Disclaimer: Los personajes de Danganronpa no me pertenecen, sólo la trama de esta historia.

Advertencias: mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), Ooc (Fuera de personaje), historia alterna, lenguaje vulgar, violencia, entre otros.


V

Celos, horribles celos.


Kokichi se disculpó por la interrupción y procedió a abrir la puerta. Se trataba del joven del correo que había llegado a entregar un paquete; Himiko observó como su amigo de la infancia lo recibía y firmaba el documento, aún no podía creer que la persona quien siempre le gustó estaba ahora con otra persona. Nunca hubiera imaginado que Ouma tuviera el valor para confesársele a alguien, mucho menos ocultarlo de su madre, a quien más temía.

La envidia le atacaba y la hacía caer en una gran oscuridad, apretó sus puños con fuerza, en ese momento quiso destruir a la mujer que le quitó a su chico.

—Listo, muchas gracias —Ouma cerró la puerta tras terminar de recibir el paquete y se dirigió a la sala— ¿Vamos?

—En realidad tengo que irme, sólo vine por unos trámites que tengo que realizar, me iré en unos días... pasé a saludarte nada más...

—Oh vamos, han pasado años, Yumeno-chan, al menos podríamos reunirnos mañana en algún café, ¡conocerías a Miu-chan! —la contraria tragó saliva enfurecida, pues que la llamara por su nombre era aún peor.

—Sí, puede ser —le sonrió la pelirroja.

—Anota mi número y nos contactaremos —le respondió sonriente el chico.

—Por supuesto...

. . .

Himiko se fue de allí y se dirigió al hotel donde se hospedaba, no era mentira que había regresado para atender ciertos asuntos personales, pero también había estado deseando verlo, y esa ocasión fue la excusa perfecta para visitarlo tras largos años. La verdad era que estaba a punto de participar en un concierto de violín al que sus padres la habían obligado a asistir, la pelirroja en realidad detestaba esa clase de cosas, pero sus padres eran realmente estrictos, la obligan a asistir pero ellos ni si quieran van a verla participar.

La chica lucía dulce por fuera, pero en realidad era un demonio por dentro. Ella solía hacer bromas pesadas en la escuela, y era buena para nunca ser descubierta, hacía sentir mal a las personas con unas pocas palabras salidas de su boca, y eso la hacía sentir superior; pero ahora se sentía por debajo de todos, y todo a causa de esa zorra de cabellos rubios.

—Zorra, zorra, zorra... —repitió múltiples veces mientras con el lápiz rayaba una hoja de papel descontroladamente hasta quedar destrozado. Sus ojos se veían enojados, como los de un demonio.

Quería detruirla, hacerla desaparecer, quería, quería...

...matarla.


Notas de autora: ¡Aparecí! Tras mucho tiempo, por fin logré escribir algo, corto, pero es algo, pues quiero dejar lo demás para el siguiente capítulo, después de todo este fic se trata de algo corto jaja, espero les haya gustado la Himiko pregame que he creado, pues siento que sería algo como esto jeje, una chica que suele liderar en la escuela para hacer travesuras y bromas pesadas, incluso llegar tan lejos como para hacer bullyng y nunca ser descubierta. En fin, espero no tardar mucho con el siguiente capítulo, hasta luego!