con ella, pero fue imposible, todos estaban ahí y nadie sabía nada.
Moon recordó la fiesta, es por eso que habían ido bastardos, es por eso que su madre siempre estaba obsesionada con el poder, era porque el trono no era de ella, y había alguien que podía reclamarlo en cualquier momento. Así que por eso la presionaba tanto, para que fuese una excelente princesa temida, por si en algún tiempo llegase esa desconocida, ella tuviera la autoridad para rechazar su solicitud…, de pronto todo se volvió tan sencillo.
— Debo de encontrarla — Aseguró, viéndose así liberada. Entregaría el trono a quien le correspondía, y ella podría ser libre de amar a quien desease sin temor a nada.
— Es difícil, este año al ser su presentación su madre hizo una búsqueda exhausta, todos los Butterfly conocidos y no conocidos estaban ahí, buscaron hasta por debajo de las rocas.
Entonces Moon recordó, recordó a alguien a quien no había visto, una joven mayor que ella que tenía unas mejillas tan proféticas como las suyas, una chica que parecía que no le gustaba ser el centro de atención y aun así la ayudaba cuando podía en Santa Olga, aquel internado que estaba protegido de la magia incluso de la de los miembros de la Alta Comisión.
— Yo la conozco — Dijo, con una emoción que la hacía temblar — Es Heinous, ella tiene marcas de tréboles en las mejillas.
— ¿Cómo llegó a conocerla? — La mujer abrió los ojos sorprendida. — ¿Está segura?
— Estoy segura. — Respondió mientras se ponía de pie, ¿Enserio era tan fácil? ¿Enserio podría irse con Toffee apenas se solucionara eso? Ahora quería llorar de alegría. — Ella fue mi maestra en el internado.
La nodriza, miró con esperanza a la joven.
— La hija de Halley, la verdadera heredera al trono— Dijo susurrando, cuando una lágrima se deslizó por su mejilla — Entonces si le entrega el Reino como le corresponde, usted no tendrá que rendir cuentas a nadie — Imitó a la chica y se paró para abrazar a la princesa, ambas gritaron.
— ¡Le debo de decir a Toffee! — Moon se acercó a la puerta, pero al atravesar el espejo se dio cuenta que no podía salir así, por tanto llorar y por el golpe de su madre la chica estaba impresentable, y ella quería verse bonita para él, para el hombre con quien compartiría su vida.
— Escríbale una carta — Dijo la mayor cuando vio como la chica admiraba su vestido todo arrugado y mojado — Yo me encargaré de que le llegue, así él la esperará lo suficiente para que se solucione esto de la magia contaminada y localizar a Heinous.
Moon asintió, se dirigió a su escritorio y con su nodriza detrás empezó a escribir:
"Te amo, te amo, te amo. Te lo diré mil veces al día para que no lo olvides, sé que no te di una buena respuesta cuando me preguntaste sobre mis sentimientos sobre ti, pero estaba asustada, tenía miedo de dejar a mi pueblo sólo, tú eres el primero en comprender eso ¿Verdad? Sin embargo, acabo de encontrar una solución, sólo te pido que me esperes un poco más, sé que odias este lugar, pero cuando te vayas, yo me iré contigo para decirte y demostrarte cuanto te amo cada día, a donde sea que quieras ir yo te seguiré hasta el fin del mundo.
Siempre tuya, Moon."
La chica estaba temblando cuando intentó doblar la carta, no podía de la emoción, deseaba ir corriendo con él en ese mismo momento para besarlo y decirle tantas cosas… pero sabía que debía controlarse, debía de resolver esa viaje que tenía pendiente, para poder ayudarlo, porque no dejaría que Heinous le diera la espalda al pueblo de los monstruos, por supuesto que no.
Lady Winter tomó la carta y ayudó a la chica a desvestirse, con que se cambiara el vestido, se lavara la cara y se hiciera un nuevo peinado, estaría lista para ir al bosque, la chica decidió hacer todo eso sola para que la mayor tuviera tiempo de dejar la nota, en la cara tuvo un pequeño dolor pero decidió dejar el golpe ahí, deseaba que todos vieran lo que realmente era la Reina.
Apenas se había arreglado el cabello con magia, Lady Winter entró a la habitación con una sonrisa.
