Disclaimer: Los personajes de Danganronpa no me pertenecen, sólo la trama de esta historia.
Advertencias: mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), Ooc (Fuera de personaje), historia alterna, lenguaje vulgar, violencia, entre otros.
VI
Él es mío.
Si pudiera describir ése exacto momento con una palabra sería: incómodo.
Su novio Ouma, había invitado a su casa, junto a ella, a una amiga de la infancia de la cual le habló hace mucho, la verdad por todo lo que le había dicho, no pensó jamás que ella volvería alguna vez, mucho menos la conocería. Pero ahí estaba en frente de ellos, tomándose un batido mientras la miraba penetrantemente, la hacía sentir sumamente incómoda.
Kokichi por el contrario, parecía feliz de que ambas se conocieran.
—¿Entonces me dices que estás en una escuela únicamente de chicas, Yumeno-chan? —rompió el hielo el chico.
—Sí —respondió la pelirroja secamente, mientras seguía viendo a Iruma con mirada asesina.
—Ah... debe ser aburrido estar entre solo mujeres —dijo nerviosa la más alta.
—No importa, no es como si me llevara bien con los chicos, sólo con Ouma-kun —confesó Yumeno. Miu supo en ése momento la causa de su molestia, estaba enamorada de Kokichi. La manera en la que miraba a ambos, totalmente diferente. Ella estaba muy celosa de Miu.
Después de todo fue quien se logró convertir en novia de Kokichi.
—Mmm, veo que Kokichi y tú tienen una gran historia —la rubia llamó apropósito a su novio por su nombre, cosa que lo hizo sonrojar, pero a ella enojar aún más, que fue el principal objetivo de Iruma. Ouma intentó decir su nombre, pero ésta se levantó de su asiento—. Escúchame bien, enana, no me importa lo que pienses sobre mí, pero él es mío —declaró refiriéndose a su novio, quien estaba muy confundido.
—¿Q-qué está pasando? —preguntó nervioso.
—Eres una maldita perra —balbuceó Himiko mirándola con mucha rabia.
—¡¿Yumeno-san?! —exclamó Ouma.
—Siempre te he querido más que como un amigo, no es justo, siempre estuve contigo —empezó a decir con lágrimas en sus ojos—. Sin embargo, por qué... ¡¿Por qué te conseguiste a ésa perra?! —insultó nuevamente señalando a Iruma con su dedo.
Ouma tenía sus ojos abiertos de par en par, no podía creer lo que pasaba en ése momento.
—Yumeno-san... yo... —dijo el chico en voz baja, pero éste fue interrumpido por Miu, quien lo tomó del brazo, levantándolo de un tirón y lo atrajo a ella, besándolo con suma desesperación, en frente de la pelirroja, quien se levantó de inmediato.
—Es mío —repitió nuevamente, mirándola con superioridad.
La pelirroja salió corriendo de allí, sin importarle que Ouma le había pedido que no se fuera.
—¿Por qué hiciste eso? —susurró Ouma con la cabeza baja.
—Es que... ella quería...
—¡Heriste a Yumeno-san, mi amiga de la infancia! —gritó de la nada, sin importarle que su abuela estuviera dormida en su habitación.
—Lo vi en su mirada, ¡ella quería matarme para quedarse contigo! —exclamó Miu en su defensa—. ¡Incluso me dijo perra! —agregó.
—Vete... quiero estar solo —dijo sin mirarla a los ojos.
—Pero... —intentó decir algo, pero parecía que Kokichi no la escucharía más.
Así que tomó su bolso y se fue.
Iruma se sentía destrozada, sabía que había exagerado, pero no podía dejar las cosas así, Kokichi era su primer novio, la única persona que la entendía y que estaba allí para ella. La aparición de Himiko sólo la había desconcertado, sus inseguridades volvieron y la arrastraron a no actuar con claridad. Podía decirse, que estaba celosa de la cercanía que tenía con Kokichi. Por un momento, pensó que realmente podía quitárselo, pero ahora que había hecho eso, estaba segura de que ella era la que lo había arruinado.
A lo lejos, Himiko la veía con una sonrisa satisfactoria.
Notas de autora: ¡Hola, hola! Nuevamente yo, ahora que terminé la segunda temporada de Know under skin, estoy intentando ponerme al día con otros fanfics... y sé que no lo lograré con todos porque tengo un bloqueo de escritor terrible, ni sé como llegué a escribir esto, pero me alegro que por fin salió algo, espero les haya gustado. ¡Hasta la próxima!
