Advertencias: Posible Ooc (fuera de personaje), narración de dudosa calidad, lenguaje vulgar, problemas familiares, violencia familiar, problemas alcohólicos, psicológicos, entre otros.
Aclaraciones: »pensamientos«, "mensajes de texto"
III
Iruma Miu
Se encontraba en su habitación, intentando hacer su tarea, mientras escuchaba los fuertes gritos que provenían de la cocina. Iruma Miu vivía en un apartamento, pequeño y ubicado en un barrio no tan seguro. Podías escuchar las discusiones del vecino de al lado, así como su fuerte música. Le molestaba ese lugar, no se sentía en casa; mucho menos cuando tenía dos padres quienes vivían peleándose por lo de siempre, ella.
»Si tan sólo no hubiese nacido, serían felices…« Pensó Iruma.
Su madre había salido embarazada a los 17 años de su padre, quien tenía para ese momento 21. Ambos jóvenes, quienes tuvieron que renunciar a sus jóvenes sueños, casarse obligatoriamente y tenerla a ella.
»Sólo soy un estorbo…« de repente, Miu dejó de escribir y recostó su cabeza sobre la mesa.
Sus padres no habían estudiado en la universidad, el único que aportaba dinero era su padre y no era suficiente para mantenerlos cómodos, sólo con mirar el lugar donde vivían era suficiente. El edificio estaba lleno de grafitis y todo a su alrededor era basura y personas peligrosas.
Iruma no se sorprendería si un día su madre toma sus maletas y se escapa con cualquier hombre millonario que se encontrase, después de todo, a veces traía uno que otro amante nuevo al departamento mientras su padre trabajaba. Tampoco pensaba que su padre fuese un santo, seguramente también la engañaba.
Lo único que los mantenía en ese horrible lugar, era ella. No eran después de todo tan "malos", sino la hubiesen dejado por su cuenta hace mucho tiempo.
»Aun así no tienen por qué fingir quererme o preocuparse por mí.«
Le enojaban las mentiras, ella sabía que era un estorbo, un ser que no fue planeado en ese mundo y que ellos estaban mejor sin ella.
Se sobresaltó cuando escuchó la puerta cerrarse fuertemente, su padre se había ido enojado, posiblemente regresaría mañana o en la madrugada borracho. Lo único bueno de ello es que como borracho, se dormía rápido.
Miu pensó que era un buen momento para salir, aunque pronto se arrepintió cuando vio a su madre fumando en la cocina.
—¿Qué? ¿Tienes hambre? Ve a ver si controlar ese estómago tuyo, sabes que tu inútil padre no puede ni mantener la nevera llena con esa miseria de sueldo que gana —su madre era una mujer hermosa, Iruma definitivamente había heredado todos sus dotes de ella, su madre quería ser actriz cuando joven, pero su embarazo había destruido esos planes. Ahora sólo era una mujer amargada, y el cigarro sólo la envejecía cada vez más a pesar de ni siquiera llegar a los 40.
—Sólo vine por un poco de agua —respondió, mientras tomaba un vaso y tomaba agua del grifo. Su madre mientras tanto, encendía la televisión mientras seguía fumando y empezó a ver una película.
—Ahí estaría yo de no ser por ti —le dijo, pero aquello ya no hería a Iruma, hace mucho tiempo dejó de sentirte triste por no ser querida.
—Está bien, cuando sea mayor de edad no te daré más problemas —le respondió, y no tuvo que esperar una respuesta, sabía que no la recibiría, por lo que Miu se dirigió nuevamente a su habitación.
»El único que me quiere es Kokichi, sólo él...«
Su novio, aquel chico con el que accidentalmente chocó en pleno invierno era el único que la hacía sentir especial, amada. A pesar de todo lo malo que le pasaba, él estaba allí y eso era suficiente.
Ya en su habitación, tomó su teléfono celular, el cual se había ganado en una rifa, ya casi llegaba hora de que diera su programa favorito, "Danganronpa", la temporada número 51. Aquel programa en el que adolescentes eran capturados y obligados a matarse entre sí. Hubo un tiempo en el que pensó adicionar para entrar al casting de Danganronpa, posiblemente así al menos tendría una muerte divertida y rápida. O quizá saliese viva y con mucho dinero, eso haría que sus padres la quisieran más. Pero ahora que había conocido a Kokichi, aquel pensamiento se fue de su mente y sólo lo veía por entretenimiento, a su novio también le gustaba el programa y solían apostar por quien sería el siguiente o quien era el culpable.
Sonrió al ver que quien había muerto era justo por quien apostó, Kokichi se molestaría, bueno, no, su novio no solía molestarse, él nunca tenía problemas con nada.
"¡No es justo!"
Kokichi le había escrito un mensaje de texto, era tan tierno.
"Me debes una soda y un beso."
Fue lo que le respondió.
Sí, todo estaba bien mientras estaba con Kokichi.
Notas de autora: Como ven, un poco de la vida familiar de Miu, no es muy bonita que digamos, no la imaginaba de otra forma, tampoco olvidé para nada lo del programa de Danganronpa, y será importante en el futuro, espero les haya gustado, hasta luego!