— ¿Qué dijo? ¿Leyó la carta? — Preguntó Moon, ahora con una energética voz.
— Se la tuve que dar a una sirvienta para que se la entregara, sólo nos están esperando a nosotras princesa, debemos de resolver este problema de la contaminación primero. — Respondió.
— ¿Es seguro que la carta se la van hacer llegar? — Algo preocupada mencionó Moon, odiando la incertidumbre de no saber la respuesta de Toffee.
— Por supuesto que le va a llegar, es de la empleada a la cual él le tiene más confianza según mis fuentes, la joven del invernadero, Kitty.
Moon odió tanto ese nombre en un tiempo, pero ahora le sabía a gloría, esa chica si era una buena opción, ella siempre aceptaba las ordenes y por alguna razón era del agrado de Toffee, ya no estaba celosa de ella, ahora la princesa se sentía confiada en su lugar. Sí todo salía bien, le daría una casa y bastantes animales a la chica como agradecimiento.
— Excelente, ¿Nos vamos?
— Vamos — Secundó la nodriza mientras dejaba que la chica atravesara la puerta.
Cuando se acercaron a la salida del castillo se pudo divisar a lo lejos que apenas se estaba desplegando la división de la Alta comisión, ahí la Reina los estaba vigilando y pareció asustarse cuando vio que se acercó su hija. Moon identificó porqué, a pesar de estar con un nuevo atuendo, la chica caminaba de manera orgullosa con la marca que su madre le había dejado, normalmente se trataría con magia, pero en ese caso ella quiso dejarlo así, para que todos los súbditos vieran que la verdadera monstruosidad era ella.
No habló con su madre, se fue directo a montar su caballo y decidió esperar las indicaciones de los soldados que suponía ya sabían la ruta de a dónde iban, sin embargo, después de hablar con el capitán, la Reina se le acercó, Moon la miró desde arriba, girando un poco su rostro para que se viera más notorio el golpe que había recibido.
— Yo… — Empezó la mujer, que, viéndola bien, aún seguía pálida y con los ojos cristalinos. — Te quiero. — Moon no respondió, sólo le dedicó una mirada fría como ella lo hacía. La princesa le perdonó muchas cosas a su madre, pero ya no más, no iba a dejar que ella abusara de un poder que no era suyo.
El capitán dio la orden de salida, e inmediatamente la princesa avanzó posicionándose enfrente de dicha caravana, ignorando el comentario de su madre, sin embargo, después de avanzamos unos metros dejó que se pusiera de dirigente Lady Winter, ya que ella empezó a taparse los ojos debido a que la luz del sol le molestaba, lo cual era raro ya que faltaba poco para el anochecer.
Aquel malestar empezó a empeorar con los minutos, Moon sentía que sus oídos empezaban a zumbar, los colores eran mucho más brillantes, y su mente empezaba a divagar rápidamente en diferentes direcciones. Al inicio creyó que era por la ansiedad de saber cómo había reaccionado Toffee con respecto a su carta, pero su inquietud no parecía ir en esa dirección. Era como si su mente hubiese tenido un candado y ahora era liberado, soltado todas sus memorias sobre sí.
Una parte de ella se sentía liberada, era como si toda su vida hubiese tenido una manta invisible que cubría su mente y ahora la dejaba ver de nuevo todo desde diferente perspectiva. Pero los recuerdos iban demasiado rápido, y empezaba a ver cosas que había olvidado por completo ¿Cómo era posible?
El dolor de cabeza volvió con mucha más intensidad, como si no pudiese soportar semejante información, se empezó a confundir, en su mente pasaban cosas que no tenían sentido para ella, pero algo en su interior le decía que en realidad su había vivido todo aquello. Y la ansiedad la volvió a invadir.
— ¿Todo bien princesa? — Interrumpió Lady Winter su trance, parecía que estaba preocupada. Moon por fin se permitió abrir los ojos totalmente, estaba oscureciendo y estaba nublado a punto de llover, y aun así todo lo veía muy brillante, miró en dirección a su nodriza que estaba en un caballo acompañada de Glossaryck.
— Sí, simplemente un poco intranquila por lo que nos vamos a topar — Respondió, intentando justificar aquel cambio extraño en ella, no lo comprendía, ni en su mewbertad se había puesto así. La mujer, ignorando sus verdaderos pensamientos le guiñó el ojo, y el hombrecillo azul decidió pasarse al caballo de la princesa para analizarla.
— No deberías temer, no has usando hechizos prohibidos ¿O sí?
— No, tú mismo lo dijiste, no he visto ningún hechizo de Eclipsa. — Contestó sería, a pesar de que el dolor seguía, ahora era mucho más fácil ver sus recuerdos.
— Eso no quiere decir que no puedas hacerlos. — Continuó Glossaryck — La varita sigue el deseo de su portador, ésta no ve el mal o el bien, solo el objetivo que debe de cumplir. Sí deseas algo, lo harás, así es como funciona la creación de nuevos hechizos: cada uno fue creado por las necesidades de la princesa o Reina en cuestión.
— No tengo necesidad de crear algo oscuro. — Confirmó.
— Sí, lo huelo. — Respondió él, y la chica sólo sostuvo la mirada hacia el frente, había algo que le empezaba a incomodar.
— ¿Es porque es la primera vez que se quedan Toffee y su madre solos? — Preguntó la mujer de piel canela. Sí Moon lo había elegido a él como su compañero de vida, era tiempo de que conociese ciertas cosas. — Descuide, a pesar de su enfrentamiento la Reina sabe que no debe de meterse con un Septarsis, y si llegara a suceder algo, unos simples arañazos y moretones por parte de ella desaparecerán en él antes de que usted llegue.
— No, no es eso. — Respondió la princesa, aunque la inquietud la hizo analizar de sobre manera la frase escuchada — ¿Por qué dice que si tiene heridas éstas desaparecerán?
— Porque es un Septarsis, la regeneración es lo más destacado de ellos. — Contestó con simpleza.
— ¿Y tú cómo sabes? — Preguntó el hombrecillo, que volvió a posicionarse en el caballo de la mayor. — Esa información es clasificada, sólo se le muestra a la Reina una vez se corone matriarca.
— Lo leí. — Una sonrisa fue lo único que reflejó la mujer.
— Eso sólo viene escrito en los libros exclusivos de la Alta Comisión. Es imposible que tuvieras acceso. — Inquirió Glossaryck, pero al ver como la mujer levantaba los hombros haciendo un gesto de indiferencia, descubrió quién era en realidad — Krystal… Es por eso que estás aquí ¿Cierto?
Pero Moon no escuchó eso, había detenido el caballo que cabalgaba junto con la guardia que la seguía porque… lo que decía su nodriza no podía ser cierto.
— Glossaryck ¿Por qué no me lo dijiste? — Preguntó, sin percatarse de la mirada fija y seria que tenía aquel ser mágico en su acompañante — Cuando te pregunté acerca de su raza no lo mencionaste.
— Porque no es necesario — Respondió. — La vida de ellos es mucho más longeva que la nuestra pero aun así pueden morir por envejecimiento o cuando se les decapita.
— ¿Y… hay alguna posibilidad de que esa regeneración pueda no afectar a un usuario? — Esa pregunta captó la atención de ambos, mientras Moon empezaba a sudar frío.
— Sí, hay una posibilidad. Pero no es el caso de nuestro invitado — Declaró Glossaryck, la mujer que escuchaba la conversación entendió que algo estaba pasando — Moon ¿Qué hiciste?
La chica sintió que la sangre se le bajaba del rostro, era imposible que Toffee tuviera una regeneración, ella lo había visto lastimado al borde de la muerte, había usado su magia en él, no había hecho nada oscuro, pero si recordaba que en vez de pensar en "recupérate" había deseado que él "viviera".
— Glossaryck ¿Qué pasa si se usa magia de vida en algo que ya estaba vivo? — Preguntó, recordando las reglas que su madre le dijo cuándo le entregó el cetro.
— Inmortalidad… — Y como cuento de terror se escuchó un trueno después de aquella frase.
Y ahí fue cuando la imagen vino a su mente, aquella frase que Toffee le dijo la primera vez le conoció en el accidente, aquella que… que a pesar de que se suponía era el primer encuentro en donde se cruzaban…, él demostraba que sabía quién era ella.
"Creí que eras más inteligente, Moon".
Se sintió desfallecer y dio vuelta a su caballo para regresar al castillo, todo debía de ser un malentendido.
¿Verdad?
La Alta Comisión iba en camino al castillo de Eclipsa, parecía que estaba a punto de llover, y debían de llegar rápido si no querían retrasarse más de lo que ya estaban.
— ¡No entiendo cómo es posible que la Reina nos haya detenido para limpiar el desastre que causó el Septarsis! — Exclamó Hekapoo molesta, no queriendo pasar más tiempo del debido en ese horrido lugar. — No, lo que no entiendo es porque no nos dejó movernos a través de las tijeras.
— Fue porque uno de nuestros libros estaba entre los regados que dejó aquel monstruo — Explicó Omnitraxus. — Aunque tampoco entiendo porque no nos dejó usar las tijeras, y decidió declinar a venir con nosotros cuando ya habíamos hablado que ella se uniría a nosotros.
Lekmet sólo hizo unos sonidos de afirmación.
— Y a todo esto ¿Quién dejó el libro de las profecías ahí? — Preguntó la doncella de fuego — Ese libro es sólo para ella y nosotros, no debe de estar al alcance público.
— La princesa Moon me lo solicitó — Respondió Rhombulous que intentaba mantenerse al margen de esa conversación.
— ¿Para qué? — La comisionada no era alguien que dejara las cosas a medias.
— Quería saber si era parte de una profecía.
— ¿Cuál? — Onmitraxus también se unió al interrogatorio.
— A pesar de sus evasivas, sé que ella lo consultó para sí misma: La profecía de la Estrella de los Cinco Picos — Respondió después de un momento de silencio, si la princesa se había mostrado tranquila después de leer aquello, significaba que la Alta Comisión se enteraría de aquello tarde o temprano — De acuerdo a los informes y a lo que he visto, llegamos a la conclusión que ella sería la tercera.
Lekmet empezó a hacer bastantes sonidos, y en eso el caballo de Hekapoo se posicionó enfrente del de Rhombulous haciendo que se detuviera:
— Si Moon fuese un pico de esa estrella, sería la cuarta, no la tercera. — Dijo firme, aunque con un poco de temor por aquello.
"El cuarto pico es de los Reyes del Orgullo; Porque el orgullo causa daño cuando se transforma en ira, en este caso una ira que no les pertenece.
Su unión será la más seductora y la más tormentosa, me parece.
Los descendientes de malas decisiones, ¿Podrán identificarlas cuando ni se conocen a ellos mismos?
Marionetas de algo más grande que los territorios de los cinismos.
No se puede evitar el destino."
Muy bien, entramos al arco final, a partir de ahora los capítulos ya no estarán enumerados, ahora será final 1/?. Preparen sus palomitas, sus pañuelos y si tienen dudas háganlas llegar para contestar todo en un capítulo especial ¡Espero les guste a dónde va el rumbo de la historia!
Agradecimientos especiales (Ya que casi llegamos a los 200 comentarios y eso me haría muy feliz) a:
Sugar: Jajaja buscaré ese anime, y creo que toda la comunidad está de acuerdo con que la serie las rara es Boku no Pico jajajajajaja. En fin, yo amo las clamp, incluso tengo varios mangas de ellas :D Kobato no lo tengo, pero confió en que lo van a publicar.
Ahora, ¿gracias? jajaja amé toda la novela que te inventaste, para ser sincera quise hacer una trama un poco diferente, que, aunque se que posiblemente caí en algunos clichés, pues igual hace la trama interesante. ¡Muchas gracias por tus comentarios! Aquí las palabras son de temer porque una vez dichas no las puedes retirar, y son como lazos que ya no se pueden destruir. En fin, espero que te guste el capítulo, como verás tiene muchas emociones y está largo ¡Disfruta la lectura!
Templario: Siempre que pongo tu nombre completo se me borra y no sé porque, así que mejor lo dejamos así, que bueno que te esperes para leer todo de seguido, aunque siento que si lees esté cap vas a estar super ansioso por el siguiente. ¡Espero así sea! Disfruta la lectura.
Aleja: ¡Qué bueno que te esté gustado la historia, ya hay actualización!
Fan-Hinata: ¡Muchas gracias! Ya un año lleno de experiencias :D Espero que disfrutes mucho el capítulo *Heart*
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
